De la Voz del narrador:
La batalla entre Joe de Búho y el temible uku Chaqlla había terminado en el momento en que extendió sus alas y encendió su cosmo por Athena; sin embargo, una última sonrisa en el rostro del uku indicaba algo oscuro para el futuro. Por su parte, Bastian de Ciervo de encontró con el Millaq, uku lunar de Inchik Olljo, quien luego de presentarse como un juguetón duende rebeló sus diabólica personalidad y forma.
Los ideales de Bastian se encuentran pendiendo de un hilo mientras se desarrolla una sangrienta pelea, aunque el uku le estaba llevando la delantera.
De prisa caballeros atenienses, ábranse camino entre los templos lunares de la Ciudadela de Sangre y derroten al dios AIAPAEC antes que la oscuridad cubra toda la tierra.
SIPÁN Y EL RESTO DE CABALLEROS NO SE RENDIRÁN HASTA QUE LA TIERRA QUE JURARON PROTEGER SE ENCUENTRE A SALVO.
CAPÍTULO 28
PRELUDIO DE UNA FATÍDICA TRAICIÓN
TEMPLO DE LA LUNA EMBUSTERA
– "Es impresionante, ¿no? Como tus fuerzas te abandonan… Como tu vida se extingue… Después de todo, un cuerpo humano no es más que una prisión que limita el verdadero poder".
El caballero había quedado atrapado en la técnica de Millaq. Su cosmo estaba a punto de apagarse, cuando el uku lo liberó de su encierro y vistió su capa de nuevo.
– "He llevado a la muerte a muchos que como tú, se negaron a aceptar mi voluntad…".
– "¿Quién eres en realidad?".
– "Soy más que un simple uku lunar, eso te lo aseguro. Si aceptas lo que te ofrezco, te otorgaré algo aún más increíble de lo que ya posees…".
La mirada de Bastian se mantuvo fija en el suelo hasta que, con dificultad, se puso de pie y caminó hacia su oponente.
– "¡KING'S FURY (FURIA DEL REY)!".
El uku evitó el ataque del caballero y con un ágil movimiento, hizo volar el casco del Ciervo a varios metros de distancia.
– "Te daré una última oportunidad. ¿Te convertirás en mi servidor o te condenarás a una vida absurda al servicio de una patética diosa?".
El silencio reinó en el templo por unos segundos, hasta que la carcajada de Millaq interrumpió la calma una vez más al ver cómo el caballero se arrodillaba frente a él.
– "¡Te convertiré en mi nuevo títere y ya nadie será rival para ti!".
– "¿Qué pasará con los otros caballeros?".
– "Todos se convertirán en sacrificios. Tú mismo serás quien acabe con ellos".
El cosmo del uku se intensificó y su capa se tornó tan lóbrega como su mochik. Lo único que se podía divisar de él en las sombras era su perturbadora sonrisa.
– "Pronto, el Gran Eclipse completará su curso. ¡Bajo la oscuridad absoluta, nadie podrá detener los males que desataré. ¡Sufrimiento, enfermedad y muerte serán lo único que inundará este mundo de tinieblas!".
TEMPLO DE LA LUNA SIGILOSA
En medio del templo ya abandonado, Sipán abrió sus ojos lentamente. Se levantó como pudo y tambaleante, continuó su camino hacia la salida, sin darse cuenta de que el cuerpo de Saúl había desaparecido.
– "Tengo que… llegar… al siguiente templo…".
TEMPLO DE LA LUNA EMBUSTERA
Bastian se mantenía en guardia, a la espera de las órdenes de Millaq. En el momento en que el débil cosmo de Sipán resurgió, la atención del uku se centró en él de inmediato.
– "El caballero que derrotó a Thojilla y Yacu… No será rival para ti, ¿verdad?".
– "No lo es".
– "Deshazte de él y nuestro pacto estará completo".
Al oír sus palabras, Bastian caminó en dirección a la entrada del templo, pero se detuvo antes de salir.
– "Ahora entiendo por qué sirves a AIAPAEC".
– "¿A qué te refieres?".
– "¡DEER SPEAR (LANZA REAL)!".
Millaq apenas pudo esquivar el golpe de Bastian cuando el caballero atravesó el templo a una increíble velocidad. Atónito, vio cómo el cosmo del Ciervo recuperaba su brillo a medida que regresaba sobre sus pasos hacia él.
– "Si creíste que en verdad traicionaría a Athena, cometiste un gran error, Inchik Ojllo".
– "¡¿Qué?!".
Finalmente, Bastian estaba listo para desenmascarar a Millaq. Cada minuto había sido vital para que recuperara la energía que el uku le había robado al capturarlo con su técnica, pero al fin la espera había terminado.
– "Es obvio que ese cuerpo no es más que una herramienta que usas a tu antojo. Cada palabra tuya solo ha confirmado lo que supe desde que entré a este lugar. Esperabas convertirme en tu nueva marioneta, pero lamento decirte que eso no será posible".
Tras escuchar las palabras de Bastian, la sorpresa en el rostro de Millaq pasó a ser una sonrisa en cuestión de segundos.
– "Eres muy listo… Me serás útil, sin duda. Ahora que sabes la verdad… no hay razón para no usarte como mi nuevo huésped".
– "No tengo intención de convertirme en el esclavo de un ser que encuentra diversión en el dolor ajeno".
– "No tienes opción. ¿Acaso no te has dado cuenta? El eclipse no solo fortalece a AIAPAEC…".
Una profunda oscuridad rodeó el cuerpo del uku mientras el caballero lo observaba con cautela, pues el adversario frente a él era mucho más de lo que aparentaba ser.
– "Haré lo que sea necesario para derrotarte de una vez por todas".
– "He habitado innumerables cuerpos, pero nunca un caballero de Athena… Será interesante, si logras resistir la posesión…".
El resplandor de las joyas del templo disminuyó hasta sumir el lugar en una intensa penumbra que ocultó la presencia del uku al mismo tiempo que el sonido de un tambor volvía a resonar en los muros del templo.
– "¡WIÑAY CURSE (MALDICIÓN ETERNA)!".
De pronto, la silueta de Millaq saltó desde la oscuridad en dirección al caballero para rodearlo con su tenebroso cosmo y convertirlo en su siguiente víctima.
– "Se acabó. Yo gano esta vez. ¡Jajajajaja!"
Una inmensa luz hizo pedazos la tenebrosa prisión, ante la mirada incrédula del uku. Entonces, el caballero se preparó para usar su técnica más poderosa.
– "¡KING'S HAMMER (MARTILLO DEL REY)!".
En cuestión de segundos, Bastian lanzó a Millaq hacia el cielo y dio un salto hasta quedar por encima de él para luego golpear al uku con todo su cosmo concentrado en su puño.
– "¡¿CÓMO?!".
Aún en el aire, la mochik de Inchik Ojllo empezó a desgarrarse a causa del ataque del caballero. Cuando el cuerpo de Millaq impactó en el suelo, su sombrío cosmo terminó por desvanecerse.
– "No estés tan satisfecho, caballero. Lo único que lograste fue destruir este cuerpo...".
Sin detenerse a escuchar las últimas palabras del uku, Bastian tomó su casco y se dirigió a la salida del templo, desde donde divisó un enorme templo en lo más alto de la Huaca de la Luna. Había decidido que ese sería su próximo destino.
CIUDADELA DE SANGRE –LUGAR DESCONOCIDO–
– "Todo va de acuerdo a lo planeado, señor AIAPAEC".
– "Muy pronto los caballeros estarán muertos. Me encargaré de que eso suceda".
– "El momento se acerca…".
CONTINUARÁ…
