Muy bien que quede claro que solo actualiso antes por precion del publico... Si hablo de ti, tu sabes que eres tu!

Hahaha la verdad no prepare nada para el preview asi que solo disfruten el capi 2!

Capitulo 2:

"Invasor"

Para el final de la tarde Annabeth ya estaba bajando de la camioneta que la dejaba a un lado de la autopista, Argos la ayudo baja su maleta y le deseo buena suerte, silenciosamente como siempre. Annabeth le agradeció con un abrazo. Entonces tomo su maleta y espero a que el tráfico bajara lo suficiente para que ella pudiera cruzar hasta el túnel mantenimiento que había entre ambos carriles de tráfico. O al menos eso veían los mortales.

-Buenas tardes-Flanqueando la puerta de entrada al valle donde se ubicaba Nueva Roma se encontraban los habituales dos guardias, armados, con armadura y el característico casco romano-Soy Annabeth Chase.

El túnel hasta el valle desembocaba en arco de piedra desde el cual podía verse la entrada fortificada al campamento. No importaba cuantas veces lo hiciera, seguía siendo una vista impresionante. Claro, que ella solo apreciaba el punto de vista arquitectónico y no las enormes catapultas de escorpión que había en las torres; cruzo el puente sobre el pequeño Tíber y llego a las puertas. Supuso que tendría que presentarse ante los guardias una vez más, pero para su sorpresa, las puertas se abrieron y tras ellas le esperaba la mismísima Pretora:

-Hola-Obviamente los romanos no estaban acostumbrados a ver que su pretor abrazara con tanto afecto a alguien. Pero Annabeth sencillamente no pudo contenerse, estaba tan contenta de volver a ver a la puertorriqueña y a su vez tan agradecida. Claro que Reina tampoco se negó, consideraba a Annabeth una buena amiga y una confiable compañera-¿Tuviste un bien viaje?

-Tranquilo-Comento la rubia-¿Y qué tal todos por aquí?

-Frank y Hazel fueron a una misión en Minnesota con Nico, Jason está supervisando la construcción del templo de Simpolea-Y Piper nos espera para que podamos ponernos al día.

-Jooo… ¿La pretora tomándose un día libre?

-Que ridícula. Ya termine mi trabajo de hoy-

-Por supuesto-

Mientras caminaban por la Vía Principalis Reina le comentaba de todos los cambios y arreglos que habían tenido, en parte gracias a cierto hijo de Hefesto que no sabía cuando cerrar la boca. Cuando llegaron a la panadería donde Piper les esperaba, las chicas griegas corrieron a estrecharse en sus brazos. Después de pasar todo el verano sin verse no podían evitarlo; después de todo, ambas habían tenido que ponerse al día con sus estudios atrasados con cursos especiales de verano y profesores particulares. Especialmente la futura universitaria.

Estuvieron charlando animadamente por un buen rato, acompañadas de un par de vasos de frape que resultaban muy útiles para ignorar el calor de California. Piper les conto como su padre la estuvo ayudando con sus estudios, gracias a un descanso que se estaba tomando de ser una súper estrella; Reina, como no era del tipo de chica que le gustaba hablar mucho de sí misma, les narro el trabajo que estaba haciendo Frank como pretor y de cómo todo resultaba mucho más fácil con un hijo de Marte al mando; y Annabeth, sabía que la gente tendía a aburrirse cuando comenzaba a hablar de arquitectura, por eso se censuro lo mejor que pudo y les enlisto todos los cursos especiales que hizo, además de un excelente profesor de arquitectura particular que era amigo de su padre.

-¿Y qué nos dices de Percy?-Inquirió Piper dando un sorbo a la pajilla de su frape.

-Creo que estuvo al borde de salir huyendo en varias ocasiones-Respondió Annabeth, recordando las veces que había llamado y mientras hablaba con Sally podía escuchar a su novio al fondo gritando que no podía mas-Pero Paul lo ayudo/obligo, bastante. Es maestro y creo que luego de tener a Percy como alumno se merece un doctorado-

Tal vez era cruel, pero las tres se rieron bastante ante la broma sobre el hijo de Poseidón. Después de eso la hija de Atenea pregunto si su novio ya había llegado, después de todo el vivía más cerca. Al final las tres concluyeron en que seguramente estaría atorado en el tráfico desde Nueva York y que aun tardaría al menos una hora en llegar. Tiempo suficiente para que Piper le enseñara a Annabeth las barracas de la quinta cohorte, donde se estaría quedando, y de paso las tres pudieran tener un relajante baño en las termas del campamento.

