I
Pasatiempo entre hermanos
La ciudad de Londres, siendo uno de los puntos más importantes de nuestro planeta. Ya que los turistas que van a visitarlo se asombran por los habitantes, estructuras de construcción de edificios, museos, y su cultura inglesa.
Para esta bella ciudad acaba de comenzar otro día para empezar a laborar en las calles, fábricas o hasta incluso en los hogares de los habitantes. El Sol ha dado su resplandeciente luz natural iluminando a todas las calles y callejones de la ciudad en este día. Los servicios comerciales, el transporte público, restaurantes y talleres de mantenimiento operaban normalmente para los habitantes y turistas que están de visita en esta maravillosa ciudad.
Dentro de esta ciudad, hay muchas maravillas que no solo sorprendió a un solo individuo, sino a casi todo el mundo. Y una de esas grandes maravillas que tenía la ciudad era que una enorme familia de perros de raza dálmata que habitan en un hogar de la cuidad.
Ahí habitan dos perros dálmatas mayores llamados Doug y Delilah, quienes cuidaban y mantenían a sus noventa y siete hijos. Ya que ambos canes iban a sus respectivos trabajos para comenzar su jornada laboral y dar servicio para la gente de la ciudad.
Doug se dirige a su trabajo de ayudante en la estación de bomberos de la ciudad, donde ayuda a atender a las emergencias de incendios de la ciudad inglesa. En cambio, Delilah se dirigía a su trabajo como ayudante de un doctor profesional del gran hospital de Londres. Donde atiende a sus pacientes que sufren de lesiones o de enfermedades entre pequeños y graves. Pero antes de que ambos perros fueran a trabajar y dejar a los cachorros en el hogar, dejaron a cargo de ellos a sus dos hijos mayores, Dylan y Dolly.
Mientras los dos cachorros mayores de la familia se encargaban del orden del hogar, cada cachorro de la familia hacia sus cosas como jugar y divertirse con sus pasatiempos favoritos. En este caso nos centraremos en la cachorra pintora de la familia manchada, Da Vinci. Ella es una artista en el hogar; se caracteriza por aparte de tener manchas negras en su cuerpo, tenía manchas de pintura de colores en su pelaje. Ella se dedica en hacer todo tipo de arte, ya sea contemporáneo o moderno, en pintura líquida o en aerosol, en lienzo o en un muro sólido, entre otras ideas que ella podría hacer en su carrera de artista.
En este día, esta cachorra estaba pintando en el patio trasero de su hogar. A ella le encanta hacer sus obras de arte en un lugar abierto para poder inspirarse con lo que le rodeaba; como la naturaleza, el cielo y las cosas que la rodean en este día.
Traía un lienzo en blanco, por no tener ideas para comenzar otra obra de arte. No sentía inspiración o motivación para hacer uno de sus grandes trabajos. A pesar de ver muchas cosas en su alrededor no le llegaba una buena idea en mente.
Mientras seguía pensando en que pintar este día, vio a su hermano mayor Dawkins salir al patio trasero desde el hogar pacíficamente. Igual que la cachorra, es un cachorro dálmata de esta enorme familia. Él se caracteriza físicamente por tener sus orejas y su cola en pelaje negro. Pero igual, tenía manchas negras en su pelaje blanco. Su personalidad se distingue por tener conocimientos científicos e históricos. Le encanta crear, diseñar y fabricar máquinas por gusto o para la facilidad de actividades para toda la familia; leer libros informativos acerca de la ciencia en distintos énfasis, astronomía, antropología y matemática general.
Para distinguir con más certeza a este cachorro se caracteriza por tener un collar de color azul con un modelo molecular del radical metilo, también conocido como el trihidruro de carbono.
Para Da Vinci, no ha tenido la oportunidad de poder conversar con Dawkins en ningún momento. Consideraba que es un can muy ocupado haciendo sus inventos, sus patentes o fingir ser un científico famoso. Pero no era el único, sino también la pintora era una perrita muy ausente por hacer sus obras de arte en el hogar o hasta pintando los muros de los callejones de la ciudad. Al ver esa pequeña oportunidad de que se encontraba ausente con su trabajo —suponía ella—, decidió saludarlo desde donde estaba parada.
—Hola, Dawkins. ¿Cómo estás? —saludó la pintora llamando la atención a su hermano que se encontraba parado cerca del hogar.
—Oh, hola, Da Vinci. Ando bien, solo tomaba un descanso después de armar un rompecabezas de doscientas piezas. ¿Y tú, cómo has estado? —respondió el científico al ver a su hermana parada debajo de la copa del árbol, entre la sombra que producía el Sol.
—Bien, observando que puedo pintar; pero no se me ocurre nada, ya que todo lo que me rodea ya lo pinté en varias pinturas.
—Puedes usar tu imaginación. Es algo fundamental de un artista en mi opinión.
—Lo sé, pero hoy no me siento inspirada y eso que tengo esas ganas de pintar.
—Si quieres… te puedo dar ideas de los temas que me gustan mucho —sugirió él.
—Sería de mucha ayuda. Gracias —aceptó la idea de su hermano dálmata.
