¡Buen día chicas! Les traigo este nuevo capítulo, gracias a mi conciencia que me lo recordó y mi otra conciencia que me mando mensaje justo cuando lo estaba recordando. Espero que les guste este capitulo, en lo personal yo me entretuve mucho escribiéndolo. Las veo la próxima semana.


~ 1 ~

No se explicaban en qué momento había pasado, como había sido que aquellos simples humanos se había atrevido a alzar su mano en contra de los Titanes, como se habían atrevido a tomar la vida de uno de ellos, era algo inaudito para cualquiera, incluso se habían atrevido a salir con vida después de haber batallado con todo su Cosmos.

-¡¿Qué ha pasado aquí?!- exigió gritando uno de los guardias que se dedicaban a trabajar para los Titanes -¡Quiero que alguien diga algo!

Nadie dijo palabra alguna, dentro de aquella cueva se encontraban reunidos muchos solados, todos ellos de piel pálida, todos ellos de generaciones atrás que habían servido a esa causa que estaban comenzando a llevar a cabo. El general de ese batallón salió de ahí y hasta que desapareció de la vista de ellos, se rompieron las filas.

Salió hacia el exterior y comenzó a caminar por un sendero que lo llevo a un claro en un bosque, en ese sitio había una gran roca que era bañada con los rayos del sol que en ese momento se encontraba en lo mas alto del cielo. Gruño y dejo salir alguno que otro grito de frustración, jamás pensó que podía pasar eso, que esos dioses que no pudieron matar se atreverían a alzar su puño en contra de ellos y mucho menos que ellos pudieran tomar la vida de una de las Titanes, aquella que iba a dirigir el combate en contra de la humanidad.

-¿Sabes que la roca no te puede regresar los golpes que le estas dando?- le pregunto aquella mujer

-¡No estoy de humor!- le grito mientras la volteaba a verla con furia

-Recuerdo que ya te había dicho que cada uno de ellos era poderoso y eso se intensifica si pelean juntos

-No quiero escuchar eso...

-Tienes que- le interrumpió -te dije que ellos eran peligrosos por sí solos, también sabias de antemano que tenían un pacto entre ellos de no agresión, pero te valió madres- le dijo seria -nunca paso por tu cabeza que se llegaran a alzar, que la unión de ellos sería tan fuerte que se interpondrían en el plan que el señor Chronos tiene para la humanidad

-Cállate- le ordeno

-Ahora, ya sabes que están unidos y te puedo asegurar no van a buscar la ayuda de los demás dioses por el gran orgullo que poseen, pero así está bien- se calló un momento esperando a que su compañero le recriminara, pero no lo hizo -esta bien que no los vayan a buscar, porque el que tengamos a 5 dioses rebeldes nos hará retrasarnos, ahora imagínate si reclutan a los demás

El hombre comenzó a caminar de un lado a otro, estaba histérico. No podía creer, no lo quería aceptar… esos cinco dioses iban a retrasar los planes que tenían.

-Ya lo sabía- comento -que no seria fácil, pero me llene de confianza cuando pudimos tomar la sangre de ellos

-¿Cómo lo hiciste?- pregunto con duda -nunca me dices nada de lo que vas a hacer- se quejo

-Un hechizo en lo que estaban bebiendo- dijo -juntos bajan la guardia

-Pero en esta ocasión no lo hicieron- le recordó -unieron sus poderes

-Lo sé, no tienes por qué recordármelo- continuo -si tan solo los hubiera matado

-El hubiera no existe- comento mirándolo fijamente -el pasado es pasado, ahora tienes que estar pensando en el presente

-¡¿Pero cómo?!- exploto de nuevo

-Cálmate- le dijo -si piensas con la cabeza caliente no podrás idear nada, no le podrás servir a nuestro señor como es debido

-No tienes las mismas responsabilidades que yo

-Piensa un momento- le dijo pasando por alto la ofensa de su compañero -por fortuna para ellos se encontraron con Febe- comenzó -la abuela de Apolo, uno de los dioses que está en esa organización

-Se confió

-Así es- dijo ella -todos sabíamos que Apolo y Artemisa eran los nietos favoritos de ella, por eso salió de su armadura, por un segundo pensó que Apolo pelearía a su lado, pero no fue así

-¿Cuántos mas son como ella?- pregunto el hombre

-Además de Febe, creo que hay otro más- dijo ella dudando -solo hay dos Titanes que pueden salir de su armadura, el resto de los Titanes poseen su cuerpo real

-¿Tu crees que los intimiden los 10 o 18 metros?- pregunto esperanzado

-Febe media 7 metros, su forma real pasaba los 3 metros y medio…- le miro y espero a que el respondiera -no… no se van a intimidar ni con eso ni con los poderes que albergan nuestros señores

-Tienen que morir- sentencio

-Pero la pregunta real es…. ¿Cómo pueden morir?- dijo ella -¿los cazamos uno a uno?

