Cap 41: ¡Vas a pagar traidor!
Era todo, al ver la mirada de odio de esa poni, me eche a correr lo más rápido que mis patas me daban a la puerta a mi lado. La abrí y saliendo por ella echándome a volar por los pasillos a todo dar.
La poni que había entrado se trataba de nada más y nada menos que Regina Alfis… mi hermana menor. Una thestral de un muy buen cuerpo debido a su entrenamiento como guardia, cubierto por un pelaje gris claro. Su cola y crin eran ambos de color fucsia, siendo su cola corta y su crin solo un poco larga, llegándole solo a los hombros y dejándola suelta al ser toda lisa. Sus ojos eran de color morado y su marca un halo con alas.
Si había una poni a la que de hecho, toda mi vida procure huirle, era de hecho a ella. Jamás iba a querer herirla, aun si ella tenía claros deseos de cortarme la cabeza… y me temo que esta vez, eso era justo lo que pretendía.
No pasaron ni dos segundos antes que de la misma puerta por la que yo salí, ella saliera para darme caza - ¡Hijo De La Grandísima Perra O Te Detienes Voluntariamente Para Que Te Arranque La Cabeza Y La Deje En Una Lanza A La Entrada De La Mansión, O Te Juro Que Te Duele El Triple Maldito Traidor!
- ¿De Verdad Crees Que Con Tales Opciones Me Voy A Detener Regi?
- ¡NO ME LLAMES ASÍ HIJO DE PERRA! ¡SOY CAPITANA REGINA ALFIS PARA LA BASURA TRAIDORA COMO TÚ!
Hay mierda. Regi estaba cabreada a más no poder, y ni dudo en comenzar a usar el control sombrío en mi contra. Volando pude ver una hoja de sombras salir de la pared frente a mí que me obligo a mí mismo a crear una capa de sombras en mi cuello solo para evitar ser decapitado.
Sabía que correr así solo iba a terminar en desventaja para mí, así que no lo pensé demasiado antes de ir recto a una de las ventanas y atravesarla para salir a los terrenos exteriores de la mansión, y obviamente Regi me siguió sin dudarlo.
Me detuve en una zona de un buen espacio despejado, y fue allí donde me plante esperando a Regina quien aterrizo a unos metros frente a mi mirándome nada lindo - Regi cálmate, ¿Podemos por favor hablar de esto?
- No hay nada que hablar parasito… - Demonios, Regina no me miraba para nada mejor. Es más, cada vez era más su enojo - Tu eres basura del peor tipo. Fuiste seleccionado por nadie menos que nuestra señora Luna. Fuiste acogido por ella como uno de sus más confiables, e incluso como uno de sus iguales… y aun así te atreviste a traicionarla. Traccionaste a la yegua más digna y majestuosa que he conocido en toda mi vida y de la peor forma posible.
- Je… ¬_¬ vaya que tienes en un sobre valorado pedestal a la alicornio azulada ¿Eh?
¡Mierda! ni termine de hablar bien cuando una espina salió de mi propia sombra, y casi atravesaba mi abdomen de no ser porque la destroce antes que llegara a mí.
- ¡NO TE ATREVAS A HABLAR ASÍ DE NUESTRA SEÑORA PARASITO!
- Tu señora Regi, no la mía… y puedo asegurarte que no es tan linda como la tienes pintada.
- ¡CIERRA EL PICO Y ENTRÉGAME TU CABEZA BASURA!
Al parecer las palabras no iban a funcionar con ella en esta ocasión. Me vi obligado a actuar cuando noté un montón de hojas oscuras venir a mi todas a la vez. Eran tantas que era inútil intentar escapar, así que solo me rodee con mi sombra y esta fue la que resistió todos los ataques. Tuve que bajar inmediatamente el escudo y saltar lejos de donde estaba, por que al momento Regina salió de dentro de mi escudo con una espada desenvainada e intento clavármela en el pecho.
No pude ni respirar antes de tenerla encima dando corte tras corte con su espada tan rápido, que algunos hasta lograban rozarme y cortarme solo un poco, pero casi me corta una pata cuando en medio de su asalto, un montón de hojas oscuras salieron de su sombra y apenas pude saltar para evadir las hojas, y de paso aletear para evitar ser degollado por su espada.
