Culpa. Este sentimiento que me invade, que me carcome una y otra vez desde que regresamos de la cuarta guerra ninja, pero ¿culpable de qué? Si soy consciente de que lo di todo, que luché con todas mis fuerzas y aún así siento que pude haber hecho más. En mi cabeza analizo todo lo sucedido, pienso ¿qué pude haber cambiado? y se me ocurren diferentes estrategias o planes que debí implementar, que debí proponer. De igual manera, ¿qué gano pensando en todo esto? No puedo devolver el tiempo, ni hacer algo al respecto.
Me he cerrado y retraído ante todos, no quiero que sientan lástima por lo que estoy pasando, no quiero que sepan el dolor que estoy sintiendo, ya tengo suficiente con mi madre llorando a diario cada vez que me ve; seguramente será difícil para ella superar la muerte de mi padre cuando soy su vivo ejemplo. Al notar sus lágrimas ese sentimiento de culpabilidad regresa a mi, ¿cómo recuperarme de este golpe cuando no dejo de tener este remordimiento? Fijo mi mirada en mis tan adoradas nubes, definitivamente en este momento quisiera ser como ellas, libres y sin preocupaciones, alejándome por un momento de todo el tormento.
- Shikamaru, por fin te encuentro. - miro hacia un lado para encontrarme con cierta rubia.
- Temari, ¿qué haces aquí? - pregunto intrigado, realmente no pensé que la vería en un tiempo.
- A mi también me alegra verte. - me responde con sarcasmo mientras rueda los ojos. - Vengo de hablar con Tsunade-sama.
- Ah ok. ¿Y para qué soy de ayuda? Digo, me estabas buscando.
- Iré directo al grano. Gaara te está solicitando para que seas el embajador de Konoha en Suna. - me siento ante tal noticia y mi cara de sorpresa no tardó en aparecer.
- Tengo que hablar con Tusnade-sama. - le comento tras haber analizado sus palabras.
- Ya hablé con ella y dice que es tu decisión. Piénsalo y me dices tu respuesta.
Han pasado un par de días desde la conversación con Temari y no dejo de pensar si es una buena idea, abandonar todo y empezar de cero, huir como el cobarde que soy para no afrontar la realidad, esta problemática realidad que me atormenta a diario. Pero ¿seré capaz de hacerlo? ¿De abandonar a mi madre, mis amigos, mi familia?
Ya es hora de dar mi respuesta y siendo sincero, aún no estoy seguro de mi decisión. Emprendí mi camino a la oficina de Tsunade-sama y al entrar me consigo con Temari allí.
- Shikamaru, que bien que apareciste. - me dice de manera enérgica la Hokage.
- Tsk. Que problemático. - tenía en mente hablar primero con ella antes de tomar una decisión.
- ¿Y bien? ¿Qué decidiste? - me mira Temari extrañamente impaciente.
- Tsunade-sama, ¿qué piensa usted? - pregunto evitando tener que dar respuesta.
- A decir verdad, te prefiero aquí, eres de mis mejores shinobi, pero tampoco me molestaría que seas mi conexión con Suna. - apoya su cara sobre su mano. - la decisión es tuya.
Si o no, es todo lo que debo decidir, palabras tan sencillas, pero que podían cambiar mi vida por completo. Al analizarlo unos minutos...
