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Capítulo publicado por primera vez el 9 de Septiembre 2014

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Locura Nº19

Revancha

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Sinceramente no se esperaba esa reacción en ella, mientras le curaba la herida que tenía en el ojo derecho, la pelirroja lo atendía con una delicada mesura que ya estaba asustándole.

—¿Misty?

—Quieto

—Pero, ¿estás bien?

—Si lo estoy —le dijo colocándole una pequeña bandita en el corte que tenía en la ceja derecha—, listo.

—Con respecto a…

—¿Las fotos? —le dijo con una sonrisa que él sabía muy bien que en el fondo no sentía— Me cuesta creer que tenías razón, ¿las tomaste tú?

—Sí, me dio mucho coraje cuando lo vi con esa chica en el bar nuevamente y no pude evitarlo.

—Entiendo… —susurró—, ¿ese golpe te lo dio él?

—Sí —afirmó sin vergüenza porque estaba orgulloso de aquello—, pero si vieras como le quedó la cara a él.

—¿Por qué lo hiciste? —Misty le dio la espalda apretando los ojos para no llorar por aquellas imágenes que mostraban el claro engaño de su novio, que ella se había negado a ver— Sabes que yo nunca te he creído cuando venías a decirme que me engañaba.

—Pero ahora tenía pruebas y de paso me vengue por haberte quitado de mi lado solo para hacerte sufrir —ante aquella declaración giró sobre sus pies para observar a su amigo—. Sé bien que no teníamos algo concreto, que solo salíamos y habíamos intercambiado un par de besos en esas salidas pero… yo… —Misty se acercó y con tres dedos de su mano derecha le cubrió los labios.

—Se junta con ella todos los viernes, ¿verdad? —le preguntó con una sonrisa maquiavélica que lo hizo temblar, pero afirmó—. Ok… creo que yo también tendré mi revancha.

La semana pasó bastante tranquila en el gimnasio de ciudad Celeste mientras la joven líder planeaba con su amigo la forma de vengarse de su novio. Él en un inicio no estaba tan de acuerdo con aquella venganza pero tenía que admitir que lo que debía hacer era un sacrificio bastante tentativo.

Ahora la menor de las hermanas sensacionales estaba al teléfono con su adorado novio, mientras era observada por el joven que estaba apoyado contra los cristales del acuario Celeste.

—Si mi vida, me llegaron las flores, estaban divinas… ¿Nos vamos a ver hoy? —preguntó mientras mordía su dedo pulgar a la espera de la confirmación— ¿Tu prima otra vez? Ah, no… ¿te vas de la ciudad? Oh, ok, no hay problema… ¿A Ash? —ante la pregunta miró al mencionado— No, no lo he visto hace días, ¿por qué? ¿Pasó algo? Ah, no, no he sabido nada de él… ¡Ya mi amor! Nos vemos el lunes, si yo también adiós —y cuando Misty cortó la llamada, Ash alzó su teléfono celular para mostrarle el Facebook de la famosa prima de su novio.

«Hoy a mover el esqueleto con mi amorcito»

Misty tomó aire por la nariz y la soltó de forma brusca.

—¡Ok! —afirmó—. ¡Que venga la revancha!

Eran más de las nueve de la noche en la ciudad cuando de un taxi se bajó rápidamente el entrenador Pokémon para abrirle la puerta a su compañera que descendió del auto con una blusa holgada azul de hombro a hombro entallada gracias a un cinturón ancho color celeste y unos capri de jean que le marcaban muy bien el contorno de sus piernas de nadadora.

—¿Lista para el show? —le preguntó soltando su mano para acomodar el cuello de su camisa blanca.

—¡Nací lista! —Ash acomodó su brazo para que Misty se tomara de él e ingresar al lugar. Se pararon en la entrada y pudieron observar todo el lugar antes de bajar por las escaleras que los guiaban a la pista.

