*Las luces en el escenario se encienden. Los reflectores dibujan círculos en el telón rojo y los espectadores se preguntan qué coño le pico al autor ahora*
Christ: ¡Ezequiel!
Ezequiel: Es tu culpa por andar con tantos miramientos... Pudiendo decir simplemente:
Christ y Ezequiel: ¡VOLVI NENA!
Thomas: *Toma un bate de cerval y los golpea en la cabeza* ¡CIERREN LA PUTA BOCA!
Christ: *Con un chichón en la cabeza* Ushh estas todo delicado desde que termine la tesis-
Thomas: Fui yo quien la- ¡YOFUI EL UNICO QUE HIZO ESA MALDITA TESIS! ¡Ustedes solo estaba estorbando y molestando! ¡Como siempre!
Christ: Eh que yo no pude escribir nada tampoco en todo este tiempo.
Ezequiel: Y a mí me duele el trasero de estar sentado todo el tiempo. ¡Quiero jugar algo!
Christ: ¿Que les parece si hacemos el resumen de una vez?
Thomas: Yo hare la disculpa... Cof cof... Bueno, en realidad esta de sobre decir que estuve todo ocupado con el asunto de mi tesis, y eso que aun me falta exponer las pasantías y no tengo idea de cuando pueda exponer la tesis además... Aff, que mierda...
Ezequiel: Valla, eso fue en serio motivador... Supongo que a mí me toca el resumen, Cof Cof... ¿...? Eh, ¿en dónde nos quedamos la ultima vez?
Christ: *Golpea a Ezequiel con el bate de cerval* Afff denme un respiro. Como sea chicos, en verdad gracias a todos por su paciencia durante todo este tiempo hehe, en serio se que para ustedes la incertidumbre debió ser terrible pero créanme que durante todo este tiempo no escribí palabra de fanfic. El lado positivo es que todo esto lo escribí en apenas un día, en serio, esta vez la inspiración me pateo con fuerza el culo así que, como una compensación extra además por toda la espera, este capítulo es especialmente largo. ¡Ah y les tengo una sorpresa para todos al final así que por favor disfruten este nuevo capítulo.
Ahora sí, un resumen serio de este capítulo (y algunas advertencias): en realidad no hay mucho que quiera agregar, tendremos algunas pequeñas sorpresas, estoy seguro de que tendrán preguntas al final y con gusto las responderé. Veremos un pequeño atisbo de lo que tengo planeado para más adelante, y no solo para Nico. ¿Por qué no abrimos una votación? ¿Qué personaje les gustaría ver crecer aun más? ¿Que pasara con Jason ahora? ¿Y Percy? ¿Está el campamento mestizo realmente al margen? ¿Quien ganara los juegos de guerra?
Capitulo 11:
"Juegos de Guerra-¿Qué es eso Blanco?"
El sol brillaba ardiente en lo alto. La brisa cálida de california soplaba arrastrando la tierra y levantando el polvo en los campos de Marte. Aquella mañana los ingenieros se encontraban trabajando en la construcción de un nuevo fuerte para los juegos de guerra que tendrían lugar aquella noche. Como siempre fueron elegidas dos cohortes, la Segunda defendería el fuerte y su bandera mientras la quincha haría la ofensiva, las cohortes restantes tendrían su participación en calidad de alianzas de acuerdo a como lo hubieran negociado los centuriones. Y siendo que la quinta comenzaba a tener un cierto record de invictos, la primera y la cuarta se habían aliado a la segunda para defender de la tercera y la quinta.
-Ahhf, que tranquilidad...-En momento así era cuando Percy no podía relajarse. Ni intentándolo-Que miedo.
-Es una lástima que no los dejaran participar de los juegos-Estaban Jason y Percy de pie en la cima de una colina cercana observando la construcción en los campos de Marte.
-Está bien, no estará mal descansar un poco mientras estemos aquí-Comento el hijo de Poseidón-¿Qué me dices de ti?
-Bueno, como Pontifex estoy obligado a hacer de juez igual que Reyna y Frank-Explico el rubio-¿Qué me dices de Annabeth?-Por alguna razón su pregunta pareció divertir mucho a Percy-¿Qué?