-Están unidos, dudo mucho que se separan ahora que ya se han enfrentado a uno de ellos

-¿En grupo?- volvió a preguntar

-Su poder aumenta, tu misma lo dijiste

-¿Entonces?- su compañero ya no supo que responder, se encontraba demasiado frustrado -además debes de tener en cuenta de que tienen sus armadas…

-Si ya se- interrumpió -no tienes porque recordarme todo lo que tenemos en contra

-¿Qué vamos a hacer líder?- pregunto de manera sarcástica

-Pelear- dijo él -pelear hasta que Chronos recupere fuerza y los mate a cada uno de ellos

-Si es que no matan antes a los demás- susurro y de pronto sintió que era tomada por el cuello de su camisa, la mirada de su compañero se encontraba demasiado furiosa

-¿Qué fue lo que dijiste?- le pregunto entre dientes

-Lo que escuchaste- no se dejo intimidar -como esto siga así, esos supuestos dioses van a acabar con cada uno de los Titanes que están surgiendo

-Fue un error, no sabíamos que Febe aparecía cerca del Santuario, ni que Océano aparecía cerca del Palacio Submarino

-Vuelve en ti, pareces desquiciado- le pidió, pero este afianzo más su agarre

-No, ellos no van a morir ahora que han logrado salir- parecía que lo decía para su propia persona -no, no cuando el plan va perfecto, no me quitaran el derecho que tengo sobre ellos

-¡Ya cálmate!- le pidió entre dientes y se despojo del agarre de su compañero -esto se ha planeado por mucho tiempo, pero lo que jamás vimos ni pensamos fue el que ellos no doblegarían sus espíritus, te lo dije antes y te lo repetiré ahora… ellos son peligrosos, tengan la ayuda del resto de los reencarnados o no… si no matamos a uno de ellos antes no lo podremos hacer ahora… así que cálmate y piensa fríamente.

-Lo sé- respondió furioso

-El señor Hiperión saldrá en unos días- le comento aquella mujer antes de salir -si lo logran derrotar, entonces no te podre asegura la victoria del señor Chronos

Dicho esto, salió de ahí dejando a su compañero solo. El joven solo observo como aquella silueta femenina se perdía entre aquel bosque, odiaba admitirlo pero ella tenia razón. Hiperión era uno de los Titanes mas poderosos y si ellos lo llegaban a derrotar entonces eso les subiría el ánimo. Cazarlos uno a uno era como dijo su compañera… imposible, porque a pesar de que los encontrara solos, al encender sus Cosmos llamarían a sus guardianes, la lucha se pondría en ventaja de ellos y hasta podrían llegar a perder la vida. No… no sabía cómo era que se encargaría de ellos, juntos suponían la mayor de las amenazas… pensó en ella, en esa mujer que le había dado la fuerza a su venganza y odio… no sabia como era que lo iba a conseguir pero de que acabaría con la vida de Athena con sus propias manos lo haría y con la de ese guardián que se había atrevido a marcarlo.

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-En pocas palabras… nos madrugaron- comento Apolo con sus brazos cruzados en su pecho

-Visto de esa forma, es correcto- confirmo el Patriarca -no sabemos con exactitud en que momento, pero de alguna forma lograron controlarlos a distancia

-Así que en pocas palabras- intervino Poseidón -nosotros liberamos el sello

-Correcto

-Shion… ¿Cómo fue eso posible?- le volvió a preguntar -lo creería de Athena que es la más confiada de todos..