No pude ni aterrizar ya que vi en donde iban a terminar mis patas unas espinas oscuras, así que volví a aletear tomando vuelo y antes de notarlo, ya tenía a Regina encima. Apenas pude reaccionar y tomar entre mis cascos su espada, pero me lleve una buena patada de su parte que me hizo caer. Apenas pude usar mis alas para alterar el curso, porque de resto hubiera terminado empalado en más espinas en el suelo.
- ¡Que sucede parasito! - Regina aterrizo frente a mi, mirándome hasta lo que describiría insultada - ¿Acaso Solo Sabes Esquivar Pedazo De Mierda?
Mierda, admito que me levante algo dolido por esa patada, pero igual la mire bastante serio - Regi, detente. No quiero por nada del mundo pelear contra ti hermana. Mucho menos quiero llegar a tener que herirte.
- Tch… ¿Y de verdad crees que te creeré algo así hijo de perra?
- Regi… jamás me atrevería a lastimar de alguna forma a cualquiera de mi familia.
Mis palabras más que calmarla, cada vez solo hacían que me mirara con un odio aún más profundo - Curiosas palabras las que sueltas por esa pútrida boca. ¿Qué no nos lastimarías? Te hare una pregunta parasito. Si es así, si nunca te atreverías a lastimarnos… - Regi avanzo de golpe intentando degollarme y apenas me aparte del camino, ella termino apuntándome con la punta de su espada -¿Entonces por qué demonios te atreviste a cometer todas las estupideces que hiciste?
Demonios, el odio de Regina llego al punto que las sombras estaban reaccionando a él y comenzaban a impacientarse - ¿Qué demonios crees que paso luego que traicionaras a nuestra señora? ¿Cómo demonios crees que nos sentimos papa, mama y yo cuando nos enteramos de ello? ¿Crees que saltamos de la felicidad? ¿Crees que nos llenó el orgullo acaso?
Las sombras de Regina fueron tan fuertes, que sobrepasaron mi control sobre la mía y aprisiono mis patas - No parasito. Papa, mama y aún más yo nos sentimos devastados por esa noticia. Sabes bien cuanto te respetaba y admiraba antes, sabes bien cuan orgullosa me sentía de haber perdido solo contra el poni a quien más quería, y el orgullo que sentía de verte portar la armadura que nuestra señora te dio… y aun así mandaste todo al demonio. Te atreviste a apuñalar por la espalda a nuestra señora, y manchaste el buen nombre de nuestra familia.
- ¿Tienes tan siquiera una idea de lo difícil que nos fueron las cosas por eso? Luego de tu traición todos nos veían como meras basuras parasito. Papa estuvo a punto de perder su puesto como comandante de la guardia del pueblo. Mama no logro por más que intento vender ningún otro libro ni aun fuera de esta ciudad, porque todos terminaban siendo destrozados. Yo incluso fui abandonada por mis amigos y dejada sola siendo tratada como un cero… maldición… ¡Estuvimos Incluso A Punto De Perder Nuestra Casa Por Tu Maldita Culpa Parasito! ¿Y LUEGO DE TODO ESTO ME VIENES A DECIR QUE NUNCA HAS QUERIDO LASTIMARNOS? ¡PUES BIEN POR TI HIJO DE PERRA, PERO AUN ASÍ VOY A TOMAR TU MALDITA CABEZA PARA ENMENDAR LA MANCHA QUE DEJASTE EN NUESTRA FAMILIA!
- Agg… - No me quedo más que suspirar y cerrar mis ojos - "En verdad fui aún más estúpido de lo que creí ¿Eh?" Lo siento Regi. Fui un verdadero parasito y no lo negare jamás… - Abrí mis ojos mirándola y esta vez la ira y el odio ciego de Regina fue golpeada por un poco de miedo - En otras circunstancias, créeme que te daría gustoso mi cabeza, pero de momento no puedo hacerlo Regina. Lo siento, pero si no quieres enfiar tu cabeza, entonces no me queda más que actuar… … … aun si luego puede que me arrepienta el resto de mi vida hermana.
En el momento que mis palabras dejaron mi boca, las ataduras que Regina ejercía sobre mi estallaron en nada - Es mejor que te prepares Regina, porque tal como querías, esta vez iré por ti también.