-En realidad detesta los juegos de guerra-Respondió con una ancha sonrisa-Ya sabes, ama los juegos de batalla pero no soporta que los romanos la menosprecien por ser hija de Atenea-Después de todo Minerva, la versión romana de Atenea, era considerada mas una diosa domestica que una deidad guerrera. Cosa que ponía de los nervios a Annabeth pero se guardaba su rabia a simplemente un aura de frustración. Siguieron charlando sobre sus experiencias pasados en los ya mencionados juegos, hasta que Percy se animo a hacer una pregunta interesante-¿Nico y tú siguen peleados?
-No estamos peleados-Respondió estoico el rubio. Aunque el hecho de que no se dirigieran la palabra era la definición perfecta de un pleito entre amigos.
-¿Sabes? Deberías darle una oportunidad a Steit. Si me agrada-Se apresuro a agregar cuando Jason se giro hacia él ceñudo-Pero hazlo por Nico. Si, se la pasa vociferando el poco cuidado que le trae a la opinión de los demás pero la tuya si le importa.
-...-No hubo respuesta por parte del hijo de Júpiter. Lo cual Percy interpreto como una buena señal así que le dejo estar y puso rumbo de regreso al campamento. Por su parte el pontifex maximus fue a sentarse bajo la sombra de un árbol cercano para pensar. Era perfectamente consciente del daño que le hacía a Nico al no confiar en su juicio, aun cuando este no lo demostraba, pero también era consciente de la semejante falta de buen juicio que era confiar de buenas a primeras en ese druida. Pero, por mucho que le doliera admitirlo, Percy tenía razón. Cuando las personas conocían a Nico su primera opción era siempre desconfiar; él no podía hacer lo mismo. Tal vez si estaba siendo demasiado necio al respecto, como pretor y como legionario siempre había pensado que una buena relación con sus compañeros era la mejor forma de triunfar en una batalla. No le agradaba la idea, pero tal vez si le daba la oportunidad podría conocer un poco más al druida, saber de su pasado, quien era. Sí, eso podría funcionar.
Una buena forma de comenzar seria por averiguar a donde iban esos dos cada tarde. Nico siempre andaba por aquí o por allá en las mañanas, ya fuera con Hazel o simplemente andando por ahí seguido fielmente por un golden retriever o un lobo gris, esto último producto de una vez durante el desayuno en la que Hazel comento lo extraño que se le hacía llamar a Steit "perro guardián".
-Tal vez así te sea más fácil-Había dicho antes de encogerse a un tamaño menor, cubrirse de pelo y ladrar un par de veces. Desde entonces pasaba gran parte del tiempo en cuatro patas, aunque de vez en cuando podían ver al hijo de Hades con un pequeño capuchino colgado del hombro. Como fuera, ninguno de esos dos datos le daba pista alguna del paradero de esos dos. De momento seguiría con sus responsabilidades y ya los abordaría por la tarde o en la cena. No estaría mal ir a revisar al siguiente dios en su lista de templos pendientes, si no se equivocaba ya debía de estar por terminar aquellos que estaban en la B. Valla, iba a necesitar un par de vidas extra si era que quería terminar.
El fuerte fue terminado cerca de las cuatro de la tarde y los centuriones de la primera, segunda y cuarta cohorte inspeccionaban la construcción. Parecían muy satisfechos con el trabajo, la obra era lo bastante solida que denotaba lo decididos que estaban a ganarle a la quinta y tercera. Reyna y Frank también supervisaron el lugar. Aunque los romanos no eran famosos precisamente por los estrictas que pudieran ser sus normas de seguridad. Las catapultas de escorpión y os cañones de agua a presión eran prueba de ello. Pero mientras no hubiera nada como veneno o animales involucrados en la batalla todo entraba dentro de las reglas, a falta de una palabra mejor.
Por todo el campamento podía sentirse la emoción por los juegos de guerra pulular en el aire. Incluso Hazel y Dakota se sentían un poco invadidos por ello, después de todo tener la victoria en los últimos tres juegos de guerra era algo de lo que estar orgulloso. Aunque una parte de la sureña también estaba preguntándose donde podría estar metido su hermano. Jamás podría acostumbrarse a lo poco comunicativo que era con respecto a sus asuntos; que hasta para ir a la tienda era misterioso. Ok tal vez esa metáfora era demasiado, pero en verdad ¿tan vergonzoso era ir a comprar comics a la ciudad? Estaba a punto de irse a supervisar la limpieza de las barracas antes de los juegos cuando fue interceptada por un agitado mensajero. Iba de parte del Pretor Zhang con un comunicado que la dejo con la boca ligeramente abierta, ese si era un extraño cambio de último minuto.
