Miami

Aioria y Aioros corrían tan rápido que cualquiera que los viera pensaría que un demonio los perseguía, pero la realidad era otra y estaban tan lejos del muelle Haulover Intent Jetty que si se hubieran parado a pensar un momento habrían acudido a un medio de transporte mucho más rápido.

Después de tanto correr al fin habían llegado a su destino.

El muelle estaba en la más tremenda oscuridad, la poca iluminación del lugar era debido a los reflejos de luna y unas pocas luces a lo lejos de alguna pequeña ciudad, los hermanos de fuego disminuyeron la marcha para buscar por la zona con cautela y estar preparados para cualquier ataque sorpresa.

— ¿Caballeros, por qué tanta demora? — se escuchó una voz

— ¿Tu eres Dylan? — quiso saber Aioros tratando de conservar la calma

— Así es Aioros, que pena que no me recuerdes — anuncio el extraño plantándose frente a los santos

— Claro que te recuerdo, eres el imbécil que secuestro a mi hija y ahora morirá

— Error Aioros, error, yo no secuestre a tu hija, ese fue Renzo — comento con ironía y diversión

— Eres un cretino ¿Dónde está mi hija?

— No te lo diré

— Que lastima, entonces voy a tener que sacarte la información a golpes

— Eso será interesante

Aioros se arrojó hacia Dylan con una gran velocidad, su puño iba directo a la cara del muchacho, pero este sin mayor esfuerzo logro detener el ataque.

— Que decepción, en serio pensé que eras muy fuerte, en el Santuario hablaban de tus grandes hazañas, ahora solo veo que eres basura — termino con una amplia sonrisa, ganándose un fuerte golpe por parte del Santo que aprovecho su mano libre

— Y tú eres muy ingenuo, tienes que estar pendiente de todo tu alrededor en una batalla — explico mientras levantaba a Dylan del suelo y le propinaba otro puñetazo — ¿Dónde está Alicia?

— Muerta — dijo escupiendo sangre — como lo estarás tu muy pronto

— Déjate de estupideces — anuncio Aioros intentando darle una patada al chico quien se giró para esquivarla.

Dylan rápidamente se levantó y de su mano salió una bola de energía que arrojo a Aioros a una gran distancia

— No puedes dejar que en el campo de batalla interfieran los sentimientos, te ciegan y no te dejan ver — comento Dylan con un hilo de maldad en su tono — eso es lo que decías, eso fue lo que siempre dijiste Aioros.

— ¿Qué demonios? — Suspiro sagitario — yo no estuve durante el patriarcado de Arles, yo no te hice nada, tu eres un lunático que ni siquiera sabe lo que quiere.

— Sí soy un lunático, eso es cierto — Dylan miro a su alrededor y noto lo solos que estaban — tu hermano no encontrara a Alicia, si ese ere el plan de ustedes, oíste eso Aioria — grito el joven — no encontraras a la niña, pierdes tu tiempo, mejor ven y mira como mato a tu hermano, un héroe de pacotilla

—Escúchame bien estúpido niño — anuncio Aioros acercándose al más joven — si lastimaste Alicia, te lo hare pagar

—Promesas, promesas — escupió el chico con un bufido — tú y tus promesas — Aioros sonrió, concentro su poder y lo arrojo hacia Dylan quien no pudo esquivarlo.

— Este es un poder que ni tú mismo comprendes — explico el santo acercándose a un mal herido Dylan — noto que no eres tan fuerte, pude haberte matado hace tiempo y lo sabes.

— ¿Y por qué no los has hecho?

— Porque eres un niño, y sé que no eres tú el que está detrás de todo esto, solo eres un peón, te han mentido y te están usando.

— No sería la primera vez que me mienten

— Yo no te mentí, sí te recuerdo, tenías apenas 6 años, llorabas, tu madre había muerto y llegaste con otros pequeños al Santuario, me dijiste que aquel lugar era para niños como tú, sin un hogar y que los más grandes héroes se forjaban en el Santuario. Te dije que sí, que tendrías un lugar en el Santuario.