-¡Oye!- reclamo la joven indignada

-Pero nosotros somos más cuidadosos- se unió Apolo

-La cena de cumpleaños- de pronto hablo Ares llamando la atención de todos -estábamos tan concentrados en otra cosa que nunca nos dimos cuenta si le pudieron echar algo a la comida o a lo que bebíamos

-Ahora que lo pienso, Ares podría tener razón- apoyo Hades

-Sea como haya sido- intervino Apolo -ya se hizo el pacto de sangre, aunque haya sido robada, abrió el sello y han salido- miro a todos los presentes -nos toca pelear

-La ultima vez no nos fue tan bien- recordó Poseidón -el único que pudo hacer algo fuiste tu

-¿Quién era?- pregunto la joven y miro a Apolo, este mantenía la mirada en la mesa

-Febe- hablo Shion -en la mitología, era la abuela de los gemelos Apolo y Artemisa

-Por eso bajo la guardia- susurro Hades -por qué Apolo estaba ahí con nosotros

-Si, pero no creo que los demás Titanes la bajen- dijo Poseidón -fue una suerte que haya pasado eso, pero antes de que ocurriera ese golpe de suerte, estuvimos siendo apaleados sin piedad

-Poseidón

-Tu lo sabes bien Hades- le respondió ante su llamado -esos monstruos son las cosas mas poderosas a las que nos vamos a enfrentar y si 4 de nosotros sudo sangre para acabar con uno solo… y eso porque bajo la guardia… dime como es que vamos a derrotar a los demás

El silencio cayo en el Despacho del Patriarca, este se había mantenido alejado de la conversación. Todos los presentes se encontraban meditando las palabras que había dicho Poseidón, en esta ocasión eran ciertas. Cuatro de ellos y no habían podido causar un daño poderoso a uno solo de ellos, eso ya era de preocuparse. Siempre se habían jactado de ser los mas poderosos, siempre se habían pavoneado entre ellos mismos quien era el mas fuerte, pero a la hora de la verdad, donde tenían que demostrar su verdadera fuerza no lo hicieron, al contrario, caían como moscas alrededor de aquel Titan.

-Son muy altos- susurro Athena -eso ya les da mucha ventaja- llamo la atención de todos, la chica se encamino hasta quedar frente al ventanal del Despacho donde podía observar a los lejos el Coliseo -al menos le calcule unos 10 metros cuando estaba en esa roca y unos 4 metros fuera de ella

-Jamás pensé que fueran de esa forma- dijo Hades quien se dejó caer al suelo

-Además, no podemos saber si los demás Titanes son como ella- continuo -nadie nos puede asegurar que el Titan que vimos en el mar sea el real y no este usando una especie de armadura como la que vencimos

-Athena tiene razón- apoyo Apolo cuando todos se quedaron callados -no los conocemos

-Solo lo que dice en los libros- se unió Ares -en ellos los pintan con formas humanas y de gran estatura, solo eso

-A nosotros nos ponen invencibles y estuvimos a punto de morir- completo Poseidón

-¿Cuántos mas habrá? Esa es la pregunta correcta- susurro Athena

-No lo sé- le respondió el dios de los Mares

Shion solo se dedico a verlos, se veían a simple vista que se encontraban preocupados, la vanidad que siempre mostraban se había esfumado y ahora solo quedaba un rostro de preocupación. Dejo salir un suspiro y se puso de pie, salió del Despacho dejando solo a los dioses. Tenia que encontrar la forma para derrotarlos y tenia que ser rápido. Armar pequeños grupos de contra ataque con cada armada de ellos, aunque no se pudieran ver ni en pintura y eso significara pequeñas rencillas. Faltaba demasiada información, tenía que comenzar a pensar de una manera fría, como le había dicho Poseidón en esa cena, él tendría que idear los planes para poder salir victoriosos y ahora que los veía tan asustados, no podía quedar mal, no iba a arriesgar la vida de ellos mucho menos la vida de la diosa a la cual protegía con fervor.

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-¿Cómo estás?- pregunto abrazando fuertemente al joven -llegaron rumores de una batalla, todo el pueblo de Rodorio fue resguardado…

-Tranquila- le pidió

-¿Es verdad?- pregunto con temor y el asintió a su interrogante -¿vas a volver a pelear?

-Es mi deber, pensé que ya te había quedado claro Calandra

-Lo sé, solo que no me hago a la idea- respondió con tristeza -¿Cómo esta?- le miro alejarse unos pasos de ella para apoyar su cuerpo en el tronco de un árbol, se acerco un poco dejándole su espacio personal -¿tan mal?- dedujo

-Casi muere- susurro

-Imposible- dijo ella -¡es imposible!- a Camus le sorprendió la reacción de su novia, no esperaba eso en ella -¡Ella no puede perder, jamás lo ha hecho y no va a hacerlo ahora!

