Cap 52: Quiero confiar en ti.
De pedirlo, entonces todos salieron de la habitación dejándonos solo a Aria y a mí junto con Regina. Cuando todos se retiraron ella me miró de cabo a rabo, pero no dijo ni una palabra, por ello Aria un poco más temerosa se pegó aún más a mi ocultándose de ella.
- P- Papi… - Ella subió su cabeza para mirarme - ¿H- Hice algo malo? P- Porque la tía Regi no se ve muy contenta desde hace mucho.
- "Razón por la cual deberías de solo…" - Cerré mis ojos un momento acallando mi cabeza y respirando solo un momento antes de mirar a Aria - Dudo que sea contra ti su enojo de estarlo Aria.
- No estoy molesta Aria… - Ja, podía decir todo lo que le diera la gana ello, pero a mi parecer esta des… estaba más que encabronada - No te preocupes, solo quiero tener una conversación con tu padre… pero como dije me gustaría tenerla a solas Aria.
Al escucharla más bien Aria se aferró aún más a mi - N- No quiero.
- Agg… - Regina suspiro y me miro un poco resignada - ¿Me echas un casco con ello?
- "Oh, esa es realmente una buena idea ahora que lo pienso, podría…" Tch… - Demonios, lleve un casco a uno de mis ojos mientras que el otro lo deje abierto solo para mirarla a ella - No es de las mejores ideas que has tenido Regina y n…
- Ghost… - Oh vamos, ¿En verdad esta p… ella creía que cualquier mirada que me diera sería capaz de intimidarme? - Por favor no te reúses a ello.
- "En verdad que tengo ser estúpido ¿Eh? ¿Por qué dejar pasar esta oportunidad?" - Sonreí mirándola y mire a Aria aun detrás de mí - Aria, ve por favor con tus abuelos.
- P- Pero papi… - Aria me miro y al ver sus ojos tan preocupados… rayos, algo dentro de mi simplemente no se sentía cómodo de nuevo con ello - N- No quiero estar sin ti.
- Tch… - Di un chasquido algo molesto mientras que aprete aún más mi casco contra mi cabeza - "¿En qué demonios estas pensando Ghost? No puedes… simplemente no puedes por nada separarte de Aria ahora."
- Agg… Aria… - Regina le sonrió y se acercó poco a poco a donde estábamos. Inmediatamente mil cosas pasaron por mi cabeza, pero me obligué a mí mismo a permanecer estático mientras ella se acercaba - Sé que tienes miedo por lo que acaba de pasar, pero te prometo que nada malo te va a suceder. Nadie va a juzgarte por ello, y nadie se meterá contigo por estas cosas.
- P- Pero… l- la tia Icy…
- ¬_¬ Créeme, Icy es de las que menos deberías de preocuparte. -_- Es una potra cobarde, pero ya con lo antes dicho te aseguro que dejara pasar esto y podrás seguir jugando con ella como si nada… así que Aria, por favor, en verdad necesito tener una plática a solas con tu padre, ¿Me podrías hacer este enorme favor?
Demonios no… Aria la miro y fue mi potra quien bajo su cabeza y poco a poco hizo su camino fuera de la habitación, y nada más ella salir entonces Regina camino a la puerta y la cerró con seguro.
Esto era malo… esto era en vedad pésimo para mí en estos momentos. Si había salido de mi habitación antes, si había venido hasta esta habitación aun teniendo que ver a otros ponis, había sido simplemente porque el solo oír el nombre de mi potrilla había bastado para que la voz de mis pensamientos se acallara.
Desde que desperté de nuevo en mi habitación, mi mente simplemente no dejaba de rogarme una y otra vez que asesinara, una y otra vez miraba montones de oportunidades para poder cometer asesinatos y disfrutarlos, pero a la vez los recuerdos de mi vida con Airis y Aria entraban en juego. Si, disfrutaba como nada del ver a los demás ponis implorar vacíamente, pero también amaba a Airis y a Aria por sobre todas las cosas. No quería volver a ser mi viejo yo, no quería de nuevo estar viciado a mis viejas costumbres… pero… no podía negar lo bien que estas se sentían también.
