*Un cuarto oscuro. Silencio. Mucho silencio*
Thomas: ¿Oigan, alguno ha visto al perro?
Christ: La última vez que lo vi estaba en un rincón lloriqueando por los reviews...
Thomas: ¿No creerán que él...? Ya saben *Simula cortarse las muñecas con los dedos*
Ezequiel: ¿Alguien más escucha eso... Música?
*Las luces se encienden y una orquesta sinfónica comienza a interpretar el tema de entrada de FOX. Los reflectores también se encienden y apuntan al gran telón de terciopelo rojo el cual comienza a elevarse lentamente con los aplausos de cientos y cientos de personas*
Christ: Oh mierda...
*Los reflectores apuntan a una única persona de pie en el escenario. Un joven apuesto y lleno de talento-
Christ: lo bueno es que ya le volvió el autoestima.
Ezequiel: *Rifle en mano y apuntando al escenario* Pues que la disfrute mientras le dur- *Un dardo le da en el cuello y cae K.O.*
Perro: ¡DAMAS Y CABALLEROS! *Horrible ruido de distorsión* Uh perdón por eso... *Le da unos golpecitos al micrófono* Mucho mejor... ¡BIENVENIDOS! ¡A lo que será un hermoso y emotivo regreso!
Thomas: ¿De dónde demonios saca tanto drama?
Christ: es creativo... *Pincha a Ezequiel quien se cae de su ha ciento* Y creo que compro drogas nuevas.
Lexi: ¡Shhh! No me dejan oír.
Thomas: Tú deja de alentarlo, ¿que no sabes lo que provocas?
Christ: *Apunta al escenario* ¿Que eso no son...?
*Miran al escenario. Y a espaldas del perro hay unas sillas con los personajes amordazados y maniatados*
Thomas: ¡Eso es lo que provocas!
Perro: *Mientras ellos discutían siguió con su presentación* Y ahora continuaremos con mi muy merecido tributo a mi mismo...
Lexi: Iugh... Ok esto se pondrá largo, ¿por qué mejor no pasan a leer primero?
Capitulo 13:
"El Dios del Desierto-¿Lluvia de Lagrimas?"
-... cierren los ojos, esto no va a ser agradable.
¿En qué forma podría expresarse aquella sensación? Porque definitivamente "poco agradable" se le quedaba corto. De haberse encontrado en un estado mejor Nico podría haber encontrado una descripción bastante más acertada. Pero la verdad era que lo único que podía hacer en ese momento era intentar mantener su estomago adentro y no vomitarlo. Apenas levanto la mirada de entre sus rodillas pudo ver que al menos estaba teniendo una mejor reacción que la chica de cabello castaño con destellos purpuras, quien se encontraba a cuatro patas vomitando en un rincón. Annabeth estaba sentada al estilo indio ye intentaba mantenerse erguida, pero le costaba trabajo no ladearse un poco mientras respiraba profundamente; por otro lado Percy y el otro chico de color se encontraban tirados bocarriba incapaces de enfocar la mirada. De ser una caricatura ambos tendrían un par de espirales en el lugar de sus ojos.
-¿Estás bien?-A un lado de Nico se encontraba su perro, en cuclillas y observándole preocupado-Perdón, corrí mas de lo que pensé.
-¿Donde... estamos?-Annabeth parecía ser la única que podía hablar. Seguramente gracias a sus ejercicios de respiración. Y aunque le costaba enfocar la mirada podía ver que estaban en alguna clase de almacén o sótano, estaba oscuro y solo un par de lámparas les iluminaban.
-En alguna clase de casa-Respondió el druida.
-Pensé que, nos sacarías de la isla... ¡UGh...!-La otra chica alcanzo a decir un par de cosas antes de regresar a vomitar-Ugh...
-Esperen un...-Annabeth y Nico apenas pudieron escuchar un golpe sordo. Un par de minutos después un particular aroma inundo la estancia-Aspiren esto.
Steit dejo una pequeña rama quemándose a modo de incienso a mitad de la estancia. La rubia y el hijo de Hades estaban evidentemente mejor, pero el druida tuvo que tomar un par de hojas más y ayudar a los chicos. Primero ayudo a Percy a erguirse y luego al chico haciendo que se apoyaran el uno al otro por la espalda, entonces comenzó a pasar las hojas quemándose debajo de sus narices y haciéndoles aspirar directamente el humo.