-Son Titanes- dijo -no solo son poderosos sino enormes. Y aunque para ti sea imposible, siempre habrá alguien más fuerte que ella

-Athena no puede morir- susurro -no puede

-No lo hará- respondió molesto -no tengo la menor idea de como la vamos a ayudar, pero te puedo asegurar por mi honor como Caballero Dorado que ella no va a morir

-Camus- le llamo después de un largo silencio, poso su mano en su brazo hasta que este le dirigió la mirada -necesito que hagas algo por mi

-Dime

-Quiero ver a Athena- pidió, el Caballero de Acuario quedo sorprendido ante esa petición, no sabía si debía acceder, nadie en el Santuario sabia que estaba teniendo contacto con ella.

Ni siquiera Athena que era de toda su confianza sabia que se estaba viendo a escondidas con su antigua amiga, después de lo que ella le hizo, después de que le dio la espalda así como así… no sabia si era buena idea acceder a lo que ella le estaba pidiendo en ese momento. No sabia como era que iba actuar el Patriarca y el Maestro Dhoko, sus compañeros; pero sobre todo la diosa… no se quería arriesgar a perder la amistad y confianza de Athena… pero tampoco se quería negar a la petición de aquella mujer a la que amaba.

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-Y… ¿hay algo en particular que le guste… señor Hades?- le pregunto una joven muy seductoramente al joven dios del Inframundo

-No… gracias- respondió intimidado por la facilidad de coqueteo de la chica del puesto en el que estaba

-¿Esta seguro?- le volvió a decir y Hades juro que el escote de su blusa se bajo un poco mas

-Creo que llevaremos unas cuantas naranjas- interviniste sonriente

-Como diga princesa Athena- te respondió sonriente, miro a tu acompañante y le guiño el ojo derecho antes de comenzar a meter varias naranjas en un morral

-Págueme solo la mitad- te dijo la chica -porque ni siquiera debería de tomar el dinero de nuestra bella diosa

-Gracias, aceptare tu oferta- respondiste soportando la risa, esa chica se quería devorar al dios del Inframundo de pies a cabeza

Esa mañana, cuando le habías pedido a Scott que te acompañara al mercado en Rodorio pensó que seria lindo ir a conocer, pero jamás paso por la cabeza de ambos que la mayoría de las chicas de ahí se enamorarían de él. Sabias que Hades no era feo, era un chico muy guapo, además la cuenta que tenia en el banco podía llegar a borrar cualquier imperfección de su físico, siempre que ibas con la guardia chapeada obtenías muchas cosas de regalo, es más… hasta te dabas el lujo de ofrecer a Shaka a cambio de pan o leche, pero Hades… ese había roto el récord de cualquiera de la orden, habías ahorrado demasiado dinero en esa ida al mercado.

-Ahora tengo que ir con Pose o Apolo, a ver cuánto consigo- comentaste divertida

-Claro, como a ti no te quieren violar

-No te hagas, que te gusto ser el centro de atención- le acusaste

-¡Claro que no!- dijo ofendido -¡me sentí violado!

-Por favor, eres un chico muy guapo, debes de saber sacarle partido a eso- comentaste mientras tomabas un sorbo de agua de una botella y se la pasabas pues el calor era insoportable -además a mí me dio mucha risa la ultima chica, se aventó sin tapujo alguno

-Fue la peor- te respondió mientras te ofrecía la botella para que volvieras a beber, tu negaste y la tapo. Tomo del suelo las bolsas que había dejado y continuaron su camino -ahora entiendo porque te gusta vivir aquí

-¿A si?

-Si- miro alrededor -la gente de aquí se conoce unos a otros y te tratan bien, te tienen consideración por ser una diosa, pero no sobre actúan con eso

-Si, es lindo- susurraste -es por eso por lo que tengo que protegerlos

-Vale la pena- después de eso continuaron en silencio, mismo que fue roto por Hades -oye… y a ti… ¿no te han querido violar o algo así?

-¡Claro que no!- dijiste avergonzada -¡ellos me respetan!

-Ah, entonces es solo con los dioses que vienen de pasada

Después de eso soltaste la carcajada, pobre de Hades, lo habías dejado completamente traumado con esa salida. Al llegar a la entrada de aquellas escaleras varios soldados les quitaron las bolsas y las llevaron a la bodega, subieron las escaleras para encontrarse cada uno con su armada.

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~ 2 ~

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Solo aquellos que eran de mayor confianza para Hades se encontraban reunidos ahí, eso incluía a los Tres Jueces del Infierno y a Pandora, esta ultima te enviaba miradas de odio las cuales le correspondías de buena manera. En una que otra ocasión, Shion te daba un pellizco en el brazo para que te comportaras de buena manera.

