Edipo I
Consejo de Konoha.
En plena sesión de consejo, los ánimos estaban caldeados, ambos Hokages precedían la junta, sin embargo todo era un caos, gritos, insultos y por poco puños se desataron en tan movido aforo.
- Exigimos una explicación, 3 equipos completos han desaparecido en este lapso de tiempo, justo cuando la esposa del Yondaime le declara la guerra a Kumo, mucho más que eso, como que estamos en guerra sin aprobación del consejo. – Danzo había podido elevar su voz y logró apuntar al Hokage rubio quién solo se empequeñeció en el asiento, Kushina por su lado trataba de fingir calma pero estaba ansiosa, quizás había llevado esto muy lejos, pero en estas semanas había podido ver a su hijo y estaba segura que con el tratamiento de Inoichi podría desprogramarlo, después de todo Sarutobi le dijo en el templo de Fuego que todo lo que pasaba con su hijo era por una programación neuronal de alto nivel.
- Silencio, si bien es cierto, Kushina Uzumaki le dijo eso a los ninjas de Kumo no hemos visto ningún indicio de que estén en los alrededores de la frontera, por lo tanto podemos decir que las acusaciones de ella son reales y han decidido dejar todo de lado, al fin y al cabo deben saber que si logramos desprogramarlo, será fiel a la aldea. – Minato secundado por Hiruzen asentían mientras pasaban documentos a los presentes, donde veían la evolución del rubio en el departamento de Interrogación.
Todos leían los documentos con optimismo, pensaban que se habían hecho con un importante recurso.
Hiashi quién estaba estoico quería hacer énfasis en la búsqueda de los desaparecidos pero era consciente que su búsqueda, quizás en otro tiempo hubiese sido algo lógico pero destinar ninjas de rastreo en un ambiente bélico era mala idea.
Danzo se levantó y carraspeó, consiguiendo que todos pongan atención.
- Ver para creer, lo que si espero el informe completo en mi escritorio… digamos que los ninjas desaparecidos son… daños colaterales por otro lado, creo que es fundamental reanudar la búsqueda de Uchiha Sasuke. – Apenas terminó la frase salió de la sala dejando tras de sí un caos mayor, los civiles y ciertos clanes secundaban a viva voz la moción hecha por el viejo halcón de guerra.
La noche había cubierto con su manto de oscuridad a todo el país del Fuego, las pequeñas luminarias de sus pueblos se encendían y daban paso a la vida nocturna de cada pueblo.
Mientras tanto a la luz de luna llena, 12 figuras corrían apresuradamente por el camino que llega a la puerta principal de Konoha.
Konoha, Ichiraku.
Hinata sentada junto a Akane comían con desgano sus platos de ramen, el sabor era igual de bueno pero el informe que les habían dado hace días las mantenía en alerta, por un lado era de cierta manera agradable saber que su amigo/hermano respectivamente estaba en la aldea y posiblemente se quedaría, si lograban desprogramarlo. Hinata dudaba que esta teoría sea cierta pero Akane la convencía con su contagioso optimismo, de todas formas.
¿Por qué Kushina y el Tercero mentirían sobre algo tan importante?
Por otro lado, el estado de guerra que venía con todo esto y además de la desaparición de miembros del clan Hyuga, Sarutobi y algunos otros shinobis de origen civil, las tenían pensativas.
Teuchi las miró con una sonrisa y miró al cielo.
- Una hermosa noche de verano, ¿eh chicas? – Ambas kunoichis regresaron a ver y vieron como la luna brillaba intensamente.
- Si tiene razón, una linda noche… - No terminaron de decir esto cuando una helada ventisca entró en el local, apagando algunas farolas.
- Wow! Eso fue repentino… - Ayame salía de la cocina con una vela en su mano para encender las farolas. – Muy extraño el clima esta noche. – Ella se limitó a prender las farolas y darle una cálida sonrisa a ambas chicas.
Las dos asintieron, se pusieron de pie, pagaron su cuenta y salieron del restaurante, una vez afuera se tomaron las manos y emprendieron rumbo a otro sitio.
Tsunade sostenía su vaso con sake y de un sorbo se lo bebió, la ventisca había sacudido las puertas del bar, haciendo que estás se azoten fuertemente.
Jiraiya se sentó junto a ella con mirada seria, ambos afirmaron con la cabeza y salieron dejando la paga por sus copas en la mesa.
Alrededores de Konoha.
Se pueden divisar movimientos de siluetas entre las sombras, unos cuantos flecos grises se movieron con el viento nocturno.
- ¿Está segura de esto? Digo podríamos morir y no rescatarlo… - Una voz temblorosa de chico, rompía la quietud de la noche, otra voz femenina con mucha autoridad se escuchó inmediatamente
- ¿Acaso me cuestionas? Inmediatamente las sombras avanzaron entre los árboles.
