NOTA DE AUTOR: Si lo sienten un poco extraño por el formato de escritura o la redacción, es porque escribo cosas originales (razón por la cual me retiré de Fanfiction) y ya me acostumbre a usar el "─".

Cambien, no seré tan activo, esto solo lo escribí porque estaba aburrido, iré a continuar mi historia original. Para quienes les interese, tengo un capitulo atemporal y adimencional (pueden llamarlo Relleno), no se si subirlo porque arruinaría la experiencia de ir leyendo poco a poco, pero como no voy a ser activo no sabria si hacerlo o no Xd. (Escriban un comentario al respecto)

Pueden llamarme seguidor de Togashi o Miura XD

Bueno, hasta la proxima :D


Capitulo 3: !Asalto al Bunker Secreto! ¿Héroe moderno?


El bunker de los black hunters no era un lugar en sí mismo, era una isla completa, una pequeña isla extremadamente alejada de kuoh.

Gracias al poder del dinero que portaba Ravel, logramos llegar a la isla por medios que normalmente nadie podría.

─ Que extraño ─ dijo Naruto, saltando a tierra firme, mirando el bosque tropical que se extendía frente a él ─ Aquí es, pero no parece una base ─ pensó en voz alta, alzando su arma para asegurarse.

─ Idiota, esta isla no existe en el mapa ─ dijo Ravel con el ceño fruncido, bufando molesta ─ Por si no te has dado cuenta, traspasamos una barrera mágica ─ dijo ella, mirando a sus espaldas donde no había nada.

─ Que asco la gente rica que puede alquilar una lancha como si nada ─ se quejó Koneko, haciendo sonreír con maldad a Ravel.

─ ¿ahora? ─ preguntó Naruto, viendo como en realidad no era un ir y venir como él esperaba.

─ En realidad me imaginé una bienvenida energética ─ dijo Rossweisse mientras caminaba hasta estar a su lado ─ Parece que nos estaban esperando ─ dijo ella suspirando.

─ Eso parece ─ dijo Ravel con los ojos entrecerrados, examinando todo el lugar ─ ¿Qué significa esto exactamente? ─ le pregunto a su bastón, el cual brilló por un momento.

─ La conexión con Black se está perdiendo, como si estuviera perdiendo fuerzas para seguir guiándonos ─ reconoció Naruto, sintiendo las fluctuaciones de energía espiritual de su arma debilitándose.

─ Me esperaba una invasión de usuarios de sacred gear, pero eso reafirma mi hipótesis de que el esclavo nos ha llamado a nosotros específicamente ─ informó Ravel, haciendo que mirasen hacia el frente.

oh gran padre, bendíceme con tu sabiduría y guiame hacia donde mi corazón desea ir ─ dijo de repente Asia, llamando la atención de sus amigos, pues estaba se encontraba arrodillada frente a un inscrito en la arena.

Kakushitsuijaku (Invocación de los Gorriones Rastreadores) ─ exclamó ella, envolviéndose en una gran luz casi divina y la tierra se estremecía con ligereza.

Cerrando sus ojos, su mente fue vencida con una visión extrasensorial. Rápidamente fue hacia una ubicación lineal, para luego adentrarse bajo tierra.

Pasó por muchas, muchas habitaciones extremadamente modernas hasta encontrar que, en el último piso subterráneo, el azabache se encontraba encerrado.

Rainer estaba sentado y cubierto de sangre, antes de elevar su mirada hacia ella, mostrándole una sonrisa retadora.

La luz acabó cuando ella abrió los ojos con seriedad ─ sé a dónde ir, en esa dirección, a 1 kilometro, está a 70 metros bajo tierra ─ informó ella, sabiendo perfectamente la ubicación del azabache.

Asia no dijo nada más, caminando hacia la dirección que mencionó a pasos lentos. El resto de sus amigos se miraron entre ellos, no sabía de donde salía tanta firmeza.

─ Está enojada ─ susurró Koneko hacia Naruto, quien todavía no sabía lo que le sucedía a su amiga rubia ─ Yo diría que está decepcionada y muy enojada ─ completó, susurrando hacia el rubio.

