Hola a todo el mundo aparecí! Jamas pensé en decir esto, deben estar acostumbrados a leer esta frase pero es la cruda verdad estuve en fechas de exámenes de los cuales me impidió actualizar y recién el jueves tuve tiempo de sentarme en la pc y corregir el cap y darle los últimos retoques así que mil disculpas.

Gracias por el intento raro de rol que hiciste conmigo Nicki (? Que salio cualquier cosa pero lo pude editar, Feliz cumple ah, ya pasó pero te dedico la actualización mejor amiga e.e

Los dejo con la lectura y nos leemos mas abajo.

Los personajes lamentablemente pertenecen a capcom a excepcion de algunos, por cierto dejaré el modelo de Emily que me han preguntado desde el fic pasado y es Sabrina Garciarena lalala *Se emociona* lo dejo asi se la imaginan mejor XD Ahora si lo dejo. Enjoy.

Capítulo 2: ¿ de vuelta?.

Con un largo bostezo salió de la cama extendiendo sus brazos y piernas lo mejor posible para despabilarse ya que sentía su cuerpo pesado y adormecido. Miró su reloj luego de frotar sus ojos con sus manos al sentirlos cansados y verificó que había dormido demasiadas horas al ver que eran la 13:18.

Era demasiado tarde y de algún modo se sentía una persona irresponsable pero tampoco era su culpa de haber perdido su estúpido trabajo por no aceptar una horrenda y repugnante propuesta sin contar con ver cosas de más entre su ex jefe y la zorra de la recepcionista.

Pero al menos había olvidado un poco su asco ante la escena que revivió con su ex jefe para solamente concentrarse en ese tal Chris que a decir verdad no había dormido nada volando con sus fantasias junto a él a otro mundo por las noches que en consecuencia la dejaban en este estado: idiota y somnolienta.

Luego de darse algunas bofetadas para dejar de pensar en ese hombre se dio una ducha relajante y por suerte el sueño se había ido por completo. Después de dicha acción se vistió con una blusa violeta ajustada pero sutil a la vez, los borcegos negros "prestados" de Emily y un short de vaquero era lo suficientemente cómodo y presentable para andar en casa.

El hambre la atacó y decidió prepararse algo ligero como tres sandwiches y sentarse en el comodo sofá a mirar televisión chatarra todo el día. Al menos ese era su plan y dentro de un par de horas acomodar el basurero al cual ella llamaba casa.

Un raro sonido provino desde su habitación a lo que supuso que era su celular, al seguir el alegre tono notó que este era la canción que ella detestaba del Pollito Pio, otra vez Mily cambiándole su tono de llamadas.

-Te odio. –Frunció el ceño atendiendo la llamada con cierta amargura.

-Lo sé. –Soltó una carcajada y luego su voz silenció por algunos segundos. –Jilly¿ me haces un favor?. -La dulce voz de su hermana sonaba de forma pacifica algo que asustó a la hermana mayor al ser tan amable con ella.

-¿Qué haces hablando por telefono?. -Ignoró sus palabras, debería andar en clases.

-Están en recreo así que aprovecho. –Tosió y prosiguió. -Escucha ¿Podrías comprar helado y dejarlo en el freezer? Para la noche que desde ayer que quiero comer y quiero llegar a casa rápido hoy que darán Harry Potter.

-¿Harry Potter? Ay eres insoportable. –Rodó sus ojos. -¿Qué sabores? . - No tenia animos para salir por la calle por un simple helado.

-Quiero de Chocolate con nuez y banana Split, los otros dos sabores elígelos tú, el dinero te lo doy cuando llego.

-Deja que yo pago el hecho de estar desempleada no quiere decir que sea mantenida.

-Vale, gracias linda te adoro.

-Y yo te odio. – Dijo la joven en tono divertido sabiendo que quizás su hermana del otro lado de la línea estaba sonriendo.


Ni bien su cuerpo había tenido contacto con el exterior pudo sentir el calor del verano, el sol era más que insoportable. Jill pensó seriamente en entrar a su casa y buscar sus anteojos de sol para protegerse un poco pero el hecho de volver unos pocos metros le daba fatiga.

-¡Jill!.

Ella miró al frente al reconocer esa voz tan aguda, y allí estaba saludando con un ademán apoyada sobre el árbol frente a su casa ¿Desde estas horas comenzaba a chusmear a la gente?.

-Hola Angélica.

-¿Cómo te va querida?. –Preguntó la anciana cruzando la calle dirigiéndose hacia la chica que evitaba sus malos gestos hacia la vecina.

-Bien, muerta de calor ¿No debería estar en su casa mirando telenovelas con un ventilador como hacen las señoras de sus edad?. –No pudo evitar decir aquello y se arrepintió, sea como sea era una señora mayor y merecía respeto pero para Jill Valentine la lengua funcionaba antes que el cerebro.

-El día está hermoso como para quedarse encerrado ¿No crees?.

-Sí, tiene razón.

-Muchachita ¿En qué andarás tú?.

-¿Qué esta insinuando?. –Sonrió falsamente la castaña.

-¿Quién era el muchachito que te llevo hasta tu casa? Nunca lo he visto. –Su sonrisa se ensanchaba a cada palabra que decía.

-Ay Angélica, tu siempre tan curiosa. –Meneó con su cabeza fingiendo una vez más su sonrisa contando los segundos restantes para mandarla a la mierda a la vecina más chusma del barrio. –Debo irme, vaya a ver sus telenovelas por favor y deje de estar en la calle, adiós. –Le dio la espalda soltando un suspiro mientras comenzaba su caminata tortuosa bajo el ardiente sol.

El calor parecía insostenible en su cuerpo para su suerte no había mucho tráfico algo que le agradó, el tráfico y la multitud era una combinación fatal.

Era un tanto agobiante, frotó su mano contra su frente quitándose algunas gotas de su propio sudor.

La gente que caminaba frente a ella la miraba con preocupacion ya que seguramente deberia tener un gesto de enfado por salir de la casa con el terrible calor por un kilo de helado para su hermana pero tampoco debia quejarse, de todas formas no hacia absolutamente nada en casa en los ultimos tres dias.

Mientras más eran los pasos más era su enojo, quería volver a su casa y quedarse todo el dia tumbada sobre el sillón como los últimos días pero en vez de eso debía caminar unas ocho manzanas para ir a buscar aquello.

Sintió el vibrador de su celular en el bolsillo trasero y con bronca lo sacó para revisarlo.

