Grecia — Santuario Templo Principal
— Mi señora, ya todos llegaron ¿quiere que los reúna?
— Muchas gracias Shion, pero me gustaría hablar con Kanon primero
— Ojala no lo tomen a mal
— Espero que no, pero es lo único que tenemos.
….
Kanon, no pudo sentirse más que curioso por ser el primero en hablar con la diosa, sin duda ella debía tener algo bueno en mente para él, si lo analizaba desde cierto punto, sus habilidades eran tan buenas como las de su hermano, pero el caballero de Géminis, era Saga y no él.
Y si lo que quería la diosa era decirle que se apartara de la situación, era lógico, a pesar de estar en igualdad de condiciones como los otros en ese momento, apenas todos recuperan su habilidad y sus armaduras, Kanon sería un cero a la izquierda.
Su cabeza empezó a doler, así que se obligó a no pensar en eso, por primera vez quería ser optimista, tal vez, solo tal vez, Athena tenía un buen plan para él.
— Mi señora — dijo postrando una rodilla en el suelo e inclinado la cabeza
— Por favor Kanon, ponte de pie — pidió la diosa con una hermosa sonrisa
— ¿Mi señora, a que debo su llamado?
— ¿En serio, vas a estar hablándome así todo el tiempo Kanon? — se quedó meditando ¿cómo más quería que le hablara? ella era su diosa.
— Si lo que desea es que le trate de la misma forma que lo hacen los mocos...perdón los santos de bronce, no estoy de acuerdo.
— Esta bien, no te obligare a nada
— En todo caso ¿Por qué ellos le hablan con tanta confianza? — Soltó sin darse cuenta — si me permite saber — corrigió rápidamente
— Crecí con ellos, no sabían quién era yo, hasta mucho tiempo después, son mis amigos, siempre lo han sido, los amigos no tienen que hablarse con tanto respeto. Yo quiero que ustedes sean mis amigos también
— Tomara tiempo, pero se lograra mi señora
— Bueno, tengo algo que decirte, es sobre Poseidón.
Kanon escuchó atentamente lo que Saori tenía que decirle, su alma pasaría a ser del servicio de Poseidón, con ello se pactaría una alianza entre dioses.
Kanon tendría un lugar asegurado dentro de una orden y la posibilidad de pelear al lado de su hermano como un guerrero digno y no como una sombra.
— Claro esta Kanon, que esto es decisión tuya, no mía, ni mucho menos de Poseidón — El hombre seguía en silencio — puedes tomarte el tiempo que desees, no tiene que ser ya.
— De acuerdo, lo pensare, le comunicare cuanto antes mi decisión
— Perfecto, ahora tengo que reunirme con todos, puedes esperar acá o ayudar a Shion a decirle al resto que venga.
— Yo, le ayudare al patriarca — Se fue sumamente pensativo, no espera algo así ¿qué tan bueno sería aceptar la oferta de un dios, que no le quería mucho?
…..
Las viejas costumbres no se olvidan, y era justamente eso lo que estaba pasando, los santos de oro estaban al frente de la diosa, organizados uniformemente, Saori, no pudo sentirse más que orgullosa de saber que aun contaba con la fidelidad de los guerreros.
Como lo había dicho Kanon, esas no eran costumbres de los chicos de bronce, que parecían no entender mucho sobre el protocolo, pero hacían su mayor esfuerzo, culpa suya por mantenerlos al margen de los asuntos del Santuario.
— Chicos, nuevamente me disculpo por la forma tan grosera en que los hice volver a esta realidad, pero no tuve otra alternativa. Como les dije, deseo que apenas logremos vencer a nuestro enemigo todos vuelvan a sus vidas normales, y no, no les haré olvidar otra vez — se apresuró a decir interpretando el silencio de sus santos — esta vez quiero que mantengan sus recuerdos intactos, pero después de esto no les haré luchar nuevamente — Saori alzo la vista, los miro uno a uno detalladamente y reparo en algo — ¿Emilio? — Este la miro sorprendido — ¿tu hermana? ¿Por qué no está aquí?
— Mi señora, ella huyo del Santuario hace mucho tiempo, no se siente parte de la orden, no quiere ser una molestia
— De acuerdo, hablare con ella después. He puesto un campo de fuerza alrededor del Santuario, ningún cosmos maligno entrara a este lugar, o por lo menos eso espero, por lo tanto hay que tener muchas precauciones, quiero que se organicen para que el primer y último templo estén siempre protegidos
— Esa tarea puede encomendármela a mí, señora — pidió Shion — organizare las guardias.
— Excelente, por otro lado debemos empezar con un entrenamiento riguroso, sus habilidades no están perdidas, sé que estas, se manifestaran en cualquier momento, pero su estado físico ya no es el de antes, por lo que hay que centrarnos en la resistencia de su mente y su cuerpo, para que, como en el pasado, puedan controlar el cosmos — Saori suspiro, aquí venia lo difícil — por lo tanto, y para acelerar un poco el proceso, Shion, Dohko, Sorrento y Poseidón estarán a cargo de los entrenamientos.
— ¿Poseidón? — Se exaspero Seiya — ¿Saori, estás loca? — Shion le dirigió una mirada furiosa — perdón, mi señora ¿está usted demente?
— Seiya — regaño el patriarca
— Déjalo — pidió la diosa — ¿no te parece apropiado entrenar con un dios?