-Ahh, eso fue muy relajante…

-El agua caliente es lo mejor para relajar los músculos-Iban saliendo de las termas, con el cabello aun húmedo-¿Creen que tarde mucho para que Jackson llegue? No me molestaría practicar con él antes de la cena-Justo al instante pudieron escuchar la alarma del campamento:

-Llego-

-¿Cómo estás tan segura?-Inquirieron la hija de Afrodita y la de Bellona.

-Percy es el único semidiós que conozco capaz de armar tanto alboroto-Dicho y hecho, cuando llegaron a las puertas, un enorme ciclope era arrastrado por la corriente del pequeño Tíber y al otro lado del puente, como no, Percy intentaba recuperar el aliento después de correr todo el trayecto hasta allí-¿Decían?

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Para su alivio, exceptuando esa máquina tragamonedas que casi le cae encima a Frank, el regreso hasta California fue bastante tranquilo. Aunque Hazel y su novio durmieron parte del camino, Nico se evito hacerlo por todos los medios; concentrándose en escuchar música o leer una revista. No podía creer que una simple pesadilla pudiera perturbarlo de esa manera. Había tenido sueños peores, y pasado por situaciones que eran realmente traumatizantes.

-…-Agito su cabeza. De solo pensar en el tártaro su piel se había puesto de gallina.

¿Entonces porque sentía miedo de un simple monstruo en mitad de un noche oscura? Había solo una forma de descubrirlo. Mientras se cubría la cara con la revista sabia que se arrepentiría por querer aclarar las cosas. Cerró los ojos y dejo que todo su cuerpo se relajara. Poco a poco su respiración se acompaso, hasta que finalmente se sumió en la tranquilidad del sueño. Una vez más se encontraba de pie en mitad de la pradera, era de noche, estaba oscuro y allí estaba de nuevo el monstruo. Esta vez no era un perro o un lobo. Definitivamente se trataba de algo más; un dragón con larga cola creaba su propia corriente de aire agitando sus alas. Pero de alguna forma se trataba de la misma criatura, esos ojos bicolores que sosegaban su fiereza eran inconfundibles.

-¿Qué eres?-Esta vez Nico se atrevió a hablar. Pero no hubo respuesta alguna. Eso descartaba por completo a una deidad, un dios no perdería oportunidad para burlarse de su miedo. El dragón solo se quedo allí, agazapado a varios metros frente a él, agitando sus alas y expulsando vaho por su nariz. El hijo de Hades probo con retroceder un paso, pero la criatura movió una de sus patas hacia adelante, y sus garras brillaron ante la tenue luz de las estrellas.

Ese brillo azul y verde, era tan… tan… Nico… Nico…

-¡Nico!-El potente rugido del dragón resonó en el cielo tan avasallador que opaco el trueno del relámpago que ilumino todo el cielo-Ey Nico, venga despierta ya llegamos…-En el mundo real Hazel agitaba el hombro de su hermano mayor. El autobús se había detenido finalmente en la parada y ya tenían que bajarse.

-Mmm-La revista resbalo de su rostro, dejando ver como entreabría una ojo con pereza-¿Llegamos?

-Sí, vamos date prisa…-Aun seguía medio dormido así que Hazel tuvo que empujarlo afuera. Frank los esperaba en la acera cargando las mochilas; se sorprendió de ver a Nico con una expresión adormilada.

-"Qué raro"-Se dijo mientras caminaban fuera de la terminal. Para cuando cruzaron la entrada su cuñado volvía a tener su mis expresión adusta; incluso parecía pensativo.

-"Primero un lobo y luego un dragón…"-Y tenía razón. El joven hijo de Hades no paraba de pensar en su sueño; era básicamente el mismo de la noche anterior, solo el elemento de una bestia salvaje era diferente. Pero había confirmado sus sospechas, a pesar de haber estado frente a frente con una criatura que podía despedazarlo y devorarlo, no había sentido miedo. Era un sentimiento diferente a cuando enfrentaba a un monstruo en la vida real; entonces sentía todo su cuerpo vibrar en adrenalina y sus sentidos saltaban alertas a todo a su alrededor. Pero en su sueño fue diferente, no podía describirlo pero, definitivamente diferente.

-¿Creen que Reina se moleste si volvemos en taxi?-Pregunto Frank.

