Dragon Ball: El Saiyajin Desconocido
Planeta Katz
Información general: Planeta muy rico en recursos naturales y minerales preciosos. Habitantes de gran altura y fuerza, generalmente pacíficos pero hábiles para pelear.
Población: ¿37.000.000? Un estimado según el rastreador.
Gravedad: Aproximadamente 13 veces mayor que la de la Tierra.
Media de poder: 13.000-15.000. Algunos niveles más elevados registrados pero muy escasos.
Recompensa muy elevada por su conquista y venta.
5 Saiyajin llegaron a este planeta, conocido como uno de los más hermosos en existencia, hogar de una tremenda cantidad de especies vegetales y animal, donde se respira una limpia atmosfera y sus habitantes viven en armonía con el medio ambiente, siendo dedicados a su cuidado y protección. Una cultura rica y versátil, con una especie dominante de bípedos de nombre desconocido, con idioma propio y desconocido para el resto del Universo. Intentos previos de conquista se habían dado, pero todos los soldados que arribaron al planeta fueron eliminados rápidamente al mostrar su agresión, logrando solo recabar un mínimo de información y que sea transmitida a través de sus rastreadores.
Una vez aterrizaron, los 5 sobrevivientes de la raza guerrera se reunieron, primero escaneando sus alrededores. Aterrizaron lejos de la civilización del lugar, queriendo evitar conflicto por ahora. "Dime, ¿Por qué no simplemente creamos una luna artificial, nos transformamos todos y acabamos con este planeta? Con suerte hasta Raditz podría sobrevivir." Cuestiona Nappa, cruzándose de brazos mientras Lottus seguía utilizando su rastreador mientras Aikon armaba un campamento –con mucha mayor facilidad que en Musak dado que aquí el ecosistema ofrecía muchos más recursos-
Vegeta y Raditz guardaron silencio pero querían escuchar la respuesta ante esa pregunta, dado que ese era el procedimiento estándar de todos los Saiyajin ante las conquistas de los planetas. Madre e hijo se rieron, la mujer guerrera apagando su rastreador y volteando hacia Nappa le dijo "Simple, mi querido y torpe Nappa. Porque buscamos elevar nuestro nivel de poder, no conquistar este planeta. Nos topamos con el paraíso para los luchadores, todos los habitantes, incluidos los animales presentan un poder más que suficiente para que nos presente un desafío decente, o casi imposible en el caso tuyo y el de Raditz. Además, gracias a su tamaño, su gravedad no está nada mal. Viviremos aquí hasta que todos nosotros superemos los 100.000 de poder." Ella explica e informa, los 3 Saiyajin que se unieron al pequeño grupo de madre e hijo sorprendiéndose de sobre manera ante el número que mencionó la hembra guerrera. Sonaba como material de leyendas. ¿Era verdaderamente posible llegar a tal nivel de poder? La duda se manifestaba con mayor fuerza en estos momentos.
"Listo madre, el campamento ya está hecho." Aikon le informa a su progenitora, habiendo hecho una pequeña casa y una gran fogata. La madre le sonríe y le felicita con una pequeña palmada, inspeccionando el trabajo de su hijo. Al comprobar que era decente, se dispuso a empezar el fuego, Vegeta acercándose a la casa, que más se parecía a una cabaña, con curiosidad. "Pero aquí solo caben 2 personas." Él murmura en ignorancia. El joven Saiyajin más fuerte entre ellos se ríe antes de explicar con brazos cruzados. "Tienes que construir tu propio refugio príncipe. Es supervivencia básica. Entrenaremos juntos pero fuera del campo de batalla cada uno se cuida por sí mismo." Explica con una sonrisa en su cara. Vegeta frunce el ceño ante esto y le gruñe.
"Si es así, ¿Por qué construiste uno para ti y tu mamá?" Le preguntó intentando vengarse e intentar humillarlo un poco para que se sintiera avergonzado y por consecuencia que el príncipe infle su ego. Pero le salió el tiro por la culata, porque Aikon simplemente se rió y se encogió de hombros. "Pues porque es mi madre, y es la única persona en quien confió." Vegeta suspiró ante esto y sacudió su cabeza, alejándose del refugio en derrota silenciosa e intentando ocultar su humillación al negarse a admitir que desconocía como hacerlo. Y Raditz por su parte pues intentaba aferrarse a una pizca de orgullo, pero le resultaba bastante difícil al ser el más débil entre todos los presentes. Pero se aferraba a la esperanza de ser también miembro de la raza Saiyajin y podía volverse más fuerte. Aikon y Lottus eran prueba de eso.
