Cap 28: El precio a pagar.

- Agg… ¿Estas lista Luna?

No me quedo más que dar un suspiro antes de comenzar a caminar - Solo terminemos con esta pesadez de una vez por todas.

Los guardias parados en las puetas, al vernos avanzar a mí y a mi hermana se inclinaron, a la vez que usaron su magia para abrir las puertas y permitirnos el paso. Mi hermana y yo entramos a una habitación circular la cual era una sala de conferencias. Dentro estaban los que eran los representantes de cada una de las naciones que conformaban el concejo mundial reunidos.

Mi hermana y yo caminamos hasta nuestros asientos asignados en dicha junta y al tomar asiento, la misma comenzó. Como siempre se dieron los saludos iniciales y el protocolo debido para que ninguno de esos bastardos comenzase a quejarse como niños por 'Faltarles el respeto…' Je… ¬_¬ de eso definitivamente se encargaba Celestia. Aun después de tener más de 100 años en el presente, no podía soportar lo pesados que se habían vuelto los nobles.

- Bien damas y caballeros presentes… - Mi hermana los miro a todos bastante seria - Creo que ya es hora de que demos comienzo a esto, ¿Cuál es la razón para que se nos citara a esta reunión a mi hermana y a mí?

- Celestia, no te hagas la tonta… - Un grifo de plumaje marrón, la miro cruzado de brazos aun en su asiento - Sabes muy bien el por qué se les ha citado.

- ¿Es acaso por la noticia que les dimos? Porque pensé que fui lo bastante clara en la carta que usamos para informarles de ello.

- ¿Me estas tomando el pelo Celestia? - Un perro diamantero de color azul nos miró ya hasta mostrando sus dientes - ¿De verdad esperas que crea que ustedes los Equestrianos lograron capturar a aquel a quien todo el mundo busco y dio caza así nada más?

- Hey… - Mi hermana era suave con estos bastardos, pero yo jamás en mi vida he sido y planeaba serlo - ¿Qué estas queriendo decir con eso?

- Por favor… - El perro diamantero nos miró casi aburrido - Equestria es una nación de solo abrazos y besos. La última guerra que libraron fue hace siglos… ¿De verdad crees que nos vamos a tragar esa de que un montón de maricas como son sus soldados, pudieron atrapar a aquel a quien ni aun el ejercito conjunto de 5 naciones logro atrapar? Y es más… ¿Fueron ellos quienes regresaron derrotados?

- Oh, así que nos tienes a menos pulgoso… - Ahora sí que me levante e iba a caminar al centro y a amenazarlo, pero Celestia me detuvo, por lo que me tome un respiro - Agg… escúchame bien bastardo. Si ustedes fracasaron en capturarlo, eso no es ni remotamente nuestro problema. Es un hecho que en estos momentos el criminal conocido como Ghost está bajo nuestra custodia y por tanto, no veo siquiera una razón para haber convocado esta junta. Su castigo ya ha sido decidido y su sentencia ya la está cumpliendo, punto.

- Hay es donde se equivoca Luna… - Otro de los presentes, un minotauro de pelaje rojo me miraba bastante serio - Me disculpare por las palabras dichas por mi compañero. Pero dejando eso de lado, el hecho es que la condena de ese poni no ha sido realmente decidida… o al menos, no por este concejo.

Ok, ahora si lo mire con una ceja alzada - ¿Y acaso eso nos tiene que importar? - Mire a Celestia quien al parecer decidió solo mantenerse al margen - Corrígeme si me equivoco Celestia, ya que no estoy al tanto de cada ley moderna. Pero hasta donde tengo entendido, Equestria no se rige por las decisiones ni leyes de este concejo, de hecho… - Mire a ese minotauro - Hace ya mucho que no formamos parte de este concejo y eso fue por decisión ¡Suya…! Fueron ustedes mismos quienes decidieron que nuestras creencias iban en contra de sus objetivos y por ello, decidieron cortar sus lazos con nosotras… - Esta vez le dirija la mirada a el dragón que era el responsable de dicho concejo - ¿O acaso me estoy equivocando Seifer?

- No… no lo haces Luna… - Dicho dragón, el cual era de color naranja me miro como era usual en el apaciblemente - Hace mucho que esa decisión fue tomada, dejando a Equestria como una nación totalmente independiente… pero Luna, este es un caso especial me temo… - Vaya, hasta yo me sorprendí cuando el dragón me miro hasta enojado - Estamos hablando de un ser que sembró el terror en cada rincón de este mundo.

