Capítulo 8: "¿Puedo empezar desde el final?"
Internado Salvatore (Oficina de Alaric)
Elizabeth había empezado a sentir pánico en el momento en que notó que su pulsera mágica la que la vinculada al brazalete igualmente mágico que le había dado a Landon en caso de que alguna vez estuviera en peligro. Ahora estaba brillando de color azul, lo que indicaba que necesitaba su ayuda. Sería una subestimación. Rafael hizo todo lo posible por tratar de calmarla antes de que se fuera a su habitación lejos de todos los demás. No podía pagarla atrayendo la atención si quería ayudar a Landon tan rápido como pudiera. Ella no espero y se vistió rápidamente, después de haber empacado una mochila con todo lo que creía que podría necesitar mientras buscaba a Landon.
Hizo una parada en la oficina de Alaric después de haberse asegurado que no estaba allí. Pensó que tendría que usar su magia para abrir la puerta pero estaba desbloqueada.
Se apresuró antes de que Alaric o alguien la viera, pensó en Dorian o Emma vagando por los pasillos. Agarró las llaves del cajón y se encontró en la puerta y fuera de la oficina. Tenía que irse antes de que alguien la atrapara. Estaba llegando a la puerta principal cuando escuchó una voz detrás de ella.
"¿Vas a salir?" Alaric preguntó todavía vestido con su pijama con el logotipo de la escuela. "Mejor contesta, ¿a dónde crees que vas con mis llaves y sin avisarme?"
"Um, es que, te dije algunas cosas muy severas anoche, y como oferta de paz iba a ir por gasolina." dijo Elizabeth actuando de la manera más dulce que pudo.
"¿A esta hora?" Alaric preguntó con una mirada escéptica. "Elizabeth, tú no tienes licencia."
"Aun así, sabes que se manejar." Elizabeth le contrarrestó molesta de que la tratara como una adolescente cualquiera.
"Ibas a robarte un auto, es un delito." Alaric la ignoró. "Dejas la escuela justo antes de los exámenes, y me dejaste claro que me ves como una figura de autoridad y nada más." le dijo lanzándole las propias palabras de ella de vuelta a su cara. "Así que dime, ¿por qué no debería suspenderte?"
Elizabeth rodó los ojos un poco antes de levantar su brazo donde estaba su brazalete que aún brillaba para que Alaric lo viera.
"¿Y qué es eso?" Alaric le preguntó ya que no había respondido exactamente a sus preguntas.
"Una brújula supernatural." fue la respuesta de Elizabeth no queriendo conversar con él sobre sus sentimientos por Landon.
"¿Y apunta a tu habitación? Porque es a dónde irás." dijo Alaric, tratando de establecer la ley y ser la autoridad, aunque era difícil debido a su terquedad.
"Yo voy a buscar a Landon." replicó Elizabeth negándose a retroceder. No iba a olvidarse de Landon y dejar que él se defendiera sólo contra cualquier amenaza que tuviera. "Porque si está cosa brilla, es porque está en problemas."
"Te acompaño. Y yo conduzco." dijo Alaric quitándole las llaves a Elizabeth antes de alejarse para cambiarse de ropa.
Carretera
Elizabeth estuvo en un silencio incomodo todo el camino excepto cuando le daba direcciones a Alaric, dependiendo de la dirección que cambiara la brújula.
Alaric por su parte simplemente la observó de vez en cuando, revisando su brazalete cada cierto tiempo. Notando lo preocupada que estaba por Landon de una manera que nunca había visto antes cuando se trataba de otras personas. Así decidió romper el silencio. "Indiana, la intercepción de América... ¿cuál es su capital?"
"Aprendimos eso en octavo grado, que me obligaste a cursar, a pesar de mi edad adolescente." dijo Elizabeth rodando los ojos.
"Entonces sí lo sabes." Alaric dijo aunque ella no estaba realmente prestando atención, cambiando entre mirar su brazalete y mirar por la ventana.
"No dije que absorbiera la información." Elizabeth le respondió con voz aburrida sin mirarlo.
"No estás diciendo nada de nada." Alaric suspiró sabiendo que ella no tenía mucho tiempo para estudiar entre los ataques de monstruos. "Bien, si no puedes con geografía de secundaria, vas a reprobar tus exámenes."
"¿Lizzie y Josie están estudiando? Yo que tú pensaría en tus hijas." Elizabeth contrarresto, siendo un poco dura con él.
"Sí, mientras están en Europa con Caroline y Stefan, gracias a Dios." murmuró Alaric sabiendo que definitivamente necesitaba un romper con ella justo en ese momento.
"No hay lugar para la religión en un salón, Dr. Saltzman." le dijo Elizabeth mirando por la ventana. "La Suprema Corte dio su veredicto en Engle vs Vitale. E Indianápolis es la capital de Indiana. Sacaré diez en geografía."
"Frío." Alaric murmuró no queriendo darle el crédito.
Elizabeth rodo los ojos antes que su atención cambiara a la pulsera que había cambiado de dirección. "Calma gira a la izquierda. Se está moviendo." susurró preocupada por lo que estuviera pasando con Landon.
"Y luego." Alaric le dio a Elizabeth una mirada preocupada, antes de continuar con sus preguntas educativas, queriendo mantenerla distraída. "Indiana está rodeada por ¿cuáles cuatro estados?"
"Creí que ya habíamos establecido que domino geografía." Elizabeth le dijo rodando los ojos.
"Bueno, sigamos con ciencias." dijo Alaric, sabiendo que había muchas razones por las que tenía que mantener esa serie constante de preguntas, al ver cuán ansiosa estaba Elizabeth en ese momento.
Elizabeth comenzó a desconectar la interminable cantidad de preguntas que Alaric hacía, tratando de responder la mayoría de ellas. Se enfocó en mirar por la ventana tratando de no pensar en lo peor que le podría estar pasando a Landon. No podía evitar pensar en la sensación que sentía cuando pensaba en Landon o cuando estaba con él, lo cual era una de las razones por las que se había permitido confiar en él de nuevo después de que le hubiera mentido acerca de la daga. Todo lo que sabía en ese momento era que Landon había presionado su brazalete de rastreo por una razón y cualquiera que fuese esa razón, necesitaba su ayuda, por lo que estaba dispuesta a ir a cualquier parte solo para dársela. Aunque 18 horas y media fuera mucho tiempo para pasar en la carretera, e incluso más cuando se estaba educando en un automóvil.