Aikon ahora se disponía a cazar un poco, adentrándose a la jungla cercana. Pero se detuvo al ver a aquellos 3 Saiyajin sintiéndose incomodos y con una pinta de no saber qué hacer. No pudo evitar suspirar y reírse un poco. "Oigan. Vamos a revisar la zona y cazar algo para comer. Les podré enseñar un par de cosas y servirá de entrenamiento." Les ofrece encogiéndose de hombros. Vegeta intenta mostrarse demasiado orgulloso como para aceptar la oferta de un plebeyo como Aikon, pero Raditz acepta rápidamente a seguirlo, buscando ser más fuerte y acortar el tremendo espacio que hay entre su nivel de poder y el de sus compañeros. Nappa meditó brevemente el quedarse junto a Vegeta, pero pronto decidió acompañar a los jóvenes Saiyajin a fin de ayudarlos en su misión auto-asignada. Vegeta se sintió insultado ante esto pero pronto se resignó, siguiéndolos de manera silenciosa.
Aikon no era precisamente el mejor de los líderes, pero esta vez podía compartir su experiencia y sabiduría en algo que él sabía hacer y ellos no. O simplemente sabía hacerlo mejor. "Ok, lo primero es identificar una presa. Quizás quieran utilizar sus rastreadores para encontrar una presa fácil. Ya somos pocos de por sí y la idea no es perder vidas Saiyajin sin motivo." Comienza su instrucción, identificando su alrededor con la mirada de un cazador, entrenada gracias a 12 años de supervivencia e instrucción de su madre que se esforzó por formar un guerrero capaz de adaptarse a cualquier ambiente. Y estos eran los frutos. Nappa y Raditz siguieron sus instrucciones, identificando los niveles de poder de las criaturas cercanas.
"¿Qué tal ese? ¿De 2.000 de nivel de poder? Una presa fácil en mi opinión." Sugiere Nappa, apuntando hacia el noroeste. Aikon ahora encendió su rastreador para comprobar esa opción pero sacudió su cabeza. "2 cosas, no sería mucho desafío para mí ni para ti Nappa, la idea tampoco es cazar lo primero más fácil. Además es muy pequeño para 5 Saiyajin. Busca otra cosa." El joven de cabello corto rechazó la idea del Saiyajin de mayor edad.
Raditz por su parte escaneó por otro lado, buscando una presa decente. "¿Y ese? Tiene 5.250 de nivel de poder y al parecer posee bastante carne encima." Sugiere apuntando a una criatura bebiendo en un lago cercano, muy parecida a un búfalo pero de cuernos más alargados. Aikon pareció meditarlo por un segundo, pero pronto sonrió. "Buen ojo Raditz, ese es adecuado." Le felicita. "Ok, ahora primero hay que estudiarlo, intentar ver si oculta algo en especial. Yo me acercaré por aquí, ustedes dispérsense e intenten obtener un buen punto de vista. Ahora comuníquense por el rastreador." Les informa, dándoles instrucciones confiando en que sabrán manejarse por su cuenta. Ambos aceptaron y se escabulleron lo más silencioso que les fue posible sin perder la presa de su vista.
No muy atrás, Vegeta decidió encender su rastreador también para escuchar la conversación y unirse a la cacería, pero no de manera muy obvia dado que aún buscaba conservar su orgullo. La criatura parecida a un búfalo no sospechaba en lo más mínimo el hecho de que estaba siendo acechado por 4 individuos de la raza de los Saiyajin, que buscaban asesinarlo y alimentarse de él.
"Estúdienlo. Vean toda la fuerza que posee, miren por dónde podría escapar. La mejor manera de entrenar va a ser luchar mano a mano con él, no asesinarlo directamente con un ataque de energía." Aikon susurra sus instrucciones, ya habiendo identificado 5 diferentes posibilidades donde podría escapar. No, 6.
"Nappa, físicamente eres el más fuerte. Tú atacarás primero. Raditz, brindarás apoyo y golpearas al animal cuando Nappa lo tenga detenido. Y Vegeta…" Mencionó el joven Saiyajin sorprendiendo al príncipe que pensaba haber pasado desapercibido. "Cubre las salidas e inmoviliza al animal con un disparo a las piernas si intenta escapar." Le explica sus instrucciones, donde escucha un gruñido resignado pero sabía que lo iba a hacer. "Yo lo remataré con un golpe al corazón cuando ya esté inmóvil." Añade describiendo lo que estaría haciendo. Y justo cuando la criatura levantaba la mirada del lago, percibiendo que había una amenaza cerca, Aikon dio la señal de que atacaran, Nappa saltando primero para sostener al animal con todas sus fuerzas, sintiendo como le invadió el pánico a dicha criatura, que intentaba correr y liberarse. Raditz lo siguió, propinándole una patada en las costillas de entrada, y luego ayudando a sostenerlo. Vegeta desde las sombras observaba con atención la escena y Aikon miraba a los Saiyajin, analizando sus fortalezas y debilidades para luego comunicárselas a fin de que mejoraran.
