¡Hola mis amores!... Ok eso sonó horrible (Thomas: denos un momento mientras lo abofeteamos)

*Una par de golpes en la cara después*

¡EY! ¿A poco creyeron que los dejaría sin actualización en navidad? Por favor que ni siquiera yo soy tan descorazonado (Ezequiel: Lo eres/ Yo: ¡Bueno pues no esta vez!)

Lo que pasa es que la TESIS en serio me tiene sujeto del cuello y apenas si he podido hacer algo más que no sea leer la pinche constitución (Thomas: *nauseas*) ¡Y que Ni siquiera pude hacer un especial de Navidad como el año pasado! (Christ: el año pasado hiciste tres/Yo: detalles detalles...)

Pero en fin, un poquito tarde pero seguro ¡les traigo las respectivas actualizaciones!

Y en aire de las festividades, os invito a aprovechar vuestras vacaciones y dejar muchos muchos (Thomas: es en serio.../Ezequiel y Christ: ¡MUCHOS!) pero en serio ¡muchos Reviews! (Yo: en serio chicos, estoy algo retrasado con mi TESIS, necesito saber que vale la pena seguir escribiendo los fics ¿sí?)

Ahora... Haciendo uso de mi tradicional resumen pre-actualización, veamos donde nos quedamos la última vez:

Percy: en Jason todo amargado.

Jason: ¡Jackson, hijo de-

Annabeth: *Le tapa la boca a Jason* ¡Poseidón! Gracias. Nos quedamos todos reunidos en la sala viendo a "Steit" reverenciando a Nico.

Piper: Leo haría una broma respecto a eso...

Ezequiel: Ah no te preocupes linda, Leo va a- *Dardo K.O. al cuello*

Christ: *Rifle en mano* Woh, eso estuvo cerca.

Thomas: *Arrastrando a Ezequiel de los pies* ¡Vamos al capítulo!

Capitulo 6:

"Preocupaciones, Sueño y Desconfianza"

Obviamente escuchar a una "persona", a falta de palabra mejor, llamarse a sí misma el "perro guardián" de alguien era un poco extraño. Pero rápidamente podía interpretarse como una lealtad absoluta hacía ese alguien; o el lugar auto impuesto por un vasallo muy leal. Fuera cual fuera el motivo de ese "muchacho", ese tal Steit, era obvio que el titulo se le ajustaba demasiado bien. La reverencia que hacia ante Nico era prueba de ello. Pero obviamente, Jason no se tragaba ese cuento:

-Di la verdad-Demando Jason mientras presionaba la hoja de oro imperial de su spatha en el cuello de ese chico por la espalda-No eres humano. No esperes que creamos tus mentiras.

-Claro que no soy humano-Steit ni siquiera se molesto por tener un arma apuntando a su yugular, aunque su tono era estoico-Por eso pueden estar seguros de mis palabras.

-¿Eso qué significa?

-Además, tú tampoco eres humano. Ninguno de ustedes lo es.

-Si somos humanos-

-"Parecen" humanos-Atajo antes de que Piper siguiera, haciendo especial énfasis en la primera palabra-¿A poco creen que lo son?

-¿Tiene algo de malo?-Inquirió una desafiante hija de Bellona-¿Qué seamos humanos?

-¡Que no lo son!-Repitió exaltado mientras se ponía de pie. Jason en ningún momento retiro su arma-Pero que necedad, ¿por qué insisten? No lo entiendo. Y antes que pregunten como lo sé, es simple…-Agrego pasando su brazo por los hombros de Nico y apoyando su peso en él. Fácilmente le llevaba veinte centímetros de ventaja en estatura y el hijo de Hades pudo sentir su elevada temperatura-Si lo fueran ya los habría matado-El ruido de todas las sillas corriéndose hacia atrás lleno la habitación. La forma en la que ese tipo hablaba. Sus ojos, la naturalidad con la que lo decía. Como si hablara del clima. Era alguien peligroso. No podían dejar que-

-¿Hablas en serio?-Incluso Nico pensaba que ese chico que lo abrazaba por los hombros era peligroso. Pero, aun estando en una posición tan vulnerable, no se sentía asustado, ni tenso en lo más mínimo. Cuando Steit le respondió, esos ojos bicolor no denotaban ninguna agresividad.

-Odio a los seres humanos más que a nada en este mundo. No es algo que quiera ocultar-Dijo sin el más mínimo atisbo de duda; incluso lucia una pequeña sonrisa ladina-Los detesto, su solo olor me repugna.

