Capítulo 16: "Siempre hay una laguna."
Internado Salvatore (Entrada/Salón principal)
Después de la dramática y mala visión que Elizabeth había tenido, que implicaba que la escuela estaba en peligro de alguna manera, ella comenzó a entrar en modo acción cuando terminó de empacar su maleta para su viaje por carretera. Asegurándose de que todos los miembros de su súper equipo estuvieran listos. Planeaba irse por un día o dos para rescatar a Landon. A su mente vino su aterradora visión de hombres con armas y máscaras en la escuela. Sacudió la cabeza, si se hacía realidad Alaric estaría allí protegiendo como siempre a sus alumnos. Al terminar salió de la habitación encontrándose con Rafael afuera. "Bien ya estoy lista."
"¿No crees que deberías esperar?" Rafael le preguntó aún no muy seguro de que ella se fuera.
"No, si no buscamos a Landon ahora, entonces podría ser demasiado tarde y ciertamente no podemos esperar a que el Dr. Saltzman regrese porque eso solo causaría mayor retraso." dijo Elizabeth sacudiendo la cabeza.
"Bien, confío en ti. Tienes esto. Nuestro chico te necesita." dijo Rafael cuando empezaron a dirigirse a la entrada principal de la escuela.
"Oye, ¿estás bien? Todavía pareces un poco apagado, ¿tu mente todavía está cambiando?" Elizabeth le preguntó, notando las pequeñas molestias y destellos de dolor que Rafael mostraba cada tanto mientras caminaban.
"Um... mi mente aún no se calma. Mira, lo siento, pero tenías razón, no puedo unirme a la pelea." dijo Rafael sabiendo que solo los retrasaría y causaría más problemas si iba.
"No te preocupes, ahora lo mejor que puedes hacer es cuidarte y no es como si estuviera sola." dijo Elizabeth antes de mirar a las dos gemelas acercarse a ellos. "Mi súper equipo respondió a la Bat-Señal."
"¿Ella viene?" Lizzie y Josie dijeron al mismo tiempo al ver que deliberadamente Elizabeth no les había dicho sobre la otra que venía en esa misión de rescate.
"Necesito toda la ayuda que pueda obtener, así que por favor pongan en pausa su guerra de gemelas." Elizabeth les pidió no muy entusiasmada en estar en medio de sus peleas de hermanas.
"¿Dónde está MG?" Kaleb preguntó mirando a su pequeño grupo en busca del vampiro.
"Está en camino, creo." Elizabeth dijo frunciendo el ceño. "Vamos a cargar mientras lo esperamos. Vamos." ella siguió ansiosa de llegar a la carretera para poder encontrar a Landon.
"Ve a hacer lo tuyo, ¿sí? No te preocupes por las cosas aquí." dijo Rafael tranquilizando a Elizabeth una vez más mientras los demás salían de la escuela.
El grupo caminó enseguida a la salida, pero se detuvieron a medio camino al ver a un grupo de soldados armados esperándolos.
"Oh, lo siento, estábamos a punto de llamar a la puerta." dijo el chico que parecía estar a cargo, al grupo de adolescentes sobrenaturales mientras Kaleb intentó colocarse delante de las chicas para protegerlas.
"¿Quién diablos eres tú?" Lizzie preguntó desde su lugar detrás de Kaleb, tratando de no entrar en pánico al darse cuenta de que era una cosa para ellos ir a la tríada, pero otra cosa más que llegaran a su escuela.
"Mi nombre es Burr. De industrias de la tríada." dijo el hombre.
"Propellere..." Elizabeth utilizó su magia para atacarlos, sin embargo, nada pareció suceder, y no supo por qué, ya que su magia era una de las más poderosas y nunca fallaba.
"No te preocupes, tengo esto..." Kaleb dijo usando sus propios beneficios y talentos sobrenaturales para derrotar a esos tipos, desafortunadamente para él su anillo de luz diurno no estaba funcionando y su piel se quemó haciéndolo pegar un grito de dolor.
"Lo que no tienes es magia. Por eso tu anillo de luz no funciona." dijo Burr, confirmando sus peores temores con esa nueva amenaza directa. "Y lo que tenemos son estacas, wolfsbane y otras cosas. Así que creo que deberían invitarnos a entrar."
Elizabeth se quedó en silencio largo rato dividida entre luchar a la antigua usanza o sólo esperar a que llegaran Alaric y Dorian. Pero se decidió por lo último, por el bien de todos. "Mejor esperemos, vamos chicos." dijo haciendo que el grupo la siguiera adentro mientras los soldados mantenían sus armas entrenadas en los adolescentes sobrenaturales.
"Chicos, esto es malo, realmente malo." susurró Lizzie en voz baja a los demás mientras se dirigían a la escuela.
"Y papá ni siquiera está aquí o ninguno de los principales adultos autoritarios en nuestras vidas, como Dorian..." dijo Josie tratando de sonar calmada. "Incluso Emma no está aquí, está de permiso o algo así."
"Ahora mismo, somos todo lo que esta escuela tiene para protegerla y a sus estudiantes." intervino Kaleb pensando en cuánta gente no estaba preparada para ese tipo de pelea debido a que no conocían la magia ofensiva.
"¡Escuchen, pequeños fanáticos y reúnanse!" dijo Burr deteniéndose en la parte superior de las escaleras cuando los otros soldados comenzaron a reunir a los estudiantes. "¡Esta escuela ahora está bajo el control de Industrias Tríada!"
"¡Rafael!" Elizabeth llamó al alfa que actualmente caminaba entre la multitud.
"¿Estos tipos son de la tríada?" Rafael preguntó al estar de su lado. Todo eso estaba retrasando para llegar a Landon y protegerlo de las mismas personas. "¿Qué es lo que estos tipos quieren de nosotros?"
"Creo que estamos a punto de averiguarlo." susurró Elizabeth, señalando el hecho de que el tipo de la tríada estaba de pie en las escaleras de nuevo mientras su pequeño grupo se acercaba entre sí.
"¡Ahora estamos buscando un artefacto conocido como el Cáliz de Arimatea y tenemos razones para creer que es parte de la colección de ésta escuela!" Burr continuó. "¡Ahora, conocen este lugar mucho mejor que nosotros, por lo que cuanto antes nos ayuden a encontrarlo, antes nos habremos ido! ¡Tríada les agradece por su tiempo!" cuando terminó los soldados entraron con todos los elementos que encontraron en la escuela para revisarlos.
"Ok, claramente no nos vamos a quedar aquí y buscar la tercera llave para que puedan desbloquear a Malivore." dijo Elizabeth luchando para formar algún tipo de plan y abordar ese problema actual.
"Sí, definitivamente no, tenemos que hacer algo con estos tipos." estuvo de acuerdo Kaleb mirando a su alrededor notando que los tipos de la tríada estaban un poco nerviosos y parecían listos para una pelea. "Necesitamos encontrar una manera de llamar al Dr. Saltzman."
"Mi teléfono está en mi habitación, lo dejé allí en caso de que el Dr. Saltzman intentara impedirme ir a Landon... que todavía está en problemas." susurró Elizabeth dándose cuenta en ese momento que había sido un movimiento estúpido.
"En su oficina, hay un teléfono. Sólo necesitamos llegar allí." dijo Josie pensando en cuál sería su próximo movimiento para proteger a todos los que estaban cerca de ellos que parecían un poco perdidos.
"Con todo esto sucediendo, los cuatro podríamos escabullirnos fácilmente." dijo Elizabeth, sabiendo que era probable. "Pero Rafael y Kaleb, deberían quedarse aquí en caso de que estos tipos se pongan intensos."
Sede de tríada
Atrapado sólo en el almacén, Landon trató de mantener alejado el miedo: miedo de que la tríada lastimara a Elizabeth, miedo de nunca volver a verla, y era por ese miedo que aceptaría ayudar a Clarke.
En ese momento sus pensamientos se interrumpieron cuando la puerta del almacén se abrió revelando a Clarke con una gran sonrisa en su rostro. "Hola, Landon." sonrió, mirando al chico.
"¡¿Qué pasó con Elizabeth?!" interrumpió Landon con rabia y preocupación.
