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—No sabes el daño que estas causando

—No te veo muy dispuesto a detenerme, creo que disfrutas de todo esto

—Te equivocas, jamás disfrutaría del dolor ajeno

—Eres un maldito hipócrita, gusta del dolor ajeno, te excita, lo disfrutas, no lo niegues, no eh llegado hasta aquí solo porque seas débil, no, es porque tú también lo deseas, porque te agrada, te agrado matar a tu hermano, y te agrado matar a tu padre, y te agrada ver a la gente morir, porque eso es lo único que hay en ti, muerte, todo lo que amas muere, y amas verlos morir

—Te equivocas, te equivocas

—Dime Saga, si las cosas no son así ¿Por qué no haces algo para cambiarlo? ¿Por qué permites que siga haciendo daño? ¿Por qué me dejas vivir en ti? Han sido 13 años, 13 años. No se trata de cobardía, ni de debilidad, se trata de satisfacción, te gusta, no lo niegues. Ambos seremos reyes, lo sabes. Amas el poder, no harás nada para detenerme. Saga.

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— ¿Saga? ¿Saga?

— Basta — grito, se sintió mareado y nuevamente cayó, estaba en un lecho duro, su cabeza dolía demasiado

— Saga amor, estas bien, es un sueño, solo es un sueño

— ¿Sarah? ¿Un sueño dices?

— Y uno muy feo, gritaste muy fuerte, me asustaste ¿Qué soñabas?

— Nada importante, algo del pasado

— ¿Sobre el Santuario?

— Especialmente del Santuario ¿Dónde estoy?

— En la enfermería, estabas muy mal, creí que morirías

— ¿Mis hermanos? ¿Athena? ¿Cómo están todos?

— Todos estaban muy mal, pero Mu salió de la enfermería hace un par de horas, Kanon hace como 15 minutos se levantó y se fue — explico la pelinegra mientras ponía paños de agua tibia en la frente del guerrero — aún hay 6 en este lugar, escuche a las enfermeras decir que esa mujer que llaman Athena, Julián y la otra chica están muy delicados.

— ¿Por qué?

— Dicen que sus esfuerzos por mantenerlos vivos fueron excesivos, parece que gastaron mucha energía, pero se repondrán, te lo aseguro

— Debo irme, si los dioses están delicados el Santuario es vulnerable — intento incorporarse, pero su fuerza se fue y nuevamente cayó sobre la almohada

— Saga por favor, tienes que descansar — pidió la mujer — muchos ya están de pie, y se veían bien cuando salieron de acá, ellos se encargaran de cualquier eventualidad. Tú descansa

— No es sencillo

— Lo sé hombre, pero no estas condiciones, tampoco es que seas de mucha ayuda

— Gracias por subir mi ánimo amor

— Con gusto, ahora iré a ducharme y regreso en una hora, no quiero llegar y no encontrarte

— Hablas como una madre preocupada por su hijo

— Hablo como una mujer que ama a un hombre y no quiere que nada malo le pase

— Te amo Sarah

— También te amo Saga, de verdad te amo, nunca lo olvides

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Minutos más Tarde en el Templo de Géminis

— ¿Qué demonios estás haciendo Sarah? — pregunto totalmente molesta Silvia

— ¿Que no ves? — bufo molesta la otra, haciendo referencia al gran desorden de ropa y equipaje sobre la cama — seguramente no, para que sepas, he decidido irme de este lugar

— ¿Cómo que te vas? ¿Estás loca? No puedes irte en un momento así. Saga está en el hospital y…

— Conozco exactamente la situación — continuo sin dejar de guardar su ropa en la maleta — pero no me puedo quedarme ni un minuto más en este lugar — tomo el morral y se dispuso a salir

— Por favor Sarah ¿Por qué haces esto?

