*Paz* *Silencio* *Un arbusto rodante pasa*
Nico: Muy bien ¬_¬, esto está muy tranquilo...
Percy: por favor díganme que no soy el único al que le asusta.
Todos: Ah ah.
Leo: eh, ¿donde está Al-
Nico: *le golpea en el estomago*
Percy: *le tapa la boca*
Jason: *le sujeta los brazos*
Todos: ¡No lo invoques!
Thomas: No es como si fuera alguna clase de fantasma -_-U
Ezequiel: *Sujetando las piernas de Leo* ¿Seguro?
Christ: Eh, si, sabía que olvidaba algo. *Saca una carta* No soy un fantasma. Chicos tengo muchísimo trabajo en la Universidad, si algunos tenemos que estudiar. (Si Leo dice algo estúpido golpéalo en la cara). Por el momento dejare, y espero no arrepentirme, que Ezequiel haga la introducción. Bye bye"
Ezequiel: *Comienza a chillar y saltar de emoción por todos lados*
Annabeth: No se ustedes pero a mí esto me da mala espina...
Thomas: ¿Tú crees? Esta cosa tiene la capacidad narrativa de un babuino.
Esta cosa: ¡Eh!
Annabeth: No eso, que Alex no este aquí. Nunca hace sus tareas, estoy segura que está planeando algo...
Todos: Pájaro de mal agüero...
Capitulo 5:
"¿Quién eres tú?"
¿Qué estaba ocurriendo? Si alguien podía responder a aquella interrogante, Nico, y todos los demás, estarían encantados de escucharle. Al mismo tiempo, tras las puertas del campamento, Piper terminaba de vendar el brazo herido de un chico de cabello rojo:
-Tengo que-De inmediato quiso levantarse, con la obvia intención de regresar a la batalla pero la mano firme de la cherokee lo obligo a recostarse de nuevo.
-Tú te quedas a descansar-En momentos así en verdad apreciaba el don de su vos. Miro a su alrededor, todos los heridos estaban en sus camillas mientras algunos de sus compañeros ilesos les ayudaban; como ya todos estaban bien tomo su daga y se la ato a la cintura-¡Escuchen!-Dijo antes de salir, empleando todo su encanto vocal en cada palabra-Los heridos se quedaran aquí. El resto ayúdelos.
Todos en la enfermería asintieron con una suave sonrisa, algunos se acomodaron mejor en sus camillas, una de las enfermeras le agradeció con la mirada y le deseo suerte. La chica asintió y salió corriendo hacia donde estaban sus amigos, rezando a los dioses porque todos estuvieran bien. Aunque todo el camino estuvo muy tranquilo, todo ese silencio le daba un muy mal presentimiento. Se obligo a ir aun más rápido. Cuando llego a la entrada se detuvo, jadeando pero aliviada de ver a los romanos en línea defendiendo.
-¡Frank!-En cuanto lo vio al frente de la línea se apresuro a atravesar a los legionarios y se coloco a su lado-¿Qué ha pasado?-Ya le preguntaría después en qué momento había llegado.
-N-no lo sé. Míralo tu misma-Sorprendida por una respuesta tan vaga, la hija de Afrodita miro en la misma dirección que todos.
-¿Ese es Nico?-Desde su punto de vista si era algo extraño que alguien estuviera abrazando al hijo de Hades y llorando al mismo tiempo, es decir, desde donde estaba podía escucharlo. Además, quien lagrimeaba era el mismo chico que habían estado intentando interrogar antes. Ahora comenzaba a hacerse una idea de porque todos estaban tan pasmados.
Nico, especialmente. Pero ya comenzaba a superar la sorpresa y ahora quería respuestas.
-Oye…-Pero, no estaba seguro de cómo tratar con alguien que no conocía y que además lloraba en su hombro. Normalmente ya le habría pateado lejos, pero esa extraña nostalgia se lo impedía-Oye, ¿qué te pasa?
-Sniff… Perdona-Finalmente se vio libre del abrazo. Aunque no del todo. Esas garras se mantuvieron sujetándolo, temblorosas, de los hombros. Como si temiera que al soltarle fuera a desvanecerse en el aire-Es que, en verdad no puedo creer que seas tú-Además que su expresión era extraña: tenía una sonrisa tan grande que sus ojos estaban casi cerrados, y aun tenía un par de pequeña lagrimas asomando-Finalmente te encontré…
Ahí estaba otra vez, ¿ese tipo había estado buscándolo? ¿Por qué? Necesitaba respuestas y no las conseguiría si se quedaba solo pensando intentando adivinar:
-¿Pero quién eres tú?-Y lo mejor era empezar por la mas básica. Al diablo con el tacto y la sutileza.
