Capítulo VII - "Peligro"

Sintió la claridad de la mañana filtrarse por las ventanas, es la primera noche desde aquel día, aquel horrible día, en que puede conciliar el sueño sin sobresaltos, se siente descansado, cálido y feliz. Antes de abrir los ojos, una leve sensación de adrenalina subió por su estomago, inundándolo de pánico, quizás había descansado porque se había quedado dormido, y no sintió al equipo levantarse, quizás como su desempeño ha estado por el suelo junto con su ánimo no quisieron molestarlo, quizás …

— Chicos! — medio susurró medio gritó, pero se detuvo al observar que aún nadie se había levantado.

Akaashi respiraba tranquilo, casi como si estuviera siendo arrullado, su mano aún colgaba fuera de su futón en dirección a Bokuto, su cabeza se acomodaba sobre su brazo, y sus labios estaban ligeramente abiertos y Bokuto pensó que jamás había visto a alguien tan hermoso como el armador, Ahora que Bokuto ha decidido dejar de pelear con las cosas en su interior que no entiende completamente y ha hecho una especie de paz con sus sentimientos puede permitirse sacar ese velo de inseguridad y apreciar que Akaashi es quizás el ser humano más hermoso que ha conocido, y no habla sólo de lo físicamente obvio, sino de todo lo que lo compone y rodea, de su amabilidad, su inteligencia, su calidez, su preocupación e incondicionalidad con él y con el resto de los chicos, su honestidad… aún cuando él mismo era un atado de nervios y malas formas, Akaashi le había dicho a los ojos que lo quería, a él.

Estaba atrapado en esos pensamientos cuando sintió un par de somnolientos ojos azul profundo fijarse en él

— Buenos días Bokuto-San — murmuró sonriendo involuntariamente.

Oh dios, puedes ser más guapo por las mañanas?, pensó Bokuto … — ¿Cuándo dejarás caer el San de mi apellido Akaashi?, me hace sentir tan lejos de ti — dijo tratando de esconder un mohín.

— Quizás después de nuestra primera cita — soltó abochornado, escondiéndose bajo sus brazos.

— Eso quiere decir, que …..

Akaashi solo asintió, aún escondido entre sus brazos...


El comedor estaba inusualmente ruidoso esa mañana, parecía que todo el mundo estaba entusiasmado por las competencias multidisciplinarias, aunque las bases para estas no se habían anunciado, el murmullo "seremos equipo bro? , claro que si bro" resonaba por todos lados.

En la mesa de siempre el rubio armador del Nekoma, se encontraba absorto en su teléfono, tecleando a una velocidad preocupante, reclinado casi inconscientemente hacía el hombro del bloqueador central, quien sonreía melosamente agradecido del contacto, antes de acercarse completamente a la mesa 2 pares de ojos se clavaron ellos….

— Ustedes se ven … — inició Kenma

— Molesta y extrañamente ….¿ felices ? — completó Kuroo

Bokuto y Akaashi intercambiarnos una mirada cómplice y no pudieron contener la risa, en efecto estaban felices, pero no podían quitarse la imagen de la dinámica intima entre Kenma y Kuroo, por supuesto que no dijeron nada, menos a la hora del desayuno, y con un montón de oídos curiosos al rededor.

— ¿Lo estamos? — Preguntó Akaashi … a Bokuto y a sí mismo

— Claro que lo estamos — respondió Bokuto con una sonrisa que podría romperle las mejillas.

Omitieron la mirada asesina de Kenma y la risita de hiena de Kuroo que alertó a todo el comedor sobre los 4 chicos, y todo parecía estar justo donde debería estar.


Fácilmente la temperatura alcanzaba las 32 grados centígrados, y aún faltaba media hora para el medio día. Estaban todos reunidos en el patio central de la Academia, alumnos, maestros, directivos y por supuesto las escuelas invitadas a participar en esta tradición colaborativa.

Debido a las altas temperaturas, el vicerrector había accedido a que la competencia incluyera el nado con relevo, a pesar de que la escuela hace años no contaba con un equipo de natación formal. Las demás competiciones disponibles, eran ajedrez, atletismo con obstáculos, lacrosse, judo y remo, en fin un montón de actividades que no tenían nada que ver con lo que cotidianamente los estudiantes lidiaban, potenciando el espíritu deportivo y las relaciones de camaradería entre las escuelas invitadas.

