II

Noche de sentimiento

Una gran invitación se expande a todos los canes de la ciudad de Londres, por parte de la Calle Dálmatas. Dolly Dálmata, que es la cachorra mayor de sus noventa y siete hermanos menores junto con Dylan que es su hermano mayor de la misma edad, fue la que dio la cordial invitación de integrarse a una fiesta que se hará en el hogar de los dálmatas; por toda la tarde y horas tempranas de la noche. Dentro del evento habrá música, comida como botana y croquetas, bebidas como ponche o aguas gaseosas, karaoke y hasta incluso una pequeña pista de baile iluminante.

Aunque la invitación se expandiera por medio de la cadena de llamada de lobos, que luego lo usan para mensajería o en caso de emergencias comunes, no todos asistirían a la fiesta; solo irían a los que si les interesa por las actividades que se llevarían a cabo en ese pequeño evento.

Todo estaría arreglado con los preparativos de la fiesta gracias a la autorización de sus padres a los cachorros para organizar el evento. Pero con la condición de tener cautela con los extraños, ya que podrían meterse en un gran lio como un tipo de secuestro o peor, hasta envenenamiento.

Estaría listo los preparativos para la fiesta, incluyendo la música que empezaría a sonar para darle una ambientación por un pequeño rato. El volumen fue algo bajo, y es que no quieren subirle al máximo porque no quieren molestar a los vecinos que viven de a junto del hogar. También los cachorros de la familia dálmata están invitados al evento, se podía decir que son los anfitriones de la organización.

A pesar de no ser muchos invitados que estarán en la fiesta, no significa que se suspenderá o que se cancelara si no que se continuaría tal como está. El propósito de esta fiesta es que se la pasen y se diviertan en lo grande con los amigos y vecinos que quieren mucho.

En esa misma tarde, en que los cachorros realizaban los preparativos para la fiesta, Da Vinci se encontraba en el patio trasero del hogar, bajo de la sombra que producía la copa del árbol por el fulgor del Sol. Ella estaba acostada boca abajo, dibujando con lápices de madera de colores de cera con una hoja cartulina tamaño carta; haciendo el retrato de su hermano Dawkins. En ese retrato mostraba una pequeña sonrisa en su rostro y a lado de sus patas un tazón lleno de croquetas.

Mientras en otro lado, los invitados llegaban entrando al hogar para la fiesta; teniendo una puntualidad impresionante. Ahora DJ, es momento de ambientar esta fiesta con un poco de música; ordenó Dolly a su hermano el cachorro músico para animar a los invitados y a los cachorros, a bailar e iniciar con la fiesta.

En ese momento comenzaría a sonar ritmos agudos y graves mezclándose formando un fondo musical ambientador y movedor, ideal para poner a bailar a todos los invitados presentes en el evento. Unos se presentaban con la intención de bailar, otros para cantar y otros para divertirse y desahogarse un rato con los amigos; pero con el mismo propósito de divertirse todos juntos.

Llegó el atardecer para Camden Town, empezó a dar un cielo anaranjado produciendo oscuridad en algunas partes de la ciudad. Para la Calle Dálmatas, primordial en el hogar de la familia dálmata donde se realizaba una fiesta, empezaban a producirse una ambientación de iluminación por medio de un equipo de arriendo de luces para fiesta de distintivos colores para darle una mejor presentación al pequeño evento. Cada LED daba una ruta diferente, sea recta u ondulada, dando una explosión de luces multicolores que hasta uno con problemas de epilepsia no sobreviviría en la fiesta.

Mientras en otro lado del hogar, Da Vinci que se encontraba en el patio trasero, ha concluido con su trabajo de hacer un retrato de su hermano Dawkins; después de poner patas a la obra hace un par de horas aproximadamente. Para la pintora el resultado de su obra fue satisfactoria para su opinión; pero tuvo en mente que su opinión no lo tomaría en cuenta, sino de su hermano que es el que va a recibir ese regalo que diseño para él.