Se sentía demasiada tensión en el Coliseo, se les había prohibido ese día el entrenamiento a cada soldado, practicante, aspirante y Caballero de Plata y Bronce pisar ese sitio. Ahora en las gradas, se encontraban sentados los Caballeros Dorados, las Marinas de Poseidón, los Espectros de Hades, los Krieger de Apolo y los Guerreros de Ares. Cada uno de ellos con su mejor cara que decía a cientos de kilómetros que no querían estar ahí.

-Bienvenidos a todos- saludo Shion desde el Coliseo -agradezco su asistencia

-Aquí hay pleito cazado entre varios de ellos- susurraste y Hades asintió

-No solo entre tu Armada, sino entre otros- te apunto

-Apolo se peleó con Pose hace tiempo- le dijiste -así que sus armadas se odian

-Silencio- te ordeno el dios de los Mares

-Nomas decía- susurraste

-Guerreros de todos los dioses- hablo Apolo -les hemos mandado a convocar por una sola razón- llamo la atención de todos los presentes -en esta ocasión, necesitamos las fuerzas de cada una de las armadas presentes aquí

-¿Por qué tendría que seguir las ordenes de otro dios al que no sirvo?- pregunto Ardena

-El señor Apolo es el líder de la cruzada- dijo Sebastián -por eso es por lo que tienes que hacer caso a sus ordenes

-¿Y quien me va a obligar?- se unió Bian -¿ustedes?

-Todos aquí saben que yo solo sigo las ordenes de Athena, de nadie mas

-Nada mas faltabas tu Rada- pensaste cansadamente

No había salido como tenían planeado, Apolo ya no dijo nada después de ser interrumpido, todos los presentes se tenían más odio de lo que se tenían entre ustedes. Miraste a donde estaba Poseidón, este estaba bien entretenido en su celular, Apolo se mantenía con los brazos cruzados en su pecho, Hades y Ares solo se quedaban viendo a donde estaban los gritos.

-Mira, el meme da mucha risa- te dijo Poseidón mientras te mostraba una video donde había una botarga bailando una canción de reggaetón antigua

-¿Es neta?- le preguntaste como no queriendo

-Es divertido- te dijo -lo voy a compartir, es más… te voy a etiquetar para que lo veas después… ah no… no te tengo agregada, pásame tu face

-¿Papá?- ignoraste a Poseidón y llamaste al Patriarca

-Imposible- te dijo -no van a dejar de pelear hasta que alguno de ustedes les ordene que paren y aun así creo que no se pondrá- suspiraste, sentiste que Poseidón palmeo tu hombro y te ofrecía su celular, insistía en que le pasaras tu perfil para etiquetarte en lo que había encontrado.

Tal parecía que a los dioses no les importaba mucho que se estuvieran a punto de matar y a ellos no les importaba que ya se hubiera formado una alianza entre ustedes. Viste que Shaina y Marín estaba discutiendo con Pandora y Thetis, esas mujeres si te daban miedo, sobre todo tus Caballeros de Plata, las otras dos podían pelear con ellas libremente. Preguntaste si alguien de ellos los iba a detener, te dieron carta libre de actuar. Dejaste salir de nuevo un suspiro y te adelantaste unos pasos, trataste de quedar frente a tus Chapeados de Oro que ya se encontraban desperdigados.

-¡Traidor!- escuchaste que le gritaron a uno de los tuyos

-¿De que te quejas?- le respondió -si hasta te sirvió, subiste de puesto maldita cucaracha

-Para reemplazo que se encontró Hades- se unió uno mas con sonrisa arrogante

-Maldito desgraciado- le respondió

-¿Te molesta Kagaho?- le pregunto sínicamente

-No te metas en donde no te llaman Virgo- le respondió molesto -esto no es contigo

-Te metes con Radamanthys y te metes con todos- le respondió

-¿No puedes solo?- le pregunto Aiacos a Radamanthys -¿necesitas de tus nuevos amiguitos?

-Me puedo defender solo, pero con ustedes ni vale la pena

-No puede ser, estos dos no se callan- susurraste para ti misma mientras veías a los demás. Dejaste salir de nuevo un largo suspiro.

Te concentraste tanto como pudiste y de un momento a otro, todo el sitio se quedó en completo silencio.

