Una lección a la tradición.
Un mes ha pasado desde los acontecimientos en el País del Hierro, en el despacho del Raikage el equipo "Kamikaze" estaba reunido recibiendo las indicaciones e información de parte de su nuevo miembro Itachi Uchiha, él se había unido al escuadrón especial de asalto luego de su encuentro con el grupo de Yugito, Jounin y capitán del equipo de Zero en el País de la Tierra.
- Bien como ya saben Bee ahora es uno de mis guardaespaldas y será preparado para en un futuro ser el próximo Raikage… - Todos en la sala empezaron a aplaudir al jinchuriki del Hachibi y Samui lo abrazaba muy feliz. - …por eso Yugito es capitán a cargo no solo del grupo de Karin también lo es de todo el escuadrón "Kamikaze". – Otra oleada de aplausos para Yugito quien solo sonrió y luego se ruborizó al sentir la mano de Naruto en su trasero quizás fue un error y nadie lo notó pero Naruto solo sonreía atrás de ella.
- Itachi e Izumi oficialmente entrego los títulos de propiedad de su nuevo hogar, espero que su estadía con ellos… – El Raikage señaló a Naruto y las demás. - …no haya sido tan "incomoda". - Itachi negó con la cabeza y recibió los pergaminos, Izumi y él hicieron una reverencia en señal de agradecimiento, el Raikage solo sonrió y prosiguió.
- Bien según el informe del espía de Itachi, Akatsuki ya capturó al Sanbi que estaba libre y a Han de Iwagakure que tenía al Gobi, tendrán que esperar un tiempo para volver a sellar a otro bijuu. Esto nos da tiempo para cazarlos uno por uno, recuerden siempre en medir el riesgo. – Todos afirmaron y la reunión terminó.
El grupo se dirigía a la mansión a preparar todo para que Zero salga a Konoha con algunas misiones, una de ellas era compartir la información sobre Akatsuki.
Días habían pasado desde la muerte de Kisame y en Kumogakure el ambiente era bueno excepto para las chicas que no querían que su amado vaya a Konoha pero debía cumplir con la misión de traer a Anko también, cuando los chicos se disponían a ingresar a su casa se dio la alarma de ataque en la puerta de Kumogakure todos a excepción de Itachi e Izumi por seguridad salieron en dirección a la puerta principal.
- ¿Qué pasa Narui? – Zero estaba parado junto al guardia de la puerta quien informó que un escuadrón de Iwagakure estaba en camino y era encabezado por el Tsuchikage, el Raikage ordenó esperar el ataque para responder pero toda la población fue evacuada.
A poco menos de 100 metros el Tsuchikage pudo ver un gran ejercito de shinobis encabezados por el Raikage esperando su llegada, pronto sacó una bandera blanca para indicar que no tenía intenciones de atacar, el Raikage con su armadura Raiton se aproximó escoltado por Bee, Zero, Darui y Yugito mientras el Tsuchikage se aproximó flotando acompañado de Kurotsuchi, Akatsuchi y Kitsuchi todos con las manos en alto mostrando que no tenían armas, los de Kumogakure guardaron sus armas y el Raikage desactivó su armadura de Raiton al encontrarse ambos bandos comenzó a hablar el viejo Oonoki.
- He venido porque vengo a pedir una alianza entre Iwagakure y Kumogakure; también quiero agradecer al grupo del chico rubio por haber salvado la vida de mi hijo, mi nieta y mi escolta de manos de Kisame. – Oonoki se puso a la altura de Raikage y extendió su mano, el Raikage llamó a Darui le susurró algo al oído y este desapareció luego se pudo ver al ejercito de Kumogakure retirarse de la puerta.
- Esta bien sean todos bienvenidos a Kumogakure, espero les gusté el puerco porque hoy almorzaremos en honor a esta ocasión. – El Raikage estrechó la mano de Oonoki este hiso un gesto de dolor proveniente de su espalda, Zero cruzó miradas con Kurotsuchi que mostraba enojo, ella trató de mantener la mirada pero no lo pudo hacer terminando sonrojada mientras el rubio sonreía por su pequeña victoria.
