¡ES PRIMERO DEL MES!

¡Y A TODOS MIS AMADOS ACOLITOS DEL MAL Y EL YAOI LES DOY LA BIENVENIDA AL NUEVO CAPITULO DE ESTA HISTORIA!

Dioses, sé que toda la fanfarria puede ser algo ominosa pero no tienen idea de las ganas que tenía por actualizar. En serio, estoy pasando por un peculiar trecho de inspiración asi que tal vez por eso los capítulos me salieron más rápido que lo usual. Fue una tortura tener que esperar hasta ahora para poder subirlos T_T

Bueno, antes de pasar al capi (sé que todos se mueren por leer y dejar sus reviews) en caso de que se perdieran mi aviso en el DOC anterior, a partir de este momento decidí mover las fechas de actualización al 1 de cada mes (mas dos o tres días en caso de que caiga fin de semana ;) Siendo claros en eso nos les quitare más tiempo, espero que disfruten el capítulo nuevo y no olviden dejar su review al final.

Los Reviews son parte esencial de la dieta de un buen escritor. Si no tengo comida no como, si no como me muerto, y si me muero el fic queda inconcluso XD (y no, esto no cuenta como chantaje)

Capitulo 17:

"La Piel del Lagarto"

La prohibición de comer algo o tocar un objeto, de hacer o decir algo determinado; impuesta por ciertos respetos o prejuicios de carácter social o psicológico. Aquello sobre lo que recae una de esas prohibiciones: eso es el tabú.

Como la historia de los cazadores cheroke. Aquella en la que, bajo la piel de uno de los cazadores habitaba el espíritu de una serpiente y cuyo tabú era la carne de ardilla. Al romperlo ese cazador se había transformado en una enorme pitón. Piper había escuchado esa historia de su abuelo Tom cuando era muy pequeña, tal vez a los cinco años o a los ocho. Solo estaba segura que fue la noche de un caluroso verano estando afuera en el porche de su cabaña. Era una historia que le había contado a Jason una vez, a bordo de su camarote en el Argo II. Dese entonces no había regresado a pensar en ella, hasta la noche anterior cuando hablo con Steit.

-Eso es solo la mitad del asunto. Lo difícil es que después de conocer tus reglas: debes romperlas.

Sus palabras en ese momento seguían rebotando en su mente como un eco interminable. Además el brillo escarlata en sus ojos en ese momento le había aterrado. Pero fue de una manera extraña. No fue como si quisiera asustarla a ella, fue mas como si dijera "Huye, esto es peligroso". Luego de eso se había ido corriendo diciendo que debía darse prisa con su baño, algo acerca de Nico dejándolo dormir afuera.

Ahora ella tenía miedo. Recordaba como Nico había luchado durante los juegos de guerra en Nueva Roma, a raíz de eso había pensado que si ellos se hacían más fuertes también entonces podrían hacer frente a esa amenaza que aun no lograban comprender del todo. Pero, ¿cómo? ¿Cómo podrían hacerlo?

¿Romper un tabú? El cazador se había convertido en una serpiente al romper el suyo, ¿en que podrían convertirse ellos? Solo pensarlo le erizaba cada poro de la piel. La noción de que algo desconocido se ocultaba bajo su piel. Que en lo más profundo de su ser, de cada uno de ellos había algo; y tenía la vaga sensación de que podría ser algo oscuro y peligroso.

-Lo piensas demasiado-Fue lo primero que dijo Percy luego de que se los comentara a todos, reunidos en la cabaña tres-Ninguno de nosotros tiene a un Señor Hyde escondido, de seguro Steit solo te asusto sin querer...

-No lo sé-Intervino Annabeth sentada el borde de una litera. Estaba cruzada de brazos y sujetaba su mentón-Ese concepto, el "tabú" me suena casi a una ley natural específica para cada individuo. Quien sabe lo que podría ocurrir si alguien... Hace algo que no debe-Agrego mirando con preocupación a su novio.

Entonces Percy comprendió sus palabras. Sabía lo que ella estaba pensando, y ahora él también: aquel episodio de sus vidas que estaban intentando olvidar. Esa vez, al filo del caos y junto a la desesperación misma. Cuando Percy casi había acabado con la diosa Aclis al controlar el veneno que ella misma había convocado.