Toma unos segundos de descanso después de terminar el dibujo que hizo de Dawkins. Enrolló la hoja de papel desde la parte superior hasta la parte inferior de la hoja, formando físicamente un rollo delgado. Lo colocó en su hocico, exactamente en sus colmillos cuidadosamente para no dañar la hoja de papel; y procedió a buscar a su hermano para entregárselo en persona.

Para ser exacto, Da Vinci no se encuentra enamorado de su hermano Dawkins, sino hizo el retrato de él para mostrar lo tanto que lo estima como un buen hermano para ella. Ideal para pasar tiempo entre los dos cada vez que se encontraban ausentes en sus trabajos personales.

Entrando el hogar intento encontrarlo en la sala donde exactamente estaba a toda adrenalina una fiesta que organizó su hermana mayor Dolly desde la mañana. La cachorra pintora se sorprendió de ver tanta diversión y entretenimiento en la fiesta, ya que sus padres son muy exigentes para evitar realizar este tipo de eventos mientras trabajan fuera del hogar y dejando a solas a todos los cachorros.

Toda la explosión de luces coloridas que iluminaba toda el área de la fiesta, la mareaba con tanto color, aparte de tener la inspiración de hacer una obra de arte con la idea que se le ocurrió con solo ver la ambientación de la sala. Al notar que su hermano Dawkins no se encontraba presente en la fiesta no le quedaba de otra que buscarlo en su habitación.

Durante su recorrido, se puso a pensar que tal vez su hermano Dawkins se encontraba muy ocupado en este día. Ya que él hace cualquier cosa tanto en lo personal como para el beneficio de su familia para facilitar las necesidades con mayor rapidez. Sentía que tal vez no tendrá la oportunidad de acercarse a él por estar ocupado trabajando.

A eso hizo que se le fuera el ánimo de poder entregarle el retrato de él. Antes de entrar en la habitación de su hermano fue de paso a su habitación para guardar el retrato en su carpeta, para entregárselo en una ocasión más especial. Lo conservó bien para no dañarse y se vea más presentable porque es algo que adora mucho y es muy primoroso para dárselo a su hermano querido.

Dejando todo guardado en su habitación, decidió ir a buscar a su hermano Dawkins para por lo menos dar una pequeña plática. No tenía tantos temas en mente para hablar con su hermano, lo único que se interesaba a la cachorra era el arte y la pintura, temas primordiales para ella. Aunque también le gustaba escuchar los temas que luego dice su hermano Dawkins: como la ciencia general, la astronomía y la ficción.

Cada vez que él hablaba, Da Vinci se asombraba de cómo su hermano conocía tantos temas de las cosas que nos rodean cotidianamente. Consideraba que sabía mucho de ciencia y matemática general, por ser un docto de los temas que tanto le interesaban al cachorro.

Al entrar a la habitación de los varones, notó que se encontraba en media plena oscuridad, agregando la luz que entraba por los pequeños huecos de la puerta de la habitación proveniente de la iluminación que daba el pasillo del segundo piso; donde están las habitaciones y el baño. Y de la ventana también entraba luz proveniente de las farolas, que iluminan las calles cuando se oscurece de noche por la ciudad.

Para suerte de ella, si encontró a su hermano; pero en esta ocasión estaba durmiendo en su cama de un pequeño cuadro del closet de la habitación. La cachorra se rehusó de la mentalidad de encontrar a su hermano ocupado, a la cual se alegró que estuviera libre; pero no lo suficiente.

Al ver la forma que dormía Dawkins en un cojín turquesa rellena de algodón, le llamó la atención y decidió acercarse para verlo mejor de cerca. Vio cómo su hermano dormía de una forma adorable, mostrando una sonrisa en su rostro. Parecía tener un alegre sueño. Da Vinci al ver lo adorable que dormía su hermano, no pudo poner resistencia ante ella al tener la disponibilidad de poder acariciarlo; por lo tierno que se veía.