Con una sonrisa Clarke se acercó. "Oh, ¿quieres saber sobre tu linda novia?" preguntó con clara burla por la ansiedad notoria del joven. "Te aseguro que por ahora está a salvo, al igual que los demás en tu escuela." aseguró mientras acercaba una segunda silla y se sentó frente al chico. "Con tal que no hagan nada estúpido, estarán bien." luego de un segundo se inclinó un poco hacia adelante. "Supongo que ya habrás tenido tiempo para decidirte..."
"Está bien. Te ayudaré." Landon afirmó enseguida. "Sólo si me prometes que Elizabeth no saldrá lastimada."
"Descuida sólo tengo que hacer una llamada y decirles que no le toquen ni un cabello." Clarke aseguró claramente satisfecho con su respuesta. "Ahora es momento de buscar esa última llave." sonrió, y levantándose de la silla se movió detrás de Landon comenzando a desatarlo de la silla.
Landon esperó pacientemente que lo liberarán por fin. Sus manos adoloridas fue lo primero que desataron, luego las cuerdas que lo ataban a la silla y por último, sin esperar más se inclinó él mismo hacia sus piernas liberando sus pies en el proceso. Cuando terminó se levantó un poco tembloroso encarando a Clarke que ahora estaba frente a él.
"Es hora de cumplir parte del trato." Clarke le dijo sonriendo antes de caminar hacia la salida del almacén.
Landon lo miró alejarse con pesar. Y sabiendo que no tenía otra escapatoria lo siguió fuera del almacén.
Internado Salvatore (Oficina de Alaric)
Tan pronto como pudieron, Elizabeth, Lizzie y Josie esperaron hasta que los soldados de la tríada miraran al otro antes de pasar por delante de ellos para dirigirse a la oficina de Alaric. Sin embargo, una vez que entraron a la oficina y probaron el teléfono, se dieron cuenta de que la situación sólo empeoraría antes de que mejorara en ese momento.
Elizabeth levantó el teléfono antes de darse cuenta de que los muchachos de la tríada debieron haberse metido con la conexión para evitar que llamaran por cualquier tipo de ayuda. "Está muerto, tenemos que encontrar la celda de la escuela."
"O podríamos revisar los secretos de MG." dijo Lizzie mirando alrededor de la sala, menos interesada en buscar el teléfono de la escuela.
"¿De verdad? Esto es serio." dijo Josie reprendiendo a su gemela.
"Oh, lo siento, no podemos nacer todos con cara de pucheros en reposo." dijo Lizzie, sabiendo que, de las dos, Josie era definitivamente la más seria.
"¿Este estante no solía tener libros?" Elizabeth les preguntó a las gemelas que en su discusión ella se había acercado a la estantería de Alaric.
"Sí. Eso es raro." afirmó Josie dándose cuenta de que Elizabeth tenía razón al decir que algo estaba mal con respecto al librero, claramente faltaba algo y en su lugar había una caja al azar.
"Lo que sea que estén haciendo para bloquear nuestra magia debe haber destruido un hechizo de camuflaje que tu padre tenía." dijo Elizabeth antes de alejarse de la estantería para seguir buscando.
"¡Gran sorpresa! ¡Papá nos está ocultando algo!" dijo Lizzie molesta.
"A menos que la caja tenga el teléfono de la escuela, no importa." dijo Elizabeth mientras siguió buscando en los lugares de escondite de Alaric.
"Lo siento, no tengo ganas de reír mientras mi mundo se desmorona." dijo Josie ignorando a Elizabeth, enfocándose en su gemela y en su comportamiento actual.
"¿Tu mundo? ¿Qué hay de mi mundo?" preguntó Lizzie molesta. "Soy la que finalmente será absorbida por mi propia gemela."
"Si pierdes la Fusión." replicó Josie, sabiendo que no era exactamente seguro que ganaría y se llevaría la magia de Lizzie, así como su vida.
"A lo que obviamente voy a perder ya que soy la débil y quebrantada." dijo Lizzie pensando en cómo era más propensa a tener un colapso mágico que Josie que tenía más control.
"Y como víctima de un reloj." dijo Josie poniendo los ojos en blanco.
"Oigan, chicas. Encontré el teléfono." interrumpió Elizabeth mostrándoles el teléfono antes de escribir el nuevo número de Alaric.
"Oh, gracias a Dios, quienquiera que esté con esto recibe crédito adicional." dijo Alaric cuando notó que su teléfono sonaba mostrando el número de la escuela.
"Soy Elizabeth. La tríada está aquí." dijo Elizabeth, ya que sus propias hijas querían tomar más de un segundo plano en ese caso.
"¿Están todos bien?" Alaric preguntó pensando en todos los diferentes niños y adolescentes sobrenaturales en la escuela en ese momento que estaban en peligro porque no estaba allí para protegerlos.
"Sí, pero nuestros poderes se han ido." dijo Elizabeth recordando que el hombre a cargo parecía estar esperando la oportunidad de lastimar a uno de ellos.
"¿Que quieren ellos?" Alaric preguntó curioso de por qué la tríada llegaría repentinamente a la escuela. Entonces recordó la amenaza de Clark sobre él y sus matones que venían a su escuela para cuidar de sus estudiantes sobrenaturales.
"Dijeron que el tercer artefacto está en alguna parte de la escuela." dijo Elizabeth.
"Estás bromeando." dijo Alaric dándose cuenta de que eso significaría que la escuela tenía la primera llave, que era la daga y la última, cualquiera que fuera.
"¿El cáliz de la aritmética o algo así? No lo sé." dijo Elizabeth frotando su frente con frustración. "¿Alguna idea?"
"No tenemos el Cáliz de Arimatea, ¿verdad?" Alaric le preguntó a Dorian, a quien le había dicho que regresara a la escuela después de su desacuerdo.
"Tendría que revisar los registros antiguos de la Armería, pero no que yo sepa." dijo Dorian lo suficientemente alto como para que Elizabeth lo escuchara a través del teléfono.
"Uh, escucha, tengo que encontrar mi camino hacia la escuela, pero prométeme que no vas a hacer ninguna locura, necesito que me prometas esto Elizabeth." pidió Alaric sabiendo que podría ser imprudente.
"No somos los únicos en peligro, Landon también lo está." Elizabeth replicó desesperada por llegar a la carretera a Landon. "Anoche me di cuenta de que había dejado pistas en tu correo de voz de que tenía problemas. No puedo quedarme aquí sin hacer nada."
"Elizabeth, por una vez en tu vida, ¿podrías simplemente escucharme y no hacer nada imprudente?" Alaric le pidió. "Si Tríada quiere el cáliz, ayúdalos a obtenerlo. No tienes tus poderes, lo que significa que eres vulnerable y si intentas resistirte, entonces alguien podría salir lastimado. ¿Me entiendes?"
"Sí." Elizabeth aceptó entre dientes, aunque ya estaba planeando su próximo movimiento en términos de cómo derrotar esa amenaza. No se quedaría sin hacer nada. "Haremos lo que la tríada quiere y te veremos cuando llegues." dijo ella antes de colgar el teléfono y guardarlo en el bolsillo de su chaqueta por si lo necesitarían más tarde.
"¿Entonces, qué hacemos ahora?" Lizzie preguntó.
"Ahora... descubriremos una manera de recuperar nuestros poderes y patearemos algunos paramilitares." Elizabeth les dijo a ambas.
"Espera, papá dijo que no hicieras ninguna locura y eso parece una locura." reprochó Josie pensando en qué tan enojado iba a estar su padre una vez que descubriera que habían hecho un movimiento contra esos tipos.
"Yo desafiando a tu papá no es una locura. Es coherente." replicó Elizabeth ya que rara vez hacía lo que Alaric le decía.
"Bueno, al menos sabemos dónde estás parada." dijo Burr en ese momento entrando a la habitación con sus ojos enfocados en Elizabeth.
"Tienes toda la razón." afirmó Elizabeth encogiéndose de hombros, sin miedo alguno.