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-Se pondrá interesante- dijo Poseidón dejando de ver su celular

-La hicieron enojar- se unió Apolo

-Esto va a estar bueno- dijo riendo Ares

-Solo espero que no vaya a matar a nadie- dijo Hades provocando la risa de los otros tres -no se rían, que no ven que no estamos como para darnos lujo de perder más aliados

Shion solo mantenía la mirada en la chica, esta solo veía a su guardia, en especial a Virgo y Ofiuco que se mantenían peleando con los jueces de Hades, la vio concentrarse. El aire dejo de correr por el lugar y de pronto se sintió una presión demasiado fuerte. En un solo instante Athena dejo liberar fuertemente su Cosmo, una barrera de energía blanca se alzo hacia el cielo y esto llamo la atención de todos los que estaban ahí peleando.

-Cálmense ya- pidió tranquilamente pero el tono de su voz sonaba fría -estamos hablando y no veo para cuando se van a callar

-¡Pero Athena!- la llamo Aldebarán, pero ella solo le dirigió la mirada seria, como en pocas ocasiones se mostraba eso basto para que Tauro se silenciara

-Shaka de Virgo, Radamanthys de Ofiuco- les llamo -discúlpense ahora mismo con ambos Jueces

-¿Qué hagamos que?- dijo Radamanthys, pero la mirada fría de esa joven no le dejo otra opción a seguir discutiendo con ella, por primera vez observo una personalidad que no le conocía a su diosa -disculpen mi atrevimiento- dijo entre dientes

-Perdonen mi atrevimiento- se unió molesto Virgo

-Milo de Escorpio, Afrodita de Piscis, Camus de Acuario- les llamo -a su lugar ahora

-Si señora- respondieron al unisonoro

-El resto de la Orden Dorada, sentados y callados

-Si señora- respondieron

-Los demás- se dirigió al resto -cállense cuando alguno de nosotros hable, no sean irrespetuosos

Poco a poco cada uno de los demás Guerreros fue tomando asiento en donde habían estado al principio, habían acabado con la paciencia de la diosa de la Sabiduría, eso le había parecido gracioso a los otros dioses. De pronto sintieron que algo no estaba bien, Athena se giro y de inmediato se encontraba apuntando a Nike a alguien que había llegado sin previo aviso, inmediatamente el resto de los dioses se encontraba cerrando el circulo, apuntando cada uno de ellos su arma hacia la persona recién llegada.

Se mantuvo erguida y alzo sus manos en son de paz, mostrando ante todos que no llevaba arma alguna con ella. Bajo lentamente una capucha que cubría su rostro, poco a poco dejo caer al suelo esa túnica con la que se había presentado. Esta persona era de pequeña estatura, de complexión delgada, cabellos negros y largos, su rostro era hermoso, pero su mirada… esa mirada era lo que mantenía a los dioses alejados de ella, sin bajar sus armas… en cualquier momento podría atacar.

-¿Quién eres?- pregunto Apolo sin bajar su lanza

-Debes de ser muy valiente o muy estúpida para presentarte de la nada ante los 5 dioses mas poderosos de esta era- comento con arrogancia Poseidón

-¿Sabes hablar? ¿eres muda?- pregunto Ares tratando de sonar amenazante

-Mi nombre es Perséfone- dijo dejando sorprendido a todos los presentes -soy la Sacerdotisa que libero a los Titanes y en esta hora de incertidumbre y penumbras… vengo a ofrecerles mi apoyo

-¿Perséfone?- susurro Hades, la joven miro al dios del Inframundo

-No estoy en tu contra- le dijo -no solo seré tu aliada en esta guerra y la aliada de los Olímpicos presentes, también soy tu futura esposa

-Espera… ¿de que hablas?- ese comentario descoloco al joven

-¿Y crees que aceptaremos tu ayuda?- pregunto Apolo -después de haber dicho que fuiste tu quien libero a los Titanes

-Les contare todo lo que deseen saber- dijo -desde la época…

-¡Ay no empieces!- interrumpió Athena -yo digo que la encerremos en Cabo Sunion y después la interrogamos

-Cuanta agresividad Athena- dijo sonriendo Poseidón -pero no creo que sea buena idea, acabemos con su vida ahora, después buscaremos reemplazo de esposa para Hades

-¡Claro que no, ni siquiera la conozco!- insistió

-¡Shion!- le llamo Poseidón y este se acercó -enciérrala, después hablaremos con ella

-No le quite el ojo de encima Maestro Shion- pidió Apolo

-Acompáñeme por favor- pidió de una manera amable el Patriarca, pero el tono que había usado dejo un escalofrió en los dioses presentes

-Sera como digan, Olímpicos- respondió aquella mujer

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~ 3 ~

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-¿Qué vamos a hacer?- preguntaste -¿con la novia de Hades?

