El Dragón que asciende.

La lectura de un fragmento del discurso del difunto Sondaime Raikage había tocado fibras sensibles en el corazón de muchos, la mayoría abrazaba y lloraba sobre el hombro de alguien.

En la tarima todos se pararon casi al filo acercándose a la audiencia, se pidió un minuto de silencio y la gente empezó a apagar sus velas dejando una oscuridad tenue, todos los presentes incluyendo a los de la tarima levantaron su puño en alto a la vez que inclinaron sus cabezas, el minuto de silencio se extendió a 5 minutos cada quien reflexionaba sobre diferentes cosas.

Los de Konoha se mantuvieron en silencio guardando respeto por la ceremonia, Kushina y Akane derramaron unas cuantas lágrimas pero no fueron las únicas, Anko lloró disimuladamente agachando su cabeza recordando el martirió que vivió luego de haber sido abandonada por Orochimaru, Kakashi dejó escapar algunas lágrimas recordando a su padre a Rin y a Obito, por su parte Sasuke se alejó del grupo para caminar y reflexionar.

- Gracias por su silencio, cada día hemos de mejorar un poco, cada día hemos de buscar consuelo y priorizaremos el reparar los errores del pasado. - Luego de que el Raikage dijera estas palabras la gente se dispersó buscando un lugar adecuado para ver los fuegos artificiales.

- Chicas voy a ver fuegos con Kaachan nos vemos en la casa. – Naruto desapareció entre rayos negros y blancos dejando a las chicas, ellas se quedaron juntas con toda la familia esperando los fuegos artificiales.

- Okaasan busquemos a Nii San e invitémoslo a ver los fuegos con nosotras. – Akane susurró en el oído a Kushina quien asintió y se acercaron a la tarima pero no vieron en ningún lado al rubio.

- No suele ver los fuegos artificiales con nosotros, este tiempo lo usa para reflexionar y visitar a su madre, les pido que lo dejen tranquilo. – El Raikage se acercó a las pelirrojas apenas las vio aproximarse a la tarima, ellas solo hicieron una reverencia y se retiraron tristes.

En el cementerio de Kumogakure una espesa neblina no dejaba ver nada en metros, el rubio dejó un ramo de flores gigantesco junto a la tumba de su madre.

- Kaachan pronto van a empezar los fuegos artificiales ¿quieres verlos conmigo?; Sabes aún no puedo comer ramen, no te culpó pero era tan especial que solo en mis cumpleaños podías comprarme el tazón más grande, yo sé todo el esfuerzo que hacías para poder pagarlo… - Naruto empezó a llorar sentado junto a la tumba - … ¿crees que no debí haber hecho todo ese escándalo en Konoha? Nii San dice que exageré, pero las chicas y Bee Sensei creen que hice lo correcto, Kaachan lo malo que no conseguí una foto tuya para tenerla de recuerdo… - Naruto secaba sus lágrimas y sacaba de su bolsillo dos dorayakis. - …mira nuestra cena favorita, ¿viste lo que pasó con la rubia? no entendió como puede la gente aprovecharse de quien los quiere, ella parece querer al Uchiha y él solo la maltrata igual que a la pelos de chicle… - Los fuegos artificiales empezaron a iluminar el cielo nocturno, Naruto cerró los ojos sintiendo la brisa pensando que era la presencia de Lilith. - …sé que me dijiste que no vaya pronto donde tú estás pero no me gusta vivir, sé que no debería quejarme tengo amigos, familia, tres increíbles chicas que me aman, yo las amo y mucho pero me haces falta tú, cambiaría todo para que estés conmigo, quisiera ser a ti a quien le compré la ropa, joyas y todo cuanto pidas, hubiese querido que tú aceptaras a Yugito Chan, Karin Chan y a Fuu Chan… - Naruto se acostaba junto a la tumba poniendo sus manos debajo de la cabeza. - …a veces pienso que soy una estrella fugaz, que de pronto brillaré y puff! Desapareceré. – Luego de que terminaran los fuegos artificiales Zero se levantó y se alejó dejando el dorayaki sobre la tumba.

- Gracias por respetar mi privacidad, vamos Anko hace frío. – De un árbol cercano a la entrada del cementerio Anko saltó parándose junto al rubio.

- Aún es temprano ¿crees que podemos conversar? – Anko se aferraba al brazo del rubio, él solo afirmó con la cabeza y empezaron a caminar adentrándose en el bosque.