— No, si este nos quiere muertos
— No exageres Seiya — intervino Shun — si él quisiera matarnos, ya lo habría hecho, además fue él quien nos ayudó en Hades.
— Esta bien — acepto en un resoplido
— Sé que no todos están de acuerdo con esto, pero es una buena oportunidad — solo hubo silencio — espero que sus respectivas acompañantes estén cómodas, sé que no hay mucho personal, pero no puedo fiarme de cualquiera. Ya pueden retirarse
— ¿Mi señora? — Llamo Shaka — ¿hay algo adicional acerca de nuestro enemigo?
— Lamentablemente no mucho, creemos que se trata de un mortal con la habilidad para hacer que un dios reencarne, tal vez lo esté manipulando. Pero no estamos seguro, espero me perdonen por no poder hacer más
— No es su culpa mi señora — contesto Saga.
— Bueno, descansen esta noche, mañana empezaremos con todo
— Si — contestaron todos
— ¿Kiki? — el aludió giro hacia la diosa — quiero hablar contigo un momento
— Si, si señora
…
— Señorita le pido mil disculpa si tal vez robe dinero de su Fundación — se disculpó Kiki
— Lo hacías por una buena causa ¿no? — comento la diosa
— En algún momento le pedí a varias organizaciones colaborar con suministros o recursos para un par de orfanatos, entre esos, el que yo crecí, se negaron
— Entonces tú tomaste los recursos por tu cuenta
— Les hice un favor a todos — contesto sin inmutarse
— Pues me parece que hiciste un excelente trabajo — Kiki se quedó sorprendido — hasta que te atraparon
— Bueno, sé que no lograría estar oculto por mucho tiempo — se desplomo
— No te pongas así Kiki, me han dicho que tienes un buen trabajo, y es legal
— Sí, pero me limita, no es bueno vivir así
— Kiki te hice quedar para darte dos opciones. La primera que te quedes en el Santuario entrenando como todos los demás y luches en mi orden — Saori miro al muchacho con cautela, pero antes de que este contestara ella continuó — La segunda, que me ayudes a investigar todo lo posible desde tus conocimientos, quiero ofrecerte un lugar con todas las herramientas necesarias para que puedan revisar todo lo que necesitemos, solicito de un buen técnico, no estarás en el Santuario, no hay señal de ningún tipo en este lugar, estarás a las afueras del Rodorio. Pero harás lo que más te gusta
— ¿Contare con toda la tecnología necesaria para cubrir la mayor información? — Así es
— ¿Y podre investigar y entrar a cualquier lugar?
— Si lo requerimos sí.
— Perfecto, escojo la segunda
— ¿Ni siquiera lo pensaras un poco?
— Cuando el señor Mu, me trajo al Santuario, lo hizo para cuidarme, me enseño a contralar mi cosmos y mejorar mis habilidades, pero nunca supe si yo estaba destinado a la armadura de Aries, igual siempre me gusto molestar a Seiya.
— No te sientes tan comprometido en batalla, es eso a lo que te refieres
— Creo que puedo ser de más ayuda usando mis habilidades tecnológicas
— Perfecto
Afueras del Templo Principal
Kiki no podía sentirse más feliz, ayudar a la orden de una forma eficaz le enorgullecía, y no es que él haya sido un estorbo en el pasado, él fue quien llevo la armadura de libra por los pilares de fondo del océano para que fueran destruidos por lo santos de bronce.
Ayudo a proteger a la hermana de Seiya y siempre estuvo al lado de la señorita Kido, pero ahora su misión y su trabajo serían mucho más importantes.
— Te vez muy feliz Kiki
— Señor Mu, no sabe cuánto me alegra verlo — saludo dándole un enorme abrazo
— A mi igual — pronuncio el mayor mirándolo con nostalgia — estás muy grande, has cambiado
— He estado muy bien señor Mu, la familia que me adopto me dio una excelente vida, les quiero y les valoro mucho
— ¿Dónde están ellos?
— En un crucero, muy lejos, la verdad me las ingenie para mantenerlos a salvo, no quiero preocuparlos, y no creo que todo este asunto de guerreros y dioses lo acepten bien, mi madre está un poco delicada del corazón, no quiero preocuparla
— Lamento mucho escuchar lo de tu madre. Eres un buen muchacho
— Supongo que eso no fue lo que le dijeron Milo y Camus
— No, pero creo que eso ya no es asunto mío, vamos quiero presentarte a mi esposa y de paso me cuentas que fue eso tan importante que tenía que hablar la diosa contigo, claro, si me lo puedes decir
— Claro que sí, ella no menciono que fuera un secreto
Templo de Cáncer
— ¿Qué te parece? Como te dije no es necesario que te quedes aquí, puedes quedarte en el templo de Emilio, si lo prefieres — comento Ángelo
— Bueno aquí está bien, es solo que, es un poco frio — le contesto Conny
— Es mi culpa, creo que debo mejorar el aspecto de mi templo con mi cosmos, los santos de cáncer no han sido unos dementes como yo, bueno algunos sí — respiro profundo — es difícil ver a los ojos a la muerte y no poder hacer nada por quien se ama. El anterior caballero de Cáncer, mi maestro, era un hombre solitario, se creó una mala fama alrededor de él, solo porque gustaba de estar solo, se decía que él salía en las noches y realizaba rituales satánicos; eso no era cierto, a él le gustaba salir a contemplar al mar, lo hacía sentir mejor. Luego llegue yo, algo impetuoso
— Aun lo eres
— Si aún lo soy, pero en ese tiempo, lo era más, inestable, y mal educado, mi maestro no la tuvo fácil, él era un hombre viejo, pero sabio y paciente, me enseño todo, pero yo no pude con el tema de la muerte. El Yomotsu, eh visto a caer a muchos por ahí — Ángelo calló por un momento y Conny solo espero — los rumores de que mi maestro era un satánico se extendieron por todo el Santuario, dijeron que yo era un fiel servidor, un pobre inocente que cayó en las peores manos, los niños son crueles, así que todos se alejaron de mí. Bueno excepto Emilio, no éramos buenos amigos, pero él siempre me saludaba donde quiera que me veía; Shaka y Mu, preferían ignorarme, Saga y Aioros, siempre fueron muy buenos conmigo, tal vez los únicos — era la primera vez que hablaba así con alguien, pero se sentía tranquilo en sacar un poco el dolor — ellos, los dos se fueron, me quede solo, mi maestro hablaba de traición, dijo que Athena no estaba en el Santuario, que un hombre malo manipulaba el lugar. Por su lado Arles, también hablo de traición, y que el traidor era mi maestro, me dijo, que si quería demostrar mi honor como guerrero de Athena, tenía que eliminar al traidor, y lo hice, confié más en el patriarca que en mi mentor.