"No tienes mucho miedo de mí, ¿verdad?" Burr preguntó casi con humor en su voz, mirando a la chica delante de él. Se preguntó qué la hacía tan fuerte e intrépida. "¿Qué tal ahora?" preguntó con una risita levantando su arma y apuntando a Elizabeth.
"¿Ese es tu plan? ¿Vas a dispararle a una niña?" Elizabeth le preguntó con un poco de sarcasmo, dándose cuenta de que esos hombres habían llegado por algo más que el cáliz para desbloquear a Malivore.
"Esta arma nunca dañaría a un niño humano, pero ustedes tres sin embargo... Estas balas se formaron desde el lodo del pozo Malivore y fueron armadas por científicos de la Tríada." dijo Burr burlándose de ellas. "Pueden romper la piel de cualquier sobrenatural como un cuchillo caliente a través de la mantequilla, de modo que se contrae e infecta, desintegrando de adentro hacia afuera."
"No sabemos dónde está el cáliz." intervino Josie casi rogándole al hombre que no les disparara, especialmente después de que acabaran de enterarse de lo que sus balas Malivore mágicas podrían hacerles.
"Te creo, esto es sólo por diversión realmente... Eeny... meeny... myy..." dijo Burr burlándose y jugando con ellas, sobre a quién le dispararía antes de aterrizar en Josie. "¡Moe!..."
Todo pareció pasar rápido cuando Lizzie fue empujada por Josie, quien recibió un disparo como Elizabeth trató de evitar que la bala la golpeara pero falló.
"¡Dios mío, Josie! Está bien, está bien, está bien." Lizzie se arrodilló al lado de su gemela. "Te tengo."
Elizabeth mientras tanto las revisó a las dos, temiendo que perdería a alguien que amaba de nuevo.
"Enciérralas." ordenó Burr cuando unos cuantos soldados más entraron en la habitación y empezaron a agarrarlas a las tres. Ellas comenzaron a gritarle al guardia que aferraba a Josie, que tuviera cuidado ya que la bala de Malivore le había disparado.
Sede de tríada
Mientras tanto en un almacén de varios objetos antiguos, Landon después de tanta búsqueda encontró el cáliz que Clarke le había pedido que buscara. Con un suspiro se acercó a él entregándole el objeto sin decir una palabra.
Clarke sonrió observando el cáliz unos segundos antes de dejarlo caer al suelo y se rompiera en mil pedazos. "No es un artefacto indestructible, ¿verdad?" dijo ante la mirada desconcierta de Landon. "Ésta fue una prueba para ver si realmente estabas de mi lado."
"Lo cual obviamente no lo estoy." Landon aseguró entre dientes.
"Eres un buen mentiroso, Landon, pero no eres genial." Clarke le sonrió grandemente. "Sabía que no reconocías el cáliz, pero pensé que sería divertido ver hasta dónde podrías llevar esto."
"Ahora que estamos diciendo la verdad, nunca te ayudaré a encontrar el artefacto, sea lo que sea." Landon le dijo en tono neutro. Después de haber pensado tanto, supo que lo que estaba haciendo estaba mal. A Elizabeth no le gustaría saber que ayudaría a Clarke, aún si fuera para mantenerla a salvo. Por ello había decidido retractarse.
"Supongo que ya lo hiciste." Clarke dijo negando con la cabeza. "Cuando tomaste la daga y la urna, ¿te diste cuenta de lo que estabas haciendo en ese momento o estabas inconsciente?" ante el silencio de La don le hizo un gesto hacia su chaqueta. "Revisa tu bolsillo."
Landon titubeó un poco, pero revisó el bolsillo y para su colmo encontró la última llave, con forma de un cuchillo. Él lo miró confundido al igual que las dos veces anteriores que había tomado la daga y la urna.
Clarke sonrió al ver su confusión. "Vamos a averiguarlo." sabía que si era la llave verdadera de seguro un monstruo vendría por ella.
Internado Salvatore (Mazmorras)
Pronto, las tres chicas sobrenaturales se encontraron atrapadas en una de las celdas utilizadas como espacio para que los hombres lobo transitaran durante la luna llena. Lizzie y Elizabeth intentaron tan gentilmente como pudieron colocar a Josie en la cama de la habitación. Mientras Lizzie intentó atender a Josie y su herida, Elizabeth se apoyó contra los barrotes de su celda pensando en cómo todo se había salido de control debido a su inteligente boca una vez más.
"¿Qué demonios te pasa?" Lizzie le preguntó a su gemela que la había apartado del camino cuando había desafiado al hombre a cargo para que le disparara en lugar de a alguien más.
"¿Conmigo? Prácticamente le rogaste que te disparara." dijo Josie, sabiendo que Lizzie era la única culpable de esa situación y del resultado.
"Pensé que si estaba destinada a morir en mi mejor momento, podría estar en un arrebato de gloria de héroe." dijo Lizzie, demostrando que aún estaba segura de que ella iba a ser la única en morir.
"Eres tan increíblemente egoísta." dijo Josie sabiendo que Lizzie les robaría a todos la oportunidad de conocerla y amarla si moría simplemente porque pensaba que ella también estaba destinada.
"¿Quién se arriesgó a interponerse frente a mi bala? Pensé que tus días codependientes habían terminado." dijo Lizzie molesta.
"Una recaída lamentable... ¡Ay!" Josie se quejó cuando Lizzie tocó su herida de bala con suavidad.
"¡Oigan! Permanezcan en silencio." dijo el guardia haciendo que Elizabeth retrocediera un poco de las barras cuando los golpeó para llamar su atención y mantenerlas en silencio.
"¡No estamos en el patio de la prisión!" gritó Lizzie mostrando al guardia una vez más que ninguna de ellas le tenía miedo ni a él ni a sus otros amigos de la tríada, a pesar de lo que podían hacer con sus armas.
Elizabeth esperó a que el guardia se alejara, antes de mirar a las dos gemelas. "Chicas, lo siento mucho." se disculpó a medida que se acercaba hasta agacharse frente a ellas. "Quiero decir, las arrastré a ambas en esto y no tengo ni idea de cómo sacarnos."
"Bueno, eso no es suficientemente, Elizabeth." dijo Lizzie en voz suave ganándose la atención de la tríbrida. "Mi hermana claramente se está muriendo y no esperamos diez años para hacernos amigas para que no vengas con tus heroicidades de Elizabeth Mikaelson cuando más te necesitamos."
"Ella tiene razón, para variar." dijo Josie debilitándose cada vez más. "Es tiempo de Elizabeth, la heroína."
"¡Dije que se callen ahí abajo!" el guardia volvió para silenciar a las prisioneras sobrenaturales antes de que escucharan el disparo de un arma de nuevo y el cuerpo del guardia aterrizara en el suelo con un ruido sordo.
"¿Alguien dijo 'tiempo de héroe'?" MG preguntó con una pistola de dardos en su mano mientras desbloqueaba la celda.
"¿Qué estás haciendo aquí? ¿Y dónde has estado? Kaleb se ha preocupado por ti." dijo Elizabeth golpeándolo en el brazo por hacer que todos se preocuparan antes de abrazarlo con alivio.
"Es una larga historia, pero me retrasaron y, para acortar una historia aún más larga, sé lo que está mal con nuestra magia." dijo MG, sabiendo que no tenían tiempo para perder con él contándoles sobre su madre.
"¿Qué sucede?" Elizabeth le preguntó. Necesitaban recuperar su magia para tener ventaja sobre los hombres de la tríada antes de que lastimaran a alguien más.
"Es esta estatua espeluznante completada con calaveras y sangre y símbolos de apariencia extraña, algo así como una fuente de sangre." dijo MG sin saberlo todo todavía. "Está debajo de la escuela y por alguna razón, eso es lo que ensucia nuestra magia."
"¿Una fuente de sangre? Asqueroso." dijo Elizabeth pensando que todo en sus vidas tenía que tener un elemento espeluznante debido al mundo en el que vivían.
"Es incluso más asqueroso en persona, confía en mí. Estaba buscando una manera de apagarlo, pero no pude entender cómo." dijo MG sabiendo que Elizabeth probablemente estaría equipada para lidiar con la fuente.