— Porque me enamore de Saga perdidamente — confeso sin mirar a los ojos de su amiga — yo simplemente no puedo, ni quiero ver a Saga morir, no puedo continuar con esto

— No entiendo, esto pasaba todo el tiempo cuando vivíamos en Estados Unidos, nunca sabíamos si iban a volver

— Es diferente — contesto llorando — siempre confié en las capacidades de Saga, sabía que todo estaría bien, estaba vez, lo que paso anoche, lo que esta pasando…Silvia por favor, por favor

— No puedo creer que me hables en serio ¿Cómo puedes hacer esto? Tu…

— Lo lamento Silvia, pero yo no puedo seguir con esto — termino alejándose hacia la salida del tercer templo. Silvia solo la vio alejarse, un haz de luz dorada penetro en el recinto e impacto el cuerpo de Sarah de lado a lado

— Sarah — grito la argentina, acercándose de inmediato para retirarla de la entrada ya que miles de destellos como el que la hirió empezaron a caer como lluvia frente a la casa de Géminis — resiste Sarah — suplico tratando de poner a ambas a salvo

— No — pronuncio la estadounidense con dificultad, la sangre que brotaba de su boca no le dejaba respirar bien — no, no lograran…vencerlo.

— Sarah — pero la chica había quedado totalmente inmóvil, Silvia temió lo peor

— ¿Silvia, Sarah?

— Estamos acá Shaina — contesto aun con el cuerpo de su amiga en los brazos — no sé qué paso — quiso explicar cuando vio a la peliverde — solo vi una luz y luego Sarah se desplomo

— Vamos tenemos que salir de aquí — pido la italiana acercándose a las dos mujeres, y no pudo reprimir su angustia al tomar el pulso de Sarah — vamos, vamos

Afueras del Templo de Géminis

Aquellos hombres no tuvieron inconveniente en entrar, la barrera de Athena estaba débil y todos adentro eran vulnerables.

Seguramente el patriarca y los otros dos guerreros estaban cuidando de los dioses, por lo que llegar hasta ellos sería complicado, pero acabar con el resto de la orden Atheniense en ese momento seria sencillo.

Los dos corriendo colina abajo justo al frente de los doce templos, si las indicaciones eran correctas lograrían penetrar en las casas sin problema y así lo hicieron, el plan, acabar con cuanto caballero se les cruzara y así fue cuando uno de ellos decidió detenerse en el templo de géminis e impactar contra este en una lluvia de energía imparable, el otro más sin embargo siguió por el Santuario como si nada.

— Eres un cobarde al atacar un recinto sagrado de esa manera — pronuncio una voz logrando que el hombre dejara de arremeter contra el tercer templo

— ¿Recinto sagrado? —Bufo el hombre — ¿cómo hozas llamar a este lugar sagrado? cuando muchos murieron en nombre de Arles aquí, y la tal Athena no hizo nada.

— Cuida tus palabras. Yo Sorrento te enseñare lo que es el respecto — una hermosa armadura de escamas relució bajo el sol del lugar, el hombre se asustó por un leve momento, no esperaba encontrarse precisamente con el general marino de Poseidón — contesta. ¿Por qué atacas precisamente el templo de géminis?

— Mi orden es acabar con todo guerrero, y hubo movimiento dentro de ese templo.

— ¿Quién eres?

— Un enemigo imparable — contesto abalanzando contra el general quien lo esquivo con facilidad

— No me llegas ni a los tobillos

— Maldito — se quejó y nuevamente se arrojó contra el hombre sin tener ningún resultado, un haz de luz broto de su mano y la lanzo contra Sorrento, quien de un solo golpe la desvió del camino — ¿Cómo te atreves?

Enfureció y nuevamente una lluvia de energía empezó a caer sobre el lugar, Sorrento se abalanzo contra él, logrando propinarle un gran golpe en la cabeza y así lo detuvo por un momento, el cosmos arrojado, impacto en las afueras del tercer templo y llego hasta las casas de Aries y Tauro

— Mira lo que has hecho — dijo molesto Sorrento — casi acabas con todos los templos ¿acaso tu plan es sepultar a los santos bajo sus techos?