- ¿Y eso que tiene que ver? ¬_¬ No sería el primero del que nos encargamos que cumple con esa característica ¿No? - No pude para nada evitar rodar mis ojos - Discord, Sombra, Tirek, Crisalis, los umbreon, el poni de las sombras, el dragón lord corrupto, 0.o una potra malévola que intento robar la magia del mundo, ah y no olvidemos a la cabra demoniaca. ¬_¬ Creo que nuestro currículo habla por sí solo ¿No crees?

- Te preguntare esto Luna… - El dragón siguió mirándome aún más serio - ¿Qué les paso a cada uno de ellos?

- Así que por eso es que nos llamaron… - Celestia ahora si decidió intervenir - ¿Qué pretenden Seifer? Dejemos los rodeos y díganlo directamente.

- Nuestro punto es la justicia Celestia… - El dragón ahora si se levantó y de hecho golpeo la tabla frente a él con tal fuerza que la hizo añicos - Ustedes los Equestrianos solo han demostrado una y otra vez que no tiene lo necesario para que ella haga su trabajo. Sinceramente Celestia y Luna, en otras circunstancias no tendría problema alguno en dejar todo en sus cascos, pero no esta vez. Este Celestia es un caso que está más allá de sus cascos. No queremos a ese pedazo de basura reformado, ni tampoco lo queremos encerrado cómodamente en una celda el resto de su vida.

- ¿Sugieres entonces que lo que deseas es su cabeza?

- Por favor… - Rayos, en verdad la personalidad de este dragón había cambiado un montón en esta reunión, ahora sí que miraba con asco a Celestia - ¿Matarlo y darle a ese maldito el descanso eterno? La muerte no sería suficiente castigo para ese maldito… Celestia, entrega al prisionero. Por eso es que las llamamos a este lugar, queremos que se nos de la custodia de ese maldito.

- Dime Seifer… ¿Qué acciones tomaría el concejo de negarnos?

- No lo recomendaría para nada Celestia…

- Es una mera pregunta Seifer.

El dragón se tomó un momento, miro a todos los que estaban presentes… y luego a Celestia - De ser así… entonces oficialmente Equestria pasaría a estar en guerra contra el mundo entero.

Sinceramente aun yo misma me sorprendí por la respuesta de Seifer en esta ocasión. mire a Celestia y aun ella lucia pensativa, al final ella miro a dragón - Seifer, si no te importa tengo que discutir algunos asuntos con mi hermana, ¿Puedes esperarnos unos minutos?

- Tomate tu tiempo Celestia, pero piensa sabiamente las cosas.

Ella asintió y se levantó saliendo de la sala, así que la seguí de cerca. Celestia camino hasta una pequeña habitación la cual nos la ofreció el personal y al entrar, ella creo a nuestro alrededor un campo supresor de sonido, además de lanzar un pulso para destrozar cualquier aparato electrónico cerca. Lo que quisiera decirme, no quería que saliera de nosotras.

- ¿Qué sucede hermana?

- Luna, esto no me gusta. Me esperaría la aptitud de Seifer de cualquier otro de ese concejo, pero Seifer jamás en su vida a actuado de esa forma.

- También me extraña, ¿Pero qué más da?

- Luna piensa bien esto… - Celestia me miro bastante seria - Sabes bien que es lo que va a pasar si entregamos a Ghost.

- Lo matarían.

- Exactamente Luna.

- ¬_¬ ¿Y que con ello? Una peste menos ¿No?

- Una Luna… que lamentablemente no podemos controlar del todo. Recuerda que no fue realmente que lo capturamos, el mismo decidió entregarse y sus condiciones fueron claras ¿Recuerdas? Él se entregaría si ayudábamos a Aria… y además si no lo ejecutábamos.

Ahora sí que vi a lo que mi hermana se refería - Ósea que si lo entregamos estaríamos rompiendo a nuestra palabra con él… esto es definitivamente malo. Se que cambio, pero no dudo que se vuelva una bestia para escapar de nosotras incumplir… y dudo mucho que se vaya así nada más. Sé que entre ambas lograríamos manejarlo, pero aun así no puedo imaginarme el daño que haría a Equestria antes que lográramos detenerlo. No puedo siquiera llegar a imaginarme el número de muertes que enfrentaríamos de eso pasar.