- Antes de empezar te pido que dejes de ser Zero y seas Naruto, por favor. – Anko se sentaba en la base de un árbol, ambos se habían adentrado en el bosque hasta un pequeño claro.

- Esta bien, pero dime ¿qué me delató? – Zero se sentó junto a ella mientras sonreía.

- Tus ojos, cuando estás con tus amigos, familia o te estas divirtiendo ellos brillan parecen zafiros que iluminarían la oscuridad absoluta, en cambio cuando peleas, desconfías de alguien y en general todo el tiempo se vuelven fríos parecen escarbar en la mente y corazón de quien mires. – Anko sonrío triunfal como si hubiera ganado una gran apuesta, ella vio como los ojos del rubio empezaron a brillar nuevamente. – Exactamente esos ojos son de Naruto. – Anko sonrió alegremente al igual que Naruto.

- Kurama Sensei dice que soy inestable según él. – Naruto empezó a reír mientras empezaba a ver un punto en la oscuridad del bosque.

Ambos empezaron a contarse sus historias, Anko le contó que después de ser discípula de Orochimaru y que él le dé la marca de maldición este la abandono en un pueblo lejano a su suerte, cuando regresó a la aldea todos la miraban con resentimiento y miedo luego de que atraparan a Orochimaru experimentando con humanos, ella se refugió en el bosque de la muerte y luego en su trabajo en el departamento de torturas e interrogación.

Naruto le contó su pasado en Konoha, como vio morir a su madre frente a sus ojos y como había terminado en la ley de restauración de clanes.

- Naruto ¿te puedo pedir ayuda? – Anko se arrodillaba frente a Naruto que estaba sentado arrimado a un árbol.

- Claro Anko dime. – Naruto y Anko se miraban fijamente.

- Quiero irme de Konoha pero no sé cómo hacerlo. – Anko mantenía su mirada clavada en el rubio, él hiso una mueca mientras pensaba.

- No te puedo ayudar con eso pero te puedo dar soluciones. – Naruto se alejó del árbol acercándose más a Anko.

- Te escuchó. – Anko sonrió esperando que la conversación vaya por el rumbo que quería.

- Bien la más obvia, te vas de Konoha sin decir "hasta la vista baby"… - Anko y Naruto se rieron ruidosamente. - …pero eso te pondría en el libro Bingo como desertora y tendría que ir a cazarte por la recompensa y eso no queremos. – Ambos sacudieron sus cabezas negando esta opción.

- La otra aunque no es permanente es aceptar ser una espía en algún sitio alejado, igual tendrías que reportarte y regresar en algún momento. – Ella negó con su cabeza.

- Bueno la más viable es que te consigas un pretendiente de otra aldea y te cases, lamentablemente las kunoichis son arrastradas por sus maridos a donde sea, así podrás alejarte definitivamente de Konoha. – Anko se levantó y sonrió de manera traviesa.

- Bingo! – Anko apuntó con ambas manos al rubio, él solo sonrió esperando haberla ayudado.

- No será difícil para ti encontrarlo, eres bonita, tienes muy buen cuerpo y una personalidad arrolladora, difícil pero es agradable. – Naruto se puso de pie y se arrimó al árbol.

- Y si te digo que ya lo tengo visto y es de Kumogakure. – Anko se veía muy feliz aunque algo nerviosa.

- Pues adelante, bueno siempre y cuando no sea Bee Sensei, Darui o el Raikage, ellos ya tienen novia. – Naruto fingió amenazar con un dedo a Anko, ella solo negó con la cabeza y se quedó callada.

*Anko*

- Vamos Anko dile, dile no te acobardes has enfrentado peores cosas. – Anko se quedó callada perdida en su cabeza, Naruto se acercó viendo que no tenía respuestas de ella.

- Anko regresa, la tierra te dice buenos días. – Naruto a pocos centímetros de la cara de Anko pasaba sus manos frente al rostro de ella, de pronto ella lo regresó a ver y se lanzó sobre él, ambos cayeron al piso y ella comenzó a besarlo, por su parte Naruto sorprendido se quedó quieto pero terminó correspondiendo el beso.

Luego de unos minutos Naruto retiró a Anko gentilmente y se levantó.

- Anko disculpa no puedo. - Anko se levantó y rodeó con sus brazos el cuello de Naruto acercándolo a ella.

- Tú eres el hombre que yo quiero y ahora que sé lo de la ley de restauración de clanes no hay un impedimento. – Naruto se soltó de Anko y se alejó un poco.