— Pero no todos en el Santuario son héroes, muchos como yo, no fuimos destinados a ser santos de Athena, tú lo sabías, lo santos de Athena nacen destinados a hacerlo, un santo no es un niño tonto que se esfuerza por lograr algo que nunca, nunca va hacer

—Lo mal interpretaste, hay muchas maneras y formas de ser un héroe, tu valor y tu determinación harían la diferencia en un mundo lleno de dolor. Lamento mucho no haber sido claro contigo

—No, no lo lamentes — se arrojó con tanta fuerza que logro impactar a Aioros en el suelo, Dylan se posicionó sobre el santo y empezó a golpearlo, Sagitario solo atino a protegerse con sus brazos — me esforcé, porque quería ser como tú, practique día y noche, tuve muchas fracturas, muchas heridas, y aun cuando dijeron que eras un traidor, yo creí en ti, creí en ti, los entrenamiento fueron más duros, pero no me importo — una bola de energía impacto el pecho del muchacho, Aioros se había cansado de sentir lástima por aquel chico, su hija estaba en peligro y ese muchacho solo le hacía perder tiempo — me dijeron que no me correspondía una armadura, sería un simple guardia — dijo lentamente — un guardia, tanto esfuerzo solo para ser un guardia ¿Por qué?

— Porque no naciste para ser un santo de Athena

— ¿Por qué me dijiste que sí?

— Te dije que todos tenían un lugar en el Santuario, eso fue lo que dije.

— No sabes lo impotente que me sentí, toda mi vida esforzándome tanto, para nada, para nada

— ¿Dónde está Alicia, Dylan? ¿Dónde está mi hija?

— Tanto esfuerzo para nada ¿cómo te sentirías si después de todo, de haber peleado, buscado, después de haber viajado de un continente a otro, tus esfuerzos fueran en vano? ¿Qué tal si después de todo tu hija estuviera muerta? así es como me sentí yo

— Basta — dijo Aioros levantando a Dylan por encima de su cabeza — si no puedes tolerar la frustración, ese no es mi problema, y es precisamente esta actitud la que nunca te hizo digno de ser un santo de Athena, pero no me vas a quitar a mi hija por eso, no lo harás.

— Me quede sin esperanza, tú te quedaras sin la tuya

—Maldito — grito sagitario propinándole un gran puño en la cara al chico — ¿Dónde está? Te matare — anuncio — arrojando golpes a diestra — ¿dime donde esta ella? — pero Dylan ya no hacia el deber de defenderse. Aioros se detuvo — ¿Dónde?

—Es tarde Aioros, se está quedando sin aire, seguramente ya debe estar muerta

— Aioros — Escucho gritar a su hermano — debe estar sumergida en el agua, no la encuentro por ningún lado.

—Se está quedando sin aire — pronuncio en un susurro Aioros repitiendo las palabras de Dylan — está en el lago — anuncio mirando a los ojos del más joven

— Ya está muerta — dijo el chico escupiendo sangre, su vista se nublaba

— Mas te vale que no ¿en qué parte esta? — Dylan levanto su índice señalando la dirección en la que estaba la niña

— Solo tenía una bala de oxígeno y ella lleva mucho tiempo sumergida

— Aioria si está en el agua — se apresuró Aioros lanzándose al lago, mientras su hermano iba tras él.

..

La oscuridad era inmensa en las profundidades del lago, la visión era escasa y no era posible ver más allá de unos cuantos centímetros, Aioria y Aioros nadaban e intentaban encontrar a Alicia a toda costa.

Aioros sentía que se quedaba sin aire, sentía que sus oídos iban a estallar en cualquier momento y el desespero por encontrar a la niña, no ayudaban en nada, intento calmarse, recordar todo su entrenamiento y las muchas veces que tuvo que pasar bajo el agua.

Así que intento que sus oídos fueran su guía, un chapoteo llamo su atención, suspiro, tal vez era ella o Aioria, lo que fuera, tenía que ir a ese lugar y rogaba que ojala fuera Alicia quien se encontrara en esa dirección.