"Y así es como funciona la ósmosis, ¿es este lugar?" Alaric pregunto terminando su conferencia en ósmosis al notar que Elizabeth no había hablado por un tiempo y claramente no lo había estado escuchando.
"Sip. Justo a tiempo. Estoy bastante segura de que estabas a punto de decirme cómo se hacen los bebés." dijo Elizabeth con su habitual marca de descaro.
"Oye, antes de que entremos allí, solo quiero asegurarme de que estamos claros." dijo Alaric desabrochándose el cinturón antes de girarse y mirar a la chica que tenía el hábito de actuar por su cuenta.
"No te preocupes, soy de cristal. Eres el profesor X, y yo Wolverine." Elizabeth expresó en términos cómicos, demostrando que entendía que debía seguir su ejemplo.
"Yo era más de DC." dijo Alaric, ya que nunca estuvo realmente interesado en los cómics de X-men cuando era niño, prefiriendo las historias de Superman y Batman.
"Entonces eres Batman y yo soy Robin. De cualquier manera que lo hagas, estás llamando a los disparos." dijo Elizabeth sintiéndose un poco frustrada por la cantidad de tiempo que estaban malgastando al discutir sobre ese tema sin importancia. "Entonces, ¿cómo quieres hacer esto? ¿Bola de fuego? ¿Un torrente de viento?" preguntó cuándo salieron del auto, viendo una casita de apariencia aparentemente perfecta.
"Estaba pensando en llamar." respondió Alaric mirando a Elizabeth antes de sacudir la cabeza. Era irónico cómo estaba tan acostumbrada a usar sus poderes para enfrentar los problemas que no se le había pasado por la cabeza tocar primero.
"Nunca lo verán venir." murmuró Elizabeth con una gran cantidad de sarcasmo en su voz. "Hay que actuar rápido. Por lo que sabemos podría haber un Jabberwocky al otro lado de esa puerta."
"¿Poema sin sentido escrito por?" Alaric preguntó esperando su respuesta.
"Charles Dodgson." Elizabeth contestó, aun sabiendo que tenían cosas más importantes que hacer en ese momento.
"Incorrecto. Lewis Carroll." dijo Alaric con una sonrisa en su rostro casi contento de haber superado a la tríbrida.
"El seudónimo de Charles Dodgson." Elizabeth replicó con ironía. Sabía todo sobre Lewis Carrol, tanto en lo que respectaba a su trabajo como a su vida. "También he superado el inglés."
En ese momento se escucharon unos gritos a lo que Elizabeth se alejó de Alaric enseguida.
"¡No, no!" él la siguió para detenerla, pero ya Elizabeth había entendido sus manos frente a la puerta. "Patere."
Usando su magia voló la puerta sacándola de sus goznes, antes de irrumpir en la casa, sólo para ver a dos ancianos sentados viendo la televisión mientras comían.
"Hola. Uh, uh, ¿qué están viendo?" Elizabeth preguntó incómodamente, antes de mirar a la televisión un poco apenada al darse cuenta de que los disparos y los gritos provenían de la televisión y no de alguien torturado por un monstruo.
En ese momento Alaric entró encontrándose con el desastre. "¡Oh Dios! Sentimos mucho haber arruinado su almuerzo. Les prometo que les reemplazaremos la puerta." les dijo a los ancianos mientras agarraba uno de los brazos de Elizabeth apartándola con un poco de brusquedad. "¡¿Qué demonios pasó con lo de ser Batman y tu Robin?! Es esa brújula que tienes ahí. Estamos en el lugar equivocado."
Elizabeth sacudió la cabeza, mirando a su alrededor antes de inclinarse hacia el buzón y encontrar el brazalete de Landon. Ella apretó los dientes antes de volverse hacia Alaric. "Alguien sabía que veníamos." dijo antes de alejarse con su cabeza comenzando a zumbar con escenarios sobre lo que estaría sucediendo con Landon. Una idea llegó a su cabeza y enseguida sostuvo el brazalete de Landon en sus manos mientras recitaba un hechizo de localización. "Je veux mon homme fonte." su brazalete debería funcionar igual debido a la conexión entre ambas pulseras, en cualquier caso, debería ayudarla a encontrarlo.
Alaric quién estaba arreglando la puerta mientras Elizabeth trabajaba en el hechizo, la observó de lejos cómo ella entró en el auto. No podía evitar preguntarse ¿qué estaría pasando con ella? Si fuera cualquier otra persona no se preocuparía tanto, pero se trataba de Elizabeth. Así que se preguntó si tal vez ¿ella estaría sintiendo algo por Landon? No sabía si eso sería bueno teniendo en cuenta lo impulsiva que podía ser. Después de un tiempo decidió regresar al auto y notó la mirada que ella le lanzó.
"Mientras estabas ocupado arreglando la puerta que destruí, use el brazalete de Landon para un hechizo de localización." Elizabeth le dijo antes de mirar su propio brazalete para ver las direcciones. "Sigue sin moverse."
"¿Cuál es exactamente tu plan de juego para cuando encontremos a Landon y a quien sea que se lo haya llevado?" Alaric le preguntó a Elizabeth un poco preocupado, recordando cómo ella alguna vez había querido usar el hechizo de muerte.
"Todavía no lo sé, solo quiero asegurarme de que Landon esté bien y lidiar con quien quiera que lo haya lastimado." dijo Elizabeth sabiendo que él no habría presionado el botón de seguimiento si no estuviera en peligro.
Mientras conducían por la calle vieron que una de las casas estaba siendo asediada por hombres con monos, lo que provocó que Alaric detuviera el auto.
"¿Puedo ayudarlos?" Uno de los hombres preguntó acercándose a Alaric y a Elizabeth que bajaron del auto.
"Si eso espero." Alaric decidió mantener a Elizabeth cerca de él, teniendo un mal presentimiento. "Dime, ¿qué está pasando aquí?" preguntó sintiendo que ya sabía la respuesta. Reconocía fácilmente los signos de una buena historia de encubrimiento, pero rezó por estar equivocado.
"Fuga de gas. Pero no te preocupes, lo tenemos bajo control. No sabrían quién vive aquí, ¿verdad?" les preguntó el hombre con dulzura. "Intentamos tocar, pero no hay nadie en la casa."
"No. Estamos buscando..." Elizabeth estuvo a punto de mencionar el hecho de que estaban buscando a un adolescente de pelo rizado antes de que Alaric la detuviera.