— El patriarca, estaba por encima de todos ¿no? Te enseñaron a respetar más al dignatario que a tu maestro, tu mentor te enseño a darle más crédito al sumo pope que a él.
— Es cierto ¿pero dónde quedo el amor? Yo le quería
— Tal vez en ese tiempo, y para esa vida, el amor no servía de nada, eras un guerrero y un niño, no es tu culpa.
— Asesine a tantas personas Conny
— Y pagaras por eso cuando llegue el momento, ahora no te tortures, además siempre se pueden emendar los errores
— ¿Te quedarías conmigo esta noche? los cuartos son fríos
— Buen intento amigo, sabes que mi respuesta es no
— Tenía que intentarlo
Afueras del Templo de Capricornio
— ¿Qué haces aquí afuera Shura? Mañana será un largo día, por esta noche Dohko y yo nos encargaremos de la guardia
— Solo quiero contemplar un poco el lugar, creó que lo extrañaba maestro Shion
— Entiendo, no quiero ser entrometido, pero si yo fuera a morir mañana trataría de pasar cada segundo con la mujer que amo
— ¿Cree que vayamos a morir mañana? — pregunto tratando de cambiar de tema
— Es una posibilidad, por ello deberías estar con ella y no acá
— ¿Amo mucho a su esposa? ¿La madre de Mu? — se esforzó por intentar el cambio de tema
— Más de lo que te imaginas — contesto el lemuriano mirando a lo lejano — y aunque fue hace mucho tiempo, no eh dejado ni un solo día de amarla. Pero mi posición como patriarca, jamás me impidió estar con ella.
— Lamento haberle hecho recordar. Fui grosero
— No tienes por qué lamentar nada Shura, fue hace mucho tiempo y hasta el último segundo de su vida, yo la hice sonreír, y así la recuerdo siempre
— ¿No volvió a estar con nadie?
— No, siento que ir con alguien más es traicionar su recuerdo
— ¿Creé que ella quería verlo así?
— Seguramente no, pero yo prometí amarla solo a ella, y ella sabe que cumpliré mi promesa. Me alegra ver que ustedes encontraron el amor, y sé que así, como hay parejas muy lindas y unidas, hay otras que están pasando por malos momentos, tu relación en especial guarda un gran dolor ¿puedo saber por qué?
— Creí que sabía todo de nosotros
— Sus movimientos tal vez, no podíamos estar vigilándolos todo el tiempo mientras protegíamos a la diosa, no sé si sepas, pero me entere mucho tiempo después del matrimonio de Mu, pero no tienes que contármelo si no lo deseas
— Fue hace mucho tiempo — dijo sin tan siquiera mirarlo, solo recordó — cuando me case con Antonia, el mundo era perfecto, sus padres intentaron hacer de todo por impedir que no nos casáramos, pero no nos importó, de hecho un amigo nuestro tomo un curso por internet y nos casó en un parque, fue perfecto — sonrió — luego compramos nuestra casa, era grande con un jardín hermoso, reunimos todo el dinero que podíamos para pagar la cuota inicial, fue difícil, la casa necesitaba muchos, muchos arreglos, pero no nos importaba. Las cosas se nos fueron dando poco a poco, amigos y familiares nos colaboraron con varios arreglos, hasta sus padres — Shura guardo silencio, Shion solo le observo, para el chico no era fácil contar su historia y aun el mayor no entendía por qué — nos pasó algo maravilloso Antonia se embarazo — Shion contemplo el rostro del guerrero ¿Qué paso? ¿Dónde está? Quiso preguntar, pero las palabras no acudieron a su boca — yo conseguí el puesto que quería, era genial, un hijo y un ascenso, podía darle a mi familia lo que tanto quería, construí un hermoso lugar para la bebé, no escatime en gasto, quería que todo fuera perfecto para Isabel…
— Shura no tienes que continuar si no lo deseas — aconsejo viendo el agobio en hombre
— Cuando llego Isabel era todo bello, sus ojos color miel, se parecía tanto a Antonia, hermosa, pequeña, frágil, pero los problemas empezaron a surgir. Antonia siempre estaba cansada, yo trabajaba mucho y ella peleaba porque yo no pasaba tiempo con ellas. Descuide a mi familia maestro, yo quería más, si trabajaba más, podría hacerle muchas mejoras a la casa, Isabel y Antonia tendría un castillo, el lugar que ambas merecían, pero las peleas me abrumaban y yo, solo a veces, no quería llegar a casa.
