Cap 7: El ritual.
Fue en el momento que llegue a nuestro enfrentamiento que mire a mi potrilla escuchándome muy… pero muuuy atentamente, y hasta algo emocionada que llegue a realmente dudar si seguir o no… después de todo, ella era aun una chaparrita de 6 años.
- ¡Oh vamos pa…! - La chaparrita se cruzo de cascos y me miro de cachetes inflados - ¿En verdad vas a parar en la mejor parte? ¿Qué sucedió después? ¿Le ganaste? ¿El te gano? ¿Fue un empate?
- ¬u¬ Hay que ver mi niña, lo siento, pero lo que sigue no es apto para potrillas de 6 años, así que… - Y le tape las orejas con la punta de hueso de en medio de mis alas, algo que la hizo mirarme molesta - Listo.
- ¬_¬ sabes que ya es un poco tarde para eso ¿verdad?
- Princesa… - La mire bastante serio - ¿En verdad cree que una lucha entre dos ponis buscados sea algo apropiado para los oídos de una potra? - Solo en ese momento, es que ella me miro comprendiendo - Estaba enojado por que uno de los ponis a quien llame humano me traiciono y se guardaba para si información que necesitaba. No se me paso por la cabeza más que destrozar a Resca, y lo hice.
Resca era sumamente fuerte, pero la velocidad no era su amiga con ese martillo, por lo que no me fue difícil el reducirlo. Intento golpearme mi costado al agitar horizontalmente su martillo, así que baje pecho a tierra y cuando el martillo paso, me impulse pasando por en medio de sus cascos y corte profundo una de sus patas al pasar entre ellas y gire encarándolo. El intento aplastarme al levantar sobre su cabeza el martillo y bajarlo a mi lomo, pero solo me hice a un lado evadiendo a la vez que clave el cuchillo en su otra pata asegurándome que este cortara los nervios de la misma, obligando a Resca a caer arrodillado y ese cuchillo lo deje enterrado en la herida.
Al Resca estar arrodillado, intento aun así golpearme con su martillo la cabeza, pero al estar bajo solo salte sobre el y tomando la otra cuchilla de concina de mis ropajes, le hice un profundo corte por su hombro cortando los nervios y tendones del mismo casco unido a ese hombro. En un ultimo intento desesperado, al no poder usar su martillo, Resca arranco el cuchillo que deje en su pata y lo lanzo a mi cuello, pero me fue un juego de niños el solo recibirlo con el cuchillo en mi boca.
A partir de allí, ni siquiera me detuve a preguntarle nada, primero fue la punta de sus orejas que se fueron, luego la mitad y al ultimo las orejas al completo, obviamente Resca gritaba y me maldecía por ello mientras intentaba golpearme con su restante casco, pero cansado de ello le atravesé con el cuchillo ese casco y al quedar entre el hueso de su casco, hice presión en el cuchillo y aun si partí en dos la hoja del cuchillo, también lo hizo el hueso de ese casco de Resca.
- Ya sin la posibilidad de defenderse, entonces procedí a cotar más partes de su cuerpo, costillas, ojos, dientes, boca… solo seguí cortando y rompiendo cada parte de su cuerpo hasta que este hablo y ya para ese momento, de ese terrestre no era mucho lo que quedaba.
- ¡Papa no es justo! - Mi potra me miro aun bastante molesta, por el hecho que la punta de mis alas no dejaba de tapar sus orejas por más que esta se movía - °n° yo también quiero saber que paso.
Solo en ese momento es que solté sus orejas - ¬.¬ Oh créeme mi porta que no ibas a querer saber eso. Jeje, 0uO pero es obvio que le gane Aria, de esto no estaría aquí mi potra.
- Entonces… - La princesa me miro bastante curiosa - ¿Qué fue lo que el te dijo?
- Agg… que había caído en la trampa que alguna vez, yo mismo use.
Solo me detuve cuando Resca ya el mismo se había dado por vencido, a pesar de todo el daño que le ocasione, a pesar que no paraba de toser sangre, el solo me sonreía mientras apenas se aferraba a la vida… de hecho, el reía - Es… es suficiente Ghost… para.
Como pidió, yo solo me detuve y lo miraba mientras limpiaba un poco mi rostro con la chaqueta - Dime lo que quiero y parare Resca, ¿Dónde tiene a Aria?
Cof… jeje… es… es inútil que lo preguntes Ghost, porque no lo sé… puedes seguir con eso todo lo que quieras y nunca llegaremos a nada.
