De la voz del narrador

Luego que el caballero Sipán derrotara el último guerrero maorí, Nahera de Taniwha, una siniestra figura se presentó en lo que ahora eran las ruinas del Marae de la Cosecha. Se trataba de la siniestra diosa Papa-Tua-Nuku quien reveló una terrible verdad.

La guerra que se había desatado en el continente de Oceanía estaba orquestada por la diosa únicamente para traer de vuelta al dios Rangi-Nui a costa de la vida de su guerreros y de cualquier persona en el mundo. Grande fue la sorpresa cuando Sipán descubrió que los caballeros de Athena al derrotar a sus enemigos y destruir los maraes solo habían cumplido las malévolas intenciones de la diosa. Sin embargo, ha llegado el momento de enfrentarla cara a cara.

¡De prisa caballeros atenienses! ¡Derroten a la diosa Papa-Tua-Nuku y salven este mundo antes que inicie el Atardecer Definitivo!

EL ÚLTIMO COMBATE EN OCEANÍA ESTÁ POR EMPEZAR.

PASAJE 17

ATARDECER DEFINITIVO

A pesar de que ya no había más guerreros maoríes que derrotar y los tres Maraes estaban destruidos, una nube de incertidumbre habitaba en la mente de cada caballero de bronce. Sipán les había contado las verdaderas intenciones de la diosa Papa-Tua-Nuku y cómo ellos habían aportado a su causa sin saberlo.

– "Lo hecho, hecho está. Hasta derrotar a esa diosa, la esperanza sigue en pie".

Las palabras de Ikal siempre les devolvía la razón. Lo que decía era verdad. Aún podían detener la ambición de aquella egoísta diosa.

– "¡En marcha! ¡YA!".

– "¡POR ATHENA!".

TEMPLO DEL ATARDECER

Pronto llegaron al último templo, ubicado en la parte más alta de la espesa jungla de Oceanía. Era la primera vez que se encontraban en un templo a cielo abierto y esa ausencia de un techo sobre ellos lo volvía incluso más preocupante. El cielo se agitaba continuamente, como si cada minuto se acercara más y más a la tierra.

– "Hermoso, ¿verdad? Mi gran amor está cerca".

Las palabras de la diosa Papa-Tua-Nuku eran literalmente correctas. El apocalíptico escenario en el cielo advertía que el dios Rangi-Nui estaba por descender a la tierra.

– "Presencien el ocaso, caballeros de Athena. Presencien el ATARDECER DEFINITIVO".

– "Así que eres tú eres la diosa que solo piensa en tener a su amante de vuelta".

– "¡Ja! Eres una insolente jovencita detrás de esa máscara. Serás la primera en morir".

Los ojos de la diosa emitieron un brillo que golpeó a June como múltiples ráfagas de luz a gran velocidad, haciendo que cayera herida y con su máscara dañada.

– "¡June! ¿Estás bien?".

– "Eso creo…".

– "No tenemos mucho tiempo. Tenemos que quitarle esa vara. Concéntrense en eso".

El objetivo era evidente. Los cinco caballeros de bronce rodearon a la diosa y adoptaron posturas ofensivas para atacarla, pero ella no parecía inquietarse.

– "Todo lo que intenten será inútil. Ya hicieron bastante por mí, ¿no lo entienden?".

El ataque comenzó.

– "¡ALLQU ASSAULT!".

– "¡KING'S FURY!".

– "¡QUETZA GREAT TUSK!".

– "¡PREDATOR KEN!".

– "¡CHAMELEON KEN!".

– "Seres insignificantes… ¡MUERAN!".

Papa-Tua-Nuku golpeó la Vara de Tane contra el suelo y así desplegó su poderoso cosmo, ocasionando una onda expansiva que lanzó a los caballeros de bronce por los aires hasta impactar violentamente contra el suelo.

– "¿Por qué… destruir… este mundo?".

Sipán empezó a incorporarse poco a poco.

– "Obstinados caballeros de Athena, me recuerdan a mis hijos… los causantes de mi desgracia".

– "¿Hijos…?".

– "En el principio solo estábamos mi amor Rangi-Nui y yo. Nos amábamos demasiado y nuestro gran amor cubría al mundo de oscuridad por ser la unión del Padre Cielo y la Madre Tierra. Fue por eso que nuestros hijos decidieron separarnos y protegerlos a ustedes, despreciables seres…".

– "¿Acaso…?".

– "Murieron por su osadía, claro. A excepción de Tane… Ese infeliz tomó un pedazo de bosque y talló esta vara".

La diosa sujetó la vara entre sus manos con rencor, como si le recordara aquel momento del que hablaba.

– "Arriesgando su vida, ese desgraciado envió a mi amado Rangi-Nui al cielo y yo quedé aprisionada aquí, en la tierra. Los detestables humanos dejaron de temernos y nos olvidaron, hasta el punto de considerarnos solo una leyenda".

– "Pero… los Maraes… ¿para qué destruirlos…?".

Tras la pregunta de Ikal, que acababa de incorporarse, la diosa esbozó una sonrisa siniestra y continuó con su relato.

– "Los Maraes fueron construidos por los humanos de tiempos antiguos para honrar a mis hijos. El Marae de la Caza para Tu, el Marae de la Danza para Tangaroa y el Marae de la Cosecha para Rongo".

Con esas palabras, la diosa empezó a atacar a Sipán sin ninguna piedad.

– "¿Entiendes ahora, Navegante-del-Sol? Por culpa de las plegarias de los antiguos humanos, esos Maraes se convirtieron en sellos que me impidieron estar al lado de mi amado. Yo no podía destruirlos, pero gracias a ustedes ahora ya no existen. ¡JAJAJAJAJA!".

Los ataques de Papa-Tua-Nuku eran brutales y aún más cuando usaba la vara del dios Tane, a la que Sipán se aferraba con gran valor. Ahora él esbozaba una sonrisa.

– "Taniwha tenía razón… ¡ALLQU CALM!".

La onda expansiva de la técnica de defensa de Sipán lo alejó de Papa-Tua-Nuku y en un descuido, logró arrebatarle la Vara de Tane.

– "Estúpido humano… ¡RECIBE LA FURIA DE UNA DIOSA!".

La diosa lanzó a Sipán por los aires, pero ante el asombro de todos, el caballero sujetó la vara con firmeza y la mantuvo consigo aún después de caer. Era una oportunidad que debía aprovechar con su vida.

– "¿Una diosa? No… Tú eres una farsante que se aprovechó de su gente para satisfacer sus propios deseos. El mundo no necesita a una diosa así".

– "¡¿CÓMO TE ATREVES-?!".

– "¡Soy un caballero de Athena! Mi nombre es Sipán y provengo de la tierra de donde vino el Navegante-del-Sol, el Inca que protegió ESTE pueblo cuando su diosa los abandonó. Solo un descendiente de aquel Navegante-del-Sol puede matarte empuñando esta vara".

– "¿Cómo-…?".

– "Nahera de Taniwha me lo dijo todo antes de morir".

– "Nahera… Maldito traidor…".

Los otros caballeros, que ya se habían incorporado, se colocaron al lado de Sipán. Era la oportunidad que esperaban para detener el Atardecer Definitivo.

CONTINUARÁ…