-Dices que solo parecemos humanos-Inquirió Nico zafándose de su agarre-Y en cierta forma tienes razón, solo somos mitad humanos…-Conforme hablaba Steit asentía con la cabeza-¿Pero qué hay de ti?, tu también pareces humano.

-Hay humanos que odian a otros humanos ¿no?-Rebatió el pelinegro-"No todos los lobos están hechos para la manada" Es algo natural, aunque los animales sean de la misma especie no siempre se llevaran bien.

-Solo te estás excusando-Intervino Reina con su estoica neutralidad-Al final sigues siendo medio humano.

-Solo mantengo esta forma porque pensé que Nico estaría más acostumbrado a ella-Respondió con sencillez a la vez que se encogía de hombros. Era obvio que no se trataba de algo que le turbara.

-¿Puedes cambiar de forma?-Esta vez fue Frank quien se aventuro a preguntar algo. Aun temeroso de lo todo lo que no sabían de Steit, pero sin poder evitar aquel sentimiento de curiosidad.

-Sí, igual que tú-Agrego Steit con un pequeño guiño.

-Perdona lo de antes-Se disculpo el canadiense, con las orejas un poco rojas, y recordando como antes le había golpeado con sus zarpas. Pero Steit, en lugar de molestarse o hacer un comentario sarcástico solo le resto importancia con un gesto de la mano. Frank se fijo un poco más atento y vio que sus heridas estaban cerradas-¿Eres un cambia formas?

-Algo así…-Respondió llevándose la mano a la nuca-He conocido a otros como tú, solíamos festejar mucho. Podría decirse que su raza desciende de la mía.

-¿Raza?-Inquirió Nico. Entonces Steit volvió a mirarle, con aquellos ojos bicolores y esa media sonrisa que le hacían sentir tan extraño. Tan cálido.

-Cuando eras pequeño siempre te contaba historias antes de dormir-Comento el misterioso chico. Haciendo sentir un poco apenado al hijo de Hades en el proceso-Tal vez no las recuerdas, fue hace tanto…

-Podrías contarlas de nuevo…-Sugirió Nico, haciendo que Jason y Reina le gritaran con la mirada preguntándole en que estaba pensando. Y, aunque los estimaba mucho, ese asunto solo era decisión suya-¿Puedes?

-Pero por supuesto-Steit lucio una gran sonrisa-Incluso a tu madre le gustaba escucharlas.

-También quisiera oír-Se aventuro a preguntar Hazel-¿Puedo?

-¡Claro!-Para ser alguien que odiaba a las personas, en ese momento no parecía ser cierto. Era un presencia sumamente amable y dócil-No me importa que escuches. Después de todo eres la hermanita de mi Nico.

-¿Podrías dejar de decir cosas embarazosas?-Rogo Nico con las orejas coloradas.

-También quiero escuchar esto-Se auto invito Jason. Y a juzgar por las miradas de los demás, ellos también pensaban hacerlo.

-¿Eh? De pequeño te gustaba que te dijera todo lo importante que eres para mí-Pero Steit ni siquiera les hacía caso. Parecía más concentrado en avergonzar aun más a Nico-Eras tan consentido, igual que un cachorrito.

-¡Gahhh! ¡Olvídalo! No quiero saber nada-A pesar de su aparente molestia mientras salían del apartamento, el muchacho que se hacía llamar su perro guardián no paraba de reírse a carcajadas mientras caminaba tras él. Jason, Reyna y Percy fueron los últimos en quedar en la estancia.

-¿Qué opinan?

-No confió en él-Respondió de inmediato el hijo de Júpiter. Cruzado de brazos y el ceño fruncido, gran parte de él se sentía alerta con respecto a su extraño visitante.

-Nico lo hace; un poco al menos-Respondió Percy. En cuanto lo hizo Jason lo miro ceñudo agrego-Si no, mira cómo se comporta con él. A cualquier otra persona le habría lanzado un zombi encima.

-Tiene razón-Accedió Reyna cruzada de brazos-Aun así…-Se tomo unos segundos para meditar-Démosle el beneficio de la duda, por el momento. Y escuchemos lo que tenga que decir. Después decidiremos qué hacer con él.

-Nos ignoro durante todo el rato-Acoto Percy-Dudo que le importe…

-¿Jackson podrías tomarte esto en serio?-Pregunto enojado el rubio.