… … … … … … … … … … … … … …
Rayos, las cosas ciertamente se fueron a peor en solo segundos. Esa thestral había entrado a la sala y solo bastaron unas palabras para que Ghost saliera corriendo como alma llevada por el demonio del estudio, siendo seguido a solo dos segundos de esa poni.
- Tch… maldición… - Mi mirada cayo en el señor Night Glide. El poni tenía una consternada mirada, mientras miraba a donde esos dos había ido - Esto es nuestra culpa, debimos por amor a Luna de notar que él estaba allí y advertirle. Pero nos centramos tanto en Aria y en la princesa que no lo notamos.
- Cariño… - La señora Lullaby miro muerta de miedo a su esposo - No podemos solo sentarnos aquí.
- No, tienes razón… - El poni la miro en verdad serio - Lullaby, ve y avisa a todo el personal del peligro. También procura ir por los médicos, ambos sabemos cómo va a terminar esto.
- Amm… disculpen… - Bueno, ante mi voz al parecer esos dos se acordaron que estaba aquí - ¿Puedo preguntar qué es lo que acaba de pasar? ¿Quién es esa poni que acaba de salir persiguiendo a Ghost?
- Agg… en verdad lamentamos este espectáculo señorita Twilight… - Su madre me miro triste, y pude notar unos pequeños temblores en ella - Es… algo entre nuestra familia. De ser posible me gustaría pedirle que se mantenga aquí donde estará segura.
- Umm… aunque en otras circunstancias accedería, me temo que la situación no me lo permite. Ghost en estos momentos es responsabilidad mía, así que no puedo solo quedarme aquí y esperar… - Mi mirada cayo en Aria quien solo con su vista, casi que me rogaba por que hiciera algo - Además. Es un hecho que aún lo necesito para lograr unas cuantas cosas, así que es un hecho que no puedo solo dejarlo írseme así nada más.
- Agg… - El señor Night me miro en verdad muy serio - Señorita Twilight, puede venir. Pero manténgase a salvo por favor, pues esto puede ser muy peligroso… - Solo asentí en respuesta - Lullaby haz lo que te pedí, yo me encargare de esos dos.
Ella asintió y salió del estudio, al ver como el señor Night salía del estudio. Entonces tanto Aria como yo nos levantamos y lo seguimos por los pasillos de la casa. No se nos hizo muy difícil el saber por dónde fueron esos dos al ver marcas de cortes en las paredes, y el desastre de cuadros y mesas caídas en el pasillo.
- El nombre de esa yegua es Regina Alfis. Es la primera hermana menor de nuestro hijo.
- 0_0 ¿E- Esa yegua tan bonita era la tía Regi?
- Así es Aria. Hasta el momento nunca la habías visto ¿No?
- N- No… - Aria lo miro un poco triste - Ella nunca fue con ustedes a visitarnos, y papa no tenía ninguna foto de ella. Así que no tenía idea de cómo era… ¿Pero por qué la tía Regi comenzó a perseguir a mi papa?
- Es complicado Aria. Pero todo tiene raíz en el día en que tu padre traiciono a nuestra señora Luna.
- 0.o ¿A la yegua malvada azul?
- O-o ¿De dónde sacaste eso de malvada Aria?
- Jum… - Aria hizo un puchero molesta mientras caminaba - Porque esa yegua es una abusadora. Mi papa las estaba tratando muy bien, y ella solo se dedicó a insultarlo y a lastimarlo… y además… - Aria de hecho, mientras formaba su puchero, sus ojos se pusieron algo humedos - Fue ella quien me hizo sentir tanto dolor esa vez. No quiero volver a ver a esa yegua nunca más.
- O_O En verdad… ¿Solo en que rayos se metieron ustedes dos?
- Esa explicación puede esperar señor Night… - Lo admito, señale a una ventana rota en la que me asome y pude ver a esos dos luchando… o más específicamente, a Ghost evadiendo por su vida - ¬_¬ Creo que tenemos asuntos más urgentes allí afuera.
- Agg… como iba diciendo, todo tiene lugar el día en que nuestro hijo cometió traición… - Mientras que el señor Night comenzó a caminar de nuevo, volteo para mirarme muy serio - ¿Qué tan enterada esta de este asunto señorita Twilight?
- Estoy al tanto de lo sucedido. Luna me lo comento en una conversación que tuvimos.
