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Locura N°02
Noche de Bodas, según Ash Ketchum
˙·٠•● Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ ●•٠·˙
Bien, esto no era nada como se lo habían pintado.
Ahí estaba ella luciendo un fantástico diseño de novia exclusivo al lado de su -actualmente- marido, parados frente a la habitación que iba a servirles de noche de bodas.
Ok, todo lindo. Pero, ¿Por qué ella tuvo que caminar e ingresar sola al departamento mientras Ash hacía no sé qué cosa? ¿Dónde estaba la cargada en brazos hasta la habitación? El dejarla sobre la cama y susurrarle esas cosas que tanto esperaba escuchar…
No había nada.
Bien, su marido era Ash Ketchum, era de saber que era un tanto despistado y tímido para varias cosas que no refirieran a los Pokémon, pero esto estaba sacado de sus peores pesadillas.
—¿De qué lado duermes Misty? —le preguntó haciéndola salir de sus pensamientos.
—¿Qué? ¿cómo, cuándo, por qué? —exclamó totalmente desorientada mientras veía como su marido se sentaba en la cama y empezaba a desabrocharse la camisa como si nada…
No podía estar pasando esto.
—¡Ash! —gruñó— ¡Te lo deje pasar en el noviazgo, pero, ¿es qué no sabes lo que hoy tiene que pasar? ¡Lo que tiene que pasar! —le indicó, él la miró confundido y Misty resopló por paciencia para no quedarse viuda ese mismo día.
Hasta la fecha había aguantado que su novio no quisiera ir más allá, que no se dejara guiar por las hormonas que a ella tanto la alborotaban. Por un lado, le molestó; pero por el otro lado, comprendía que esta ocasión tenía que ser inolvidable y que mejor después de casarse. Así como se dice que debe ser…
Además, ya estaba casada con Ash, ya no podía dar marcha atrás.
—¡Ah! —exclamó golpeándose la frente con la palma derecha—. Verdad, mi mamá me lo dijo.
—Ah que bien —suspiré, y me acerqué a él con una sonrisa en los labios y me coloqué de pie entre sus piernas para besarlo—. ¿Y qué te dijo Delia?
—Me dijo que nos aseguráramos de escribirle una carta a Swanna —Misty se irguió extrañada—. Aunque… —buscó en su chaqueta, y tomó un lápiz y un papel. Misty retrocedió rogando por lo que Ash iba a decir fuera una broma—, yo nunca le he escrito una carta a un pokémon. ¿Tú sí?
—Ash… —apretó los puños. ¿Qué tan idiota puede ser una persona? Al parecer mucho—. ¡No es eso! ¡tu mamá se referíamos a que nos aseguráramos de concebir un hijo! —le explicó entre gritos.
—Ya no me grites —pidió tapándose los oídos—. ¿Y cómo vamos a hacer eso? —inclinó la cabeza—. Yo solo sé de huevos Pokémon, ¿Pondrás un huevo?
Nooo. Aquello fue la gota que rebalsó el vaso, buscó el cierre de su vestido y lo dejó caer, mostrándole un hermoso babydoll de encajes blanco.
El color rojo invadió las mejillas morenas de Ash ante aquella visión, Misty lo tiró hacia atrás y se le subió encima.
—¿Qué… qué haces? —preguntó asustado.
—Relájate amor —le susurró atrapando los labios del hombre con los suyos—, no te va a doler…
—Misty…
—Ahora tú… —se acercó a la oreja y le comentó lo que tenían que hacer ahora.
—¿Qué? —se separó de ella y se levantó de un salto—. Cómo es que quieres que yo meta, haga… eso… —la señaló aterrado.
—¡Oye! —le pegó a la cama con ambas manos—. ¡¿Qué demonios te pasa?! ¿Acaso eres homosexual?
—¿Eh?
—Siii —protestó parándose frente a él—. ¿Qué no te gusto? ¿No te dan ganas de hacer el amor conmigo?
—No es qué… —empezó a rascarse la cabeza—, yo…
—Ya lo sabía —tomó el vestido en sus manos para volver a ponérselo—, yo sabía que en tu relación con Gary había algo extraño, ¿Es eso, no?
—¿Qué? —la miró enojado—. ¿De qué estás hablando?
—¡De que tú me quieres como pantalla para cubrir tus amoríos con Gary!
—¡Qué no! —protestó el entrenador tomando a su esposa por los brazos para plantarle un beso que la dejó sin respiración… —Misty…
—¿Eh?
—Despierta amor…
—¿Eh? —sacudió su cabeza despertándose de pronto, en el auto que la llevaba al hotel—... Uh… —suspiró—. ¿Fue todo un sueño?
—Parece —comentó su marido viendo por la ventana—. Pero despertaste justo a tiempo, hemos llegado.
Misty suspiró y bajó del auto ayudada por Ash que le había extendido la mano. Luego subieron hasta su habitación pero el deja vu del sueño la atacó.
Ash la dejó esperando en la puerta como lo había hecho en el sueño… ok… ya estaba poniéndose histérica cuando éste regresó y la tomó por la cintura para darle un gran beso.
Eso era nuevo.
—¿A dónde fuiste? —preguntó frunciendo los labios.
—Pues a ver si todo estaba en orden antes de entrar —besó los labios fruncidos de Misty y con una enorme sonrisa abrió la puerta y luego la tomó en brazos.
Eso sí le había gustado.
Ash la ingresó y la depositó delicadamente en la cama…
Esperaba que esto si fuera la realidad y no un sueño.
—Auch —se quejó Ash sacudiendo la mano derecha en donde Misty lo había pellizcado—. ¿Por qué hiciste eso?
—Quería saber que esto no era un sueño —susurró emocionada mientras sus ojos verdes estaban conectados a los de su marido.
—Pues no —se acercó con un par de copas con Champagne y con unas fresas con chocolate—. Esto no es un sueño Misty, es nuestra realidad…
Misty lo miró sonriendo y rechazó ambas cosas para tomar la corbata de Ash y arrastrarlo con ella a la cama para besarlo…
—Deja eso para después… ahora tenemos una carta a Swanna que escribir —Ash se separó de ella confundido—. ¿Qué?
—No Misty —se acercó un poco a ella y le dio un beso en la nariz—, deja a Swanna tranquila por ahora… —la sonrisa de lado que se dibujó en su rostro, sonrojó ferozmente las mejillas de la pelirroja—. Lo que quiero ahora es comerme y disfrutar de esta sirenita que ha caído en mis redes… y que no pienso soltar.
Y sin más la besó y Misty respondiendo al beso sonrió…
Que suerte que todo había sido una pesadilla y que el bobo… no fuera tan bobo.