Acercó su pata delantera a la cabeza de su hermano, y dio cortas y lentas caricias por su pelaje blanco con las manchas negras que tiene en su cabeza. La pintora se sintió contenta al poder sentir el primoroso y suave pelaje que tiene Dawkins.

Siguió disfrutando ese momento por unos segundos; hasta que en un momento inesperado, Dawkins, despierta lentamente al sentir las delicadas caricias que le daban en la cabeza y daba movimiento de cola involuntario por el placer que sentía. Al ver que era su hermana Da Vinci que daba esa acción, con intriga decidió preguntar.

—Hola, Da Vinci. ¿Qué haces? —inquirió él levantándose de su pequeña cama.

—Ah… Hola, Dawkins —respondió la cachorra exaltada y apenada—. Es que… te estaba buscando, y te encontré aquí en tu habitación durmiendo. Y al no poder resistirme a lo adorable que te veías durmiendo, me tomé la molestia de poder acariciarte porque me ganó tu dulzura. Perdón si te interrumpí tu descanso; no era mi intensión incomodarte, hermano —agregó.

—Descuida, no hay nada que disculparte. La razón por la que estaba tomando una siesta es porque estaba ayudando a Dolly a acomodar el equipo de iluminación para su fiesta. Y eso si me puso exhausto.

—Bueno, eso explica tu descanso. Entonces descansa bien, yo iré a seguir pintando —comentó la cachorra preparándose para retirarse de la habitación de su hermano.

—Oye, espera un momento —dijo haciendo que se detuviera de su acto—. ¿Qué tal si dejas eso para después y mejor vamos a la fiesta de abajo? —sugirió el cachorro.

—¿En serio, me estas invitando?

—Claro. Bueno, si no tienes pendientes importantes que hacer ahora.

—No, claro que no. ¡Vamos!

Después de que Da Vinci haya acreditado la sugerencia de su hermano Dawkins, se puso a correr hacia la fiesta por lo emocionada y ansiosa de poder formar parte del evento con la familia y amigos. El dálmata se sorprendió al ver la velocidad que recorrió su hermana por la emoción de llegar a la fiesta. Para no hacerla sentirla mal, decidió alcanzarla donde se dirigía.

Entrando a la fiesta, ambos se asombraban por la explosión de luces de colores que iluminaban todo el área de la sala; y la música de fondo que hasta hacia vibrar sus cuerpos por las ondas sonoras que producían las bocinas de sonido, que se presenciaban en la fiesta. En ese momento, DJ toma un micrófono inalámbrico y habló sobre él para dar un aviso.

—Ahora es momento de mover ese esqueleto canino con un poco de ritmo de salsa. Así que tomen su pareja y que empiece este sabroso son —dijo sin dejar un aviso más y empezó a reproducirse una pista musical para que los invitados comenzaran a bailar.

—Vamos hermano, hay que bailar —dijo Da Vinci tomando la pata delantera de Dawkins ansiosa.

—Pero no sé bailar —comentó él.

—Ándale, no es difícil.

Al momento de que la pista musical comenzara a sonar, todos los presentes comenzaron a bailar en la pista de baile; donde el suelo está siendo iluminado con las luces que tenía la pista, o hasta incluso por el equipo de iluminación que daba en la sala. Todos los invitados movieron las patas y la cadera al ritmo de la melodía de la pista musical.

Para el caso de Dawkins y Da Vinci se la estaban pasando de maravilla: bailando ambos juntos. Para la primera vez que baila el cachorro dálmata este tipo de ritmos, no lo hacía tan mal. Con solo de imitar los mismos pasos que hacia su hermana, que también bailaba con excelencia. No solo movía las patas sino se dejó llevar y movía varias partes de su pequeño cuerpo para impresionar a su hermana la pintora. Ambos se sentían alegres y contentos al poder bailar juntos y convivir entre hermanos.