"Bien, iré a buscar el túnel secreto... supongo." Elizabeth dijo no del todo segura.
"Gracias. Una vez que recuperemos nuestra magia, tendremos la ventaja." dijo MG sabiendo que eso era lo que necesitaban para sacar a esos hombres de su escuela y evitar que lastimaran a alguien más.
"Y luego puedo sacar el lodo de Josie, no es que ella lo aprecie." dijo Lizzie sabiendo que sin magia, Josie tendría que sufrir una herida de bala y probablemente moriría por ella.
"Genial, entonces sólo recibiré un disparo." Josie rodó los ojos, sabiendo que de cualquier manera iba a tener dolor por lo que el hombre de la tríada le había hecho como resultado de su miedo y odio.
"¿Ves? La nueva tú es tan sarcástica." Lizzie dijo con burla.
"Está bien. Volveré tan pronto como pueda." aseguró Elizabeth antes de mirar a MG y hacer una seña hacia las gemelas. "Por favor, evita que estas dos intenten matarse o morir la una por la otra."
"Necesitas ir a ayudar a Landon. No necesitamos que estés aquí." dijo MG sabiendo por su madre que Landon estaba en tantos problemas como ahora mismo, y que la necesitaba.
"Pero no puedo dejarlos aquí." Elizabeth negó enseguida.
"Por el amor de Frodo, ve a rescatar a tu Hobbit." dijo Lizzie sabiendo que alguien tenía que ir a ayudar a Landon, y esa tenía que ser ella. "Vamos vete ya."
"Ella tiene razón de nuevo. Él te necesita." dijo Josie al ver que Elizabeth todavía estaba preocupada por abandonarlos.
"Te hemos observado salvar el día durante todo el año escolar Elizabeth. Lo tenemos, ahora ve a salvar a Landon." dijo MG sabiendo que era su momento de ser los héroes y salvar la escuela que amaban.
"Vete, si nos ablandas ahora, entonces solo lanzaré a Maligoo." dijo Josie haciéndoles reír a todos, aunque podían decir que estaba dolorida por las balas de barro de Malivore.
"Bien, sólo trata de no morir, ¿sí? Me están empezando a gustar las dos." dijo Elizabeth antes de que sin darles otra mirada saliera de la celda para dirigirse a los túneles y encontrar la fuente de sangre.
Sede de tríada
En el almacén de antigüedades, Landon estaba nervioso caminando de un lado a otro, por la llegada del próximo monstruo. Un ruido rechinante detrás de él llamó su atención, era Clarke que arrastraba una silla de apariencia muy antigua y luego se sentaba en ella. "Uh, ¿qué diablos crees que estás haciendo?"
"Bueno, me estoy sentando en la silla en la que murió Lincoln." Clarke sonrió acomodándose mejor en la silla. "Los guardias aquí dicen que a veces ven a su fantasma."
"¿Estás loco?" Landon frunció el ceño frenéticamente. "Acabo de activar el último artefacto, lo que significa que un monstruo sin duda está en camino mientras hablamos."
"Oh, cuento con ello." Clarke aun sonriendo sacó la última llave de su chaqueta. "Y cuando llegue, le daremos esto. Y toda la instalación de la Tríada estará en alerta máxima, así que tú y yo lucharemos a través de un ejército para lanzar esto en el foso, o dejar que el monstruo lo haga por nosotros."
Internado Salvatore (Tuneles subterraneos)
Elizabeth corrió hacia los túneles tratando de concentrarse en la tarea en cuestión, que era deshacerse de cualquier cosa que detuviera su magia, y la realidad de la situación era que sin magia eran simplemente niños normales, vulnerables. Como nunca habían estado realmente. Finalmente, logró atravesar los túneles sin ser detectada por los chicos de la tríada y llegó a la fuente de sangre como la había llamado MG, aunque se dio cuenta de que no le había hecho justicia al ver la estatua formada por cráneos y sangre. Se acercó para ver mejor el objeto que actualmente estaba bloqueando su magia, así como aquellos que estaban sobre ella.
"Supongo que no vienes con un manual de instrucciones..." dijo antes de notar que se acercaba una linterna. Se tensó suponiendo que era uno de los chicos de la tríada que revisaban la estatua.
"Te dije que me esperaras." dijo Alaric, haciendo que Elizabeth sintiera una señal de alivio al darse cuenta de quién era.
"En un giro impactante de los acontecimientos, te ignoré." Elizabeth se encogió de hombros, acostumbrada a hacer lo suyo en vez de seguir las órdenes de otra persona.
"Sí, Elizabeth, sobre eso..." dijo Alaric antes de ser interrumpido por Elizabeth, quien sabía que se estaba preparando para darle un regaño, pero no tenían tiempo para eso.
"Guarda el discurso, ¿bien? Lo peor ya ha sucedido, he pagado el precio." respondió Elizabeth todavía culpándose por cómo le habían disparado a Josie por haberse burlado del chico de la tríada.
"Sí, lo veo, ¿qué le pasó a tu brazo?" Alaric preguntó mientras la tomaba suavemente del brazo, viendo que tenía un agujero en forma de bala en la manga de su chaqueta, pero no tenía ninguna herida. "¿Alguien te disparó? ¿Quién?"
"Ese tipo de la tríada nos disparó con el lodo Malivore y él también debe haberme atrapado..." susurró Elizabeth como la realización la golpeó. "Pero no lo sabía, ni siquiera lo sentí... porque no me afecta, ¿tal vez?"
Alaric intentó mantenerse al día con ella y averiguar de qué estaba hablando antes de que se afinara en una parte clave del comentario de Elizabeth. "Espera, ¿a quién más le dispararon?"
"Dr. Saltzman, tiene que confiar en mí." Elizabeth le pidió. "Josie va a estar bien..."
"¿Josie recibió un disparo?" Alaric la interrumpió comenzando a asustarse y preocuparse por su hija, pensando en la cantidad de dolor que ella sentiría después de recibir un disparo, algo que él conocía demasiado bien.
"Sí, pero MG y Lizzie están en eso, y creo que pueden arreglarlo todo." aseguró Elizabeth recordando que tenían que volver a su propia parte del plan para que funcionara. "Si puedo encontrar la manera de desactivar esta estupidez, entonces pueden recuperar su magia." ella frunció el ceño cuando Alaric se acercó y deshabilitó el objeto como si no fuera nada. "Era súper fácil, al parecer. ¿Cómo supiste hacer eso?" "Este es un objeto oscuro creado por un grupo de brujas llamadas los Viajeros, ¿recuerdas?" Alaric le preguntó a Elizabeth haciéndola recordar los viajeros que la habían perseguido por un tiempo. "La anti magia era lo suyo."
"Si, los recuerdo demasiado bien." Elizabeth murmuró secamente, antes de volver al tema en cuestión. "¿Cómo llegó Triada hasta aquí? ¿Cómo supieron que había túneles?"
"Escucha, te lo explicaré todo más tarde, ¿sí?" dijo Alaric, sabiendo que tenía mucho que explicar no solo a ella sino a toda la escuela. "Pero ahora mismo tengo que llegar a Josie."
"Espera..." Elizabeth lo detuvo a mitad de camino. "Dale un frasco de mi sangre de las curas de mordidas de hombre lobo."
"¿Por qué? Esto es una herida de bala, no una mordedura de hombre lobo." dijo Alaric, aun no siguiendo su lógica en lo que se refería a su sangre en relación con Malivore, claramente le faltaba una pieza clave de información.
"Solo confía en mí. Te lo explicare más tarde, también." dijo Elizabeth con seguridad. Vio como Alaric dudo un poco pero asintió antes de alejarse dejándola sola en el túnel.
"Bien, espero estar equivocada." Elizabeth susurró para sí misma antes de salir de los túneles, hacia los terrenos de la escuela donde había un automóvil esperando.
Sede de tríada
De nuevo en el almacén de antigüedades, Landon ahora sentado al lado de Clarke no podía dejar de estar nervioso por la llegada del monstruo. De nuevo sólo quería irse de allí para buscar a Elizabeth y decirle lo mucho que la amaba y que la perdonaba por mentirle. Deseaba tanto verla que estar un segundo más lejos de ella lo inquietaba más. "Tienes lo que querías." le dijo a Clarke después de un tiempo. "¿Por qué todavía me necesitas?"