-Terca, no es mi novia- se defendió -ya dije que ni siquiera la conozco. Lo que debería de importarles de esa loca, es lo que dijo

-Liberación de Titanes- completo Ares -yo digo que si está loca, solo por venir a presentarse aquí

-Continuemos con lo que íbamos a hacer- dijo Apolo -después veremos que haremos con la prometida de Hades

-¡Que no es mi prometida!

-Pues ella sonó bien segura de sus palabras- insistió Poseidón logrando enfurecer mas al dios de los muertos

Todos miraron a donde se encontraban los guerreros de sus respectivas armadas, algunos de ellos de pie y otros mas sentados, pero al menos ya habían dejado de pelear. La aparición de la reina del Inframundo dejo callado a mas de uno.

-Caballeros, Guerreros, Espectros y Marinas- volvió a retomar la palabra Apolo -como estaba diciendo, ahora mas que nunca necesitamos de la fuerza de todos ustedes. La guerra que se avecina será peleada únicamente por nosotros, los dioses reencarnados

-Podemos ayudar- interrumpió Violet, el regente del Inframundo la mando a callar con una mirada severa, le diste un ligero codazo amistoso para que no se molestara por la interrupción de ella

-Algunos de ustedes, se dieron cuenta de la fuerza de los enemigos que ahora tenemos en común- continuo -tomamos la ley que se autoimpuso la Reina Athena, no arriesgaremos la seguridad ni la vida de ninguno de ustedes

-¿Entonces para que estamos aquí?- hablo Joshua -si se supone que no quiere que peleemos, no entiendo para que nos convocaron

-Hasta lento saliste- escuchaste la voz de Virgo, de inmediato lo mandaste a callar con la mirada, el sintió esa amenaza a pesar de mantener los ojos cerrados en ese momento

-Ustedes pelearan contra aquellos que han intentado arrebatar nuestras vidas desde hace tiempo

-¿Los soldados de Chronos?, ya se me había olvidado- pensaste

-Ellos deben de ser mas de lo que podemos llegar a imaginar, el deber de ustedes será aniquilarlos, que no se interponga en nuestro camino

-Ya veo- escuchaste que hablo Ares -quiere quitar todas las distracciones

-Nosotros pelearemos contra aquellos monstruos a los que sirven- continuo -y juro por mi orgullo, que saldremos victoriosos de esta guerra.

-Jamás lo había visto hablar así, tiene a todos en su mano- continuaste pensando

-Ayer éramos enemigos, y hablo de todos- continuo -se que tenemos diferencias y que ninguno de nosotros los va a obligar a hacerse amigo del otro bando, pero les pido que por esta ocasión, no vean eso. Tenemos suficiente con la guerra que esta frente a nosotros como para preocuparnos de todos ustedes.

-Esta alianza se hizo con un propósito- dirigiste tu mirada hacia Poseidón que se encontraba a tu lado derecho -si nosotros pudimos tener un tratado de paz para terminar con todas estas absurdas batallas y evitar derramar mas sangre y perder vidas, no veo el porque no pueden hacerlo ustedes, el día en que nuestra alma vuelva a reencarnar en esta tierra, podrán matarse entre ellos, pero ahora… en esta era no, en esta era hemos decidido darnos la mano y procurarnos los unos de los otros, así que yo si… yo si les exijo que se lleven bien

-No quiero que estén preocupándonos a nosotros, porque a pesar de todo, les tenemos mucho afecto a todos ustedes- escuchaste hablar a Hades quien se encontraba a la izquierda de Apolo -queremos mantenerlos con vida, así que les pido de manera atenta que sigan cada una de las ordenes que demos, seamos o no los dioses a los que sirven

-Señores, señoritas- retomo la palabra Apolo -el día de mañana si quieren pueden matarse, pero hoy les pido que se den la mano unos a otros y se protejan entre si

-Pides imposibles- pensaste de nuevo

-Dentro de unos días, saldremos en busca de nuevos aliados- llamo la atención no solo de ellos sino también de ustedes -irán como máximo 2 guerreros de cada dios, el resto del equipo será combinado, para que se vayan haciendo la idea

El silencio cayo en todo el sitio, no sabias si estaban meditando lo que les había dicho tu hermano o solo no querían hablar.