-Hahaha…-Por un instante pensó que el ojioscuro bromeaba, pero rápidamente se dio cuenta que no era así-Vamos Nico, soy yo… Soy, Steit, ¿n-no me recuerdas?-Lentamente la sonrisa se desvaneció de su expresión. Nico pudo sentir las manos tensarse en sus hombros-Nico…
-Lo siento, pero no te conozco-
-E-está bien…-Dijo mientras se erguía. Las escamas de sus brazos comenzaron a desaparecer hasta que volvió a tener manos humanas; se limpio la cara y mostro una pequeña sonrisa-Es normal, creo…. Ha pasado mucho tiempo.
-Oye-El hijo de Júpiter se coloco junto a Nico-¿De qué estás hablando? ¿De dónde conoces a Nico?
-Espera Jason-Intervino la hija de Plutón, parándose junto a Steit-Primero deberíamos calmar a todos-De inmediato Frank también se ubico junto a su novia:
-Hazel tiene razón; así no podremos escuchar lo que tenga que decir.
-Valla gracias-Intervino el castaño palmeando las espaldas de ambos-Y pensar que hace un momento querían matar… me-De repente Steit comenzó a olfatear el aire otra vez, esta vez en dirección a Hazel-Oe, tú… Hueles como Nico.
-Eh, si…-Tener a un chico mayor olfateándola era bastante incomodo-S-Soy su hermana.
-¿D-de verdad? Pero, no, tú no eres Bianca-
-¿B-Bianca?-La sola mención de ese nombre fue suficiente para que Percy comenzara a creerle a ese sujeto-¿Cómo-
-¡Bianca!-Salto. Esta vez la expresión del castaño se ilumino mientras volvía a tomar a Nico por los hombros-Estoy seguro de que ella si me recuera, me extraña que no te hablara de mi, y tu madre-
-Oye-
-Bianca y mamá murieron-Nico se adelanto a lo que fuera a decir Percy. Tal vez fue porque quería que todos dejaran de sentir lástima por él; o porque no sentía que nadie más a parte él tuviera el derecho a decirlo… O tal vez porque sentía que debía ser él quien se lo dijera. Ese chico, Steit, hablaba de su familia con tanta confianza, con una naturalidad tan real.
-Bianca…-Lentamente vieron como el color abandonaba su rostro-María… Ellas…-Antes de que alguien dijera algo mas sus piernas fallaron; cayó de rodillas y las lagrimas volvieron a surcar su rostro. El mismo muchacho que había acabado con un titán y enfrentado solo a una legión romana, estaba tirado, arrodilladlo en el suelo llorando como un simple infante con el rostro apuntando al cielo. Con un lagrimal en medio de jadeos y gemidos de dolor.
-Venga, tranquilo…-A su lado Frank y Hazel intentaron calmarlo con algunas palmadas. Pero el castaño estaba muy ensimismado en su llanto; el canadiense se fijo en que algunos legionarios comenzaban a acercarse con uno que otro paso dudoso-¡Todos regresen a sus barracas!
-¿Frank, que haces?-Reina se adelanto a preguntar en vos baja.
-Reina no puedo dejar que ataquen a alguien en este estado…-Respondió mientras le pasaba una mano por los hombros-Tal vez no lo veas así, pero no creo que sea peligroso. Llevémoslo adentro a que se calme, entonces podrá explicarnos todo.
-Estoy de acuerdo…-Le apoyo Hazel. Entre los dos lo ayudaron a ponerse otra vez de pie, aunque aún seguía llorando con sus ojos firmemente cerrados-Reina, por favor.
-…-La pretora solo lo pensó un momento-¿Qué no oyeron?-Pregunto girándose hacia los romanos-¡Su pretor les dio una orden directa!-Frank podía infundir respeto en sus soldados; pero el miedo, ese se lo dejaba a Reina. Simplemente a ella se le daba mejor. Todos los legionarios recogieron sus armas y comenzaron a regresar al interior del campamento.
-Venga…-Steit seguía llorando desconsoladamente, pero al menos pudo caminar ayudado por Frank. Junto a ellos iban Jason y Percy; el primero no podía dejar de pensar en todas las preguntas sin respuesta que rodeaban a ese misterioso chico. Y si podía obtenerlas por la paz, mejor. Aunque personalmente no le inspiraba confianza; era una persona, si es que eso era, muy cambiante pero considero que escuchar lo que tuviera que decir era lo mejor para Nico.