De: Mily

Asunto: Ay, olvide decirte si ya que andas fuera de casa si podrias comprar dos cartulinas, una rosa y otra azul o celeste. Gracias :D

¿Ahora era su sirvienta? Era el colmo. Jill tecleó rápido mientras seguía caminando.

Para: Mily

Asunto: Ok hermana molestaaaa :l

Guardó su celular cuando otra vez volvió a vibrar, Cruzó la calle y luego leyó el mensaje.

De: Mily

Solo te pedí un favor, no haces una mierda y para colmo te quejas.

Estaba dispuesta a comenzar una pelea por mensaje de texto aunque su atención tuvo que ser dirigida hacia donde caminaba cuando escuchó una voz que susurraba delante de ella.

-¿Tú devuelta?.

Alzó su vista para reconocer ese rostro, con nerviosismo la chica sonrió a la vez que acomodaba un mechón de su cabello detrás de su oreja. Se había olvidado completamente en cómo se saludaba a una persona cuando lo vio.

Se lo notaba tranquilo, disfrutando la inquietud de Jill que tomó un respiro e hizo una de sus perfectas sonrisas aunque esta era nerviosa e incómoda, él deseó tomarle una fotografía aquel momento exacto y verla todas las mañanas, aunque la versión real no estaba nada mal…

-Qué casualidad, Chris.

- Deberías ver por donde caminas, podrías tropezar y lastimarte. –La miró con gesto serio haciendo que Jill agachara su cabeza aunque a decir verdad él no era su madre para decirle ese tipo de cosas.

-Lo sé fue culpa mia... No es fácil cuando tu hermana se aprovecha de ti para que le consigas un par de cosas.

- Te entiendo, la mia tambien. –Intentó sacar algún tema de conversación con ella, se sentía el típico chico en secundaria cuando intenta hablar con la chica más linda de la clase.

-Te pide Helado y que compres cartulinas bajo este horrendo clima. -Rodó sus ojos la joven y Chris notó lo extrovertida y locuaz que era.

-¿Cómo estas de tu brazo?. –Llevó sus manos a sus bolsillos de sus jeans prestándole atención a cada uno de sus movimientos.

-¿Qué brazo?.

-El que te golpeaste por mi culpa.

-¡Ah mi brazo!. –Señaló su brazo izquierdo, ya habia olvidado completamente el dolor. –Está perfecto, solo fue un golpe ademas fue mi culpa que yo venia pensando en otra cosa.

-La culpa era de los dos ¿Lo recuerdas?.

-Cierto. –Asintió varias veces mirando hacia un lado. –Fue un gusto encontrarte, debo irme.

-Igual. –Dudoso por algunos segundos se asomó en su mejilla plantando un simple beso en ella.

Jill se puso de color escarlata y le sonrió asintiendo dándole la espalda cruzando la calle llevando involuntariamente su mano hacia su mejilla que ardia ante el leve contacto de los labios de ese bello hombre sientiendo como su corazón quería salir de su pecho ahi mismo.

Deja de comportarte así que pueden matarte se dijo a sí misma al ver que caminaba sobre la calle, mejor era festejar una vez que estuviera sobre la acera.

Chris en cambio no podía dejar de mirarla como caminaba dando pequeños saltitos despreocupadamente, era increíble con cada gesto que hacía, su manera de caminar era distinta. Ella era distinta ni siquiera esos espantosos borcegos la hacían fea porque cualquier cosa que se ponía le quedaba increíble aunque le encantaba el estilo ejecutivo que tenía cuando la vio por primera vez y algo surgio de él. Queria estar con ella, quería hablarle, quería saber absolutamente todo de aquella chica. Su mirada inocente lo atraía de alguna extraña forma.

Él cruzo la calle recordando que la hermana de ella habia pedido Helado asi que seguramente debía ir a la heladería mas cercana que estaba a pocas manzanas.

Sus pasos eran agigantados a diferencia de ella que eran cortos pero a la vez rapidos y hasta se podría decir que estaba un tanto nerviosa.

No le costó mucho llegar al punto donde Jill caminaba, se sentía un completo idiota por comportarse así ¿Seguir a una mujer? Eso no iba con él pero sus impulsos lo llevaban a esta situación, indeciso y nervioso por lo que podría pasar ahora.

Una sensación invadía su cuerpo, su corazón latia fuertemete a la misma velocidad que sus pasos hacia la mujer que caminaba bajo el sol ardiente de Nueva York. No sabía el por qué caminaba hacia ella. De hecho él solamente había decido a ir a comprar comida para Christina porque Claire lo había obligado pero el destino lo había topado nuevamente contra aquella misteriosa chica.

-¿Ahora me sigues?. –Se dio la vuelta para enfrentar a Chris con una sonrisa y sonrojada. Lo había sorprendido ya que había sido demasiado cuidadoso a la hora de caminar buscando el valor para no dejarla ir.

-Es que estoy siguiendo mi camino. –Contestó simplemente.

-¿Se puede saber hacia donde vas o quedo como entrometida?. –Enarcó sus cejas la chica esperando una respuesta concreta.

-Voy hacia la heladería, mis compañeros pidieron helado. –Especificó con nerviosismo comenzando a caminar al igual que Jill.

-Por un momento pensé que eras tipo uno de esos acosadores. –Bromeó mientras caminaba sin preocupación soltando una leve risita.

-¿Tú como estas?. –Fue lo único que paso por su cabeza para buscar algún tipo de conversación con ella que se encontraba dudosa buscando algún tipo de respuesta.

-No se a que te refieres, mi brazo esta bien ya te dije.

-Lo pregunto en general.

-Hmm bien, mas que nada me siento libre desde que no trabajo al menos puedo respirar un poco ya que necesitaba vacaciones asi como ahora, dormir hasta tarde, comer a toda hora. Cosas asi. –Respondió la castaña mirando hacia su alrededor .

-¿Sigues sin trabajo?.

-Por ahora sí, pero ya veré que encuentro yo me las arreglo fácil.

Una idea fugaz pasó por la mente de Chris quedándose pensativo por varios segundos mientras caminaba junto a Jill que al parecer seguía hablando.

Era una locura, lo sabia pero daba la casualidad que hacia unas dos semanas después de una fuerte disputa entre Sally que en ese entonces era su secretaria había renunciado por no tener consideración con ella. ¿Consideracion?, la estúpida chica hacia lo que se le cantaba ademas de llegar a horarios inapropiados por salir de fiesta y eso a Chris le molestaba, no por salir de fiesta sino por llegar en momentos que eran tardísimos.