"La autopista. Mira, estamos perdidos, y bien, los vimos a ustedes, y pensamos en pedir direcciones." explicó Alaric encubriendo lo que Elizabeth realmente estaba a punto de preguntar.
"Sí, al final del camino, gire a la derecha. No se pueden perder." dijo el hombre de nuevo con una sonrisa que mostraba sus dientes.
"Bien. Gracias. Está bien, vamos, Jessica." dijo Alaric decidiendo no usar el verdadero nombre de Elizabeth para su propia protección.
"¿Jessica?" Elizabeth preguntó cuándo volvieron al auto. "¿En serio?"
"He sido parte de suficientes encubrimientos para oler uno a una milla de distancia." le explicó Alaric mirando hacia donde la compañía de gas artificial estaba fingiendo que trabajaba.
"¿Crees que están buscando a Landon?" Elizabeth preguntó preocupada por el tipo de problema en el que se habría metido Landon desde que había dejado Mystic Falls.
"Bueno, todo lo que sé es que no habrían preguntado si lo tuvieran, así que tenemos que encontrarlo antes que ellos..." dijo Alaric gentilmente antes de tocar la mano de Elizabeth para consolarla. "Estará bien, lo prometo."
Ella le dio un intento de sonrisa antes de desviar su mirada a la ventana tratando de calmar su ansiedad y preocupación.
Carretera/Habitación de hotel
Elizabeth comenzó a mostrar cuán obstinada podría ser cuando tenía la mente puesta en algo, ya que apenas permitió que Alaric detuviera el auto para comprar comida.
Él se dio cuenta de que apenas habían comido algo en horas, por ello hizo rodar el auto hasta un lugar de comida rápida para comprar algo de comer. Observó a Elizabeth que prácticamente devoraba la comida. Así que secretamente decidió comprar comida extra, en caso de que tuviera más hambre en el camino.
Pero en todo lo que Elizabeth podía pensar era en Landon y el problema en que él podría estar. Lo que sólo había aumentado su preocupación, más desde que se encontraron con la compañía de gases falsos. Eventualmente, la brújula los guio hacia un motel no tan lejos de donde se habían encontrado con la compañía de gases falsos, pero lo suficientemente lejos como para que no lo hicieran.
Ella salió del auto enseguida, pero la voz de Alaric la detuvo.
"Oye detente, no podemos entrar ahí sin más, ¿está bien?" dijo Alaric, sabiendo que tenían que actuar con precaución. "No tenemos idea de quién tiene a Landon o por qué o qué pueden hacerle."
"Está bien, entonces, ¿qué sugieres que hagamos?" Elizabeth le preguntó recostándose contra el auto tratando de calmarse haciendo uno de los ejercicios de respiración que Alaric le había enseñado.
"Primero que nada, deja que entre primero, y si acaso quien sea que lo atacó primero, me ataca, sin discusión toma la iniciativa." dijo Alaric con severidad.
"Bien, ve antes de que cambie de opinión sobre quemar este lugar..." Elizabeth se detuvo al notar la mirada de desaprobación de Alaric. "Estoy bromeando, en realidad no lo quemaría."
"Bueno. Vamos a ver si este viejo perro todavía sabe uno o dos trucos." dijo Alaric mientras tomaba un clip del cabello de Elizabeth y lo usaba para intentar desbloquear la cerradura de la habitación del motel.
Elizabeth lo observó abrir la cerradura con fascinación. Lo conocía de muchos años atrás, pero aun habían cosas que la impresionaban de él.
Alaric logró abrir la puerta y entró en la habitación, solo para encontrar un arma apuntando a su sien. "Uh, estoy buscando a Landon Kirby."
"¿Y quién demonios eres tú?" Una mujer con cabello oscuro preguntó con un ligero acento.
"Personas que se preocupan por él." Elizabeth entró usando su magia para tomar el arma de la mano de la mujer y tomarla en la suya propia apuntándola con ella. "Así que dime, dónde está él antes de que te vuele la cabeza."
"Debes ser Elizabeth." dijo la mujer pensando en la conversación que ella y Landon habían tenido recientemente sobre su vida amorosa.
"Elizabeth, cuidado..." Alaric le pidió a la chica, un poco nervioso de que hiciera algo que lamentaran luego.
"¿Elizabeth?" Landon llamó de repente al salir del baño. Había escuchado las voces familiares de Alaric y Elizabeth en lugar de un nuevo monstruo.
"Landon..." Elizabeth susurró con alivio antes de pasarle el arma a Alaric y acercarse rápidamente a Landon y abrazarlo con fuerza.
"En realidad viniste." Landon dijo sonriendo.
"Te dije que vendría cuando me necesitaras." Elizabeth le dijo antes de alejarse del abrazo y aferrar su rostro suavemente. "¿Estás bien?"
"Estoy bien. Ahora sí..." dijo Landon antes de voltearse acordándose que tenían público. "Bueno, ésta es mi madre también conocida como Seylah. Ya conoces a Elizabeth y a su director." dijo manteniendo a Elizabeth cerca de él.
"Entonces, eres el director de una escuela privada para sobrenaturales. ¿Y tú eres la mascota del profesor?" Seylah le preguntó a Elizabeth, mostrando cierto disgusto por lo supernatural que la rodeaba.
"En realidad, ella es una especie de dolor en mi trasero." dijo Alaric señalando a Elizabeth que sólo se cruzó de brazos.
"Un poco de juicio por una madre ausente." replicó Elizabeth mientras Landon se sentaba en la cama frente a su madre.
"Te equivocaste. Ella me gusta." le dijo Seylah a Landon, haciendo que Elizabeth se diera cuenta de que él había hablado claramente con su madre biológica acerca de ella.
"Bueno, ahora sabes de nosotros. Todo lo que sabemos de ti es que diste a luz a Landon, dijo que un monstruo te atacó, y ahora hay una especie de compañía de gas falsa que viene por ustedes dos." dijo Alaric mirando la cara de Seylah en busca de pistas sobre el compañía de gas.
"Entonces, creo que es hora de que comiences a llenar algunos espacios en blanco." Elizabeth dijo notando que no había sido una situación de rehenes como había creído.