El banquete en conmemoración por el evento se llevó a cabo en la mansión del Raikage, se firmaron muchos acuerdos que beneficiarán a ambos y se firmó el acuerdo para luchar en contra de Akatsuki que el Tsuchikage tuvo que confesar avergonzado que había usado sus servicios.
Luego del banquete Kurotsuchi junto a su padre empezaron a buscar al equipo de Yugito por toda la aldea pero no los encontraron, cuando se dieron por vencidos un shinobi les sugiero ir al "Valle del Sellado".
En el "Valle del Sellado" Naruto, Yugito, Karin y Fuu estaban "jugueteando" en la laguna mientras Haku y Darui estaban sentados en la orilla conversando, Itachi e Izumi se lanzaban agua como niños pequeños, Karin sintió el chakra de los de Iwa e informó a Itachi e Izumi que usen una transformación.
Al llegar Kitsuchi tuvo una hemorragia nasal al ver a las chicas en sus diminutos trajes de baño, mientras Kurotsuchi tuvo emociones encontradas viendo el muy bien trabajado cuerpo de Zero pero también lleno de cicatrices y rodeado de las tres esculturales chicas.
- Eeeh, eeh, veníamos a hablar con ustedes… - Kitsuchi miraba al piso para no volver a sangrar por la visión de las jóvenes, Naruto, Darui e Itachi transformado en un rubio bronceado de buen cuerpo sonreían orgullosos de sus parejas, mientras tanto las chicas se pusieron ropa de verano encima. – queríamos pedir perdón por como los traté ese día, ustedes solo llegaron a salvarnos y yo pues… - Kitsuchi bastante apenado por sus acciones no encontraba palabras pero fue interrumpido por Zero quien extendió su mano.
- Todos cuando tenemos miedo de perder a alguien nos dejamos llevar por nuestras emociones, en su caso quería proteger a su bella hija y lo entiendo. – Zero sonreía mientras Kurotsuchi se sonrojó, Fuu y las demás tenían una cosa en la mente "¿otra más?" al final Kitsuchi estrechó las manos con Zero y se retiró junto a su hija dejando a los jóvenes que sigan su camino hormonal.
Mientras tanto en Konoha, Kushina, Akane y Anko preparaban un departamento pequeño pero muy cómodo y elegante para la llegada de Naruto, el Hokage por su parte lidiaba con el papeleo y con la preocupación de la reacción de la aldea ante la presencia del rubio.
- Anko Chan es nuestra misión arreglar el lugar de vivienda de Zero San, ¿Por qué estás tan preocupada? – Kushina vestía su clásico vestido verde largo y una blusa blanca de cuello alto que las mangas llegan hasta los hombros, Akane solo tenía puesta sobre su ropa un delantal blanco al igual que Anko.
- Bueno es que va a ser mi futuro es… - Anko sintió un aura asesina que la obligó a callarse y cambiar de frase. - …estudiante, cuando estuvimos en Kumogakure me pidió ayuda con jutsus Katon. – Anko rio algo nerviosa y Kushina notó un rubor en su alumna pero quería terminar pronto así que prefirió olvidarlo, Akane por su parte miró sospechosa a Anko y ella si quería respuestas.
Días después un shinobi con el uniforme de Kumogakure llegó portando dos katanas en un cinto a la altura del coxis a la puerta de Konoha, al ver dormidos a los guardias golpeó la mesa fuertemente provocando que los guardias salten como gatos asustados.
- Disculpen pero deberían estar atentos en su turno, tengo que hablar con el Hokage - Zero sacaba un pergamino con su identificación y propósito en la aldea.
- Claro esperé que llegue un chunin y lo escoltará. – El guardia con una venda en la nariz reconoció al rubio de ojos fríos pero prefirió no decir nada, Shikamaru llegó a la puerta y miró sorprendió al rubio.
- Zero San ¿Qué lo trae por acá? – Zero mostrando enfado negó con la cabeza.
- Nara estuviste en mi aldea, descifraste algo de mi técnica y me tratas tan ceremonialmente al verme, ¿Por qué no te relajas? – Zero sonrió dando confianza a Shikamaru.
- Tienes razón acompáñame y por si acaso mi nombre es Shikamaru. – Ambos empezaron a caminar en dirección de la mansión del Hokage, los dos comenzaron a conversar de trivialidades de la vida de las aldeas pero Zero se detuvo y lo miró fijamente.