-Pero que dices, tú también eres Pretor-Dijo Nico llevándose sus dedos a la boca y dando un fuerte silbido, de inmediato un taxi se detuvo frente a ellos en la acera-Si tu lo apruebas está bien.

-Cierto cierto…-Y Hazel lo apoyo, empujando a su novio por la espalda para que subiera. Nico en cambio subió al asiento de enfrente como copiloto-A la Avery Park por favor, nos deja en la entrada del túnel.

-A la orden señorita-El camino se les hizo tan tranquilo. Hazel le pregunto a su hermano donde había aprendido a silbar así; y este respondió, ocultando un ligero rubor en su cara, que de Percy.

Frank aprovecho para leer el periódico del día que había comprado en la terminal. Era algo que disfrutaba, y una costumbre arraigada por parte de su abuela, "Siempre estate informado de lo que pasa en el mundo" solía decir. Frank solía sonreír mientras lo hacía; aunque no había grandes noticias para leer ese día. La típica política aburrida, algo de farándula, al menos los Magic estaban a la cabeza en la liga de baloncesto. Pero había una noticia interesante en la sección de sucesos:

-"Corto Circuito Provoca Incendio"-Rezaba el encabezado-"Ayer al medio día, un fallo en el sistema de cableado de un casino provoco una explosión que cobro la vida de varios civiles y empleados. Aunque las causas del fallo siguen sin esclarecer, se ha determinado que el fuego fue provocado puesto que el sistema anti incendios no pudo evitarlo. Las autoridades se han negado a dar más declaraciones acerca de lo ocurrido, así como los empleados y sobrevivientes al suceso…"-Frank leyó todo el resto del articulo. Aunque le pareció extraño que en ninguna parte mencionaran el nombre del casino, supuso que debía ser para proteger su imagen así como a sus dueños y empleados.

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Al mismo tiempo en Nueva Roma:

-No es gracioso-Percy estaba sentado mientras Annabeth le ponía una curita en la frente, donde tenía un pequeño corte-Esa cosa estuvo persiguiéndome todo el camino, y sus amigos eran más molestos aun.

-Aun así, estas cosas solo te pasan a ti-A pesar de tener una sonrisa en la cara Percy sabía que por dentro Piper también estaba riendo.

-Dejarse arrinconar por unos ciclopes, que patético-Por su parte Reina era más directa. ¿Esa era algún estilo de bienvenida romano o qué? De ser así, ¡lo odiaba!-¿Y tú fuiste Pretor?

-También me alegra volver a verlas chicas-Respondió con sarcasmo el hijo de Poseidón-¿No están Hazel o Frank? Quisiera saludar a un amigo de verdad.

-Lo sabia…-Dijo una vos a sus espaldas-Esos lloriqueos tenían que ser tuyos.

-Púdrete niño de oro-

-Ladras mucho seso de alga-

-¡Grace!-

-¡Jackson!-

-Ah, hombres…-Dijo Reina mientras las tres veían a los chicos jalarse las mejillas el uno al otro mientras forcejeaba-Siempre insultándose y peleando, ¿no pueden decirse hola y ya?

-Aunque hace un momento tú también lo estabas insultando-Murmuro Piper mirando a otro lado. Para cuando los chicos acabaron de "saludarse" los cinco pudieron sentarse a comer unas magdalenas con café; aunque los chicos tenían las mejillas algo irritadas.

-Sera genial que trabajemos juntos…-La conversación se había dirigido hacia sus planes para su estadía en Nueva Roma. Más específicamente a la carrera de arquitectura de Annabeth y a como Jason le pedía ayuda, puesto que se le acababan las ideas para los templos de los dioses. Percy les habría hecho alguna broma, de no ser porque todos escucharon la alarma por segunda vez.

-¿Ahora qué?-Claro que esta vez era diferente a cuando llego Percy. Todos se tensaron en cuanto escucharon un ruido sordo, como si una roca enorme hubiera rodado colina abajo. Reina pidió a Piper y Annabeth que fueran a alertar a los centuriones, en lo que ella y los chicos iban a investigar-¿Qué, en el nombre de Juno…?-Las puertas, reforzadas de cinco metros de altura, que guardaban la entrada al campamento no estaban en su lugar. Algo debía de haberlas golpeado desde afuera, y con una fuerza descomunal, a juzgar por cómo estaban derribas hacia adentro-¡Termino!

-¡No es culpa mía!-De inmediato el busto de piedra que era el dios de las fronteras salió de la tierra frente a la pretora-Esa cosa ha salido de la nada.