"Cuando terminé mi servicio en el ejército, fui reclutada por una organización de inteligencia. Los estados sonaban como una vida mejor. No sabía para qué me estaba inscribiendo, pero pronto aprendí que existían cosas como tú en este mundo." dijo Seylah en voz baja mirando a Elizabeth y luego a Alaric. "Mi trabajo era muy parecido al tuyo. Mantener el mundo sobrenatural en secreto. Cada vez que un monstruo aparecía y arriesgaba a exponer la verdad, lo rastreaba y lo llevaba de regreso al cuartel general."
"No somos monstruos." Elizabeth intervino en tono neutro. Odiaba cuando se dirigían a lo sobrenatural como monstruos.
"Tú lo eres para mí." contradijo Seylah como si fuera así de simple.
"Esta sede, ¿dónde está?" Alaric preguntó tratando de volver al tema.
"Lo siento. Simplemente pareces moralmente lo suficientemente inclinado a hacer algo estúpido, y hay demasiada sangre en mis manos." dijo Seylah con una sonrisa, conociendo muy bien tipos como Alaric. "Hace unos años, vi algo que no debía. Me convertí en el cazado en lugar del cazador."
"¿Qué es exactamente lo que viste?" Alaric le preguntó queriendo saber más sobre las personas para las que trabajaba y lo que hicieron con lo sobrenatural.
"Quería saber qué les estaba pasando a los monstruos. Porque aunque pasé todo ese tiempo estudiando cada uno de sus movimientos, no podía recordarlos en absoluto." dijo Seylah haciendo que Elizabeth y Alaric compartieran una mirada. "Así que empecé a tomar notas. Me di cuenta de que mi memoria estaba siendo borrada. La pregunta era: ¿cómo?"
"Malivore." susurró Alaric cruzando mirada con Elizabeth recordando al Nigromante.
"¿Cómo sabes sobre Malivore?" Seylah preguntó mirando entre los dos, sabiendo que Landon era el único que parecía estar fuera del círculo debido a que estuvo lejos.
"Landon tomó una daga que pertenecía a la colección de nuestra escuela. Ahora los monstruos que no deberían existir han estado viniendo por él desde entonces." dijo Alaric haciendo un breve resumen de todo lo que había sucedido desde entonces.
"Quiere decir que lo robé. Y luego, como, que lo desperté o algo así." Landon se giró y miró detrás de él, donde Elizabeth estaba sentada. "¿Qué es Malivore?"
"Es una dimensión del infierno que consume criaturas y borra su existencia de la conciencia colectiva." Elizabeth le explicó con un tono directo y sin molestias ya que Landon sabía que estaba diciendo la verdad.
"Más o menos. Increíble." Seylah sonrió un poco, pensando en lo inteligente que era hablar con la novia de su hijo. Le recordaba una versión más joven de sí misma.
"El último monstruo que vino por la daga fue un Nigromante que me distrajo y la devolvió a Malivore." dijo Elizabeth con mucha calma. "Larga historia."
"¿Él te hizo algo?" Landon preguntó preocupado mientras colocaba una mano suavemente sobre la de Elizabeth. "¿Estás bien?"
"Estoy bien..." Elizabeth asintió levemente. "Pero él dijo que la daga es una de las tres llaves que encerraron a Malivore, así que ¿por qué los monstruos todavía vienen por ti?"
"No tengo idea. Realmente no tuve la oportunidad de preguntarle al último." dijo Landon acordándose de la criatura de aspecto espeluznante que había aparecido en la casa de Seylah. "Él sólo trató de comerme."
"Como puedes ver, ha sido un semestre difícil." dijo Alaric frotándose las sienes, casi deseando una escuela aburrida en lugar de esa búsqueda constante de monstruos.
"Solo empeorará si no vas a casa y olvidas que escuchaste el nombre. Al igual que nos olvidamos de cualquiera que haya estado allí." dijo Seylah levantándose, lo que provocó que Landon se asustara repentinamente.
"Espera, espera, espera, espera. Tienes que decirnos más." pidió Landon aunque realmente se estaba refiriendo a sí mismo. Tenía mil preguntas diferentes que aún quería hacerle.
"No sé quién es tu padre. Mi trabajo era estresante, así que tuve aventuras para desahogarme. Quedé embarazada, y como dice tu no-novia, no estoy preparada para ser madre. Lo siento. Pensé que te estaba dando una vida mejor." dijo Seylah sin ninguna emoción antes de salir de la habitación sin decir más.
Alaric cruzó mirada con Elizabeth antes de seguir a la mujer con la esperanza de que ella le dijera algo más.
Cuando estuvieron solos, cayeron en un silencio incómodo que Elizabeth rompió después de haber estado vigilando a Alaric y a Seylah por la ventana. "Landon, de verdad lo siento." dijo centrando su atención en él.
"Tranquila. Estaré bien." dijo Landon, sorprendiéndola un poco por la forma que siempre parecía ver el lado positivo de las cosas aun cuando parecieran terribles.
"No confío en ella." Elizabeth replicó alejándose de la ventana.
"Ni yo. Pero es mi madre, Elizabeth. Todo lo que siempre he querido es una familia. Un hogar. Así que no voy a rendirme con ella sólo porque está algo afectada." dijo Landon pensando en lo mal que él mismo estaba a veces. "Eso sería muy hipócrita."
"Tú no estás así de afectado." Elizabeth le dijo mientras se acercaba a él.
"Odio que me veas siempre débil." dijo Landon, un poco molesto de que siempre fuera la damisela que necesitaba ser salvada o que estaba en problemas de alguna manera.
"No eres débil." Elizabeth le susurró sentándose a su lado, antes de pasar con suavidad su mano por los rizos de él. "Eres un sobreviviente. Landon eres uno de los más fuertes que conozco."
"Ahora creo que soy como un imán de peligro." Landon dejó escapar el aire que había estado conteniendo distrayéndose con su toque.
"Si, y ahora yo creo que es cierto." Elizabeth bromeó provocando una pequeña risa de ambos.
"No quise traer todo esto a tu vida. Lamento haberme acercado y convertirme en la razón por la que estés en peligro." dijo Landon, sabiendo que no sería capaz de vivir consigo mismo si fuera la razón por la que ella se lastimara en un futuro.
"Pues yo no... Me alegra que lo hayas hecho." Elizabeth dijo en voz suave, sintiendo que las cosas parecían ir en una nueva dirección.
"Yo... te escribí cartas en el autobús cuando nos despedimos." Landon dijo sospechando que Elizabeth era el tipo de chica que le gustaban las cartas de amor antiguas.
