Ranma 1/2 y sus personajes no me pertenecen. Todos los derechos de la obra le pertenecen a Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.


Kyūketsuki

Capítulo II

Ranma se encontraba en la consulta del doctor Tofu sentado en una camilla mientras el médico le limpiaba con un paño mojado las manchas de sangre que tenía alrededor de la herida.

—Y dime, Ranma. ¿Cómo te hiciste esto?

El chico dudó un momento si tenía que decirle todo sobre lo que le pasaba a su prometida. Tal vez él sabía algo de lo que sucedía y quien sabe si también la cura, como en otras ocasiones. Así que, decidió contar la verdad.

—Fue Akane.

—¿Con qué? ¿Con un bate con clavos?

—No, no. Fue porque se convirtió en vampiro y me atacó.

El hombre se detuvo unos segundos con su acción para mirar fijamente a su paciente.

—¿Estás hablando en serio? –preguntó.

—Sí, doctor. ¿Por casualidad sabe por qué? Kasumi y Nabiki también cambiaron, pero son una mujer lobo y un fantasma.

—No lo sé, Ranma. Ojalá supiera algo. Lo siento mucho.

Por lo menos agradecía que el doctor le creyera. Sin embargo, el miedo de no encontrar un antídoto u algo para volver a la normalidad a las hermanas Tendo se estaba haciendo cada vez más grande.

En el tiempo que el adulto proseguía a desinfectarle la zona lesionada y mientras trataba de aguantar el ardor, el muchacho pensaba en donde podría conseguir una solución. La mejor opción según él era ir directamente hacia Cologne, pero había un problema: Shampoo. Era seguro que la bisabuela de la china no ofrecería su ayuda tan fácil. Quizá la anciana lo obliga a tener una cita romántica con su nieta o peor; obligarlo a casarse con la chica inmediatamente e irse a China con ellas.

Otra alternativa era encarar al maestro, ya que Ranma estaba cien por ciento seguro que él era el causante de todo esto. Aunque, conociéndolo, le hará usar su colección de ropa interior y tendría que modelarla para el viejo. Obviamente fue un retundo no, pues primero estaba su honor y su masculinidad. Aparte de eso, no tenía ni mínima idea de donde está ahora. Por esas razones también descartó esa idea.

La única elección que había era encontrar el remedio de esta pesadilla por su propia cuenta. Eso implicaba buscar en todas las bibliotecas de Nerima un libro que pueda tener algo de información. Solo esperaba no perder el tiempo en ello y no quedarse dormido mientras lee.

Ahora solo falta el otro problema: hallar una manera de darle su sangre a Akane sin que sus hormonas se descontrolen.

Justo en el momento en que el doctor terminó de desinfectar y se dispuso a localizar un vendaje limpio -como si el poderoso Buda lo hubiera oído-, sus ojos azules divisaron unas jeringas, unas líneas intravenosas y unas bolsas para almacenar sangre que estaban encima de un mueble junto a su camilla. Era perfecto.

A gran velocidad y agilidad tomó una jeringa, dos intravenosas, dos bolsas y las guardó en su maletín. Afortunadamente el adulto al darse la vuelta no se percató.

"Prometo que las repondré pronto, doctor".

—Bueno, Ranma –habló el médico mientras tapaba la lesión con las vendas. –Si Akane está convertida en vampiro, lo mejor para ti es que no le sigas dando de tu sangre. Hay otras alternativas. Te lo digo, porque si pierdes muchos litros tan seguido podrían traer consecuencias para tu salud. Y no queremos eso, ¿cierto?

—N-No, doctor.

—Escucha –se sienta al lado del chico. –Yo sé que quieres mucho a Akane. Pero, es importante también que pienses en tu bienestar. Ella se sentirá muy culpable si te pones débil por su culpa. ¿Entiendes?

—Sí, entiendo.

—Bueno, necesitas algo de reposo. Te haré un certificado médico para que lo presentes en la escuela.