Mi cabeza en ese momento era un caos, y solo Aria había sido capaz de calmar ese caos con su sola presencia. El solo verla era suficiente para que todos mis pensamientos se acallaran y pudiera de nuevo sentir al menos un poco de paz… pero en el momento equivocado, mi hermana hizo la peor movida que podía haber hecho.
- Agg… - Regina solo suspiro mientras caminaba a la cama a donde estaba sentado - Listo, al fin solos.
- "Jaja, vamos, ¿Es que acaso esta yegua es estúpida? Me esta da…" Tch… - Mierda, cerré mis ojos apretando aún más mi cabeza con mi casco - Regina, lárgate.
- ¿Y desde cuando obedezco yo tus ordenes? ¿A ver? - Ignorando todo, mi estúpida hermana simplemente la sentí subir a la cama y al abrir mis ojos para verla, pues la vi con dos tasitas de las que usan las potras para jugar al té y con la botella de wiski en una de sus alas - ¿Gustas? ¬_¬ no es la forma más indicada de usarlas, pero valdrán de momento.
- Maldita sea Regina, ¿Qué demonios es lo que quieres?
- Nada de momento… - Ella sirvió ambas tazas dejando una frente a mi mientras tomaba la suya, yyy si, aun mi lado no tan bueno admitía que no pegaba para nada el tomar wiski con unas tasitas de plástico con florecitas - Simplemente tomar un poco con el idiota de mi hermano, pero veo que está muy ocupado siendo un cretino como para hacerlo.
- "Jeje, si, soy un verdadero cretino, ¿Qué mierdas hago simplemente conteniéndome? Que, ¿Acaso miedo a la opinión social? Por amor a Dios, ni siquiera me importa una pizca la misma… ¡Maldita sea!" - Demonios, vi la estúpida taza de wiski y de un solo trago la tome entera - "¡Contrólate demonios! ¡Es tu hermana! ¡Es la potra a la que tanto te encariñaste de niño y siempre mantuviste en tu cabeza en tus ratos a solas aun cuando estabas en himno de los caídos!"
- Agg… - Regi volvió a suspirar dándole un pequeño trago a su taza mientras miraba a la puerta de la habitación - Muchas cosas han cambiado desde que éramos potros ¿No hermano? No solo ahora la mansión es hasta más lujosa que antes, sino que incluso tenemos hasta una hermana menor ahora… jeje, ¿Quién diría que esos dos viejos al final aun tendrían fuerzas para ello eh? - No le respondí, tenía una jodida guerra en la cabeza en ese momento - Agg… pero esas supongo que no son las únicas cosas que han cambiado. Desde que nos traicionaste, desde que hiciste tal estupidez, de ti solo me esperaba cosas detestables. No pensé jamás que pudieras ser alguien capaz de valer tan siquiera un poco, pensé en ti como nada más que una basura que debía de ser eliminada a toda costa.
- "Y lo soy estúpida, solo que aun no sé por qué es que simplemente no termino de aceptar lo que es la realidad."
- Pensé que jamás podrías ser más que ello… … pero me equivoqué…
- "No, no lo hiciste perra."
Regina me miro y de hecho me miro con una ceja levantada - Se te agradecería quitar esa estúpida sonrisa a dientes pelados Ghost… - tenía razón, mientras más la miraba tan relajada y abierta, más eran las posibilidades que miraba y eso me hacía sonreír - Pero en fin. El caso es que me equivoqué contigo, no eras solo una basura sin esperanza alguna. -.- Sigues siendo una basura, eso lo demostraste con creces ayer… - Bueno, ella le dio otro trago a su wiski antes de recostarse en la cama y mirar algo contrariada al techo - Peeero, al menos supongo que tienes algo de esperanzas a diferencia de antes… después de todo si he visto en los últimos días los cambios en ti.
Demonios, ya mi cabeza en verdad me estaba matando, me dolía terriblemente por la guerra que tenía dentro de ella y era por ello que no dejaba de hacer presión con mi casco en el sitio que más dolía.
- Regina… vete.