Por otra parte sus pensamientos divagaron en como seria trabajar con Jill algo que le agradó pero por un lado ella era una desconocida para él y viceversa. Seria inapropiado pedírselo en ese momento cuando apenas sabia de ella.

Quería golpearse a si mismo con lo que sea, no sabía por qué actuaba así , por qué era cuidadoso al usar palabras con la joven o con lo que iba a decir. Chris siempre decía lo que pensaba o quería sin menos preocupación sin importar sus consecuencias pero con aquella chica era totalmente lo contrario.

-Oye, ¿todo en orden?. –Jill sacudió su brazo al ver que Chris solo asentia a cada palabra que decía y al parecer no le estaba prestando atención.

-Si, perdona es que el trabajo me mantiene pensativo. –Negó con su cabeza borrando sus pensamientos, quizá no iba a ver jamas en su vida a Jill y hacerse ilusiones de ella trabajando para él era una perdida de tiempo total.

-Llegamos. –Dio pequeños saltos entrando hacia el lugar mirando el gran tablero con la lista de sabores. -¿Qué pediras?.

-Elige tu primero.

Jill hizo su pedido en un conjunto de cuatro sabores que formaban un kilo. El primer gusto que pidió fue chocolate con nuez, luego banana split y los sabores restantes fueron frutilla y chocolate marroc.

Él en cambio no supo que elegir así que solo improvisó de manera rápida mirando hacia el tablero y eligio Crema oreo , limón , dulce de leche y su sabor favorito Tramontana.

-¿Asi que te gusta Tramontana?. –Preguntó Jill con una sonrisa cuando salían de la heladería junto a Chris que la miraba de manera divertida.

-Siempre elijo ese sabor. ¿El tuyo?.

-Chocolate Marroc, lo amo. –Mordió su labio inferior la chica mientras que sus pasos se ralentizaban al sentir la azul mirada de Chris.

Por unos momentos quedaron uno frente a otro, en medio del camino de la gente que se quejaba y caminaba por su alrededor pero estaban demasiados concentrados en ellos que apenas lo notaron. Chris no podía quitarle la mirada a Jill apreciando su belleza y el contorno de sus labios que se fruncían ante una leve sonrisa nerviosa.

Ella en cambio solo agacho su cabeza. –Debo irme esta vez.

-Yo igual.

-Adios. –Jill caminaba hacia atrás mirando al castaño que la miraba con adoración, no quería dejarla ir quería seguir hablando con ella. Esa horrible sensación lo atacaba de nuevo y solamente ya se le acabaron las excusas para seguirla.

-¡Oye!. –Bramó impulsivamente mientras que la aluida se daba la vuelta. –¿Volveremos a vernos? Fue un buen rato.

-¿Quién sabe?. –Se encogió de hombros y solo se dedicó a caminar sin mirar hacia atrás hacia el hombre que esperaba verla al menos una sola vez más.


Apenas tenía noción del camino a casa, estaba demasiado profundizado con sus propios pensamientos, conectado totalmente en él y cuando se dio cuenta estaba en su casa de milagro porque lo que menos presto atención fue hacia donde iba.

Con sigilo ingresó a su majestuosa y extensa casa, el silencio reinaba la gran sala algo que lo tranquilizó. Caminó con pasos silenciosos mirando a su alrededor esperando algún grito de Claire como solía hacer pero todo estaba fuera de peligro.

-Aquí estas ¿Por qué tardaste tanto?.

Chris dio un salto sobresaltado, sus azules ojos se clavaron en los claros y bellos ojos de su hermana que bajaba de las escaleras de forma pausada mientras acomodaba su cabello cobrizo en un moño.

-Había mucha gente.

-Ah bien. Dame la comida de Christi que tiene hambre. -Extendió su mano la pelirroja con una sonrisa esperando a que él le entregara la bolsa.

-Eh. Deja yo le preparo pollo que le encanta. -Inquieto sonrió caminando hacia la gran cocina mientras que su hermana lo seguia.

-¡Chris, dame la comida de mi hija!. –Protestó como era de esperarse.

-Ok. –sin vacilar le entregó la bolsa alejándose de su hermana con extremo cuidado.

-¿Estas tomándome el pelo?. –Dijo en forma molesta luego de mirar el contenido de la bolsa, por un lado estaba contenta porque amaba el helado pero por otro lado le parecía de mala manera darle de comer aquello. - ¿Cómo le voy a dar de comer helado?.

- Perdón lo olvide y compré helado para compensarte. -Se defendió caminando hacia la nevera sin menor preocupación. –Claire, cómprale comida tú, es tu hija , no la mía.

-Pero tu eres el tio.

-¿Y qué?. -Abrió la nevera tomando una botella de jugo.

Claire solo murmuró por lo bajo a lo que Chris pensó que fue un insulto hacia su persona pero él estaba demasiado pensativo como para comenzar una pelea familiar como solían hacer.

Tomó un vaso sirviéndose el jugo hasta la mitad y luego le dio un sorbo.

Esa sensación era extraña la que estaba en su cuerpo en ese instante y lo único que podía hacer era tan solo pensar en aquella linda mujer que accidentalmente casi la mata hacía tres días y a partir de allí no pudo pensar en otra cosa en cómo se había recuperado de su dolor de brazo.

Pero él ignoro sus pensamientos intentando no confundirse ¿Amor a primera vista? Eso era lo más ridículo que había escuchado en su vida ni tampoco creía a las personas que decía que si creían en ese tipo de patrañas.

Luego de terminar su vaso de jugo de naranja guardó el helado en el frezeer y tomó su laptop revisando su bandeja de entrada en su email. Y como era de esperarse tenía un mensaje.

De: Leon Kennedy.

Asunto: Viejo compañero.

¿Qué onda? Bueno me ha llegado tu email y me ha parecido genial el caso, pero bueno deberíamos juntarnos y discutir bien los asuntos porque es muy importante y millonario pero que va, acepto la propuesta.

Además me vendría salir de Washington que estoy a rabiar con todo esto pero feliz porque gané un juicio hace unos meses atrás luego de un par de años.

Mañana te llamo y arreglamos bien todo.

Saludos camarada.

Para: Leon Kennedy.

Asunto: Ganador.

¿Así que ganaste? Te felicito ya me darás detalles sobre eso, Lamento lo de tus problemas ¿Ella sigue jodiendo? Haces bien en venirte aquí así respiras un poco ¿No te parece?.

Por cierto llámame al medio día, a la mañana tengo un asunto es que me he peleado con mi secretaria y ha renunciado así que lo más seguro es que estaré al medio día.