─ Ya veo ─ respondió con una gota de sudor sobre su rostro al finalmente entender que es lo que le sucedía a su amable amiga.

Asia actualmente lideraba el grupo y estaba algo alejada de todos ellos. Caminaba con lentitud, pero en cada paso se podía sentir su molestia.

Estuvieron un rato caminando en el bosque, sin señales de ver absolutamente nada alentador, solo árboles y vegetación abundante.

─ es un poco decepcionante, ¿no? ─ preguntó Naruto, no sintiendo ninguna amenaza a pesar de estar en un territorio que podría decir, era enemigo.

─ Creo que nos están subestimando mucho, pero tienen sus motivos, son una elite en sí mismos mientras nosotros somos…perdedores ─ dijo Ravel entre dientes, no gustándole esa "medalla".

Los sentidos de Naruto se dispararán cuando siente peligro en las cercanías. Sin pensarlo dos veces se coloca frente a Koneko, deteniendo una bala con su arma.

La bala era mágica, desapareciendo luego de haber sido bloqueada ─ Me agradeces luego ─ se burló Naruto de su impactada amiga.

El pequeño grupo de estudiantes alza sus miradas, mirando como habían sido rodeados por varias personas vestidas con traje negro similar al que portaba su compañero.

Sin embargo, el que ellos vestían parecía mas practico y moderno ─ Retrocedan, niños, esta es una zona prohibida─ amenazó uno de ellos, quien parecía ser el líder del pequeño escuadrón.

─ ¿algún plan? ─ pregunta Naruto hacia Ravel, quien se mantenía serena, pero tenía sudor corriendo por su frente.

Antes de que cualquiera pueda decir algo más, unos lazos rojos salen disparados desde sus espaldas. El lazo viaja a una increíble velocidad hacia los soldados negros.

Estos saltan intentando esquivarlos, pero son sorprendidos al ver como el lazo cambió de dirección y los rodeó rápidamente, atrapándolos.

El lazó no solamente los atrapó individualmente, sino que fueron atraídos entre sí, chocando estruendosamente y atándolos de forma grupal.

Todos giraron su mirada hacia la autora de la hazaña, siendo la misma Asia quien tenía en sus manos estos lazos.

─ ¡Liberanos, niña! ¡No sabes contra quien te has metido! ─ sus amenazas grupales se calman cuando empiezan a ver petalos de flores.

Seguidamente pierden sus fuerzas, hasta caer completamente dormidos. El lazo que los atrapaba desaparece, dejándolos en libertad y derrotados.

─ Sigamos ─ fue todo lo que la rubia dijo, dándoles la espalda y continuando su camino hacia el bunker.

El grupo de amigos rápidamente se mira entre sí, con grandes ojos por haber sido capaces de presenciar la facilidad con la cual su amiga había derrotado a varios soldados experimentados rápidamente.

─ Retiro lo dicho, está súper enojada ─ se corrige Koneko, haciendo énfasis en la palabra "súper", escapando algo de infantilismo en su tono.

─ ¿siempre fue así de fuerte? ─ pregunta Naruto, no reconociendo a su amiga en lo absoluto.

─ Es una sacerdotisa celestial ─ respondió Rossweisse, caminando detrás de Asia, pero a una distancia donde ella no pudiese escuchar.

─ Cuando la conocimos fingía ser una simple monja, no lo olvides ─ le recordó Ravel, estando muy seria ─ Técnicamente hablando, es la segunda persona más fuerte de este grupo ─ reconoció ella a regañadientes.

─ Podría ser una de las personas más fuertes de todo el mundo también ─ añadió Rossweisse, con una sonrisa, como si intentara asustar a Naruto.

Justo al termino de esas palabras, más soldados de negro saltaron desde los arboles usando espadas y a veces, armas de fuego.

Nuevamente sucedió lo mismo, con la diferencia en que unas cadenas espectrales doradas salieron desde alrededor de la rubia, atando a cada uno en el aire.