- Bien, la cosa es que ese fue solo el lado de nuestra señora, pero su traición nos ocasiono aún más problemas a nosotros… - Mientras caminaba, pude notar la mirada del thestral llenarse de tristeza - Fueron tiempos en verdad muy difíciles para nosotros, los problemas simplemente vinieron uno detrás de otro y solo no tenían fin. Perdimos a muy buenos amigos, e incluso algunos de la familia nos dieron la espalda por ello. Las pérdidas que sufrimos fueron tal, que estuvimos incluso a punto de quedar sin hogar por lo hecho por nuestro hijo.
Al momento en que oyó estas cosas, Aria termino pegando sus orejas a sus lados completamente triste - L- Lo siento abuelo. No sabía de eso.
- Je… - El de hecho se detuvo para tomarla y montarla en su lomo acariciándola mientras siguió caminando - No te preocupes Aria, ya todo eso es pasado. El caso es que por estas cosas, la más afectaba fue Alfis. Ella en verdad amaba a su hermando, de hecho incluso lo idolatraba por el poni que era con ella. Esos dos siempre fueron muy unidos, compartían un vínculo que muy pocas veces se ve entre dos hermanos. Jugaban juntos, estudiaban juntos, hacían bromas juntos e incluso los cache algunas veces hasta bañándose juntos, esos dos hacían lo que se pudiera imaginar juntos. Incluso fue nuestro hijo quien le enseño a nuestra hija a luchar y a controlar las sombras como lo hace ahora.
- O_O H- Hay Celestia, eso realmente no se oyó tan bien señor Night.
- Oh… - Bueno, el de hecho termino riendo un poco divertido - No me malentienda señorita Twilight. ¬u¬ Esos dos no compartían un lazo tan fuera de lo moral, su amor no era más que un profundo vinculo fraternal. En fin, el asunto es que la traición de nuestro hijo quedo en verdad muy gravada en lo profundo del corazón de nuestra hija. De todos los ponis, ella era quien menos se esperaba el cambio tan drástico que tuvo su hermano, ya que ni siquiera con ella el demostró tan siquiera un indicio de ese profundo mal que sabemos el lleva dentro. El enterarse que todo lo que nos pasaba había sido por culpa de su traición, y más tarde enterarse aun de todos los males que él estaba causando a lo largo de la tierra. Solo hicieron que cada vez su hermana guardara más y más arrepentimiento, hasta que este se tornó en un profundo odio.
- Alfis lo intento, pero nunca pudo perdonarlo por todo el mal que el causaba, así que tomó una decisión radical… agg… - Él suspiro un poco decaído - Ella se propuso a detenerlo… se propuso a encontrarlo y ser ella misma quien le arrancaría la cabeza y solo quizás, así enmendar la oscura mancha que nuestra familia tiene. Me temo princesa que ni aun nosotros pudimos hacer algo para que ese odio de ella tan siquiera bajara un poco. Este se apaciguo solo un poco con la llegada de nuestra segunda hija. De hecho, Alfis estaba incluso casi que olvidándose del asunto de su hermano. Tanto Lullaby como yo pensábamos que fuera solo cuestión de tiempo para que pudiéramos hablar con ella, y solo quizás, ser capaces de extinguir ese odio… tch… - El dio un chasquido enfadado - Pero jamás contábamos con que el de hecho volvería a el pueblo, y mucho menos ahora cuando Alfis está de permiso en su trabajo para nuestra señora.
- Entonces la situación es bastante tensa.
- Twilight… - Aria me miro temerosa y muy triste - ¿C- Crees que mi papa pueda convencer a la tía Regi de detenerse?
- Agg… cuanto me gustaría que eso fuera posible Aria… - Su abuelo no pudo más que sonreírle mientras la acariciaba - Pero lo dudo mucho. Conociendo a esos dos, me temo que no va a haber nada que los pare de enfrentarse… - El de hecho miro serio a Aria - Aunque con el tiempo tu padre cambio y mejoro su comportamiento, aún sigue siendo bastante volátil cuando tocas temas sensibles… y me temo que Alfis es demasiado temperamental también. No creo que existan palabras en este mudo que puedan ser dichas para detener a esos dos.
- ¿Entonces que es lo que pretende hacer señor Night?