- Puede ser cierto pero no quiero que sufras, debes entender que conmigo no tendrás ninguna historia de amor como las pintan, no estarás nunca completamente sola conmigo y tampoco depende solamente de mí también de ellas. – Anko se acercó a Naruto pero no intentó a abrazarlo.

- ¿No te gusto verdad? o ¿que mentira vas a decir?, solo dime la verdad y no inventes historias baratas, claro que ya sabía todo eso que me dices y obvio pocas mujeres aceptarían eso pero. – Anko se veía algo molesta y empezó a caminar en círculos.

- Pero que dices, claro que me gustas la única razón por la que te pedí que te desnudez ese día fue para verte, disculpa solo soy un mocoso siendo cortejado por una mujer y creo que mereces algo mejor. – Naruto estaba un poco alterado. – Escúchame Anko, antes muchas mujeres fueron traídas por su padres para comprometerse y todas se negaron a aceptar las condiciones que planteamos las chicas y yo. – Anko se detuvo y miró atentamente al rubio.

- ¿Qué condiciones? – Anko ya más calmada se daba cuenta que el rubio no mentía.

- Bueno en primer lugar ninguna esposa será la "primera" jamás, no importa su estatus, su clan, incluso no importa si es que ella tiene mi primer hijo, todas se mantendrán al mismo nivel ni arriba ni abajo todas igual. – Anko afirmaba con la cabeza y hacía un ademán para que siga.

- Desde hace un tiempo no he dormido solo con ninguna de ellas, solo cuando se pongan de acuerdo en los turnos podré dormir con alguna, solo ella y yo. – Anko tuvo una duda.

- Y ¿Cuándo si pudiste? – Naruto suspiró y se puso rojo.

- Cuando fue la primera vez de cada una de ellas, solo ahí pasé toda la noche con alguna de ellas. – A Anko le parecía lógico, salvó por masturbarse ella no había tenido una experiencia real.

- Bueno como ya nos espiaste te imaginaras que, la que quiera casarse conmigo deberá aceptar el hecho de que tengamos orgías, la "afortunada" no está obligada a unirse pero no puede quejarse. – Naruto estaba demasiado rojo que parecía que irradiaba luz y calor.

- Y ¿sí yo aceptó todo? – Anko volvió a abrazar al rubio, él tembló al sentir los brazos de Anko rodeándolo.

- Deberás dejar que lean tu mente, la esposa del Raikage está casi al mismo nivel que los Yamanakas ingresando en mentes y desvelando secretos. – Naruto temblaba de los nervios por estar tan cerca de Anko, ella empezó a aplastar sus bien dotados atributos en el pecho de él provocándole una ligera hemorragia nasal.

- Y eso ¿para qué? – Anko seguía presionando su pechos sobre el rubio disfrutando de ver la creciente excitación en él.

- Para probar que te quieres casar conmigo porque que quieres y no que tengas motivos ocultos, como espionaje, interés económico o cualquier otra cosa. – Naruto trató de separarse pero ella lo apretó más.

- Bien aceptó todo eso y luego. – Anko tomó la cara del rubio con sus manos sintiendo lo caliente que estaba.

- El siguiente paso no te lo puedo decir ahora pero de ese último depende todo. – Anko besó al rubio y este correspondió el beso, ambos empezaron a besarse con mucha pasión hasta que él se detuvo.

- Mañana ven a la casa y habla con las chicas, por el momento pon tu mano en mi hombro te dejaré en el hotel. – Zero bruscamente se separó de Anko, ella miró decepcionada el cambio en sus ojos, ambos desaparecieron dejando rayos negros y blancos.

En la mañana siguiente el grupo "Kamikaze" no tuvieron entrenamiento sin embargo tenían que supervisar a los de Nami no Kuni, ellos estaban en el campo de entrenamiento 18.

- Bien recuerden siempre respirar y controlarse, con el tiempo sus cuerpos se volverán fuertes pero de igual manera su mente debe fortalecerse, aprender a controlarse ante nuestras propias emociones es la clave para una victoria. – Zero al igual que su grupo vestían los uniformes tácticos de Kumogakure, Izumi y Haku tenían mascaras de Anbu.

- Pero entonces ¿por qué los grandes mueren en batalla? – Inari levantó la mano llamando la atención de todos.