-¿Menta?-Inquirió la otra chica, indudablemente mejor y acercándose un poco más a Annabeth quien estaba examinando la rama ya consumida.
-No, es mugwort-Respondió al tiempo que daba unas no tan sutiles palmadas en la cara a los chicos-No sé como se dice en su idioma. Venga arriba. ¡Despierten!
-¡Eh!-Semejante grito fue más que suficiente para despertar a ambos y con las nauseas y el vértigo completamente superados fue momento de dar algunas explicaciones-¿Que paso?
Steit dijo que su intención todo el tiempo fue sacarlos de la isla y llevarles a un lugar seguro. Pero por alguna razón le fue imposible, aunque intento moverse en línea recta todo el tiempo siempre terminaba llegando al mismo punto y por eso había decidido refugiarse en un lugar lo bastante alejado de la superficie, un tercer nivel de sótano.
-Era la arena-Finalmente Nico pudo hacer audible la conclusión a la que había llegado antes.
-Brillante deducción Sherlock-Acoto la chica de cabello bicolor.
-¡Sadie!-Le riño el otro chico. Y de inmediato ambos se convirtieron en blanco de los ojos cafés del hijo de Hades y de inmediato druida quien se coloco detrás de ellos y les sujeto por la nuca-¡...!
-¿Quiénes son?-Inquirió Nico igualmente sorprendido por la reacción de Steit pero sin perder sus prioridades. Aunque su pregunta iba dirigida, no a los extraño, sino a sus compañeros.
-Son amigos-Dijo Percy-Steit suéltalos...-Aunque el druida no hizo caso sino hasta que recibió un asentimiento por parte de su amo-Nico te presento a Carter y a Sadie Kane.
-Un gusto...-Respondió el chico de color. Aunque por alguna razón aun podía sentir los ojos bicolores del otro sujeto clavados en él.
-¿Son del campamento Júpiter?-Inquirió Nico suspicaz. Jamás había visto o escuchado de esos dos en el campamento mestizo. Pero la respuesta vino delo lugar menos esperado:
-Son egipcios-Ahora era Steit el blanco de las miradas-Su olor...-Explico-Huelen a arena negra y caña. Es igual a cuando estuve en el Nilo. Aunque apenas se percibe.
-¿Quien es el señor personalidad?-Inquirió Sadie frotándose el cuello y mirando ceñuda al druida, quien le respondía con una igual.
-Luego te explico-Pero Annabeth no estaba como para tratar de limar asperezas-¿Nico puedes sacarlos de aquí?
-Sí, creo que si...-Respondió, al menos en ese lugar las sombras parecían dispuestas a responderle.
-Espera un momento-Intervino de repente Carter-No podemos irnos.
-Pensaba que Manhattan no era territorio para ustedes-Dijo Percy-La última vez dijeron que ni siquiera tenían permitido venir.
-Es una emergencia-Respondió Carter-Nuestro tío Amos desapareció, la casa fue atacada y casi de inmediato comenzó todo esto. Teníamos que venir a investigar. Suponía que podríamos encontrarte aquí...-Agrego-¿Saben algo?
-No más que ustedes...-Respondió Annabeth cruzada de brazos y aun más preocupada que antes-Tengo que ver todo desde un lugar más alto, aquí no-
-No hay tiempo para esto. ¡Steit!-
Antes de que ningún otro dijera algo más el druida los reunió a todos alrededor de Nico al tiempo que este clavaba su daga en el concreto del suelo. Al instante las sombras comenzaron a reunirse en el suelo y a elevarse al igual que un manto que termino por envolverles y hacerles desaparecer. Segundos después, a una cuadra de la costa opuesta del rio este y varias decenas de metros por encima del suelo en la azotea de un pequeño edificio de apartamentos las sombras de todo el lugar se arremolinaban para formar una burbuja y estallar revelando al particular grupo de jóvenes. Pero mientras Percy y Carter protestaban acerca de lo ordinario que fue Steit al empujarlos, Nico saltaba sobre el muro de seguridad para poder observar la ciudad.