Asia continuó, sin siquiera prestarle atención a sus enemigos, quienes intentaban zafarse de sus cuerdas.

Naruto solo suspiró mientras se acercaba a cada uno y le daba un gran golpe para noquearlo y dejarlos fuera de combate.

─ Esto es un poco incómodo ─ dijo el rubio, mirando como casi no quedaba nada de la amable chica que había conocido en sus primeros días de clase.

Pensé que esto sería algo muy emocionante, lleno de peligros…pero no me esperaba que fuese algo así como un paseo por el parque, casi parecía injusto.

Asia enojada era…muy peligrosa, eso me quedó en claro ese día. Ella siempre fue limitada por su miedo, por su cobardía, por su deseo de no ser lo que ella es.

Asia enojada era todo lo contrario, todo rastro de limitación había desaparecido, lo único que le importaba en ese momento, era gritarle algunas verdades a nuestro compañero desaparecido.

Mi pregunta era… ¿Cómo sería una Asia malvada? Si la Asia buena podía llegar a ser tan aterradora, ¿una versión malvada de ella sería aún más aterradora?

─ Parece que detuvieron sus ataques ─ habló Naruto, mirando cómo se estaba volviendo de noche y desde hace unas horas, sus enemigos habían dejado de atacar.

─ Se dieron cuenta de lo inútil que era, eso creo ─ respondió Koneko, mirando de cerca a su amiga rubia ─ iré a preguntarle cómo esta ─ dijo ella mientras se adelantaba al grupo, para estar cerca de Asia.

─ ¡esta caminata me está matando! ─ exclamó Ravel, muy fastidiada ─ Una princesa como yo no puede estar caminando por el bosque como una pueblerina ─ se quejó, sintiendo dolor en los pies.

Antes que cualquiera la pudiese responder, ella sintió suelo firme ─ Gracias a satanás ─ exclamó ella mientras suspiraba de alivio.

Parpadeó cuando se dio cuenta de que era pavimento. Mirando a su alrededor, se dio cuenta que el bosque frente a ella había desaparecido, encontrando lo que podría suponer, era la base militar.

─ Hemos atravesado otra barrera ─ dijo Rossweisse, esta vez con los ojos entrecerrados ─ Esto debe de ser una trampa ─ anunció ella mientras se ponía en guardia.

Mientras ella dijo eso, desde una enorme distancia, un rifle francotirador se hacía presente, junto a una pequeña sonrisa.

Alguien de aspecto femenino carga el arma con una bala de color extraño, preparándose para disparar. Una ráfaga de energía la cubrió, antes de disparar.

La bala rápidamente atravesó media isla, con el objetivo de impactar a Asia. Esto no pudo percatarse de ello, pero fue sorprendentemente protegida por Naruto, quien logró bloquear la bala.

─ ¡Ittou shura! ─ Grita este antes de bloquear la bala, teniendo el poder de acortar su distancia con la rubia y la precisión como para defenderse con su daga.

Fue sorprendida cuando la bala no rebotó ni se destruyó, sino que siguió su camino, arrastrándolo consigo ─ ¡es muy poderoso! ─ grita este, al verse superado por el poder de la bala que seguía en su trayectoria.

Sus pies comenzaron a romper el suelo debajo de él por la presión que usaba para no retroceder, pero fallaba en el intento.

No lograré detenerlo ─ pensó el rubio al perder que perdía lentamente la batalla contra el disparo.

─ ¡Pero que estás haciendo! ¡Asia ya está fuera de rango! ─ le gritó Ravel, informándole que Asia ya había corrido lejos de la trayectoria hace un buen rato.

Naruto suda ligeramente al darse cuenta que así era. Sin pensarlo mucho, se hace a un lado, dejando libre la bala que aún no perdía su potencia.

Sin embargo, para su gran sorpresa, el disparo no continuó, sino que cambió su dirección y nuevamente iba en pos de Asia.

Todavía con la influencia de su aumento de poder, corre rápidamente y vuelve a bloquear el disparo, en esta ocasión siendo arrastrado, golpeando a Asia y haciéndola a un lado.