Lo que le aconsejó el doctor lo dejó reflexionando durante todo el camino hacia su casa. ¿Tenía que negarse a que Akane lo muerda? Tal vez sí, el artista marcial seguía siendo joven y no sabía hasta qué punto podría llegar si sigue desangrándose todos los días para alimentar a la vampiresa. Sin embargo, la chica ya arriesgó su vida por él en Jusenkyo. ¿Por qué no podía hacerlo también por ella esta vez? De todas maneras, no se rendiría hasta volverla a la normalidad. Estaba seguro de que encontraría la cura tarde o temprano. Era el gran Ranma Saotome, no se rendirá jamás hasta conseguir su objetivo.

Con ese pensamiento, cambio su rumbo y se dirigió a la biblioteca más cercana.

[...]

Mientras tanto en la residencia Tendo, los adultos de la casa estaban muy preocupados, a causa de que hace unos segundos recibieron una llamada de la preparatoria Furinkan anunciando que el joven Saotome no había llegado.

—¿Qué se cree ese cretino para faltar a clases? ¡Qué mal agradecido! ¡Y yo que me he preocupado siempre por él y así me paga el muy sin vergüen-...!

Un grito de dolor salió de la boca de Genma por el golpe tan fuerte que le dio su esposa.

—¡Deja de insultar a Ranma! ¡Él no es un delincuente, Genma! ¡Estoy segura de que le pasó algo!

—¿Qué cree que le haya pasado, señora Saotome?

—Pienso que esas tres locas que están locas por Ranma lo secuestraron. Sobre todo, sospecho de esa tal Shampoo.

Aunque Nodoka consideraba que era muy varonil que su único hijo sea un imán para muchas chicas, no le agradaba en absoluto que Kodachi, Ukyo y Shampoo lo persigan y lo acosen todo el tiempo. Y más aun no le agradaba esta última, puesto que la chiquilla ha tratado miles de veces de pasarse de lista y sobornarla para que aceptara su compromiso con Ranma, y no de una manera normal. Además, la matriarca consideraba que ella era muy vulgar para él y que realmente no lo amaba, más bien lo veía como un capricho; un premio que ganar.

En cambio, Akane era una chica dulce, muy bonita y nunca esperaba nada a cambio. A pesar de ser un poco violenta a veces, no tan femenina y no saber nada sobre ser una buena esposa, se daba cuenta de sus sinceros sentimientos hacia el de la trenza y viceversa. La mujer la quería como su propia hija y la defendería hasta el fin del mundo. No había otra con la que quisiera que su hijo se casara que no fuera la azabache.

Por eso, no dejaría que las otras prometidas se interpusieran en su relación.

—No lo creo. Ranma no se dejaría derrotar por ellas tan fácil. De seguro se encontró con alguien y lo retó a un duelo. Eso es todo.

—¡Estoy segura de que algo le pasó!

—Querida, no te preocupes. Crie bien a nuestro hijo. Verás que volverá para la cena.

"Por eso mismo no me puedo quedar tranquila".

La adulta se levanta de su lugar dejando solos a su esposo y a su amigo en el comedor. Kasumi sale de la cocina hacia la puerta principal donde vio a Nodoka poniéndose los zapatos.

—¿A dónde va, tía?

—Voy a ir a Nekohanten. No me quedaré sentada a esperar a que mi hijo venga a cenar.

—Está bien. ¿Después podría traer algo de carne? Es que toda la que había está muy seca –dijo mientras se acercaba a ella con el dinero.

—Sí, Kasumi. Lo haré, no te preocupes.

Luego de esa pequeña conversación, la madre de Ranma salió decidida hacia el restaurante de comida china a enfrentar a las dueñas.

[...]

Al llegar a Nekohanten, Nodoka vio que en el lugar no había clientela. Solo estaba un joven limpiando y adornando las mesas. Calmó su ira un momento y decidió entrar.

El chico sintió a la mujer. Le ofreció el menú del día, pero ella se negó.