- Lamento mucho lo de tus camaradas. – Zero se paró junto al Nara poniendo su mano en el hombro de Shikamaru, él trató de agradecer pero el nudo en su garganta no le permitió hacerlo.
Ambos mantuvieron esta pose por un momento hasta que dos kunoichis llegaron a su encuentro, Hinata y Hanabi caminaban con orgullo cargando algunas bolsas de compras.
- Zero bienvenido a Konoha, escuché algunos rumores de tu llegada pero no pensaba que llegarías tan pronto. – Zero regresó a ver a ambas Hyuga quienes se acercaron acelerando el paso, Hinata extendió su mano y chocó su puño con el de Zero, el rubio solo sonrió ante tal muestra de confianza de la ojiperla.
- Oh! Casi me olvido, te presento a mi hermana Hanabi… - La hermana menor de Hinata dio un paso al frente en dirección al rubio y extendió su mano.
- Soy Hanabi Hyuga, tengo 12 años y es un gusto conocerlo. – Zero estrechó la mano de Hanabi, ella sintió un corrientazo recorrer todo su cuerpo, sentía un poder descomunal y un calor agradable que emanaban del rubio, la Hyuga se perdió en los azules ojos que no mostraban emoción alguna, un sonrojo acompañado de una mueca a manera de puchero llenaron el rostro de la menor de los Hyuga cuando Zero rompió el contacto.
- El gusto es mío, señorita Hanabi… - Nuevamente Zero tomó la mano de Hanabi para depositar un galante beso en el dorso de esta, Hanabi sintió sus piernas fallarle y a punto estuvo de caer pero su hermana la regreso a la realidad con un jalón de brazo.
- Zero lo lamento pero debemos irnos, nos esperan en casa, si tienes tiempo podríamos entrenar o hacer algo ¿verdad?… - Hinata tomó el brazo de Hanabi quien solo sonrió torpemente mientras movía su mano a manera de despedida.
- Cuenta con ello Hinata, adiós señorita Hanabi. – Zero despidió con su mano a ambas hermanas y luego volvió su mirada a Shikamaru quien sonreía de manera acusadora.
- Lolicon. – Fue todo lo que el Nara susurró para luego seguir caminando sin ver al rubio quien mostraba cierto enfado por el comentario del Nara.
En la oficina del Hokage se abrió la puerta e ingresó Shikamaru presentando a Zero quien saludó educadamente a los presentes.
- Zero San bienvenido a Konoha, espero que tu estancia aquí sea agradable. – Minato se levantó para estrechar la mano del rubio, Zero respondió muy ceremonialmente, Hiruzen por su lado solo saludo con un gesto desde su sitio.
- Bien Zero imagino que querrás descansar del largo viaje. – Minato llamó un Anbu y este salió con un papel.
- Hokage Sama gracias por su preocupación pero estoy bien, quisiera aprovechar el tiempo para darles cierta información y que me contesten una duda que tengo. – Zero seguía parado sin apenas moverse de donde estaba, sus ojos seguían fijos en Minato como si pudiera leer la mente del Hokage.
- Bien que quieres saber. – Minato cortésmente accedió a la petición y empezó el dialogo.
Mientras tanto en Konoha una estela de polvo se levantaba en las calles, Kushina corría y arremetía como si fuese un toro recién salido del encierro en dirección a la torre del Hokage, ella apenas recibió el mensaje del Anbu salió de su casa corriendo a toda velocidad.
- Hokage Sama no tengo problema alguno en enseñar Kenjutsu pero entenderá que no enseñaré técnicas secretas ni mi estilo particular. – Zero ponía ambas manos en las empuñaduras de sus katanas mientras dio un paso a la derecha; en ese momento Kushina derribó la puerta y cayó de cara en el mismo sitió que había estado el rubio.
*Hiruzen*
- ¿Acaso también es un ninja sensor? o ¿puede ver el futuro? – El Sondaime miraba admirado al rubio de mirada estoica, Zero por su lado clavaba la mirada en cada persona en la sala haciéndolos sentir incomodos.
Kushina luego de saludar con el rubio lo guio a su residencia provisional, Zero conversaba animadamente pero sin perder la formalidad, esto a Kushina le molestaba pero no podía hacer nada al respecto, llegaron a un edificio cercano al barrio de los clanes Nara, Akimichi y Yamanaka el sitio era agradable y lujoso.
