De la voz del narrador
Los caballeros Sipán, Ikal, Joe y Bastian que se dirigieron al continente de Oceanía y se reunieron con June de Camaleón. Luego de ser atacados se introdujeron en lo profundo de la jungla continental en donde fueron recibidos por el ejército de los dioses Rangi-Nui y Papa-Tua-Nuku.
Luego de vencer a los soldados llegaron al Marae de la Caza en donde fueron acechados por Ngaio de Imarinja. Bastian y June decidieron quedarse para combatir, encontrando en este grotesco ser una verdadera pesadilla por culpa de su poderoso eco mortal. Mientras tanto Ikal, Joe y Sipán llegan al Marae de la Danza en donde misteriosamente el caballero de Perro Peruano desaparece y fantasmas los acechan ahora.
De prisa caballeros atenienses, derroten a los guerreros maoríes que los aguardan en los maraes y detengan el Atardecer Definitivo.
SOLO LOS CABALLEROS DE ATHENA PODRÁN VENCER ESTA NUEVA AMENAZA.
PASAJE 13
DANZA FANTASMA
MARAE DE LA CAZA
– "No podré ganar mucho tiempo, pero te dará la oportunidad de atacarlo".
– "¿En serio crees que funcionará?".
– "¿Tienes una mejor idea?".
– "¡JAJAJA!".
Al oír la risa del enemigo, ambos caballeros retomaron su posición de ataque, listos para poner en marcha su plan. Era su única oportunidad.
– "Ustedes son muy divertidos. ¿De verdad creen que pueden derrotarme? ¿A mí, un imarinja?".
– "Muy pronto lo descubrirás por ti mismo".
– "¡Qué insolente! ¡DEATH ECCO!".
El ataque había comenzado. June comenzó a batir su látigo con gran rapidez, creando una barrera ante las ondas sonoras que emitía su oponente. Tras ella, Bastian mantenía los ojos cerrados mientras se concentraba en el sonido creado por el látigo. Poco a poco, ese sonido se volvió lo único que podía escuchar.
– "¡JA! No creerás que eso es suficiente para detenerme, ¿o sí? ¡Acabaré con ustedes!".
– "¡Ciervo, ahora!".
June saltó hacia un lado, dando paso a Bastian, quien ya había concentrado todo su cosmo en su puño y esperaba el momento indicado para lanzar su ataque.
– "¡Toma esto! ¡KING'S FURY!".
El ataque tuvo tal velocidad y poder que Ngaio no pudo esquivarlo y salió disparado a varios metros de ellos. Su kakahu, equivalente a las armaduras de los caballeros, estaba destruido y ya no podía levantarse.
– "N-No es posible… Que algo tan simple… bastara para derrotar-me…".
– "No se trata de que sea simple o no. Nunca debes subestimar al enemigo frente a ti".
– "Jajaja… ¡JAJAJA! No importa… No podrán escapar, presas. Si yo muero, ustedes también…".
– "¿Qué quieres decir?".
– "El Marae de la Caza… no los dejará escapar…".
Tras esas últimas palabras, un sonido ensordecedor llenó el lugar. El templo se estaba destruyendo sobre ellos.
– "¡Tenemos que salir de aquí!".
MARAE DE LA DANZA
– "¿Fantasmas? Entonces Sipán-…".
Antes de que Joe dijera algo más, oyeron un gran estruendo. Era el sonido de la destrucción del Marae de la Caza.
– "Parece que Bastian y June pudieron derrotar a su oponente".
– "Ahora es nuestro turno".
– "¿Quiénes son ustedes, que se atreven a entrar en este Marae de la Danza…?".
Una voz lúgubre resonó en el templo, advirtiendo la presencia del enemigo.
– "Somos Caballeros de Athena".
– "¿Caballeros…?".
Ikal y Joe no pudieron ocultar su sorpresa cuando notaron que en lugar de los espíritus que habían visto antes, una figura fantasmal se abría paso entre la niebla con dirección a ellos.
– "Soy Roimata de Wondjina… Sean bienvenidos al lugar de su muerte…".
– "¿Qué quieres decir?".
– "Calma, Joe. Debemos ser precavidos".
Antes de que lo notaran, el oponente frente a ellos había desaparecido. Era como si se hubiera vuelto uno con la espesa niebla. De inmediato, los caballeros asumieron una posición de defensa.
– "¿Qué está pasando, Ikal?"
– "Las almas… están despertando de nuevo".
En medio de la bruma y la oscuridad, miles de espíritus volvieron a aparecer para hostigarlos y una vez más su lamento llenó el templo.
– "Esta danza los conducirá lentamente a su fin, Caballeros de Athena… LOST WAIRUA…".
Al instante, ambos fueron víctimas de la técnica de Wondjina, que parecía danzar en el aire mientras los atacaba sin piedad. Sin importar cuánto intentaban contraatacar, sus golpes no lograban alcanzarlo.
– "Están perdidos... Serán prisioneros aquí… para siempre…".
– "Hay demasiados fantasmas. Tenemos que hacer algo".
– "Ellos no son nuestros enemigos, Joe".
– "Pero nos tienen rodeados".
– "Solo tenemos un oponente".
Ikal tenía un especial respeto por las almas de los seres vivos y fallecidos, por lo que no estaba dispuesto a lastimar a los espíritus. Su único objetivo era derrotar a su verdadero adversario.
– "¿Cómo lo derrotaremos?".
– "Tengo una idea".
– "Muy bien. Confío plenamente en ti, Ikal".
Ikal se tomó unos segundos para calmar su mente antes de dar inicio a su estrategia. Primero tenía que descubrir dónde se encontraba su verdadero atacante.
– "¿Por qué te escondes entre las almas, como si fueras una de ellas?".
– "Les pertenezco…".
– "Tú no eres un espíritu. Eres humano".
– "No soy como ustedes…".
Ikal elevó su cosmo aún más para percibir la presencia del oponente y sintió cómo ambos se enfrentaban en un choque de poder.
– "Mi lugar está entre las almas…".
Poco a poco, el lamento de los espíritus que los rodeaban se hizo más sutil, hasta que al fin dejó de escucharse. Las figuras fantasmales dejaron de hostigarlos, pero no desaparecieron.
– "Te equivocas. Eres de carne y hueso, al igual que nosotr-".
Sin previo aviso, Roimata apareció de entre las sombras y golpeó a Ikal con una gran fuerza, dejándolo malherido. Aun así, no era momento de dudar. Era el momento de contraatacar.
– "No permitiré que sigas perturbando las almas de quienes merecen descansar en paz".
– "¿Qué…?".
– "¡SERPENS POISON!".
A diferencia de los anteriores golpes, Wondjina no pudo evitar la técnica de Ikal, cuyo cosmo se había manifestado en forma de serpiente para privar a su enemigo de su inusual capacidad etérea.
– "¿Qué es esto…? ¿Qué me has hecho…?".
– "Se acabó".
En ese momento, la verdadera batalla estaba por empezar.
CONTINUARÁ…
