Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
Creo que mi mamá lo expresó muy bien. Ella dijo: "Las niñas ablandan los corazones de sus papás"... -Paul Walker.
Piccoro conocía la naturaleza del saiyan de abolengo, por lo que comenzó a sentir escalofríos al verlo tan amigable frente a ellos. A decir verdad, Vegeta nunca iba en su búsqueda y que estuviera frente a ellos por voluntad propia no le auguraba absolutamente nada bueno.
A pesar de casi nunca participar en las fiestas terrestres, el príncipe de los Saiyajines tenía pleno conocimiento de lo que se trataban estas, así que decidió comenzar con el truco o trato del dichoso Halloween a su muy particular forma. Sonrió malvadamente, esos infelices aún no lo sabían pero acabarían aceptando el trato que les llevaría...
-Kakaroto vengo a avisarte que en dos días más Bulma dará una fiesta en la CC y están invitados - decía con una sonrisa malévola en el rostro, mientras a Gokú se le iluminaba el rostro de alegría con inocencia.
Para Piccoro algo no cuadraba, el que Bulma diera una fiesta no era el problema. Este radicaba en ver al príncipe saiyajin tan complaciente yendo el mismo en persona a notificar dicha invitación.
-Supongo que ese no es el motivo de que nos estuvieras buscando ¿Cierto? - dijo Piccoro empezando a temer algo realmente turbio en todo eso.
-Jajajaja tienes razón sabandija- dijo riéndose malévolamente el peliflama.
-Es hora del truco o trato insectos- decía el saiyan de abolengo mientras seguía riéndose.
-¿A qué te refieres con eso Vegeta? - decía un ingenuo Goku mientras se rascaba inocente la cabeza, comenzaba a ponerse nervioso con el actuar del otro saiyan.
-Este es el trato sabandijas, mañana recibirán por parte de la CC los disfraces que van a usar para pedir dulces dentro de la corporación junto a Bra y Pan- decía aun con una sonrisa ladina el saiyajin.
-¿Disfraces?- preguntaba nervioso Goku -Yo no me quiero disfrazar Vegeta...- decía quejándose el saiyan criado en la tierra.
-Yo no pienso participar en esa tontería- replicó molesto Piccoro.
El príncipe que ya esperaba esas reacciones se echó a reír más fuerte poniendo doblemente nerviosos a los otros dos guerreros.
-Verán insectos no les estaba preguntando, les estaba avisando- decía mientras su sonrisa se ampliaba.
-Kakaroto, si no deseas el trato, entonces déjame presentarte el truco. Verás en este momento puedo ir a tu casa y dejarle saber a tu arpía de nuestra próxima ida al planeta de Bills a entrenar, conociéndote clase baja no le has dicho nada aún ¿Cierto? - decía malévolamente el otro saiyan.
-Pero claro si decides cooperar y hacer feliz a Bra... olvidaré ese detalle-
Gokú por muy ingenuo que fuera entendió la amenaza implícita en las palabras del príncipe, conociéndolo sabía que sería bastante capaz y Milk lo mataría. Había pensado irse sin avisarle y solo pedir perdón al regresar, pues era más fácil una vez cometida la travesura lograr que su esposa lo perdonara.
Antes de que el saiyan nacido en la tierra pudiera decir algo, Piccoro se le adelantó -Me da igual que chantajees a Gokú, yo no pienso tener nada que ver en eso- dijo más que molesto intentando en ese momento irse.
La risa malvada que estalló por parte Vegeta dejó frío al mismísimo Piccoro mientras escuchaba cómo el infierno se abría a sus pies.
-Adelante Piccoro puedes irte solamente una cosa, tendrás que aclararle a Videl porque has permitido en las últimas veces que te has quedado a cuidar a Pan a petición de Gohan, el por qué la chiquilla come todos los dulces que quiere y porque se duerme hasta tarde. Ya sabes que eso estaba explícitamente prohibido...- Piccoro estático respiró profundamente por un momento, él no se dejaría chantajear de esa forma.
-Haz lo que quieras Vegeta, no tengo miedo ni de ti menos de la esposa de Gohan- decía el ex demonio.
-Muy bien tú lo has querido- dijo en ese momento el saiyan marcando por alta voz desde el celular a la esposa de Gohan mientras la línea sonaba, aprovechó nuevamente para presionar más al namek.