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-¡No es justo!
-Deja de quejarte de una vez.
-¡Tu también estás haciendo puchero!
Mientras Annabeth ignoraba las quejas de su novio Piper se dedicaba a comer una de las galletas que había llevado. Los tres estaban en lo alto de una torre desde donde podrían ver los juegos, claro que llevaban sus respectivos binoculares, pero hacia tan buen tiempo que sentían que los iban a necesitar. El cielo estaba despejado, las estrellas brillaban radiantes y toda la tierra era iluminada por la fría y fresca luz reflejada en una luna creciente. Si prestaba un poco de atención podía verse a Reyna sobrevolar los campos de Marte sobre su pegaso, una yegua color canela llamada Juliet, y Frank lo hacía como un águila, aunque aria falta de algo más que solo una buena vista para poder distinguirle en la noche.
-¿Quien iba a pensar que dejarían participar a Nico?-Pregunto al aire, ya un poco harta de escuchar discutir a los otros dos-Nunca lo ha hecho, ¿o sí?
-No-Fue Percy quien respondió mientras miraba las catapultas del fuerte a través sus binoculares-La vez que yo estuve él no participo. ¿Que estará tramando?
-Yo estaba cuando le pidió el favor a Reyna, dijo que estaba cansado de jugar al captura la bandera-Aunque Percy pusiera cara de aquello era ridículo, Jason no dejaba de pensar en lo sospechoso que había resultado el comportamiento del hijo de Hades al momento de hablar con la pretora. Podría jurar que por un instante, cuando recibió el permiso, le vio reír pequeña pero malvadamente. Igual a un niño que recibe permiso para comer un dulce cuando, a escondidas, ya se ha comido muchos.
-¿Y de que se trata todo esto?-Steit había llegado a la torre sin que los demás lo notaran, incluso ya estaba sentado en una de las sillas de jardín que había desplegadas. Por instinto los demás miraron de reojo a Jason esperando a que el rubio se levantara y se fuera o a que ignorara al druida.
-El equipo de afuera tiene que conseguir entrar al fuerte y tomar el estandarte del otro equipo mientras estos se defienden-Increíblemente fue el rubio quien le explico toda la mecánica de la competencia-Los que defienden ganan si no roban su estandarte y logran someter al otro equipo.
-Es como un juego de corre que te atrapo-Comento Steit-¡Suena divertido!
-¿Si Nico está allá, por qué estás aquí?-Inquirió Annabeth genuinamente curiosa.
-No es mi culpa. Nico me dijo que viniera aquí a verlo-Respondió el druida restándole importancia al tiempo que se llevaba las manos a la nuca-Y también me prohibió intervenir-Agrego apenas audiblemente pero con un pequeño puchero. Jason, en su intento de ser más amistoso con el perro guardián, pudo ver como sus ojos bicolores, verde y azul, parecían casi brillar con luz propia.
-¿Quieres un banderín?-Inquirió Percy, a lo que el druida lo miro confundido-Ya sabes, algo para animar al equipo de Nico.
-¿Debería?-Pero la respuesta de Steit fue muy vaga. Se inclino hacia adelante al tiempo que apoyaba sus brazos en las rodillas y enfocaba con la mirada al hijo de Hades: su armadura, su casco, llevaba su espada empuñada y parecía estar discutiendo algo con un grupo de chicos. Se le veía bastante animado, una sonrisa ladina cruzo por los labios del druida cuando dijo-Habrá que ver si gana...
Mientras los demás veían intrigados al druida por sus palabras, abajo en los campos sonaba el cañón anunciando el comienzo de los juegos de guerra. La quinta cohorte arremetió contra las tropas de la cuarta mientras un grupo de la tercera guiaba a Aníbal el elefante contra las puertas del fuerte para derribarlas. Al parecer la estrategia de ofensiva era distraer a las tropas enemigas mientras pequeños grupos individuales rodeaban el fuerte buscando deshabilitar las catapultas y a tantos enemigos descuidados como fuera posible.
-¡Oh acaban de taponar un cañón de agua- ¡Uh!-Murmuro Percy al ver por sus binoculares como una ropa impactaba de lleno en el estomago de un legionario-Eso duele.