"No te necesito." Clarke frunció el ceño con diversión. "Papi lo hace. Eres el niño de oro. El que él estaba tratando de crear, ¿recuerdas? El hijo perfecto. El que podría crear la nueva línea de sangre..." apartó la mirada encogiéndose de hombros. "Gracias a ti, podrá lanzar la especie."
Landon sacudió la cabeza con incredulidad antes de levantarse de la silla. "Tengo 17. No me interesa, como, procrear o lo que sea, ¿sí? Especialmente si eso significa que estoy engendrando un ejército de malvados secuaces."
"Oh, ¿no lo mencioné?" Clarke frunció el ceño con una sonrisa. "Tú sólo eres el anfitrión."
"¿El qué?" Landon lo miró nervioso.
"El anfitrión." Clarke le recalcó con diversión. "Biológicamente hablando, tú eres el organismo vivo..."
"¡Sé lo que es un huésped! He visto Invasion of the Body Snatchers." Landon lo interrumpió molesto antes de sacudir la cabeza de nuevo. "¿Me estás tomando el pelo? Dime que estás haciendo una especie de broma fraternal ahora mismo."
"Querías ser especial, ¿verdad?" Clarke se puso de pie. "El niño de acogida en busca de una familia, creyendo que tenías un propósito si sólo pudieras encontrarlo. Resulta que tu propósito es ser un traje de carne para el monstruo más poderoso que haya caminado en la tierra." por la expresión de horror de Landon sonrió. "Bueno, probablemente suena peor de lo que es." un ruido de cascos de caballo se escuchó afuera del lugar llamando la atención de ambos. "Ese debe ser nuestro nuevo amigo. ¿Qué crees que será? ¿Centauro? ¿Pegaso?" no pudo bromear más con Landon porque las puertas de abrieron estrepitosamente revelando al Jinete sin cabeza. Esto lo hizo reír un poco. "Incluso mejor." susurró antes de lanzar el cuchillo al suelo. "Es todo tuyo."
El espectro al ver el objeto espoleó su caballo y corrió acercándose para agarrarlo.
Landon que observaba todo con horror e impotencia, tomo una decisión sin detenerse a pensar si era buena o mala. Sólo reaccionó corriendo hacia el cuchillo, tomándolo antes de que el jinete lo hiciera y espero a que esté llegará lo suficientemente cerca. "Sólo haz lo tuyo." susurró él cuando el espectro se detuvo. Éste dudó sólo un poco antes de agarrarlo y subirlo a su caballo. Espoleando al animal se los llevó a ambos a gran velocidad fuera del almacén.
Clarke que había observado todo. Sonrió impresionado por la valentía y estupidez de su pequeño hermano. "Movimiento estúpido hermano."
Internado Salvatore (Salón principal)
Mientras Elizabeth estaba en los túneles que deshabilitaban el objeto oscuro mágico antes de salir a la carretera para ir a Georgia donde estaba la sede de la tríada donde estaba Landon, MG decidió poner su propio plan de héroe en su lugar cuando dejó a Lizzie y Josie en la celda mientras se dirigía a los pasillos para tratar de atraer la atención de los guardias y poder fingir que era un estudiante perdido y volver con los demás que esperaban algún tipo de ayuda por parte de todos los estudiantes. Finalmente, su plan funcionó cuando dos de los guardias lo vieron y lo arrastraron de regreso al salón principal, donde todos buscaban la oportunidad de atacar.
"Estamos buscando un cáliz. No se ve nada de esto." le dijo Burr a la vampira que estaba clasificando una gran cantidad de artículos mágicos y una taza que fueron arrojados sobre una mesa.
"¡Hey! Vamos, todos estamos bien aquí." dijo MG cuando se dio cuenta de lo mucho que amaba ser un vampiro y ser más fuerte que los matones como este, mientras los guardias apretaban sus brazos.
"¿Qué estaba haciendo allí?" Burr preguntó a sus hombres, sin saber cómo uno de los estudiantes había logrado pasar por alto mientras recordaba a las tres chicas que actualmente estaban encerradas abajo.
"Relájate, hombre. Solo estaba buscando tu profano grial." dijo MG cuando notó que Kaleb y los demás se habían animado de repente al escuchar su voz, dándose cuenta de que había un plan.
"Excepto que has regresado con las manos vacías. Ve a esperar con los demás, eres tan inútil como ellos." dijo Burr descartando a MG como otro adolescente despistado e indefenso sin sus habilidades sobrenaturales.
"Lo siento. Eres muy fuerte, por cierto." MG dijo jugando a medias como todo un indefenso y débil adolescente.
"¡Ay! ¡Vamos!" intervino Rafael atrapando a MG cuando los guardias que lo sostenían lo lanzaron hacia el pequeño grupo que habían reunido junto a las ventanas.
"Llegaste justo a tiempo. El tipo de Ugly Triad está a punto de irse con Full Metal Jacket." dijo Kaleb tratando de usar una referencia inteligente de lo que estaba pasando a su alrededor, consciente de los más pequeños.
"En realidad sé lo que está mal con nuestra magia, Elizabeth lo apagará." dijo MG en voz baja. "Cuando eso suceda y recuperemos nuestra fuerza, ese será el momento de hacer nuestro movimiento."
"¿Qué movimiento, exactamente?" preguntó Rafael pensando en cómo tenían que hacer algo antes de que esas armas comenzaran a atacarlos y les hicieran daño. "Quiero decir, parece que tienes un plan."
"¿Recuerdas la primera jugada de Jed del juego de campeonato Wickery el año pasado?" MG preguntó.
"Oh, sí. ¿Realmente quieres hacer eso? ¡Oh, esto está encendido!" Kaleb dijo que al pensar en cómo eso realmente iniciaría esa pelea.
"Está bien, entonces corre la voz, y avanzaremos en mi señal." dijo MG, sabiendo que necesitarían a todos los involucrados si eso iba a tener una oportunidad de pelear.
"Está bien, hagámoslo." dijo Rafael antes de que todos comenzaran a separarse un poco más y más en la habitación mientras Kaleb se dirigía hacia los vampiros y él decidía ir a ver a los lobos.
"Woah... hey, ¿estás seguro de que estás preparado para esto?" MG preguntó al notar que Rafael estaba pasando algo mientras sostenía su cabeza y gruñía un poco porque sabía que había estado luchando desde que había matado a Landon.
"No, en absoluto, pero si estás peleando, yo también pelearé... ¿Para qué es el bling?" Rafael preguntó notando la forma en que MG sostenía un collar que nunca había visto antes.
"Elizabeth se lo dio a Josie por su cumpleaños, hace que se escuchen cosas tranquilas..." MG se interrumpió al darse cuenta que el anillo de Jalen funcionaba de nuevo. Supo que era el momento de iniciar el ataque. "¡Sementales Salvatore! ¡Vamos a montar!"
"Vamos, amigo... Raf, Raf, ¡estoy abierto!" Kaleb dijo cuando lanzó una gran bola de oro pesada usándola para golpear a los guardias antes de pasar a Rafael para hacer lo mismo.
Uno de los soldados se paró frente a ellos, bloqueando sus caminos mientras Kaleb utilizó su compulsión. "Escúchame, baja el arma. No quieres hacer esto, sé que no, porque puedo sentirte... baja el arma y camina lejos." el guardia hizo lo que dijo enseguida.
"Kaleb, lleva a los niños al autobús. Puedes llevarlos a la mansión de Lockwood. Brujas... hagan que llueva." dijo MG indicándoles a las brujas que transformaran sus armas en rosas mientras Kaleb reunía a los niños.
"Su magia está de vuelta. ¡Que alguien llegue a los túneles y arregle esto! ¡No se muevan!" Burr dijo dándose cuenta de que eso tenía que arreglarse lo antes posible si iban a tener una oportunidad de sobrevivir.
Kaleb llevó a los niños más pequeños hacia el autobús.