En los rostros de los Hokages, un equipo Anbu recibía órdenes de su líder, una mujer con máscara de gato hizo una señal y el grupo se dispersó.
Centro de Interrogación.
Kushina caminaba feliz cargando una funda con ella, había preparado una cena para su hijo, a pesar de estar en esa mini prisión tenía todas las comodidades posibles.
Cuando llegó a la celda, lo vio por el espejo doble sentado en su cama, mirando a la nada, hace tiempo que no tenía los tatuajes de dragón en los antebrazos, las otras marcas eran perennes pero, lo de los dragones le confirmaban que había sido controlado.
- Hijo, Buenas Noches, ¿cómo estás? – Ella ingresó a la celda con una cálida sonrisa, dejó la bolsa en la cama y lo abrazó con fuerza, como si supiera que al soltarlo se iría.
- Buenas noches madre… sabes que… supongo que bien, es un poco difícil saberlo sin ver el sol… - Zero señaló la bolsa y luego de recibir un asentimiento la tomó para sacar su contenido e inmediatamente empezar a comer.
Entrada de Konoha.
Finalmente las 12 figuras llegaron a la puerta de Konoha, los centinelas y Anbus se posicionaron en pose de combate, pero reconocieron a los que se acercaban, eran los ninjas desaparecidos, a pesar que llegaban a buen paso se notaba que estaban heridos.
Apenas llegaron a la puerta todos cayeron y uno gritó "Médico"; inmediatamente los ninjas de Konoha fueron a ayudarlos y llevarlos al hospital.
Jiraiya y Tsunade estaban con Minato y Hiruzen en la oficina, discutían sobre la fría ventisca, si bien no es nada raro encontrarse con vientos fríos en la aldea, ellos estaban en verano y eso era casi imposible.
Un Anbu apareció frente a ellos.
- Disculpen la intromisión pero los desaparecidos han regresado están en el hospital – Todos tuvieron un sobre salto y salieron corriendo hacía el hospital.
Hospital
Una enfermera empezaba a revisar a los recién llegados, todos habían estado callados, sus ropas con sangre vieja y suciedad denotaban heridas pero se movían y era un alivio; sin embargo cuando tomó contacto con uno e intentó tomar el pulso de la muñeca izquierda, sus ojos se abrieron con terror, no había pulso pero fue tarde, el ninja se arrojó sobre ella y la mordió.
El caos había empezado hace solo 10 minutos, la alarma, los gritos y explosiones empezaron desde el hospital.
Minato con Jiraiya coordinaba las acciones de rescate de los civiles, pero no encontraban que los invadía.
Tsunade se había encontrado a Sakura, le ordenó que vaya a buscar a Kushina en el centro de interrogación, la ayuda de ella sería necesaria; sin embargo a la distancia pudo ver que los invadía.
Un ninja de Konoha se paró a unos 10 metros observándola, sus ojos perdidos, pedazos de carne le colgaban de las mejillas y le faltaba una mano, dio un grito aterrador y se lanzó por ella, Tsunade empujó a Sakura y la envió en busca de Kushina.
Tsunade se lanzó en el encuentro del ser y pronto lanzó un golpe directo al torso, segura de su victoria, le dio la espalda pero el ser la derribó y por raro que parezca trataba de morderla, ella forcejeó y lo alejó extrañada, al verlo nuevamente vio cómo su golpe si tuvo efecto pero el ser se seguía moviendo, la caja torácica estaba destrozada tanto que el esternón se veía fracturado en la mitad, sin embargo el ser se seguía moviendo y salió corriendo en busca de un shinobi que estaba distraído, se abalanzó sobre este y lo mordió.
La rubia se quedó inmóvil por un momento viendo la escena, su mente no entendía que pasaba, pronto fue sacada de su pensamiento al ver como otro de estos corría en su dirección, pero fue detenido por un kunai que se clavó en la cabeza de eso.
Shizune y Kakashi habían llegado a auxiliarla, luego de salir del shock los tres salieron corriendo.
Centro de Interrogación
Zero miraba muy concentrado a Kushina, quién sonreía con alegría mientras servía té.
- Sabes hijo, pronto vamos a salir de aquí, falta poco. –
Zero se puso de pie y la miró con una sonrisa zorruna.
- Es hoy madre, hoy saldré de aquí… ¿Cuánto pesas? - Kushina lo miró intrigada pero pronto fue golpeada por este mismo y arrojada contra el espejo doble que se rompió en miles de pedazos.
Zero salió por el espacio libre y cuando iba a empezar a correr fue tomado por una cadena del tobillo, Kushina lo atrajo a ella pero él tomó ventaja y la sorprendió pateándola contra el muro.
- Escúchame atentamente Kushina, hoy es el día que regreso a mi aldea, a mi hogar… ¿acaso de verdad pensaste que me habían lavado el cerebro? – Zero la tomó por el cuello levantándola.