-¿Qué fue lo que paso?-Inquirió Percy, había unas marcas aun humeantes en la madera de las puertas.

-Percy Jackson-Comento el dios con arrogancia-No pensé que volverías a mostrar tu griego t-

-Termino estoy a dos segundos de reportarte ante mi padre por no hacer tu trabajo-Amenazo Jason.

-No tengo idea-Explico-Esa cosa estuvo rondando los alrededores, por supuesto que yo levante todas las defensas, pero de un momento a otro atravesó las barreras como si nada y derribo las puertas. Nunca había visto a un monstruo como ese.

-¿A dónde fue?-Inquirió Reina, pero Percy se adelanto a la respuesta:

-Miren esto-Esas marcas en las puertas se le hacían muy extrañas. Cuando se acerco a investigar pudo ver unas marcas en la tierra. No eran huellas, no como tal al menos; era como si lo que paso por ahí hubiera chamuscado la tierra. Para entonces las cohortes ya se habían reunido, armadas para el combate. Reina ordeno de inmediato una búsqueda exhaustiva por todo el lugar, debían encontrar a lo que fuera que se hubiera metido-… no omitan ni un-

-¡Chicos! ¡Chicos!-Ni siquiera hubo necesidad de empezar la búsqueda. Dakota llego corriendo, con su armadura mal puesta y su espada en la mano-N-n-n-nuestras…-Apenas podía hablar, jadeaba demasiado-Ahí está, en, nuestras barracas.

En la entrada de las barracas de la quinta cohorte había cinco chicos rodeando la entrada, parecían muy perturbados y ninguno podía esclarecer sobre qué clase de monstruo era. Reina les hizo retroceder y se planto frente al arco de entrada:

-¡Soy Reina, Pretor de la Duodécima Legión Romana! ¡Seas lo que seas sal de inmediato y tal vez te demos una muerte rápida!-

-Eso amenázalo, así saldrá corriendo-Murmuro Percy; aun así se aferro aun mas a su espada, alerta a cualquier cosa.

-¡Contare hasta tres!-Anuncio Reina desvainando su spatha-¡Uno!... ¡Dos!.. ¡TR-Antes de que terminara algo salió volando contra ella desde el interior de las barracas. Por supuesto que quedo ensartado en el filo de oro imperial del arma de la pretora. Era solo una bota negra.

-Ya ya, tranquila…-Para sorpresa de todos, aquella vos no era monstruosa o abominable-No busco pelear-A juzgar por el tono podían inquirir que el dueño de la vos estaba muy impaciente. Conforme se acercaba a la salida podían escucharle más claramente, pero nadie oía sus pasos-Solo quiero que me respondan algo y me iré…

-Alerta-Ya podían distinguir una figura en las sombras.

-¿De quién son estas cosas?-Todos se tensaron. Parado bajo el marco de entrada estaba un muchacho, que no parecía ser mucho mayor que ellos, sosteniendo la otra bota en su mano.

-¿Quién eres?-Inquirió Jason apuntando su lanza hacia el intruso al tiempo que lo estudiaba mejor con la mirada. Parecía ser de su misma estatura, pero no mayor en edad; casi podría decirse que era un ser humano común. Casi. De no ser por esa capa de viaje que llevaba de color granate, parecía ser la piel de un reptil de gruesas escamas, y, especialmente, por su expresión. Su rostro era de tez bronceada, con el cabello oscuro, corto al frente y a los lados, con una larga trenza atrás. Pero sus ojos, aquellos eran, sin duda, los ojos de una bestia.

-¿A quién pertenecen?-Feroces, negros como la obsidiana pero con un brillo inquietante, tan intensos. Estaba rodeado por una legión de soldados y aun así no había duda en su mirada, no había miedo. Incluso parecía como si él fuera el depredador a punto de atacarlos.

-"¿Quién es este tipo?"-Aquel pensamiento colectivo rondaba la mente de todos. Especialmente la de Jason. Él sabía a quién pertenecía ese par de botas. Eran las mismas que le había regalado asía solo unas semanas a ese chico que consideraba como un hermano pequeño, que gustaba del color negro y de la moda gótica en general. ¿Que tenia él que ver con ese tipo? No pudo evitar decir para sí mismo. Solo fue un susurro, un suspiro vano en el viento-Nico…

-¿Qué dijiste?

Continuara…

Oh nena! Eso quedo hermoso! Me muero por saber que piensan ustedes... Reviews?