— Akaashi, estaba pensando que podríamos inscribirnos en remo, yo sé que quizás tu querrías probar con el ajedrez pero …. no creo poder seguirte el ritmo y me gustaría… verdaderamente me gustaría que ganáramos juntos — Los ojos de Bokuto brillaban de expectación y Akaashi se odió por no tratar el tema en el desayuno ….

— Bokuto-San, creo … — dijo midiendo la reacción de la estrella — Creo que he intercambiado mi absolución por formar parte del equipo de Kaori…

El rostro de Bokuto pareció pasar entre 5 emociones distintas en 3 segundos, pero finalmente resopló y asintió — Estoy seguro que ganarás en la disciplina que escojas Akaashi, esfuérzate mucho.

— Lo haré Bokuto-San, muchas gracias.

El punta receptor parecía tener algo en la punta de la lengua cuando un manotazo en la espalda lo sacó de toda atmósfera que creyó estar formando con Akaashi. — Bro, Akaashi-Kun, tienen que adoptarme en su equipo… Kenma ha decidido no participar en nada …. por favor….. — Suplicó Kuroo

— Creo que sólo seremos tu y yo bro — dijo mientras soltaba un suspiro pesado. Kuroo sólo pudo alzar una ceja en dirección a Akaashi.

¿Se sentía culpable?,, pero ya se había comprometido con Kaori a ser parte de su equipo, aunque fuera de manera tácita, almenos ahora, con Kuroo en el panorama, no se sentiría tan mal por dejar a Bokuto solo, ya que hecho que más escocía en su interior era la posibilidad de pasar tiempo a solas con Bokuto y eso ya no era un opción real, aún sin Kaori en el panorama…

— ¿Bokuto-San? — llamó antes que su senpai emprendiera rumbo acompañado del joven de cabellos negros, quién ya se había adelantado.

— ¿Si?

— Sólo es una competencia, ¿está bien?, y mis pensamientos estarán contigo en todo momento, te lo prometo.

Akaashi se giró con el recuerdo de la sonrisa radiante de Bokuto ante sus palabras, todo estaría bien. estaba seguro.


Estaba nervioso, no era habitual morderse las uñas, pero al parecer nunca es tarde para aprender a conocer cómo tu cuerpo reacciona ante situaciones ¿románticas?, la sola intromisión de esa palabra hizo que su estomago diera vueltas, se volvió a reprender mentalmente, "aún es demasiado pronto para albergar tantas esperanzas, es probable que ni siquiera me haya tomado enserio ..."

— Hola tú.

Lo había observado, más veces de las que su orgullo quisiera admitir, la primera vez, estaba rodeado de libros, y cuadernos, parecía que estaba tratando de entender el origen del universo una tarde en la biblioteca de la academia, su sola presencia lo hizo estremecer, días más tarde, se preocupó… parecía que este joven había averiguado sus horarios, y aficiones, se preguntó si lo estaba siguiendo, se encontró emocionado con la idea, justo antes de pasar al terror pensando que quizás él pensaba lo mismo de su persona, y lejos de emocionarle la idea, quizás le aborrecería y temería… decidió cortar por lo sano y desalojar a este extraño y muy atractivo estudiante de sus pensamientos, antes que los habitara por completo.

Cambio sus horarios y rutinas, con tal de evitarlo, pero llegaron las competiciones y premiaciones. Kaori estaba orgulloso de sus logros, ha tenido lo que llaman talento natural desde que tiene memoria, jamás se emocionó más allá de lo necesario al recibir alguna condecoración, pero en aquella premiación, la primera del año lectivo… cuando notó que aquellos ojos azules se fijaban en él por primera vez, entendió que quizás había algo más… compartir tus logros con alguien importante era lo que los hacía valiosos, se imaginó compartiendo logros y derrotas con Akaashi, en sus diferentes disciplinas y ritmos. Y ahora lo tenía frente a él, tras una fatídica y torpe confesión, sonriéndole y desarmándolo por completo.

— Estoy muy feliz de que hayas venido

— Realmente quiero tu perdón — Dijo Akaashi levemente apesadumbrado.