- Las palabras no funcionaran, pero conozco un método que posiblemente los detenga. Así que de momento la prioridad es obtener lo que necesito y rogar a los cielos porque esos dos aun estén vivos cuando lleguemos a ellos.
Seguí a ese poni todo el camino hasta que llegamos a una rara habitación. A deferencia de todas las demás, la puerta de esta no era de una elegante madera, si no de hierro y cerrada con no menos de 10 cerraduras y candados.
El señor Night suspiro antes de sacar de debajo de una de sus alas un manojo de llaves, y comenzar a quitar las cerraduras una por una. Una vez lo hizo abrió la puerta y llegué a en verdad temer cuando sentí una aplastante presión sobre mí.
Tuve ciertamente que alabar el valor de ese poni, ya que el solo bajo a Aria dejándola a un lado de la entrada y paso como si nada. Yo misma termine tragando hondo antes de avanzar y entrar a esa sala.
Dentro no era realmente lo que yo esperaba. Era una habitación pequeña, pero casi completamente vacía. Solo tenía una cama en una esquina, un escritorio con algunas hojas en él y por último, en medio de ella, puestas en un maniquí con la forma de un poni se encontraban tres objetos, en cada uno de sus cascos, un brazalete no más grueso que una pesuña hechos de lo que parecían cristales de color negro con una ligera coloración roja en medio de ellos. y en el cuello del maniquí un collar seccionado de plata con una gema escarlata incrustada en el.
No tarde demasiado en darme cuenta que el ambiente opresor de esa habitación, se debía a esos tres objetos. Pero mi vista cayo en el thestral en cual se detuvo frente a ellos.
- Es increíble el aura que estos despiden… ¿No es cierto princesa? - No pude más que solo asentir - ¿Y sabe que es lo peor? Que son solo objetos sin casi nada de especial. Lo único valioso es solo el material con el que se fabricaron, pero de resto son solo simples objetos. No tiene encantos mágicos, ni fueron creados por deidades o algo.
- ¿P- Pero qué demonios son esas cosas entonces?
- Agg… no tiene importancia de momento… - El paso de esas cosas y solo camino hasta la cama. De debajo de ella saco una pequeña maleta - Esto es lo que vinimos a buscar… salgamos de aquí princesa.
Solo lo seguí sin chistar. Si él no quería decirme, entonces debía de tener sus razones y no quise presionar. Al salir vimos a Aria que quien se había quedado quietecita como estatua, con cada pelo de su lomo… e incluso de sus orejas de puntita. Solo pudimos reír al verla así, y el señor Night volvió a cerrar la puerta antes que nos pusiéramos en camino a la salida de la mansión.
En verdad llegue a sorprenderme al ser capaz de oír los sonidos de la lucha que esos dos mantenían aun estando bastante lejos de ellos, por lo que todos decidimos correr para llegar.
La verdad no pude más que sorprenderme al acercarnos al sitio de la lucha. El espacio en el que esos dos al parecer habían luchado estaba completamente destrozado. Por todo el piso estaban las marcas de los cascos de esos dos arrastrándose, una de las paredes de la mansión había resultado dañada por lo que supuse eran hojas filosas, pero no veía indicios del uso de magia allí. Pero lo más alarmante, fue sin duda ver algunas manchas de sangre entre el pasto del suelo.
Eso hizo que tomáramos a Aria y corriéramos aún más rápido a donde se escuchaba la lucha. No tardamos en dar con ellos y la verdad no pude más que sorprenderme por lo que miraba. Tanto Ghost como Alfis presentaban demasiados cortes por todo su cuerpo. Ambos jadeaban mientras la sangre no paraba de salir de todas las heridas que definitivamente, variaban por su gravedad, pero eso solo no detenía a esos dos ponis.
Alfis desapareció de mi vista en un segundo solo para aparecer en un costado de Ghost y ser recibida por el con una patada en su cara que la desoriento. De alguna manera pude ver a Ghost recoger rápido esa pata y aun así, ganar un nuevo corte en ella mientras que detrás de ellos un barandal del jardín fue partido en dos.
