Dragon Ball: El Saiyajin Desconocido
Un par de horas después de la primera cacería de los Saiyajin en su nuevo hogar provisorio, el Planeta Katz, madre e hijo, acompañados por Nappa y Raditz se sientan alrededor del fuego tranquilamente mientras se alimentan de su presa, cocinada a la perfección por Aikon como un obsequio para sus nuevos camaradas.
Mientras tanto, Vegeta ignoraba el método lento del joven insolente Saiyajin y asesinó a sangre fría a una presa similar, para después llevarla devuelta al campamento pero un poco lejos de este, para empezar a armar el suyo propio pero mientras que aún se mantuviera en el rango de vista, donde podría vigilar a los otros Saiyajin pero ellos también a él.
"Vegeta volvió." Raditz comenta, ladeando un poco su cuerpo mientras sostenía una pierna cocinada del animal. Nappa paró de comer también para observar al frustrado príncipe. Pero el más joven, junto con su madre no tuvieron la misma cortesía, concentrándose en comer sin darle siquiera una mirada a Vegeta.
"¿Y?" Dijo Aikon con la boca llena antes de tragar y ahora sí voltear hacia él. "No tiene ni refugio, ni fogata y probablemente no sabrá ni como cocinar esa presa de manera adecuada." Explica brevemente antes de encogerse de hombros y volver a comer. Su actitud era fría hacia su camarada no oficial, pero eso era natural en los Saiyajin y Vegeta tenía una actitud peor. "Si dejara su ego de lado lo ayudaría. Pero tiene una lección que aprender." Añade como comentario antes de guardar silencio y comer tranquilamente. Su madre no mencionó una palabra, pero silenciosamente estaba orgullosa y de acuerdo con su hijo, sabiendo que lo había educado de manera correcta.
Por su parte, Vegeta al notar que nadie venía a cumplir su deber para construirle su refugio, armar su fogata y cocinar su comida, se comenzó a irritar bastante, su poder elevándose en respuesta a esto. El rastreador de los Saiyajin reunidos a comer alertó a los guerreros de esto, señalando 14.500 unidades de poder de pelea provenientes del príncipe. Nappa y Raditz se extrañaron de esto dado que Vegeta no había entrenado nada y era obvio que había elegido la manera fácil de cazar. Aikon notó esto pero no se extrañó para nada. "Eso es producto de su rabia. A los Saiyajin les ayuda mucho, en términos de poder." Él explica, como una vez le explicó su madre.
Otra vez el resto de los Saiyajin guardaron silencio, pero ahora observaban a Vegeta con atención mientras comían. El príncipe intentó juntar unos palos e iniciar un fuego con su ki, pero resultó en una explosión pequeña, no en fuego. Por su parte, Aikon no pudo contener una pequeña risa, la cual el humillado príncipe escuchó. No pudo contener su enojo y ahora se lanzó hacia su rival, preparado para pelear. El más joven Saiyajin esperaba esta reacción, y rápidamente se levantó para detener su golpe. "Tranquilízate príncipe. No quiero lastimarte." Le advirtió Aikon, mirándolo directo a los ojos. "¡¿Lastimarme?! ¡¿Al Gran Vegeta?!" Le pregunta en un rugido antes de intentar darle golpe con su rodilla, que su contrincante también detiene antes de mandarlo lejos, donde aterriza de pie. "Como príncipe de todos los Saiyajin, reclamo tu hogar, tu fogata y tu comida Aikon. ¡Ya estoy harto de tu insolencia!" Le reclama, su ira acumulándose tanto que se podía notar una vena ligeramente hinchada en la frente del príncipe. Raditz y Nappa por su parte se levantaron listos para detener la pelea, pero la madre del más joven entre ellos les dio una mirada que silenciosamente les ordenó que no intervinieran.
"Escúchame Vegeta, por mucho que te cueste admitirlo, ya no hay planeta Vegeta que gobernar, ni raza que dirigir. Sólo quedamos nosotros y no podemos luchar entre nosotros por cosas tan estúpidas como tu ego. Aquí somos todos iguales, y debemos cooperar. ¡Deja tu orgullo de lado porque no soy tu enemigo, Freezer lo es!" Le responde Aikon, preparado para pelear pero aun intentando hacer que el orgulloso príncipe entrara en razón. Pero, como era esperable, Vegeta se rehusó tajantemente a renunciar a su derecho de nacimiento. Con un rugido de batalla, se abalanzó contra Aikon con un asalto de golpes y patadas, que este último se dedicó a bloquear y esquivar cada ataque del príncipe, aprovechando su ira para notar lo predecible que cada ataque se volvía en realidad. Esto era un gran entrenamiento dado que Vegeta era muy fuerte, aún si estaba cegado por su propio ego.
