Bludger


– ¡MUEVE EL MALDITO CULO! ¡ESO ES FALTA!

– Los nargles dicen que el equipo de Ravenclaw lleva la delantera.

– ¡AHÍ ESTA LA SNITCH POTTER, MUÉVETE! ¡ESTÚPIDO BUSCADOR DE RAVENCLAW!

– Draco, ¿A quién estas apoyando?

– Obviamente al equipo de mi novio.

– Aun no es...

– ¡TE METIERON OTRA! ¡ESTÚPIDO RONALD!

– Decía que aún no es tu novio.

– Lo será.

– ¿Por qué estas tan seguro?

– ¡JODER, POTTER! ¡CASI ERA TUYA!

– Si sabes que, si Gryffindor gana, aun así ¿no competirían por la final?

– Aun no lo sabes, podrían juntar bastantes puntos.

– Y pelearían contra nosotros para ganar la temporada escolar.

– No importa, Slytherin ganaría.

– ¿Entonces porque los apoyas?

– Blaise, demonios ya te lo dije, apoyo a mi novio, se que aun no es mi novio, pero lo será, o lo cortare de las pelotas y...

– La bludger acaba de golpear al cazador de Gryffindor, ¿sabían que los torposolos le dicen cosas al odio?

– ¡FRED!

Habían golpeado a Fred, no alcanzo a batearla a tiempo y se había puesto frente a Harry, lo que le dio la oportunidad de atrapar la Snitch, ganar el partido, y tener los puntos suficientes para pelear contra Slytherin en la final.

Se llevaron a Fred a la enfermería, la bludger lo había golpeado en el hombro, lo que le provoco un dislocamiento de este, Madame Pomfrey lo curo rápido.

Descansaba tranquilamente hasta que escucho los gritos en la entrada, sonrió, sabía quién era.

– ¿Cómo que no puedo entrar a verlo? ¡DÉJEME ENTRAR! – Draco paso casi corriendo, los idiotas Gryffindors celebraban, tendría tiempo antes de que esto se llenara de personas – ¿Acaso estas zafado de la cabeza Fred Weasley?

– Ahora que lo dices, sí, definitivamente estoy zafado de la cabeza, pero por ti.

– No me vengas con tus cursilerías ahora, ya estabas zafado desde antes, puedo asegurarlo.

– Bueno puede que sí, venga ¿No vendrás a darme un beso para hacerme sentir mejor?

– No somos nada como para andarnos besuqueando por ahí – Fred se sentó mejor.

– Señor Draco Malfoy ¿Le gustaría ser mi novio oficialmente?

– Eres un idiota ¿sabes?

– Si, pero soy tu idiota – Draco sonrió y se acercó a besarlo – ¿Eso es un sí?

– Ya veremos cuando salgas de aquí.


Gracias por su lectura.

Palabras: 360