—No gracias, joven. Solo vengo a buscar a mi hijo. ¿Está aquí?

"¿Su hijo?"

Estaba tan confundido. Un segundo después recordó que no tenía sus lentes puestos. Al ver a través de ellos pudo reconocer a la dama.

—¡Oh, Señora Saotome! Perdóneme, pero no he visto a Saotome por aquí.

—¿Estás seguro?

—Sí.

—¿No me estás mintiendo? –consultó en tono desafiante al tiempo que sacaba lentamente su katana de su funda.

—¡No, no, no! ¡Se lo juro por mi amada Shampoo que no sé dónde está Saotome! ¡Por favor no me mate!

Con esa suplica, la madre de Ranma se apiadó de él y volvió a guardar su arma.

—Está bien, te creo.

—¡Mousse, deja de jugar y ponte a trabajar! –Se escuchó decir alguien desde la cocina del restaurante.

Muy aturdido, el muchacho siguió con su labor, temiendo que su jefa lo castigue.

La matriarca vio cómo se asomó la dueña de la voz antes oída, saltando con su bastón hacia el lugar donde estaba Mousse. Sin embargo, ignoró completamente al chico, ya que se percató de la presencia de la otra mujer.

—Señora Saotome, ¿cómo le va? ¿Le gustaría llevaste la promoción de hoy? Le haré aún más descuento por ser la madre de mi futuro yerno.

Y ahí estaba otra cosa que detestaba de la amazona: su hipócrita bisabuela. La anciana tenía tanta esperanza de convencerla para que Shampoo se casara finalmente con su hijo que finge ser una blanca paloma sin imaginarse que Nodoka ya sabe todo lo que le hizo a Ranma y a Akane todo este tiempo.

Pensando en ello, se le ocurrió que podría aprovechar de investigar sobre lo que les pasaba a las hermanas Tendo. Tenía en conocimiento que Colonge era muy sabia y estaba segura de que, si aprovechaba su falsa amabilidad con ella, pudiera conseguir algo de información sobre esa maldición.

—No, gracias. Solo vine porque le quería preguntar algo.

—¿Qué cosa?

—Bueno, las hijas de Tendo despertaron esta mañana convertidas en monstruos y quería saber si usted sabe la razón y como revertirlo.

—¿Las tres?

—Sí.

—¿Es qué se transformaron exactamente?

—En mujer lobo, un fantasma y un vampiro.

La abuela meditó unos segundos. Algo que inquietó a su contraria.

—Sígame.

La amazona la guio hacia una mini estancia donde había muchos libros alrededor. Tardó un minuto en encontrar el correcto y unos segundos más en ojearlo hasta hallar la información exacta.

Comenzó a leer:

"Se trata de un artefacto llamado Emo Nûhai. Se dice que hace aproximadamente mil años, en China acechaban tres demonios que poseían a las mujeres de las aldeas para causar cualquier tipo de desastres. Un antiguo monje que se dedicaba a la confección de inciensos consiguió encerrarlas en uno de estos y, al mismo tiempo, debilitarlas con el pasar del tiempo.

Si se llega a encender dicho incienso, serán liberados el demonio Lâng, el demonio Guî y el demonio Xīxuèguǐ, quienes poseerán los cuerpos de las tres mujeres más jóvenes y que estén más cerca del objeto.

Quien esté bajo control del demonio Guî, tomará la apariencia de un fantasma. No habrá muchas consecuencias a causa del espíritu, a menos que la persona afectada tenga malas intenciones.

Quien esté bajo control del demonio Lâng, tendrá las características físicas y habilidades de un lobo. Al igual que el anterior, la persona poseída no puede causar daños a menos que ella lo desee.

Y finalmente quien esté bajo control del demonio Xīxuèguǐ, será un vampiro puro, es decir, tendrá la apariencia, habilidades e impulsos de un verdadero chupasangre. La persona no tendrá control absoluto de su cuerpo. Es el más peligroso de los tres.