- Exacto… y dudo mucho que a Seifer le agrade escuchar el hecho que fue capturado solo por el mismo se entregó.

- Agg… así que estamos contra las cuerdas ¿Eh? - Mire a Celestia bastante seria - ¿Qué sugieres Celestia?

- Agg… vamos a tener que hacer una apuesta Luna… solo sígueme y roguemos por que todo salga bien.

Asentí y ambas regresamos a la sala tomando de nuevo nuestros puestos. De inmediato el dragón nos miró sin cambiar para nada su mirada - ¿Y bien? ¿Cuale es su respuesta?

- Seifer, debido a ciertos asuntos, me temo que me no me es posible entregarte al prisionero… - De inmediato el dragón puso mala cara - Nos amenazas con guerra Seifer, pero piénsate muy bien las cosas antes de decirlas… - Celestia apoyo sus casco en el escritorio y dejo su cabeza sobre ellos dándole una oscura mirada a todos los presentes - Te invito a hacer memoria de quienes son las ponis a las que estas amenazando con guerra. Déjame recordarles un dato muy importante, Equestria es una nación pacífica, pero no somos una nación indefensa y en cuanto a recursos, déjenme recordarles que cada uno de los presentes de hecho se benefician del comercio que gozan con nuestra nación.

- Y eso dejándonos fuera a nosotras dos… - Decidí solo sentarme a un lado de Celestia y me recosté al espaldar de la silla sin dejar de mirar a todos los presentes - ¿Qué tal les cae a los presentes una noche eterna? ¿O que tal un día perpetuo? Imagino que están preparados para algo así ¿No?

Al parecer, ahora si recordaron con quienes estaban hablando, todos menos el dragón que seguía sin apaciguarse - El punto aquí, es que una guerra entre nosotros no beneficia a ninguno de los involucrados Seifer.

- ¿Acaso estas protegiendo a ese insecto Celestia?

- No… solo actuó por el interés de mi nación como desde los tiempos de tu padre lo he hecho Seifer. Tengo mis razones por las que no puedo entregártelo, pero si lo único que deseas es justicia, entonces no hay necesidad alguna de que lo entregue al concejo para poder llevarla a cabo… ¿O es que tienes acaso realmente algún otro objetivo Seifer?

- Lo único que deseo, es que ese maldito pague Celestia… nada más… y nada menos.

- Entonces seguiré firme en mi decisión Seifer, no entregare al prisionero… ¿Cuál es tu decisión? ¿Entrara el concejo en guerra contra Equestria?

El dragón miro a todos los presentes antes de mirarnos a nosotras - Danos unos minutos Celestia.

Celestia asintió y ambas salimos de nuevo a el cuarto de antes… no pude para nada evitar el mirar algo preocupada a Celestia - ¿Crees que piquen el anzuelo?

- Eso espero Luna.

- No te preocupes hermana… - Bien, no pude para nada evitar el sonreírle - De decidir algo estúpido, les pienso hacer pensárselo dos veces antes de volver a tener una idea tan estúpida como esa.

- No dudo en que lo harías Luna… - Celestia miro a una de las ventanas de la habitación notablemente incomoda - Pero sinceramente, no deseo derramamientos de sangre innecesarios. Se que aun tu sola te bastarías contra ellos, pero el pensar en las bajas no es algo que me traiga la más mínima paz.

Solo pude suspirar y me senté en otro de los muebles a esperar. A su debido tiempo un sirviente apareció por la puerta y nos guio de nuevo a la sala donde todo el concejo estaba reunido.

- ¿Y bien? - Celestia de solo sentarse ni dudo en preguntarlo - ¿Qué han decidido?

- Celestia… cederemos solo… y es solo… si cumples nuestra demanda.

- Dila… - El dragón no le respondió como tal, uno de los sirvientes se acercó a nosotras con un pergamino y se lo entrego a Celestia así que me senté a su lado y lo leí… je, ya no me estaban cayendo tan mal estos tipos.

- ¿Qué dices Celestia?

Celestia no respondió pude notar muy bien cómo se estaba estrujando la cabeza con esto, así que le puse un casco en el hombro y ella me miro - No dudes Celestia, esto es lo mejor para nuestros súbditos.

- Agg… no me gusta… pero tendré que aceptar Seifer.

… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …

Sinceramente esta vez no deseaba que el mañana llegara. Había despertado primero que Aria, por lo que ella aún estaba dormida a mi lado… solo me quede allí mirándola. Por mi cabeza pasaron tantas cosas en ese momento, tantos pensamientos llegaron a agobiarme al pensar que en solo unas horas sería separado de ella… no deseaba para nada esto.

A mi mente llego de nuevo una voz que tenía ya años sin escuchar, una y otra vez esta voz me decía lo mismo, ¿Por qué diablos estas bajando la cabeza? ¿Por qué diablos estas sometiéndote de tal forma? Era por amor a Dios la peor basura que esta tierra había conocido, ¿Así que, que importaba si solo seguía el que era aún el deseo de mi potrilla y solo escapaba junto a Aria?

¿Qué era lo peor que podía pasar? ¿Ser cazado? No podía sinceramente pensar en un sitio en el cual aún no lo fuera, ¿Decepcionaría alguien? No había sinceramente nadie en mi lista a la que me importara decepcionar.

- Ghost… esto… esto va a ser el sello que te daré para que eso nunca pase. Cuando sientas de nuevo la necesidad de hacer cosas malas, entonces recuerda esto y no dejes que esa parte de ti tome el control de nuevo si ese no es en verdad tu deseo.

Dios… a mi mente llego tan clara la imagen de Airis. Recordaba tan bien ese momento, recordé la sincera sonrisa en su rostro, recordé el cálido sentimiento que me invadía en ese momento el cual nada en este mundo lo ha podido igualar. No pude más que sonreír mientras abría mis ojos y aun si mis lagrimas salían, abracé al pequeño sello que aún era lo que me mantenía como algo más que un simple monstruo.

- Nuestra pequeña será ese sello Ghost… - Mi esposa me sonrió mientras tomaba a la pequeña potrilla recién nacida entre sus cansados cascos - Cada vez que la veas, puedo asegurarte que sentirás la necesidad de ser un poni del que ella pueda sentirse orgullosa… y será ese mismo sentimiento el que evitara que caigas de nuevo en tu vieja manera de ser.

Aria… aun si la había tomado entre mis cascos seguía dormida, así que me acerque a su pequeña cabecita y la acaricie un poco antes de darle un pequeño beso sobre esta - Es por ti mi pequeña… es por ti que no pienso caer de nuevo. No quiero jamás que vuelvas a mirarme como a un monstruo Aria. Puedo soportar de todo, menos el que tu algún día llegues a temerme.

- Papi… - Aun dormida, Aria me llamo mientras con sus cascos tomo uno de los míos y no parecía estar teniendo un buen sueño… pero no podía culparla.

Pasaron unos cuantos minutos antes que Aria se despertara y cuando lo hizo, lo primero que hizo fue abrazarme. La alenté para que fuera primero al baño como era costumbre y luego fui yo, después es que fuimos a la cocina, pero esta vez no estaban ni la princesa ni el dragón.

Sabía que no les iba a molestar, así que esta vez me puse de nuevo el delantal y preparé el más delicioso desayuno que se me ocurrió con los materiales que tenían en la cocina. Una vez todo preparado, entonces me senté junto a Aria para desayunar, pero a diferencia de las muchas anteriores veces, Aria esta vez no comenzó a devorar su desayuno como siempre lo hacía. Estaba comiendo, pero lo hacía de una muy apagada manera, cosa que no era normal en ella.

Esta vez sabía muy bien que es lo que aquejaba a mi potrilla, pero no pude hallar algo para calmar el pesar de su corazón, pues aún yo mismo lo estaba sintiendo.

Fue en medio de nuestro desayuno que note como alguien había llegado a la puerta de la cocina, pero no entro, solo se quedó en la entrada de la misma. No se me hizo mucho problema el imaginarme quien era y el por qué se había quedado allí en vez de solo entrar.

Cuando Aria termino de comer su desayuno, fue entonces que quien estaba en la puerta decidió entrar. Como lo había pensado se trataba de la princesa - Ghost… Aria… agg… es hora… - Ella me miro y aun si lo intentaba esconder, pude notar que estaba triste - Fuera hay un carruaje esperándote junto con las demás princesas Ghost.

En el momento Aria me miro… y tuve que tomarme un buen respiro antes de acecharme a ella - Aria…

- P- Por favor papi… - Aria me miro a los ojos derramando lagrimas - Por favor no me dejes.