Tenía que concentrarse, tratar de sentir el aura de Alicia, debía ser igual a la de él, él debía poder rastrearla, una imagen se dibujó en su cabeza, allí estaba ella, su energía brillaba en medio de la oscuridad de agua, era débil, pero era Alicia, Alicia estaba a salvo, nado hacia ella y la tomo saliendo lo más rápido que pudo a la superficie.

— Te tengo linda — dijo nadando hasta a la orilla — te tengo, vas a estar bien. Aioria — grito mirando a su alrededor, no quería tener que ir también a buscar a su hermano — Aioria, la encontré, Aioria — Aioria salió a la superficie tratando de tomar todo el aire posible — ¿estás bien? — Pregunto recibiendo una afirmación por parte de su pariente — vamos

Alicia miro a su alrededor, tenía frio y sentía su garganta seca — ¿papá? — logro articular y lo único que recibo por respuesta fue un gran abrazo de su padre y a este se sumó el de su tío, la niña no pudo reprimir más sus lágrimas y se entregó al abrazo de su familia.

Cuando Alicia ya estuvo más tranquila Aioros se dirigió hacia donde estaba Dylan, tan mal herido que no se había atrevido a moverse del lugar.

— Está viva, tu plan fallo — dijo mirándolo tristemente

— Pronto sabrás lo triste que es esforzarte para nada, cuando tus amigos y toda tu familia caiga ante el poder de mi diosa.

— ¿Tu diosa? Vamos Dylan puedes hacer las cosas bien ¿Quién está detrás de todo esto?

— ¿Traicionarías a tu diosa Aioros? Verdad que no, yo tampoco… — Dylan cayó en un profundo silencio, sus ojos quedaron viendo a la nada.

— Tenemos que irnos hermano — pido Aioria mientras que Alicia los esperaba unos pasos más atrás — ¿te dijo algo más?

— Hablo de una diosa — explico mientras emprendía el camino.

Santuario — Grecia

Alejandra se había empeñado en limpiar el templo de virgo de adentro hacia fuera, las capas de polvo por el abandono del santuario eran sumamente gruesas, por lo que su esposo se la pasaba estornudando nada más entrar al lugar.

Shaka por más que fuera un guerrero era un hombre de carne y hueso, y sus alergias hacían mella cuando estaba en lugares polvorientos, pero el trabajo no era sencillo, el templo era bastante grande y ella y las demás chicas se turnaban para ayudar en los quehaceres de todo el Santuario, así que eran pocos los espacios que tenía para dedicarse a la casa de virgo.

En ese momento estaba en la entrada principal limpiando las columnas, cantando una canción en su idioma natal, que no se percató que alguien se acercaba.

— Eres una chica muy dedica — dijo una voz que la hizo brincar — perdón no quería asustarte

— Silvia, buen día — dijo muy confundida, Silvia y Antonia eran las que menos salían y no era muy frecuente verlas por ahí, y después de la muerte de Sarah, Silvia no hablaba mucho que digamos — ¿Cómo has estado?

— Bien, aun no puedo creer que ella ya no este

— Lamento mucho tu perdida — dijo acercándose para ver mejor a Silvia y dejando sus implementos de aseo a un lado — ¿quieres algo de tomar?

— No es necesario, sé que no te simpatizo

— Lamento si eh sido grosera

— No te preocupes, y no vengo aquí por eso, sino por otra cosa

— ¿Qué?

— ¿Sabes que estamos en la lista negra de sospechosos?

— Claro que sí — respondió en un suspiro — ¿sabes que yo nos puse ahí?

— Sí, algo escuche de que no coincide mi versión de la muerte de Sarah y cosas así, me causa curiosidad porque tu terminaste ahí — anuncio con mucha ingenuidad e inocencia. Alejandra sonrió

— ¿Tu por qué crees?

—Porque eres peligrosa

— ¿Y qué me convierte en un peligro?

— Tu círculo social. Dirían los psicólogos — ironizo

— No solo los psicólogos diríamos eso, pero sigo sin entender ¿Por qué no eres clara Silvia? El no serlo te puede ocasionar problemas

—Sí, como que crean que yo mate a Sarah — Alejandra no contesto — mira, tu eres una mujer que está casada con uno de los santos más poderosos del lugar, a tu vez tienes unas amigas que también tienen santos poderosos a su lado, que tal si es eso, dime ¿Shaka estaría dispuesto a traicionar a Athena por ti? Ya sabes una diosa reemplaza a otra diosa

— ¿Y es la razón por la que sigo con vida?