Ignorándome completamente, Regina solo se quedó allí recostada en la cama - No lo esperaba, pero en los últimos días he visto a un poni muy diferente del que imaginaba. He visto ya muchas más facetas de ti de las que imaginé, era posible ver en un solo poni. Por un lado, si vi a ese asesino que esperaba, vi de primer casco lo que eres capaz de hacer hermano y está a la par de los rumores que se dicen de ti.
- Pero... 0.o vi otras facetas que la verdad nunca esperé. ¿Un poni el cual es capaz de mostrar sentimientos? ¿Tu? ¬_¬ Por favor, suena tan estúpido como un mono bailando ballet sobre un monociclo en medio de una estampida… y aun así, me mostraste que eres capaz de hacerlo al abrirte a mi esa vez en mi habitación, y decirme la verdad de tu condición aun cuando no te era necesario el hacerlo, sino que lo hiciste solo por querer estar de nuevo conmigo. Y no solo eso… ¿Un padre cariñoso? Eso jamás se me habría ocurrido ni en un millón de años y aun cuando me dijiste de tener una hija... jeje... - Regina rio algo divertida aun mirando al techo - Bueno, realmente me esperaba a un monstruito miniatura. Una potra completamente grosera, altanera, con tendencias a lastimar a otros y que se yo que más, me esperaba una pequeña psicópata como su padre, no una ternurita de potrilla como lo es Aria.
Mierda, esto no estaba… … … que cosa, ¿Bien? Por qué… siendo sincero… ¿Qué me importaba eso a mí? Bien, mal, no eran más que conceptos casi vacíos para mí. Ambos no me eran de la más mínima importancia, así que ¿Qué cosa era a lo que tanto le daba vueltas?
Frente a mí, justo recostada sobre su lomo en esa cama tenia a una yegua hermosa, una yegua de buena figura con un pelaje gris claro el cual estaba muy bien cuidado y de un aspecto sedoso. Al ella estar acostada sobre esa cama, mantenía sus cascos recogidos sobre su pecho y sus patas por las cuales en medio de ellas estaba una corta cola fucsia tapando sus zonas intimas estaban estiradas en esa cama.
Algo era claro de ella, no era una yegua cualquiera, no era una simple yegua de las que encontrabas todos los días en la calle, ni tampoco una de esas cualquiera que podías encontrar en un burdel. Esta era una yegua de una liga muy distinta a cualquier otra… y eso la hacía muy deseable para mi… deseaba probarla, deseaba el escuchar sus gritos, deseaba el escuchar sus ruegos, deseaba como nada el tomarla y hacer de ella solo un fantasma de lo que ahora tenía ante mí al violarla, torturarla y luego asesinarla.
- Je, lo sabía... - Su voz fue lo que me trajo de vuelta a la realidad. Al verla ella aún estaba allí recostada, pero me daba una mirada en verdad oscura - Ya sé qué es lo que te pasa… - Ella se levantó y se sentó en esa cama sin romper en ningún momento el contacto visual - Tenías años sin probar de ello, así que una vez que lo probaste de nuevo, y ahora no tienes a tu lado a esa quien logro sacarte de ello, simplemente no puedes controlarte… ¿O acaso me equivoco Ghost?
Le sonreí, la sonrisa me salió tan naturalmente al verla... sea como sea ella solo siguió hablando - Lo dijiste antes, hubo una sola cosa que hizo que te volvieras loco... - La mirada de esa yegua se volvió aún más oscura mientras más ella hablaba - ¿Deseas acaso ver mi sangre Ghost? ¿Deseas el escuchar mis ruegos?
- Je, ¿Y si dijera que sí? ¿Qué harías? - Ella no respondió, solo se quedó mirándome - Jaja... - Mientras más miraba a sus regios ojos, más era lo que me emocionaba todo esto, es por ello que me levante de donde estaba sentado y me acerque a ella. Al llegar a ella use mi casco para levantar su rostro y mirarla directo a sus ojos sin dejar de sonreírle - Si fuera eso lo que deseara... ¿Qué harías?
Demonios, ¡Adoraba la mirada de esa yegua! ¡No tenía ni idea del número de veces que había hecho esto y eso era suficiente para que cualquiera rogara! ¡Pero Esta Yegua No Se Mostraba Ni Lo Más Mínimamente Afectada! ¡Iba A Disfrutar De Cada Maldito Momento De Hacerla Gritar Y Rogar Mientras La Destrozaba Física Y Mentalmente!