- Ellos son conocidos como los héroes, su pensamiento ha trascendido su propia vida y han decidido sacrificarse por un futuro para los suyos, les preguntó ¿conocen un héroe con estas características? - Zero señaló a cada uno de los presentes, muchos nombraron a algún Kage, samurái o shinobi celebré caído en batalla.

- Bien ellos murieron protegiendo, salvando y convencidos que su sacrificio ayudaría a miles, pero hay muchas personas que sin ser guerreros se han convertido en héroes, solo quiero que piensen en esa madre que deja de comer para dar alimento a sus hijos, ese monje budista que recorre países enteros convencido de llevar esperanza y alivio a los más desvalidos, ese hombre que comparte lo poco que tiene con alguien que no tiene nada, todos podemos ser héroes sin dar nuestras vidas en un campo de batalla solo debemos ser solidarios con quien lo necesite. – Zero sonreía terminando su discurso luego los chicos se dividieron en grupos, para practicar taijutsu, control de chakra y ninjutsu básico.

Los shinobis de Konoha habían llegado al campo 25 excepto Sasuke que no quiso ir con ellos, Kakashi lo acompañó al bosque para entrenar.

- Bien veo que madrugan en Kumogakure después del festival. – Kushina se acercaba a Zero que estaba escribiendo en un pergamino sentado en el césped.

- Buenos días! Kushina Sama, si debemos preparar a los chicos para que protejan su aldea lo más pronto posible, el Raikage no quiere mantener nuestras tropas en Nami no Kuni, podrían pensar en Kirigakure y Konoha que planeamos algo. – Zero invitó a sentarse a la pelirroja, ella rápidamente se sentó junto al rubio que por su parte seguía escribiendo.

- Puedo preguntar ¿Qué estas escribiendo? – Kushina le apuntaba al pergamino que Zero tenía.

- Debo dar reporte de las actividades, por ejemplo el grupo de allá practica kenjutsu con Darui Karui y Omoi, allá con las kunoichis Anbus practican el uso de senbon y con las chicas practican control de chakra y un ninjutsu básico de transformación, luego debo llevarlo para que sus profesores sepan en qué nivel están. – Zero dejó de escribir y empezó a conversar con Kushina del entrenamiento de los chicos de Nami no Kuni, un poco de la aldea y también le dijo que las chicas y él ahora eran Jounin.

Kushina se retiró pues el grupo de Konoha la necesitaba.

- Ya era de que te acerques Anko, no quiero pensar que una pretendiente mía sea cobarde. – Anko apareció junto a Naruto y se sentó junto a él, ella sintió como tres pares de ojos la fulminaban con la mirada.

- No me digas que ya saben. – Anko podía sentir como las tres querían matarla.

- Ajajajaja, me rompieron las costillas por el beso pero quieren hablar contigo, debe ser hoy. – Naruto sonreía viendo como las chicas desviaron la mirada cuando él las miro. – También me dijeron que no haríamos el amor hasta que arregle esta situación. – Naruto miró como Anko se ponía azul del miedo.

- No debiste haberles dicho. – Anko un poco molesta trató de alejarse del rubio.

- No puedo mentirles, también esa es una regla básica como sea te esperamos hoy en la noche. – Zero vio como Anko regresó con su grupo y miró sonriendo a Karin y Fuu que se acercaban.

- ¿Y bien? – Karin roja de la ira se paró frente a Zero.

- No me digas es una miedosa y ya rompió el compromiso. – Fuu que también estaba enojada pero su personalidad hacía difícil saber cuándo.

- Ya lo veremos hoy y aún no le agradecen a Kurama Sensei que me curó las costillas. – Naruto riendo en tono burlón miró a las dos.

- Tú agradece que no te cortamos otra cosa. – Yugito apareció detrás del rubio mientras ponía su mano con sus uñas como garras sobre la entrepierna de él.

- Yo creo que sufrirían más ustedes que yo. – Naruto se levantó y vio como las tres se fueron sonrojadas.

Los de Konoha por su parte entrenaban, el Ino – Shika – Cho practicaba un jutsu de cooperación que Asuma había diseñado y Shikamaru lo perfeccionó, Akane entrenaba taijutsu con Sakura pero ella no le resultaba mucha competencia.

- Bien pueden tomar un descanso, luego vamos a cambiar las parejas de entrenamiento. – Kushina y Anko se sentaban junto a sus alumnos, ellos por su parte respiraban agitados y comenzaron a sacar botellas de agua para rehidratarse de sus mochilas.