- Bien Zero este será tu hogar por el tiempo de tu estadía ¿Qué te parece? – Kushina le daba un recorrido por el lugar, Zero no parecía impresionado en lo absoluto a pesar de ser un lugar bastante lujoso.
- No creo que debieron tomar tantas molestias por mí, Kushina Sama ¿Cuándo debo pagar por la renta? – Zero sacó algunos rollos de sus bolsillos y empezó a abrirlos hasta que de uno sacó una mochila.
- Zero no debes pagar nada, bueno sé que no es tan lujosa como tu residencia pero… - Kushina estaba algo triste pues parecía no gustarle el sitio al rubio pero Zero negó con la cabeza.
- No Kushina Sama no me malinterprete, me agrada es confortable y lo que me pasa no tiene nada ver con el departamento sino con la misión. – Zero preguntó si podía sentarse en el sofá Kushina afirmó con la cabeza y también se sentó.
- Dígame la verdad ¿Por qué quieren que esté yo aquí? Sé que dar clases de Kenjutsu es solo una cortina, usted me genera confianza y me agrada por eso le pregunto. – Zero con sus palabras había arrinconado a la pelirroja, ella por su lado solo quería decirle la verdad pero no podía tenía que esperar.
- Solo queremos confirmar como mataste a Kisame Hoshigaki y detalles de la guerra en el País del Hierro. – Kushina nerviosa sonrió y el rubio solo asentó con su cabeza; luego de conversar un poco más, la pelirroja dejó solo al rubio para que se instale.
A la mañana siguiente los chicos del último año estaban sentados en el pequeño campo de entrenamiento de la academia, faltaban pocos minutos para que la clase de inicio sin embargo el "Sensei invitado" no daba señales de llegar.
Los pubertos se estaban impacientando, los adultos alrededor murmuraban entre ellos. Inesperadamente un torbellino de relámpagos negros y blancos se hiso presente en medio del campo, lo siguió un golpe seco como si algo muy pesado hubiera caído en ese punto, finalmente una ráfaga de viento golpeó a los presentes que tuvieron que cubrir su rostro por el polvo que se levantó.
Cuando la cortina de polvo se disipó pudieron apreciar al rubio mirando a todos los presentes que estaban frente a él, empezó a caminar en dirección a los chicos quienes empezaban a sentirse nerviosos por el sujeto que se acercaba, solo Hanabi se mantenía tranquila con una ligera sonrisa mientras miraba a Zero caminar en su dirección, el rubio se detuvo a poco menos de un metro del grupo para dirigirse a los chicos.
- Déjenme presentarme soy Zero de Kumogakure, su nuevo Sensei de Kenjutsu, tengo 15 años, mi grado es Jounin recién ascendido, espadachín con un poco de experiencia en combate y… - Los chicos lo observaban con emoción al fornido shinobi, las chicas con un corazoncito en los ojos, Minato y Kushina supervisaban la clase, Anko, Hinata e Ino estaban escondidas en los pilares de la academia. - …ya me olvidé que iba a decir. – Zero sonrió nerviosamente mientras los demás se cayeron al piso de espaldas.
- Bueno no importa, ahora díganme ¿alguien tiene experiencia en Kenjutsu? – Todos los niños negaron efusivamente, Minato pensó que el rubio se iba a molestar pero pasó lo contrario.
- Excelente! – Zero sonreía emocionado.
- Disculpe pensé que se enojaría por no tener alumnos preparados. – Un niño de lentes con un moco saliendo de su nariz alzaba la mano.
- Pero ¿por qué dices eso? Es mejor que no sepan nada así están abiertos a aprender. – Todos los niños lo miraron emocionados, era de los pocos Senseis que les gustaba que no sepan nada.
- Bien ahora por favor todos de pie, vamos a calentar y estirar los músculos. – Zero vio como los niños empezaron a correr y él los detuvo.
- No así no para eso ya tendrán tiempo, vamos a calentar y estirar a la vez que aprendemos algo muy interesante. – Zero abrió sus brazos y adoptó una postura de cruz los niños lo imitaron. – Bien eso es tienen iniciativa, ahora vamos a separar un poco las piernas, ponemos un pie adelante del otro y damos pequeños pasos hacia adelante alternando los pies. – Zero en la posición de cruz empezó a caminar lentamente, los niños lo siguieron sin entender que hacían.