- Agg... - Ella estuvo unos segundos sin siquiera decir una palabra, mucho menos mover mi casco lejos de su cabeza, pero luego solo suspiro con mi casco aun levantando su cabeza - … … Nada… no pienso hacer nada.
- Tsk jajaja… - Levante un poco más su cabeza y de hecho pase la punta de mi ala por su cuello - ¿Nada? ¿Estas segura de ello?
- Si… no haré nada.
La vi, no había ni la más mínima duda en esta yegua. Eso… eso me… me encantaba, técnicamente eso era un reto para mí y adoraba el que lo hicieran. Cuando tu presa tenía confianza y terquedad hacía del proceso de destrozarla algo mucho más placentero cuando lograbas hacerlo.
De inmediato embestí a esa yegua y al ella no hacer nada, recibió un buen golpe antes de terminar tirada sobre la cama. Una vez tirada en ella, entonces subí sobre ella dejando mis cascos a los lados de su cabeza.
Ella tosió un poco mientras me miro un poco adolorida, pero ciertamente aun en una posición como esa, no intento siquiera alejarme con sus cascos los cuales estaban recogidos bajo mi pecho - Así que… nada…
En ese momento uno de sus ojos estaba cerrado al estar algo dolida, pero igual me miraba decidida - S- Si… n- no haré nada.
- Kejejejeje… - Reí sobre ella, y fue entonces cuando con uno de mis cascos comencé a acariciar su mejilla - ¿Estas consciente de la situación en la que te encuentras? - Ella no dijo siquiera una sola palabra, así que alejando mi casco de sus mejillas, entonces acerqué mi rostro al de ella dándole una pequeña lamida en sus labios, antes de lamer de nuevo desde su mejilla hasta una de sus orejas - ¿Tienes tan siquiera idea de las cosas que deseo hacerte?
- L- Lo se… no soy una estúpida ni una ciega Ghost.
- Jeje… - Reí bajamente directo en su oreja, y le hable de igual forma - Pues no da la pinta de que lo sepas… - Bajé mi ala y con ella acaricie el costado de esa yegua. Quería ver que tanta era su resolución, así que use el hueso en ella para hacerle una pequeña punción en medio de sus costillas. Pude sentir como su cuerpo entero se tensó por ello.
- Dices de no ser ciega ni tonta, dices saber mis intenciones... ¿Y aun así no vas a hacer nada? Dime, ¿Me estas subestimando acaso? - Al momento esa punción se volvió una rasgadura en su piel la cual comenzó a sangrar un poco - ¿Crees que por noble o linda simplemente no te lastimaré? - Uno de mis cascos se movió justo a en medio de entre ambos de los suyos, lo dejé en su pecho y comencé poco a poco a hacer presión en su pecho. Cada vez era notable el esfuerzo de esta yegua por respirar - ¿O es que acaso crees que poseo un corazón capaz de sentir siquiera lástima por estos actos?
- Kag… cof… - La presión que hacia en su pecho, luego de unos segundos era la suficiente para no dejarla más que dar muy pequeñas bocanadas de aire. Ella sufría notablemente para poder respirar, y es más, notaba como sus latidos eran trabajosos - N- No… s- sé que… e- eso no lo… hará.
De acuerdo, esta yegua estaba realmente estúpida, pero eso no era mi problema realmente. Para cumplir con mis deseos no me era necesario que tuviera más que garganta y sus pulmones al menos a medio funcionar. Mantuve la presión en su pecho al menos por unos minutos, pero a pesar de ello ella no uso sus cascos para apartarme ni nada. Ella solo se quedó allí luchado por respirar, mientras que para intentarla hacer ir contra sus palabras, le había entonces hecho más cortes en su costado con mi ala, pero su resolución solo no flanqueo.
Al pasar de los minutos de esa manera, entonces decidí llevar las cosas un poco más lejos. El dolor no estaba surtiendo el efecto que deseaba en ella, pero conocía otros métodos que muchos quienes eran capaces de aguantar dolor, no eran capaces de sobre llevarlo.