Templo de Aries

—Me lleve un gran susto anoche, creí que Mu iba a morir, pero no muy contento con eso, sale de la enfermería a su entrenamiento ¿Qué les pasa a estos hombres?

— No te sulfures Gloria, solo tienes que entender — quiso controlar Alejandra viendo como su amiga servía con furia una taza de café

— ¿Comprender qué? Hubiera preferido que Mu fuera fanático al futbol

— Oye, yo aún sigo sin comprender bien la situación, pero viste lo que paso en la boda y luego atacaron a Shaina, según me han dicho, ellos eras guerreros realmente poderosos, el hecho de que estén en desventaja les genera una gran tensión y preocupación, no solo quieren salvar el mundo, quieren cuidar de nosotros y que todo salga bien

— En serio no puedo creer que te comas esa basura

— ¿Qué prefieres? Que me siente a llorar y a renegar por lo que no puedo, ni debo cambiar

— Hay que hacer algo Aleja

— ¿Qué? — Quiso saber, pero la peliroja no tenía respuesta a ello, un fuerte ruido las distrajo y luego una parte del techo se vino encima — ¿Gloria? — grito mientras intentaba ver con claridad bajo la nube de polvo que se levanto

— Aquí estoy — musito levemente, se hallaba atrapada bajo una columna

— Te sacare de ahí

— No vas a poder levantar esto, vete de aquí antes que el resto del templo se venga a bajo

— No te dejare

— ¿Gloria?

— Es Mu — anuncio Alejandra aliviada — Mu estamos por acá — dijo colocándose de pie y guiando al lemuriano hasta ellas, este llego en compañía de Shaka y Kanon

—Están bien — pregunto el indo

— Gloria está atrapada — los santos no dejaron de terminar de hablar a la psicóloga cuando ya todos se habían puesto a levantar la columna y ayudar a Gloria

— Chicos — alerto Aries — alguien viene

— Yo me encargo — expuso Kanon dirigiéndose hacia la entrada del pasadizo que comunica el templo de Aries y tauro — ¿Quién eres?

— Kanon, soy yo — escucho decir a Silvia y no pudo creer lo que veían sus ojos, cuando Shaina y ella se desplomaron con una Sarah en brazos

— ¿Qué paso? — quiso saber el hombre

— No sé qué paso — dijo Silvia llorando — ella estaba frente a mí, y luego vi una luz y se desplomo, por favor Kanon dime que está bien.

— Está muerta — explico, no podía mentir, el impacto había sido mortal. Shaina lo sabía, pero no quiso decir nada. Silvia solo se echó a llorar

Templo de Piscis

— Bueno estamos en tu casita pececito

— No me llames así Ángelo ¿quieres?

— Tienes que descansar hermano ¿Cómo se te ocurre salir y de una vez probar técnicas tan peligrosas? — reclamo molesta Laila

— Tu hermana tiene razón Emilio — anoto con dulzura Seika — fue muy irresponsable de tu parte hacer eso

— ¿Te vas a poner bien tío?

— Claro que si Tage, tu tío es un cabeza dura — contesto la sueca

— ¿Que fue eso? — pregunto Ángelo soltado a piscis con brusquedad sobre la cama

— Oye — protesto el sueco

— ¿No escuchaste ese estruendo pez? — pregunto molesto el italiano

— No — guardaron todos silencio y nuevamente un impacto se escuchó a lo lejos

— Están atacando el Santuario — anuncio cáncer — Laila, toma a Tage y Seika y vayan al templo principal

— ¿Qué pasara con Emilio? — pregunto angustiada la japonesa

— Estaré bien linda, solo ve con ellos

— Vamos Seika, ellos se encargarán de todo

Laila tomo a Tage en sus brazos mientras corría escaleras arriba hacia el templo con Seika tras ella.