Podía recordarlo todo con tanta claridad que le asusto. Su concentración, en ese momento, tan intensa al intentar controlar el veneno hizo que por un instante algo en su interior se quebrara como una esfera de cristal, liberando un fuego intenso que se extendió por todo su ser. Provocando que la ira ardiera en todo su ser cada vez con más y más intensidad mientras arrojaba el veneno sobre Aclis. Luego como había comenzado a ahogarla con sus propias lágrimas y fluidos en su garganta:

-Para...-Incluso la voz de Annabeth en ese momento, sonaba tan real.

Él no quería parar. Quería ahogar a la diosa. Quería presenciar cómo se ahogaba en su propio veneno. Quería ver cuánto sufrimiento podía aguantar la diosa del sufrimiento. Solo las lágrimas de angustia y la suplica de Annabeth porque se detuviera habían logrado frenar su ira.

-Hay cosas que no se deben controlar-De no ser porque todos voltearon hacia la rubia, Percy habría pensado que sus palabras volvían a ser producto de sus recuerdos tormentosos.

-No creo que sea tan simple-Acoto Piper-Creo, creo que aun hay algo que no sabemos.

Claro que no tenía pruebas. Ni tampoco podía explicar su razonamiento, el cual era más una corazonada que un pensamiento real. Pero había aprendido a confiar en su corazón, y de igual forma sus amigos en ella.

-Bueno, entonces solo hay una cosa que podemos hacer-Salto Percy poniéndose de pie y dando una palmada-¡Vamos a espiar a Nico!

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Por supuesto que de haberle escuchado el hijo de Hades ya habría estampado la huella de su zapato en el trasero o la cara de su primo, lo que estuviera más cerca. Pero en ese momento Nico Di Angelo se encontraba muy ocupado intentando mantenerse erguido. Estaba de pie a mitad de lo más profundo de un bosque en algún lugar del norte; bien podría haber sido Alaska o Rusia y no le habría importado menos. Estaba más concentrado en maldecir al estúpido de su perro.

-No no no, tienes que concentrarte más...-La vos de Steit se hizo escuchar por todo el lugar, oculto tras los gruesos troncos de los arboles. De repente una sombra baja salió disparada de entre los mismos, Nico apenas pudo verla antes de terminar arrojado contra un álamo a varios metros de distancia. El impacto provoco que algo de nieve callera sobre él al tiempo que la sombra volviera a desaparecer.

-¡Me estoy congelando!-Espeto furioso. Después de todo apenas hubieron llegado el druida le había quitado toda su ropa, zapatos y calzoncillos incluidos dejando solo viejo pantalón de jean negro. Ya ni siquiera sentía sus pies, estaban azules y entumecidos sobre la nieve que cubría todo el suelo. Ni siquiera los rayos de sol que se filtraban por el follaje resultaban de ayuda.

-...-Una vez más solo silencio por respuesta.

-Al menos dame mi espada-Un instante después estaba colgando de cabeza de una rama alta-¡EH!

-No siempre tendrás tu arma-Steit estaba de píe de bajo suyo, a la altura exacta para que sus rostros quedaran cara a cara. Elevo su mano derecha y entonces acuno la mejilla del azabache en su palma atrayéndole levemente hacía si en un gesto que le calentó las orejas al azabache-Tienes que aprender a sobrevivir por tu cuenta.

Entonces empujo a Nico de regreso provocando que callera de bruces en la nieve.

-¡Hijo de-Sus juramento quedo interrumpido cuando una rama cayó frente a él.

-Si tanto quieres un arma, intenta usar eso-Dijo la vos de Steit, una vez más perdida entre el viento.

-Un palo, valla que amable...-A pesar del sarcasmo en su vos, aquella rama se sentía particularmente rígida y firme. No le costó mucho discernir que el druida la había extraído con su poder. Una sonrisa cínica se dibujo en sus labios. Steit podía intentar ser todo lo duro que quisiera con él entrenándolo, pero aun entonces no podía evitar ceder ante sus deseos por muy caprichosos que pudieran ser-Muy bien, ven aquí estúpido pulgoso. Si logro darte una sola vez: vas a dormir afuera esta noche.