- Aria, quiero que seas una potrilla fuerte… - La tome entre mis cascos abrazándola - Aria te prometo que estarás bien mi niña. No vas a estar sola aun si yo no estoy a tu lado, tendrás a tus abuelos y siempre puedes hacer amigos para que permanezcan a tu lado… - La solté y me tiré sobre mi abdomen tomando su cabeza entre mis cascos para pegar mi frente con la suya mientras le sonreía - Por favor mi niña, prométeme que aun si no es conmigo a tu lado, vas a ser feliz.

- Y- Yo… yo…

- Aria por favor, permítele a este tonto poni irse a encierro en paz. Te amo Aria, y no quiero que vivas tu vida sintiéndote deprimida. Quiero que seas feliz mi potra, nada en esta vida podría hacerme un poni más dichoso que el saber que mi pequeña, aun sin mí, es feliz… por favor Aria… prométemelo, prométele a tu padre que serás feliz.

Aria aun llorando me abrazo el pecho con toda la fuerza que pudo reunir - Snif… L- Lo prometo papi… p- prometo que seré feliz.

- Agg… - Pude suspirar aliviado mientras yo también la abrazaba fuerte. No supe realmente cuanto tiempo pasamos así, pero para mí no fue el suficiente cuando tuve que soltarla. Limpie un poco sus lágrimas y le di un pequeño beso sobre su cuerno - Adiós Aria… - Solo me levante y camine hasta la puerta donde aún esperaba la princesa - Por favor, cuídela.

La princesa solo asintió y se quedó allí en la cocina. Cuando salí y cerré la puerta, eso basto para que Aria comenzara a llorar inconsolable. Tuve que tragarme mis propias lágrimas y luego caminar hasta la salida del castillo.

No muy lejos de la cocina me encontré con el dragón y este simplemente comenzó a caminar a mi lado. No dijo palabras y yo tampoco, solo me acompaño hasta la salida del castillo donde efectivamente, ambas hermanas reales me esperaban junto a una nueva alicornio, esta rosada y de plumas de dos colores.

Como sea, fui subido a una jaula para prisioneros en al cual al subir, la azulada alicornio me coloco dos pares de esposas en cada una de mis extremidades, luego cerró la puerta de la jaula y fueron las mismas tres alicornios, quienes junto a un pequeño grupo de guardias, custodiaban la jaula mientras esta iba da camino a donde pasaría el resto de mi vida.

- Así que… este es la peor basura que ha existido ¿Eh?

- Que no te engañe su comportamiento sobrina… - La azulada alicornio la miro sin perder el serio semblante mientras caminaba - Solo se comporta así por conveniencia propia.

- Luna, Cadence, guárdense sus pláticas para después.

Por todo el camino nadie dijo nada, hasta que llegamos a una estación de trenes, donde metieron la jaula junto a mí en un compartimiento de carga. Eso lo esperaba la verdad, lo que no esperaba era que aun las mismas princesas subieran a él, en verdad se estaban tomando esto demasiado enserio.

- 0.o Tías, en verdad no parece ese criminal… - La alicornio rosada me miro muy dudosa - Sé que está bien aterrador, pero no se comporta como los rumores hablan de él.

- Los ponis podemos cambiar el quienes somos princesa, más no el que hicimos.

- 0.o Oh, así que si hablas… ¬_¬ ya había pensado que no.

- Cadence, ¬_¬ guarda silencio.

- ¿Saben que nada de esto es necesario cierto? - Mire a las otras dos princesas que se mantenían estoicas - Con solo haberme pedido ir a canterlot, gustoso hubiera hecho el camino por mí mismo.

- Tenemos nuestras razones Ghost. Ahora tú también, por favor guarda silencio.

- Je, ¿Quieren que de pinta de ser el thestral feroz y sanguinario para ayudarles con la farsa que sea que estén montando?

Ninguna de las tres dijo nada más, así que solo cerré mis ojos y me recosté en los barrotes de la jaula. Solo duramos unas pocas horas allí dentro, antes que el tren se detuviera. En el momento la blanca alicornio le dio un golpecito a la jaula para que me levantara y así lo hice.