— Hey! — llamó su atención— No tienes que hacer nada que no quieras por mi, estaba bromeando, por lo demás no hay nada que tenga perdonar, ni tú de arrepentirte… ¿está claro? — Kaori no pudo evitar tocar el hombro del armador.

Akaashi suspiró, evaluando nuevamente la dolorosa situación que vivió con Bokuto-San, ciertamente él no había hecho nada mal, pero menos había hecho Kaori, quién sólo ha sido amable y comprensivo con él e incluso con Bokuto-San.

— Quiero hacerlo, quiero ser parte de tu equipo — dijo sonriendo honestamente.

Kaori le devolvió una sonrisa 10 veces más radiante, mientras le explicaba que estaba de acuerdo con inscribirse en cualquier disciplina exceptuando el Lacrosse, pero que si Akaashi prefería el Lacrosse el intentaría darle una décima oportunidad al único deporte que no se le dá bien.

— Soy bueno corriendo — contestó Akaashi

— Yo… yo también — se apresuró a decir el capitán.


—¿Estás bien bro?

Bokuto estaba perdido remando a todo lo que daban sus brazos, ambos jóvenes iban a la delantera por mucho, pero eso no hizo que el chico de ojos color ámbar bajara el ritmo, tampoco es como si pudiera, su cabeza estaba concentrada en una sola cosa, o persona más bien.

— Kotaro — Llamó con su voz más grave, imitando el tono que usaba su madre cuando estaba molesta con él.

— ¿Eh? — jadeó Bokuto, Kuroo nunca lo había visto con el ceño tan fruncido.

—Que si estás bien… con bueno… con ellos allá juntos, y solos

— No es mi cosa favorita que pensar, pero …

Kuroo espero que Bokuto continuara pero los minutos pasaban y el punta receptor solo se encorvaba más así mismo, al borde de un ataque de emotividad, que Kuroo detestaba, y sin Akaashi cerca estaba perdido, por lo que interrumpió. —¿Pero? …..

— Pero… — restregó sus ojos sin soltar los remos— pero me ha dicho que me quiere, a mi … ¿puedes creerlo? Akaashi es wow es Akaashi y me quiere a mi… y ….

— Nunca te había visto así… me alegro, pero … — Kuroo dudó unos segundos sobre si continuar su línea de pensamientos y preocupaciones —Hermano, te conozco, sé que no debe ser fácil verlo con otra persona que tiene interés en él, pero jamás pensé que serías capaz de golpear a alguien sólo por celos…. y no quiero que lo hagas de nuevo, está mal por donde se le mire, y eso pudo haberte alejado de Akaashi para siempre.

— Lo sé, yo nunca me había sentido así ¿sabes ?… fue como si mi cuerpo se moviera sólo y cuando lo noté Kaori estaba en el suelo y… él es un buen chico… mucho mejor que yo, …no sería lo peor del mundo si Akaashi lo notara.

— Te estás rindiendo Bokuto, ¿después de que él te dijera que te quiere a ti?…. ¿después de lo feliz que eso te hizo ?,


Las reglas eran simples, debían correr 200 metros, atravesando algunos obstáculos, hasta llegar a la línea de la meta, el tiempo final se computaba cuando el último participante de cada pareja cruzara la línea.

Kaori creyó que su estado físico era envidiable, pero pasados los 100 metros, los entrenamientos extras empezaron a pasarle la cuenta, y quería ganar, necesitaba ganar con y por Akaashi.

Akaashi en cambio mantenía su ritmo, casi no parecía cansado, es más… Kaori podría jurar que se estaba frenando para acompasar su ritmo.

— No bromeabas con eso de que te gustaba correr — trato de decir en medio de jadeos vergonzosos

— Despeja mi mente… el deporte — Respondió sereno Akaashi

— Akaashi, salva tu honor, cruza primero la línea, yo … — antes de terminar la frase, sintió el tirón en su pantorrilla, el calambre lo estaba estampando hasta el suelo sin poder hacer nada más que proteger su rostro, pero el golpe no llegó, estaba siendo sujetado de los hombros por las largas y agraciadas manos de Akaashi, no lo envolvió en sus brazos como en una película adolescente, pero el contacto fue más que suficiente para enardecer sus mejillas…

— Recuéstate en el suelo, esos son los peores— dijo señalando el músculo que aún palpitaba erráticamente en su pierna.