Aparte mi cabeza solo un poco a su lado y deje su pecho ir. Al segundo ella comenzó a toser mientras luchaba por respirar. Una vez estaba respirando agitada pero con su cabeza de nuevo recostada en la cama, fue entonces cuando me acerque de nuevo a su oreja.
- Tienes voluntad, eso lo reconozco yegua.
- Cof… - Ella tosió un poco, a la vez que sonreía contristada cerrando sus ojos mientras permanecía recostada- C- Con que… yegua ¿Eh?
Ignore completamente sus palabras, acerque mi cabeza a su cuello y tome una olida de su esencia, su aroma era realmente agradable, era dulce y de cierta forma podía realmente ser adictivo, así que simplemente tome una buena probada de este, antes de morder su cuello un poco. Estando sobre ella en esa forma, teniendo sus cascos presionado en mi pecho y mis patas justo a los lados de sus flancos mientras ella tenia sus patas estiradas en la cama, pude sentir como ella estaba comenzando a temblar.
- N- No… s- se que eso no te detendrá Ghost… - Solté su cuello dándole una lamida por todo este antes de llegar a su oreja - S- Sé que… no eres capaz de sentir lastima, empatía, compasión o cualquier otra cosa… ¡Aggg! - Su voz se acallo por un momento cuando mordí su oreja con algo de fuerza. La hizo ahogar un chillido el hecho de que mis colmillos los cuales eran muy largos si atravesaron una buena parte de ella hiriéndola… pero esa yegua aun así no se callo - D- De hecho… s- se que no eres capaz de sentir demasiadas cosas. T- Temo que más bien te basas es en tu razonamiento más que en tus emociones.
Al atravesar su oreja con mis dientes, era obvio que una parte de su sangre cayo en mi boca… pero si era sincero, no sabia nada mal. Sea como sea, estaba muy habladora esa yegua así que mientras aun mordía su oreja entonces con mi lengua jugué un poco con la punta de esta mientras que use uno de mis cascos para acariciar su costado. Su pelaje de vista se miraba bien cuidado, pero de tacto era simplemente otro deleite… era muy sedoso y suave, por lo que al acariciarlo no podía decir quien era el que recibía placer de ello, si ella o yo.
De cierta forma esto funcionó, cada vez notaba a esta yegua más tensa - L- Luna… - Je, era definitivo. El dolor podía soportarlo, pero ya en ese momento la voz de esta yegua estaba comenzando a flanquear, creí que con eso se callaría, pero ella continúo parloteando - P- Por saber estas cosas, es que sé que eso no te detendrá, sé que nunca encontraras dentro de ti una razón para detenerte por esto… - Solté su oreja para lamer todo el borde de la misma, a la vez que ahora acariciaba su flanco. Pude sin problemas decir que esta yegua tenia para poder presumir, pues sus flancos eran unos de los que cientos de yeguas sentirían envidia. Firmes, pero aun así agradables y lo suficientemente voluminoso para tener una excelente figura - P- Pero… a- aun así… n- no haré nada.
Su aroma era un deleite, su figura era muy deseable para cualquier semental, su temblorosa voz era hermosa y un placer para mis oídos… incluso su sangre era deliciosa. Esta yegua era en verdad un deleite en cada sentido, y era por ello que ahora la deseaba aun más. Ya la verdad ni recordaba cuando había sido la última vez que había deseado hacer mía a una yegua como en ese momento.
Deje su oreja, me levante dejando mis cascos a los lados de sus hombros y en cambio pude ver su rostro. Temía, esta yegua era claro que sentía temor por los actos que decidió seguir. Sus ojos estaban abundantemente húmedos, indicativo de que estaba por derramar lágrimas, sus orejas, aun la que había lastimado estaba baja y casi pegada a su cabeza, su cuerpo entero temblaba en dolor y en temor… mientras más la miraba, mientras más detallaba de ella, cada vez más era mi deseo por violarla.
