De la voz del narrador
Sipán, el caballero de Can Menor, había llegado al Templo de la Luna Cruel en donde encontró a su compañero Joe de Búho inconsciente. Una sombra lo atacó rápidamente, pero cuando estaba por iniciar una nueva pelea descubrió que esa misteriosa presencia era su antiguo compañero de entrenamiento, Ankalli. Sin embargo, el muchacho había cambiado, ahora era un servidor del dios AIAPAEC, con quien Sipán tuvo un feroz encuentro y un momento que le costó el combate aun cuando ya lo había derrotado. De pronto, el caballero de Ciervo, Bastian, llega al templo de la Luna Cruel dispuesto a liquidar a su rival.
De prisa caballeros atenienses, ábranse camino entre los templos de la Ciudadela de Sangre y derroten al último uku con vida al servicio del dios decapitador AIAPAEC.
LOS PLANES DEL DIOS PERVERSO DEBEN SER DETENIDOS. ¡NO SE RINDAN CABALLEROS DE LA JUSTICIA!
CAPÍTULO 33
DESENLACE DE UN CRUENTO DESTINO
TEMPLO DE LA LUNA CRUEL
– "¿Acabar conmigo? ¡JAJAJAJAJA! Espero que seas una mejor presa que tus debiluchos 'amigos'".
Ankalli pasó sobre el cuerpo tendido de Sipán para atacar a Bastian, que de inmediato se posicionó para contraatacar. A unos metros de él, Joe yacía aún inmóvil.
– "¡Prepárate! ¡PROFANE URU! (¡ARAÑA PROFANA!)".
– "¡DEER SPEAR! (¡LANZA REAL!)".
La fuerza de choque de los ataques cruzados hizo temblar el Templo con tanta intensidad que algunos fragmentos cayeron de las columnas como si se tratara de un fuerte temblor.
– "Vaya. Parece que será más divertido encargarme de ti… Siéntete honrado".
– "No veo razón para hacerlo".
– "¡JA! Lo harás, te lo aseguro".
La sonrisa de Ankalli se amplió a medida que la sombra de la misma monstruosa araña que había invocado antes se posaba sobre el caballero de Athena. Bastian aumentó su cosmo, preparado para usar su técnica más poderosa.
– "¡KING'S HA-!".
– "¡Espera, Bastian!".
Sipán se levantó con dificultad ante el gesto de burla de Ankalli y caminó hasta interponerse en el camino de su compañero. El caballero de Can Menor estaba seriamente lastimado, pero la furia en su mirada no había disminuido en lo más mínimo.
– "Y-Yo seré quien lo derrote…".
– "Olvídalo. Tuviste tu oportunidad".
– "¿De qué hablas?".
– "Lo vi, Sipán. Te vi detener ese último ataque".
– "No lo entiendes… Debo ser yo quien derrote a Ankalli. Solo así el alma de mi maestro descansará en paz…".
– "Deja tus sentimientos fuera de esto. No es el momento para-".
– "¡NO PUEDO! ¡NO PUEDO IGNORAR EL HECHO DE QUE ÉL HAYA MATADO AL HOMBRE QUE ME ENSEÑÓ TODO EN LA VIDA...! Por eso… debo ser yo quien gane esta pelea…".
Sipán miró a Bastian fijamente antes de decir sus siguientes palabras.
– "Por favor…".
El lugar se quedó en completo silencio durante un momento. Entretanto, Ankalli contemplaba el lamentable estado en el que se encontraba Sipán, que parecía a punto de desvanecerse de nuevo. Entonces, Bastian tomó la decisión que sería decisiva en el combate.
– "Muy bien".
Sipán esbosó una leve sonrisa al escuchar la respuesta afirmativa de su amigo. Sin embargo, tan pronto como se dio la vuelta para enfrentar a Ankalli, Bastian le asestó un rápido golpe en el cuello que lo dejó inconsciente.
– "¡JAJAJAJAJA! ¿También atacas a los tuyos?".
– "Sé que Sipán no es capaz de matarte… Conoces bien su debilidad. Solo seguirás tomando ventaja de eso para jugar con su mente".
– "¡JAJAJA! Contra un niño llorón con esos pensamientos tan infantiles e inútiles cualquiera tendría ventaja".