-Ah pequeño detalle, no solo es tu palabra contra la mía. Tengo los videos de la últimas dos veces que te quedaste a cuidarla a ella y a Bra en la CC, olvidas que lo padres de Bulma tienen Cámaras por todos lados- Dijo triunfal el saiyan mientras veía el color abandonar la cara del ex demonio.
-Truco o trato Piccoro...- dijo mientras en la línea por fin contestaba la esposa de Gohan.
-¿Diga?- preguntó Videl y antes de que Vegeta pudiera decir una cosa más Piccoro dijo -Trato Vegeta, prefiero el trato- el saiyan solamente sonrió triunfal y colgó el teléfono sin molestarse en decir nada más.
A pesar de lo que Piccoro dijera preferiría pasar la humillación de vestirse de lo que fuera que tuviera en mente la retorcida imaginación del saiyajin antes de enfrentarse a una fúrica Videl, quien realmente le atemorizaba cuando se enojaba.
-Bien sabandijas ahora que nos hemos entendido, sus disfraces llegarán mañana temprano, más les vale que los vea en la corporación- iba a seguir diciendo más cosas cuando Goten llegó de improviso saludando alegremente sin saber que pronto se arrepentiría de haber ido a saludar al papá de su mejor amigo.
-Hola señor Vegeta- Saludaba alegre Goten.
-Que bien que te apareces sabandija, así me evitas tener que ir a tu casa a buscarte. Espero que ya Trunks te haya informado del asunto- Dijo sonriendo malvadamente el saiyan.
-Ahh sí, me comentó algo, pero ese día no puedo es que ya había quedado de asistir a una fiesta además no comulgo con los disfraces - decía risueño Goten. Solo escuchó una fría carcajada por parte del papá de su amigo y vio la cara de compasión que el señor Piccoro y su padre le daban, lo cual comenzó a darle la firme corazonada que esto no iba a terminar nada bien.
-Verás insecto no era pregunta, mañana les llegarán los disfraces y si no te apareces en la CC, tu madre se enterará del último examen que reprobaste y que solo lograste pasar con una baja calificación a causa de un trabajo extra que entregaste. Supongo ella no está enterada de eso ¿Cierto? ¿Podemos ir ahora a decirle...?-
El chico estaba congelado en su sitio sabía que el príncipe de los Saiyajines era alguien que temer, pero cuando su amigo le suplicó que aceptara por la buenas jamás pensó que las cosas se pondrían así de turbias para a él.
Goten se sabía traicionado y pensaba en cuanto pudiera zafarse de este macabro asunto reclamarle a Trunks.
Lo que el no sabía que es que al pobre chico no le quedó de otra que revelar esa información.
Vegeta recordó cómo un día antes entró de pronto al cuarto de su hijo y después de explicarle que debía avisarle a Goten que tenía que disfrazarse le dijo - Mañana iré a ver a esas sabandijas, la vez pasada te escuché hablar con el acerca de que casi reprueba... y su madre es una loca con eso del estudio- Trunks entendió de inmediato que su padre quería la información completa, seguramente para garantizar que su amigo asistiría, pero el no podía traicionarlo de esa forma - Papá de verdad no se nada...- Dijo tratando de sonar seguro, mientras su padre comenzaba su "Halloween" con el infortunado de su hijo.
- Hace mucho que tú y yo no jugamos, ¿no crees Trunks ? ¿Que te parece si hacemos un pequeño juego de los que le gustan a tu hermana en estas fechas? Truco o trato Trunks... Este es el trato tú me das la información y a cambio sólo debes asistir disfrazado conmigo y Bra a pedir dulces-
El muchacho se sintió estafado pues aparte de que lo obligarían a asistir al Halloween de su hermanita tendría que traicionar a su amigo - Eso no suena muy ventajoso para mi papá- Se quejó el muchacho.
Acto seguido su malévolo padre se rió para decirle -Es bastante ventajoso el trato, pero déjame presentarte el truco para que te convenzas- le decía riéndose altaneramente el saiyan.
- Si decides no hacer el trato entonces la próxima vez que venga tu amiga Mai, será muy divertido contarle frente a tus abuelos de que ya eres todo un hombre y de las pláticas que tú madre está por darte, ya sabes lo entusiastas que están tus abuelos con ese tema..- decía Vegeta sonriendo mostrando malvadamente sus colmillos. Trunks horrorizado se dio cuenta que no existía escapatoria y tendría que dejar a su pobre amigo lidiar con su padre por su cuenta.