— Pero miren nada más que par de bellezas — dijo un hombre plantándose ante ellas

— Para atrás — pido Laila colocando a Tage y Seika tras ella

— ¿Vas a enfrentarme mamá? — Pregunto con hostilidad — debo admitir que en el Santuario hay chicas muy suculentas, no quisiera matar a ninguna, así que no te pongas necia amor

— Seika, tú y Tage sigan, yo me encargo de él

— Pero Laila tu

— Solo haz lo que te digo

— Vallasen las dos — anuncio otra voz

— Ángelo

— Laila vete de acá, llega al templo principal, Shion las protegerá

— Mascara de la Muerte, aun sigues vivo, es increíble — dijo el hombre con bastante ironía

— Y lamentaras no haberme matado cuando tuviste la oportunidad — contesto cáncer con cinismo

Templo Principal

— Maestro Shion — anuncio Laila entrando al recinto

— Mantengan la calma — pido el hombre

— Pero Ángelo está en peligro — dijo angustiada la sueca — lo van a matar, parece ser que es el mismo hombre que lo ataco en Londres

—Estará bien — explico el lemuriano — Ángelo es fuerte, lograra la victoria

— ¿No piensa ayudarlo? — Quiso saber Seika

— Si me involucro, heriré a Ángelo más de lo que te puedas imaginar, es su pela, ese hombre se la debe.

Sanatorio

— Tengo que llegar al Santuario — Aioria intentaba vanamente andar por los pasillos de la enfermería, aun se sentía mareado y forzaba mucho su visión para lograr su objetivo

— ¿A dónde crees que vas? — escucho detrás de sí, fruño el ceño al reconocer la voz

— Es una pregunta muy tonta. Frodi — escupió sin voltear a mirlarlo — debo llegar al Santuario, está siendo atacado ¿No te has dado cuenta?

— Esa pregunta es mucho más tonta que la que yo formule — hablo plantándose frente al dorado — obvio que me eh dado cuento de lo que está pasando.

— ¿Entonces porque no vas ayudar? — dijo haciendo a un lado al asgariano

— Escucha Aioria, hay 6 compañeros tuyos internados en este lugar ahora, si vinieran a atacar la enfermería, serian un blanco fácil ¿Acaso no habías pensando en eso? — Leo suspiro y por primera vez presto atención — el Santuario está protegido, por los maestros Shion y Dohko, el general marino de Poseidón, y unos cuantos compañeros tuyos, mientras que este lugar no tiene mayor protección más que la que tú y yo podamos brindarle, sé que no nos llevamos bien, pero en este momento tu ayuda sirve más en este lugar que allá en los templos.

Aioria suspiro profundo y dejo de luchar para salir del lugar, acatando las palabras que Frodi le había dicho, él era consiente que ese lugar era vulnerable y su esposa estaba allí y el debería estar con ella.

Afueras del Templo de Géminis

— Es increíble que alguien tan patético se haga llamar guerrero — anuncio Sorrento con brusquedad

— Tal vez yo no sea tan fuerte, pero vendrán otros y acabaran con este chiste — escupió el hombre totalmente agotado

— ¿Chiste? El chiste eres tú

— El Santuario, solo se encarga de acabar con las esperanzas de la gente, los guerreros que aquí habitan, dicen proteger y luchar por el amor y lo único que han dejado es un mar de sufrimiento, pena y desolación

— Te equivocas, si aún gozas de tu vida es porque ellos se han enfrentado a todo por mantener este planeta a salvo

— Basura

— Basta, no quiero oír más tu endemoniada voz — llevo su flauta peligrosamente a su boca — "Dulce Melodía de Réquiem"…

Afueras del Templo de Piscis

— No sé qué ha sacado esa tenacidad en ti Mascara de la Muerte, pero no eres el mismo hombre con el que pelee en Londres