—Ahí está —le susurró Ash al oído indicándole con la cabeza, la mesa donde su novio estaba sentado con su "prima" encima de él comiéndoselo a besos.

—Esos primos son muy fraternales —no sabía distinguir que era lo que sentía en su interior, un remolino de rabia, de odio y de desilusión le estaban dando las energías para lo que iba a hacer—. ¡Vamos! —tomó a Ash y sin que éste pudiera decir nada, lo tomó del brazo, descendió con él y se paró muy cerca de la mesa de su novio—. ¿Listo?

—Listo —dijo Ash relamiéndose los labios por lo que iba a venir. Misty se abrazó de su cuello y lo besó, el moreno no tardó en sucumbir ante aquel beso por lo que tomándola de la cintura con ambos brazos hizo que se tambalearan un poco, beso más y más descontrolado que no sabían si eran buenos actores o su sed era real, hasta que tropezaron y fueron a parar a la mesa del novio de Misty.

—Oh cielos, disculpen —dijo Misty, sorprendiendo tanto a su novio como a la chica que había recibido más daño a la hora del tropiezo.

—¿Misty? —dijo el joven de cabellos claros.

—¿Disculpa? —la chica fingió no conocerlo mientras era tomada por la cintura por Ash, quien apoyó su mentón en el hombro derecho de Misty.

—¿Lo conoces cariño? —preguntó Ash dándole un beso sonoro en la mejilla que incomodó bastante al sujeto en cuestión.

—Misty —se paró en su lugar al ver irritado como las manos de Ash se deslizaban por la cintura de su novia—, ¡sabes que nos conocemos bien!

—¿De dónde la conoces John? —preguntó la chica de cabello oscuro con reflejos morados—. ¿Eh?

—Pues se supone que mi novio —respondió Misty con una sonrisa—. ¿No John?

—¿Cómo? —en eso la joven mujer, se dio cuenta de quien abrazaba a la pelirroja—. ¡Tú eres el que le pego a John la semana pasada!

—Orgullosamente —respondió Ash.

—No entiendo —la joven no comprendía nada, pero John la trató de calmar diciendo algo que a Misty la dejo paralizada, Ash pudo sentir como había recibido el golpe por lo que decidió soltarla un poco.

—¿Qué ya le habías explicado que yo era solo la forma más rápida de entrar a ciudad Celeste con tu tienda de fotografía?

—¿Qué? ¡No! ¡Misty yo! —el pobre hombre se vio acorralado de pronto por ambas mujeres que no sabía bien a quien responderle con la verdad.

—¡Te conviene desaparecer de ciudad celeste! —le gritó Misty logrando que la música del recinto se silenciara de golpe—. ¡Si querías usarme para poder tener más trabajo en la ciudad, temo informarte que ahora serás echado de cabeza por eso! ¿Te crees que mi gente no me va a defender? —se encaminó hacia la mitad de la pista y levantando su brazo continuó—. ¡A ver gente linda de mi ciudad, ¿a quién van a proteger, a su líder de gimnasio —se señaló— o a esta escoria que me utilizó?!

Y ni bien terminó de hablar, un coro se formó nombrándola.

—¿Ves? —le dijo a John observando como la compañera de su ex se alejaba corriendo escaleras arriba—. Acabas de arruinar tu carrera —le enseñó la palma de su mano para despedirse con un movimiento de los dedos—. Adiós John… ¡Adiós!

El tipo la miró de arriba abajo y farfulló un «Ni que fueras tanta cosa» alejándose de ahí.

Misty estuvo a punto de levantar su brazo para ir a golpearlo hasta que no sintiera más coraje pero Ash la detuvo tomándola de la mano y se la acercó mientras la música volvía a sonar.

—Ya que es tu primera vez en un lugar así, deberías aprovecharlo.

—Ahora lo único que quiero es ir a dormir —dijo cabizbaja pero Ash no la dejó ya que hizo que bailara con él aunque ella estaba tiesa.