─ ¡Es una bala dirigida con magia! ─ gritó Rossweisse al ver como el rubio volaba por los aires, siendo arrastrado por el disparo que intentaba matar a toda costa a Asia.

─ Para hacer algo como eso…se necesita un control monstruoso ─ sudó profundamente Ravel, antes de buscar con la mirada ─ ¡el usuario de Stand enemigo no debe de estar lejos! ─ gritó ella, buscando apresuradamente.

Mientras tanto, Naruto se había alejado de la base y estaba rompiendo arboles con su cuerpo, arrastrado todavía por la bala imparable.

Vio con dificultad como ahora iba a ser golpeado contra una enorme ropa ─ Esto va a doler ─ pensó, cerrando los ojos preparándose para el impacto.

Para su sorpresa, fue salvado por Koneko, quien evito su estrepitoso golpe ─ Me lo agradeces luego ─ se burló ella, imitando sus palabras anteriores.

Naruto respondió sonriendo, poniendo más empeño mientras era sujetado y empujado por Koneko, logrando detener el disparo.

─ ¡No la encuentro! ─ gritó Rossweisse, muy preocupada ─ No hay signos de magia cerca, ¡El usuario de Stand enemigo se encuentra muy lejos de aquí! ─ exclamó, sudando profundamente.

─ ¡imposible! ¡¿cómo un Stand tan poderoso puede ser de largo alcance?! ─ respondió Ravel usando gritos, parecía estar muy metida en el papel.

─ ¡¿Qué es un usuario de Stand enemigo?! ─ gritó Naruto, con sus brazos temblando por la presión ejercida que necesitaba para detener tan poderoso impacto.

─ Debe de tener ojos en algún lado, no creo que pueda dirigir esta bala solo imaginándoselo ─ dijo Koneko calmadamente, pero estaba sudando también por el esfuerzo.

─ Las cámaras de seguridad fueron destruidas, no siento algún ojo mágico o espía, estamos solos ─ informó Rossweisse, mirando como su compañero rubio estaba teniendo problemas.

─ ¿no hay nadie en las cercanías, pero puede vernos? ─ pensó el rubio, antes de abrir los ojos ─ ¡sé quién es! ─ gritó este, sorprendiendo a todas.

─ ¡He escuchado sobre ellos, son humanos, los he conocido! ─ gritó el rubio, mirándose absolutamente serio ─ Tenían ojos que les daba una habilidad extrasensorial inaudita, ¡eran malditos pervertidos! ─ exclamó este, gritando al sentir más poder de la bala.

Antes que pudiera decir algo más, la bala empezó a brillar intensamente de un color azul. Naruto no tenía idea de que iba a pasar, pero reaccionó rápidamente, dejando de hacer fuerza y protegiendo con su cuerpo a la chica albina.

Como predijo, se trataba de una enorme explosión de relámpagos. Sin embargo, esta fue encerrada en una burbuja amarilla, siendo completamente contenido, más la explosión empujó lejos a tanto Naruto y Koneko.

Fue Asia quien tenía una mano extendida, logrando contener la explosión tras una burbuja de custodia ─ ¿estás bien? ─ preguntó Koneko al rubio debajo de ella, quien lucía extremadamente maltratado.

Naruto, completamente adolorido, sonrió mientras levantaba su pulgar ─ he estado peor, pero agradecería que salieses de encima ─ dijo este, antes de caer rendido al suelo.

Koneko hizo un puchero, dándole un ligero golpe en el estómago ─ No estoy gorda ─ se quejó mientras se levantaba del adolorido rubio.

Naruto se sentó, probablemente hubiera estado más lesionado si no fuera por el traje de batalla que su compañero había hecho para él.

Hablando de eso, todos portaban sus ropas que se le fueron dadas por el armero ─ Dejame curarte ─ dijo Asia preocupada, acercándose a ambos y comenzando a usar magia curativa.

─ esto es…extraño ─ dijo Ravel, pensando ─ ¿Cómo nos podía ver sin estar presente? ¿Tiene omnisciencia limitada o algo? ─ preguntó ella, sin saber exactamente a que se enfrentaban.