-Lo hago-Aclaro el hijo de Poseidón, listo para discutir-¡También me preocupa Nico! Pero sabes tan bien como yo que él es perfectamente capaz de cuidarse solo. Y, por si lo olvidaste, Steit le salvo el trasero hace rato.

-¿Ahora lo llamas por su nombre? ¡Es que eres idiota o-

-¡Basta los dos!-Les silencio Reyna, apenas levantando la voz-Ambos tienen parte de razón. Pero sabemos muy poco como para tomar una postura de inmediato. Además estoy preocupada por algo más...

Mientras Percy y Jason se miraban confundidos entre ellos, la pretora se llevaba la mano al mentón pensativa. Afuera, Steit caminaba detrás de Nico. El primero con una sonrisa picara y el segundo con una expresión agria en su rostro. Junto a ellos, a modo de espectadores, iban también Frank, Piper y Hazel. Esta última no paraba de pensar en lo extraño que se sentía conocer a alguien que tratara con tanta confianza a su hermano. Aunque Nico había comenzado a abrirse un poco más a las personas, aun era algo arisco en su trato con ellas.

-"Pero con este chico… Es tan diferente"-Pensaba a su vez la hija de Afrodita. En cierta forma, era como si pudiera sentir cierta química entre ellos. Aunque no era tan cercana a Nico como lo eran Jason o Reyna, podía saber que era un chico con todo un mundo oculto en su pecho.

-Seguramente tus amigos querrán escuchar también…-Decía Steit mientras abrazaba por los hombros a Frank. Realmente era más amistoso de lo que parecía-Creo que será mejor que también vaya a desatar a esa chica.

-¿Qué chica?-Inquirió Piper.

Claro que cuando llegaron al Principia no hizo falta más explicación: encontraron a Annabeth. Amarrada a la misma silla a la que habían amarrado antes al intruso estaba la hija de atenea. Pataleando y refunfuñando, con el calcetín de Percy amordazándola igual que a Steit antes:

-¡Lo matare!-Hicieron falta su novio y dos pretores para evitar que desollara al chico que, muy infantilmente, se ocultaba tras Hazel mientras le sacaba la lengua. Internamente Percy encontraba toda la situación algo divertida, pero apreciaba demasiado su vida como para decirlo en voz alta. Reyna se tomo unos momentos para contar y explicarle todo lo que había ocurrido. Desde Críos hasta la revelación de Steit-Jmm...-Todos los que la conocían sabían que eso significaba algo así como "-Suena interesante, pero no pienso admitirlo".

-"Al final han venido todos"-Pensó Nico mientras veía a todos sus compañeros. Sabía que sus razones para querer escuchar tenían mucho peso, y estaba seguro que de estar en su lugar el también querría saber. Pero, en el fondo, algo le decía que no les incumbía. Que era algo personal. Algo que solo él debía escuchar. Se avergonzaba de sí mismo, de pensar en correr a personas que se habían ganado su respeto y, un poco de su afecto, no podía-

-Oye, si quieres podemos hablar en otro lugar-Le ofreció Steit en susurros-Esta bien-Nico le miro sorprendido: acababa de adivinar sus pensamientos. Steit solo le dedico una mirada sutil, sorprendentemente tranquilizadora y el hijo de Hades pudo pensar con cabeza fría-Vale, como tú quieras.

-¿Qué pasa?-Inquirió Hazel. Todos estaban sentados a la gran mesa del Principia y esperando.

-Nada, es solo que... Ahhh...-Steit fue quien respondió, estirándose y bostezando-Estoy muy cansando, fue un laaaargo viaje, y apenas he dormido, ¿les importa si...-Ni siquiera termino su frase. Solo cruzo los brazos sobre la mesa y apoyo la cabeza en ellos, cerrando los ojos y comenzando a roncar levemente, dejando a los demás con una mueca estupefacta en la cara. Jason y Annabeth parecía más molestos; Reyna se veía un poco ofendida; Frank, Hazel y Piper no sabían que pensar; y Percy, él era el único que parecía divertido con toda aquella situación. Que incluso Nico estaba apenado, un poco.

-¡Eh! No se puede dormir aquí-Salto de inmediato Jason, parecía listo para lanzarle algo a la cabeza.

-Venga, no seas cruel Grace-Dijo el hijo de Poseidón-Creo que el chico se gano un descanso.

-¡Esto no es un chiste Jackson!