Al momento de que la cachorra pintora acreditara la sugerencia que dio su hermano, Dawkins se acercó hacia donde ella se encontraba; para empezar a sugerirle ideas que tenía mente como buen criterio en su opinión. Sugirió ideas de un tema que a él admira mucho en lo personal y tenía ganas de compartirlo a alguien en especial.
Era acerca de la ciencia ficción, donde habla de las hipótesis y teorías que tiene la ciencia junto con la fantasía que lo familiariza. A pesar de que su hermano mayor Dylan pensara mal de él por dar ideas que no viera en la realidad, porque no cree en esa mitología de la ficción con la ciencia. Él no le importaba lo que le digiera al respecto, porque admira mucho la mitología en la ciencia para formar sus propias hipótesis.
Cuando Da Vinci escuchó esas sorprendentes e inimaginables ideas que daba su hermano, comenzó a tener inspiración para pintar. Teniendo un enlistado mental de las cosas que podría pintar en un futuro o en esa misma obra. Así que puso patas a la obra y comenzó a pintar en ese lienzo en blanco que dejó sin una mancha de pintura hace unas horas.
Con sus patas dio salpicadas de pintura en su obra, de un lado a otro. Inspirándose más en lo que pensaba pintar. No dejó atrás los pinceles y brochas de daría los detalles finales a la obra en preparación.
Terminó su obra después de cuatro horas de trabajo, sin ninguna pausa para beber agua o tomar un descanso. Porque no quería que su inspiración se esfumara por completo. Para su criterio, las ideas que dio su hermano Dawkins eran muy buenas para hacer sus obras futuras.
El resultado fue muy sorprendente a de lo que tenía pensado. Había pintado el Sistema Solar con los ocho planetas del sistema planetario y la estrella solar en el centro del sistema. También mostraba el gran cinturón de asteroides y meteoritos que rodea la estrella solar y los planetas entre Júpiter y Marte. Agregando el fondo negro iluminado con pequeñas y resplandecientes estrellas que formaban parte de la vía láctea que estaba presentes en la pintura.
Al sentirse halagada con su trabajo, llamó a su hermano que estaba a lado suyo leyendo un libro acerca de la historia de la Segunda Guerra Mundial. Donde mostraba los antecedentes más relevantes y de la derrota de Inglaterra, Francia y Alemania.
—Hermano, ven a ver esto —lo llama la cachorra pintora interrumpiendo la lectura de su hermano. A cual no se molestó. Acudió a su hermana al ver que lo llamaba con alegría y satisfacción con su trabajo. Observó con detalle la pintura de la cachorra dálmata, la cual el quedó atónito al ver que pintó a todo resplandor el Sistema Solar.
—Esto es asombroso, hermana. Me encanta tu trabajo, y en la manera que lo hiciste —comentó Dawkins al ver la obra de arte que hizo su hermana—. Hasta dan ganas de exhibirlo —agregó.
—Agradezco ese halagador comentario, pero en realidad sería mejor no exhibir esto —replicó Da Vinci sintiéndose halagada con su trabajo y el comentario que dio su hermano presente. Negando su propuesta.
—¿Por qué te rehúsas? Si es una obra de arte.
—Es que soy muy tímida para exhibir mis obras. Solo pinto para mí misma o luego para ustedes, ya que son los que más muestro confianza.
—Entiendo. Pero aun así, me maravillaste con tu trabajo.
—Gracias. ¿Sabes? Deberíamos pasar más momentos como éste —sugirió ella.
—Tienes razón. Pero lo que nos detendría es que luego andamos ocupados con nuestros propios asuntos. Cuando tenga tiempo libre, lo primero que haré es ir a conversar contigo.
—Me parece perfecto, también haría lo mismo.
Al escuchar que su hermana mayor, Dolly, llamara a todos los cachorros desde la cocina para anunciar que es la hora de la cena, ambos cachorros levantaron sus cosas durante el atardecer que se presenciaba en ese momento. Dawkins mostró caballerosidad al ayudar a su hermana a llevar sus botes de pintura liquidas en un saco delgado de color negro. A pesar de ser muchas cosas que llevaron, pudieron hacerlo en un solo viaje. Dejando las cosas en la habitación de la cachorra pintora en un pequeño rincón del lugar.
Después bajaron por las escaleras para dirigirse a la cocina para cenar. Da Vinci solicitó permiso a su hermano para poder sentarse a lado suyo a cenar juntos, a la cual el cachorro no le negó su consentimiento. Mientras comían, no soltaban temas de plática para conversar; ya que cada uno estaba concentrado comiendo en su tazón de croquetas.
Terminando de comer, cada cachorro se iba a sus respectivas habitaciones; para descansar y seguir sus actividades para el día siguiente. Para Da Vinci, ya tenía algo planeado en mente, poder realizar un retrato de su hermano Dawkins como forma de agrado de pasar tiempo con él este día. Mientras se acomodaba en su cama para dormir, disputó un algoritmo mentalmente para hacer el retrato de su hermano. Tuvo que pensar cada trazo que haría para que su obra sea perfecta e ideal para él.
Dejando el algoritmo a un lado, procedió a descansar; para tener el vigor en hacer el retrato de su hermano favorito para el día siguiente en la mañana.
—Bueno, mañana será otro día —murmuró ella mientras cerraba sus ojos y entrar en un profundo sueño.