Hasta mañana.


Era un milagro que haya dormido toda la noche y lo peor de todo estar despierta a esa hora que parecía infrahumana al haberse acostumbrado a dormir a cualquier hora. Jill abrazó sus piernas mientras miraba la televisión matutina mientras bostezaba.

-Qué vida la tuya hermanita, te envidio.- Emily frunció el ceño , ella debía ir a trabajar y su hermana mirando tele vestida de pijama rosa y pantuflas de conejito la vida era demasiada injusta.

-Lo sé, mañana comenzaré a buscar trabajo.

-Si claro al menos ordena la casa ¿no? lo mínimo que puedes hacer es eso que yo tengo suficiente con mi trabajo.

-Yo no tengo la culpa de que estés ocho horas con niños mocosos y con pañales chorreados.

Emily solo juntó sus cejas al fruncirlas y borró ese ofensivo comentario de su hermana, odiaba ese tipo de comentarios pero se le hacía tarde y solo caminó hacia la puerta sin decir absolutamente nada.

Jill en cambio comenzó a reír sin razón alguna prestándole atención al televisor mientras jugaba con sus manos. Luego de reír por algunos segundos fue hacia la cocina a servirse un poco de café que Emily había preparado momentos antes de irse a trabajar.

-¡Jilly!. –La castaña escuchó como la puerta se abría y esta camino hacia el living observando a su hermana apoyada sobre la puerta con sus amplios ojos grises abiertos lo mejor que podía.

-¿Qué paso?.

-Hay un hombre allí afuera ¿De dónde lo conoces?.

-¿Qué hombre?.

-Un tal Chris Refiled, Relifed algo así.

-¡Chris Redfield!. –Gimió y luego se tapó la boca con sus manos.

-Ese mismo.

-Ay no , mira como estoy. –Se echó un vistazo a su vestimenta de entrecasa avergonzándose.

-Te ves adorable y ñoña, no puedes hacerlo esperar.

-¿Qué querrá?. –Se preguntó y luego recordó que le había entregado su saco pero había entendido que se lo había regalado.

-Pues no se ¿sexo?.

-No es gracioso. –Dio un golpe en el hombro a su hermana. –Entretenlo que me iré a cambiar rápido.

-No puedo hermanita , llego tarde al trabajo.

-Mierda, está bien déjalo pasar.

Con sus ojos grises brillando de inmensa felicidad Emily abrió la puerta dejando ver a Chris del otro lado.

Estaba para el pecado con sus jeans que colgaba en sus caderas junto a su camisa blanca y sus primeros dos botones estaban sueltos dejando al descubierto una pequeña parte de su pecho.

Chris en cambio se sorprendió al verla con unas pantuflas de conejito color rosa y del mismo color su pijama bastante infantil de niña de diez años. Jill notó la extraña mirada que recibió por parte del hombre mientras que Emily reía de forma descarada.

-Bueno aquí está mi hermanita, debo irme a trabajar un gusto señor Refiled. –Exclamó Emily intentando contener la risa.

-Redfield. –La corrigió amablemente. –Gracias Emily, el gusto fue mío.

-Adiós hermanita, luego me cuentas. –Le guiñó el ojo mientras que la pobre de Jill se ruborizaba.


7:13 marcaba la hora del reloj digital de su cocina, luego de informarse sobre la hora volvió a su trabajo ordenando cada archivo en su respectivo lugar con tranquilidad absoluta ya que tenía quince minutos limpios para llevar al jardín de infantes a su sobrina. Hoy era el primer día del trabajo de su hermana y como nadie podía llevarla a la pequeña Ailin no tuvo más remedio que aceptar y hacerle el favor a su hermana.

Además, no era ningún trabajo forzoso para el muchacho, la pequeña era demasiado sumisa y tranquila mientras miraba la televisión sumida en los dibujos animados.

Volvió a su tarea de acomodar cada uno de los papeles dando un largo bostezo producto del sueño, últimamente no conseguía el sueño necesario para levantarse con energías el próximo día y en consecuencia durante el día debía recurrir al café como lo hacía en estos momentos.

Cuando al fin estaba preparado miró su celular esperando algún mensaje como solía recibir todos los días de su novia pero le llamó la atención no recibir ninguno.

No pudo lamentarse demasiado al ver que la hora marcaban 7:53 ¿En qué momento había pasado tan rápido el tiempo?.

Guardó con avidez las carpetas en su portafolio corriendo hacia el living observando a su sobrina de cuatro años mirando atentamente el televisor sin percatarse de su estado.

-Toma tu mochila que llegamos tarde.

-Pero tío, todavía no termina. –Hizo un puchero la niña.

-Llegamos tarde, anda toma sus cosas.

Bajó del sofá con gracia arrastrándose hacia su mochila y ni bien se la colocó a su espalda, su tío la tomó del brazo llevándola hacia fuera de la casa. Una vez en el exterior literalmente la pequeña volaba por lo rápido que este la llevaba apresurado al auto. El viaje fue casi suicida y traumático para la pequeña que deseaba bajarse cuanto antes del auto sin morir en el intento pero por suerte había llegado sana y salva.

-Mierda ya son las ocho pasadas. –Maldijo el chico mientras caminaba un poco más tranquilo de la mano de la infante que intentaba recuperarse de las peligrosas maniobras de su tío.

Al entrar al lugar, acompañó al salón para pedirle disculpas a la maestra de su sobrina por incumplir el horario y de que nunca más se volvería a repetir. Tras preguntarle a Ailin donde quedaba su salón caminaron con suma tranquilidad, los dos al mismo tiempo chocaron los nudillos a la puerta. A través de esta se escuchaban los gritos de los niños de la edad de su sobrina y simplemente la persona que estaba a cargo de ellos debía ser un santo con la paciencia tras soportarlos.

Luego de algunos segundos una mujer apareció detrás de la puerta demasiado joven para estar allí ¿Cuántos años debe tener? Se preguntó él impresionándose por la belleza tan natural que demostraba la chica. Cabello castaño oscuro muy lacio que llegaba poco más de sus hombros pequeños, era dueña de unos ojos tan hermosos y profundos que podían dejar cautivado a cualquiera, eran de un color gris que paralizaba a cualquiera y una sonrisa que empalaga a quien se la dedicara. Simplemente bella.

-¡Maestra Emily!. –Exclamó llena de dulzura la niña abrazando las caderas de la joven que acariciaba demostrando su afecto.

-Hey, pensé que no vendrías. –Agachó su cabeza para observar a su alumna que le sonreía aun con sus brazos alrededor de sus caderas.