-Trato papá acepto el trato- fue todo lo que dijo antes de resignado contar lo que su padre quería saber de su amigo. Prefería mil veces la furia de Goten a permitir que su padre cumpliera su amenaza.
No midiendo la magnitud del lío en el que se estaba metiendo, Goten trato de razonar con el padre de su amigo.
-Vamos señor Vegeta jajaja no tenemos que llegar a tanto, de verdad haré mi esfuerzo por aparecerme, aunque sea un ratito...- y antes de poder decir más su padre lo calló aterrado y confirmó por él.
-Jajajaja no le hagas caso Vegeta, ahí estaremos los tres puntuales, aceptamos el trato- mientras le tapaba la boca a su hijo.
El príncipe solo les dio una mirada divertida antes de marcharse de ahí. Gokú respiró aliviado y cuando Goten se quejó de eso, fue Piccoro quien le dijo -Hay batallas que es mejor perder Goten para vivir un día más y ganar la guerra- fue todo lo que un resignado Piccoro dijo antes de emprender la marcha.
El namek se maldecía internamente el que ese día se le hubiese ocurrido visitar a Gokú, se sentía indignado, sabía que su padre el gran Piccoro Dai Maku se estaba seguramente revolcando de risa en el infierno. Ahhh pero si el conociera a la esposa de su pupilo cuando se enoja también le tendría miedo. Quién lo diría, los guerreros más poderosos de ese planeta les temían a unas simples terrícolas con un carácter de cuidado.
El esperado día llegó, el príncipe de los Saiyajines se había despertado muy de madrugada para poder meditar un poco y tolerar el suplicio que viviría, todo por culpa de la mocosa. Quien lo viera, el gran príncipe de los Saiyajines, el terror del universo había sido reducido al lobo feroz que acompañaría a Caperucita por unos dulces.
Se resignó a ese cruel destino y sonrió, al menos no sería el único humillado.
Goku, Piccoro y Goten llegaron antes de lo esperado, podía ver la cara de indignación del Namek.
-Vegeta no me importa lo que digas no pienso usarlo, esto es humillante- Dijo un indignado Piccoro -Si quieres te lo cambio, el mío está peor Piccoro, no te quejes- dijo más que resignado Gokú, honestamente prefería usar esos horribles ropajes a enfrentar la furia de Milk.
-Son los acompañantes de Pan- fue lo que Vegeta dijo -ella escogió- Lo dicho por el saiyan no era del todo cierto, Pan quería ser una princesa si, pero fue él por medio de Bra quien la obligó a aceptar ser Cinderella y así asegurarse de que esos dos tuvieran unos disfraces bien ridículos.
Resignado Piccoro agarró el horrendo disfraz, bueno si lo admitía podría haberle ido peor como a Gokú.
Vegeta ya estaba cambiado, a decir verdad, el saiyajin se veía bastante atractivo con el disfraz del lobo feroz, le hubiera encantado todavía tener su cola, está hubiera sido el toque final para el dichoso disfraz.
Trunks estaba a su lado ya cambiado, su disfraz le sentaba bastante bien también. Su hermanita había decidió que el fuera el leñador y hasta Goten que iba vestido de príncipe se veía bastante bien.
Cuando Goku y Piccoro salieron de cambiarse las risas de los muchachos y de Vegeta no se hicieron esperar, era algo realmente cómico de ver, el siempre serio Namek vestido como una calabaza carroza color naranja chillón, mientras un pobre Gokú llevaba una túnica larga parecido a un vestido y unas grandes alas de mariposa en la espalda, así como una tierna varita mágica.
-Dejen de burlarse maldita sea- dijo un indignado Namekusein, Vegeta estaba más que feliz con los disfraces tan horribles de esos dos, así su propia humillación pasaría desapercibida.
Al poco rato Pan entró al lugar y a pesar del enojo y la indignación de Piccoro, al ver a la pequeña hija de su pupilo sus ojos se iluminaron al igual que los de Goku, la pequeña peli negra se veía preciosa en su vestido de Cinderella.
Bra entro al lugar después que su amiga, y el príncipe de los Saiyajines sonrió al verla y recordó porque se estaba dejando llevar en esa humillación por voluntad propia.
Una versión en miniatura de la mujer que había conquistado su esquivo corazón estaba ahí enfrente de él, la pequeña traía un hermoso vestido blanco con olanes y una preciosa capa roja, la bella Caperucita Roja había llegado. Su madre le había peinado su precioso cabello color azul en adorables rizos que caían desordenados y en la mano llevaba un cesto vacío como si fuera a un picnic, donde metería sus dulces.