"¿Sí? ¿Qué es lo que decían?" Elizabeth le preguntó mientras se acercaba a él, apenas pudiendo contener su sonrisa pensando en lo anticuado y lindo que podía ser a veces.
"Eran muy vergonzosas." dijo Landon encogiéndose de sí mismo en su nombre. Era más fácil para él escribirlas que decirlas en voz alta.
"Dime." Elizabeth le pidió con una sonrisa. Había escuchado a otras chicas en la escuela llorando sobre chicos como Landon.
"Bien... Uh "Querida Elizabeth. El estado de Alabama tiene, casi un millón de locales de Waffles..." Landon bajó la voz al mismo tiempo que desvío sus ojos a los labios de Elizabeth. "Y no puedo dejar de pensar en lo que se sintió besarte."
Elizabeth se quedó en silencio, antes de acercarse y presionar sus labios contra los de él reviviendo el primer beso.
"Sabía que había una razón por la que no podía quitarme esos labios tuyos de la mente." dijo Landon después de un tiempo al retirarse lentamente de Elizabeth permitiendo que su mano se perdiera en las ondas suaves de su cabello.
Elizabeth sonrió antes de besarlo de nuevo. Él tenía la costumbre de hacerla sentir normal.
"Gracias, por venir por mí." Landon retrocedió una vez más antes de acariciar suavemente la mejilla de Elizabeth. "Te necesitaba, y apareciste. Eso nunca me había pasado."
"Suena a que tuviste chicas horribles en tu vida." Elizabeth le dijo entrando en su habitual modo de bromas divertidas que parecía suavizarse a medida que se acercaban al otro.
"No, he tenido cero chicas en mi vida..." Landon titubeó haciendo que Elizabeth frunciera el ceño con diversión. "A menos que cuentes a Lisa Marie Albertson, quien me pidió que la llevara al baile de graduación, y cuando le dije que no, le dijo a toda la escuela que era porque no podía pagar nada."
"Bueno, mi historia con los chicos no es mucho mejor. Mi primer beso fue con un vampiro que primero fue humano y que ahora lo es de nuevo y está casado con alguien más. Y él último beso que tuve fue con un vampiro de cerca de 90 años que me ayudó a asesinar a mi madre." terminó Elizabeth en voz baja recordando tanto a Damon como a Roman.
"Eso es terrible." Landon susurró mientras acariciaba suavemente las mejillas de Elizabeth con su pulgar. Se sentía mal al pensar en cómo el tipo debió haberla lastimado y haberla traicionado para matar a su madre.
"Sí. Y los bailes son super costosos, así que las personas apestan." Elizabeth dejó caer su voz en un susurro mientras se acercaba a sus labios.
"Dan asco." Landon estuvo de acuerdo antes de capturar sus labios con los suyos nuevamente. Preguntándose mentalmente cómo había pasado tanto tiempo sin besarla, pero algo de repente se le ocurrió y se separó con suavidad de ella. "¿Elizabeth?"
"¿Sí?" Elizabeth retrocedió para mirarlo. Él apartó algunos mechones de su cabello lejos de su cara y la miró a los ojos. Ella se asustó por un momento al ver su expresión seria.
"Jamás te lastimare de nuevo. Jamás." Landon le prometió, esperando la discusión contenida en su interior ante sus palabras. Pero todo lo que vio en Elizabeth fue que sus ojos se suavizaron antes de que lo besara de nuevo.
Las cosas empezaron a calentarse levemente cuando sus besos pasaron de ser dulces a más desesperados y apasionados. Lo que los hizo moverse hacia la cama. Landon se recostó al mismo tiempo que Elizabeth se subió a horcajadas sobre él. Continuaron besándose sintiendo que ésa sesión de besos se dirigía a un lugar más profundo. Pronto Elizabeth comenzó a jugar con el cierre de la sudadera con capucha de Landon ayudándolo a quitársela suavemente de su hombro.
"¡Diablos!" exclamó Alaric al entrar a la habitación. Lo que hizo que Landon se apartara de Elizabeth enseguida, y aterrizara en el suelo junto a la cama en la que habían estado.
"Elizabeth, sal de la habitación. Ahora." pidió Alaric tratando de pensar en la forma correcta de actuar en ese momento.
"Tú eres el que siempre dice que necesito conectarme más con la gente." Elizabeth señaló lo obvio mientras se levantaba de la cama.
"Sí, no literalmente. Sal." Alaric le pidió. Cuando ella no se movió perdió la paciencia. "¡Vete!"
Elizabeth rodó los ojos molesta pero no dijo más y salió de la habitación dejando a Alaric y Landon solos.
"Uh, Dr. Saltzman." Landon se acercó lentamente a Alaric. "Uh, soy, uh, un adolescente sexuado."
"Es perfectamente normal. No dejes que nadie te diga lo contrario." dijo Alaric tratando de sonar tranquilo. Por mucho que sacara a relucir su lado protector al ver a Elizabeth a punto de tener relaciones sexuales, en realidad había sido agradable verla como una adolescente normal y despreocupada por una vez, después de tanto tiempo.
"¿Entonces no estás enojado?" Landon preguntó aliviado.
"Tenemos peces más grandes para freír." Alaric dijo antes de mirar a Landon con seriedad. "Tenemos que hablar de tu madre."
Hotel (Estacionamiento)
Elizabeth por su parte estaba sacando sus cosas del auto.
Al terminar su atención se desvió al ver a Seylah tratando de conectar por cable un auto. Se dio cuenta enseguida de que estaba planeando irse sin despedirse. "Déjame adivinar, ¿corre la pizza?" dijo al acercarse lo suficiente con su mochila en su hombro.
"Alaric tenía razón. Eres un dolor en el trasero." dijo Seylah levantando la vista para ver que Elizabeth le daba una mirada de desaprobación. Todas las esperanzas de poder escapar de ese lugar sin ser vista desaparecieron.
"No soy yo quien está robando un auto en este momento." Elizabeth dijo con sarcasmo.
"Es mi auto, así que no es robar." dijo Seylah preguntándose si eso se trataba solo de la brújula moral sobre el robo de un automóvil o si se trataba de que ella dejara a Landon una vez más.
"Oh, entonces solo tienes miedo de subir las escaleras y conseguir tus llaves porque entonces tendrías que decirle a Landon que lo estás abandonando de nuevo." Elizabeth dijo y negó con la cabeza. "Eso es mucho peor."