"Ummm Kaleb... el temible tríada amigo está detrás de ti y se ve enojado." dijo uno de los niños.
"Mire a su alrededor, hombre. Su estúpida taza no está aquí, ¿está bien? Perdió." dijo Kaleb, antes de que sus ojos se abrieran con terror cuando el guardia apunto el arma hacia los niños. "Oye, escúchame, no... No quieres hacer esto, ¿sí? Apunta el arma hacia mí."
Burr comenzó a apuntar con el arma a un niño en particular antes de que una fuerza invisible comenzara a gruñir y atacarlo.
"¿Qué demonios? Lo tengo de aquí, Raf." Kaleb le dijo al lobo negro frente a él. "Vete a los bosques hasta que Elizabeth regrese."
El lobo lo miró unos segundos antes de darse la vuelta corriendo hacia el bosque.
Georgia (Sede de tríada)
A pesar de lo que estaba sucediendo en la escuela, Elizabeth condujo silenciosamente a Georgia, donde se encontraban los cuarteles de la tríada. Deseaba llegar a tiempo antes de que algo realmente le sucediera a Landon. No sería capaz de manejarlo si algo le pasara, el recuerdo de él yaciendo muerto en el bosque todavía estaba fresco en su cabeza. Una vez que llegó, se dio cuenta de que había algo extraño en el cuartel general de la tríada cuando entró sin ser desafiada por los guardias, lo cual fue explicado rápidamente cuando descubrió cuerpo tras cuerpo ensuciando las habitaciones del edificio antes de escuchar los sonidos familiares de pelear o, más bien, alguien perdiendo en una lucha. Corrió hacia el ruido con la esperanza de encontrar a Landon. Cuando se dirigió a la sala principal del edificio que resultó ser la sala donde se alojaba el pozo Malivore, descubrió que Landon actualmente estaba perdiendo una pelea ante un jinete sin cabeza mientras luchaban por un cuchillo de aspecto antiguo que supuso era la tercera y última llave a Malivore.
"¡No, no, no! ¡Por favor, por favor, por favor, ¡no!" pidió Landon cuando el monstruo lo arrojó hacia el pozo. Pero antes de que pudiera entrar al pozo, se detuvo en el aire, simplemente flotando. Él frunció el ceño confundido hasta que el objeto salió volando rápidamente hacia Elizabeth que con su magia tiró del objeto hacia su mano. Él suspiro aliviado al verla después de lo que parecían años. "¡Elizabeth!" su corazón dio un brinco cuando ella le sonrió levemente. "Sabía que me encontrarías."
"Por supuesto que te encontraría, te lo dije antes, siempre te encontraré." dijo Elizabeth caminando hacia un muro cercano dejando el cuchillo allí. "Simplemente seguí las pistas que dejaste en ese correo de voz, lamentablemente me tomó un poco más de tiempo de lo que me hubiera gustado." le dio una sonrisa. "Eres genial en los enigmas, pero creo que probablemente deberías agregar entrenamiento de lucha a tus cursos." ella suspiró mirando hacia el jinete sin cabeza que se acercaba lentamente a ella ahora. "Siéntete libre de tomar notas." dijo antes de correr hacia el espectro y comenzar una lucha contra él. Le lanzó algunos golpes, que este esquivó ágilmente.
"¡Incendia!" intentó con magia pero no funcionó. Ante su distracción el jinete había envuelto una de sus piernas con un látigo de huesos haciéndola caer al suelo estrepitosamente. "¡Ay!" ella se quejó dándose cuenta de que el jinete no era un objetivo tan fácil de derrotar. "¡Él no muere! ¡Sabes cosas de ciencia ficción, Landon, así que ayúdame! ¡¿Cómo lo mato?!"
"Uh, Headless Horseman es más fantasía." murmuró Landon tratando de pensar en algo que la ayudaría a derrotar a ese monstruo, él era más un amante de la ciencia ficción que un fanático de la fantasía .
"¡Ve a la parte útil!" dijo Elizabeth un poco desagradable, intentando todo lo posible para detener al jinete. "¡Ignari!" esta vez el hechizo pareció funcionar porque lo hizo trastabillar hacia atrás.
"En la película de Tim Burton, lo derrotaron dándole una novia, pero esa no sería mi primera opción." dijo Landon, sabiendo que servir a la única chica que amaba como novia de ese monstruo no era una opción.
"Yo tampoco." dijo Elizabeth mientras luchaba contra el monstruo una vez más. "¿Alguna otra sugerencia?" el jinete la golpeó en la espalda con su látigo haciéndola caer al suelo de nuevo.
"Espera, en la caricatura de OG, tenía una cabeza de calabaza que... ¿podría mantenerla con su caballo? ¡Corrección! ¡Lo tiene bajo la capa!" dijo Landon emocionado por descubrir cómo derrotar al monstruo. "¡Mata a la cabeza, el cuerpo muere! ¡Es una facción científica!"
"Genial. Se aproxima una cabeza." dijo Elizabeth, más confiada ahora que tenía un plan semisólido. Logró patear la cabeza que estaba siendo guardada en una bolsa debajo de la capa del jinete causando que rodara por las escaleras hacia Landon. "¡Landon, agarra la cabeza!"
"Dios mío, ¿por qué está húmeda?" Landon dijo disgustado, mientras recogía la podredumbre.
"Uh, dame, dame..." pidió Elizabeth ocurriéndosele una idea. Arrancó una tubería abandonada cercana y cuando Landon le lanzó la cabeza la atravesó en el medio. El monstruo enseguida soltó un quejido de dolor.
Landon sonrió viendo como el monstruo caía al suelo sin moverse. "Chúpate eso, Tim Burton." dijo antes de que su mirada se desviara hacia Elizabeth por un momento, admirándola como siempre había hecho desde que la había conocido. Se sentía completó de nuevo al tenerla tan cerca.
Elizabeth dejó caer el tubo al suelo y tomó un momento para recuperar el aliento antes de mirar a Landon, dándose cuenta de que esa era la primera vez que lo veía desde su gran pelea. Lo vio que enseguida corrió hacia las escaleras para llegar donde ella se encontraba.
"Hola." sonrió al verlo gesto que él le regresó.
"Hola." repitió Landon antes de acercarla suavemente, capturando sus labios a los de él besándola apasionadamente. Había extrañado sentirla así de cerca. Pensó que no volvería a verla nunca más pero ahí estaba, como siempre, como su heroína personal.
"Um, oye..." Elizabeth se alejó del beso un poco para mirarlo a los ojos. "Tenía un discurso completo que practiqué con tu holograma prismático..."
"¿Mi qué?" Landon frunció el ceño confundido sobre qué estaba hablando, pero de nuevo su novia era una tríbrida de las tres criaturas sobrenaturales.
"Pero sé que lo único que quieres de mí es la verdad... y la verdad es que..." Elizabeth se interrumpió un poco sabiendo que tenía que decirlo antes de que fuera demasiado tarde. "Te amo." esperó que dijera algo pero estaba anonadado, y su expresión de alegría, desconcierto e incredulidad le dio ánimo de continuar. "Realmente lamento todos los secretos que he guardado, pero lamento más haber guardado ese. Porque te amo, Landon Kirby." ella sonrió sintiéndose liviana por decirlo de una vez por todas.
"Bueno, no era un gran secreto, porque yo también te amo, Elizabeth Mikaelson..." Landon dijo viéndose atrapado en el hecho de que acababan de confesar que se amaban después de haber esperado mucho tiempo para decirlo. "Y te perdono por cualquier cosa que lo necesite." se sintió feliz al verla sonreír con alivio mientras lo aferraba de su rostro con suavidad. "Y sé que parecía que estaba perdiendo cuando llegaste, pero así es el combate del Fénix, así que..."
Elizabeth no pudo evitar reírse tratando de averiguar si alguna vez había estado tan feliz como lo estaba en ese momento cuando Landon la atrajo y la besó de nuevo. Ella enredó sus dedos en su cabello y él envolvió sus brazos con fuerza alrededor de su cintura, acercándola más, profundizando el beso, sus labios fundiéndose en los del otro, compensando el tiempo perdido.