-Papi- chilló la pequeña niña mientras se aventaba a los fuertes brazos de su progenitor, era raro ver que el saiyan sonriera, pues cuando lo hacía era para burlarse de los demás despectivamente, así que fue épico ver una sincera sonrisa de felicidad que le alegraba la cara. -Te dije que cumpliría mi parte pequeña embustera- le decía mientras cargaba a su hija.
Bulma le avisaba por el celular que la villa y todos ya estaban listos y dispuestos en sus lugares para que salieran a pedir dulces.
Bra iba en brazos de su serio padre y Trunks al lado de este, mientras Pan iba en los hombros del Namek pues al ser su "Carroza" era quien debería llevarla y a su lado iba Goten vestido de Príncipe y un muy resignado Gokú vestido de hada madrina.
El patio de la corporación cápsula estaba hermosamente decorado con motivos de Halloween mientras pequeñas casitas habían sido montadas expresamente y en cada una de ellas estaba uno de los invitados aguardando con los dulces: los papás de bulma, la misma Bulma, Milk, gohan, no. 18, Krillin, Mai y Marron. Mientras Videl grababa en video ese épico momento que quien sabe si algún día se iba a volver a repetir, mientras evitada a toda costa carcajearse por cómo iban vestidos su suegro y el namek.
Solo Kamisama sabía con qué artes el príncipe saiyajin logró convencer a esos dos, y preferiría nunca enterarse, ahora más que nunca confirmaba su creencia de que era mejor mantenerse alejada del saiyajin. Era alguien de cuidado.
En todas las casas de la villa fue lo mismo las carcajadas no se hicieron esperar al ver un Piccoro-Calabaza cargando a la linda Pan y a un raro Gokú como hada madrina, la imagen de tan grotesca era divertida.
Todos lloraban y aullaban de la risa, mientras un rojo y avergonzado Namek respiraba tratando de calmarse, todo sea porque la pequeña Pan sonriera y él no fuera asesinado a manos de Videl.
Aún recordaba que cuando fue a pedirle consejo a Dende, este mismo le miró compasivamente y sugirió resignación para cumplir con valentía su deber ese día. Si el mismísimo kamisama de la tierra, le temía al trío de humanas enojonas casadas con los Saiyajines, que podía esperarse él en este caso.
Mientras Piccoro se debatía internamente por esa situación, un resignado Gokú sonreía, prefería mil veces pasar esa vergüenza de todas formas en breve sería recompensado por una estupenda comida y lo mejor así evitaría que su mujer lo matara antes de irse a entrenar con el señor Bills.
Mientras tanto una emocionada Bra pedía orgullosa sus dulces caminando de la mano de su padre, como siempre lo soñó.
Al final de pedir los dulces al lado de la última casa, había un estupendo banquete y mientras todos se reunían a cenar y morían de risa divirtiéndose a costa de Gokú y del namek quien resignado no se quejaba puesto que Pan estaba muy feliz y orgullosa al lado de su carroza calabaza.
-Hey Goku que bien ten ves de Mariposa- bromeaba Krillin- soy hada madrina- corregía inocente el saiyan mientras el resto se reían de su aspecto.
En un momento que no se percataron, los adolescentes se esfumaron del lugar, se fueron a otra parte más alejada y obscura del jardín. Goten y Trunks habían acordado hablar con Marron y Mai ese día. Tenían mucho tiempo que perdían la cabeza por ellas y querían declararles su amor y robarles su primer beso.
Trunks recordaría para toda su vida nunca más tentar su suerte si su padre estaba cerca. Acababa de hablar con Mai y declararle sus sentimientos, la chica estaba emocionada pues, aunque tenían años de conocerse tenía mucho que sentía lo mismo que el semisaiyan sentía por ella, cuando por fin aceptó, sellaron su amor con un tierno abrazo. Mientras con el corazón latiendo con la fuerza del primer amor, Trunks se acercó tímidamente para comenzar un muy tierno beso con su nueva novia.
Bra estaba super feliz en brazos de su padre, aunque se sorprendió que no había visto a su hermano en un buen rato, así que inocente preguntó por él – Papi ¿Dónde está Trunks?-
El saiyan ubicó el ki de su hijo inmediatamente – está cerca de la piscina- fue todo lo que dijo cuando de pronto su hija ya se había bajado de un salto de sus brazos, mientras jalaba a Pan y se iban a buscar a Trunks.