-Oigan...-Al igual que el azabache las chicas también se acercaron al borde y observaban pasmadas el panorama. Como habían llegado directamente al subterráneo ninguno había podido apreciar correctamente la magnitud del fenómeno -Cierren la boca.
-Wouh-Incluso Percy se quedaba sin palabras al ver el gigantesco remolino de arena y viento que giraba y arreciaba toda la ciudad, apenas algunos edificios sobresalían entre la tormenta. El extraño evento parecía tener su epicentro justo en el medio de la isla. Pero lo más perturbador de todo era el pronunciado tono rojizo de la arena que se acumulaba en las costas y a su vez era arrastrada por el fuerte viento-Es enorme.
-Y mira eso...-Sadie levanto su dedo a lo que parecía ser la punta del remolino de arena donde varios relámpagos parecían estar rodeando el ciclón como si fuera alguna clase de efecto estático a gran escala-Por Isis, ¿qué está ocurriendo?
-¡Abajo!-Gracias a la distancia todos pudieron reaccionar a tiempo y cubrirse, pegándose al muro de seguridad mientras una corriente de arena se lanzaba contra ellos. El ruido era tan ensordecedor que todos estuvieron aturdidos por un segundo. Cuando todos abrieron los ojos, los cuales habían cerrado por reflejo, pudieron ver a Steit frente a ellos, inclinado hacia adelante con sus brazos abiertos y las manos abiertas hacia adelante. Una postura que les defendía y a la vez le preparaba para atacar al hombre de pie frente a él:
-Valla valla...-Era alto, con la piel morena y vestía una gabardina de viaje color café bajo la cual lograban apreciarse unos elegantes mocasines de cuero, pero lo más llamativo de su persona eran la calva y el rímel rojo que llevaba en los ojos-Me pareció ver a un par de mirones cerca pero quien iba a decir que era la pequeña Sadie Kane, que gusto verte querida.
-Set...-Escupieron ambos hermanos al tiempo.
-Y hay algunos rostros nuevos-Dijo el dios egipcio mientras pasaba su mirada sobre los griegos. Y a pesar del tono afable y la mirada juguetona que les dirigía el extraño hombre Percy, Annabeth y Nico desenfundaron sus armas y se pusieron en posición. Pero antes de que el dios hiciera alguna clase de movimiento sospechoso solo se fijo al último en el hombre que se interponía entre él y los demás-Mmm...-Dijo mientras le observaba más detalladamente y se llevaba la mano a la barbilla-Tú, te me haces familiar. ¿Nos conocemos, joven?
-"¿Qué?"
-Fue hace un tiempo-Sorprendentemente a la respuesta del druida, aun en posición, el dios chasqueo los dedos y puso una falsa expresión de alegría:
-¡Claro! El pequeño chacal que siempre estaba con Honzu-Dijo-Si que has crecido...
-¿Que está haciendo Set?-Pero, a diferencia del dios el druida no estaba interesado en aquel improvisado reencuentro-Ni siquiera usted es tan inconsciente como para atacar solo a un panteón divino.
-Auch...-El dios calvo fingió verse herido. Pero entonces reparo en los otros cinco muchachos dispuestos a luchar y entonces-Tienes razón, de todas formas ya he terminado mi trabajo aquí.
Con un solo gesto de su mano el viento comenzó a aminorar y la arena a caer. La que una vez fue llamada Gran Manzana ahora se encontraba cubierta de arenas rojas. Era la viva representación de un paisaje pos apocalíptico en el que solo los edificios lograban sobresalir de entre las dunas hacia el sol. Resultaba difícil para Percy el solo mirar y no pudo evitar cerrar sus ojos con fuerza mientras un par de lágrimas escapaban por sus mejillas. Annabeth estaba a punto de poner su mano en el hombro de su novio pero antes de eso el ojiverde se giro, levanto su espada y con un grito desesperado se abalanzo sobre el dios:
-¡...!-Durante una fracción de segundo todos se paralizaron mientras veían al hijo de Poseidón caer inconsciente antes de dar un paso más-Que malo eres...-Comento Set con esa molesta sonrisa suya mientras veía a Steit mantener aun en alto la mano con la que había golpeado al ojiverde en la nuca.
-Lárguese...-Ordeno amenazante el druida. Y Nico estaba seguro de que agrego algo más que no alcanzo a escuchar pero que sin duda deformo el gesto del dios egipcio en una mueca mas agria y enojada.