Ghost fue rápido en tomar vuelo directo a ella, y me sorprendí cuando al fin logre distinguir unas hojas oscuras que fueron disparadas a él. Se las arregló para maniobrar sin problemas entre las hojas y vi como su casco era rodeado por sombras antes de lograr llegar a Alfis. Ella intento cortarle el casco al cubrir su espada con sombras, pero increíblemente Ghost fue de hecho capaz de quebrar esa espada, tomar el casco de su hermana jalándola y dándole una fuerte patada en el pecho que la hizo escupir sangre, pero Alfis solo no se rindió.
Ella lanzo lo que quedaba de su espada a Ghost y el solo esquivo para terminar con su pata apresada en una especie de trampa para osos hecha de oscuridad que hirió enormemente su pata. Fue en ese momento que él desapareció y Alfis se puso en guardia mirando a todos lados. No pudo notar a Ghost a tiempo, quien apareció justo frente a ella y uso su ala para hacer un buen corte a Alfis en su pecho.
Lo admito, mientras más miraba ese combate, más impactada me sentía. Si era sincera, viendo a esos dos pelear me hacía sentir que mis luchas con tantos villanos eran un juego de niños. Nosotros dependíamos de una estúpidamente enorme cantidad de poder para derrotar a nuestros enemigos, pero estos dos solo usaban la misma habilidad, y era notable que dependían más de su control en ella y en su destreza en combate, que de la habilidad en sí misma. Llegue sinceramente a pensar que aun yo la tendría bastante difícil si uno de ellos fuera mi oponente.
- ¡Night! - Mi atención fue ganada por el grito de la madre de Ghost quien llego corriendo a nosotros con otros thestrals siguiéndola - ¡Dime por favor que algo se te ocurrió! ¡No podemos dejarlos continuar con esto!
- Tengo una idea Lullaby… - Rayos, aun yo pude notar las dudas del thestral con esto - Pero es más que todo una apuesta. Solo ruego a nuestra señora que las cosas salgan bien.
El señor Night bajo la maleta que antes había tomado y la abrió. 0.o Ok, me sorprendí cuando lo vi sacar un enorme rifle de dardos más unos dardos que según la etiqueta, eran para tumbar elefantes… pero gracias al cielo esos los dejo a un lado y de debajo de eso, saco solo un pequeño collar hecho de láminas de plata grabada.
Este miro ese collar nervioso, y luego camino a donde Aria - Aria, tengo un regalo para ti pequeña.
- A- Abuelo Night… n- no creo que será un momento para regalos… - La potra señalo el rifle - ¿No debería de usar esa cosa para calmarlos?
- ¬_¬ Aria, no sabias lo que es un mp4… ¿Pero aun así sabes lo que es un rifle de dardos tranquilizantes?
- E- Es que… papi me enseño que eran.
- Agg… ¬n¬ me imagine algo así de mi hijo. En fin Aria. -_- El rifle no servirá de nada, observa.
Ok. El tomo de lo más confiado el rifle, lo cargo, apunto a Ghost quien en ese momento había tomado a Alfis por las alas intentando partírselas, y sin dudarlo disparo. O_O Hasta yo me sorprendí cuando de hecho, el dardo fue cortado en pedazos en el aire, a la vez que Alfis de hecho logro herir a Ghost en un hombro, por lo que su agarre se aflojo y ella termino quitándoselo de encima a la vez que intento patearlo. Él se las arregló para evadir y hacerle un corte en una de sus patas que la otra thestral también ignoro.
- En estos momentos, lo que sea que se acerque a esos dos lo más seguro es que termine muerto… - Diablos, él lo dijo tan serio que hasta a mí me sorprendió - Ambos son demasiado hábiles. Ninguno de los dos puede darse el lujo de distraerse ahora que están peleando con sus vidas en la línea, o de lo contario no dudan en que el otro tomara esa oportunidad para acabar esto. Por lo que en estos momentos te aseguró que no saben siquiera que estamos aquí viéndolos.
- ¡P- Pero Night Hay Que Detenerlos Ya! - Su madre lo miro ya derramando lagrimas - ¡Si Esto Sigue Así Uno De Los Dos Morirá Sin Duda!
- Maldición… - El me miro en verdad preocupado - Señorita Twilight, ¿Cree poder frenarlos tan siquiera un segundo con su magia?
- Puedo intentarlo, pero con esa rara habilidad para desaparecer y aparecer, no creo poder detenerlos más que unos segundos.
- Serán suficientes… - El thestral tomo dos jeringas en su boca - Usted deténgalos unos segundos, yo hare el resto.