— Shura es normal, son cosas que pasan, un hijo te agota en muchos aspectos.
— Fue culpa mía — continuo sin prestar atención — Isabel tenía 4 años, a ella le encantaba correr por el jardín, perseguir mariposas, había una zanja, una maldita zanja, no muy profunda, ya Isabel había caído en ella, se raspo la rodilla, Antonia me pidió arreglarlo. Yo dije que lo haría, tenía un buen proyecto, construiría un pequeño patio de juegos en ese lugar, pero siempre lo pospuse. Un día los padres de Antonia fueron a almorzar a la casa, quede en salir temprano e ir por ellos al aeropuerto, me ocupe, mis suegros llamaron molestos Antonia, duraron una hora esperándome antes de aventurarse a tomar un taxi, estaban cansados. Mi esposa me llamo furiosa, molesta y ella no se percató de que Isabel estaba afuera, corriendo tras una maldita mariposa, Antonia peleaba y yo me disculpaba, me dijo «iré a buscar a Isabel, parece que callo nuevamente en la zanja ¿Cuándo vas arreglarla es maldita cosa?» Y luego colgó. Yo continúe en la oficina como si nada, hasta que recibí una llamada de Oscar, el padre de Antonia y su voz… Lo último que recuerdo es que estaba en el hospital, Antonia lloraba y me decía que era mi culpa, yo le gritaba, que la culpa era suya por no estar pendiente de la niña, el doctor salió — Shura suspiro fuertemente, intentaba vanamente que su voz no se quebrara — Isabel murió; se golpeó la cabeza cuando callo por la zanja, se golpeó en la cabeza con una maldita roca, ella murió y solo tenía 4 años
— Shura, hijo, lo lamento mucho. No es culpa de nadie, lo sabes
— No maestro, si hay culpables. Antonia y yo, somos los únicos culpables de todo, nosotros le dimos la vida, y por nuestra irresponsabilidad la matamos, si hay culpables maestro, jamás me perdonare por no haber arreglado ese maldito lugar, y creo que jamás la perdonare a ella por dejarla sola. Estuvimos dos largos años en terapia, no ha servido de nada, antes de viajar a Londres Antonia me pido el divorcio, luego de lo que paso en la boda de Aioria ella dijo que no quería que me fuera, creo que solo tiene miedo de estar sola, y de volver a ver la muerte de cerca
— Shura si no aprendes a perdonar, no lograras hacer las paces con ella, tal vez ella no tenga miedo estar sola, tal vez ella no quiera volver a perder a la persona que ama, tu eres lo único que le queda del amor que tanto se tenían, no es culpa de nadie Shura, entiéndelo. ¿Aun la amas?
— Mucho, pero no es fácil mirarla y ver a Isabel en sus ojos, no es fácil nada de esto
—Todo estaré bien Shura, ya lo veras, solo tienes que perdonarte a ti y a ella, Isabel no volverá con el hecho de que ustedes se recriminen uno al otro lo que hicieron mal. ¿Crees que Isabel quería verlos así?
Shura sonrió, la misma pregunta, los dos habían amado y perdido, tal vez si Isabel estuviera allí todo sería más sencillo, pero ella se había ido, él no podía seguirla, no por ahora.
Antonia era la razón, por la que él aún seguía con vida, ella debía ser su prioridad.
Afueras del Templo de Aries — a la mañana siguiente
— Es increíble ¿Por qué nosotros tenemos que quedarnos a cuidar el lugar mientras ellos se van a entrenar? Creo que aún nos subestiman
— Cálmate Seiya, recuerda que los entrenamientos de los santos de oro siempre se llevaban en privado, es bueno mantener la tradiciones, sobre todo para volver a tolerar el ambiente de trabajo
— Hablas como un psicólogo Shun
— Trabajo con uno
El día había empezado con una rigurosa agenda, como lo mencionaba Seiya los primeros en tomar lugar en los campos de batalla para iniciar con el entrenamiento fueron los santos de oro.
Mientras que a los de bronce y plata se tuvieron que quedar a vigilar el Santuario, y era Seiya y Shun quienes vigilaban el primer templo.
El santo de Pegaso peleaba sin razón alguna, estaba indignado, y justo cuando le iba a recordar a Shion y Dohko toda su ascendencia y descendencia por si acaso, diviso a lo lejos unas figuras acercase.
— Prepárate Shun — alerto y se pusieron en guardia los dos
— ¿Quiénes son? — pregunto el peliverde
— ¿Qué? ¿Por qué preguntas eso? Acabemos con ellos de una vez — se indignó el castaño
— Seiya no cambias — comento uno de las personas que se acercaba
— ¿Jabu? — Reconoció el aludido — que gusto verte, Nachi, Ichi, Ban, Geki, no puedo creerlo todos están aquí
— Es un gusto verte Seiya, Shun — saludo Ban
— Esto es muy bueno — dijo entusiasmado Shun
— Debemos aceptar que no fue fácil llegar hasta acá — expreso Nachi
— ¿Vienen a quedarse? — pregunto Pegaso
— Queremos hablar con la señorita Kido — Pido Jabu
— ¿Pero?