Naruto asintió mientras era curado ─ no exactamente, pero digamos que tienen ojos que les permiten ver mucho, son humanos ─ dijo este, asombrando a su grupo.

─ Nunca había escuchado de humanos que pudiera tener omnisciencia limitada ─ dijo sorprendida Rossweisse, quien parecía ser experta en este campo.

─ No es de saber público, son un clan reservado en Kioto, el Kioto de aquí ─ dijo dándose por entender que pertenecían al mundo humano.

─ Cuando viajaba por el mundo me los encontré, son extremadamente fuertes, he luchado contra el más fuerte de ellos y he perdido las 100 batallas que tuve contra él ─ admitió, recordando aquellas batallas.

─ Son los Hyugas, un clan de artes marciales ─ contó este, viendo como había terminado de curarse por completo al igual de Koneko, aunque no estaba tan dañados.

Colocándose de pie, suspiró y forzó una sonrisa ─ Pensé que no se les permitía abandonar el clan, ¿Por qué estás aquí? ─ Preguntó él, mirando a cierta dirección.

Todas las chicas giraron sus miradas rápidamente, notando que efectivamente, había alguien que se acercaba desde esa dirección.

Estaba fuera de la barrera donde el bosque aún se podía presenciar. El grupo rápidamente se puso en posición de batalla, puesto que actualmente, era un enemigo.

De repente, anocheció rápidamente, sorprendiendo al grupo de jóvenes. La figura finalmente salió, haciendo gala de su presencia. Era una mujer de largos y hermosos cabellos azules.

Llevaba un traje similar al de los soldados, un traje táctico de combate negro extremadamente apretado. La diferencia radicaba en que era una sola pieza y no tenía parte superior, abriéndose en V hasta los hombros.

Aún más inusual, era el antifaz en forma de cuadrado que cubría por completo sus ojos. Un artefacto tecnológico por su estructura metálica.

─ eso es… ─ susurró Ravel, retrocediendo un par de pasos ─ ¡¿copa DD?! ─ exclamó, incrédula al ver los enormes pechos de la mujer humana.

─ No, quizás sea una talla más grande, que ridículo ─gruñó Rossweisse, mostrándose un poco envidiosa por la forma física de la mujer frente a ella.

─ No solamente eso, es más curvilínea que mi hermana y mi mamá juntas ─ gruñó Koneko, como si fuera un gato siendo amenazado.

Naruto sudó profundamente ante las palabras de sus amigas ─ Es el día de lo inverso al parecer ─ pensó él, más concentrado en el antifaz.

Aun así, su mirada se desviaba al escote increíble de la mujer, y sus caderas jugosas ─ ¡concentrate! ¡esta intentando matarte! ─ se gritó mentalmente, mientras se golpeaba.

La mujer de cabellos azules solo respondió riéndose de forma linda, haciendo sonrojar al rubio ─ ¡eres una maldita! ─ grito Koneko, lanzándose a un ataque frontal.

A pesar de ser un golpe cargado, la mujer se hizo a un lado de forma elegante, esquivando el golpe y empujándola suavemente a un lado, haciendo que cayese al suelo.

Todos vieron como Koneko estaba ahí, intentando levantarse ─ No puedo...no puedo moverme ─ dijo ella, con su cuerpo temblando y cayendo al suelo nuevamente.

─ ¡Te ha golpeado un punto de presión! ¡no te muevas! ─ gritó Naruto, ahora sí completamente enfocado en la batalla al sentir el peligro inminente.

Este rápidamente corrió alrededor de la peli azul, atacándole por la espalda con su cuchillo. Su enemiga lo esquivó nuevamente, haciéndose a un lado y luego golpeándole.

Naruto logró bloquear su golpe con su pierna, para luego intentar darle una patada en la cabeza con su otra pierna. Pero fue una finta, pues canceló el golpe y se distanció de un salto.