- Excelente! Ahora vamos a hacer los mismo pero dejamos la pierna dominante atrás, es decir si son zurdos la pierna izquierda se queda atrás y si son diestros la derecha y avanzamos. – Los niños empezaron a caminar de esa manera tan peculiar y Zero empezó a retroceder y avanzar, los adultos presentes no entendían que hacían, muchos Jounin llegaron a observar al rubio y su clase.
- Bien ahora vamos a ponerle ritmo, avanzamos impulsándonos en la pierna de enfrente y retrocedemos con la pierna dominante. – El movimiento se hiso más fácil.
- Bien ahora si vamos a dar dos pasos hacia adelante giramos el torso desde la cadera y aplaudimos. – Zero hiso el movimiento y los niños lo imitaron.
- Sensei ese es un paso de danza. – Una niña de cachetes rojos y pelo anaranjado hiso que Zero se detenga y la apunté con el dedo.
- Exactamente, eso vamos a hacer hoy, bailar. – Zero empezó los movimientos con más gracia y coordinación, las niñas le seguían mientras los chicos tenían mucha dificultad para hacerlo rápido.
- Vamos uno, dos, giro y aplauso, cambio de pie el de atrás pasa adelante y seguimos avanzando y nuevamente uno, dos, giro y aplauso. – Zero empezaba a caminar haciendo el paso alrededor del campo de entrenamiento, pronto descubrió a Anko que moría de la risa viendo a Zero realizar esa danza tradicional.
- Miren aquí tenemos a la hermosa Anko, ella también nos va a acompañar. – Zero jaló a Anko de la mano y tomándola por la cintura hiso que ejecuté los pasos, ella estaba sonrojada no solo por hacerlo sino por el tacto de Zero y empezó también la danza.
- Vamos uno, dos, giro y aplauso, cambio de pie, uno, dos, giro y aplauso. – Zero seguía haciendo los pasos mientras Kushina se reía alegre viendo la extraña lección del rubio, Zero vio Hinata esconderse y también la llevó al campo.
- Y ahora la hermosa Hinata también nos va a ayudar con los pasos, vamos uno, dos, giro y aplauso, cambio de pie y otra vez, uno, dos, giro y aplauso. – Zero tomaba la mano de Hinata y seguía con los pasos, Minato y Hiruzen sin entender el punto del rubio miraban como bailaba sin vergüenza alguna.
- Pero miren chicos hoy la suerte está con ustedes, la hermosa Ino quiere unirse a la danza… - Ino negaba con la cabeza pero fue muy tarde también la arrastró sostuvo su mano hasta que empezó a hacer los pasos junto con todos.
- Bien animo muchachos no deben quedar mal ante tanta belleza. – Los chicos pusieron más empeño mientras las chicas disfrutaban del ejercicio, Anko, Hinata e Ino empezaron a reír a carcajadas, Naruto sin más llamó a Kushina y al mismo Hokage, Minato se negó pero Kushina lo arrastró al campo.
- Bien ahora si chicas su Hokage está entre ustedes a lucirse pero cuidado que su linda esposa está junto a él. – Todos los adultos veían con gracia al Hokage perdido sin poder realizar los pasos, los chicos ya habían aprendido y seguían el ritmo, Naruto miraba y seguía bailando feliz junto al grupo marcando los cambios de píe, Anko pudo ver los ojos del rubio y sonrió por dentro, sabía que cada momento en ese estado lo alejaba de la idea de morir.
Pero en ese momento la algarabía fue interrumpida por Danzo quien apareció junto a Hiruzen y gritando interrumpió la danza.
- A mis futuros shinobis no les enseñas cosas estúpidas. – Todos regresaron a ver a Danzo que lo miraba iracundo con su solo ojo descubierto, Zero lo miró con gracia.
- Tranquilo anciano mira tú puedes hacerlo nada más no das el aplauso. – Zero empezó a hacer la danza pero nuevamente Danzo lo interrumpió.