-Vamos chicos no discutan-Ya que Reyna no estaba de humor para seguir deteniendo las peleas entre aquellos dos le pidió silenciosamente con la mirada a Piper que intercediera entre aquellos dos-Percy tiene razón, no podemos obligarlo a que se quede despierto.

-Es normal que este exhausto-Coincidió Hazel-Peleo con un titán.

-Y con media legión-Acoto el rubio.

-Creo que esto no esta tan mal-Por su parte Annabeth hablo por primera vez en todo el rato-Podemos aprovechar el tiempo para organizar a todos y evaluar los daños de la pelea-Analizo, ganándose una silenciosa aprobación de los pretores-También será bueno para enfriar la cabeza. Y, sí, me incluyo...-Agrego al ver la mirada socarrona de su novio.

-Puedo volver a la enfermería-Sugirió Piper-Había muchos heridos.

-Y tenemos que supervisar la reparación de las puertas-Acoto Frank.

-Entonces hagamos eso-Hablo finalmente la pretora-Annabeth y Hazel, quiero que me acompañen a revisar el túnel. Tenemos que averiguar cómo entraron-Sentencio, refiriéndose tanto a Críos como a Steit.

-Yo me encargare de las reparaciones-Prosiguió Frank-De paso enviare a Término a revisar todas las fronteras.

-¿Y qué haremos con él?-Pregunto el Pontifex Maximus refiriéndose a muchacho durmiente-No pienso dejarlo solo, sugiero mandarlo a prisión mientras tanto.

-La legendaria hospitalidad Romana, creí que era solo una leyenda-Comento sarcástico Percy, haciendo que los nudillos del hijo de Júpiter chispearan un poco-Hermano relájate. Enviarlo a prisión es algo exagerado.

-Puede descansar en las barracas de la quinta-Sugirió Hazel-Nico y Percy pueden vigilarlo.

-Estoy de acuerdo-Concordó Frank. De paso levantándose apoyando ambas manos en la mesa.

-También lo vigilare-

-No, tú tienes que llamar a Quirón en el campamento mestizo-Mando Reyna-Dile lo que ha pasado aquí, si sabe algo o si los dioses han hablado.

-Entonces eso lo resuelve todo.

Cinco minutos después estaban todos ya de camino a sus respectivos deberes. Y por la Vía Principal iban Nico y Percy, el segundo llevando en su espalda a Steit, quien seguía profundamente dormido con su cabeza sobre el hombro del hijo de Poseidón. A su lado Nico caminaba despacio, con la extraña capa de piel de Steit en las manos y una expresión contrariada en el rostro. El ojiverde le miraba de reojo, suponiendo acertadamente los pensamientos del hijo de Hades:

-Oye, si empieza a babearme la camisa lo arrastrare el resto del camino-Dijo refiriéndose a su carga. Nico le miro serio y con una ceja levantada; según el diccionario de "Caras y Gestos Di Angelo-Español" aquello significaba una pequeña risa-¿Por qué piensas tanto?

-Es útil, deberías intentarlo de vez en cuando-Respondió con sarcasmo el azabache.

-Tal vez luego-Coincidió el ojiverde-Ya en serio, ¿por qué luces tan preocupado?

-Es él-Respondió refiriéndose al muchacho en la espalda de Percy-Me pone nervioso.

-Tal vez podamos ponerle una camiseta mientras duerme-Sugirió, en referencia a que el chico no llevaba nada más encima que sus viejos y rasgados pantalones. Como premio se llevo un golpe en las costillas de Nico-Auh...-Le había sacado el aire-V-vale... Perdón...

-Jason tiene razón, no te tomas las cosas en serio.

-Vale, solo asegúrate de no decirlo frente a él-Bromeo; entonces su expresión se volvió más seria-Oye, no dejes que los demás te contagien su paranoia. Él te salvo la vida, y en el proceso nos salvo a todos. Puede que no sepamos nada de él, pero no parece un mal tipo.

-Lo sé...-Coincidió el azabache, de paso sorprendiendo a Percy-Bueno, es extraño, no lo conozco ni recuerdo haberlo visto jamás: debería desconfiar de él. Debería estar interrogándolo sobre como sabe tanto acerca de mi, de Bianca...

-Pero...

-Una parte de mí me dice que confié. Es, como cuando perdiste la memoria y comías comida azul ¿sabes a lo que me refiero?

-Como una tristeza que te dice que eso está bien pero que también falta algo-Coincidió Percy recordando aquella vez que llego a Nueva Roma-Al menos a ti no te robo la memoria una loca diosa controladora.