Como esperaba, cayó de rodilla al no poder sentir su pierna golpeada ─ Si te golpea un punto de presión, solo debes de reactivarlo ─ anunció Naruto, apuñalándose con dos dedos en una parte blanda de su pierna dañada, volviéndose a levantar de nuevo.

Estaba al lado de Koneko e hizo lo mismo en el lugar donde antes fue golpeada, sorprendiéndola pues ahora si podía moverse nuevamente.

─ Escuchen ─ anunció Naruto, llamando la atención de todo su equipo ─ Ella tiene una visión periférica de 360 grados, si es una profesional, también tiene una defensa perfecta ─ informó el rubio, mirándose serio.

─ entonces, ¡¿Cómo vamos a vencerla?! ¡es imposible hacerle daño! ─ exclamó Ravel, mirando como su enemiga parecía ser absolutamente invencible.

─ ¡no es perfecta! ─ interrumpió Naruto, llamando la atención de incluso la mujer peli azul ─ hay un lugar punto exacto donde es vulnerable ─ susurró este para sí mismo.

Justo en ese momento, la soldada parecía estar sorprendida, pues reaccionó lento y vio lo que temía, un shuriken espectral que se dirigía a ella desde su punto débil.

El shiriken golpeó su antifaz, haciendo gran daño a este ─ ¡es vulnerable ahí! el punto ciego que se encuentra detrás del cuello, por encima de la primera vértebra torácica ─ Reveló este, sorprendiendo a su grupo por su astucia.

Todo lo que sé se deben a mis constantes fracasos. He batallado tantas veces y perdido las mismas, que he aprendido de cada error mío.

Gracias a estas batallas, basado en el constante ensayo y error, logré encontrar ese punto ciego, una debilidad clave.

Aunque me hubiera gustado ganar una de esas batallas, gané algo más importante que una victoria, formas de cómo encontrar esa victoria.

─ impresionante ─ susurró Ravel, al ver la impresionante experiencia demostrada por el rubio, explotando una debilidad de la que nadie hubiera imaginado.

De pronto, se escuchó una pequeña risa, una delicada y elegante risa. El antifaz cayó destrozado al suelo, mostrando finalmente el rostro de su enemigo.

Era el delicado rostro de una princesa, de eso no había duda. Su hermosura y dulzura parecían impropios de sus actos pasados, no parecía ser una luchadora.

La luz de la luna falsa que se mostraba sobre todos solo la hacían más hermosa ─ Me recuerda a la princesa Kaguya ─ asemejó Naruto, recordando el cuento que alguna vez le fue contado sobre la princesa lunar.

─ muy admirable, Uzumaki Naruto-kun ─ dijo la mujer con los ojos cerrados ─ Neji-niisama tenía razón, ibas a ser un problema más adelante ─ dijo ella, abriendo los ojos.

Naruto tragó con fuerza al escuchar y ver sus ojos ─ ¿Neji? ─ susurró, recordando el nombre del guerrero que lo derrotaba una y otra vez.

Espera un momento ─ pensó Naruto, mirándola fijamente ─ Kaguya…hyuga…neji ─ pensó rápidamente, sabiendo que era familiar para él.

Quedándose completamente sin habla, revela la identidad de su enemiga ─ ¿Hyuga…Hinata? ─ dice incrédulo, reconociéndola finalmente.

Ella solo sonríe tiernamente ─ Imposible, ¡no puede ser! ─ gritó el rubio, negando con la cabeza una y otra vez ─ No puede ser que tu… ¡tú! ─ gritó este, señalándole.

─ Supongo que ya habrás conocido a mi compañero Black, incluso a la hermana mayor de mi amiga White ─ dijo ella, sonriendo de forma linda.

Ravel fue la primera en darse cuenta y entender la incredulidad del rubio ─ ¿Eres el héroe moderno, Blue? ─ dijo esta, sintiendo algo de verdadero pavor ahora.

La reconocida como Hinata sonrió ─ Vaya, parece que me descubrieron ─ actuó con ligera sorpresa ─ Mi mal, debo de evitar que sepan mi identidad secreta ─ dijo ella, sonriendo con amabilidad.