Cerrando la comitiva iba el hijo de Hades; las preguntas zumbaban en su cabeza mientras intentaba exprimir su cerebro. Estaba seguro de que el rostro de ese tal Steit le sonaba de algo; aunque era apenas vagamente familiar. No quería adelantarse a los hechos, nunca lo hacía. Solo se limito a rezar porque todo terminara bien; no sabía porque, pero tenía un mal presentimiento.
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-Ya estamos…-Ya que aquel era un asunto que se aproximaba mas a la índole personal, en lugar de llevar a Steit al Principa, lo llevaron al apartamento del pretor en la ciudad; aun con todo y las quejas de Término. Aunque no era muy grande, tenía el suficiente espacio para que los seis pudieran reunirse en la sala del comedor.
-Sniff…-El misterioso muchacho se sentó y dejo caer sobre la mesa. Su respiración aun temblaba y jadeaba entre lágrimas, pero ya se había calmado bastante. Frank le puso un vaso de agua al frente-Sniff… Gracias…-Silenciosamente todos se sentaron a la mesa y guardaron silencio.
-¿De dónde conoces a Nico?-Era difícil creer lo contrario después de esa escena; pero Jason siempre prefería ser muy cauteloso.
-Lo ciento, Nico…-Pero su pregunta fue ignorada. El chico le hablo directamente al menor, que estaba sentado al extremo opuesto-En verdad, perdóname.
-No fue culpa de nadie lo que paso-Respondió el azabache, con la miraba baja y amargura en su voz.
-No habría pasado si yo hubiera podido mantener mí promesa. Hace años que me resigne a encontrarte siendo un anciano. Que seño´ María ya habría fallecido, y tal vez Bianca también. Pero, cuando vi que aun eres tan joven, me emocione tanto que… Yo… pensé que ellas también-
-¿De qué hablas?-Todos los demás solo se limitaban a escuchar en silencio. Después de ignorar a Jason, era obvio que el castaño solo hablaría con Nico-¿Cómo sabes el nombre de mi madre?-Percy también se hacia esa pregunta. Cuando él conoció a Nico, hacia solo tres años, ni siquiera él o Bianca recordaban el nombre de su madre-¿Cuándo me conociste? No te recuerdo del Westover Hall, y estoy seguro de que nunca te he visto-¿Entonces porque se sentía tan nostálgico?
-¿Qué es el Guestober Jal?-Pregunto confundido el castaño.
-El internado en donde Bianca y yo estudiábamos, antes de irnos y de que…-Prefirió omitir el "antes de la muerte de Bianca"-Apenas si estudiamos allí un año, lo dejamos hace casi tres. Si te hubiera conocido entonces te recordaría.
-Nico, yo te conozco desde mucho antes-Intervino el castaño.
-¡Eso es ridículo!-Salto Jason de inmediato-Nico estuvo atrapado en-
-En un lugar donde el tiempo no corre y las personas no se van-Atajo el muchacho-Lo sé, fue allí donde pude captar su olor y seguirlo hasta aquí.
-¿El casino Lotus?-De repente Frank recordó la noticia que había leído antes en el taxi. ¿Acaso-
-Creo que así se llamaba-Dijo Steit-No estoy seguro, en cuanto me di cuenta que Nico había estado atrapado allí lo hice estallar-La naturalidad con la que lo dijo. Frank se cuestiono si había juzgado correctamente a esa persona al pensar que no era un peligro. Y a juzgar por las miradas de sus compañeras romanas, ellas también.
-¡Déjate de estupideces!-Nico se sobresalto cuando la mano de Reina azoto la meza en dirección del castaño-¿Cuánto tiempo has estado buscando a Nico? ¿Y por qué?
-Conozco a Nico desde que era un bebe-Explico el castaño con convicción-He estado buscándolo desde que él y su familia desaparecieron hace setenta y tres años…
Escuchar tal declaración hizo que todos sintieran un escalofrió. Nico especialmente. Ese tipo, ese tal Steit estaba diciendo que lo conocía desde que era bebe, eso era absurdo. Imposible. Y aun así su intuición le decía lo contrario.
-Oye oye espera, más despacio-Percy y Hazel también se habían adelanto; la sureña particularmente sorprendida. Ella conocía solo la historia de Nico desde el internado militar. Lo poco que sabía de su pasado antes de eso eran solo datos vagos-¿Dices que tienes más de setenta?
-Espera Percy…-Intervino Hazel poniendo su mano en el brazo del hijo de Poseidón-Nico también es mayor de lo que parece, y yo tampoco soy de esta época-Fue argumento tenia bases lógicas, nadie podía rebatirle.
-Aun así-Esta vez Reina también se unió a la conversación-Sus palabras son difíciles de creer. Entiendo que nos salvo de Críos, pero eso no significa que vallamos a aceptarlo.