— No te entiendo, deberías ser más clara Alejandra, puedes ganarte problemas por no serlo ¿Qué quieres decir?

— Que tienes razón, no me simpatizas, no confió en ti, para nada, sé que algo tramas, estoy en la lista negra, como le dices tú, porque Shion cree que puedo estar intentado desviar la atención hacia otro lado, y que tú eres una pobre e inocente víctima. Pero yo sé que eso no es así.

— Por favor ¿por qué piensas que miento? o lo que tu creas que me convierte en una amenaza

— Silvia, sé que estas detrás de todo esto, lo sé, no te importo la muerte de Sarah, cuando te dije que lamentaba tu perdida ni te inmutaste, no te importa estar en la lista negra y me acabas de decir algo que solo te inculpa más.

— ¿Ah sí? ¿Y que fue eso?

— Que podría ser una gran aliada tuya, piensas que podre estar de tu lado y llevarme a Shaka, y unos cuantos más conmigo

— En ese orden de ideas tú tienes mucho a tu favor, yo por otro lado no tengo nada. Yo lo eh perdido todo, y Sarah fue parte de esa perdida.

— ¿A quién más perdiste? — Silvia se sorprendió por la pregunta

— A mi hermano y toda mi vida, mi padre tuvo que esconderse durante años para no ser asesinado y cuando mi hermano intento ponerme a salvo lo mataron, él confió en la persona equivocada.

— ¿Tú también? — quiso saber la psicóloga al sentir el cambio el tono de voz de Silvia en la última frase — ¿confiaste en la persona equivocada?

— ¿Alejandra entonces es cierto? ¿Intentas desviar la atención? ¿Intestas que me culpen a mí en vez de a ti? Dime ¿Shaka sería capaz de traicionar a Athena por ti? Una diosa reemplaza a otra diosa

—Pero yo no soy esa diosa.

Santuario — Campo de entrenamiento

— ¡Saga! ¡Saga! — gritaba Kiki por el lugar. Saga por su parte solo lo veía acercarse con curiosidad

— Claro Kiki si quieres que te maten, mejor quédate callado y bien escondido, porque de esta forma gritando por todo el Santuario nadie sabrá que estas aquí.

— Por favor Saga préstame atención — musito Kiki exaltado

— Oye eso que hayas terminado en las manos de Milo y Camus no fue bueno, eras un buen niño cuando Mu cuidada de ti.

— ¿Qué? Saga, mira — le dijo pasándole una carpeta llena de hojas.

— ¿Cómo supiste esto? — pregunto con total seriedad el mayor

— Tuve que hacer un reconocimiento facial, me llevo mucho tiempo, pero lo encontré, ella no es quien dijo ser.

— Maldición, tenía esperanza de que solo fuera un malentendido, tengo que llevarle esto a Shion.

— Saga

— No hare nada de lo que me arrepienta, tranquilo, además ella aún no sabe lo que nosotros sabemos, podemos tal vez obtener información si fingimos que no sabemos nada

— ¿Crees que sea correcto?

— Sí niño, ponte a salvo, tú eres una gran amenaza por si no lo habías notado

— ¿Qué? — pero Saga ya había emprendido camino hacia los templos.

Miami

Renzo lanzo un golpe con toda fuerza, para Milo fue fácil esquivarlo, aprovechando la oportunidad para propinarle un gran rodillazo en el abdomen de Renzo, el cual escupió una gran bocanada de sangre.

Renzo rápidamente se incorporó cerrando su puño derecho y dirigiéndolo justo a la quijada del santo, para Milo no fue problema detener aquel impacto, pero se llevó una gran sorpresa al notar como el cosmos de Renzo se encendía y lentamente lo empujaba hacia tras.

Si Milo seguía subestimándolo perdería, así que sin importar, aumento su energía y embistió a Renzo quien se impactó contra un muro que hizo mover todo el edificio.