-Se nota que todos quieren ganar-Murmuro Jason también viendo por sus binoculares, aunque se tomo un momento para mirar al druida a su lado. Parecía observar fijamente un punto en el vacío, ¿o acaso era capaz de ver a esa distancia? Aunque no sería de extrañar. Lo que si le sorprendió fue que Steit giro y sus miradas se cruzaron por un instante, por lo que intercambiaron una leve sonrisa de cortesía antes de regresar a los juegos. Con sus ojos, Steit era capaz de seguir cada movimiento de Nico. De momento el chico se encontraba corriendo hacia el portón del fuerte, la primera cohorte había logrado enlazar a Aníbal y ahora estaba sujeto al suelo con picas.
Hazel grito a su hermano que saliera de allí. El frente era donde se concentraban la mayor parte de miembros de la segunda quienes rápidamente estaban acabando con la quinta. Pero Nico no hizo caso. Siguió corriendo y se detuvo a solo unos metros de en donde estaba la primera línea de enemigos.
-Por favor funciona...-Susurro para sí mismo. Tenía a cincuenta adversarios al frente y era la oportunidad perfecta de probarse a sí mismo. Se llevo la mano al cinturón. A la empuñadura de aquella daga que había recibido como regalo de cumpleaños retrasado. Sus enemigos observaron atentos con sendas sonrisas en sus rostros cuando vieron que aquella arma era apenas mejor que un cuchillo. Fue rodeado y solo unos segundos después devorado por una masa de soldados. Tanto los espectadores como quienes estaban cerca se quedaron boquiabiertos. Y justo cuando Hazel y Reyna ya estaban pensando en una buena reprimenda para Nico por ser tan osados un pequeño grito congelo en campo de batalla por un instante. Ninguno de los combatientes sabía lo que ocurría pero desde lo alto los espectadores y ambos pretores podían verlo. Uno a uno los miembros de la primera cohorte iban cayendo inconscientes. No había ninguna causa aparente, aunque todos los legionarios miraban de un lugar a otro. Buscando.
-¿A dónde se fue Nico?-Annabeth apuntaba sus binoculares hacia el lugar donde antes había estado.
-Fíjate en uno de los que estén aun de pie-Le sugirió el druida. No solo la rubia hizo caso. Aunque Finic, el centurión de la primera cohorte, era ya el último que quedaba en pie. Mirando expectante a todos lados. No había logrado ver nada aun pero si sabía lo que ocurría.
-Cobarde-Susurro. El hijo de Hades seguramente había estado transportándose por las sombras una y otra vez. Sin duda era una estrategia astuta, pero por lo que sabía ya debía de estar exhausto. Estaba listo para darle cuando volviera a aparecer. Y gracias a su legado como hijo de Hemera tenía una oportunidad. Se concentro en su espada y rápidamente esta comenzó a brillar hasta iluminar todo el campo de batalla. Justo a tiempo para ver una pequeña sombra comenzar a formarse en el aire frente a él-¡Te teng-
Su frase victoriosa quedo relegada al olvido. Cierto que dio un firme tajo con su espada que podría haber matado a la persona frente a él. El problema fue que no había nadie frente a él. Solo una pequeña nube oscura de la cual surgían el brazo y la mano que ahora le tenían bien sujeto del cuello. Intento liberarse pero en cuestión de segundos termino cayendo inconsciente por la asfixia. Todos se quedaron boquiabiertos mientras poco a poco la luz se iba a apagando. Aquella mano poco a poco se fue estirando hasta que Nico Di Angelo emergió de la sombras tal y como si fuera descubierto por un simple dosel. Lucia tan tranquilo cuando empuño sus dos armas, su espada estigia y su daga, y clavo ambas en el suelo. La tierra comenzó a teñirse de una oscuridad originada en ambos filos y esta a la vez fue absorbiendo a los legionarios inconscientes hasta solo al hijo de Hades de pie en un campo vacio.
-¡QUINTA!-Rugió al aire mientras levantaba su daga al aire. Aquella fue la llave de la victoria: Aníbal fue liberado y con las puertas derribadas pronto el fuerte fue invadido por una horda de soldados impulsados por el grito de guerra y por la inspiración de ver a un solo hombre acabar solo con casi una cohorte entera. Los centuriones enemigos fueron detenidos y sus estandartes reclamados. A la media noche la Quinta cohorte se alzo eufórica con su cuarta victoria consecutiva en los juegos de guerra.