- ¡Maldita Sea Resca, Déjate De Estupideces Y Dime De Una Vez Donde Tienen A Aria!
- gh- Ghost… - El bastardo aun riendo dejo caer su cabeza para mirar al cielo - En verdad te oxidaste para no darte cuenta de ello… mi objetivo nunca fue negociar contigo algo por Aria… y tampoco había sido realmente el matarte… pe- perdiste Ghost, por que todo este tiempo, mi único objetivo era solo el distraerte… no tengo idea de donde esta Aria, por que nuestro objetivo es de hecho la misma Aria. Fuiste nuestro líder y por ello, todos sabíamos que jamás podríamos tocarla contigo cerca ya que no éramos rivales para ti… cof… e- es por eso que mi tarea era solo alejarte de tu hogar mientras el resto la tomaban a ella y se largaban… p- por ello perdiste. Ya estas horas deben de haberla tomado y se habrán ido lejos.
Cuando el lo dijo, la desesperación sinceramente me invadió y por ello lo levante del cuello estrangulándolo mientras mis lagrimas no pude contenerlas - Donde Resca… por favor dime donde la llevaron.
El terrestre tosió llenando mi rostro de su sangre, pero poco me importaba eso, no lo solté y el de hecho no dejo de sonreír - ¿Po- Por qué… debería?
- Por que Aria es mi hija Resca… y porque así como una vez te ayude al recatar solo yo a uno de tus hijos al sacarlo de alteria, la más grande prisión a nivel mundial. Tú puedes al menos decirme esto y pagar esta deuda… por favor Resca… dímelo, ayúdame a salvar el fruto que salió del vientre de la poni a quien una vez consideraste como carne de tu carne y sangre de tu sangre acogiéndola como a una hija.
Resca no respondía, y cada vez mi ira y desesperación crecían más, por lo que cada vez más presión hacia en su cuello comenzando a escuchar su garganta crujir. Fue solo unos segundos antes que escuchara un audible crack de su cuello al romperse que me dijo solo 2 palabras - Bo -Bosque… estigma.
- Agg… - Suspire y mire notable ten decaído a la princesa - Cuando el murió, fue cuando salí volando lo más rápido que mis alas, aun si ardían por la luz de sol me lo permitían directo a nuestra casa… pero cuando llegue ya era tarde, solo pude ver el cuerpo sin vida de mi esposa en la sala y a Aria no pude encontrarla por ningún lado… pero ya tenía una dirección a la que ir.
- 0.o No logro entender esto… si ellos más bien buscaban a Aria, ¿Entonces por que ella no estaba en la escuela cuando fueron por ella?
- Fue… - Mi potra miro muy arrepentida a la princesa - fue porque yo y Isia nos habíamos escapado de clases para ir a celebrar su cumpleaños. Había una tienda de dulces en el pueblo que vendía los mejores, pero siempre que salíamos de la escuela he íbamos a ella ya todos se les habían acabado, así que Isia y yo con nuestro dinero del almuerzo fuimos a ella y compramos muchos dulces para las dos… nos… nos comimos los dulces y luego las dos nos fuimos a nuestras casas… yo… yo había ido a pedir permiso para ir a su casa… pero… snif… pero mama al verme me tomo asustada y entramos a la casa… snif… - Mi potrilla estaba aguantando sus lágrimas, pero no lo logro y ya hasta le costaba hablar - Ella… ella cerro la puerta, pero ellos igual la derribaron y entraron… ma- mama intento protegerme y… y por eso ellos… snif… ellos… ellos comenzaron a golpearla y a cortarla y… snif… y yo les rogué… snif pe- pero ellos no se detuvieron papa… snif no se detuvieron hasta que mami… snif… hasta que mami no se movió más.
Ante ese recuerdo, Aria no pudo contener más su tristeza. Mi potrilla comenzó a llorar dejando salir todo el dolor que había acumulado en todos esos días… me destrozaba el verla llorar a lagrima viva mientras me preguntaba el por qué y llamaba a Airis una y otra vez, pero yo solo podía abrazarla entre mis cascos y mis alas… pues aún no conocía la razón del por qué esto había pasado, y mucho menos era capaz de traer de vuelta a Airis. Solo podía abrazar a mi potra e intentar aliviar su dolor al dejarla saber que estaba allí para ella, y como a diferencia de antes, ahora si estábamos en un lugar seguro, entonces deje que mi potra desahogara todo su dolor sin detenerla de hacerlo.