— Seiya, alguno de nosotros no nos quedaremos — comento Nachi — yo tengo una familia a quien cuidar, y este no es un lugar para ellos
— Pero podemos protegerlos — expuso Andrómeda
— Queremos hablar con la diosa — impuso con severidad Geki
— Como quieran, pasen, saben cómo llegar — escupió Seiya dándoles la espalda
— Yo voy con ustedes
— ¿Qué haces Shun? — quiso saber el griego
— Oye es nuestro deber proteger el lugar y por más que ellos sean antiguos aliados, pueden ser una amenaza, recuerda que sospechamos de todos en este momento, quédate aquí Seiya, yo les escoltare con Athena
— Has lo que quieras Shun, te tomas todo a muy a pecho
Templo Principal
— Debo decir que me alegra mucho verlos nuevamente, es una lástima que sea en una situación como esta
— Mi señora — dijo Jabu postrando una rodilla en suelo mientras los demás hacían lo mismo, ella se encontraba de pie junto al gran trono observándolos con delicadeza — para nosotros es un placer estar en su presencia, no importan las circunstancias
— ¿Han venido a quedarse a esta batalla? — pregunto Shion, a su lado Shun vigilaba a los recién llegados
— No todos mi señora — se aventuró a decir Nachi — lamento decirle que yo no la acompañare en esta guerra, debo estar con mi familia
— Podemos protegerla — le recordó Shun
— Y lo agradezco, pero este no es lugar para mi esposa y mis hijos
— Te entiendo Nachi — contemplo Saori — y acepto tu decisión, sabes que puedes contar con nosotros, acepta que envié una escolta para ti y tu familia
— No podría aceptar tal cosa mi señora
— Vamos Nachi — Interrumpió Andrómeda — hay una amenaza y nosotros somos la presa
— Estaré bien se los prometo
— ¿Qué hay de los otros? — pregunto Saori
— Por mi parte mi señora estoy dispuesto a quedarme a su lado — contesto Jabu, secundado por Ichi y Ban
— ¿Geki? ¿Qué hay de ti? — pregunto al único guerrero que se había quedado todo ese tiempo en silencio
— Yo — su voz se cortó — quisiera quedarme a su lado, pero… — bajo la mirada y sus ojos se llenaron una terrible tristeza — no puedo estar al lado de quien me quito mi vida
Y en un en un movimiento rápido Geki corrió con su puño cerrado hacia la diosa, un brillo destilo de este, su golpe iba hacia ella, pero un haz de luz atravesó su pecho dejándolo moribundo en el suelo.
— No — grito la mujer y corrió hacia el hombre mal herido mientras los demás no salían de su asombro — ¿Shion porque lo hiciste? — pregunto esta, con lágrimas en los ojos mientras intentaba detener la hemorragia del cuerpo del sujeto
— Mi señora iba a lastimarla — contesto el mayor
— Mi señora — pronuncio Geki sin fuerza — lo lamento
— ¿Por qué? — quiso saber la diosa
— Mi familia, fue asesinada en nombre de la diosa Athena, mi familia murió — respiro profundo — mis dos hijos y mi esposa, murieron por su culpa, mi señora, yo — nuevamente tuvo dificultad para hablar — yo no podría estar al lado de quien me quito lo que más amaba en este vida.
— Geki yo lo lamento mucho — se disculpó ella entre sollozo, pero él no la escucho, ya estaba muerto. Por su parte Shion y Shun se pusieron en alerta frente a los otros cuatro
— ¿Qué hacen? — pregunto Saori viéndolos a todos
— Son una amenaza — contesto Shion
— Claro que no — contesto Jabu — desconocía las intenciones de Geki, nos encontramos en este lugar, no sabía nada de él, ni de su familia, vengo acá con buenas intenciones, señorita Saori debe creerme
— ¿Nachi aun así quieres irte? — pregunto la chica
— Sí — contesto este
— ¿Seguro? Mira lo que le paso a Geki
— Sí me señora, entre más me mantenga lejos de este lugar mi familia estará a salvo
— Es tu decisión — dijo dándoles a todos la espalda — Shion, encárgate de ubicar a los otros tres, prometieron quedarse y confió en ellos
— De acuerdo — contesto este, no estando muy convencido de todo
Campo de Batalla
El entrenamiento había empezado temprano, el dios Poseidón, Dohko y Sorrento se turnaban y le daban, literalmente una paliza a los chicos.
Por otro lado Aioros peleaba con un arco y una flecha, no se imaginaba haber olvidado algo tan sencillo, pero así era, sus saetas caían en cualquier lado menos en el blanco.
Mu y Shaka se hallaban meditando unos pasos más allá.
— ¿Cómo va el entrenamiento? — pregunto Alejandra acercándose con Gloria hasta Laila quien se hallaba con Conny
— Lo importante es que tienen la cabeza dura — contesto la sueca
— ¿Tan mal van? — pregunto Gloria
— Mal es poco para el desastre que estamos presenciando — comento la inglesa
— ¿Por qué Mu y Shaka están por allá sentados? — quiso saber la pelinegra
— Porque son unos flojos — contesto Gloria
— Claro que no — dijo Laila — están meditando, entrenan la mente
— En pocas palabras si son unos flojos —comento Conny con una sonrisa
— Buenos días — saludaron Silvia y Sarah
— Hola — contestaron las otras
— ¿Cómo les va a los chicos? — pregunto la argentina, las demás se quedaron en silencio y una flecha rozo al lado de ellas
— Perdón — se disculpó el arquero
— Veo ¿creen que corramos peligro en este lugar?