Asentí y me preparé al igual que Night. A su orden, entonces use mi magia en esos dos para retenerlos cuando ambos lograron golpearse mutuamente el rostro con sus cascos, y al segundo esos dos gritaron mientras luchaban por soltarse. Fue en ese momento que su padre apareció y uso sus alas para de hecho, clavar las jeringas en el cuello de ambos y alejarse. Pude ver como las jeringas quedaron vacías antes que como pensé, esos dos se desvanecieran y aparecieran frente a frente. Esta vez ambos intercambiaron más de esas hojas oscuras mientras gritaban.
- Lo que sea que haya hecho señor Night… no funciono. Esos dos no paran para nada.
- Mi intención no era pararlos señorita Twilight. Solo espere unos momentos y lo vera.
Ambos habían abandonado la idea de más hojas oscuras y se lanzaron cada uno para intentar golpearse, pero en verdad me sorprendí cuando ambos terminaron tropezando y cayendo mientras de hecho, tomaban sus cuellos y gritaban adoloridos.
- Lo que les inyecte no fue un sedante, sino más bien un veneno que yo mismo desarrolle. Este tiene la capacidad de anular, o al menos mitigar el control de un thestral sobre las sombras. Veamos en cuál de las dos resulta en esta ocasión.
Rayos, siendo sincera llegue a sentir lastima por esos dos mientras más los veía gritar mientras tomaban sus cuellos, pero en verdad llegue a sorprenderme cuando los vimos a pesar de claramente aun sentir dolor, levantarse del suelo y mirarse mutuamente.
- M- Mierda… - Alfis fue la primera en abrir la boca - T- Te voy a destrozar parasito. Así sea lo último que haga, te juro que te destrozare.
- I- Inténtalo todo lo que quieras Regina… - ¿Solo por qué diablos ese poni siempre tenía que buscar enojar a los demás? Ghost sonreía hasta burlándose mientras la miraba - Pero ambos sabemos que será inútil que lo intentes.
- ¿Quieres apostarle a eso bastardo? - Oh Celestia… O.O ya había visto los ojos de Ghost brillar cuando se enojaba, pero creo que era cosa de familia, porque los de Alfis también comenzaron a brillar en su tono morado - Más te vale dar lo que te quede, porque pienso terminar esto ahora.
- Que ¿Te cansaste tan rápido de jugar con tu hermano? Que cruel de tu parte Regina.
- No te hagas bastardo. Sabes bien qué diablos es lo que papa nos inyecto, y no pienso perder esta oportunidad de acabar contigo.
- Agg… sí. El viejo siempre con sus estupideces. Aunque me asegurare de regañar luego a cierta princesita que decidió intervenir en esto.
Hay rayos, no pude más que mirar preocupada a su padre cuando vi que claramente su plan había fallado. Esos dieron una terrible sonrisa mientras que las sombras de ambos comenzaban a inquietarse.
- ¡NOOO!
- ¡DEMONIOS NO OTRA VEZ!
En el momento Aria no pudo aguantar más y salió corriendo a dónde están esos dos. Intente detenerla, pero cuando la quise tomar con mi magia, me lleve una horrible sorpresa cuando mi magia implosiono sin afectarla.
Me horrorice al ver como de las sombras de esos dos, espinas salieron y atravesaron sus patas y aun algunas zonas de su abdomen. La sangre salía ahora sin parar de la boca de esos dos, pero aun así ambos destrozaron las espinas y sin dudarlo lanzaron hojas oscuras entre ellos mientras rodearon sus cascos con oscuridad.
Aria se interpuso rogándoles a ambos que detuvieran… justo en el momento en que esas hojas estaban a la mitad del camino, por lo que todas esas hojas estaban a punto de hacerla pedazos. En el momento que ambos la notaron, ambos se horrorizaron y quisieron detener esas hojas, pero no lograron hacerlo antes que estas alcanzaran a Aria.
Mis ojos solo pudieron captar el momento en que estas traspasaron de lado a lado el cuerpo de la potrilla y terminaron causando aún más heridas a ambos thestrals.
- ¡ARIAAA! - Ghost ignoro por completo a su hermana quien se había quedado shock al igual que todos al ver el pequeño cuerpo de Aria caer con heridas sangrantes por todo su cuerpo.