Dependiendo del tiempo en que estuvieron encerrados los espíritus, podrían cambiar sus efectos en las víctimas."

—Eso es todo lo que dice.

—¿S-Segura? ¿No existe una forma de revertirlo?

—Lo siento, señora Saotome. No dice nada sobre eso.

Nodoka se puso pálida. ¿Quién le pudo haber hecho esto? ¿Cómo va a solucionarlo? ¿Y si se quedan así para siempre? ¿Y si Akane...?

—Oh no. Mi querida Akane... Mi Ranma... –murmuró aguantando una lágrima que estaba a punto de salir. –Gracias por la ayuda, señora Colonge. Se lo agradezco. Por favor, si descubre algo más me avisa en seguida, ¿sí?

—No se preocupe. Pronto será de nuestra familia, después de todo.

La mujer ignoró eso último. Hizo una reverencia y salió del café. Aprovechó el encargo de Kasumi para distraerse un poco y pensar.

Mientras tanto en Nekohanten, una pelimorada sale de su escondite al tiempo que se acercaba a la anciana.

—Abuela, ¿ver cómo ponerse suegra?

—Sí, Shampoo, lo noté. Estoy segura de que quien se convirtió en vampiro fue Akane.

—Y tú saber si Akane ser vampiro, ¿ella tener debilidades? ¿Cómo el sol?

—Supongo que sí. Según el libro, ahora es un vampiro puro. ¿Es qué piensas, querida?

—En nada. Shampoo solo tener curiosidad.

[...]

Al fin había caído la noche. Eran aproximadamente las 9:00 PM cuando nuestro protagonista llegó a la residencia Tendo. Tuvo que aguantar los reclamos de sus padres por no llegar a la escuela y el sermón que recibió de ambos por no avisar y llegar a esas alturas del día. Se lo esperaba de su mamá, ¿pero de su papá? Lo conocía demasiado para saber que estaba fingiendo ser un hombre preocupado por su hijo para que Nodoka no lo mate.

También tuvo que ignorar las preguntas y las bromas referidas al vendaje que tenía en el cuello durante la cena. Ya se sentía muy cansado y harto de todo que decidió ir directamente a su habitación -aparte la comida de Kasumi estaba casi incomible por tener uno que otro cabello de perro-.

Llegando ahí se sentó en su futón y puso sus manos sobre su frente muy frustrado. No encontró absolutamente nada sobre lo que le pasaba a Akane en la biblioteca. Pero, no se rendiría tan fácil. Había más lugares en Nerima en donde podría encontrar algo.

"Lo haré. Lo encontraré. Te lo juro, Akane."

Antes de ponerse pijama e ir a dormir, recordó que tenía que hacer algo primero. Así que se levantó, tomo su maletín y salió de su cuarto con dirección al baño. Una vez allí, abrió uno de los cajones para sacar un botiquín, se sentó en el suelo y sacó las bolsas para sangre y las líneas intravenosas.

Afortunadamente en toda la tarde en que estuvo en la biblioteca encontró algo que le iba a servir: cómo sacarse sangre correctamente. Para ello, primero se desinfectó el interior de su codo izquierdo con un algodón mojado, y luego armó todo el sistema para que su sangre pudiera almacenarse en la bolsa plástica. Le rezó muchas veces a Kami para que no le diera una hemorragia por lo idiota que podía llegar a ser con este tipo de cosas.

Cuando sintió que el plasma empezaba a correr por el tubo plástico, se mareo un poco. Nunca en su vida había visto su propia sangre en grandes cantidades. Le parecía algo terrorífico y al mismo tiempo asqueroso.

Tuvo que aguantar casi dos horas en el baño con una aguja clavada en sus venas para que se pudiera llenar completamente ambas bolsas. Con cuidado retiró el alfiler y a gran velocidad se vendó el codo para que se detuviera el sangrado, el cual era abundante.

"Mierda." pensó él tratando de incorporarse y ordenar todo el desastre que dejó con mucho cuidado. "Si el doctor Tofu no me hubiese dicho que tratara de no perder mucha sangre, él me hubiese ayudado con esto."