- Esas son cosas que hacen las mujeres y no un shinobi, no me importa quien seas pero no permitiré que los vuelvas débiles a propósito. – Danzo cayó en medio del campo de entrenamiento, lo chicos se alejaron asustados ante la presencia del vendado.
- No entiendo ¿Qué tiene de malo danzar? Y más aún ¿Qué tiene de malo hacer cosas que "solo" hacen las mujeres? Por eso apuesto que sigues virgen, es muy importante saber… - Danzo lo interrumpió completamente enojado, por su parte Hiruzen, Minato y Kushina trataron de contener sus carcajadas.
- Insolente ¿cómo te atreves a hablarme así? Eres un descerebrado. – Danzo completamente irritado gritaba a todo pulmón, Hiruzen por su lado deseaba tener una cámara y tomar una foto de su compañero nunca nadie lo había sacado tanto de sus casillas.
- Usted debería darse cuenta delante de quien habla y no me refiero a mí yo no soy más que un chico aprendiendo a vivir, me refiero a ellas sus kunoichis las para que sepa son mujeres y hacen estas cosas y no dejan de ser kunoichis formidables, lamentablemente seguir pensando en nuestras compañeras como débiles o solo de apoyo ha frenado su desarrollo… - Todas las niñas miraban sorprendidas al rubio que plantaba cara al viejo, Kushina estaba orgullosa de su hijo, Hinata sonreía muy feliz, Anko por su parte no podía sentirse más enamorada del rubio e Ino solo tenía estrellas en sus ojos, una muy sonriente Hanabi miraba todo junto a sus compañeros de clase. - …lo siento señor pero yo estoy convencido que la correcta integración entre todos nos hará más fuertes y lo digo porque la persona más fuerte, valiente y aguerrida que he conocido es mujer. – Naruto miraba con ira a Danzo que por su parte lo miraba con odio.
- Bien chico pruébame que tu técnica es la correcta. – Danzo con un gesto llamó a un shinobi muy pálido vestido de negro, él no mostraba emoción alguna.
- Si él te gana dejaras de enseñar cosas afeminadas a los estudiantes. – Danzo sonreía orgulloso del chico que había llegado.
- ¿Ya lo vio señor? Viste mostrando el ombligo y a mí me dice afeminado.- Los adultos alrededor trataban de aguantar la risa, Danzo estaba rojo de la ira.
- ¿Pero qué dices? si es una de mis mejores chicos. – Danzo dio un golpe en la espalda del chico.
- Ahora también es pedófilo y le gusta el yaoi, demonios mejor es quedarse con la danza. – Anko y Kushina no aguantaron la risa, Minato regresó a ver a Kushina.
- Kushi ¿Qué es Yaoi? – Kushina solo se puso roja e ignoró a su esposo.
- Bien empecemos, señorita présteme su shinai. – Zero se acercó a Hanabi con ambas manos extendidas y haciendo una reverencia esperando el sable de bambú, ella sin demorarse se lo entregó.
- Ja! ¿Vas a pelear con eso?, usa una de verdad. – Danzo miraba burlonamente al rubio.
- Tranquilo yo me preocupo por la seguridad. – Zero tomó la shinai entre sus manos y se paró con las rodillas flexionadas y en la misma postura base.
- Ven chicos la misma postura base, solo un poco flexionadas las rodillas y ligeramente separadas. – Zero hiso que todos los chicos se sienten para que vean la exhibición.
- Bien ahora solo voy a usar los pasos que les enseñé, atención por favor. – Los adultos pensaban que el rubio estaba loco, Anko estaba preocupado porque sabía del movimiento asesino de los de Raíz.
- Bien empiecen. – El chico de Raíz se lanzó a atacar al rubio, Zero dio dos pasos golpeando las manos del chico con tal fuerza que lo obligó a soltar su espada corta.
- Vieron 2 pasos y 2 golpes. – Zero como si nada explicaba a los chicos, los adultos sabían perfectamente que no era así de sencillo para poder acertar esos golpes debía ver el futuro o tener algo como el sharingan.
- Bueno ahora nuestro amigo… - Zero miró al chico pálido esperando que le dé su nombre.
- Sai, me llamo Sai. – El pálido chico le respondió.
- Bien nuestro amigo Sai nos va a demostrar el giro. – Zero con un gesto en su mano indicó a Sai que ataque, Sai volvió a blandir su espada contra el rubio y cuando estuvo a punto de apuñalarlo este giró haciendo que Sai pasé de largo.