"Le gustas, Elizabeth. Se bueno con el" pidió Seylah sabiendo que Landon necesitaba más a Elizabeth que a una madre.
"Tú primero. Ahora, ¿vienes o tengo que arrastrarte a la fuerza?" preguntó Elizabeth mostrando señales que estaba cansada y frustrada.
"Nunca pensé que lo volvería a ver. Y estaba bien con eso. Ser madre nunca estaba en mi lista de cosas que hacer antes de morir." dijo Seylah con pesar en su voz. "De vez en cuando, a lo largo de los años, me preguntaba cómo estaría. Qué tipo de persona había resultado ser. Si tenía una buena vida. Resulta que es una buena persona con una vida de mierda. Se merece algo mejor."
"Entonces ayúdalo a mejorar." Elizabeth le pidió acercándose.
"Eso es exactamente lo que estoy haciendo." dijo Seylah, sabiendo que la vida de Landon sería mejor si no estuviera en ella. Ya le había hecho demasiado daño.
"Lo que crees que estás haciendo por él no importa." Elizabeth le replicó con la esperanza de hacerla cambiar de opinión. "Todo lo que recordará de ti es que lo abandonaste cuando más te necesitaba."
"No. No me recordará, punto. Y tú tampoco." dijo Seylah sentándose en el asiento del conductor de su auto antes de sacar un arma y dispararle a Elizabeth con un dardo tranquilizador. Miró a la chica caer al suelo unos segundos, para después poner en marcha su auto y alejarse del lugar.
Habitación de hotel/ Sede Tríada
"Espera, espera, ¿quedó embarazada en el baño de barro de Satanás?" Landon le preguntó a Alaric.
"Sí, eso es eso." Alaric frunció el ceño.
"¿Y ahora se ha ido?" Landon soltó un bufido molesto.
"Mira, ser padre es complicado. A veces nos convencemos de que estamos haciendo lo correcto, cuando en realidad, simplemente estamos siendo realmente tontos." Alaric le dijo tratando de hacer sentir mejor al adolescente. "Mira, tengo que ver dónde está Elizabeth, ¿sí?"
Landon iba a responder pero su atención se desvió hacia la puerta del baño. "Pez más grande. Enormes peces."
Alaric se dio la vuelta rápidamente para encontrarse con una criatura que efectivamente tenia forma de pez.
En ese momento Elizabeth entró en la habitación. "Ictus..." usó su magia bloqueando al monstruo en el baño de nuevo.
"¿Ves? ¡Peligro magnético!" Landon le dijo a Elizabeth refiriéndose a su conversión anterior. Eso era una prueba de que constantemente estaba rodeado de peligro.
"¿Qué demonios fue eso?" Elizabeth preguntó al mismo tiempo que el monstruo comenzó a golpear la puerta intentando escapar de su prisión temporal.
"Uh, supongo que un tritón. Un tritón muy enojado." dijo Alaric agitando su cerebro para idear el siguiente mito y leyenda que encajaría con ese nuevo monstruo.
"¿Por qué los monstruos siguen viniendo?" Elizabeth preguntó tratando de pensar en una razón. "Ni siquiera tenemos lo que quieren."
"No lo sé, pero tenemos que sacar a Landon de aquí." dijo Alaric haciendo un gesto hacia la puerta.
Al mismo tiempo que Landon agarró su mochila y la sudadera que Elizabeth le había quitado. "Ay no..."
"¿Qué?" Elizabeth desvió su atención hacia Landon.
"Dijiste que un Nigromante te dijo que la daga era una de las tres llaves, ¿verdad?" Landon preguntó después de darse cuenta de que algo no pertenecía a su bolsa. Enseguida comenzó a entrar en pánico.
"El Nigromante. Como dije, es una larga historia, pero ¿qué importa?" Elizabeth preguntó con impaciencia.
"Esto es de Seylah." dijo Landon sosteniendo una urna de gato egipcia. Todos se dieron cuenta de que esa era otra llave. "La guardé, pero no la robé. No a propósito, de todos modos."
"¡Maldita sea!" Alaric murmuró, necesitaban descubrir la conexión de Landon con las tres llaves y con Malivore antes de tocar cualquier otra cosa que pudiera estar conectada a eso.
"¡No sé cómo llegó allí, al igual que no sé qué pasó con la daga!" Landon dijo mirando a Elizabeth rogando que le creyera. "¡Lo juro, no volvería a hacer eso!"
"Landon, Landon." Elizabeth acortó la distancia entre ellos, tomando suavemente su rostro al ver que estaba preocupado por su reacción. "Está bien. Te creo."
Él sonrió aliviado, pero ambos fueron interrumpidos por la puerta que mostraba señales de ceder pronto si el monstruo seguía golpeándola.
"Oh, tenemos que movernos." Alaric les dijo a ambos.
"¡No, no, no, espera!" Elizabeth le pidió a Landon que casi iba a dejar la urna. Él se detuvo y la miró expectante. "¡Déjalo, déjalo!"
"¿Qué?" Alaric la miró confundido y consternado. "¿Estás loca?"
"No. Estoy harta de jugar el mismo juego. Así que deja que el monstruo lo tenga." Elizabeth le dijo. "Se lo llevará a Malivore. Lo seguiremos, y sabremos dónde está."
"No voy a llevarlos a un escondite militar secreto para un portal de demonios." Alaric replicó enseguida en desacuerdo.
"Tienes que hacerlo." Elizabeth lo contradijo.
"¿Por qué?" Alaric preguntó de manera puntual sintiendo una sensación de urgencia detrás de sus palabras que no encajaba exactamente con lo que estaba pasando.
"Porque Seylah va allí." Elizabeth le afirmó antes de mirar a Landon.
"¿Qué? ¿Ella te lo dijo?" Landon le preguntó, aunque ya lo sabía por medio de Alaric que ella se había ido.
"A su manera." Elizabeth murmuró antes de tomar la urna de Landon para abrirla y ponerle el brazalete. Después de dejarla en la mesa de noche los miró de nuevo. "Vámonos."
"Espera." Alaric le pidió, pero Elizabeth lo obligó a seguirla fuera de la habitación junto con Landon.
"¡Te lo explicaré en el auto! ¡Vámonos!" Elizabeth le dijo sin detenerse. "Es un hombre pez en tierra. Qué tan rápido puede ser, ¿verdad?" preguntó mientras corrían hacia el auto. Cuando subieron vieron al tritón romper la puerta con un golpe. "¡Oh Dios mío! ¡Resulta que es bastante rápido!"