-Jmm, maldito perro ten cuidado con lo que dices...-Con esta última advertencia el dios comenzó a desvanecerse hasta desaparecer cual espejismo.
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Había pasado cerca de una hora desde que la tormenta de arena había cesado y las autoridades de inmediato se habían puesto en marcha para las misiones de rescate y estudio de la situación. Las personas sepultadas en el subterráneo aun debían esperar que les sacaran de alguna forma puesto que las excavadoras eran prácticamente inútiles a la hora de remover la arena por lo que el proceso era lento; las personas que no habían logrado refugiarse o cuyos asilos habían sido invadidos por la masa de arena eran sacadas lo mas rápidamente y transportadas por aire para recibir atención médica lo antes posible. Aunque la mayoría...
-Todas estas almas...-La figura de un hombre alto y apuesto con alas tan negras como la noche se elevaba en lo alto del puente de Brooklyn en una de las vigas de sujeción desde donde revisaba la tablet en sus manos. Su expresión, aunque serena, denotaba un claro disgusto.
-No estaban en la lista de muerte-A su lado las sombras se materializaron y dieron lugar al hijo de Hades-¿Que ha dicho mi padre?
-Me envió en cuanto todo comenzó-Thanatos, el dios y la representación de la muerte misma, hizo un leve movimiento con la cabeza en señal de respeto o tal vez de cortesía para con el hijo de su rey-Las furias están transportando las almas, ordeno que investigara personalmente. ¿Alguna información de interés?
-Afff...-Thanatos era una de las pocas deidades a las cuales Nico tenía en buena estima. Aun cuando una simple mirada del dios bastaba para saber todo lo que estuviera pasando por su cabeza, este siempre prefería preguntar cortésmente; según sus propias palabras un hábito arraigado por costumbre de charlar con las almas de los muertos mientras les transportaba-No tengo idea por dónde empezar.
Tras el encuentro con el dios el grupo se dividió para apresurarse en cumplir varias tareas: Annabeth y Sadie Kane se fueron directo al Empire State en busca de alguna señal de los dioses, aunque era un riesgo para la portadora de Isis dejo muy claro que podría ser de ayuda y que no pensaba ir con nadie más. Percy, con el permiso de sus amigos, fue directo al edificio donde se habían mudado su madre y Paul prometiendo unirse a Carter en cuanto se cerciorara que su familia estaba bien pero el restante de los Kane pensó que sería mas rápido ir con el ojiverde y ayudarle con sus hechizos de localización. Esto dejaba a Nico y a Steit para reunirse con el equipo de Clarisse:
-Aguanten un poco más...-Decía el druida mientras corría y se movía entre los edificios. Steit fue quien les encontró, sepultados en una duna pero protegidos de la arena gracias a una especie de sabana mágica con la que Lou Ellen les había cubierto. Sin embargo necesitaban atención médica urgente lo antes posible por lo que el hijo de Hades le ordeno a su perro guardián llevarles de regreso al campamento. Así que mientras Nico discutía con el dios el druida se abría paso a través de la barrera, atravesaba los campos y entraba de golpe a la enfermería-¡Ayuda!
-¡UOH!-Pero Will, mientras leía su comic, jamás espero que una extraña criatura alada entrara a su enfermería. Estaba a punto de sonar la alarma cuando se fijo como está poco se iba encogiendo y dejaba a tres de sus compañeros sobre las camillas. No tuvo que pensarlo dos veces para ir directo a ellos al tiempo que Steit les arrancaba las corazas y la ropa-¿Que paso?
-Los encontré así-Respondió el druida tomando un pedazo de la camisa de camuflaje de Clarisse. Entonces se dio la vuelta y tan rápido como llego volvió a salir. Y aun cuando el hijo de Apolo tenía un montón de preguntas su prioridad era salvar a sus compañeros.
-¡Mamá!-De regreso en Nueva York. Carter y Percy se encontraban cavando desesperadamente en la arena ardiente. Para horror del primero el edificio de sus padres se encontraba parcialmente sepultado y cuando el moreno confirmo que efectivamente había varias personas atrapadas adentro no se lo pensó dos veces para comenzar a cavar-¡Mamá aguanta!