- Vieron 2 pasos y giro, no pueden lastimarte si no estás ahí, brillante ¿no? – Los chicos estaban fascinados con el rubio que sin hacer nada estaba ganando.
- Bien ahora Sai nos mostrara el principio y objetivo de todo este baile que hicimos. – Nuevamente Zero hiso un gesto con la mano y Sai se lanzó a atacar a toda velocidad, Zero dio dos pasos al frente giró eludiendo el ataque y giró de regreso golpeando salvajemente la espalda de Sai, el impacto fue tan fuerte que salió expulsado contra una pared bastante lejana.
- Y como pueden ver, 2 pasos para acercarme, giro para evadir y otro giro para golpear. – Los adultos no salían de su asombro el chico logró derrotar a uno Raíz solo jugando, Danzo enfadado tomó a Sai y salió del sitio.
- Bueno lástima nuestro amigo Sai se fue, el asunto con el golpe y el porqué de la danza es simple en realidad, los pasos son de desplazamiento balancear tu cuerpo alternadamente al combatir te da una estabilidad mayor al momento de recibir golpes y también al ejecutarlos y respecto de los giros al golpear, bueno alguien sabe ¿qué es la fuerza centrífuga? – Todos negaron.
- Bueno yo tampoco… - Todos tenían una gota bajando por su nuca pero luego de ver lo que hiso el rubio ya nadie lo cuestionaría. - …pero el principio básico es que al momento de girar en nuestro propio eje y lanzar un golpe este tomará mayor velocidad y fuerza, un ejemplo serían las patadas giratorias son más demoledoras que las que se dan de frente y creo que con eso terminamos, por cierto señorita Hanabi mañana le traigo una shinai nueva disculpe. – Zero le entregó la espada de bambú con grietas en la parte central con la cual había golpeado a Sai.
Ya entrada la noche Naruto estaba en su departamento preparando algo de comer, Anko entró por la ventana de la sala y lo saludó efusivamente.
- Anko Chan bailas muy bien. – Naruto con el torso desnudo y solo usando un short negro invitó a Anko a sentarse a la mesa, ella aceptó pero se sorprendió por el "Chan"
- Naruto hoy estuviste increíble, tus alumnos te admiran y pues la manera que plantaste cara a Danzo, wow! – Naruto le sirvió un plato a Anko y ella al probarlo quedó encantada.
- ¿También sabes cocinar? Empiezo a creer que eres perfecto. – Anko devoraba lo que le había servido el rubio.
- Solo es curry con arroz, no quería hacer nada complicado y no creo ser perfecto tengo muchos defectos. – Naruto comía pero hiso algo que provocó que Anko se atore.
- Naruto me estás tomando la mano. – Anko completamente sonrojada veía como Naruto entrelazaba sus dedos con los de ella.
- Disculpa ¿te molesta? – Anko negó con la cabeza y siguió comiendo mientras Naruto sostenía su mano.
Luego de comer se sentaron a conversar por horas.
- …según dicen que solo cuando pierdes todo estas dispuesto a hacer todo, otra frase dice que cuando abandonas las limitantes de la moral humana renaces como un nuevo ser superior a los demás. – Naruto y Anko estaban sentados uno junto a otro en el sillón de la sala tomados de las manos con los dedos entrelazados.
- ¿Crees que eso es cierto? – Anko disfrutaba la conversación y la cercanía del rubio.
- No lo sé, para los que seguimos el bushido sería obvio esto pero… - Naruto solo resopló y regresó a ver a Anko. - ¿Por qué estás enamorada de mí? No quiero que pienses que no me gusta pero me intriga. – Naruto y Anko se soltaron de las manos, ahora estaban frente a frente.
- Es que eres distinto Naruto, pareces mucho más maduro que todos, no miras a las mujeres como débiles ni objetos, tú haces que la gente quiera seguirte y en lo personal me agrada que no juzgas a nadie y bueno tienes muy buen cuerpo. – Anko un poco sonrojada volvió a tomar la mano del rubio. – Creo que eres perfecto. – Anko vio como Naruto le sonrió y la besó.