– "No llegué hasta aquí para que me contaras tus penas, uku. Yo no soy como Sipán. Acabaré contigo para detener el Gran Eclipse".
– "¿Y crees que podrás hacerlo? ¡PROFANE URU! (¡ARAÑA PROFANA!)".
El ataque de Ankalli fue veloz, pero Bastian logró esquivarlo ante la sorpresa del uku, cuya mirada desconcertada pronto cambió a una expresión llena de ira.
– "Deberías saber que la misma técnica no funciona contra un caballero dos veces".
– "¡JAJAJA! No creas que solo por eso tienes la ventaja ahora. ¡Yo soy el uku más poderoso!".
– "Te equivocas. El eclipse es lo que aumenta tu poder".
– "¡Estupideces! ¡Soy el más fuerte de los ukus, por eso soy el guardián de este Templo en la cima de la Ciudadela de Sangre!".
– "Claro que no. Tú fuiste el último uku en unirse al ejército de AIAPAEC. No estabas a la altura de los demás y por eso ellos te pusieron aquí. Sabían que sin el poder que obtienes del Gran Eclipse a punto de completarse no serías más que un estorbo".
– "¡¿QUÉ DIJISTE?!".
Las palabras de Bastian enfurecieron más a Ankalli, que rápidamente se lanzó contra el caballero y empezó a golpearlo con sus puños a una velocidad increíble. El caballero logró contrarrestar algunos golpes, pero no pudo esquivar la mayoría de ellos, pues con cada segundo el cosmo del uku se hacía más y más poderoso.
– "¡ACABAS DE FIRMAR TU SENTENCIA DE MUERTE!".
Detrás de Ankalli surgió una descomunal araña, mucho más enorme que las que había formado antes con su cosmo. Ante el inminente ataque del enemigo, Bastian se dispuso a usar toda su energía en la defensa.
– "¡UNDYING LLAKI! (¡LAMENTO ETERNO!)".
El cosmo de Ankalli aplastó a Bastian con la misma brutalidad con la que había caído sobre Sipán. El caballero de Ciervo colisionó contra el techo del Templo de la Luna Cruel mientras el uku reía escandalosamente. Sin embargo, Bastian hizo lo posible para no perder la consciencia. No podía desaprovechar la oportunidad de contraatacar.
– "¡KING'S HAMMER! (¡MARTILLO DEL REY!)".
El destello de la técnica del caballero cegó a Ankalli, que intentó esquivar el ataque demasiado tarde. Por primera vez, el uku impactó contra la superficie del propio Templo que presumía custodiar.
– "¡Maldita sea…!".
Tras la ofensiva exitosa, Bastian cayó debilitado. Su pelea anterior contra el Inchik Olljo había sido abrumadora, pero no era excusa para mostrarse débil ante Ankalli, que ya empezaba a levantarse mientras soltaba otra atronadora carcajada.
– "¡JAJAJAJAJA! ¡Eres listo… pero el que hayas logrado golpearme no significa nada!".
– "¿Y las grietas en tu mochik tampoco significan nada?".
Parte de la protección del pecho de la mochik de Araña había sufrido el ataque directo del caballero y empezaba a resquebrajarse, pero al uku no parecía preocuparle en lo absoluto.
– "¿Esto? ¡JAJAJAJAJA! Ya basta de juegos, ¿quieres? ¿Por qué no peleamos en serio?".
– "Por mí no hay problema".
El cosmo de ambos contrincantes se incrementó hasta invadir el Templo de la Luna Cruel. El momento que definiría el desenlace de la batalla había llegado.
– "¡DEER SPEAR! (¡LANZA DEL REY!)".
El uku evadió el ataque del caballero con agilidad y concentró todo su poder para lanzar un nuevo ataque que lo cambiaría todo.
– "¡BLOODY TUQLLAY (¡TRAMPA DE SANGRE!)".
Para asombro de Bastian, de las manos de Ankalli surgieron múltiples fibras como hilos de energía que lo inmovilizaron con la misma fuerza de una telaraña que retiene a su presa.
– "¡Ahora morirás! ¡PROFANE URU! (¡ARAÑA PROFANA!)".