— Con la mala puntería de Aioros lo dudo — contesto Alejandra y todas se echaron a reír.
Despacho de Athena
La noche había llegado muy rápido, los santo de Athena se dirigieron cada uno a sus templos, totalmente golpeados y agotados, sus esfuerzos de ese día habían sido en vano, pareciera que en vez de mejorar, empeoraban con cada minuto y el rumor del ataque de Geki hacia la diosa se había extendido por todo el Santuario.
— Si atacan a los chicos en este momento los van hacer mierda
— Julián no digas eso ¿tan mal estuvieron? — quiso saber Saori
— No tan mal, después de mil intentos con el arco, Aioros pudo clavar una flecha en el blanco y una en el brazo de Mu, Aldebarán dejo sin aire a Milo y Saga intentando arrojar una bola de energía a su hermano, se quemó la mano, por lo demás bien
— No puedo ser, esto es terrible — confeso la diosa tumbando en su sillón
— Tal vez mañana estén mejor, quizás nosotros hemos sido un poco rudos ¿Cómo es eso que te atacaron?
—Un Santo de bronce, llego con otros, su familia fue asesinada, aparentemente por mi culpa
— ¿Cómo lograron entrar acá? ¿No pusiste una barrera?
—Lo hice, pero ellos están protegidos con mi cosmos, por ello entraron
— Tenemos que reforzar esa barrera, nuestro enemigo puede ser cualquiera
— ¿Nuestro enemigo? — pregunto curiosa
— Estamos juntos en esto, prometí estar a tu lado
— ¿Kanon te dijo algo? — pregunto tratando de cambiar de tema
— No, pero sé que dirá que sí ¿tú qué opinas?
— También creo que dirá que sí
— ¿Qué paso con los otros? Los que acompañaban al hombre que te ataco
— Uno se fue, los otros tres están en una cabaña
— ¿Por qué no están en los templos como los demás?
— Shion quiere tenerlos vigilados, es mejor que no se aventuren por los templos
— Tienes un Patriarca sabio, por otro lado estos entrenamientos deben de ser equitativos, Seiya y los otros deben entrenar con los dorados, si es necesario que Dohko, Shion, Sorrento y yo nos turnemos para vigilar el lugar, hay que hacerlo ¿Qué sacas con dejar a un grupo de inútiles vigilando las doce casas si no saben cómo defenderse? Además — prosiguió antes de que Saori hablara — si estos entrenamientos son privados ¿qué hacían las esposas de estos hombres en pleno campo de batalla? creo que los estaban distrayendo, ya sabes, todos querían aparentar ser mejor delante de sus nenas
— Tienes razón con lo primero, y por otro lado ¿que pongo hacer a las chicas? no creo que supieran que era privado el entrenamiento
— No sé, ponlas a lavar o cocinar, hacer cosas de mujeres — se arrepintió de decir eso después de la cruda mirada de Saori — no estoy diciendo que las mujeres sirvan solo para eso — una mirada fulminante más — no es que tengan que hacer cosas domésticas, es solo que deberían están haciendo algo más productivo, en vez de estar contoneándose por ahí
— ¿Contoneándose?
— ¿No las has visto? Muchas de ellas están, wow
— No Julián creo que no las eh mirado bien
— No te exaltes, sabes que solo tengo ojos para ti
— Vete al diablo, ni porque me importara lo que pienses, es solo que ellas son las compañeras de mis santos, y merecen respeto
Templo de Virgo
— ¿Qué te ha parecido el lugar? — pregunto Shaka a su esposa quien no estaba muy contenta viendo el estado en él que llego.
—Este es un lugar hermoso
—Sabía que te gustaría Luna, tiene ese toque antiguo que tanto amas
—Es hermoso, un lindo lugar, y este templo es sencillamente increíble, un espacio muy grande y muy desaprovechado
—Es para las batallas, aquí enfrente a Ikki y a Saga
—Peleaste contra tus compañeros, tuvo que haber sido una batalla muy cruel
—Fue ignorancia mi niña, con ambos, pero con el segundo yo tenía un plan. ¿Qué tal las otras chicas?
— Debo ser sincera, no me gusta Silvia
— ¿Cuál es Silvia?
— Creo que es la novia, o casi novia de Kanon
— Sí, ya sé cuál es ¿Qué pasa con ella?
— Creo que oculta algo, no es muy sincera que digamos, pero solo hable con ella un momento, no puedo decir mucho por una pequeña charla
— Tienes razón. Ven quiero enseñarte algo, no hagas mucho ruido, no quiero despertar a Shun
— Dudo que este dormido, le vi muy intranquilo, y si lo que me vas a mostrar es el jardín de abajo, ya lo halle y esta horrible
— ¿En serio? Es el jardín de los sales gemelos, después de la batalla con Saga se marchito un poco, pero no, es otra cosa la que tengo que mostrarte.
— ¿Un túnel? — pregunto viendo el lugar
— Hay tres ¿ves? Ese de allá comunica el templo de leo con el de virgo, y luego puedes seguir hasta libra, es el pasadizo, para llegar de una casa a otra.
— Más rápido que las escaleras ¿Por qué me hiciste subir por el otro lado entonces?