-¿Que fue todo eso?-Arriba en la torre Jason estaba de pie sin dar crédito a sus ojos. También Percy y Piper estaban boquiabiertos.
-¿Qué opinas ahora, chucho asqueroso?-Dijo de repente la vos de Nico en el aire. Igual que antes una mano apareció en la oscuridad y le dio un zape en la nuca al druida. Nico surgió de la sombras con una sonrisa de suficiencia y hasta un atisbo de petulancia en sus ojos caoba.
Tras los juegos de guerra todos los heridos fueron trasladados a la enfermería, aquellos que fueron desplazados por las sombras de Nico resultaron apareciendo desperdigados por toda la Via Principalis, al parecer el hijo de Hades aun no era muy bueno en controlar los viajes sombra para terceros. La cena transcurrió con un único tema de conversación:
-¿Eres idiota o qué?-Y ese tema fue la actuación de Di Angelo. En ese momento Hazel y Percy interrogaban al italiano al respecto-¿Que no recuerdas lo que ocurrió aquella vez con la Atenea Partenos? Si abusas de tus poderes terminaras muerto.
-Estoy bien-Y Nico ya comenzaba a hartarse de que lo trataran como a un niño-Mírenme, ni siquiera estoy cansado.
-No abuses-A su lado el druida comía tranquilamente del plato de Frank quien ni siquiera prestaba atención-Te has hecho más fuerte, no invencible. Y si estas cansado-Agrego para luego picarle el costado. Teniendo un pequeño gesto de dolor como respuesta.
-¿Y tú que tienes que ver en esto?-Inquirió Reyna. Pero toda respuesta fue opacada por un repentino y creciente bullicio en el comedor-¡Silencio!
-¡Pretora Ramírez! ¡Pretor Zhang!-La urgencia y apremió de aquel llamado les obligo a dejar su plática para después. De inmediato todos se precipitaron a salir para ver que ocurría y lo que vieron los dejo pasmados:
-No es cierto...-Sus ojos como platos al ver el cielo, anteriormente claro y despejado ahora estaba todo cubierto de espesas nubes a tiempo que un frio viento les calo hasta los huesos a todos-¿Que ocurrió?
-N-No tenemos idea, de repente comenzó a nublarse-Explico uno de los romanos-Pensaba que iba a llover pero... Esto es-
Al tiempo que hablaba Annabeth extendió su palma frente a ella y atrapo varios de los pequeños entes que caían del cielo aquella noche de verano.
-¿Esto blanco?-Era imposible. Inconcebible. Estaban en california, en mitad del verano-¿Nieve?
Todos fueron enviados de inmediato a sus puestos de defensa y Término fue alertado para levantar las barreras del campamento. Algo tan extraño solo podía ser obra de los dioses y bien debían prepararse para cualquier eventualidad. Ya habían sido invadidos por un Titán y no querían llevarse una mala sorpresa de nuevo. Hazel y Dakota estaban al pie de las torres que flanqueaban las puertas del campamento atentos a cualquier actividad proveniente del túnel. Aunque este ya había sido sellado por una enorme roca gracias a Steit.
-Esto es extraño...-Le comento la sureña a su hermano quien no apartaba la mirada de la gran roca que bloqueaba el túnel, por alguna razón parecía sobreponerse ante el muro de roca-¿Nico?
-Perdona, tengo que hacer algo-Aunque este apenas si la escucho antes de desaparecer en las sombras y reaparecer en la cima de una de las torres de observación, justo a espaldas de Steit quien estaba sentado, con las piernas cruzadas y aparentemente mirando a la nada los copos de nieve caer.
-Escúpelo-Ordenó el hijo de Hades con los brazos cruzados-¿Que está ocurriendo?
Cuando Steit se giro a verle pudo ver sus ojos: fieros y escarlatas. Parecían contener una marea ardiente y su brillo denotaba una pupila animal. A pesar de que todo su cuerpo parecía relajado y tranquilo Nico pudo sentir una rabia y una ira tan intensas que si prestabas atención podías ver los copos de nieve fundirse y evaporarse a su alrededor sin llegar siquiera a estar cerca de tocarlo. Fuera lo que fuera que estuviera ocurriendo, estaba seguro que apenas era el comienzo.