-Se nos hizo tarde. –Explicó luego de conseguir formar una oración para la chica que dirigió su dulce mirada hacia el emisor.

-No pasa nada, no es el primer padre que le pasa. –Intentó tranquilizarlo y otra vez miró a su alumna. –Si quieres ve adentro, los chicos te esperan. –Al decir aquello la pequeña le dio otro abrazo rápido entrando al salón no sin antes ser interrumpida por su tío del cual le dio un beso en su mejilla e ingresó.

-No soy su padre, soy su tío.

-Ah, lo lamento igual no es el primer tío que le pasa. Por cierto usted es. –Lo señaló con su dedo dudosa esperando la respuesta del atractivo hombre que tenía frente a ella.

-Soy Piers, un gusto Emily.

-El gusto es mío. –Asintió intentando tranquilizarse volviendo a la realidad cuando los gritos de sus alumnos ya eran notables al exterior. –Debo trabajar adiós y no se preocupe por llegar tarde no es fácil cuidar de los niños hoy en día.

-Lo sé, pero mi sobrina al menos es tranquila creo que aprendió de la maestra. –Sonrió hacia la chica que intentaba esconder el rubor de sus mejillas sin éxito.

-Puede ser. –Dijo con arrogancia riendo. –Que tenga un buen día. –Sin más que decir cerró la puerta apoyándose sobre ella dejando un largo suspiro olvidándose del caos que estaba a su alrededor pensando en el apuesto chico responsable que llevaba a su sobrina al jardín, un acto tierno para ella.

-Maestra, Zachary me quitó mi muñeco de Superman. –Lloriqueó el pequeño Elliot sacudiendo el guardapolvo de la chica que caía en la realidad


Chris contempló la pequeña casa que Jill compartía con su hermana. Luego su mirada se centró al pijama de la chica ¿Cómo podía estar vestida de esa manera?. Es decir, se podía notar que ya no estaba acostada en su cama como para estar vestida así. Debía estar vestida civilizadamente como cualquier persona pero debía admitir que con aquel inocente pijama se la veía tierna y hermosa.

-Perdona por encontrarme así, me veo ridícula. –Un gesto de desagrado se plasmó en su rostro pálido. –Voy a cambiarme ¿Me esperas? Solo es un segundo.

-Claro.

Jill corrió hacia su habitación buscando ropa adecuada pero de tanto nervios solo encontró unos shorts y una blusa negra ajustándose perfectamente a su cuerpo, buscó algo para calzarse y lo que encontró entre medio del desorden de la habitación fueron los borcegos negros de su hermana que había usado ayer, miró su cabello que caía sobre sus hombros rebeldemente y agradeció verlo arreglado .

La joven caminando hacia el living casi como supermodelo se acercó hacia Chris que observaba una fotografía que decoraba la pared lila de la sala de ella junto a Emily.

Al sentir la presencia de la chica se dio la vuelta para quedarse estupefacto al verla vestida un poco desaliñada para su gusto además de sus espantosos borcegos negros, sin embargo todavía seguía siendo hermosa ¿Con cualquier cosa puesta era hermosa aquella mujer? ¿Por qué parecía tan perfecta?.

-No te pareces mucho a tu hermana. –Comentó entablando tema de conversación.

-Pues no, gracias a dios, ella es más parecida a mi padre y yo a mi madre en fin ,¿quieres algo de tomar?.

-No , te lo agradezco gracias.

-Ven, toma asiento. –Le ofreció lugar la joven hundiéndose en el sofá mientras apoyaba sus piernas en la mesa ratona disgustando a Chris que se acomodaba en el sofá de forma erguida.

-¿Viniste a buscar tu saco?¿Lo extrañas no? Típico de abogados. –Murmuró sin vacilar Jill y luego tapó su boca.

-No. –Negó con su mirada fría. –Solo vine a decirte algo, no voy a andar con rodeos.

-¿Qué pasa?.

-Vine a hacerte una propuesta.

-¿Cuál propuesta?. –Preguntó con un rastro de miedo.

-De lo poco que sé de ti es que trabajabas como secretaria en tu anterior trabajo y dio la casualidad de que me he quedado sin una secretaria hace una semana.

-¿No te parece raro y ridículo intentar darle empleo a una chica que casi atropellas en la calle?. –Interrogó con una sonrisa, esta situación era extraña.

-Lo sé es muy estúpido pero me pareces una chica muy locuaz para trabajar y es lo que necesito además de que eres lin. –Chris se enmudeció por algunos segundos notando la exasperación de la chica que esperaba que siguiera con su oración pero este tosió sutilmente y prosiguió. –Me pareces una chica que podrá con esto, que pone frente a las situaciones y es lo que necesito.

-Hablas como si fuera un trabajo extremo. Es muy raro esto, que alguien venga de la nada a proponerme esto.

-Digamos que casi te mato, debo recompensarte ¿no?.

-Está bien. –Acomodó su cabello hacia atrás. –Pero deberíamos hacer una entrevista ¿No?.

-Por supuesto, aquí mi tarjeta llámame y arreglamos para la entrevista. –Le entregó rozando sus dedos con los de la chica que lo miró fijo a sus ojos por algunos segundos y luego miró atentamente la tarjeta.

-Bien… ¿algo más?.

-Solo eso, me encantaría quedarme un rato más pero tengo trabajo. –Se puso de pie caminando con lentitud, no quería salir de ahí por nada del mundo pero el trabajo llamaba desde su despacho.

-Lo sé, te llamo y hablamos bien.

-Adiós. –Otra vez, le dio un beso en su mejilla apoyando sus labios. Esta vez fue más duradero que la última vez que se habían visto y como era de esperarse Jill enrojeció de inmediato.

-Hablamos luego. –Lo acompañó hacia la puerta.


Agobio era la palabra que definía Claire Redfield en ese momento al ver todo el trabajo que debía llevar a cabo todo el día y esto era el comienzo. Creía que su vida era con mucha suerte, exitosa ante lo que se proponía y muy sigilosa ante cada movimiento que hacia esa era su vida al menos eso pensaba.

Pero no era cierto, al su parecer la habían arrojado de su postura y reputación cuando hace tan solo dos meses se sintió tan inútil y estúpida confiándose en sí misma como lo hacía cada día de su vida pero estaba completamente equivocada cuando de la nada cuando su oponente había sacado un "Comodín" arruinando su plan que le había costado meses.