Observaron que el tritón salió del motel con tanta velocidad, ahora sosteniendo la urna en sus manos, al mismo tiempo que Alaric encendió el auto.
"Escucha, esta fue tu idea. Entonces, ¿está dentro de mis límites como el director decirte que lo cierres?" le preguntó a Elizabeth sonando tenso y estresado.
"¿Y si no llegamos a tiempo?" Landon le preguntó más a Elizabeth, que estaba sentada a su lado en el asiento trasero.
"Seylah no tiene tanta ventaja sobre nosotros." Elizabeth dijo tratando de mantenerlo tranquilo y evitar que se preocupara.
"No puedo creer que ella quiera borrarse solo para olvidarse de ser madre." dijo Landon sacudiendo la cabeza. Había pasado años esperando verla, sólo para que se fuera de nuevo. "¿Qué demonios es eso?" preguntó cuándo llegaron a un área cercada. Miraron el letrero que claramente estaba relacionado con el servicio militar.
"Tríada." Elizabeth respondió cuando estacionaron el auto para ver mejor el letrero en la valla. Todo lo malo iba con el nombre tríada.
"¿Explosivos?" Landon preguntó con nerviosismo.
"En el lado positivo, tal vez ésta valla detuvo a nuestro amigo pescado." Alaric dijo con la esperanza de que pudieran tomarse un descanso por una vez.
"No lo creo. Mira." Elizabeth señaló un agujero en la cerca hecha por el hombre pez. Lo vieron trepar antes de que lo siguieran a un campo.
"Oye, quédate atrás." Elizabeth le pidió a Landon. "Es peligroso."
"Tengo que entrar allí." Landon replicó, sabiendo que no la dejaría ir sin él. Podía pasar cualquier cosa como que la mataran o la borraran.
"¡Detente!" Elizabeth le gritó a Landon siguiéndolo cuando el comenzó a correr sin importarle el terreno con explosivos.
"¡Esperen, chicos, tengan cuidado!" Alaric les gritó alarmado cuando notó algo familiar en el pasto junto a él. Al mismo tiempo que el monstruo que tenían delante confirmó sus sospechas al pisar una mina terrestre causando que todos salieran volando por el impacto de la explosión.
Lo primero que notaron cuando despertaron aparte del hecho de que ninguno estaba donde recordaban estar por última vez. O que de repente era de día, pero que el campo a su alrededor estaba rodeado por una tierra chamuscada, especialmente alrededor de una zona central de hierba, insinuando una explosión de algún tipo. Lentamente todos se pusieron de pie evaluando sus heridas, lo cual no fue nada más que agradecido por un dolor de cabeza o dolor de huesos y músculos. Intentaron juntar las piezas faltantes del rompecabezas mientras miraban a su alrededor completamente desorientados.
"¿Dónde diablos estamos?" Landon preguntó siendo el primero en romper el silencio, mirando a los demás en busca de respuestas. "¿Qué pasó?"
"No lo sé. Pero ya no creo que estemos en Kansas. Volvamos al auto." Alaric les dijo a ambos jóvenes con ganas de volver a casa tan pronto como fuera posible.
No notaron que Elizabeth fruncía el ceño mirando a su alrededor. No sabía porque ella sí recordaba todo lo que había sucedido. Lo que significaba que Seylah había pasado por Malivore y conseguir que la tríada quien quiera que fueran, se olvidaran de Landon. Después de todo la mujer había tenido un acto maternal con su hijo. Pero si Landon no recordaba nada, entonces tal vez era mejor que no lo hiciera. Y ella tendría que ocultarle esa información, al menos por el momento. Era injusto guardarle ese secreto a Landon pero era lo mejor. O al menos eso creía ella. Aparte del tema de Landon su mente no dejaba de dar vueltas con referente a ¿por qué era la única que recordaba todo? Tal vez se debía a ser sobrenatural, lo que la diferenciaba de los otros dos.
"¡Elizabeth!" Alaric que le había hecho una pregunta a la chica, gritó más fuerte cuando ella lo ignoro, claramente perdida en sus pensamientos. Cuando lo miró frunció el ceño. "¿Te sientes bien?"
Elizabeth tardó en responder, pero terminó asistiendo. "Si yo... Sólo estoy aturdida es todo..."
Alaric asintió sin convicción sospechando que había algo que ella no quería decirles. Pero lo dejaría pasar por el momento. "De acuerdo... Entonces debemos irnos de aquí, y poner nuestras ideas en orden."
Elizabeth cruzó mirada con Landon antes de seguir a Alaric al auto. Ella se subió al asiento pasajero mientras Landon lo hizo en la parte de atrás.
"Gracias de nuevo por venir a ayudarme." Landon dijo cuando comenzaron a conducir. Parecía que siempre acudían en su rescate.
"Lamento, que no encontrarás a tu madre. Estoy perdido en mi cabeza. Lo que no entiendo es por qué no recuerdo cómo te encontramos." Alaric miró hacia Elizabeth notando que seguía distraída. "¿Elizabeth? ¿Alguna teoría?"
"Ah... No tengo nada..." murmuró mientras se frotaba el cuello. "Estoy demasiado cansada para pensar..." Ella definitivamente tenía algunas teorías en su cabeza, pero no era el momento para exponerlas.
"Uh, creo que la parada de autobús es por allí." Landon señaló el giro que Alaric había perdido.
"Lo sé. Te llevaremos con nosotros." dijo Alaric, dándose cuenta de su error al permitir que el consejo de honor tomara una decisión tan importante.
"¿A dónde?" Landon preguntó mirando entre Alaric y Elizabeth.
"A casa..." Alaric dijo ya que Landon probablemente pertenecía allí más que nadie en ese momento.
"¿Por qué el cambio de corazón?" Landon se preguntó si eso era un capricho o no. Su pasado le hacía difícil confiar en actos de bondad aleatorios como ese.
"Siento que debo hacerlo. Llámalo instinto. O podrías agregarlo a la lista de cosas que recuerdo de los últimos días." dijo Alaric pensando en la cantidad de agujeros que tenía en su memoria.
Elizabeth sonrió grandemente mirando hacia Landon que le regresó el gesto aliviado de regresar al lugar al que había deseado quedarse desde un principio.