Nappa comenzaba a sudar ante el esfuerzo físico que conllevaba sostener a la criatura dado que su fuerza parecía aumentar por segundo. El príncipe, que ahora analizaba su rastreador, veía que los Saiyajin hacían el máximo esfuerzo y su nivel de pelea comenzaba a aumentar. Pero el del animal también, de manera más descontrolada. "7.000…" Mencionó el Saiyajin más joven desde las sombras. "Ok, Nappa, Raditz, denle los últimos 2 golpes y déjenlo escapar, es mi turno y el de Vegeta." Informa este último, con los Saiyajin mencionados siguiendo las instrucciones, Nappa dándole un cabezazo y Raditz un rodillazo en el estómago antes de saltar hacia atrás para más seguridad, ambos bastante cansados. El animal se mostró agresivo por un momento pero pronto se dio la vuelta y comenzó a correr desesperadamente.
"¡Vegeta, ahora!" Ordenó Aikon. Pero aferrándose a su orgullo, el príncipe se negó a atacar en un acto de rebelión y mostrando su terca actitud. El guerrero más joven maldijo bajo su aliento pero en un parpadear de ojos le propinó un golpe al animal, certero y en medio de su caja torácica, mandándolo hacia atrás y dejando que aterrizara en el piso moribundo, antes de perder la vida en menos de 10 segundos. "Muy bien muchachos." Los felicitó con una sonrisa, donde Nappa y Raditz se aproximaron para inspeccionar el premio de su cacería.
Aikon se volteó hacia ellos e inspeccionó su nivel de pelea. "No está mal, Nappa subió 100 unidades y Raditz 175." Los felicita dándoles un pulgar arriba con una sonrisa. Los 2 Saiyajin chocaron sus palmas en celebración, dado que era un avance pequeño pero era un comienzo. Vegeta se acercó con los brazos cruzados hacia ellos. "Como sea, volvamos al campamento. Tengo hambre." Disponiéndose a tomar a la criatura y llevárselo, pero Aikon lo detuvo tomando su brazo.
"Oye. ¿Qué haces? No recuerdo que hayas colaborado en cazarlo." Le dice en un tono serio pero ni siquiera mirándolo. "Perdiste tu derecho a comer Vegeta, todos cooperamos en matarlo. Busca tu presa." Le dice, los otros 2 Saiyajin quedándose estupefactos ante el coraje del guerrero más joven pero no diciendo nada al respecto. Aikon sabía que estaba siendo duro, pero era hora de que Vegeta no era el más fuerte del universo. Vegeta, aun si era el príncipe, quizás incluso no se merecía el titulo con esa actitud. Ya eran pocos Saiyajin de por sí, si la situación requería cooperación, no podía aceptar que hiciera lo que se le diera la gana y obtener lo mismo que los demás sin haber ayudado. Era una lección que esperaba que le sirviera a futuro. "Raditz, Nappa. Si quieren volvamos, voy a estar cocinando esto y estará listo pronto. Vegeta, nos vemos." Le habla a los Saiyajin mientras tomaba el cadáver del animal y volando de regreso a su base establecida, donde es recibido por su madre con una felicitación después que le contó todo y se dispusieron a empezar el fuego y cocinar su presa una vez que comprobaron que era comestible.
Nappa y Raditz se quedaron en silencio. Aikon claramente era mejor líder que Vegeta, pero por derecho natural se suponía que tenían que seguir al príncipe. Por un segundo dudaron, pero luego suspiraron. "Lo siento Vegeta. Pero tiene un punto. Quizás luego te podremos ayudar en cazar tu propia presa." Lo intenta confortar Raditz con una mano en su hombro.
Vegeta, sintiéndose humillado como nunca en su vida intentaba contener su ira, pero apenas Raditz se atrevió a hacer contacto con él, le propinó un golpe contundente en su estómago, no matándolo pero si dejándolo incapacitado por un momento. Nappa se sorprendió ante esto y rápidamente se arrodilló para ayudar al lastimado Saiyajin.
"Escúchenme ustedes 2. Yo soy su príncipe, YO. No los necesito a ellos ni a ustedes, si quieren apoyarlo, no me interesa. No necesito Saiyajin inútiles como ustedes." Les dice de manera condescendiente a ambos, negándose a abandonar su sentido de superioridad. Nappa y Raditz guardan silencio y deciden volver al campamento también para olvidarse del asunto. Vegeta se queda atrás, sumido en sus pensamientos. Luego decide volver también con sus compañeros Saiyajin, pero con el fin de retar a su rival, Aikon. Nadie era mejor que Vegeta, y era momento de probarlo.