El saiyan decidió seguirlas pues de pronto notó que junto al ki del muchacho cerca estaba el de Mai y muy cerca de estos el de Goten y Marron. Bulma se percató de la conversación y decidió seguir a su esposo, ella sugirió a las niñas acompañarla a revisar del lado derecho de la piscina mientras Vegeta se acercaba a la izquierda donde claramente sentía la presencia de Trunks.
Afortunadamente las pequeñas hicieron caso puesto que el príncipe encontró a su retoño muy entretenido en un beso nada inocente con su nueva novia – Vaya Trunks, ni bien tu madre te ha dado esa plática y ya estas aprovechando las mismas-
Dijo malévolamente el padre del adolescente mientras el pobre chico sentía la vergüenza subir por su rostro y veía a una ruborizada Mai mirar con espanto a su nuevo "suegro".
De pronto escuchó la voz de Bulma quien muy molesta regañaba a los otros chicos quienes solo estaban agarrados inocentemente de las manos y apenas estaban por darse un inocente y casto beso.
Llegaron atraídos por el alboroto hecho por Bulma el resto de los visitantes, una molesta no. 18 que ya empezaba a intuir algo puesto que sentía el ki de su hija al lado del vago de Goten, preguntó qué había pasado y antes de que la peliazul pudiera contestar una inocente Bra que en su momento había entendido que cuando dos adultos estaban en una relación eso era el apareamiento, contesto entusiasta -¡Paleamiento tía! Ellos estaban en paleamiento-
Bulma sintió que el alma se le iba a los pies, iba a matar a Vegeta por haber mencionado esa condenada palabra enfrente de Bra.
El Príncipe saiyajin soltó tremenda carcajada mientras Bulma le lanzaba una fiera mirada de odio antes de acercarse y decir -No pequeña ellos no estaban haciendo eso- abrazando a la niña -Claro que si mamá, ¿verdad que si papá? Yo los ví- dijo más que inocente mientras el príncipe de los saiyajines seguía muy entretenido riéndose y decía malévolamente - dudo mucho que ellos se estuviesen apareando Bra o tu madre no estuviera tan tranquila- Fue todo lo que alcanzó a decir el saiyan antes de escucharse el grito furioso de la androide no. 18
-¡Gokú me puedes explicar qué demonios estaba queriéndole hacer tu horrible hijo a mi princesa!- Gritaba una indignada no. 18 mientras era retenida a la fuerza por Gohan y Piccoro, para evitar la muerte del pobre de Goku.
Mientras una Milk de la impresión se desmayaba al pensar que su pequeño estaba siendo seducido por la coqueta hija de los vagos amigos de su esposo, Videl tuvo que auxiliar a su suegra mientras Bulma no sabía cómo calmar las aguas, para variar su esposo le dijo - a quienes deberás darles clases extras mujer, es a esos dos, que estaban a nada de pasar a tercera base- dijo malévolo señalando a su muy sonrojado hijo quien aterrado miraba el infierno que se había desatado.
Mientras una molesta peliazul lo amonestaba – Trunks, Mai que vergüenza muchachos luego hablaremos seriamente- Decía Bulma. Bunny quien había escuchado gritaba emocionada - Oh escuchaste querido, nuestro Trunks anda muy adelantado, cielos que joven soy para que me hagan bisabuela-
Mientras Mai aterrada no sabía qué hacer y Trunks solo quería morir ante el bochorno descomunal que estaba viviendo y no ser revivido por las esferas nunca más.
Mientras todos trataban de evitar la muerte del pobre de Gokú a manos de una muy enojada no. 18 , quien quería golpearlo mientras lo culpaba por las acciones de su hijo, cuando el pobre Goten no había hecho absolutamente nada. Se les veía correr alrededor de la mesa
-No huyas mariposa saiyajin te voy a destripar – Un gokú asustado corría aun con varita en mano – ¡Ay! basta 18, yo no sé de qué hablas, auch duele, ¡ay! Y soy un hada madrina no una mariposa, ¡auch!- gritaba mientras seguía corriendo por su vida el pobre saiyan
-Mi pobre hijo ¿Videl que voy a hacer? está siendo seducido por la hija de esos vagos- Gritaba desesperada Milk mientras volvía desmayarse y Krillin apenado intentaba ayudar, puesto que Gohan seguía junto con Piccoro tratando de detener a una enfurecida 18.