Antes que cualquiera pueda decir algo más, ella apareció de golpe frente a Ravel ─ No es nada personal ─ fue lo último que dijo mientras dirigía su puño lentamente frente a la cara de la pequeña rubia.

Esta, asustada, retrocede en falso hacia atrás. Para su buena fortuna, Naruto logró desviar el puño hacia el cielo, con su propia mano.

Un corto enfrentamiento de artes marciales se produjo entre los dos, pero, incluso sin la vista entrenada de un guerrero, todas pudieron ver como Naruto perdía lentamente la batalla.

A este ritmo ─ pensó el rubio mientras se protegía y desviaba los golpes como podía, pero el estilo hyuga era demasiado rápido para él.

Entonces, vio el cambio en su postura, haciendo que abriese los ojos ─ Ese es el ─ sin pensarlo mucho, planta los pies muy fuertes en el suelo, preparado y listo para la embestida.

¿oh? ¿Piensa desviarlos todos? ─ pensó divertida Hinata ─ intentalo si puedesretó esta mentalmente, acercándose con su puño hacia el rubio.

Con gran habilidad, Naruto logró desviar los primeros dos ataques ─ 2 ─ contó mentalmente ─ 4 ─ nuevamente logró desviar 4 golpes más.

La siguiente oleada de golpes fue más rápida, fue incapaz de bloquearlos todos, pero si la gran mayoría ─ 8 ─ contó, preparándose para otra oleada.

Los golpes fueron aún más rápidos ─ No podre desviarlos todos, necesito ser más rápido, 16 ─ analizó mientras luchaba por no ser golpeado, esta vez la mitad de golpes impactaron en él.

La siguiente serán 16 golpes más, ¿uso el ittou shura? ─ pensó rápidamente al ver como su enemiga se tomaba el lujo de darle tiempo para pensar, por lo menos unos segundos.

No, obviamente me está forzando a usarlo, mientras no recurra a ello y bloquee la mayoría, habré ganado esta ronda ─ con esta determinación, se concentra aún más para salir de esta.

Con esta nueva convicción, logró detener 10 golpes de los que fueron dados y, sin embargo, cuando se preparaba para la oleada más difícil, ella se detuvo.

─ Lograste detener mi Ocho Trigramas Treinta y Dos Palmas ─ mencionó ella, fingiendo asombro ─ cuando nos conocimos, eso era lo único que podía hacer, estoy feliz de que haya progresado tanto ─ contó con dulzura y buen humor.

Contrario a sus palabras, Naruto estaba respirando algo agitado mientras ciertos puntos en su cuerpo exudaban vapor por los impactos recibidos.

Naruto lentamente empezó a reabrir sus meridianos golpeados ─ ¿Que rayos te pasó, Hinata? ─ incapaz de ocultar su sorpresa, preguntó hacia ella.

Esta ladeó la cabeza de forma linda ─ crecí un poco, aunque creo que he engordado ─ dijo avergonzada, tocando su gran y presuntuoso busto con una mano.

─ Quiero matarla ─ susurra Koneko alejada junto a sus amigas. Ravel y Rossweisse compartían su opinión por compartir su envidia.

─ Tu sabes a lo que me refiero ─ intentó cambiar de tema, aunque el también se perdió un momento contemplando sus cambios físicos.

─ a estas alturas debería de haber notado que no intento matarlo, si no, no estaría dejándolo recuperarse ¿no es así? ─ se rio Hinata, haciéndolo desconfiar más pues había notado que solo estaba extendiendo el tiempo haciéndola charlar.

Ella giró su mirada hacia las chicas ─ Black-senpai las espera, pero deberán superar pruebas muy difíciles para llegar hacia él, pero confía en que podrán superarlas ─ reveló, señalando el complejo a sus espaldas.

─ ¿Así que esto es una especie de prueba? ─ incrédulo, era incapaz de pensar en otra cosa que lo que se le fue dicho.

─ Por supuesto, después de todo, senpai puede explotar en cualquier momento y llevándose consigo toda la isla ─ reveló, asombrando al grupo de amigos.