Cuando ya dejó el baño como estaba, tomo las bolsas, su mochila, y se dirigió sigilosamente hasta el cuarto de su prometida. Sabía que a esas alturas de la noche ya estarían todos en sus cuartos durmiendo y no quería hacer ruido.

Golpeó suavemente la puerta con su puño. No escuchó nada. Tocó un poco más fuerte. Nada aún.

—Akane, soy yo. Ábreme, por favor –susurró lo suficientemente fuerte para que ella lo escuchara del otro lado.

Todavía no había respuesta.

"Tal vez está dormida."

Ranma decidió entrar de todas formas. Al abrir la puerta, lo primero que vio fue la cortina moviéndose ligeramente por el frío viento que entraba desde la ventana. Luego, el chico dirigió su vista hacia la cama, y se percató que no había nadie.

—No puede ser.

Su mente solo tenía una idea de lo que pasó: Akane no se pudo aguantar y salió a cazar para saciar su hambre de sangre humana. Inconscientemente tiro las bolsas hacia el suelo y salió rápidamente por la ventana para buscarla.

Cuando alcanzó a apoyarse en el árbol que estaba frente al cuarto de la azabache, un mareo acompañado de un fuerte dolor de cabeza se apoderó del adolescente, quien no pudo soportarlo y cayó como un saco de papas hacia el césped.

La cabeza le daba vueltas. Sus ojos no podían obtener una imagen clara de lo que veía. Hasta creyó ver la figura de Akane sentada en el tejado mirando hacia la nada. Cuando finalmente el vértigo infernal paró, miró nuevamente hacia el techo de la casa. Y pudo comprobar que lo que vio no era una alucinación; la chica si estaba en el tejado.

Lentamente se levantó del suelo y subió hasta donde estaba ella. Se quedó inmóvil al verla. La luz de la luna la hacía verse aún más hermosa de lo que ya malditamente era. Quien iba a pensar que esa pequeña criatura tan preciosa estuvo a punto de matarlo en la mañana.

Respiró hondo, antes de dirigirle la palabra, para tranquilizar su corazón que palpitaba violentamente y el ligero dolor de cabeza que tenía.

—Hola, Marceline. ¿Cómo te va? –bromeó él al mismo tiempo que se acercaba a ella y se sentaba a su lado.

La muchacha se asustó. Estaba tan concentrada en sus pensamientos que no se percató de la presencia del joven. Como se quería mostrar serena ante él, solo bufó como respuesta.

—Estoy cansada de me pongan apodos. Tú y Nabiki son insoportables.

—Akane, no te amargues. Solo era una broma.

Se quedaron unos segundos en silencio. Hasta que el ojiazul se animó a hablar.

—¿Por qué estás aquí? Fui a tu habitación y no estabas.

—¿Y por qué fuiste a mi habitación, pervertido?

—¡No me llames así!

—¿Y qué quieres que piense si vas al cuarto de una inocente chica a estas horas de la noche?

—Porque estaba preocupado por ti. Quería ver si estabas bien, ¿contenta?

No sabía si ese ataque de sinceridad era por la falta de sangre o simplemente se aburrió de mentirle y lo hizo a propósito. Aunque eso ya no importaba. Lo dijo finalmente y Akane no lo podía creer: Ranma se preocupaba por ella a ese punto de saber si estaba sana y salva en su cuarto.

—¿E-Es en serio?

—¿Y por qué crees que no lo haría, boba?

—B-Bueno yo...

—Ugh, no le des tanta importancia. Ya te encontré y eso es lo importante.

—Creías que me escapé, ¿no? –preguntó bruscamente.

Lo descubrió. Era justamente la razón por la que saltó por la ventana. Al no saber que decirle sin que se enojara con él, cometió un error aún peor: se quedó callado, confirmándole que si lo pensó.

—Genial, sí lo creíste.