Pronto le propinó un golpe al mentón que lo lanzó hacia arriba, siguiéndolo y flotando cerca de él. "Ya basta Vegeta. No me hagas tener que matarte." Le amenaza Aikon, ahora en pose de combate listo para empezar a golpear de vuelta al enloquecido príncipe. Gruñendo en voz baja, con su poder flotando de su cuerpo en forma de un aura clara, Vegeta aún se rehusaba a detenerse. "Maldito insecto…" Murmura el príncipe, ahora juntando ambas manos y colocándolas al lado de su cuerpo, ahora expulsando una cantidad anormal de ki.
Nappa y Raditz notaron lo que Vegeta intentaría hacer, y se levantaron para alertarle a ambos. "¡Vegeta! ¡No lo hagas, puedes destruir el planeta!" Le advierte el más alto al príncipe guerrero a punto de atacar. Y por su parte, Raditz, el más débil le advierte a Aikon "¡Oye! ¡Ten cuidado! ¡Ese ataque es muy poderoso!" con un grito. Aikon notaba en su rastreador lo mucho que aumentaba el poder del príncipe, llegando a un total de 17.000. Pero parecía elevarse más y condensándose todo en esa energía que rodeaba su cuerpo y que se tornaba un morado brillante.
El joven Saiyajin sabía que tenía que detenerlo, así que volviéndose serio y expulsando su poder de igual manera, junto una gran cantidad de ki en su mano. "¡Nunca podrás sobrevivir… mi Galick Ho!" Le advirtió Vegeta al borde de la locura sedienta de sangre, antes de disparar un tremendo haz de energía morada directo a su enemigo Aikon, buscando destruirlo por cualquier medio posible. "¡Eres un estúpido!" Le replica el joven guerrero, ahora respondiendo el ataque de Vegeta con el suyo propio, lanzando su propio ataque de energía blanca, con tonalidades azules. Ambos haces de poder en su más puro estado chocaron, mostrando un brillo cegador ante la colisión de fuerzas. Aikon se mostraba estable y calmado, resistiendo el desesperado intento de Vegeta que colocaba cada pizca de fuerza en su cuerpo para intentar ganarle y eliminarlo de la faz del Universo.
Ahora sintiéndose irritado, el joven Saiyajin decidió mostrarle a Vegeta la cruda realidad de que él no era el más importante del Universo ni el más fuerte. Así que concentrando más fuerza en su brazo, hizo crecer su propia energía, rápidamente haciendo retroceder a Vegeta. "¿¡Qué?!" Se cuestionó, incapaz de creer que estaba siendo vencido. "¡Ya detente!" Le gritó su oponente, antes de sobrepasarlo por completo, envolviendo a Vegeta en su ataque y lanzándolo lejos en una derrota completa, con el grito de frustración por parte del príncipe ante su fracaso en derrotar al insolente Saiyajin.
Aikon se quedó por un momento ahí, jadeando un poco pero apretando sus puños al haber tenido que hacer eso para detenerlo. Se volteó a sus camaradas Saiyajin e hizo una señal para que lo siguieran, volando los 4 hacia el lugar donde Vegeta aterrizó, encontrándolo herido pero no de gravedad, solo estaba cansado y procesando toda esta realidad que se le había forzado a notar. Aikon aterrizó a su lado y lo miró. "Vegeta. Lamento haberte hecho eso. De veras me disculpo." Comenzó con una mirada de respeto. "Eres muy fuerte, pero por tu cuenta no eres nadie. Tenemos que cooperar, todos como sobrevivientes de los Saiyajin. Podemos entrenar juntos, y tú serás siendo el príncipe de todos nosotros al final del día. Déjame fortalecerme junto a ti para matar a Freezer, y luego de eso si aún quieres derrotarme, pelearemos otra vez." Le habla con una pequeña sonrisa, ofreciéndole la mano en su lugar de derrota. El príncipe guardó silencio mirándolo a los ojos con la respiración muy agitada, pero pronto se resignó. "Maldito seas Aikon." Vegeta murmura, aceptando su mano y reconociéndolo como camarada, aun si es de manera temporal. "Cuando acabemos con Freezer, tú sigues. ¿Me oyes?" Le advierte mirándolo a los ojos. El más joven guerrero se ríe un poco y asiente con la cabeza. "Estoy esperando el día." Le responde antes de sacudir su mano en un saludo.
Pronto los 5 volvieron al campamento, Vegeta un poco más lento al encontrarse ligeramente herido. Ahora los 5 se sentaron alrededor del fuego que tenían y Aikon le ofreció un poco de comida al príncipe, quien aceptó de manera silenciosa. Lottus se levantó e informó que iría a buscar hierbas medicinales, sabiendo que Vegeta las necesitaría y que ya era tiempo de explorar un poco la zona para acostumbrarse a ella. Los 4 que quedaron atrás asintieron y se quedaron sentados, ahora solo observando el fuego.