- O- Oh m- mi señora… - Lo admito, estaba realmente excitado y deseoso, así que mi pene hacia rato había salido y al ella sentir el roce de este en su vientre sus ojos bajaron y lo vio. Ella se aterro aún más cuando una de mis patas la puse justo entre las suyas, y empuje a los lados con ella para poder abrir las suyas. Como ella dijo, ella no presento ninguna resistencia ante esto… aun cuando esto la dejaba completamente expuesta a mi - H- Hay… hay una razón por la que no voy a hacer nada pa- para detenerte… ha- hay una razón por la que… s- simplemente te dejare hacer t- todo cuanto quieras conmigo… - Fue en ese momento que volví a acercar mi cabeza a su cuello, dándole una fuerte mordida a la vez que baje uno de mis cascos para acariciar su vagina, por esto la yegua dio un gemido pero lo intento ahogar - Gug.… Ghost…
La ignore, segui acariciando su entrada hasta que la note lo suficientemente húmeda para que no fuera un coñazo el meterla, y cuando estuvo ya preparada fue que baje la parte baja de mi cuerpo. fue solo en ese momento que ella hizo un movimiento, fue solo cuando la punta de mi pene estaba en sus labios vaginales que ella uso sus cascos para tomar mi cabeza y hacerme verla a su rostro. Mientras que me daba una muy triste sonrisa, sus lagrimas caían demostrando el dolor que ella sentía por todo esto.
- Snif… sé cuál es tu deseo, y solo quiero decirte esto. Lo que estas a punto de hacer es algo que me hará mucho daño tal y como quieres, lo que estas a punto de hacer será algo que dejara una marca imborrable en mí y que me hará vivir el resto de mi vida en vergüenza tal y como quieres… pero si no hago nada, si no me resisto a pasar por tal cosa… snif… e- es… es solo por que qui- quiero confiar en ti… quiero confiar en el poni quien estuvo casi toda mi niñez junto a mí y que me protegía de todo lo que me quisiera dañar como el más fiero de los dragones… confiar en uno de los ponis a quienes más he amado en mi vida… s- simplemente… q- quiero confiar en mi hermano mayor.
Sonreí… en verdad sonreí hasta emocionado, por Dios, no había comenzado y ya esta yegua estaba destrozada… ¡Y me encantaba! Así que empujé solo un poco mi cadera hacia adelante para comenzar con esto. Mi pene presiono en su entrada y pude sentir como esta estaba por permitirme entrar, literalmente estaba por meter la punta dentro sin problemas y quería meterla completa… … … pero mi cadera no se movió más allá de eso. tenia casi la punta dentro así que luché por hacerlo, luché por mover mis caderas y penetrarla por completo, pero estas simplemente no se movían.
Me sentía raro… me llegue a sentir en verdad muy raro así que mire a la yegua ante mí, mire su desesperada mirada al sentirme casi dentro de ella, pude observar como por el terror que ella sentía de esto cerro sus ojos no estando dispuesta a mirar ese momento, el momento en que la violaría. Pero fue solo en ese momento que mire algo más… mire algo que antes simplemente no ví.
Mire a yegua de pelaje gris la cual estaba debajo de mí, mire su fucsia y liza crin la cual solo le llegaba hasta los hombros, mire sus alas de piel las cuales el cuerpo eran del mismo color de su pelaje, mientras que los pliegues de piel eran de un color blanco más puro, mire debajo a sus flancos y vi la marca del halo celestial más las alas de un ángel… por el tiempo que me tome en ello, ella abrió temerosamente uno de sus ojos y pude ver su morada coloración.
- "¿Q- Que demonios… es esto?" - La mire, mire de cabo a rabo a esta yegua… y ahora quien comenzaba a sentir terror no era ella - "E- Esta… esta… no es una yegua… esta no es una yegua cualquiera…" - Mientras más la miraba, más era lo que el terror comenzaba a invadirme… y era por ello que comencé a retroceder - "E- Esta yegua… es… es… mi hermana… … … Por Dios ¡Esta no es una yegua! ¡Esta Es Regina! ¡ES REGINA ALFIS MI HERMANA MENOR!" ¡AAAAAAAAHHHHHH!
No pude resistirlo más, cuando la realización de lo que estaba por hacer me golpeo, de inmediato salí de encima de ella y comencé a gritar enojado. Lo odiaba… me odiaba por lo que estuve a punto de hacer.