Mientras todo el caos reinaba Bra comenzaba a querer llorar, enormes lagrimones comenzaban a salir de su tristes y hermosos ojos azules al ver que su hermosa fiesta se estaba arruinando por culpa de los adultos, su padre al notarlo le dijo que lo siguiera y se escabulleron a otra parte del jardín, rumbo a una fuente rodeada de una casa de jengibre que su madre había mandado a hacer para sorprender al final a la niña, se acercaron y comenzaron a comer los dulces.
-Truco o trato pequeño demonio- le decía cariñosamente su padre mientras retiraba las lágrimas que se habían escapado minutos antes de los ojos de su princesa.
-Truco papi- dijo feliz la pequeña, como adoraba a su padre y estaba más que emocionada de por primera vez verlo compartir con ella, esa que era su celebración favorita.
El saiyan pulsó un botón y de la fuente frente la casa de jengibre comenzó a brotar chocolate en vez de agua y del piso salieron rosas de dulces, la niña abrió sus hermosos ojos azules con gran sorpresa, emocionada; mientras con su padre comían alegremente el jardín y la casita de dulce, y de fondo se seguían escuchando el pandemónium que se había armado.
-¿Papi... el próximo año me acompañarás también?- Preguntaba una esperanzada Bra mientras su padre la veía cariñosamente y la abrazaba nuevamente – No lo sé pequeño demonio, ya veremos-
La niña se emocionó aún más, en el lenguaje de su padre solo existía el sí y el no. Por lo que un tal vez le dejaba una altísima probabilidad de que algo pasara a que no pasara, casi podría asegurar el sabor de la victoria. Además tenía todo un año para convencerlo si en algún momento su padre dudaba, pensó malévolamente la chiquilla.
-Gracias por acompañarme papi me divertí muchísimo- Decía una feliz Bra.
-No es como que me hayas dado mucha opción- decía riéndose su padre -Resultas más peligrosa que tu madre, mocosa- dijo en tono burlón su padre.
Mientras ella indignada le hacía un puchero. El saiyan la miraba alegre, no lo quería admitir pero todo esto había resultado ser lo más divertido que hubiera hecho últimamente. Volteó a ver con cariño a su pequeña hija.
Aun recordaba cuando Wiss con un movimiento mágico la trasladó del vientre de su mujer a los brazos de esta, cuando por fin él pudo cargarla ese día y vio esa pequeña y frágil carita y esos hermosos ojos azules tan parecidos a los de la mujer que amaba. Sintió todo su cuerpo estremecer al entender que a partir de ahora su corazón pertenecía a esa frágil criatura que con miedo y ternura sostenía en sus brazos.
Lo recordaba bastante bien, tan pronto ese indefenso ser abrió sus hermosos ojitos y los conectó a su obscura y penetrante mirada, lo supo. No importaba que, él cedería a los caprichos de su princesa y velaría fieramente por ella también.
Nostálgico se acercó a la pequeña y la cargó manteniéndola a la altura de su pecho.
¿En qué momento su pequeña niña había crecido tanto? Su corazón latió con fuerza no queriendo admitir que quería pedirle al tiempo que fuera menos de prisa.
A quien engañaba, había disfrutado mucho pasar ese tiempo con ella, toda humillación había valido la pena con tal de verla sonreír.
-¿Bra?- Preguntó el príncipe - ¿Si papi?- respondió muy alegre la pequeña -Feliz Halloween princesa-
Ella rodeó el cuello de su fuerte padre emocionada, mientras de fondo se seguía escuchando el caos reinante en que estaban el resto de los invitados, de pronto para la pequeña ese Halloween era el más perfecto que hubiera pasado. Mientras con el más profundo cariño le contestaba a su mayor héroe – Feliz Halloween papá-
Fin
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Muchas gracias a todos aquellos que han comentado y/o votado. Eso nos alienta y nos ayuda a ver si el esfuerzo valió o no la pena. Un fuerte abrazo y saludo en especial a Karenina y a Belen.
Bueno espero les haya gusto este especial de Halloween yo me divertí mucho haciéndolo, y en efecto tenga la impresión de que el pobre de Vegeta paga sus fechorías con Bra, Jajajaja.
Pasen unas bonitas fiestas de disfraces en casita!
Excelente fin de semana