-No lo sé.
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Para la madrugada toda aquella misteriosa nevada fue desplazada por un fuerte aguacero y con la llegada de un brillante amanecer toda la alarma y el nerviosismo presente en el ánimo de los legionarios fue cediendo poco a poco, el extraño evento climático de la noche anterior fue desplazado por sus actividades diarias. Claro que aquel no eral caso de los mandos superiores. Reyna y Frank, junto a todos los centuriones, habían acudido al llamado de un consejo con el senado de Nueva Roma esperando discutir cómo proceder y si había algún indicio con respecto a las profecías que habían logrado recuperar de la harpía Ella.
-Eso no pudo ser solo una casualidad-Mientras los altos mandos se reunían los visitantes griegos hacían su propia reunión cerca del pequeño Tíber-Tiene que estar pasando algo en el Olimpo.
-¿No llamaste a Quirón?-Inquirió Percy apostado contra la baranda del puente con los brazos cruzados.
-Lo intente-Respondió Annabeth-Pero por alguna razón los mensajes iris no funcionan bien.
-¿Nico?-Inquirió el ojiverde hacia su primo, sentado sobre la baranda frente a él.
-Los fantasmas están turbados, aparte de eso nada-Respondió el hijo de Hades. Los tres se quedaron pensativos, callados, no fue sino hasta que Piper hizo audible la única opción que les quedaba:
-Tendremos que volver al campamento-Dijo no muy animada.
-Aquí no podemos hacer mucho-Acoto Annabeth con lógica y resignación-Pero será un problema si al volver siguiéramos incomunicados.
-Alguien tendrá que hacer el papel de mensajero-La idea de Percy no sonaba del todo convincente pero analizándola un poco era la mejor opción que tenían-¿Echamos un volado para decidirlo justamente?
-No. Tengo al sujeto perfecto para el trabajo-Atajo el hijo de Hades llevándose los dedos a sus labios y dando un fuerte silbido. No pasaron dos segundos antes de que Steit saltara desde debajo del puente, sujetando la baranda e impulsándose hasta quedar sentado junto a Nico. Llevaba el cabello húmedo y varias gotas escurrían por su pecho desnudo puesto que solo llevaba esos viejos y raidos pantalones-Buen chico.
-Después le rascas la panza, ¿cuando regresamos?
Con la decisión tomada solo tuvieron que esperar a que la reunión del senado terminara. Los pretores estuvieron de acuerdo en que aquel era el mejor camino a tomar, tal vez todo el asunto de la nevada fuera solo una broma o un pequeño descuido de algún dios menor y no se trataba de nada serio, aun así era mejor eso que ser tomados por cualquier sorpresa. El método de regreso, dada la urgencia, y en contra de los reclamos de Reyna y Hazel seria mediante viaje sombra con Nico, ellos regresarían al campamento mestizo discutirían con Quirón y el Señor D y mandarían de inmediato a Steit con el mensaje.
-¿Puedes regresar?-Inquirió Frank luego de enseñarle en un mapa la ubicación de ambos campamentos.
-No es tan complicado-Fue todo lo que respondió el druida trazando una línea recta imaginaria con su dedo en el papel.
-Yo también voy-Dijo de repente Jason entrando al salón, llevaba puesta su camiseta morada del campamento, pantalón caqui y una mochila de viaje al hombro. Parecía decidido así que nadie le pregunto al respecto. Siendo la hora Nico acepto el abrazo de su hermana junto con la petición de no excederse con sus poderes, Percy se despidió de Frank y Piper y Annabeth de Reyna, no estaban seguros de porque pero tenían la sensación de que no se verían por un tiempo.
Demás esta decir que viaje sombra no entraba en el top 10 de medios de transporte favoritos de los mestizos. Sin embargo esta vez hubo algo diferente, cuando reaparecieron todos al pie de la colina del campamento mestizo solo sentían un poco de frio, una considerable mejora con respecto a la sensación de estar calados hasta los huesos como solía serlo. Pero apenas tuvieron tiempo para pensar en ello, ninguno quería parecer alarmista pero todos necesitaban calmar sus ansias e ir a hablar directamente con el director de actividades del campamento. Como de costumbre Nico iba al final del grupo, intentaba concentrarse y no pensar en ninguna fatalidad aunque apenas si lograba sacarse de la cabeza su último sueño.