- ¡AAAAAAHHHH! "¡Como Mierda Te Atreviste A Hacer Tales Cosas Hijo De Perra! ¡Es Regi Bastardo! ¡ESA YEGUA A LA QUE ESTABAS A PUNTO DE VIOLAR ERA TU HERMANA MENOR REGINA ALFIS! - Retrocedí hasta caer de la cama, y estando en el suelo solo tome mi cabeza entre mis cascos - "¿Pero Que Carajos Me Importa A Mí Que Sea Mi Hermana Menor? ¡No Puedes Por Amor A Dios Negar Que Alguna Vez Pensaste En Hacer Estas Co…!" - De inmediato me di tal golpe en la mejilla que estuve a punto de arrancarme al menos dos dientes - "¡HIJO DE PERRA CLARO QUE SÍ IMPORTA MALDITA SEA! ¿Y QUE MIERDA ES LO QUE IMPORTA? ¡AUN SI LO HICIERA NO ME DOLERÍA PARA NADA, NO SENTIRÍA UN REMORDIMIENTO REAL POR ELLO!
De inmediato fue otro golpe aún más fuerte, solo que directo en mi cabeza provocándome un enorme dolor - "¡LO SENTIRÍAS HIJO DE PERRA! ¡EL LLEGAR A LASTIMAR DE TAL FORMA A REGI SERÍA ALGO QUE JAMÁS TE PERDONARÍAS NI TU NI AIRIS!" - Me di yo mismo otro golpe aún más fuerte que el anterior ya llegando a sentir un dolor demasiado fuerte en mi cabeza - "¡SI AIRIS SUPIERA LO QUE ESTUVISTE A PUNTO DE HACER, ESTARÍA ENORMEMENTE DECEPCIONADA DE TI!"
Estaba por volver a golpearme, pero un casco me detuvo de hacerlo, la dueña de este era Regi - ¡Ghost Detente!
De inmediato me solté de su agarre y me levante retrocediendo de ella - ¡MALDITA SEA REGI ALÉJATE! ¡POR AMOR A DIOS O A TU SEÑORA SOLO ALÉJATE DE MÍ! - Me dolía, mi cabeza en ese momento era un infierno en el más puro sentido. Por un lado, lo deseaba… deseaba como nada el hacer de Regi mía para luego destrozarla solo para poder escuchar sus lamentos… pero a la vez deseaba con el mismo peso el no tocarle ni un solo pelo a mi hermana, deseaba protegerla y en especial deseaba hacerlo de mi mismo.
Era por estas cosas que tomaba mi cabeza mientras retrocedía lejos de ella. Mientras más miraba a mi hermana, mientras más miraba el estado en el que había terminado por mi causa, más esta guerra se acrecentaba en mi cabeza y gritaba por ello. Gritaba por el dolor que sentía dentro de ella, y por primera vez desde hacía al menos unos cuantos meses desde la vez de Aria, por el dolor que mi pecho sentía mientras este conflicto sucedía.
- ¡Mierda! - Me golpeé la cabeza - ¡Mierda! - De nuevo lo hice - ¡MIERDA! - Mi cabeza me mataba para ese momento, y era por ello que, en busca de alivio, entonces la golpeaba en un maldito intento de noquearme o algo, pero me cagaba en mi aguante.
- ¡MALDITA SEA TE DIJE QUE TE DETUVIERAS! - Por el grito levante la vista solo un momento para ver a Regi dando una patada baja a mis cascos. Ni procesar esto pude antes de recibirla cayendo de boca al suelo, y no pude levantarme antes de sentir a Regina sobre mi tomando mis cascos detrás de mi lomo mientras aun mis alas las retenía logrando inmovilizarme por completo.
Jajajaja ahora sí me hicieron reír con el coment ese... xD naaaa, aún no me ha agarrado el virus T... xD estemos claros, la corporación de dónde salió tiene el símbolo de umbrella, y a parte el desgraciado virus se espacio hasta más rápido que el parido virus T.
Peeeeo en fin. xD ¿Qué les ha parecido el ejemplo de sanidad que es el Ghost hasta ahora? Jajajaja yyy ese bicho feo que ha sido Ghost hasta ahora... -u-; es lo que su esposa técnicamente domo y le puso hasta bozal.