— Basta Renzo — pidió Camus — no tienes oportunidad de ganar y lo sabes, no somos tus enemigos

— ¿Ah no? ¿Cómo llamas a la relación entre un narcotraficante y la policía de narcóticos? — pregunto Renzo con sarcasmo

— No seas idiota, sabes a lo que me refiero, esta pelea no te devolverá a tu hermano

— Sí, pero me devolverá la dignidad que perdí ante ustedes dos — anuncio arrojándose contra Camus, quien solo tuvo que congelar la pierna derecha de su oponente — ¿Qué demonios?

—Esta fuerza es más grande que tú, morirás si no sabes usarla — le advirtió Camus

—Además — pronuncio Milo — tu pelea es conmigo o ya lo olvidaste

— Claro que no.

Renzo se preparó nuevamente para el ataque, logrando romper el hielo que lo había atrapado, de esta forma se lanzó sobre Milo propinándolo así un fuerte golpe en la mejilla.

Por su parte escorpio trato de incorporase lo más rápido posible para no perder el equilibrio y detuvo un segundo golpe que se dirigía directo a su pecho.

El griego no pudo sentirse más satisfecho por la gran tenacidad de Renzo, si las cosas hubieran sido diferentes seguramente Renzo habría sido un santo formidable, un aliado excepcional, era una pena, una verdadera pena que las cosas fueran así.

El peli azul formo una gran esfera de energía en sus manos y la arrojo justo al vientre de Renzo, el cual fue expulsado con tanta fuerza a las afueras del edificio.

— Milo, lo mataste

— Creo que me pase — advirtió el santo mirando por una de las ventanas el cuerpo de Renzo sobre el asfalto

— Aun está vivo, vamos

Los dos santos bajaron tan rápido como pudieron, mientras que Renzo intentaba inútilmente de levantarse.

— Basta Renzo — pidió nuevamente Camus

— Jamás ganare ¿cierto?

— No tienes por qué hacer esto

— Es increíble este poder — dijo sosteniendo su estómago con fuerza — el poder que ustedes tienen, no son hombres comunes, Dylan tampoco lo es

— Renzo — llamo Milo

— No voy a ganar, ni voy a lograr nada con esta payasada, pero ustedes si están en peligro, esta energía es muy oscura y mala, yo he visto la maldad en persona y sé que esto, a lo que ustedes se enfrentan no es para nada bueno.

— Renzo ¿Qué sabes? ¿Dónde se oculta nuestro enemigo? ¿Quién es? — pregunto con insistencia Camus

— No lo sé, seguro no confían en mí, soy un peón ¿no? Pero lo que yo sentí era cruel y despiadado, no les puedo ayudar — comento levantándose con la poca fuerza que le quedaba, estiro sus brazos hacia los dos santos — vamos, arréstenme, llévenme de nuevo a la cárcel

Milo y Camus se miraron por un momento — gracias por la información Renzo — dijo Milo, te daremos un par de días de ventaja — Renzo miro con determinación al griego y sonrío para alejarse de ellos lentamente.

Santuario – Casa de Virgo

— Una diosa reemplaza a otra diosa, de eso se trata — Silvia sonrío — quieren apoderarse de todo, que sea otra diosa quien se queda a cargo.

— Alejandra me asombra tu perspicacia. Eras buena en lo que haces

— Trato con mentirosos seguido

— ¿Eso soy yo? ¿Una mentirosa? — No hubo respuesta — te lo preguntare una vez más ¿Shaka sería capaz de traicionar a su diosa, por ti?

— No

— ¿No? Pero si él te ama

— Y por eso mismo, él se encargaría directamente de mí, me mataría con sus propias manos, pero no traicionaría a su diosa

— Me dices que no él no sería capaz de hacer la única cosa por la que sigues con vida, que lastima

— ¿Cómo ocultaras mi muerte? Hoy no hay enemigos intentando penetrar en las doce casas, no podrás salirte con la tuya como lo hiciste con Sarah.

— Lo de Sarah fue suerte, sí los culparía a ellos y el escenario se presentó para ello, contigo…morirás, tu cuerpo desaparecerá y Shaka estará buscándote como loco, es bueno, me lo quitare de encima. Ya ves: Saga en una completa depresión, Shaka enloquecido por hallar a su esposa, Aioria, Aioros, Camus y Milo buscando una niña muerta y yo aquí en el Santuario consiguiendo mi lugar.