Aquel era apenas un vago consuelo. Ya habían llegado a las barracas de la quinta cohorte; decidieron que lo mejor sería llevarlo al balcón del piso de arriba, así si alguien entraba no les vería. No podían olvidar que los legionarios no eran muy confiados con los extraños; y menos cuando ya antes les han atacado. Percy dejo a Steit sobre una de las hamacas, entonces él se tumbo en la de junto y se permitió suspirar:

-Y apenas es mi primer día aquí-Murmuro al aire, recordando que apenas si había llegado unas horas antes-Ni siquiera recuerdo donde están mis cosas.

-Las nuestras se quedaron en el túnel-Respondió Nico, sentándose en otra hamaca recordando también como él, Frank y Hazel las habían dejado cuando escucharon el ruido de la batalla. Hizo un gesto con la mano e invoco a un esqueleto para que fuera a buscarlas-Aff...

-¿Crees que les moleste si duermo un... poco?-Apenas si termino la pregunta cuando Percy ya tenía sus ojos cerrados. Nico le miro unos segundos, tomándose unos segundos para apreciar lo guapo que era el ojiverde. De repente el también comenzó a sentirse cansado, así que se recostó y permitió que el suave vaivén de la hamaca le relajara hasta quedar dormido. De esa forma ambos mestizos cayeron en el reino de Morfeo, uno a cada lado del misterioso muchacho que también dormía, los tres resguardados a la sombra y disfrutando de la suave brisa.

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Esta vez la oscuridad no resultaba tan aplastante. Nico levanto su rostro hacia la gran bóveda celeste, allí donde apenas alcanzaba a divisarse una pequeña luna creciente, apenas un delgado arco de luz plateada que iluminaba tenuemente el cielo nocturno. Junto a ella podía divisar unas cuantas estrellas, algunas más tenues o brillantes que otras. Alcanzaba a distinguir unas cuantas constelaciones, era algo que siempre le había gustado.

Pero un leve gruñido le hizo regresar la atención a la tierra. Si giro y allí mismo, en la misma pradera con unos cuantos arboles por aquí y por allá, se encontraba el gran lobo con el que había soñado antes.

-Ey...-Le saludo levemente con un gesto de la cabeza. El enorme can, bajo aquella tenue luz alcanzaba a distinguirse que su pelaje no era del todo azabache, aunque tampoco podía verse su verdadero color. Aunque sus ojos bicolores seguían refulgiendo cual luces de neón-¿Me estabas esperando?

Para su sorpresa recibió un pequeño cabeceo como respuesta. Sin temor alguno Nico se acerco y estiro su mano hasta tocar aquella fría nariz, subió por el hocico y termino frotándole la cabeza. El animal parecía disfrutar la caricia, puesto que tenia aquella expresión perruna que tanto se asemejaba a una sonrisa. Nico siguió con eso mientras paseaba la miraba por todo el lugar en busca de algo más. Pero no había nada. Así que se sentó, se sentía bien hacerlo sobre el césped fresco. No estaba seguro de que haría el perro, pero este se tumbo tras él a modo que Nico podía recostarse en su costado y seguir rascándole las orejas.

-¿Steit?-Inquirió dudoso. El can no se movió pero si dirijo su mirada e él, como si dijera: -¿Si?-

Sin duda era raro, pero se sentía bien poder descansar sobre aquel pelaje cálido y suave. Estaba listo para cerrar sus ojos y disfrutar del clima fresco, cuando sintió como Steit golpeaba su pierna con el hocico, llamándolo. Estaba a punto de preguntarle qué ocurría cuando un leve escalofrió recorrió todo su cuerpo. Pero no se asusto, aun cuando el can a su lado había levantado la cabeza y olfateaba el aire, sabía que no había nada cerca en aquella basta pradera. Todo parecía tranquilo. Sin embargo.

-Eso está a punto de cambiar-Pregunto hacia su guardián. Steit le miro e inclino su cabeza a un lado-¿Verdad?

-¿Que vas a hacer?-Era lo que significaba aquel gesto.

-No estoy seguro-Nico dejo caer su cabeza hacia atrás con los ojos cerrados-Aff, justo cuando pensaba que podría tener un poco de paz y tranquilidad-Se tomo unos segundos para respirar y entonces volvió a dirigir su mirada al can-Pero tú te quedaras aquí ¿cierto?