Internado Salvatore (Habitación de Landon y Rafael)
Más tarde, ese mismo día, a medida que se acercaba la noche, llegaron al internado Salvatore, lo que significaba que hubiera menos personas que notaran la repentina reaparición de Landon. Eso causaría un pequeño revuelo, especialmente con el consejo de honor que lo había expulsado. Alaric envió a Elizabeth a su habitación antes de llamar a Emma para que buscara todo lo que Landon necesitara para vivir en la escuela, como ropa nueva y artículos de tocador. Podrían resolver sus libros escolares más tarde. Con eso lo enviaron a la habitación que iba a compartir una vez más con Rafael.
Más tarde después de ducharse Elizabeth decidió acercarse a la habitación donde ahora se quedaría Landon. Ella llamó a la puerta antes de entrar.
"Hola." saludo tímidamente mientras esperaba un poco en la puerta, al ver que Landon había estado mirando casi con asombro en sus ojos la ropa que la escuela le había dado.
"Hola." Landon saludó metiendo sus manos en el bolsillo de su sudadera con capucha Salvatore. Le dio una sonrisa a Elizabeth, había estado esperando que ella viniera queriendo verla de nuevo.
"¿Esta Rafael aquí?" Elizabeth preguntó pensando en lo feliz que sería para Rafael tener a su mejor amigo de vuelta. "Si quieres vuelvo luego..."
"No, te perdiste la reunión. Ahora salió, a entrenar con los hombres lobo." dijo Landon haciendo un gesto para que entrara. "Yo solo estaba sentado aquí viendo la ropa nueva y elegante que tu escuela me dio. Hago las paces con el hecho de que jamás conoceré a la mujer de la foto. Que perdí y no sé cómo. ¿Cómo crees que sea ella?"
Elizabeth se unió a Landon que se sentó en la cama con ella frente a él. Deseaba tanto poder decirle la verdad sobre su madre. "Creo que ella es una asesina internacional que se especializa en matar monstruos. Y que te ama demasiado, a su manera."
"Oh, seamos honestos. Nadie tan genial puede ser mi madre." Landon dijo riéndose, pero Elizabeth solo sonrió mientras cerraba la distancia entre ellos. "Bueno, ¿de qué querías hablar conmigo?" él le preguntó un poco nervioso, había querido asegurarse de que estuvieran solos por una razón.
"¿Quieres ser mi novio?" Elizabeth le preguntó después de un corto silencio.
"¿Es en serio?" Landon preguntó tratando de no hacerse ilusiones. Siempre había estado enamorado de ella y pensó que había arruinado todas sus posibilidades.
"Así es." Elizabeth le afirmó con una sonrisa que apenas pudo contener. No había nada que quisiera más que eso. Le gustaba Landon y no lo podía seguir ocultando. Estaba segura que por fin podría dejar su pasado atrás y seguir adelante. Quizás ya era el tiempo de amar.
"¿Y por qué lo quieres?" Landon preguntó confundido sobre qué había cambiado. Había pensado que lo odiaría durante los próximos meses por lo que había hecho.
"No lo sé, yo... Creo que... Pues... Me alegra mucho que volvieras." dijo Elizabeth sabiendo que las cosas entre ella y Landon eran nuevas y emocionantes. "Cuando te fuiste, realmente te extrañé. Todo lo que pude pensar fue en ti y cuánto quería que regresaras."
"Es una gran decisión." Landon susurró sin dejar de mirarla.
"Lo sé." Elizabeth murmuró encogiéndose de hombros.
"Deberíamos pensarlo." dijo Landon en la forma habitual de bromas que ahora parecían tener entre ellos.
"No. Por supuesto que no." Elizabeth negó enseguida. De repente se dio cuenta de lo cerca que estaban el uno del otro y sus ojos se posaron en sus labios.
"Pues, en ese caso, sí. Me encantaría." Landon aceptó antes de inclinarse hacia ella y presionar sus labios a los suyos, aunque ese beso fue más suave y dulce que el que habían compartido en el motel antes de que Alaric los descubriera.
Internado Salvatore (Oficina de Alaric)
Después de ver a Landon, Elizabeth decidió ir a la oficina de Alaric. Nunca podría ocultarle un secreto tan grande a pesar de cualquier cosa que pudiera haberse dicho a sí misma de que él era más que un simple director para ella. Era más un padre de lo que quisiera admitir. Así fue como se encontró informándole a Alaric sobre todo lo que había olvidado en los últimos días, que en su mayoría incluía cualquier recuerdo que pudiera estar relacionado con Seylah. Alaric la escuchó pacientemente con la boca abierta intentando tomar todo.
"Y eso es todo. Lo que me lleva a mi pregunta. ¿Qué hacemos ahora?" Elizabeth le preguntó sin tener idea de qué hacer sin empeorar las cosas.
"¿Cómo se supone que sepa? No recuerdo hacer nada de lo que dijiste." Alaric le dijo preguntándose cómo contaba una historia tan detallada como esa sin que él recordara.
"Lo sabrás porque siempre lo sabes. Porque eres un buen director a pesar de todo lo que dije." Elizabeth le dijo. A veces necesitaba más que sólo un director. Y ella ya no sabía qué hacer con toda la información que sabía.
"Pues, en ese caso, la única pregunta que deberíamos hacernos es: ¿por qué no lo olvidaste?" Alaric preguntó sabiendo por experiencia que eso tenía que significar algo.
"No lo sé. Pero no creo que debamos tranquilizarnos." Elizabeth dijo sabiendo que la suerte nunca ha estado de su lado. "Y a Landon puedo mentirle sobre todo esto, pero lo siento, Dr. Saltzman no puedo mentirte, porque necesito tu ayuda." le dijo sabiendo que no podía hacer nada de eso sola. "Hablando de eso, hay algo más." ella sacó y colocó la urna egipcia sobre la mesa.
"Supongo que es la urna que no recuerdo." dijo Alaric juntando las piezas faltantes.
"Sí. La tomé porque era mejor tenerla aquí que dejarla en ese lugar." Elizabeth le dijo.
"¿Y qué pasará ahora?" Alaric le preguntó un poco conmocionado después de que Elizabeth le contara la historia sobre los últimos días.
"Creo que vamos a averiguarlo." Elizabeth miró la urna que comenzó a brillar de un color naranja. Ella sospechó enseguida que un nuevo monstruo se dirigía hacia ellos.