De nuevo volvieron a técnicamente desfilarme por la que sabía era la ciudad capital de Equestria y aquí, las reacciones fueron muy diferentes a las de Ponyville. En Ponyville solo se reunían a mirar y murmuraban, pero aquí en Canterlot, cada poni presente comenzó a celebrar la victoria de las princesas… e incluso aparecieron algunos tan osados como para arrojarme comida y otras cosas mientras me insultaban. Quería ver que esos perdedores lo hicieran cuando yo no estuviera metido en esta jaula, y que sus princesas no estuvieran presentes.

Como sea, seguimos hasta que llegamos al castillo el cual era el símbolo de las princesas aquí en Equestria y ya dentro, tomaron un camino que nos guio a los calabozos del mismo… lo que no me espere es que estos fueran una enorme caverna de cristales.

Cuando estuvimos por llegar a la que suponía iba a ser mi celda, las princesas ordenaron a todos los guardias que se retiraran, quedando solo las tres alicornios quienes ellas mismas fueron las que llevaron la jaula hasta la celda.

Una vez en ella, entonces me sacaron de la jaula y me encerraron en la celda. Fue en ese momento que mire a ambas de las hermanas reales bastante serio - De acuerdo, ¿De qué se trata todo esto? Dudo que hubiera tenido que aguantar incluso que me arrojaran comida, solo porque ambas querían más renombre para Equestria o algo así.

- Agg… no, tienes razón… - La blanca alicornio me miro, aunque intentando aparentar permanecer seria, pude notar la incomodidad que tenía con esto - Ghost, hubo un cambio en los planes. Lo siento, pero me temo que no pudimos hacer nada más.

La alicornio del collar que tenía saco un pergamino y me lo entrego, así que lo tome y lo leí. Casi perdía el control de mí mismo cuando lo leí, pero no me aguante de mirarla enojado - ¡Esto no estaba en nuestro trato princesas!

- Lo sé, pero no fue algo que se pudiera evitar… - La azulada alicornio me miro indiferente - Cometiste tantas estupideces, que el consejo mundial estaba dispuesto a ir en guerra contra Equestria solo por pones sus garras en ti bastardo. Agradece que nos jugáramos el cuello de nuestros súbditos por ti y no te entregáramos.

Listo, ahora si termine golpeando las barras mirándolas dejando salir mi enojo por completo y ahora si la alicornio rosada retrocedió algo asustada - Maldita sea, ¿Y en verdad creen que algo como esto no rompe el acuerdo que teníamos? ¿Ser sometido a tortura por todo lo que dure mi vida en esta pocilga?

Ahora si hasta la alicornio rosada miraba incrédula a las hermanas. Como sea, la blanca alicornio solo suspiro y me miro seria - No romperemos de ninguna forma nuestro contrato Ghost. El conejo no tiene una ligera idea de la existencia de Aria, por lo que tu hija está a salvo de ellos y además, se le dará la recompensa por tu cabeza como pediste. A Aria se le permitirá cuando sea que ella lo desee venir hasta aquí a visitarte…

- ¡Y Crees Que Voy A Dejar Que Me Vea Estando Destrozado Físicamente Alicornio Endemoniada! ¡LO ÚLTIMO QUE DESEO ES QUE MI HIJA TENGA QUE VIVIR CON EL SABER LO QUE SUFRO SOLO POR SU BIEN!

- ¿Y quién dice que tendrá la oportunidad de enterarse? - Rayos, ante esas palabras de la alicornio azulada admito que me sentí intimidado.

- Ejem… en fin. ¬_¬ El caso es que aseguramos que Aria no sabrá de esto jamás Ghost… y por último, nunca se llegara al punto de arriesgar tu vida. Esos son nuestros compromisos contigo Ghost.

- Maldita sea… - Admito que el miedo ya me estaba ganando la partida, caí arrodillado y apenas aguantando mis lagrimas - Pensé que en Equestria no hacían este tipo de cosas.

- Agg… lo siento Ghost, pero así deberán de ser las cosas. Consuélate en saber que será Luna quien se encargue de ti y aun si te odia, nunca se llegará a sobre pasar con esto.

- T- Tía Celestia… - Aun la rosada alicornio la miro aterrada - E- Esto es demasiado. Aun para un poni de su tipo, esto simplemente es cruzar demasiado la línea. Nadie merece este tipo de trato tía.

- ¿L- La princesa sabe de esto? - Solo levante mi cabeza para mirarlas - ¿Sabe acaso la princesa de que esto es lo que me deparaba?