-¿Acaso lo dudas?

No estaba seguro de porque, pero saberlo le llenaba de una sensación de seguridad. Cerró sus ojos y se dejo invadir por la calidez de aquel pelaje, la brisa del viento era suave y el arrullo le hizo sentir tan tranquilo. Continuo así por un tiempo más, hasta que sus ojos comenzaron a abrirse lentamente permitiéndole ver las vigas del techo del balcón. Bostezo ligeramente mientras estiraba sus brazos:

-Extrañaba eso...-Dijo una vos a su lado. Se giro y vio a Steit sentado sobre la baranda del balcón con la espalda apoyada en la columna. Al ver la ceja interrogante de Nico agrego-Siempre que te despertabas bostezabas y estirabas los brazos, resultaba adorable cuando eras un pequeño bebé.

-¿Bebé?-Repitió el italiano-¿Exactamente cuándo nos "conocimos"?

-Tu madre estaba cerca del tercer mes, si no me equivoco-Respondió Steit llevándose la mano al mentón-Bianca tenía unos cuatro años...-Se detuvo en cuanto reparo en la expresión dolida del ojinegro-Oye, lamento hacerte sentir mal lo ciento no quería.

-No, está bien-Le corto Nico-Digo. Me alegra conocer a alguien que las recuerde, especialmente a mamá; es raro, pero, agradable.

-Puedo hablarte de ellas cuando quieras...-Ofreció Steit bajando de la baranda. Justo en ese momento apareció Percy por el marco de entrada; llevaba una bolsa de papel y varios cafés en una base de cartón.

-Oh al fin despiertas-Dijo en cuanto vio a Nico-Pensé que tendría que hacerlo yo mismo, todos nos están esperando abajo...-Mientras hablaba le extendió un café a Steit y la bolsa de papel abierta; el druida saco una magdalena y le dio una mordida-¿Quieres de mora o de fresa?

-¿Cuánto tiempo dormí?

-Unas cuantas horas, no tenía corazón para despertarte-Respondió Steit dando un trago a su café. Nico tomo también una magdalena, no había notado lo hambriento que estaba hasta que solo le quedaron las migajas.

-Los demás nos están esperando-Dijo Percy luego de acabar sus dos panecillos-Están ansiosos por saber algo de ti...-Agrego refiriéndose al perro guardián de Nico.

-Valla es un alago-Respondió con una sonrisa y haciendo un gesto con su café-Pero no hablaremos en ese feo salón, es demasiado humano para mi gusto.

Quince minutos después todo el grupo de ex-tripulantes del Argo II estaban reunidos sobre una de las colinas Berkeley que rodeaban el campamento Júpiter. Resguardados del incandescente sol de California bajo las sombras de los árboles y atentos esperando pacientemente. Jason llevaba su spatha al cinto, aun cuando todos sabían que podía transformarla en una moneda. Steit camino hasta un árbol y se sentó en sus raíces:

-Esto tomara tiempo, podrían sentarse-Sugirió, aunque solo Percy y Nico hicieron caso a la propuesta-Ok, eh... ¿Por donde debería comenzar?

-¿Que tal por "qué" eres?-Sugirió el hijo de Júpiter, ceñudo y con los brazos cruzados.

-Sí, ¿que fue eso que hiciste con el fuego? ¿Y cuando tus manos se convirtieron en esas... garras? ¿Cómo es que los cambia formas descienden de ti?

-Ok, muchas preguntas-Corto antes de que fueran demasiadas-Por suerte todas tienen la misma respuesta: Mi nombre es Steit Leidolf, y soy el último druida.

Continuara...

¿Y qué les pareció? Vamos chicos y chicas, sé que se mueren por dejar sus reviews.

Una vez más: Perdón por haber demorado, tendremos para el 20 de Enero nuestros nuevos capítulos sin falta.

Thomas: eso si la TESIS nos deja...

Ahora vallamos con las usuales preguntas para mantener la tención al máximo:

¿El siguiente capitulo será un recuerdo prolongado? ¿Qué clase de historia podremos esperar de Steit? ¿Qué significa su nombre? ¿Qué es un Druida? ¿Es realmente el último? ¿Jason seguirá desconfiando de él? ¿Percy aprenderá a tomarse las cosas con seriedad? ¿De qué está hecha la capa de Steit? ¿Qué es ese "algo mas" que tiene preocupada a Reyna? ¿Y el sueño de Nico? ¿Qué significa?