-...-Aun cuando Carter dudaba que alguien pudiera seguir vivo adentro ponía el mismo empeño en cavar. De haber tenido él la oportunidad de salvar a su madre tampoco se daría por vencido. Pero luchar con la arena era duro, cansado e infructuoso. Estaba comenzando a considerar usar su avatar de batalla para intentar llegar mas rápido pero entonces un ruido sordo estallo en sus espaldas.
-¡Percy!-A pesar de los llamados del druida el hijo de Poseidón no le hacía caso. Estaba cegado por sus emociones. Enojado por el golpe de antes y desesperado por el miedo de no poder rescatar a su familia. Sus lágrimas se mesclaban con su sudor y caían en la arena mezclándose y formando pequeños grumos de lodo.
-Si tan solo tuviera... Solo un poco de agua...-Golpeo la arena con ambos puños y la frente. Enojado. Derrotado-Podría salvarlos... Solo, solo un poco... padre...
-Solo tenias que pedirlo-Por un instante pensó que Poseidón estaba allí. De pie junto a él. Pero en cuanto levanto la mirada solo vio a Steit quien le devolvía la mirada. Su sonrisa tenue acompañaba unos tristes y profundos ojos tan opacos como las nubes de tormenta pero de un opaco tono azulado. Steit coloco su mano en el hombro del hijo de Poseidón y junto sus frentes en un gesto fraternal e intimo. Junto a ellos Carter Kane observaba atónito como las nubes del cielo comenzaban a arremolinarse de forma brusca y violenta, un viento violento azoto la tierra desde todas las direcciones acompañado por un sinfín de rayos y truenos que iluminaron la arena.
A varias calles mas allá Annabeth y Sadie se apresuraban a subir al techo de un edificio para no verse arrastradas por los ríos de lodo productos de la torrencial tormenta que había comenzado a caer con ímpetu atronador. Las gotas de lluvia caían con fuerza y casi a presión pero lo más increíble era como esta comenzaba a arrastrar a la arena por las calles hacia las costas. Todos los presentes en la isla, humanos, mestizos, rescatistas e incluso todo aquel que estuviera viendo el noticiero en ese momento podían presenciar lo que más tarde comenzarían a llamar "milagro".
-Percy...-Nico, aun de pie junto a Thanatos, observaba desde lo alto del puente de Brooklyn como la lluvia y el viento parecían verse limitados únicamente a la isla por alguna especie de barrera invisible. Pero aun a esa distancia era fácil apreciar como las grandes dunas que antes parecían inamovibles ahora comenzaban a derretirse y verse desplazadas para liberar a la ciudad de su indeseada presencia. En ese momento, cuando la mayor parte de la arena había desaparecido, Nico no pudo evitar llevarse una mano al rostro y cubrirse los ojos mientras una gran sonrisa se dibujaba en su rostro-Ese estúpido. Es increíble.
Continuara...
*17 horas después de una innecesariamente larga presentación que incluía tributo, musical, teatro, orquesta sinfónica y un elenco invitado cautivo*
Perro: ¡Gracias! ¡Han sido un público maravilloso!
Thomas: *Dormido con los brazos cruzados y su cabeza hacia adelante*
Ezequiel: *Dormido y tirado a un lado de su silla a causa del dardo*
Christ: *Dormido y roncando sobre su silla y la de Ezequiel*
Lexy: *Dormida con la boca abierta y la cabeza a un lado*
Perro: -_-" *Les arroja una granada y salen volando* Oh chicos por favor, me van a hacer llorar…
Ezequiel: Bas… tardo…
Perro: *Les dispara un dardo tranquilizante a cada uno*
Christ: *Lo esquiva* ¡Ja! *Lo golpean en la cabeza y cae inconsciente como todos los demás*
Perro: *Bate en mano* Bueno ya arreglare cuentas conmigo mismo más tarde, mientras tanto voy con ustedes. ¡GRACIAS!
Chicos en serio, tal vez no fueron tanto como quería pero definitivamente lograron levantarle la moral hehehe por eso he decidido continuar actualizando confiando en que tendré su apoyo de reviews hasta el final! Me muero por leer que es lo que-
Christ: *Se mueve*
Perro: ¡AH! *Lo golpe con el bate*