Akaashi empezó a maniobrar su pierna y Kaori se sintió el peor ser humano del planeta, Akaashi sólo quería ayudar, desinteresadamente, y el contacto tan cercano piel a piel, lo estaba emocionando más allá de los límites decentes.

— ¿Está mejor así?— preguntó sonriendo

— Si si si … esto… muchas gracias, pero no creo que pueda correr lo suficientemente rápido como para recuperar la ventaja que teníamos Akaashi, lo siento mucho, de verdad me ilusionaba que ganáramos juntos …

Akaashi notaba la sombra en el animo de Kaori, debe ser difícil perder cuando se está tan acostumbrado a ganar, pensó el armador.

— Vamos, sube

— Qué?… no, no podría!, no te preocupes es una tontería — si el rostro de Kaori ya estaba rojo, ahora estaba completamente morado, ante a un Akaashi en cuclillas ofreciéndole cargarlo en su espalda

— Somos un equipo, ¿ cierto ?, no te dejaré aquí, vamos sube, no quiero que me subestimes, soy lo suficientemente fuerte para cargarte Kaori

La seguridad en su mirada viajó directamente a sus sistema nervioso, ¿Cómo era posible que le gustara tanto?, ¿Cuántas facetas Akaashi le permitiría conocer?, esperaba que muchas, esperaba que todas.

Enrolló sus brazos y piernas al rededor de Akaashi, memorizando sensaciones y aromas, luchó con no enterrar su nariz en el nacimiento del cabello del pelinegro, y batalló con aún más fuerzas para reprimir el instinto a lamer las gotas de sudor que recorrían su cuello.

— Te estabas conteniendo — dijo tratando de que la platica trivial lo alejara de la sensación del rose galopante de su entrepierna en la espalda baja de Akaashi.

— Quizás, …lo importante es que cruzamos juntos la línea, ¿no?

Kaori sólo pudo asentir contra su espalda inhalando una vez más su aroma.

Estaban llegando a la meta, tenían una ventaja de casi 10 metros con la siguiente pareja, Akaashi pudo vislumbrar por el rabillo del ojo, a Kuroo, y a Bokuto quien tenía una expresión abatida, su corazón se apretó en su pecho amenazando con salirle por la boca, quería gritarle que entiende que no es la posición tradicional en una competencia, pero que ha sido él mismo quién le ha enseñado que jamás se abandona a un compañero, que sus sentimientos le pertenecen por completo, que lo seguiría al fin del mundo si se lo pidiera, pero por favor no me mires así… Bokuto-San

Inconscientemente Akaashi disminuyó el ritmo, Kaori estaba apunto de preguntarle si estaba cansado, cuando notó el motivo de preocupación de Akaashi, era aquel tipo enorme, con el cabello extraño por el cual Akaashi tenía sentimientos, con cara de funeral, Kaori sólo pudo sentir culpa y miseria por causarle problemas a Akaashi, se supone que cuando uno quiere a alguien debe querer la felicidad del otro, no acapararlo y retenerlo — Puedes bajarme si quieres, ya me siento mucho mejor Akaashi.

— No te preocupes, ya casi llegamos — dijo tratando de sonreír

Faltaban dos metros y Akaashi prefirió no mirar hacia el público, pero un estruendo sacudió su concentración

"Akaashi te van a alcanzar, correeeeeeeee, tu puedes, correeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!"

Un segundo se tardó en asimilar a quién pertenecía esa voz, y sólo pudo reír y agradecer, era el shot de energía que necesitaba, se impulsó hacía adelante como si nada más importara, incluso Kaori se sentía mucho más liviano contra su espalda.

Notó que su competencia le pisaba los talones, y sin pensarlo se lanzó con todo su cuerpo contra la arcilla, si tenía suerte, Kaori no se lastimaría.


— Vaya forma de Ganar Akaashi-Kun, a eso llamo compromiso por la victoria

— Muchas Gracias Kuroo-San — dijo sonriendo, pero sus ojos seguían puestos en Bokuto quien parecía muy tímido o avergonzado.