Flash Back:
Una vez más el hijo de Hades se encontraba de pie en mitad de un amplio campo. Solo que esta vez, en lugar de ser un prado abierto se trataba de una amplia llanura. Un extenso terreno de tierra árida y dura, las pocas plantas se limitaban a unos pequeños arbustos secos y un par de arboles raquíticos sin ninguna clase de follaje. La amplia bóveda nocturna se alzaba sobre ellos con todas las constelaciones presentes, una luna creciente y ni una sola nube a la vista. El viento era seco, caliente y Nico no pudo evitar pensar que aquel paramo desierto seria una pesadilla para Percy.
-¿Donde estas?-Y claro, no estaba solo. Miro a su alrededor y efectivamente, lo que bien podría pasar por solo una roca enorme, era en realidad el cuerpo de un gran felino. Un león cuyo pelaje dorado y rojizo contrastaba n por completo con su melena azabache. Y a juzgar por su lenta respiración el felino dormía.
No estaba seguro de querer despertarlo, le asustaba un poco a decir verdad así que en lugar de eso se dedico a admirar las estrellas sobre él. Pero entre mas miraba mas podía notarse que en realidad no se trataba de estrellas, sino de pequeños cuerpos, brillantes y fríos que caían del cielo.
-Genial...-Murmuro para sí, ahora también estaba nevando en África. Dirigió una pequeña mirada al felino quien seguía dormitando y decidió, por una vez, explorar un poco más los alrededores por su cuenta. Caminó hacia uno de los árboles secos que había cerca, se sentía frio y duro al tacto, sin duda madera petrificada, camino un poco alrededor y se fijo en que, oculto por la oscuridad y la maleza seca, había un amplio círculo de pequeñas rocas que los rodeaba en un radio de al menos diez metros. Se hinco en una rodilla y se fijo un poco más de cerca, estiro la mano y tomo una, tenía cierta pequeña marca como grabada en ceniza con un pequeño patrón. Intento regresar la piedra a su lugar pero todas las demás comenzaron a vibrar, el sonido aumento, la tierra comenzó a sacudirse.
-¡...!-El león se levanto sorprendido al tiempo que el temblor se intensificaba. Nico no podía dar un paso, la tierra comenzó a resquebrajarse a su alrededor, era como estar sobre hielo delgado cuando todo sobre lo que se apoyaba se derrumbo. Cayó a una profunda oscuridad y pudo ver como aquel agujero por donde había caído comenzaba a encogerse, intento transportarse en las sombras pero estas no le respondían. Por un instante se giro y vio directo al fondo de aquel abismo.
-¡...!-Pudo escuchar algo a su espalda, un idioma que no conocía, y antes de verse envuelto por las zarpas del león y un par de alas emplumadas estaba seguro de haber visto un par de brillantes puntos en el fondo del abismo.
Fin del Flash Back
Solo recordarlo le erizaba los vellos del brazo. Habían escalado ya la colina y ahora descendían hacia la casa grande, durante todo el trayecto Nico estuvo tan concentrado en sus recuerdos que no presto atención a nada más que caminar de manera casi automática. Cuando llegaron al pie de la colina, cerca de la casa grande pudo ver que ya les esperaban Quiron, en su silla de ruedas, Will de Apolo y Clarisse de Ares, aunque a juzgar por sus expresiones no estaba seguro de que pensaban en ese momento.
-¿Que es lo que tanto miran?-Inquirió Percy igual de extrañado. Ninguno entendía del todo, así que pensaron que posiblemente era a causa del druida. Y efectivamente, cuando se giraron a ver sus bocas también se quedaron abiertas.
-...-Era obvio que la barrera del campamento no pensaba dejarlo pasar. Así que, en esencia, era la lucha de un necio contra otro. Podía verse perfectamente como la barrera, decidida a no dejarle pasar, se solidificaba a su alrededor, y en como Steit la empujada dándole el aspecto de estar estirando una burbuja hacia adentro. Además, aunque era obvio que no paraba de preguntar que estaba ocurriendo ni siquiera su vos parecía tener permiso para pasar. Todos habían regresado tan apresurados que ni siquiera habían pensado en el detalle de si el druida podría entrar o no al campamento. Y tuvieron que reaccionar rápido cuando Clarisse, empuñando su lanza, se lanzo para acabar con el invasor al tiempo que la alarma se disparaba por todo el campamento.