—¡Oh vamos, no me gusta estar solo en estos lugares!

—¿O sea que estabas con alguien cuando le pegaste a John? —cuando Ash afirmó, a Misty recién le cayó la ficha de que Ash estaba intentando algo con Serena—. ¡Oh cielos! ¿Qué pasó con Serena?

—Me dejó —dijo con un movimiento de hombros—. No es muy lindo, aguantar que cada vez que salimos este hablando de ti o menos que le pegue a un tipo en un bar solo porque estaba engañándote a ti.

—De verdad lo siento —dijo soltando un poco su cuerpo puesto que el baile entre ambos se estaba haciendo más fluido.

—Supongo que era algo que tenía que pasar tarde o temprano —la extendió en su brazo derecho y la volvió a atraer contra él, quedando casi pegados el uno al otro—. Aunque no sé a usted, pero a mí me encantaría tenerla de nuevo como compañera de andanzas nocturnas como hace un año atrás.

—Mmm —la chica corrió la mirada pensativa y luego volvió a mirar a Ash— creo que en media hora empieza la función nocturna de una película muy aburrida en el cine de ciudad Celeste, no sé si te interesa…

—Mmmm —Ash solo apretó los labios pero el brillo de sus ojos decía todo.

—¿Te parece?

—Por supuesto —le afirmó Ash—, no puedo dejarte en tu casa y que llores por el tipejo éste.

—No voy a llorar —se dijo decidida—. Si estás aquí conmigo no voy a llorar, lamento no haberte creído con anterioridad.

—No te preocupes —le sonrió—. ¡Pero! —ante aquel, pero Misty arqueó la ceja derecha—. Vas a tener que compensarme bien por no haber confiado en mí.

—Oh —Misty se separó de él, pero lo tomó del cuello de la camisa blanca y prácticamente le devoró los labios—, lo siento… ¿con esto es suficiente? —lo tomó tan desprevenido que lo dejó marcando ocupado y solo afirmó ante la pregunta femenina—. De acuerdo, ven vamos —lo tomó de la mano y lo jaló escaleras arriba—, tratemos de llegar a tiempo a la película, no me gusta llegar cuando están empezadas…

—Claro como si fuéramos a prestarle mucha atención —le comentó Ash y Misty no pudo evitar reírse pesé a que su interior se sentía algo incomoda por lo que había sucedido.

—Ash yo…

—Tranquila Misty —Ash por detrás, puso ambas manos en los hombros de la pelirroja y le hizo un pequeño masaje mientras salían del bar—, podemos volver a retomar nuestro asunto desde el mismo lugar en donde lo dejamos antes de que John apareciera.

—¿Y eso sería? —preguntó, al momento que Ash la gira para volver a tomarla por los hombros— ¿Ash?

—En el momento de que nuestros jueguitos de salidas esporádicas, cambia a algo más —se la acercó a él— profundo.

—No te entiendo —que estaba tratando de decirle Ash, el solo sonrió.

—El día que apareció John iba a pedirte que dejáramos ese jueguito oculto que teníamos y lo cambiáramos por algo más real, por algo que pudiéramos presentarle al mundo yo —tomo aire para poder seguir y al fin contarle lo que iba que se hubiera convertido en una sombra de John esperando que se tropezara como lo hizo—quería que fueras mi novia —movió el hombro derecho como si no fuera algo tan relevante— bueno, aún quiero.

—¿Te das cuenta que eso sería una locura?

—Bueno —dijo Ash aun moviendo el hombro derecho—, no creo que sea ni la primera ni la última locura que hagamos.

—Eso sí —afirmó la pelirroja sonriendo de lado—, aunque las locuras a tu lado son geniales.

—Todas las locuras son perfectas si estamos juntos.

—¡Y hablando de locuras! —Misty lo tomó de la mano—. ¡Vamos que la peli ya va a comenzar!