El dolor de Aria era demasiado grande, mi potrilla estuvo llorando hasta que no quedaron más lagrimas las cuales llorar y por ello, Aria agotada solo permanecía aferrada a mí a poco de caer dormida, fue por ello que la tome y me recosté en el espaldar del mueble y deje a mi potrilla recostada a mi abdomen, mientras la arropaba con una de mis alas y solo para ella, de nuevo comencé a cantar una lenta, pero muy relajante canción que hizo a Aria poco a poco caer dormida.
Solo cuando ella estuvo bien dormida, es que dejé de cantar y solo pude suspirar al verla - Agg… descansa mi pequeña.
- En… - La princesa miraba a Aria y era notable el dolor que la escena ante ella le había causado - en verdad me deja un muy mal sabor de boca el tener que hacerles recordar a ambos tales cosas.
- Ghost… - El dragón me miro y era casi palpable la preocupación en el - Se.. se que te duele recordar esto… ¿Pero qué fue lo que Aria vio? ¿Cómo fue que tu esposa murió?
- Agg… por lo poco que Aria ha podido contarme, Airis murió protegiéndola spike… tch… y por mucho que me duela, aun si esos bastardos era nuestros amigos, no mostraron piedad alguna ante Airis. Su cuerpo lo encontré en un deplorable estado, ella había sido golpeada hasta casi desfigurar su rostro, tenía graves hematomas por todo su cuerpo y además cortes de armas repartidas por todos lados… - Tuve que apretar uno de mis cascos por la ira - I- Incluso llegaron a separar uno de sus cascos de su cuerpo… mi Airis murió resistiendo lo más que podía para proteger a Aria Spike.
- Ce- Celestia… - El dragón suspiro mirando a mi potra - Puedo entender ahora el dolor de esa potrilla… perder a su madre de tal forma y solo unos días después, tener que luchar contra el transformase poco a poco en alguna clase de creatura.
- ¿Qué paso después Ghost? - La princesa me miro bastante seria - Resca te dijo el nombre del lugar a donde la llevaron, ¿Pero que fue lo que viste? ¿Qué fue lo que sucedió con Aria?
- Al salir de casa, fui directamente a ese bosque princesa, no me importo para nada que la luz del sol me lastimara, solo volé directamente en dirección a ese bosque y ya para cuando estuve cerca, la noche ya había caído. El bosque estigma es ciertamente enorme, pero es conocido por no albergar ningún tipo de vida más allá de la vegetal. Hay rumores que dices que el sitio esta maldito y que es por ello que hasta los insectos huyen de él.
Es por eso, por la falta de cualquier sonido que aun si el bosque era bastante extenso, no me fue muy complicado el captar una dirección la cual seguir, pues entre el silencio del bosque, mis orejas captaron sonidos y los seguí, muy pronto probé no equivocarme, ya que de una sección del bosque un pilar rojo se alzo hasta el cielo así que apresure mi vuelo. Pero en medio de ello el silbido de las flechas al partir el aire me alerto justo a tiempo, pues frente a mi un muro de las mismas se abalanzaba.
Tuve que hacer milagros aéreos para poder esquivarlas, per lo hice y el camino entre ese rojo pilar y yo fue repentinamente iluminado por cientos de piras encendidas que me cegaron, permitiendo que un montón de ponis quienes estaban también en el bosque me viera a mí. Me fue más que claro que estos se habían preparado para enfrentarme, pues con eso, una de mis ventajas sobre ellos se esfumo.
Solo el silbido de las flechas fue lo que me alerto de las mismas ya que aun mi vista no se acostumbraba al repentino cambio de la iluminación, así que confié en mis oídos para navegar entre las flechas, hasta que el sonido de aleteos se les unieron a las flechas y unos momentos después, fueron los gritos de batalla de cientos de ponis.
Al mezclarse tantos sonidos y con mi vista borrosa, me fue en verdad imposible esquivar del todo, por lo que una flecha me alcanzo antes que tuviera un pegaso frente a mi quien intento cotar mi cuello y apenas su pude evadirlo, y así como este, muchos otros intentaron lo mismo.
Tomo algo de esfuerzo el mantenerme en el aire en una pieza, pero lo hice y cuando mi vista volvió, fue cuando comencé a volar directo a ese pilar rojo que se elevaba al cielo, mientras que en ese momento, cada pegaso que se interponía en mi camino renunciaba a su vida, pues ellos intentaban herirme con armas blancas y yo los evadía, y ahora contra atacaba llegando a cortar aun sus ojos al tomar con mi cola uno de los cuchillos de cocina, e incluso chocar con ellos tomándolos en el aire y con mis dientes, les arrancaba un pedazo de carne de sus alas a la vez que los usaba de escudos contra las flechas que me lanzaban.