— ¿Mataste a Sarah solo por desestabilizar a Saga?

— Te equivocas, mate a Sarah porque me traiciono, era una cobarde, pero aun en el último momento, trato que me descubrieran ¿no entiendo por qué Sarah se enamoró del hombre que arruino su vida?

— Saga también arruino la tuya ¿no? — Dijo Alejandra con ironía — sin embargo, dormías al lado de quien te lo recordaba.

— Sabes demasiado, te desapareceré, y tu si me caías bien.

Una gran esfera se manifestó, Alejandra se hizo instintivamente para atrás, pero a esa distancia y con ese poder no tendría escapatoria, moriría sin duda, no había nada que pudiera hacer.

La luz fue muy intensa, tanto que le fue imposible enfocar el rostro de Silvia, los ojos le ardían, los cerro y espero lo inevitable pero nada paso

— ¿Qué demonios? — escucho decir a Silvia.

Cuando miro hacia al frente, grande fue su sorpresa, Saga había detenido la bola de energía, sus manos estaban ensangrentadas y su respiración era agitada.

— Llegas en el momento indicado géminis. Ahora podre decir que enloqueciste, asesinaste a Alejandra y me heriste a mí

— ¿Quién va a creer esa locura? — pregunto el santo

— Ya estuviste loco alguna vez, o algo parecido, el hecho es que no eres de fiar ¿y si el haber venido acá solo te trajo malos recuerdos? es más ¿y si la muerte de Sarah solo sirvo para aumentar tu locura? Los matare a ambos, ya veré que decir, tal vez pueda usar a tu hermano para todo esto — finalizo con una irónica sonrisa.

Su cosmoenergía aumento y la lanzo hacia Saga y Alejandra. Por su parte Saga intento poner una barrera para defenderse, pero el poder era muy grande, Alejandra fue expulsada hacia atrás golpeándose fuertemente contra la pared y quedando inconsciente.

Saga logro controlar su poder, destruyendo la energía enviada por Silvia, pero quedo mal herido

— No soy como los demás, mi poder es único, no creo que puedas detener mi ataque una vez más, muere Saga…

— Eso estará difícil — pronuncio una voz con molestia — ¿Cómo entro yo en este juego?

— Kanon, tú y tu hermano son un verdadero fastidio

— Kanon, hermano, vete de acá

— ¿Qué? Quieres que me vaya cuando recién me entero de que mi ex es una lunática, ni de broma, vete tu hermano, este es un problema de pareja, además la doc no se ve muy bien, llévatela de acá, no queremos tener problemas con Shaka

— Hermano

— ¿Qué pasa Saga? — Quiso saber Kanon — ¿Crees que no podre con esto?

— Lo harás bien — pronuncio Saga tomando a Alejandra en brazos — trata de obtener la mayor información posible.

— Lo hare. ¿Bien Silvia, que es lo que te molesta tanto de mí? — pregunto con cinismo

— Kanon, Kanon, como siempre echando todo a perder, sabes ahora creo que te odio aún más, por fin voy a provechar para eliminarte, no sabes cuánto soñé con este día.

— Pues veamos si eres mejor en batalla de lo que eras en la cama

— Imbécil — anuncio arrojando un fuerte golpe a Kanon — no te imaginas la nauseas que me daba estar a tu lado