"No hay nada como el amor joven, ¿verdad?" dijo Clark causando que Elizabeth y Landon se separaran. "Es una pena que tenga que ser tan efímera. Verás, hermanito, uno de los peores rasgos de nuestra familia es... bueno, que somos terriblemente torpes." dijo antes de lanzar la tercera y última llave en el pozo Malivore.
"¡No, no, no!" Elizabeth gritó mientras los dos se acercaron a la barandilla para ver el cuchillo siendo absorbido por el pozo.
"¿No van a aplaudir o algo así?" preguntó Clark cuando las luces rojas empezaron a destellar por toda la habitación al mismo tiempo que sonaba una alarma. "Es una gran victoria."
Landon por impulso agarró el látigo del jinete hecho de hueso y lo lanzó hacia su supuesto hermano mayor, rompiéndole el cuello en el proceso, mientras Elizabeth lo observó impresionada.
"Diablos, el combate Fénix es real." dijo ella sospechando que tal vez Landon tenía más habilidades para luchar que las que pensaba que tenía originalmente con el jinete.
"Bueno. Tenemos que pensar." Landon dijo mirando al pozo Malivore que estaba empezando a reaccionar. "Tenemos que evitar que él se levante."
"¿Cómo que 'él' se levante?" Elizabeth preguntó ahora completamente confundida. Parecía que Landon había aprendido una o dos cosas desde que la tríada lo había secuestrado.
"Ooh, tenemos mucho de qué hablar. Resulta que Malivore es una criatura creada por una bruja, un vampiro y un hombre lobo para deshacerse de las criaturas más mortales del mundo." dijo Landon tratando de apresurar los hechos. "Malivore tuvo un poco de hambre y se sintió solo, así que creó personas como él, por lo tanto, Clark. Aparentemente era un golem, oh, y Malivore también estaba embarazada de Seylah para que pudiera crearme un traje para él cuando regrese."
"Wow, eso es mucho para asimilar..." Elizabeth empezó a pasearse un poco, tratando de seleccionar la clave de esa información. "Entonces ¿Malivore es tu padre?"
"Raro, ¿eh?" Landon dijo pensando que siempre había querido saber quiénes eran sus padres, pero nunca imaginó que su madre fuera una cazadora sobrenatural o que su padre fuera el comedor del mal.
"Y no puede morir. Por eso tríada lo convirtió en barro." Elizabeth pensó lógicamente.
"Así es." afirmó Landon mirando a su novia.
"Pero nada siempre es inmortal." dijo Elizabeth confusa. "Quiero decir, la naturaleza no lo permitiría. Siempre hay una laguna o tecnicismo." sus pensamientos fueron interrumpidos por la sustancia pegajosa que literalmente comenzó a hervir.
"¿Alguna buena idea? Porque se nos acaba el tiempo." Landon se volvió para mirarla con la esperanza de que ella descubriera algo. Estaba tan molesto por todo eso. ¿Cómo demonios Malivore era su padre?
Elizabeth miraba el pozo burbujeante, tratando de pensar en algo. Hasta que una idea clara llegó a su mente. Un poco de lodo en forma de gollum por la sangre de una bruja, un hombre lobo y un vampiro a través de un hechizo. Bruja, hombre lobo y vampiro. Y ella era un tríbrido. Todo cobró sentido para ella en ese momento. Su propósito más claro que nunca al darse cuenta de que sólo había una forma de acabarlo, aunque sólo iba a terminar en más tristeza. Sabía que Landon nunca estaría de acuerdo, y ella tampoco, pero no había más nada que hacer. Después de un momento, con un suspiro se encontró con la mirada de Landon. "Solo una, pero la odiaras... Bésame." pidió aguantando las lágrimas, estiró sus manos posándolas en sus mejillas para acercarlo hasta que sus labios se tocaron suavemente, sabiendo que ese sería el último beso que tendrían. Aferrada a sus labios, ella envolvió uno de sus brazos alrededor de su cuello profundizando más el beso, deseando que el momento permaneciera para siempre. Pero sabía que no sería así. Las lágrimas comenzaron a picarle los ojos. Sólo pensar en lo que la esperaba la hizo temblar. Soledad y oscuridad. Y el hecho de que nunca volvería a ver a Landon estaba haciendo que le doliera el estómago. El beso permaneció unos minutos hasta que se separaron lentamente.
"Nunca odiaría eso." susurró Landon jugando suavemente con su cabello, sabiendo que podría seguir besándola para siempre y estar feliz por eso.
"Eso no..." Elizabeth acarició suavemente la mejilla de Landon mientras detallaba cada parte de su rostro. Memorizándolo. Vacilante puso una mano debajo de su barbilla y una en la parte superior de su cabeza. "Esto." susurró antes de romper su cuello sabiendo que él resucitaría nuevamente. Dejándolo en el suelo acarició su rostro de nuevo. "Desearía que pudieras recordar cuánto te amo." murmuró aguantando el llanto antes de sacar su teléfono y hacer una última llamada.
"Elizabeth, ¿encontraste a Landon?" Alaric preguntó cuándo atendió.
"Sí." fue lo único que Elizabeth respondió mientras se apoyaba contra la pared detrás de ella.
"Bien, dime dónde estás." Alaric comenzó a agarrar su abrigo y sus llaves, preparándose para ir a recogerla. Necesitaba que regresara a la escuela donde era seguro.
"Fort Valley, Georgia. Landon te necesitará cuando termine, debes escribirlo." dijo Elizabeth mirando de nuevo el cuerpo de Landon en el suelo.
"Espera, ¿estás en la sede de la Tríada?" Alaric preguntó cada vez más alarmando, recordando lo que la tríada acababa de hacerle a su escuela.
"Sí, pero no te preocupes, todos están muertos." aseguró Elizabeth notando que había una libreta y un bolígrafo cerca y decidió escribirle a Landon un último mensaje.
"Elizabeth, escucha, no te entiendo. Pon a Landon en el teléfono." Alaric pidió comenzando a preocuparse por ella, en lo inestable que había estado últimamente.
"No lo creo... él me habría detenido, así que también tuve que asesinarlo." dijo Elizabeth mientras continuaba escribiendo su último mensaje antes de metérselo en el bolsillo de la chaqueta a Landon.
"Espera... ¿Qué?" Alaric preguntó confundido de porque mataría a la persona que más le importaba.
"Él regresará. No te preocupes. Incluso si yo no." susurró Elizabeth mirando hacia el pozo que aún estaba burbujeando.
"Elizabeth, dime qué demonios estás a punto de hacer ahora mismo antes de que lo hagas." le ordenó Alaric enfadado en lo que iba a hacer a continuación, especialmente porque implicaba un plan sin él.
"Clarke ganó, ¿está bien? Encontró el artefacto final y lo arrojó al foso, que es el padre de Landon, por cierto." explicó Elizabeth pensando en lo complicado que era todo. "Y ahora Malivore se levantará a menos que lo detenga. No hay otra manera."
"¿Detenerlo, cómo? ¿Qué estás planeando hacer? Solo dime eso, por favor." Alaric le pidió sabiendo que esa chica en el otro extremo del teléfono era como otra hija para él. Siempre había sido así.
"Landon consiguió todas las respuestas, pero básicamente Malivore fue creado por la sangre de un hombre lobo, una bruja y un vampiro. Sólo ellos podían destruir lo que crearon, pero existe un tecnicismo. Creándome a mí y luego a Hope." dijo Elizabeth mientras sus lágrimas comenzaron a caer. "Las tríbridas. Somos el tecnicismo."
"Elizabeth, escúchame. Eso sólo es una teoría y ni siquiera sabes si funcionará, así que no hagas nada y espera a que yo llegue." pidió Alaric, tratando de convencerla de que no funcionaría.
"No hay tiempo. Siempre he pensado que era un error cósmico, alguien que nunca debió haber nacido." dijo Elizabeth recordando cuantas veces se había preguntado porque había nacido siendo ese monstruo tríbidico. "Pero después de todo este tiempo, por fin mi propósito está muy claro."
"Elizabeth, por favor..." dijo Alaric prácticamente rogándole que no hiciera eso, era una locura y mucha presión para ella sola.