- Pienso que eres muy bonita, inteligente, una excelente kunoichi con un difícil pasado pero que no dejó que eso la defina y sobre toda esa fuerte personalidad existe una flor muy delicada, me alegra haberte conocido Anko Chan. – Ambos volvieron a besarse.
- Ahora yo quiero preguntar algo. – Anko quería saber algo y aunque no quiso dejar de besarlo tenía que hacerlo, Naruto solo un gesto para que continúe.
- ¿Que sientes cuando eres Zero? – Naruto dio la vuelta viendo al frente y puso sus manos en su mentón pensando.
- Siento como si mi cuerpo se hiciera gigante y yo lo controlase desde mi cabeza, también siento que tengo una percepción mayor como si tuviera más ojos, yo sigo percibiendo las cosas normalmente y puedo moverme a voluntad pero siento que no estoy solo es relajante y se siente acogedor, soy consciente todo el tiempo pero muchas veces siento que me controlara algo pero lejos de ser malo yo sé que es bueno y me dejó llevar. – Naruto sonreía alegremente pero Anko era un mar de dudas. – Lo siento es qué es difícil de explicar. – Naruto regresó a estar frente a frente al rubio.
- Anko Chan es tarde, ¿quieres quedarte a dormir? – Naruto se levantó y se quedó en la puerta de su habitación esperando una respuesta ella solo asintió y fue directo al cuarto.
Una vez adentro de la habitación, Anko se despojó de toda la ropa salvó su panty y se arrojó sobre Naruto, ambos empezaron a besarse apasionadamente pronto Naruto quedó encima de Anko y empezó a acariciar y lamer los pechos de ella, Anko respiraba agitada mientras sujetaba firmemente el trasero del rubio y rodeaba con sus piernas la cintura de Naruto
- Anko Chan disculpa pero no podemos hacer el amor aún. – Naruto se retiró de encima de Anko y se acostó junto a ella tratando de atraerla para abrazarla pero ella se levantó de la cama y se encerró en el baño, Naruto fue tras de ella y golpeó insistentemente la puerta hasta que salga.
- Me rechazaste, Naruto me acabas de rechazar y quieres que regresé, no seas malvado. – Anko con algunas lágrimas en sus ojos salió del baño y empujó al rubio que trató de abrazarla.
- Anko espera no es así, obvio que te deseo, no aguanto con las ganas y no me gusta esto tampoco, muero por hacerte el amor pero debemos cumplir el último paso, por favor regresa y duerme conmigo. – Naruto tenía cara de consternación pues no quería que Anko se sienta mal.
- ¿Cuándo me dirás el último paso? – Anko más calmada pero aún molesta dejó que el rubio la abracé y le dé un delicado beso en sus labios.
- Pronto te lo juro. – Naruto abrazando a Anko la llevó de regresó a la cama, ambos se arroparon y durmieron abrazados así semidesnudos.
Anko no pudo dormir nada, ella estaba confundida no sabía si el rubio jugaba con ella o no pero algo que la perturbó más fue su "travesura", cuando el rubio estaba dormido tuvo una erección y ella sintió como el pene de Naruto se clavó entre sus nalgas cuando la abrazó por la espalda, ella quería por lo menos verlo así que se metió bajo las cobijas y desnudó al rubio.
No pudo pegar el ojo en el resto de la noche, lo que había visto era muy grande y aunque ya lo había visto en reposo la comparación era irrisoria al estar erecto, Naruto estaba bien "armado".
En la mañana siguiente Naruto despertó de golpe al sentir una presencia familiar en la puerta, fue tarde al advertir a Anko que no abriera la puerta pues ella ya lo había hecho.
- Anko! ¿Qué significa esto? – Kushina había llegado al departamento y vio a Anko en bragas usando una camiseta del rubio y a Naruto en ropa interior saliendo del cuarto.
Saludos!
Zero ha llegado a Konoha y con él algunos asuntos pendientes.
Gracias por la espera...
Shinai: sable de bambú, implemento que sirve para entrenar de una forma más segura las técnicas de combate inspiradas en la katana
Bushido: En la tradición japonesa, el bushidō es un término traducido como "el camino del guerrero". Es un código ético estricto y particular al que muchos samuráis (o bushi) entregaban sus vidas, que exigía lealtad y honor hasta la muerte