-Como líder de la Orden Dorada de la diosa Athena- escuchaste que hablo uno de los tuyos -puedo asegurar que cada uno de nosotros seguirá la cadena de mando que se imponga, siempre procurando el bienestar de la princesa y los demás dioses

-Dhoko- susurraste

-Si así lo demanda- escuchaste que hablo ahora Renné -se hará como ha dicho mi señor, serviremos con humildad a su causa y a la de los demás

-Prestaremos nuestras fuerzas a cualquier dios que las necesite de ser necesario. Yo Sorrento de Saren, hablo en nombre de los Marinas y se que todos estaremos a la disposición de quien sea

-Se hará como sea necesario que sea- escuchaste hablar a Ardena

-Con nuestra vida, si es necesario… velaremos por la causa que el Rey Hades esta peleando, aunque eso signifique tener que acatar las órdenes de los demás- dijo segura de sí misma Pandora

-Me parece bien que hayan entendido que su cooperación es necesaria.

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Apolo dio por terminada aquella reunión y de inmediato se dirigieron hacia el Despacho de Shion, donde se encontraba aquella mujer que se había presentado momentos atrás ante ustedes.

Quedaron en estar ahí en unos minutos, ibas caminando con dirección a la cocina y lo siguiente que sentiste fue que alguien te jalo al interior de tu cuarto.

-Esto que están haciendo se llama Allanamiento de Morada- dijiste y tomaste asiento en la orilla de tu cama

-Nos hiciste quedar en ridículo delante de todos- escuchaste que te dijo Shaka muy molesto

-Pedirle disculpas a ese par de pendejos… es lo más bajo que pudiste hacer con nosotros- te reclamo Radamanthys

-Sin contar que nos hallas llamado la atención delante de todos los presentes, eso se hace en privado señorita Athena

-¿Es en serio Camus?- le preguntaste ofendida -¿te vas a enojar por eso?

-Jamás me habías regañado delante de los demás de esa forma- te respondió muy molesto

-¿Yo?- preguntaste sorprendida -ni siquiera te regañe, solo los mande a sentarse

-Pero nos regañaste delante de todos- se unió Afrodita

-Eso no fue solo un regaño, fue una ofensa delante de todos- dijo Milo muy molesto

Comenzaste a escuchar las quejas de todos los que estaban presentes ahí. De verdad pensabas… ¿en que momento se les olvido que eras la diosa y no debían de cuestionar lo que hacías?

-¿Se van a poner en ese plan solo porque los mande a sentarse?

-Deberías de pedirnos disculpas- te dijo Radamanthys

-¿Disculpa? creo que no escuche bien…. ¿Qué yo que?

-Lo que escuchaste Athena- te dijo ahora Afrodita

-Ya escuchaste amor- sentiste que esa última palabra la había dicho Shaka de forma muy sínica -nos debes una disculpa

-No les debo ni madres- respondiste molesta y te pusiste de pie -bola de maricas

Saliste de ahí muy ofendida, ahora no se les podía decir nada delante de nadie. Para armada que habías dejado que revivieran, pero ya te iba a tocar que te desquitaras con ellos y se los harías pagar muy caro.

-Athena- te detuvo en tu caminar Poseidón -¿estas enojada?- te pregunto y le fulminaste con la mirada -no es mi culpa que estés en tus días

-¡Cállate imbécil!- respondiste algo roja por su comentario

-Deberías de tomar un te de manzanilla si tienes cólicos, Thetis lo toma muy seguido- te recomendo

-¡Que te calles!

-Solo es una idea, no quiero que tus hormonas piensen en lugar de hacerlo tu cerebro

-Poseidón, ya cállate que te voy a matar

-En definitiva, estas en tus días. ¿Vas empezando o terminando? Para poder saber cuánto voy a tener que soportar tu mal humor

-¡Ahora si te mato!

-Nos esperan en el Despacho- te dijo antes de salir corriendo de tu presencia con una sonrisa en su rostro

Dejaste salir un poco de aire, primero tu orden delicada que no se le puede decir nada y ahora Poseidón riéndose a tu costa… de plano alguien allá arriba no te quería.


Como mencione antes, espero que les haya gustado y que lo hayan disfrutado tanto como yo al escribirlo. Continúen cuidándose, no hay que bajar la guardia con esta pandemia, sigan con las medidas de higiene de cada país, laven sus manos frecuentemente o usen gel antibacterial cada vez que toquen algo que este en las calles. Recuerden, jamás se es bastante exagerado cuando se trata de protegerse en esta época.