El ataque del uku sobre el cuerpo paralizado de Bastian fue despiadado. Incapaz de moverse, el caballero solo podía esperar a que la ráfaga de arañas terminara de perforar su armadura, que poco después comenzó a agrietarse también.
– "¡JAJAJAJAJA! ¡Vamos! ¡Intenta liberarte!".
Cada golpe de Ankalli perforó a su adversario una y otra vez hasta que un líquido carmesí se filtró entre las fisuras de la armadura de Ciervo. La trampa en la que había quedado atrapado sería su perdición.
– "¡ADIÓS, CABALLERO DE ATHENA!".
– "¡CORUGA NOITE KEN! (¡ATAQUE DEL BÚHO NOCTURNO!)".
Ankalli eludió el sorpresivo ataque de Joe con un salto, mientras la telaraña que mantenía cautivo a Bastian quedaba destrozada a causa de la técnica del caballero de Búho.
– "¡Bastian!".
– "Estoy bien… No te preocupes por mí y prepárate para atacar".
– "¡JAJAJA! ¡Tienes suerte, Bastian! Unos segundos más y habría acabado contigo".
– "Solo hay una manera de acabar con esto".
– "¿Entonces qué esperan? ¡Ninguno de ustedes ha podido destruirme! ¿Por qué mejor no me atacan juntos? ¡Tal vez así tengan una oportunidad! ¡JAJAJAJAJA!".
Los caballeros intercambiaron rápidamente una mirada de complicidad. Sabían que el cosmo de su oponente seguiría aumentando durante la fase final del eclipse. Tenían que detenerlo, juntos.
– "¡PREDATOR KEN! (¡GARRA PREDADORA!)".
– "¡KING'S FURY! (¡FURIA DEL REY!)".
El doble ataque de los caballeros fue certero, mas no consiguió afectar a Ankalli, que con una asombrosa destreza lo neutralizó entre sus manos. Seguro de su victoria, el uku se preparó para atacarlos, pero cuando levantó la mirada, los caballeros habían desaparecido de su vista.
– "Cobardes… ¡SALGAN DE SU ESCONDITE, COBARDES CABALLEROS DE ATHENA!".
Joe fue el primero en salir de las sombras que llenaban el Templo ya destruido a medias por tantos enfrentamientos. Los caballeros no tenían más que una oportunidad para vencerlo.
– "¡CORUGA NOITE KEN! (¡ATAQUE DEL BÚHO NOCTURNO!)".
Ankalli frenó el golpe de Joe, destruyendo a la vez parte de su armadura, pero el caballero aumentó su cosmo todavía más hasta finalmente golpear el pecho del uku en el mismo punto donde Bastian había conseguido dañar su mochik sagrada.
– "¡AHORA, BASTIAN!".
– "¡KING'S HAMMER! (¡MARTILLO DEL REY!)".
Bastian surgió de la oscuridad detrás de Ankalli, a quien Joe había atrapado con su técnica. Fue imposible para el uku evadir el puño del caballero, que lo arrojó hacia arriba con gran agilidad y con una fuerza tan impresionante que destruyó el techo del Templo y dejó al descubierto el halo que se estaba formando con el Gran Eclipse.
– "¡Ilusos…! ¡NUNCA PODRÁN VENCERME!".
El ataque no había terminado. Bastian saltó hasta quedar por encima de Ankalli y elevó su cosmo al máximo para darle el golpe final.
– "¡MALDITO CABALLERO-!".
La técnica del caballero destruyó la mochik de Araña, dejando solo fragmentos que ya no podían proteger a su portador durante la caída. El estruendo que causó al chocar contra el suelo marcó el final de la batalla.
– "Se terminó".
– "¡Lo logramos!".
Joe corrió hasta llegar a Bastian y lo ayudó a mantenerse en pie tras el difícil combate. Mientras tanto, a punto de morir, Ankalli divisó el cuerpo de Sipán no muy lejos de donde él estaba y sonrió con satisfacción, dejando caer un hilo de sangre de su boca.
– "¡JAJAJAJAJAJAJAJA!".
La risa de Ankalli fue lo último que se escuchó antes de que la calma reinara en la Ciudadela de Sangre. Minutos después, Sipán abrió los ojos lentamente y vio frente a él el cuerpo sin vida de Ankalli, el último uku.
CONTINUARÁ…