Era una buena abogada al igual que su hermano de hecho se había confiado muchísimo en ese simple caso que por cierto prometía muchísimas cosas, en las reuniones ella era la que siempre dejaba las dudas ante todos, todo lo contrario al juicio final sintiéndose una fracasada total.

Se apoyó abismada sobre su cómodo asiento observando la fotografía donde aparecían sus padres abrazándola con ternura al igual que Chris.

Dios, extrañaba a sus padres , los necesitaba junto a ella o necesitaba darse un tiempo , le encantaba darse vacaciones eran sus días en los que disfrutaba de los abrazos de mamá y sus consejos de que nunca había rendirse y las regañadas de papá sobre sus comportamientos y sus cambios repentinos de humor.

Claire no es malhumorada pero debía admitir que tenía sus días asesinos pero la culpa era de la rutina y el trabajo.

Justamente hoy era uno de sus días del cual no quería que ni una mosca volara ni muchos menos ver a nadie. Chris esta mañana la había puesto de muy mal humor, de hecho hacia varios días se lo notaba desatento e idiota. Debía ser la carencia de secretaria que le estaba haciendo perder la paciencia pero un lado le agradó saber que Sally no pisaría más el estudio jurídico ya que no la soportaba era una vaga que se pintaba las uñas con un supuesto título de empleada.

El sonido de la puerto llegó a su sentido auditivo, la chica alzó su mirada esperando saber quién era su misterioso intruso pero como era de esperarse apareció una chica con su cabello largo y lacio castaño claro, tenía filtros rubios también dejando un lindo aspecto. Sus ojos verdes esmeralda se iluminaron al ver a su amiga que cambiaba su gesto cansino a una sonrisa sin mucho esfuerzo.

-¡Claire!. –Saludó la chica encaminando hacia su amiga dándole un fuerte abrazo como solía hacer, enredando sus brazos alrededor de su cuello mientras hablaba de manera rápida haciendo que la pelirroja no entendiera absolutamente nada.

-Que alegría verte, sabes que odio que me abraces por el cuello. –Protestó con un gesto no muy amistoso pero sutil a la vez, la joven de cabellos claros desenredó sus brazos terminando el amistoso abrazo.

-Veo que no estas de humor. –Comentó la chica tomando asiento encima de su escritorio.

-Solo por hoy, Chris me ha hecho renegar, un mal día es todo.

-Tu nunca estas de buen humor amiguita.

-No voy a soportar tus comentarios hoy ¿Vale? No me obligues a mandarte a la mierda. –Claire dijo aquello seriamente y luego miró a su mejor amiga que la miraba sin ninguna expresión alguna, era como si ya sabía que iba a decirle aquello. No sabía cómo seguían siendo amigas, a veces Claire se sentía culpable por decirle ese tipo de cosas pero no era con ella, era con el trabajo que la dejaba así. –Perdóname, estoy malita solo eso. No es contigo.

-Tú ya eres malita desde siempre. –La enfrentó disfrutando el mal carácter de su mejor amiga.

-¿Vas a seguir criticándome?.

-Ya, basta solo venía a verte un rato. Tengo una reunión en la empresa en una hora y como tengo tiempo de sobra vine a visitar a mi amiga que la extraño mucho y me recibe de mala manera. –Hizo un puchero fingiendo secar una lágrima de su ojo. Claire por primera vez en la mañana soltó una carcajada y abrazó a su amiga.

-Perdóname Abby, sabes como soy a veces me enojo con todo el mundo eres una santa conmigo.

-Es porque nadie te quiere, solo yo. –Dijo con arrogancia la chica recibiendo un empujón.

-Pues tengo una mala noticia para ti, yo no te quiero. –Bromeó la abogada achinando sus ojos, por estas cosas adoraba a su amiga por aguantarla y por hacerla olvidar de sus problemas con sus bromas.

-¿Cómo esta Chris?. –Cambió de tema la chica mirando las puntas de su cabello lacio.

-Insoportable, ayer lo mande a comprarle comida a la perra y trajo helado. Está hecho un tarado.

-¿Qué ha comido la pobre Christi entonces?.

-Tuve que ir yo a comprarle porque se quedó pegado a su laptop toda la tarde.

-Pobre, debe estar muy atareado, debes comprender que tiene más responsabilidades por culpa de Sally.

-Lo sé, pero de milagro no hemos discutido como solemos hacer siempre. –Se encogió de hombros hablando con suma realidad. Era común tener desacuerdos con Chris los dos eran de un carácter fuerte algo que muchas veces algún comentario de más los llevaban a terribles peleas de típicos hermanos con resultados que llevaban a Claire quedarse varios días en casa de Abby. Para la chica le parecía común darle lugar a su mejor amiga además de saber que quien siempre venia como un perro con la cola entre sus patas era Chris y suplicaba que volviera a casa terminando en un abrazo familiar con llanto incluido.

El celular de Claire interrumpió la conversación, esta acudió a él y con desgano atendió sin mirar el identificador.

-Hola…¿Cómo estás?. –Sus ojos color aguamarina se agrandaron tanto como su sonrisa algo que no paso por alto Abigail que se interesó bastante en saber quién era la persona del otro lado de la línea. -¿De verdad?, yo estoy bien, si mucho trabajo, ni me hables de Chris, no es que esta insoportable como siempre. No, no discutimos, ¿Cuándo vienes?, vale te esperare ya sabes que en casa hay lugar, yo te quiero más. –Sin disimulo alguno carcajeó. –Ok…adiós.

-¿Quién era?. –Indagó ansiosa de información Abigail dando saltitos encima del escritorio al ver el cambio de humor.

-Steve, dijo que en dos o cuatro meses viene a Estados Unidos. Al fin una noticia buena, no sabes cuánto lo extraño.

-Prepárate Claire. –Le saco la lengua divertidamente riendo.

-No me mires de esa forma. –Apuntó con su dedo índice. –No pasara nada ¿Si?.

-Eso mismo dijiste la última vez.

-No voy a hablar de eso. –Negó varias veces con su cabeza intentando cerrar el tema. -¿Tú como estas con Piers?.

-Bien, como siempre un dulce. –Miró hacia el techo dando un suspiro que demostraba el gran amor y aprecio que le tenía a aquel chico.

Sin previo aviso la puerta se abrió dejando ver a un Chris completamente feliz algo que alarmó a las dos muchachas.

-¿Puedes tocar la puerta la próxima vez idiota?. –Levantó la voz disgustada la pelirroja mientras se cruzaba de brazos.

-No cagues mi día. –Se dirigió a su hermana mirándola con frialdad y luego volvió a sonreír. –Conseguí secretaria.