Los de Kumogakure seguían enseñando a sus estudiantes, Zero estaba sentado con los ojos cerrados meditando, Kushina al verlo reconoció la posición del Senjutsu generando muchas dudas en ella pero decidió dar espacio al rubio.

Los tatuajes de dragones se movían debajo de la chaqueta como si de una animación se tratase, las pulsaciones de Zero cayeron a tal nivel que podían haberle causado un infarto, él con los ojos cerrados podía percibir cada corriente de aire, la respiración y circulación de cada persona cercana a él, las vibraciones del terreno le obligaron a dejar de meditar pues alguien se acercaba a él.

- Zero quiero tener una pelea contigo. – Akane estaba parada frente a él, sonriendo confiada en sus habilidades.

- ¿Su Sensei está de acuerdo? – Zero mantenía su fría mirada sobre ella, Akane solo afirmó con la cabeza. – Bien comencemos. – Ambos se pararon frente a frente, pronto todos se dieron cuenta que iban a pelear y los rodearon.

- Akane! ¿Se puede saber que vas a hacer? – Kushina sonando autoritaria reprendió a su hija.

- Solo voy a pelear con Zero, él está de acuerdo. – Akane seguía sonriendo, Kushina miró como el rubio solo movió la cabeza, ella aceptó y dejó que su hija pelee.

Zero dejó sus katanas en el piso, Akane se lanzó a atacar al rubio con taijutsu puro, este respondió rápidamente bloqueando y esquivando cada golpe, La pelirroja lo perseguía tratando de acertar un golpe pero él los esquivaba con mucha facilidad.

- Bien que te parece esto: Kage Bunshin no Jutsu. – 10 Akanes se lanzaron a atacar al rubio, esta vez él rubio tuvo problemas y una contundente patada lo arrojó algunos metros.

- No soy tan mala como creías ttebayo. – Akane sonreía triunfal pero el rubio apareció junto a ella derivándola con una barrida, ella cayó pesadamente sobre su espalda ocasionándole que se quedé sin aire.

- No te distraigas, es lo más básico en una pelea. – Zero sin emociones miraba como respiraba con dificultad la pelirroja.

- Está va a ser una lección muy buena para ustedes, miren como el idiota pelea. – Darui ordenó a todos los estudiantes que se fijen en la pelea.

Akane una vez recuperada volvió a atacar al rubio, este nuevamente la esquivaba pero no lanzaba un golpe, la pelirroja se desesperaba no solo por no poder golpearlo también porque él está jugando con ella.

- Vamos pelea de una vez. – Akane hiso otros diez clones y volvieron a atacar frenéticamente al rubio esta vez no pudieron golpearlo y con mucha facilidad los hiso explotar.

- Está bien, ven y pelea. – Zero empezó a atacar Akane, ella bloqueaba sus ataques pero la gran fuerza de los golpes disminuía la defensa de la pelirroja, de pronto el rubio empezó a retroceder y Akane contraatacó.

- Miren atentos esto va a ser increíble. – Fuu saltaba emocionada mientras Karin y Yugito miraban atentamente los pasos del rubio.

- Ya la atrapó espero que no se emocioné con el ataque. – Karui pasó un brazo sobre los hombros de Omoi apoyando su peso sobre el moreno que comía una chupa chups.

Kushina asustada se acercó al rubio de mirada aburrida.

- ¿Qué está haciendo Zero? ¿Mi hija está en riesgo? – Kushina con miedo esperaba la respuesta del rubio.

- No creo que la maté, tranquilícese. – Darui como si no hubiera dicho nada siguió viendo como Zero seguía retrocediendo y Akane lo atacaba con todo lo que podía.

- Eso no contesta mi pregunta, te exijo que me contestes si mi hija está en peligro o no. – Kushina entrando en su modo sangriento amenazaba a Darui, el aura de muerte provocó en los de Konoha terror, todos ahora miraban con miedo la pelea.

- No le haga caso, Zero no lastimaría a nadie que no lo merezca… - Haku golpeó a Darui estrellándolo contra el piso. - …solo fíjese en lo que va a pasar. – Haku se retiró la máscara y sonrió amablemente haciendo que Kushina se calme pero aún estaba preocupada por su hija.

El rubio había aguantado los enérgicos golpes de la pelirroja, de pronto se detuvo y una corriente ascendente empezó a emerger del piso.

- Bienvenida al Akuma no Rasen. – Zero sonreía tranquilo mientras Akane se dio cuenta que no se podía mover.