Ahora ella se sentía más mal de lo que estaba antes de llegar al tejado. Abrazó sus piernas y escondió su rostro entre ellas haciéndose bolita.

El de la trenza de alteró. ¡Era un idiota! ¡La hizo llorar! ¿Ahora que puede hacer?

—Akane, lo sien-...

—No te disculpes –habló sacando su rostro de su escondite y fijaba su vista hacia el horizonte con un tono triste. –No es tu culpa. Era obvio que pensaras eso. De todas maneras, soy una bestia que puede matarte en un par de segundos. –De su boca soltó un suspiro cansando. –Estoy aquí porque quería tomar aire. Estar encerrada y a oscuras todo el día me fue cansador –Se incorporó nuevamente y dirigió su mirada hacia el cielo. –Quería bajar a hablar con Kasumi o con tu madre, pero mi miedo a atacar a alguien de la casa como lo hice contigo no me dejó –sus ojos se llenaron de las lágrimas, las cuales estuvo aguantando durante horas. –Esto es un infierno. No sé en cuanto tiempo más podré ver a mi familia, que literalmente vivimos en el mismo techo, para no hacerles daño. Prefiero morir yo antes de asesinar a la gente que amo.

Esa última frase y el sollozo que aumentó drásticamente por eso, le hicieron actuar. Rápidamente Ranma se acercó aún más a ella y la abrazó con fuerza.

La azabache se sobresaltó por esa acción. Sin embargo, lo agradeció. En verdad lo necesitaba. Así que, correspondió el abrazo aferrándose fuertemente a la camisa del chico por la espalda y apoyó su cabeza en su hombro, donde explotó en llanto.

Estuvieron por casi un minuto en esa posición mientras el pelinegro trataba de tranquilizarla acariciándole suavemente su espalda y sus finos cabellos con sus dedos.

—Todavía... –comenzó a hablar la chica aun hipando y escondida entre los brazos de él. –Todavía no entiendo por qué sigues acercándote a mí. Es como si hubieses olvidado lo que pasó esta mañana.

—Porque es mi deber protegerte. Con lo que dijiste ni loco te dejo sola –contestó con seguridad.

—Pero te podría matar en cualquier...

—¡Akane, maldita sea! –gritó mientras se alejaba para mirarla fijamente, sin soltar completamente el abrazo. –¡Yo no le temo a la muerte! ¡Tú también arriésgate tu vida por mí en Jusenkyo! ¿Por qué me prohíbes arriesgarme también por ti?

—¡Porque no quiero perderte, pedazo de idiota!

—¿Qu-Qué dijiste?

—Lo que escuchaste. –soltó a la vez que bajaba la mirada. –No quiero perderte. Eres muy importante para mí y no quiero que te pase algo.

La cara de su contrario se tornó completamente roja. ¿Era una ilusión? ¿Una broma? ¿Era cierto que para ella Ranma era importante? ¿Esto era una confesión de amor? No puede ser. ¡Tenía que hacer algo!

La mano que todavía sostenía la cabeza de la joven la paso suavemente por una de las mejillas de ella hasta llegar a su barbilla, haciendo que sus dedos levanten su rostro para mirarla a los ojos.

Como si se estuviera repitiendo lo sucedido aquella mañana, los ojos azul mar fueron atrapados por los bellos ojos color avellana que lo miraban atenta, muy curiosa por lo que estaba a punto de hacer.

—Akane...

Ambos dirigieron sus miradas hacia a los labios del otro. Estaban lo suficientemente cerca para que sus respiraciones se mezclarán entre sí. Akane cerró los ojos inconscientemente al igual que Ranma, quién no aguantó más la espera y dicha distancia la acortó.

Se acercó lentamente y besó el labio inferior de la chica. Fue un beso suave e inexperto. No estaba seguro de que tenía que hacer después o si ella lo llevaría a dar un paseo por los cielos de Nerima por esto. Para su sorpresa sintió como su prometida le correspondió tímidamente la caricia.