"Oigan…" Comenzó el joven Saiyajin. "¿Somos los últimos Saiyajin que quedan?" Cuestiona Aikon, mirando a Vegeta, Nappa y Raditz a los ojos. Los mencionados se miraron entre sí y se pusieron a pensar. "Pues supuestamente Vegeta tiene un hermano, que fue enviado lejos al nacer por el Rey Vegeta por ser muy débil." Informa Nappa, volteándose al mencionado príncipe.
"Es cierto, Tarble. No sé dónde esté, pero es probable que esté muerto. Era muy débil para ser de la realeza." Concuerda Vegeta, pensando en cómo apenas lo llegó a mirar unas 2 veces antes de que fuera enviado lejos por su padre. "Vale… ¿Nadie más?" Pregunta Aikon, sabiendo que si todos, absolutamente todos los Saiyajin sobrevivientes eran reunidos para entrenar, tendrían aún más probabilidades de vencer a Freezer y su crecimiento de poder sería aún más rápido.
"También está Turles, un Saiyajin de clase baja. Creo que fue enviado a un planeta que contenía algo llamado 'El árbol del poder' o algo por el estilo." Añade Vegeta, confundiendo a los presentes ante el término árbol del poder. "No tengo idea que sea, pero no se ha sabido de Turles desde entonces. Probablemente se haya vuelto un pirata espacial, porque nunca volvió al ejército de Freezer." Añade el príncipe la información sobre el Saiyajin renegado. Aikon asiente, registrando la información en su mente.
Raditz también aporta información al mencionar "Tengo un hermano. Mi madre me informó un día antes de la destrucción de nuestro planeta que junto con mi padre lo enviaron lejos, a un planeta llamado Tierra. No tengo muchas esperanzas para él, dado que nació con un poder de tan solo 2." Explica Raditz, pensando en que habrá sido de su hermanito Kakaroto. "¿Sólo 2? Que bajo nivel de poder… Pero creo que no hay que subestimarlo dado que los Saiyajin tienen un potencial muy similar, independiente del nivel de poder al nacer." Explica el más joven de los Saiyajin que era prueba viviente de ese hecho.
"También…" Interrumpe Nappa. "Estaba este bebé que nació con 10.000 de poder de pelea." Explica el Saiyajin calvo. Todos saltan en sorpresa ante este número. "¡¿Qué?! ¡¿10.000 al nacer?!" Pregunta Vegeta. "Seguramente es un error ¿no?" Cuestiona Raditz en shock. Hasta Aikon estaba muy sorprendido.
"Todos lo pensamos así, pero por ese nivel de poder fue enviado lejos, a un planeta llamado Vampa. Paragus, su padre, lo siguió rebelándose contra la decisión del Rey Vegeta. Se auto exilió para estar con su hijo, algo raro para un Saiyajin." Explica Nappa, habiendo estado presente aquel día siendo guardia del Rey Vegeta para ese entonces antes de encargarse del príncipe Vegeta.
"Creo que se llamaba Broly." Termina el alto Saiyajin, dejando a todos en silencio. "¿Por qué no me había enterado de esto Nappa?" Le cuestiona Vegeta, que hace que Nappa voltee hacia él. "No se moleste príncipe, esto ocurrió el mismo día que usted nació. El Rey Vegeta buscaba que usted confiara en que eras el más fuerte de la historia de los Saiyajin." Explica el mencionado Saiyajin, recordando la voluntad del Rey.
El más joven entre ellos se queda pensante ante esta información. "Broly..." Murmura en voz baja. "Iremos por él primero. Un aliado así de fuerte será muy útil. Pero una vez que todos alcancemos los 50.000 de poder de pelea. Y tendrá que ser pronto, o se volverá muy fuerte para nuestro alcance." Explica Aikon, observando a sus camaradas que asintieron. Lottus volvió, habiendo encontrado unos buenos ejemplares de hierbas medicinales con las que empezó a atender a Vegeta mientras su hijo empezó a ayudar a construir refugios para sus camaradas Saiyajin. Pero su mente seguía pensando en la posibilidad de que, en realidad Broly era el Legendario Super Saiyajin. Si ese nivel de pelea era cierto, él sería el rival definitivo para entrenar. Pero no tenía que olvidarse de los otros 3. Turles, Tarble y Kakaroto. Era tranquilizador saber que en realidad, no sobrevivieron tan pocos como lo pensaba en un principio. Los Saiyajin estaban lejos de estar extintos.