— Para que apreciaras los otros templos — contesto con desinterés, pero aquello no convenció a su esposa — está prohibido mostrar a otros estos caminos
— ¿Y porque me lo enseñas?
— Porque necesito que tengas en cuenta un camino muy importante, ese de ahí — señalo hasta un pequeño túnel, que atravesada el que comunicaba cada templo — ese te llevara a las afueras del Santuario, muy lejos. Si algo malo llega a pasar quiero que te vayas por ahí, lo más rápido que puedas, y no te detengas hasta llegar al otro lado, el puerto queda cerca, tienes que marcharte si las cosas se ponen muy feas acá
— No, no me iré sin ti.
— Luna, necesito que me prometas que si algo malo llega a pasar, te iras, llévate a todos los que puedas contigo, a Gloria, Laila, a todos los que puedas, prométeme que te iras
— Shaka por favor no me pidas eso
— Alejandra, por favor, prométemelo — ella calló — ¿Alejandra? ¿Luna?
— Prométeme tú primero, que llegaras conmigo pase lo que pase
— Luna por favor
— Hazlo Shaka, o no te prometeré nada, si me voy, tú tienes que llegar después ¿sí?
— Sí, iré contigo, siempre estaré contigo, lo prometo
— Está bien, te prometo irme si las cosas se ponen feas — contesto bajando levemente la cabeza, mientras él la abrazaba fuertemente — ¿el otro a donde lleva?
— Al pueblo, tampoco estarás a salvo allí, así que no olvides tomar aquel
— De acuerdo
Templo de Aries
— Cielo santo Mu, ese tonto pudo haberte matado — comento Gloria limpiando la herida del brazo de su esposo
— Solo fue un rasguño hermosa, no pasa nada, el doctor dijo que estaba bien — conforto él
— Si esto se hubiera desviado un centímetro más te hubiera dado en el brazo de lleno o en el peor de los caso, en el pecho — dijo molesta arrojando las gazas
— Pero no paso
— ¿Vas llegar todos los días así?
— ¿Y si te traigo chocolates cuando llegue?
— Cielo santo Mu, Dios, no podré estar tranquila, Mu te juro que si te mueres, iré al mismo infierno a sacarte de allá a patadas, así que más te vale mantenerte con vida
— No moriré — dijo atrayéndolo hacia él — no podría dejar esta belleza por ahí sola
— No digas tonterías, ¿después de esta paliza aun puedes responder con tus deberes como esposo? — comento muy cerca de su odio
— Siempre tengo ánimo para mi bella señora — Mu beso a Gloria en los labios pero se detuvo abruptamente por un ruido afuera
— ¿Qué sucede? — pregunto ella extrañada
— Hay algo afuera
— ¿Cómo sabes?
— Bueno hay cosas que no se olvidan, quédate aquí, si escuchas algo raro quiero que corras al siguiente templo, por el camino que te enseñe.
— Pero…
— Pero nada, solo haz lo que te digo
— ¿Cómo sabré si está pasando algo malo?
— Amor lo sabrás, solo tienes que estar atenta
Mu salió con cuidado miro a su alrededor pero la oscuridad no le permitía ver bien, si tan solo tuviera su cosmos sabría si había alguien o no allá afuera.
— ¿Quién está allí? — pregunto y se sintió estúpido, pero si en verdad había alguien afuera y este tenía un poco de decencia contestaría.
— Mu, que alegría verte — dijo una hermosa mujer de cabellos azules arrojándose a sus brazos
— Lyfia, no puedo creerlo — dijo mirándola de arriba abajo — estas bellísima — luego miro al hombre que la acompañaba — tu eres
— Frodi espero que no me hayan olvidado caballeros
— Claro que no ¿pero qué hacen acá?
— Vine a traerle algo a la diosa Athena, algo que quizás pueda serviles a todos
— Genial, los escoltare con ella — invito a los recién llegados a seguirle
— Un momento Mu ¿subiremos todas esas escalinatas?
— ¿Qué pasa Lyfia? es bueno para la salud y saludaras a los demás chicos
— No sabes cuánto me encantaría verlos a todos, pero en serio me urge ver a la diosa lo antes posible, así que si hubiera una forma de llegar a ella mucho más rápido te lo agradecería demasiado
— De acuerdo
Templo Principal
— Lyfia es un gusto tenerte entre nosotros — comento Saori acortando la distancia entre ellas
— ¿Cómo es que siguen pasando la barrera? — quiso saber Julián
— Yo la deje entrar — contesto mordazmente la diosa
— Lamento ser inoportuna Athena y haber llegado así, pero traigo algo para usted que puede ser de mucha ayuda
— ¿De qué se trata? — quiso saber la pelila. Frodi se acercó a las mujeres sosteniendo un ánfora
— Este recipiente contiene agua de vida, agua de los elfos del bosque
— ¿Elfos? ¿Aún hay elfos? — quiso saber Kido
— No tantos como antes, es una raza que se está extinguiendo lentamente — comento Julián — ¿pero cómo lograste obtener ese líquido?
— Ellos hacen parte de las tierras de Asgard, también están agradecidos con los santos
— ¿Y que hace exactamente? — pregunto Saori
— El agua de vida, reconstruye almas, cuerpos y mentes — explico la asgariana — creo que si los santos beben de ella, podrán recuperar ciertas habilidades y que el recobro de su fuerza sea mucho más pronto
— Eso es genial, ellos están desesperados, es de ayuda — comento alegremente la griega
— No es tan fácil mi señora — le interrumpió Lyfia — si el agua, es bebida por un mortal normal, le provocara la muerte, este líquido es para aquellos que están más allá de lo humano
— Eso puede matar a mis santos ¿para que la trajiste entonces?