Ambos se sentían en el paraíso, en su propio mundo. Al fin pudieron concretar lo que soñaron desde los primeros días en que se conocieron, en los que se empezaron a conocer, en los que se dieron cuenta de sus sentimientos por el otro.

El beso era simplemente fantástico. Suave, puro, casto. En él pudieron expresar lo que callaron todo este tiempo. Ya no importaban las palabras. Solo ellos, solo su amor.

Tuvieron que detener el momento por falta de aire. Sin embargo, las miradas y las sonrisas que se regalaron entre los dos amantes daban a entender la felicidad que experimentaban. Aparte, sentían que sus corazones iban a saltar del pecho en cualquier instante por ello.

La suave mejilla de Akane fue acariciada tímidamente por el pulgar de su prometido. Ante la acción solo cerró los ojos y ladeó la cabeza para disfrutar aún más el mimo.

—Yo tampoco quiero perderte, Akane. No dejaré que te sigas culpando y pienses en ese tipo de cosas. Estaré bien, la familia estará bien. Y sé que pronto tú lo estarás también.

La chica solo asintió como respuesta y lo abrazó por unos segundos.

"Dios, su aroma me va a volver loca. Tengo que soltarlo ya."

—Ya se hizo tarde –dijo la vampiresa mientras lo libera de sus brazos y se separara de él antes de arrepentirse. –Vete a dormir.

—Bien, Drácula. Lo que tú digas –bromeó al tiempo en que se ponía de pie.

—¡Hey, ya te dije que no me molestaras con eso!

—¿Entonces prefieres marimacho? ¿Pechos planos?

—¡Vete a dormir de una vez!

—Bien, bien –ríe. Al parecer fue una buena idea hacerla rabiar para romper un poco el ambiente que se había formado sin que fuera incómodo. –Hasta mañana.

—Hasta mañana...

Al estar alejados del uno y del otro sintieron la necesidad de botar todo el aire que tenían en sus pulmones. No podían creer lo que hace unos segundos y esperaban que pronto se repitiera.


4116 palabras

Hola genteeeeee

Andaba de las desaparecidas perdónenme:( yo les dije que no tuvieran fe de que actualizaría en menos de una semana. Aunque eso ya no importa. ¡Al fin está aquí el capitulo 2! :')

Perdón otra vez si me llegue a equivocar en las partes de tratamiento médico. Estuve investigando por mucho rato pero no lograba entender o no lograba encontrar lo que yo buscaba. Hice lo mejor que pude con eso. Ojalá no haya sido una molestia :(((

Bueno, en fin. ¿Les gustó? ¡No teman en dejarme reviews! ;D

Y hablando de eso, agradezco a las personas que me escribieron y le dieron mucho apoyo a mi historia y a mí. Hubo un momento en que me dio de las ansiedades y no sabia si lo que estoy escribiendo les está gustando o no. Eso aumento más por un review que me estaba corrigiendo cosas de la historia y tenía la esperanza de que se desarrollaría bien en 4 capítulos.

Voy a aclarar una cosa: De verdad no tengo ningún problema en recibir correcciones o criticas. Pueden ser de ortografía, gramática, o algo parecido. Son cosas que puedo ir mejorando con el paso del tiempo y se agradece. Pero, si es algo directamente relacionado con como estoy desarrollando la trama de la historia y literalmente cambiando todo lo que tengo pensado para eso, no las tomaré en cuenta. Sonó re pesado pero estoy tratando de hacer lo mejor que puedo para que sea del agrado de todos. Y si hay gente que les gusta como va la historia según yo, con eso me conformo.

Disculpen de nuevo el MUCHO TEXTO pero necesitaba desahogarme con eso:(

Ok, denme un plazo de dos semanas en escribir y actualizar. Si me demoro vayan a bardearme a mi twitter AH KABDKABDKABSKSBS no mentira pero síganme igual si quieren saber como voy ;)

Prepárense porque creo que el siguiente cap será el ultimo uuuuuh :0

Eso, pan con queso.

Besos.