En ese preciso momento, parecía que la cachorra la pintora se acaba de sentir algo de su hermano Dawkins, ya que la forma de que convive con él hizo que sintiera algo más que un solo hermano. Aunque esta situación aún la intrigaría mucho, ya que consideraba que era muy pequeña para poder sentir este tipo de sentimientos. Más cuando se trata con un miembro de la familia como su hermano Dawkins.

Terminando la pista musical: todos pararon de bailar y soltaron aplausos felicitando a todos los presentes por dar su esfuerzo en bailar. Dawkins y Da Vinci hicieron lo mismo para todos los invitados en la pista de baile. Todos se sentían agotados, ya que la pista musical era muy movedora y rápida para bailar.

La cachorra pintora tomó la pata delantera de su hermano, y jalarlo hasta el pasillo principal del hogar. Dawkins mostró un leve dolor por sentir como Da Vinci le estiraba la pata con fuerza. Salió con ella de la sala hacia el pasillo donde nadie los interrumpiera por unos minutos.

—Eso fue divertido. ¿No crees? —comentó la cachorra jadeando por el cansancio.

—La verdad sí. Nunca sentí tanta adrenalina hace mucho tiempo —replicó Dawkins que igual estaba exhausto.

—Gracias por bailar conmigo, lo disfruté muchísimo.

—También digo lo mismo. Gracias.

Da Vinci se acercó rápidamente hacia su hermano y dio un fuerte y merecido abrazo abalanzándose hacia él. Dawkins sorprendido de haber recibido un abrazo de su hermana de esa forma, pero aun así no se rehusó y correspondió el abrazo con cariño. Para el cachorro lo cree que es una forma de agradecer de estar presente para su hermana, de poder pasar tiempo con ella sin ocuparse de algo personal. Para la cachorra sentía felicidad de poder darle y ser correspondida por el abrazo de le da a su hermano que más estima.

El abrazo duró varios segundos por lo que hizo que ambos cachorros se sintieran felices por la larga y cariñosa muestra de agradecimiento. En un momento inesperado, Dawkins recibe un ósculo de su hermana la pintora en la mejilla derecha, hizo que se pusiera un poco nervioso y exaltado.

—Te quiero, hermanito —dijo Da Vinci sonrojada, mirándolo de frente.

—Yo también te estimo mucho, hermana —comentó Dawkins mostrando una sonrisa en su rostro.

Sin ninguna palabra más que decir, Da Vinci corre hacia al patio trasero; saliendo con la puerta de la cocina entreabierta. Esta vez, Dawkins no decidió perseguirla; porque pensó que estaría ocupada pintando como mencionó anteriormente. Así que se levantó y fue a su habitación para descansar después de tener un largo día. Tal vez no ha hecho mucho pero el baile hizo que se agotara hasta las orejas.

Cuando Da Vinci llegó al patio trasero; se acostó en el césped, se puso hocico arriba, viendo las constelaciones de estrellas y la luminosa y grande Luna llena que estaban presentes en esta primorosa noche.

Se puso a pensar un poco, retroalimentando lo que sintió en ese momento. Por primera vez sentía un enamoramiento de alguien que no es un famoso artístico como Pablo Picasso y Diego Rivera, sino de una persona que es muy cercana a ella: exactamente de su hermano Dawkins.

Se sentía conmovida esta noche por poder sentir este tipo de emociones, que hasta son difíciles de comprender para ser una menor de edad. Tal vez son temas de adolescentes, pero ella estaría dispuesta ante todo para dar satisfacción a su vida y su alma con el sentimiento del amor.

—No sé si estoy haciendo lo correcto, pero de que lo ame estoy dispuesta de amarlo con todo el corazón —replicó con entusiasmo y dignidad al estar propuesta ante todo para ser la perrita más feliz de Londres.