- Ahí va! – Todos los de Kumo gritaron enérgicamente, mientras los de Konoha vieron con terror lo que paso.

- Nobori no Ryu! – Del centro del espiral un gran tornado se levantó, este tomó forma de dragón y se llevó en la mandíbula el cuerpo de Akane elevándose por muchos metros y girando a gran velocidad, Kushina gritó desesperada al igual que los de Konoha.

Todos regresaron a ver al rubio pero había desaparecido, de pronto Zero apareció frente a Kushina cargando a Akane quien sonreía muy feliz, salvó que estaba despeinada, llena de polvo y hojas no parecía tener ningún rasguño.

- Fue increíble, sentí que volaba y luego empecé a girar tan rápido que la sangre se agolpó en mi cabeza, una vez más Zero, por favor. – Los de Konoha estaban desconcertados, la técnica parecía ser demasiado poderosa y mortal pero ahí estaba ella emocionada por haber recibido ese golpe.

- Oye tranquila tú no enfocaste el chakra solo volaste por ahí. – Zero algo agitado dejó a Akane en el piso y se sentó. – bueno al menos ya pude ejecutarla más rápido. – Zero estaba feliz mientras los de Kumogakure lo felicitaban.

- Esperen, esperen ¿Qué paso aquí? – Kushina algo molestó se acercó junto a los de Konoha esperando una respuesta.

- Ajajajajaaja, perdón Kushina Sama creo que la asusté un poco. – Zero sonreía alegremente y por segundos sus ojos tuvieron un brillo que Anko notó.

- La técnica del Nobori no Ryu consiste en usar la misma energía que usa el atacante en contra de el… - Zero hiso la señal para que todos los que lo rodeaban se sienten. - …el primer paso es obligar al rival que ataqué con furia, que sus golpes lleven mucho poder, luego se ejecuta el Akuma no Rasen en este paso recibimos el ataque y retrocedemos dibujando una espiral en el suelo con nuestros pasos esa es una de las maneras de hacerlo, en ese momento hemos empezado a absorber la energía de los ataques del rival y luego en el preciso centro del espiral perfecto liberamos esa energía. – Zero levantó ambos brazos bruscamente haciendo mímica del dragón que asciende. – Luego ya todo es cuestión de completar el ataque. – Todos miraban sorprendidos a Zero.

- Pero ya rebelaste el secreto ¿no te parece imprudente? – Sakura con su voz chillona intervino, Shikamaru le tocó el hombro y negó con la cabeza.

- El truco está en cómo absorbe la energía, ese es el secreto y también está el detalle que está incompleta. – Shikamaru luego de dar su punto de vista regresó a ver al rubio quien le mostraba su pulgar en alto.

- Se nota que eres un Nara chico, inteligente y analítico. – La Anbu de cabello castaño y ropa ajustada intervino, todos también elogiaron a Shikamaru por su análisis.

*Ino*

- Zero es demasiado genial. – Ino miraba un poco sonrojada al rubio perdida en su pensamiento.

- Y entonces ¿Qué parte falta? – Chouji comiendo una bolsa de chips miraba con rostro ingenuo al rubio que colocaba sus espadas en su cinto.

- El ataque Chouji, el ataque por eso Akane no sufrió ningún daño. – Kushina miraba con alivio a su hija que trataba de acomodarse el cabello.

- Bueno gracias Akane San por ayudarme en mi entrenamiento, chicos debemos marcharnos pronto será la hora del almuerzo y tenemos invitación de Mabui, ya saben que pasa si llegamos tarde. – Todos los shinobis de Kumogakure se despidieron de los de Konoha y empezaron a caminar en dirección a la aldea, Yugito, Fuu y Karin aparecieron detrás de Anko con un aura de muerte que heló la sangre de la kunoichi de las serpientes.

- Hoy en la noche te esperamos. – Fue todo lo que las tres dijeron luego desaparecieron en un remolino de hojas.


Saludos!

Y finalmente llega la que será la técnica insignia de Zero, para los que se pregunten, es una mezcla de: El puño Dragón de Goku, El dragón volador de Ranma (Que le enseño la abuelita de Shampoo) y una leyenda nipona real sobre dragones.

Pronto seguiré actualizando esta historia que créanme esta agarrando vuelo con potencia.

Akuma no Rasen: Espiral del demonio.

Nobori no Ryu: Dragón que asciende.