Fue cuando estaba haciendo mi camino a ese pilar que ocurrió algo que hizo cada cabello de mi lomo estar de punta. El sonido de truenos lo llenaron todo antes que el cielo fuera literalmente desgarrado por unas esqueléticas manos sobre donde el rojo pilar era despedido.
Esas esqueléticas manos literalmente estaban desgarrando el cielo y del desgarro, comenzó a emerger la cabeza de una creatura gigantesca. Su forma era alargada como la de los equinos y poseía 6 agujeros alargados uno sobre el otro con una raya que brillaba en rojo dentro de estas simulando los ojos. Sobre su cabeza, dos torcidos cuernos se mostraban a los lados mientras en medio de su frente, había otra de estas rajaduras solo que vacía. Su boca era solo un mar de dientes afilados, pero lo más llamativo era su mandíbula partida a la mitad la cual se separaba a los lados y mostraba más dientes curvos. La cabeza esta fue también seguida por un torso alargado, el cual era cubierto por una negra piel de aspecto pútrido. De sus extremidades, las cuales en un principio eran solo huesos, ante mis ojos la carne comenzó a crecer en ellas y estas terminaron siendo unas enormes garras.
Cuando esa cosa salió, dio un grito ensordecedor y sinceramente tuve terror de esa cosa la cual colgaba del cielo y miraba al suelo. Aun si le temía, yo tenía una poderosa razón para aun así empujar mi vuelo directo a esa cosa, pero todos cuanto antes me retenían no la tenían y cuando esa cosa apareció, todos huyeron despavoridos.
Con el camino libre, avance lo más rápido que mis alas me lo permitían. Vi en mi vuelo como de la boca de esa cosa comenzó a caer un liquido negro y de apariencia espesa y fue en ese momento que mi terror creció, pues mis odios comenzaron a captar eufóricas risas… pero sobre esas risas una voz resalto por sobre el resto, pues era familiar para mi y esta no reía. Esta daba los más agónicos alarido… era Aria a quien podía escuchar gritar.
Fue cuando logré llegar que vi el escenario. El pilar de luz era despedido por un pentagrama dibujado con sangre, que emanaba de los cadáveres de algunos ponis descuartizados en las puntas del mismo. Cientos de runas fueron dibujadas alrededor de las líneas y dentro de la misma estrella, en 5 círculos los cuales despedían una negra luz, estaban los 5 ponis que fueron mis hermanos de armas siendo bañados por ese espeso liquido negro, que solo cuando llegue paro de salir de la boca de esa cosa sobre el cielo. De donde estaban esos malditos, pude ver líneas rojas las cuales palpitaban y se extendían conectándolos a todos ellos con el centro de todo el pentagrama, que era donde mi Aria estaba atada a un poste de madera. Estas palpitantes líneas rojas subían hasta cubrir su cuerpo y fuera lo que fuera que esos bastardos le hacían, mi potrilla no dejaba de gritar mientras se retorcía en ese poste.
Fue en el momento que llegue a ellos, que cegado por mi incontrolable ira di rienda suelta a mis ansias de sangre y use la habilidad por la que empecé a ser temido como demonio. El control de las sombras, las cuales en ese momento abundaban a nuestro alrededor.
Los primeros fueron dos unicornios quienes se mantenían fuera del pentagrama pronunciando inentendibles palabras. De sus sombras salieron dos espinas que atravesaron sus cuerpos para luego estirarlas hasta partirlos. En el momento que lo hice, la energía del pentagrama se volvió errática y esa cosa sobre el cielo comenzó a gritar, antes de usar una de sus manos para desgarrar la tierra destrozando el pentagrama. Fue en ese momento que esos bastardos dejaron de reír y comenzaron a gritar adoloridos, mientras esa cosa negra hacia su camino dentro de ellos entrando por sus bocas, ojos eh incluso sus orejas.
No sabía realmente que era todo eso, pero yo solo volé desde un principio directo a Aria hasta llegar con ella y use las sombras para cortar sus ataduras y tomar a mi potra.