-No necesito que me "acepten"-Dijo Steit-Si Nico está aquí yo me quedare.
-¿Disculpa?
-¿Tiene que ver con esa promesa?-Nico hablo antes de que Reina desenvainara su arma.
-No. Esa promesa… Los detalles no importan; pero cuando tenías cinco años te prometí que siempre protegería a tu madre y a tu hermana, así como siempre te protegeré a ti-Al mismo tiempo que hablaba se levanto, dejando su silla y, rodeando la mesa, camino hacia Nico
-Espera un mo...-Jason definitivamente no confiaba en ese sujeto. Pero cuando lo encaro desapareció y apareció a su espalda-… mento.
-Perdón por no haber estado a tu lado; por culpa de eso sufriste todo este tiempo-
-¿Qué, haces?-Nico también se había levantado con la intención de encarar a ese muchacho. Pero apenas estuvieron a un paso, el misterioso castaño se inclino sobre una rodilla y una mano. En una reverencia digna de un rey-Oye-
-Nico, por favor, déjame volver a ocupar mi lugar-Dijo con su cabeza inclinada-A ti es a donde pertenezco…
Todos observaban atónitos la escena, algunos incluso se miraban entre ellos intentando saber si alguno comprendía algo; pero sencillamente, sentían como si no debieran estar ahí.
-¿A-a… mi?-Ahí estaba de nuevo esa nostalgia. No era la primera vez que escuchaba esas palabras, era, como un dejavu-¿Pero, que eres…?-Si ya sabía su nombre, y habiendo visto de lo que era capaz, aquella era la siguiente cuestión importante. Además, dependiendo de su respuesta, su afirmación anterior acerca de pertenecerle podría perder, o ganar, más importancia.
-Eso es fácil-Finalmente levanto el rostro y miro directamente a Nico-Yo…
Los sueños de un mestizo jamás eran al azar. Tal vez era su sangre divina, o un acto de piedad de las moiras queriendo advertirles, o sus mismos instintos queriendo mantenerlos siempre alerta. Pero siempre tenían algún trasfondo, y según se le interpretara podría ser un aviso de un futuro inminente; de algo que estaba ocurriendo en ese momento; o incluso un mensaje de auxilio. Todo semidiós que conociera su origen divino podía dar fe que a veces podía llegar a ser muy útil, pero…
Percy había tenido pesadillas cuando Cronos intentaba enfrentar a Poseidón y a Zeus entre ellos; cuando perdió su memoria a manos de la reina de los dioses, Jason siempre soñaba con la diosa ofreciendo devolvérsela; Gea usaba los sueños de Piper para amenazarla con matar a su padre si no traicionaba a sus compañeros; Nico aun batallaba con los recuerdos de sus pesadillas cuando llego al campamento mestizo, aquellas que le advertían de la muerte de Bianca.
… sencillamente, siempre se trataba de una experiencia desagradable.
Pero esta vez, cuando Nico reconoció esos ojos bicolores brillando junto con una mirada y una sonrisa que destilaban fervor y confianza; dedicados entera y únicamente a él, no podía decidir entre ninguno de esos dos extremos.
-… soy tu perro guardián.
Continuara…
¿Que pasara ahora? ¿Nico aceptara a su perro guardián? ¿Jason y Reyna confiaran en Steit? ¿Qué significa aquel extraño nombre? ¿De dónde proviene? ¿Matara Annabeth a Steit? ¿U obligara a su novio a lavar sus calcetines? ¿Que conexión tienen Frank y Steit? ¿Cuál es la verdadera naturaleza del misterioso visitante? ¿Es bueno? ¿Malo? ¿Una tormenta retenida por un débil muro? ¿Cuál es la historia que se oculta tras aquellos ojos bicolores? ¿Qué papel jugaran los dioses en esta historia? ¿Seguirían tratando mi nombre como si fuera alguna clase de demonio? ¿Qué historia contara Steit? La invasión de Críos, fue solo una casualidad... ¿O estaba planeado?
Thomas: ¿Y eso?
Christ: Anexo un par de hojas para las preguntas del final...
Annabeth: *cepillándose la boca con jabón*
Steit: ahhhh ¿verdad que no es bonito?
Percy: Eh, dejando de lado eso, ya en serio, ¿en donde esta Alex?
Jason: ¿alguien ha visto mi tarjeta de crédito?
*Rayos y música tétrica de fondo*
*Todos miran a Christ*
Christ: *equipo de sonido en mano* También envió su banda sonora... Oh vamos, no puede ser tan malo...
*Cri cri cri cri*
Todos: ¡Al bunker!