-Me alegro por ti felicidades. –Dijo sin interés Claire mientras que Abby solo se dispuso a ver la reacción de Chris.

-Además tengo una noticia.

-¿Cuál?. –Atentas, las dos jóvenes dijeron al mismo tiempo esperando una respuesta.

-Viene un compañero nuevo aquí pasado mañana.

-Interesante, me alegro. –Comentó con su misma actitud.

El hermano mayor decidió guardarse lo que estaba a punto de hacer y solo se dedicó a cerrar la puerta.

-Bueno, te dejo voy a ver a mi novio que tengo que ir corriendo a la reunión. –Exclamó la chica saludando un ademán caminando hacia la puerta.

-Hablamos luego linda, saludos a tus hermanos. –Sonrió Claire saludándola de la misma manera.


Se sentía un poco triste por el hecho de dejar la cuidad donde había crecido para ir a Nueva York pero también pensó que era una buena oportunidad para olvidar sus críticos problemas que tenia aquí.

En realidad su unico problema llevaba perfume de mujer…

Leon solo intentó entretenerse guardando sus pertenencias en la caja intentando esquivar cualquier tipo de recuerdo pero fue difícil sostener su repulsión cuando vio su foto del cual ella lo abrazaba de forma cariñosa. El joven giró hacia la otra cara de la fotografía donde ella con su propia letra le dedicó unas breves palabras cuando le habia regalado aquella foto.

Te quiero esposo mio,nunca lo olvides. Helena.

Sabia que le hacia mal mirar siempre aquello pero era la unica manera de sentir cerca a lo que mas queria pero en cambio ella jamás le importó.

Guardó la fotografía en la misma caja sintiendo dos par de ojos que lo miraban desde la puerta. Este alzo su cabeza y sonrio hacia las dos mujeres que se notaban tristes y desanimadas.

-Ya parece que es un velorio.

-Ya deja esa foto, juro que cuando te descuides voy a quemarla. –Amenazó la joven rubia entrando al despacho acompañada de su amiga morena que asentía acompañando un "si" en protesta. –No es la única esposa que tienes.

-Disculpa, Ingrid y Ada son mis esposas, tú eres mi amante porque ya tienes novio. –Explicó esquivando el comentario ofensivo de su compañera.

-¿Podrías dejar de pensar en eso? Ya pasó hace mucho déjate de embromar y echarte la culpa.

-No puedo olvidar todo lo que vivimos. –Sin hacer contacto visual con ninguna de las dos solo se centró en guardar sus últimas cosas en la caja.

-Es pasado ya. –Dijo la chica morena de anteojos recibiendo la fulminadora mirada de su superior.

-Para mi no es fácil superarlo y listo. No quiero pelearme con ustedes, son las únicas amigas que me quedan.

-Cierto. Te vamos a extrañar.

-Hablan como si me voy a morir. –Hizo una mueca chistosa el rubio y se dirigió a ellas.

-Es que te vamos a necesitar ¿Quién va a ser el que me escuche cuando me pelee con Jake?.

-Sherry, no me parece una pelea cuando él te pregunto si te comiste toda la mayonesa. -Rodó los ojos la chica morena y el rubio soltó una alegre carcajada.

-Tiene razón Ingrid. -Chocó la palma de su mano junto a la de la chica.

-Vale vale no estamos hablando de las peleas con mi novio sino porque nuestro compañero nos abandona. -Fingió un llanto llevando su mano hacia su frente.

-Solo me iré por unos meses. -Sherry e Ingrid podían ser demasiado dramáticas y exageradas aveces. - además me vendrá bien salir de la cuidad y olvidarme un poco de esto.

Leon tomó la caja del escritorio carente de sus pertenencias que ahora se resguardaban en la caja de cartón.

-Voy a extrañar a la abogada mas cool de Washington. -Se refirió hacia Sherry que lo miraba con ternura. -Y a la secretaria más perfecta que me ha tocado. -Miró hacia Ingrid que lo miraba agradecida. -Tengo tu ultimo trabajo.

-Dime, ¿que debo hacer jefe mio?.

-Si la ven a mi ex y pregunta por mí por nada del mundo le digas que me salí de la cuidad.

-No diré nada. -La secretaria hizo un gesto de un cierre sobre sus labios.

-Y tú Sherry si ves que algo va mal me avisas. No quiero que corran peligro por mi culpa.

-Esa perra no me hará nada o le arranco sus mechas asquerosas como lo hizo Ada. -Exclamó con un gesto fruncido haciendo sonreír a Leon.

-Eso fue hace años.

-Cierto, hablando de Ada me acaba de llamar y dijo que te espera en el bar de siempre porque quiere despedirse de ti y fue una orden. –Exclamó en tono profesional Ingrid mientras que Leon asentía.

-De acuerdo, tengo tiempo voy a buscar a Rambo y las cosas y voy una rato allí.

-Aw extrañaremos a Rambo. –Hizo una expresión lastimosa Sherry mientras abrazaba a su compañera.

-Lo sé, él también los extrañará. Bueno chicas debo irme que la caja pesa.

-Adiós jefazo. –Saludó con desgano la chica al igual que Sherry que hacia un puchero.

Leon las miró por última vez mientras salía de su , ahora, ex despacho para salir de allí no sin antes recibir los aplausos de sus colegas.


Entró al bar disfrutando el aroma a café que tanto le gustaba, con su mirada buscó a su amiga y esta agitó su brazo sentada en el mismo lugar donde siempre se sentaban contando sus anécdotas de siempre.

-Pensé que te irías sin despedirte de mí. –Se cruzó de brazos la mujer de origen asiático hacia Leon que se encogía de hombros y luego sonrió al ver que su café con leche estaba sobre la mesa, era increíble que ella supiera lo que le gustaba.

-Poco café y mucha leche. Como siempre, veo que eres atenta a mis gustos. –Comentó sorprendido mientras ella sonreía a través de su taza.

-Te conozco desde los diez años, se todo de ti. –Murmuró mirando su gesto tierno que le dedicaba. -¿Cuánto tiempo nos abandonaras?.

-¿Tú también te pondrás melancólica como Sherry e Ingrid?. –Alzó una ceja.

-Solo pregunto.

-No sé, puedo llegar a quedarme un año como mucho pero tranquila, vendré algunos días aquí por mamá y Liv.

-¿Con quién trabajas?. –Indagó ella mirando su taza del líquido negro.

-Chris Redfield, hace un par de años trabajamos juntos en Los Ángeles y me pidió ayuda.