- No Ghost. Debido a que Twilight nos habló de la habilidad de Aria, mi hermana y yo consideramos prudente el no mencionarle nada de esto a ella, hasta que Aria sea llevada con tus padres. Como dije, no tomaremos riesgos en causarle aún más amargura a la pequeña.

No pude ya mencionar palabra alguna, solo me quedé allí en el suelo sintiéndome aterrado de esto. La blanca alicornio junto a la rosada solo se disculparon y salieron, pero la azulada no. Ella se quedó allí dándome una oscura mirada.

- Se que antes dije que de ser por mi haría este tipo de cosas contigo, pero no lo decía tan enserio. No soy una clase monstruo sin sentimientos Ghost, pero ahora que esto se volvió parte de mi trabajo. Solo puedo prometerte que no lo hare tan duro para ti Ghost, pero es todo. Y te lo advierto, desde esta noche en adelante estarás sufriendo constantes pesadillas.

Ella también se retiró y en ese momento no lo aguante. Grité lo más fuerte que pude mientras ya mis lagrimas no podía controlarlas. El miedo y la desesperación que sentía en ese momento, no eran algo que pudiera solo enterrar en lo profundo de mi mente e ignorarlas. Antes yo mismo había hecho estas cosas, pero al menos no les negaba la piedad de la muerte a mis victimas cuando terminaba con ellas, pero a mí se me iba a ser negada esa piedad.

- Snif… l- lo siento Airis, l- lo siento Aria… f- fui un poni demasiado estúpido… f- fui una basura desde principio hasta el final… c- cuanto lo siento.

Metido en ese calabozo la primera noche llego. La azulada alicornio no había mentido en lo más mínimo. Esa noche tuve que ver desde principio a fin, lo que era la más tortuosa escena que ni aun yo mismo había presenciado, pero mi hija si… y al parecer la azulada alicornio se aseguró de memorizarlo, porque tuve que ver de principio a fin como Blood, Wrath, Designio, Alma y Corsario torturaban a muerte a mi esposa, sin poder hacer lo más mínimo para pararlos.

A la mañana siguiente estaba destrozado mentalmente, pero mi sufrimiento solo estaba por comenzar. La azulada alicornio llego a primeras horas de la mañana y mi castigo como tal comenzó. No le fue siquiera necesario el abrir la puerta de la celda para empezar a sentir como toda mi piel quemaba y mis huesos fueron quebrándose, dejándome en el suelo de esa celda gritando a más no poder… y lo peor del caso, es que entendía a lo que se refería. Aun si me había partido las cuatro patas en pedazos, no tenía una sola marca de ello en el exterior… esto en verdad iba a ser un infierno en todos los sentidos.


- ¡Hermanos, estamos aqui reunidos para comenzar el juicio por herejia del inculto llamado dheyluz! - xD a guenos cultistas del baka to test ese... ¬.¬ la suerte tuya viejo, xD yo de momento ni las moscas se me paran encima jajaja... -_- aunque lo atrivuyo mas al hecho que ni busco una compañera de ese estilo... ¬w¬ si te las quieres sacar de encima... anuncia a todo pulmon que eres amante de la necrofilia... xD si te queda alguna detras despues de eso... hermano... ¡COOOORRE POR TU VIDA! (momentos en los que ruego que la gente sea mayor de edad, xD por que de resto corrompo mentes inocentes)

oh, ¬u¬ me gusta tu manera de pensar prin, xD y creo que me toca correr un buen rato... hey, ya te habia dicho que la mente de este autor es perversa como ella sola, ¬_¬ hay veces que hasta a mi mismo me sorprende con lo que salgo de un momento a otro.

¬m¬ mierda somos dos que detestamos el jodido vallenato megan, paso la salsa, paso las gaitas, paso la mayoria de generos, (exeptuando el regueton, -.- ese es otro que no me gusta nada) pero el vallenato lo detesto por el hehco que tambien tenia un vecino que se la pasaba todos los jodidos dias, desde las 7 pm, hasta las 9 am escuchando esa mierda en el patio de su casa con una miniteca propia... ¬_¬ y lo peor es que la ventana de mi cuarto, estaba justo frente a su patio... ¡Ding ding ding tenemos a un ganador! ¬u¬ la pegaste viejo, pero falta un poco para que lleguemos a eso.