— No te veías muy insatisfecha que digamos

— Maldito — Silvia se molestó tanto que logro impactar a Kanon contra los muros — tú y tu hermano son la peor lacra del Santuario, todo empezó con ustedes — Silvia logro acercarse a Kanon, quería ver sus ojos cuando muriera — desde el momento que nacieron solo trajeron desgracia, intentaron matar a la diosa, intentaron manipular a un dios, arruinaron la imagen de un héroe, y la de muchas personas más, mi hermano murió para protegerme, mi padre tuvo que vivir aislado por miedo la muerte, y yo fui rechazada por ser muy joven, Athena jamás debió ser quien estuviera a cargo en del Santuario, no es una diosa buena, es una diosa cruel y perversa — Silvia golpeo a Kanon con fuerza y lo arrojo al otro lado de la habitación, él sintió su vista nublada y su respiración fallar — Amor — pronuncio con sarcasmo — lo único malo en ti, es el vínculo que compartes con el hombre que tanto odio, mi hermano confió en la persona equivocada, le rindió pleitesía a quien no debía y adoro a la diosa errada. Saga me arrebato mi vida, yo le quite a Sarah ahora morirás tú. Quisiera ver la cara de Saga cuando vea tu cuerpo despedazado, pero lo acabare antes de eso.

Un cosmos enorme inundo el lugar, Kanon sintió un poder divino del interior de Silvia, moriría, él no detendría el impacto, una luz se manifestó entre ella y él, las escamas de dragón marino lo cubrieron completamente.

Ella era un dios herido y él debía pelear hombro a hombro al lado de su hermano, no solo el poder de Poseidón le acompañaba, Athena también estaba con él.

— Athena no es un dios perverso — anuncio poniéndose levemente de pie, sentía el poder correr por todo su cuerpo — tu sí, pero solo eres un juguete más en esta batalla, que pena pequeña niña "Triángulo Dorado" — las dos fuerzas se unieron llevando ambos oponentes a estrellarse contra las paredes — maldita sea.

Kanon se sintió totalmente débil, ese poder le había costado toda su energía, si Silvia aún tenía fuerza lo eliminaría fácilmente

— Maldita seas Kanon — anuncio ella poniéndose de pie — no sé cómo lograste tal hazaña, pero ahora si te matare — Silvia estaba dispuesta arrojar su poder una vez más, pero un cosmos a lo lejos se lo impido — Athena… Bueno ya lo sabes, no soy toda dulzura como pensabas, nos veremos luego

— Espera — pido Kanon, Silvia se detuvo y lo miro por encima del hombro — jamás pensé que fueras toda dulzura, siempre supuse que eras una maldita perra — finalizo con una sonrisa en su rostro y Silvia se acercó a él peligrosamente

— Me las pagaras — finalizo desapareciendo del lugar

— Carajo, la maldita casi me mata

Templo Principal

Shion sintió el gran poder desbordarse en el templo de virgo, pero a su vez la energía de su hijo Kanon se materializo con tal potencia que no pudo sino sentirse muy orgulloso.

Así que espero, pero el poder de su oponente iba más allá de los límites.

— Tienes que lograrlo hijo — pidió con fuerza.

Athena quien descasaba a su lado empezó a elevar su cosmos inundando así el Santuario entero, poco a poco la chica despertó, abriendo sus ojos verdes y mirando a lo lejano

— Némesis — fue todo lo que pronuncio

Continuara

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Muchas, muchas gracias por leerme y seguir acá, la batalla entre Renzo y Milo me costó mucho trabajo y aun así, falto pero no importa, aquí estamos nuevamente ya sabemos quién es nuestro enemigo y pronto entenderemos él porque.

Sé que muchos quieren a Kanon de géminis, pero a mí me parece que él debería pelear al lado de su hermano en igualdad de condiciones y no sé si hayan dos armaduras de gemines (debería, hay dos personas para ese título).

Por otro lado, según el anime Saga había sido llevado por su dualidad y por ello a veces era bueno y otras veces malo, más sin embargo hay fans y creo (no eh seguido leyéndolo) que en manga de Santia Sho afirman que sí fue Ares quien se apodero del cuerpo de Saga, así que por tal motivo, no quiero afirmar si lo de Saga fue posesión o doble personalidad, así que estoy tratando de dejarlo libre para no tener líos

Como les mencione anteriormente, es muy difícil poner en escena a tanto personaje, por tal motivo algunos no tienen tanto protagonismo y no es cuestión de favoritismo (porque mi personaje favorito es Shaka) sino porque así me funciona la historia.

Espero en los próximos capítulos aclarar algunas dudas que hayan quedado por ahí e ir avanzando, porque ya sé cómo va terminar esta historia (aún falta un poco más)

Nos estamos leyendo.