-Redfield…Redfield. –Dijo reiteradas veces pensativa. –Ese apellido me suena de algún lado.

-Tiene una hermana. –Interrumpió sus pensamientos Leon y Ada agrandó sus ojos.

-Sí, Claire lo sé la conozco es detestable esa chica. En Boston trabajamos juntas hace tiempo y fue horrible.

-No sabía que la conocías.

-Yo tampoco ¿De dónde la conoces?.

-Hace dos meses le gané un juicio. –Con gesto triunfante sonrió hacia su amiga que aplaudía.

-Al fin alguien que le pone los puntos a esa loca.

-Lo bueno es que Chris al parecer no sabe que yo le gané a su hermanita querida. –Dio un sorbo a su café y relamió sus labios. –Así que le daré una linda sorpresita.

-Quisiera ver su cara. –Comenzó a reír pero luego se quedó en silencio al ver que Leon ya se ponía de pie. -¿Ya te vas?.

-Sí, es que tengo a Rambo en el auto y odia estar solo.

-¿Dejaste al pobre animal encerrado en el auto?. –Se sorprendió la chica pero a la vez le dedicó una mala mirada.

-Tranquila, está bien le puse música pero quiero llegar temprano allí e instalarme bien.

-De acuerdo. No pierdas contacto con nosotras y recuerda que en unas semanas yo también iré allí para acosarte.

-Me haces recordar a alguien.

-Puedo ser peor que la persona que imaginas. –Lo miró seriamente pero él sabía perfectamente que estaba bromeando, era el humor raro de su mejor amiga.

-No me asustas Ada.

-Ya verás.

-Te quiero, cuando llegue del viaje te aviso que estoy bien. –Le dio un simple beso en su mejilla.

-Ok, bye. –Lo saludó observando como su amigo se alejaba del lugar mientras que ella pensaba en cómo iba a aguantar estar algunas semanas sin él.


Y aca la actualizacion de hoy, un poco larga pero necesaria asi ya arrancamos con todo el capitulo 3!.

Primero en principal voy a dejar cosas en claro.

La primera es que espero que se haya notado el raro comportamiento de Claire, no es muy comun verla así pero me encanta adaptarla de esa forma, son cosas que no soy muy habituales en FF

La segunda, Abby es un hermoso personaje mio y cumple la funcion de "Lleva y trae" de Claire y como es de esperarse será su confidente. Abigail me parece un buen personaje, divertido, torpe e inocente para su papel ademas de que cuando la vayan conociendo la amarán como yo sdsjdksa mi nena c: Ok tambien dejaré su modelo que algunos la conocerán porque es Emilia Attias pero utilicé su look del año 2007/ 2008.

La tercera, Muchos se habran quedado sorprendidos por Leon primero por su dulzura y trato hacia las chicas, por Helena y peor por Ada porque deben pensar que Ada era la que andaba con él. mm no, odio meter a Ada en los asuntos de corazon roto a Leon asi que le dí otro aspecto para salvar la reputación de Wong en los fans Cleon que están acostumbrados a verla como la "Perra malvada del fic"

La cuarta es que Angélica existe y vive en frente de mi casa xD me inspire en mi adorada vecina Mary, la conozco desde muy chiquita y siempre cuando salgo al patio de mi casa me espia de la ventana de su casa. Asi que me inspiré en ella xD.

Y la quinta es que amo el chocolate marroc :D

Creo que no tengo nada mas que decir xD

Ahora voy a responder sus reviews :D

Alice-aludd: Hola y gracias por leer mi historia te lo agradezco mucho y dale un abrazo enorme a Nicole jaja.

Stacy Adler: Holaa jaja aw mi lectora favorita xD necesitaba comentarios como los tuyos, ahora estoy en la etapa donde me vuelvo obsesiva con mi narración, de hecho se me complica mas narrarlo en tercera persona que en primera o.O. En fin hablando de Chris y Jessica mas adelante se conocen las razones, pero ahora todo es un misterio. Gracias por todo Mire c:

AdrianaMontes:Jajaja gracias, la narracion en primera persona me va mejor xD, bueno con Chris y Jessica ya veras xD Sii, Chris es un dulce caballero :,) en cuanto a Angelica sí, es hiper molesta como podras ver jaja saludos amiga.

megustaelpan: Tefi! jaja hace mil años que no hablamos pero ando sin tiempo querida T.T bueno lo hice en primera persona por esa razon, para omitir informacion y dejar misterio jajaja gracias, no sabes cuanto extraño Love Of My Life todavia estoy devastada sin mi Madeleine T.T extraño a mi mocosa pero lo superaré con este fic jaja saludos.

name:Holaaa jaja si he vuelto para quedarme(? gracias por el apoyo :3

NicoleNivans: Ehh mi alumna NO TE DUERMAS MIERDA QUE TE ESTOY CONTESTANDO EL REVIEW Ay me acabas de decir que te vas que lastima xD y preparate para el raro Cleon que se viene :D

Maca Revil: Maca :c hace dias que no hablamos perdon T.T gracias por todo se que tengo que mejorar pero estoy dispuesta a hacerlo. Viva el valenfield!

Ary Valentine: Sí, la verdad siempre quise un fic libre sin Bsaa ni bows ni esas cosas y me parece bastante interesante cambiar esa tematica ademas de sus personalidades, esta bueno jugar con ese tipo de cosas sin abusar tampoco. Si entendiste bien, ellos terminaron su relacion pero ya te enteraras el por qué xD Gracias por todo y tus consejos que valen oro para mí y tengo que seguir mordiendote pero los examens me lo imponen T.T gracias Ary :3

pinkira: Hola mi turrix ah, bueno no presisamente un Grey pero... tiene semejanzas (Este no ata a la cama a una chica) xD pero bueno, Si Ian vuelve con Nina rompo algo (No tiene nada que ver pero queria hacerte acordar) xD

TenienteChambers: Awww si, me acuerdo que lo escribimos en la plaza cuando nos rateamos del colegio y vos escribiste "Claire? asdlksjadsa" juro que hasta el dia de hoy me sigo riendo como el primer dia, gracias por apoyarme estupida aunque me cagues a pedo ah. Si, Aca tenes a Abby tanto que jodias y es mi nena no te olvides... El otro personaje (secreto) lo compartimos lalala ok me calmo te quiero chau.

Ok ya respondí todos xD, no voy a dar una fecha exacta de cuando actualizo pero, puede ser que actualice cada dos semanas asi que aviso porque tengo tiempos indefinidos

Saludos y hasta la proxima semana los amo y gracias por todo.

Atte: Naty.