- ¡Aria! - En el momento que la tome, Aria solo balbuceaba algunas cosas que no pude entender, pero termino cerrando sus ojos y dejando colgar su cabeza entre mis cascos - ¡Aria Por Favor Abre Los Ojos! - La zarandee un poco, pero probo ser inútil, pues ella no abrió sus ojos y mi desespero solo crecía - ¡Aira Por Favor, Abre Los Ojos Mi Potra!
- ¡Ghooost! - Levante mi vista de mi potra, fue solo en el momento en que note a esos cinco rodeándome mientras sus cuerpos sufrían algunos espasmos, y note como algo se arrastraba dentro de sus cuerpos - ¡Maldito Hijo De Perra! ¿Cómo Te Atreves A Interrumpirnos?
De solo escuchar a esos bastardos, en verdad no pude contenerme - Jeje… ¿Cómo me atrevo? - Comencé a reír bajo mientras me levantaba sosteniendo a Aria entre mis cascos - ¿Qué como me atrevo preguntas? - Al levantarme los mire a los cinco y ninguno de ellos pudo evitar el temblar ante mi mirada - Ustedes a quienes una vez considere como mis hermanos, fueron ustedes quienes irrumpieron en mi hogar, asesinaron sádicamente a la única poni quien era dueña de mi corazón, se atrevieron a raptar al fruto de su vientre y la hicieron gritar del dolor hasta terminar de esta forma… - Fue en ese momento que los mire con asco y las sombras a nuestro alrededor comenzaron a agitarse al responder a mis ansias - ¿Y aun así tiene el descaro de insultarme y exigirme cosas? Espero hayan hecho pedido disculpas a los dioses, porque de aquí ninguno saldrá con vida.
- So- Son palabras vacías Ghost. Sabemos que eres temible, pero aun así nosotros somos cinco y tu solo uno.
- ¿Y desde cuando los números han ganado en mi contra? - No termine de hablar cuando las patas de esos cinco fueron atrapadas por una masa de sombras y los cinco comenzaron a gritar cuando dentro de estas, se creaban espinas que atravesaban de lado a lado sus cuatro patas y poco a poco, esta masa oscura iba creciendo y subiendo por su cuerpo mientras más espinas se creaba eh iban atravesando cada vez más sus cuerpos dejando su sangre escurrir - Je, nunca he dependido de su ayuda a la hora de luchar parásitos, solo los enseñe por conveniencia, solo para facilitarme los trabajos.
- ¡Maldito Monstruo! - Blood, un bastardo unicornio azul de melena color verde, en medio de ser despedazado poco a poco, se las arregló para crear algunos cristales eléctricos y los lanzo a mi - ¡Muere Hijo De Perra!
Los lanzó a mí, pero aun sosteniendo a Aria entre mis cascos me fue un paseo por el parque el evadirlos y lanzar con mi cola el cuchillo directo a uno de los ojos del unicornio, el cual comenzaba a gritar mientras agitaba su cabeza intentando sacar el cuchillo de su cabeza.
Yo solo reía al oír gritar a cada uno de esos bastardos agónicamente mientras las sombras que habían terminado de destrozar sus patas, ahora llegaban a sus cuerpos… agg… como disfrute al ver como las espinas sombrías comenzaron a atravesar sus pechos, llegando a salir por sus lomos y el ver la sangre comenzar a escurrir de sus bocas, mientras comenzaban a sufrir para poder respirar.
Pensaba sinceramente el matarlos a todos al atravesar todos sus cuerpos con esas espinas, solo evitando lugares vitales para que murieran poco a poco hasta quedarse sin sangre, pero fui interrumpido cuando esa cosa sobre nosotros golpeo el suelo con ambas manos y rugió hasta separando su mandíbula. Eso fue solo un momento antes que levantara una de sus manos y me vi en la obligación de tomar vuelo sosteniendo fuertemente a Aria entre mis cascos, ya que este lanzo un zarpazo intentando cortarme mí. Cuando me estaba alejando, vi su boca comenzar a brillar mientras la presión atmosférica a mi alrededor cambio… solo logre salvarme por muy poco ya que un enorme rayo que destrozo todo a su paso fue lanzado, y fue solo por unos centímetros que este no me dio de lleno, pero igual rozo mi lomo y eso fue suficiente para que mi lomo ardiera mil infiernos y lastimara una de mis alas.
Caí al suelo del bosque siendo golpeado entre varias ramas mientras me aferraba a Aria protegiéndola de la caída, hasta que choque de lleno contra el tronco de un árbol y termine en el suelo. Mi cuerpo resentía luego de tal caída, pero aun así me levanté y comencé a caminar fuera del bosque con Aria.