"Piénsalo. Soy la respuesta a todo esto." Elizabeth lo interrumpió. "Puedo recordar cosas sobre Malivore que nadie más puede, el arma de Tríada no me afectó. ¿Mi sangre sanó a Josie?" preguntó recordando a Josie.
"No estoy de acuerdo con esto, esto no está bien." dijo Alaric cuando sus propias lágrimas comenzaron a caer, pensando en todo lo que el mundo podía perder cuando perdiera a Elizabeth Mikaelson y ni siquiera lo sabrían.
"Lo sé, pero lo estarás porque cuando me arroje a ese pozo, nadie en la escuela me recordará, incluyéndote." susurró Elizabeth con tristeza. "Será como si nunca hubiera existido."
"Elizabeth, escúchame..." dijo Alaric, tratando de pensar en alguna forma de evitar que hiciera eso, aunque parecía que ella ya había tomado una decisión.
"He pasado dos años torturándome, preguntándome por qué mis hermanos se sacrificaron por mí, para llegar a este punto, donde lo entiendo en su totalidad." dijo Elizabeth llorando. "Y no quiero que pases por ese dolor, Dr. Saltzman. Ya has sufrido mucho. Y no quiero que nadie en la escuela me extrañe, porque son mis amigos. Tal vez lo hubiera visto antes si no hubiera estado culpándome a mí misma todo este tiempo..." suspiró esperando que él dijera algo, pero sólo escuchó su respiración. "Aquí es donde me dices que aunque desees poder cambiar mi opinión, sabes que estoy haciendo lo correcto." una vez más recibió silencio, lo que hizo que cerrara los ojos. "Y esta es la parte donde me dices que estás orgulloso de mí." terminó necesitando su aprobación para hacer ese último movimiento.
"Sabes que estoy orgulloso de ti y que te amo como a una de mis hijas, lo sabes..." dijo Alaric cuando su voz comenzó a romperse por la emoción de despedirse de ella. "¿Qué es lo que necesitas que haga?"
"Mantenimiento, que vacíen mi habitación. Toma mis archivos, todas las notas que sé que guardas sobre mí y quémalas junto con el diario de Landon." dijo Elizabeth mirando hacia donde estaba el amor de su vida. "Necesito borrar cada pequeño rastro de mí."
"Escucha, si quieres borrarte, eso está en ti, pero no puedes pedirme que lo haga también." replicó Alaric, sabiendo que no podía estar al margen de que ella no existiera. "No puedo y no haré eso."
"Lo lamento, Dr. Saltzman, pero confío en ti más de lo que confío en nadie. Ojalá te hubiera dicho antes lo que realmente significaste para mí..." dijo Elizabeth con voz entrecortada antes de notar que el pozo se estaba descontrolando cada vez más "Yo... Tengo que colgar."
"Elizabeth, espera, por favor, escúchame no hagas esto." Alaric pidió, sabiendo que se estaba quedando sin tiempo, deseaba haberle dicho mil cosas diferentes en ese momento. "Por favor, solo espera hasta que llegue."
"No es una opción. Uh-uh, prométeme que harás lo que dije." Elizabeth le pidió sin despegar la mirada del pozo. Cuándo recibió silencio sus ojos se cristalizaron de nuevo. "¡Prométemelo!"
"De acuerdo, sí. Lo prometo." dijo Alaric, sabiendo que eso era suficiente para que ella siguiera con su decisión.
"Adiós Dr. Saltzman." con un último suspiro Elizabeth terminó la llamada y borró el historial del teléfono antes de dejarlo al lado de Landon. "Te amo, Landon." susurró débilmente, mirándolo unos segundos más detalladamente para llevarse su imagen y se levantó dirigiéndose lentamente hacia la barandilla preparándose para saltar. Pero al último momento se detuvo al escuchar que huesos encajaban en su lugar. Cuando volteó se encontró con Clark recuperándose del suelo.
"Oh lo siento, estaba escuchando a escondidas. Bueno, ¿qué estás esperando?" Clark preguntó cuándo notó que había un ligero titubeo en su movimiento.
"Asumí que ibas a intentar detenerme." dijo Elizabeth, tratando de averiguar cuál era su juego en ese momento.
"Demonios, no, sólo estaba tratando de despertar a mi padre porque estoy aterrorizado de él y sabía que algún día encontraría una salida... Pero si tienes razón sobre este tecnicismo... y en realidad puede matar al bastardo de una vez por todas ... entonces sé mi invitada." dijo Clark causando que la sangre de Elizabeth realmente hirviera y se inflamara su ira. "Y si te equivocas, bueno, no hará daño porque estarás muerta. Así que continúa. Estaré alentándote."
"Eso no es todo lo que harás..." dijo Elizabeth recordando un hechizo muy básico pero efectivo para usarlo en su contra. "Imitantor Pupulus."
"Lo que sea que pienses que acabas de hacer no funcionó." dijo Clark con suficiencia.
"¿Eso crees?" Elizabeth sonrió, poniendo su mano sobre su boca, obligando a que Clark hiciera lo mismo para su confusión, ya que no era algo que él hubiera hecho voluntariamente.
"¿Cómo hiciste eso? ¿Por qué hice eso?" Clark preguntó claramente confundido acerca de lo que acababa de pasar.
"Es un hechizo de imitación básico, es de segundo grado. También en segundo grado... Sigue al líder." dijo Elizabeth dando unos pasos antes de agarrar su cuello mientras él copiaba su movimiento y tomaba el suyo.
"No tienes que hacer esto." dijo Clark descubriendo la siguiente parte del plan de la joven frente a él, que era llevarlo con ella cuando cayera en el pozo de la oscuridad de Malivore.
"Lo sé, pero es la única parte que realmente estoy disfrutando... Lástima que seas tan torpe." se burló Elizabeth antes de impulsarlo a ella y a Clark al vacío cayendo directamente en el pozo.
Tiempo después, el cuerpo de Landon empezó a convertirse en ceniza comenzando a revivirse a sí mismo. Despertó confundido sobre lo que había sucedido, no pudiendo recordar nada. Sentía que había una neblina en su memoria mientras trataba de pensar en lo que había pasado. Él teléfono de la escuela comenzó a sonar junto a él, y antes de atender descubrió una nota en el bolsillo de su chaqueta con dos simples palabras que decían "Te amo" aunque no tenía idea de quién lo había dejado allí. Confundido contestó el teléfono.
"¿Dr. Saltzman?" contestó aún un poco aturdido después de volver a la vida. Mirando a su alrededor vio una gran brecha ardiente en el centro de la habitación debajo de él, donde había estado el pozo de Malivore antes de que muriera.
"Landon, voy en camino a recogerte, ¿bien?" Alaric dijo en camino, después de encontrar algunos documentos quemados y encontrar una nota para recogerlo, pero además de eso no podía recordar todos los detalles.
"Está bien... Uh... no... realmente no sé qué sucedió, pero claramente algo sucedió, Malivore se ha ido." dijo Landon comenzando a preguntarse qué había sucedido mientras estuvo inconsciente.
"Sí, bueno, eso nos hace dos." dijo Alaric, sospechando que algo estaba pasando, pero todavía no podía señalar que era. "Acabo de encontrar una nota que decía que me necesitarías."
"Supongo que sí. También recibí una nota que dice 'Te amo', pero no sé de quién es. ¿Quién las habrá dejado?" Landon preguntó sabiendo que no podía ser una coincidencia que ambos hubieran descubierto notas misteriosas.
"No tengo idea." respondió Alaric, por alguna razón con tristeza en su voz. Pero se recuperó enseguida. "Estaré allí tan pronto como pueda." dijo antes de colgar.
Landon decidió poner el teléfono en su bolsillo y dirigir su atención a su alrededor. Se sentía extraño, como si una parte de él le hubiera sido arrancada y no sabía por qué o de quién se trataba. Sólo sabía que lo que hubiera sucedido allí mientras estuvo inconsciente no había sido nada bueno. Suspiró al sentir que el vacío en su corazón se intensificaba más con cada segundo que pasaba.