─ Su llegada no cambia nada, pero deben de demostrar su motivación si quieren pasar ─ dijo Hinata con una linda sonrisa.

─ Eso no tiene nada de sentido, solo balbuceas estupideces ─ se quejó Ravel al notar como toda su charla no explicaba absolutamente nada.

─ No es mi deber decirles la verdad, solo estoy aquí para cuidar a senpai y evitar que explote, por eso no los quiero aquí ─ dijo señalando al rubio con su mano.

─ Ya entiendo ─ dijo este muy serio ─ Fue ella quien ha puesto las trampas para evitar que llegamos hacia él, ella no dejara que nadie pase, incluso si tiene que matarnos ─ concluyó este, entendiendo finalmente la situación.

─ Me sorprende lo bien que ha entendido todo, por lo general era muy estúpido, Uzumaki Naruto-kun ─felicitó al rubio, aunque este no se sentía tan alagado.

─ Es correcto, no pienso dejar pasar a nadie de ustedes y tengo intención de matarlos a todos ─ reveló con dulzura y sadismo que hizo temblar a más de uno.

─ Pero…quiero jugar con Naruto-kun un rato, como en los viejos tiempos ─ sonrió ella, haciéndolo sonrojar ─ así que las dejaré pasar, por ahora ─ de buen humor, señalo nuevamente el bunker a sus espaldas.

─ No ─ negó Koneko, colocándose al lado del rubio ─ tenemos más oportunidades de hacerle algo juntos que separados ─ dijo ella seriamente y con intensión asesina hacia la chica de cabello azul.

Naruto la miró un momento y sonrió ─ Creo que ni juntando nuestros poderes podríamos hacerle algo ─ susurró hacia ella, sorprendiéndola.

─ Puedo sentirlo, ella es muy muy fuerte ─ admitió, sudando profundamente ─ Dudo mucho que podamos hacerle algo si peleáramos enserio ─ apretando los puños, se preparó para seguir peleando.

─ Intentaré ganar el máximo tiempo posible, lo suficiente como para que puedan llegar hacia él ─ prometió este, concentrando su energía alrededor de él.

─ Pero ─ ─ Escuchame, ella es una heroína moderna, incluso si hemos mejorado, ella sigue siendo un peldaño inalcanzable, confía en mí, dejame esto ─ dijo sonriendo y levantando un pulgar.

Todavía con cierta duda, Koneko finalmente cedió ante su insistencia ─ Está bien ─ aceptó finalmente, con intenciones de ir junto a sus amigas ─ No pierda muy rápido, Basura-san ─ se despidió ella con una sonrisa.

─ No pienso hacerlo ─ respondió con buen humor, sin dejar de morir a su enemiga. Koneko, aun con duda, partió rápidamente y, sujetando a sus amigas, se internó en el bunker.

Hinata vio y escuchó el intercambio, riéndose como una dama ─ No ha cambiado en todo este tiempo, Uzumaki Naruto-kun ─ dijo ella de buen humor.

─ Puede que haya sonado a sacrificio, pero aun así intentaré derrotarte, Hinata ─ prometió, cubriéndose lentamente con una capa de Chakra ─ espero que Koneko haya pensado en que soy genial ─ deseó mentalmente un rato, para estar completamente concentrado en la batalla.

Su estallido de poder hizo mirar atrás a sus amigas, quienes vieron desde lejos la pelea ─ Vamos, debemos seguir avanzando ─ dijo Koneko, siendo la que corría frente a todas.

Sin que nadie la viese, tenía el rostro rojo ─ Se vio tan genial ─ chilló mentalmente, teniendo una imagen completamente diferente del rubio y más perfecta.

Tanto Ravel como Rossweisse la miraron con ojos muertos al saber perfectamente que ella estaba en su propio mundo, Asia solo sonreía forzadamente al ver como el peligro potencial se había tornado en una situación muy cómica.

El buen humor desapareció cuando recordó el peligro inminente y los desafíos que le esperaban en su descenso.

si salimos de esta, juro que lo voy a golpear muy duro