— Felicitaciones Akaashi, yo sabía que ganarías, felicidades a ti también Kaori — dijo y ahora parecía menos avergonzado y más honesto.

— A ustedes tampoco les fue mal, estoy seguro que nos encontraremos en el podio esta tarde… — dijo buscando conectar su mirada con la de Bokuto.

— Primer Lugar gracias a estos cañones — dijo Kuroo señalando sus Bíceps.

— Creo… que iré a cambiarme — murmuró Akaashi, su camiseta ya no tenía vestigios de haber sido alguna vez blanca.

— Te acompaño — dijo al instante Bokuto.

Akaashi sólo pudo sonreír y asentir, quizás aún podía lograr unas felicitaciones de su estrella, y por qué no uno que otro beso, y es que extrañaba su boca más de lo que le gustaría admitirse así mismo, más de lo que es decente y apropiado.

— Si me permites, me gustaría hablar contigo en privado Bokuto — sentencio Kaori a la vez que el ambiente se tensaba y todos los ojos se posaban en él.

— Iré más tarde, puedes ir primero Akaashi— dijo no pudiendo evitar rosar la mejilla del armador


— ¿ Te lo imaginas ? — dijo apoyando sus codos contra sus rodillas, realmente no quería mirarlo a la cara.

— No comprendo

— Caminando con él de la mano, orgulloso, porque yo si me lo imagino, nada me haría más feliz que eso, a eso me refiero — puntualizó

— Si me lo imagino, más de lo crees...

— Ustedes no están saliendo … — no era una pregunta, era la constatación de un hecho

— Aún no, aún no … estamos listos — dijo esperando que no leyera sus propios miedos

— ¿Y algún día estarás listo para eso? ¿para las miradas, para los rumores? , no es necesario que se lo preguntes a Akaashi, el es más valiente que tu y yo juntos, y estoy seguro que pasaría por el infierno para estar contigo…

— Eso creo, no veo porque tenga que responder esto ahora …— resopló molesto

— Si yo fuera tú, y Dios... nunca quise ser alguien más en la vida hasta ahora, estaría listo, estaría más que listo…

silencio

— No soy ciego, sé que ahora no tengo oportunidad con él, pero puedo esperar y te juro por dios que si lo lastimas el que te partirá la cara, esta vez seré yo — dijo mientras le ofrecía la mano solemnemente

De una manera extraña, logró comprender las palabras que Kaori no decía, se retiraba, por ahora, dejando el camino propio despejado, de la manera más honorables que Bokuto jamás creyó poder ofrecer.


"Espero que no estén peleando, Bokuto-San, confió en ti, por favor no cometas más errores", pensaba Akaashi bajo las constantes y tibias gotas de agua que la ducha ofrecía

Escuchó un ruido sordo en la zona de los casilleros, se apresuró a salir para encontrarse con Bokuto-San y asegurarse de primera fuente que esta vez no habían ojos morados, ni palabras hirientes de por medio, quizás no debió dejarlos solos, se volvió a reprender mentalmente, quería y por sobre todo debía confiar en Bokuto-San y su capacidad de manejar sus emociones.

— Te has bañado para nosotros, que considerado …

Akaashi lo presintió incluso antes de que pasara, estaba en peligro, todos sus nervios se alertaron, su respiración se entrecortó, los oídos pitaban y las manos temblaban ….

— Creo que me confunden con otra persona … — dijo tratando de reunir todo el valor que tenía para cavar sus ojos en el par de jóvenes frente a él, ambos desconocidos, ambos desagradables a su parecer.

— Parece que tienes algo por las estrellas, ¿o es que somos muy poca cosa para ti? — dijo el castaño más bajo

— Digo, ya has pasado por el equipo de voley y el de basquetbol, falta que te inauguremos en el equipo de futbol y serás la puta de toda la escuela, ¿me equivoco?— continuo el más alto a la vez que despojaba a Akaashi de la única prenda que lo protegía…


n/a : Perdónnnnnnn por el atraso, es que la Universidad me está matando y necesitaba escribir este capítulo bien, porque considero que es muy importante para el desarrollo de la historia, declaro "Todo lo que me pidas" oficialmente fuera de Hiatus :3 !