-¡Espera! ¡Espera!-Percy fue el primero que se interpuso en su camino, aunque en realidad Clarisse solo lo derribo con su lanza por las piernas y lo salto. No fue sino hasta que Annabeth se coloco delante del druida que la hija de Ares freno.
-No es un enemigo-Fue lo primero que dijo al mismo tiempo que el druida daba un pequeño resbalón con unas hojas secas y terminaba por ser lanzado por la barrera como una resortera fuera de la colina de la Atenea Partéenos.
-¿Que fue eso?-Inquirió Will dándoles alcance también.
-Nosotros les explicamos-Ofreció Piper colocando su mano en el hombro de Nico.
-Sí, yo iré a buscar a mi mascota-Fue todo lo que dijo antes de fundirse en las sombras. Cuando se apareció a mitad del bosque y encontró al druida sobre las ramas de un árbol quejándose acerca de un feo chichón en su frente.
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-Mmmm, puedo sentirlo.
-Por favor, no pongas esa cara de orgasmo cuando estés conmigo. Este es un lugar elegante-El ambiente en el restaurante era tranquilo, los meseros y los comensales sin embargo parecían estar inconscientes. Algunos en el suelo, otros con su cara sobre la comida. Solo dos comensales seguían conscientes, uno disfrutaba de una sencilla ensalada mientras que el otro tenía en sus manos una copa, cuyo contenido era demasiado espeso como para ser vino tinto.
-No puedo evitarlo-Respondió el hombre de la copa-La confusión, el miedo... Es como abrir la tapa de una hoya que apeas comienza a hervir, el aroma es delicioso.
-Como digas-Respondió el hombre de la ensalada-Por otro lado, ¿sabes cuánto tiempo más nos hará esperar nuestro-Su pregunta se vio interrumpida por un fuerte viento arrastrando arena roja desde la nada. Poco a poco cada grano fue juntándose, solidificándose hasta dar la forma de un hombre adulto, joven y calvo vestido con una gabardina café y guantes de cuero.
-Perdón por el retraso-Dijo el recién llegado quitándose sus guantes. Su tono era meloso y hasta juguetón-Pero siempre me vuelvo un lio con los cambios de horarios, esto de los meridianos no es de mis temas favoritos.
-En ese caso, seamos directos-El hombre de la ensalada dejo sus cubiertos de lado-Señor Set.
-Muy bien-Concordó el dios egipcio tomando asiento-Entonces, déjenme ver si comprendo. Todo lo que desean de mi es, ¿...?
-Una pequeña, ventaja de campo-Respondió el hombre del vino-Sabemos que tiene "experiencia" con los desiertos.
Continuara...
Thomas: Mmmm, se siente bien poder escribir algo solo por gusto. Ya antes de que los cabezas duras vengan a entrometerse, en lugar mi habitual parafernalia de cuestiones para aumentar la intriga hare un pequeño agradecimiento público para todas aquellas personas que se toman el tiempo de leerme y dejarme sus reviews. En serio chicos son un gran apoyo y de repente olvide responderle alguno tengan un poco de paciencia:
-lavida134: EY! Mira espero que te haya gustado ver a Nico actuando aun más chulo hehehe Y pues haces muy buenas preguntas pero si te respondo todo sería muy aburrido n_n
-Rebe Marauder: ey chico (a) gracias eres un nuevo lector si no me equivoco! Espero que no te decepcione que Jason ya no esté celoso pero te aseguro que apenas empieza heehe
-Magii: Bueno directamente no puedo responder a tus reviews pero: AQUI ESTA LA CONTINUACION! Hahahaha y no te preocupes regresare a actualizar con regularidad pero no olvides dejar tu review.
-Katze Nakamura: ey no te preocupes, dejaste un review muy divertido la verdad y me alegra que me sigas capitulo a capitulo.
-Degel7Deshielo: amo tu nombre hehehe Degel es mi favorito de todos los caballeros. Me alegra que te guste y espero seguir contando con tu apoyo.
-TaePyo shipper: me alegra que te guste y espero seguir siendo bueno.
Thomas: bien esos seria todo por hoy hehehe disculpen si olvide mencionar a alguno pero no se preocupen que no les he olvidado.