— Te advertí que debiste haberme matado

— Sí, debí haberlo hecho — arrojándose con todas sus fuerzas logro derribar al santo de cáncer, pero este, en movimiento rápido se levantó y le propino una tremenda patada en el pecho — Creo que no me será sencillo acabar contigo

— Ni con ninguno, no sabes a lo que se están afrentando, antes teníamos mucho porque morir, ahora tenemos demasiado por lo que vivir, y eso, amigo, vale más que cualquier cosa — junto sus manos, concentrado su cosmos todo lo que pudo, el alma de su contrincante había sido llevada con mucho éxito al Yomotsu

— ¿Qué? ¿Dónde estoy? — pregunto con miedo

— Dime — grito ignorando las preguntas — ¿Quién eres? ¿Quién te envía? y lo más importante ¿Quién te ayudo a entrar aquí?

— Fue mucho el daño que ustedes hicieron Santos de Athena, hay enemigos por doquier, no saben a cuantas personas lastimaron y están dispuestas a obtener su venganza — afirmo con tranquilidad y camino por los grandes senderos de la muerte — no conocía este lugar, pero había oído hablar de él, el Santo de Cáncer, Mascara de la Muerte, de esto se trata.

— Detente — pido el santo al ver que el hombre estaba más cerca al abismo donde caen las almas — ¿Qué pretendes?

— Mi hermana — musito mirando el vacío — tú la trajiste acá, debió sentirse angustiada, y ella solo quería ayudar a un amigo y a su hermano pequeño, la llamaron traidora — giro y miro al santo de cáncer con desprecio, arrojo un relicario frente a él — arrebataste del mundo una vida bella ¿y te haces llamar protector de la tierra? — Ángelo se agacho para tomar el relicario y su expresión cambio al reconocer a la chica de la foto — morirás

— Espera — grito cáncer queriendo atraparlo, pero su esfuerzo fue en vano, el hombre cayó al vació.

Afueras del Templo de Géminis

— Sorrento, le mataste ¿Al menos le sacaste algo de información? — pregunto Kanon llegando junto con Milo y Camus

— Solo decía estupideces — respondió el general restándole importancia

— Ese idiota mato a Sarah — dijo Kanon furioso — Saga estará… ¿porque la mato a ella? no era una amenaza

— No lo sé, le pregunte qué porque atacaba el templo de géminis y solo contesto que había visto movimiento en este

— ¿Movimiento? — Recalco Camus, Sorrento asintió — no lo entiendo, pasaron por los demás templos ¿y solo percibieron movimiento en este?

— Que te puedo decir, no era un tipo muy astuto

— Yo lo conozco — alerto Milo acercándose al cuerpo — era un aprendiz del lugar, él y otros cuatro chicos intentaron escapar, yo…yo fui tras ellos, él creyó que había escapado, pero yo solo le dejé ir, pero a los demás chicos yo los… los mate

— No importa Milo — consoló Camus

— Claro que importa — pronuncio Ángelo apareciendo tras ellos, se dejó caer en las escaleras, estaba exhausto por el poder que había usado — importa mucho — continúo acercando el relicario a Camus

— ¿Quién es ella? — pregunto el francés

— Un Santo Femenino — contesto cáncer — ayudo a escapar a varios aprendices, yo la castigue por su osadía, uno de esos niños que escapo era su hermano y él al igual que ella termino en el Yomotsu, nuestro pasado nos persigue chicos, estamos pagando por el daño que hicimos, esta fue la prueba de ello.

Continuara

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Muchas gracias a todos por seguir leyéndome, espero que el capítulo les haya gustado, quiero darle un poco más de forma, para no dejar cabos sueltos, por lo general creo que no va hacer tan largo, pero las ideas van fluyendo a medida que voy escribiendo, disculpen la demora, y espero continuar con este lo más pronto posible.

Nos estamos leyendo.