- Los únicos que me destrozaron mentalmente fueron ustedes, me quitaron la única fuente de amor y calor que alguna vez tuve… - Kushina derramaba algunas lágrimas y sentía como el aire el empezaba a faltar, sin embargo ella habló.
- ¿Pero y los tatuajes? Desaparecieron, con ellos te controlaban, hijo escucha… - Kushina sintió como el agarre del rubio se hizo más fuerte.
- Estoy débil aún de la última pelea, toda la energía YIN Y YANG que corría por mí se fue, tomará un poco de tiempo y entrenamiento, pero volverán… ahora escucha bien, mi poder viene de mis emociones y lo que me rodea, pero eso ahora no importa, te voy a decir lo único que Konoha me provoca… solo hace que me sienta culpable… ustedes mataron a mi Kaachan por mí, me odio por eso, debí haber muerto yo, no ella… - Justo en ese instante, Sakura entró corriendo e intentó golpear al rubio quién la esquivó.
- Deja a Uzumaki Sama en paz… - Sakura se puso en pose de pelea, Zero dejó caer a Kushina quién tomó aire con premura, Zero la miró y sonrió.
- Pero si es el Perico Rosado… - Sakura volvió a intentar atacarlo pero este tomó el brazo de ella y la mandó contra el muro.
- No soy un perico… - Sakura intentó atacar pero él la tomó y se acercó su rostro al de ella. – Lo siento pensé que si, como lo único que decías cuando te conocí era "Sasuke Kun" "Sasuke Kun", pensé que eras un animalito sin cerebro, que solo vivía para complacer a Uchiha Sama, quien por cierto, ahora que no hay alianza podré ejecutar, por intento de violación y por ser un renegado. – Zero pateó a la pelirosa y le mandó varios metros lejos.
Sakura regresó a toda carrera como si de un toro se tratase.
- Vas a ver, entrené con Tsunade Sama y ahora te detendré. – Zero alzó una ceja y la espero.
Sakura acertó el golpe y fue tan fuerte que mandó al rubio unos 10 metros por el piso, ella corrió a todo lo que sus piernas pudo y empezó a golpearlo con toda la ira y fuerza que tenía, su puño derecho una y otra vez conectaba con el cráneo del rubio, poco a poco se empezaba a fracturar y un charco de sangre se formaba debajo de él.
Sakura reía y gritaba de emoción, reía de manera descontrolada y seguía golpeando.
Kushina se recompuso y tomó su brazo, mientras unas cuantas lágrimas caían por el rostro de la pelirroja, ella susurró… "por favor… es suficiente…"
- Soy pésimo en genjutsu, pero tienen a una psicópata en sus filas. – Zero y Kushina miraban como la Haruno se destrozaba el puño derecho contra el piso, ya los huesos sobresalían de la ensangrentada mano.
Repentinamente una fuerte explosión destrozó el techo y vio como una figura femenina con el uniforme de Kumo abrazaba y acariciaba a Naruto, él la abrazo y Kushina estaba segura que vio unas cuantas lágrimas en los ojos del rubio.
Konoha.
Kakashi, Asuma y Guy habían terminado con los cuerpos reanimados de sus ex compañeros, no entendían que pasaba, pero no pudieron calmarse, unas explosiones venían del distrito comercial, ya no había civiles pero el ataque seguía.
En la entrada del bosque de la muerte, el Anbu Gato se encontraba en un combate con una kunoichi de Kumo, ambas luchaban con sus espadas, el encuentro era pura habilidad.
Ataque y contraataque, estocada contra estocada, ambas pudieron atinar un golpe que las despojó de las máscaras, ahora se veían, la peli morada y la pelirroja fijamente a los ojos.
- Karui de Kumo, la mestiza Uzumaki, jounin y miembro de elite de Kumo, esperaba más ciertamente… - Yugado apretaba el mango de su espada y apretó los dientes, sabía que podía hacerle frente pero hubiese querido tener apoyo, pero los mandó al refugio con algunos genins.
- Mi fama me antecede; sin embargo, estás lejos de conocerme. - Karui corrió y con toda la fuerza lanzaba sus estocadas, empujaba a la kunoichi contra un gran árbol, Yugao se dio cuenta y se alejó de el pero un shuriken casi alcanzó, logró bloquearlo y mirar con desprecio a la pelirroja de ojos dorados.
- ¿Con refuerzos? no hay honor en Kumo. – Tratando de ganar tiempo o ventaja, Yugao quería provocar a la kunoichi pero ella sonrió complacida.
- No hay honor en ser ninja y nunca estoy sola. – En ese instante de las sombras emergió una copia exacta de Karui solo que de colores más apagados y ojos blancos, sin poder hacer nada, ambas se lanzaron contra la pelimorada quién cayó sobre sus rodillas viendo como la sombra regresaba al cuerpo de la kunoichi.
- Lo siento querida. –
Quería una sola parte pero bueno... El finde tendrán la segunda parte.