— Entiéndelo Saori — intervino Solo — nosotros tres podemos contrarrestar los efectos de ese líquido, entre los tres los trajimos de vuelta, así mismo podemos evitar que mueran, es una buena opción no la descartes
— No arriesgare tanto
— Mi señora, es una buena oportunidad, como le comenta el señor Poseidón podemos mantenerlos vivos
— No quiero perderlos ahora, no después de todo lo que hemos hecho, no es fácil
— Ten un poquito de fe Saori, prometí estar a tu lado y eso incluye ayudar a los chicos en todo
— Yo también hare mi mayor esfuerzo, no hubiera venido hasta acá con esto, sin estar dispuesta ayudar en lo que sea
— Lo meditaremos esta noche, mañana se lo comentare a los chicos y ellos tomaran una decisión
— Lamento informarle mi señora que no podemos hacer tal cosa — Saori miro a Lyfia confusa — el agua de vida pierde sus componentes 24 horas después de ser sacada de la fuente, y me tomo 16 horas llegar hasta acá, por ello, no tenemos mucho tiempo, conseguir otro poco de este líquido puede costarnos la vida, los elfos cuidan sus recursos celosamente, así que no nos darán más como si nada
— ¿16 horas? Pudiste comunicármelo antes, hubiera enviado a Shion por ti
— No quería ponerlos en evidencia, es mejor hacer las cosas con precaución
— Arriesgando tu propia vida — expuso Julián — pudiste estar en grave peligro Lyfia
— Con todo respeto señores, yo jamás permitiría que algo malo le pasase a la señorita Lyfia
— Hace bien Frodi — agradeció la diosa — no tengo muchas opciones, le pediré a Shion que reúna a toda la orden
...
— En serio tuve un buen sueño en el que usaba mi aguijón en el trasero de Aldebarán
— Por favor Milo cuantas veces debo disculparme, no lo hice con intención
— Mira grandote ese golpe que me diste casi me mata, me quede sin aire
— Es porque eres un debilucho
— ¿Que dijiste Aioria?
— Escuchaste bien bicho
— Chicos, basta — pido Saga — estamos en el templo principal, muy pronto la diosa vendrá a vernos y no querrán que los vea en una discusión sin sentido.
— Al paso que vamos, el enemigo no tendrá que hacer nada, nos mataremos entre nosotros — comento Kanon
— Muchachos buenas noches — saludo Saori. Mientras todos hacían una reverencia — tenemos el privilegio de contar con una invitada muy especial.
— Lyfia — Dijo Aioria dándole un gran abrazo, el cual no le hizo mucha gracia a Marín ni mucho menos a Frodi — que alegría verte, estas hermosa
— Gracias — contesto esta sonrojada
— Lyfia nos ha traído algo que nos puede ser de mucha ayuda — explico Athena — se trata del agua de vida, de los elfos del bosque. Esta ayuda a rehabilitar el cuerpo, la mente y el alma, podría ser de refuerzo para que sus habilidades se recuperen más rápido — todos los chicos se miraron sorprendidos esa era una agradable noticia — pero hay un inconveniente, si un mortal cualquiera bebe de este líquido morirá
— Nosotros somos mortales cualquiera — medito Saga — ¿moriremos?
— No con la ayuda de nosotros — se apresuró a decir Julián
— No están obligados a beber el agua — expuso Saori — pero si lo desean, Lyfia, Julián y yo, haremos todo lo posible por mantenerlos con vida, pero será doloroso, también debo decirles que no lo pueden pensar por mucho tiempo, ya que el agua perderá sus propiedades en menos de siete horas.
— Señorita Athena, yo no beberé del agua — comento Shaina — no en mi condición, no quiero exponer la vida de hijo
— Entiendo
— Igualmente yo — expuso Laila — nada más vine porque mi hermano me lo pido, pero ya hace mucho tiempo que deje esto de la orden atrás
— Esta bien — espero, pero nadie más hablo — supongo que los demás están dispuestos a beber del agua — Saori no pudo sentirse más angustiada, miro a Lyfia y luego a Julián quienes con un gesto de aprobación nuevamente le demostraban que estaban con ella — entonces que así sea
El agua de vida fue vertida del ánfora en vasos de cristal, cada santo tomo uno, mirándolo en silencio.
— Bueno salud — dijo finalmente Milo rompiendo el incómodo momento y levanto el vaso mientras todos hacían lo mismo
— Salud — contestaron todos en unísono y bebieron
— No está mal — comento escorpio, pero su vista se nublo y cayó al suelo, uno a uno fueron derrumbándose, Athena se acercó a ellos, había cometido un grave error
Continuara
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A todos muchas, muchas gracias por leerme, espero que continúen en esta loca aventura, y espero no haber ido muy rápido en este capítulo, pero no quería llenarlo con muchas cosas que tal vez no venían al caso.
Vamos conociendo y sabiendo cosas pequeñas de los santos y la idea es ver más de cada uno más adelante, seguramente algunos tendrán más protagonismo que otros, pero no es cuestión de preferencias, sino que la historia me funciona mucho mejor así.
Nuevamente muchas gracias y espero seguir contando con su apoyo.
Nos estamos leyendo.