Sabía que con ese reto solo estaba haciendo más difícil el entrenamiento. Pero, por mucho que le agradara sentirse protegido y querido por Steit, necesitaba empujarse a sí mismo al límite. Después de todo, ya podía pararse frente a aquel muro de piedra que tenia labrado su más sagrada ley; en ese lugar podía extraer todo el poder que quisiera como un hijo del inframundo. Poder suficiente para afrontar todo un ejército por sí mismo. Para viajar desde un polo al otro sin apenas cansarse. Poder que, en lugar hacerle doblegarse a la oscuridad, le permitía imponerse a las sombras.

Ahora, necesitaba hacerse lo bastante resistente como para lograr romper esa presa, para liberar aquella marea de destrucción y poder, sin perderse a sí mismo.

Para el atardecer Nico se encontraba todo magullado caminando detrás del druida.

-Estúpido perro...-Murmuro para sí con un lado de la cara hinchado, varios rasguños en los brazos y el cabello lleno de escarcha y hojas. Al menos le había regresado su chaqueta.

-No pienso dormir afuera-Espeto Steit. Entonces Nico, como muchas veces antes, que iba caminando un par de pasos atrás se fijo en la gran piel de reptil que Steit usaba siempre a modo de capa. Ya antes había podido verla de cerca. Las escamas externas eran duras y estaban intercaladas en dos tipos: en el primero eran más grandes, con forma pentagonal alargada sobre dos extremos y los tres más largos con pequeños picos como los de cocodrilo sobre ellas, y las segundas eran triangulares más pequeñas, planas, y brillantes que llenaban los espacios a lado y lado de las mas otras. Eran duras y Nico no podía encontrar un solo espacio vacío entre todas ellas. Esa cosa bien podría recibir un cañonazo y seguramente no se le caería ni una pieza. Lucia tan firme y resistente. Aunque por su lado opuesto casi parecía un forro como el de su chaqueta de aviador. Solo que en lugar de costuras en formas romboides, tenía una serie de fibras paralelas horizontales que ondulaban de extremo a extremo. Daban la impresión de ser las secciones de ligamentos que solían mantener la piel adherida a su antiguo dueño.

Todos sabían que aquella era la única posesión material de Steit. E intuían que debía ser muy importante para él, si había cargado con ella todos esos años. No era reacio a que los demás la tocaran, incluso solía dejarla sobre su cama en las mañanas cuando hacía calor. Sin embargo, de alguna forma, todos parecían haber llegado a un acuerdo silencioso acerca de no preguntar al respecto. Después de todo, de entre todos los secretos que ocultaba el druida, el hecho de tener de un pasado trágico era tácito.

-Oye-

-¿Quieres darte un baño antes de regresar?-Había estado a punto de preguntar cuando Steit le interrumpió. Se había girado hacia él y le miraba con esa imperturbable sonrisa juguetona que solía dedicarle. Nico por, otra parte:

-No voy a nadar en hielo-Expreso con acides. Aunque el tono perdía fuerza con ese enorme bulto en su mejilla.

-Pensaba en un baño caliente-Expreso Steit con una genuina expresión inocente-Ven, podrás olerlo pronto...

-¿Eh?-Él solo quería regresar al campamento y sumergirse en sus sabanas un buen par de horas, luego de comer claro. Pero tras caminar por otros diez minutos pudo percibir a que se refería su perro guardián: un leve olor azufrado que fue haciéndose cada vez más intenso. Hasta que llegaron a un terreno rocoso donde flotaba un muy cálido vapor-Waoh, un baño romano natural. Perfecto.

Dos minutos después el hijo de Hades estaba apoyando contra una gran roca, con el agua hasta el pecho y disfrutando de la agradable agua caliente aliviar todos sus golpes. Su ropa descansaba a un lado sobre las piedras, doblada y junto a la piel de Steit, quien estaba nadando frente a él.

-Sabes, esto me recuerda a cuando eras niño...-Comento de repente-Siempre nos bañábamos juntos. Aunque esto es más grande que la vieja tina.

-¿Q-que te dije sobre decir cosas como esa?-Le recordó Nico, con toda la cara colorada. No le molestaba nadar desnudo junto al druida, pero imaginarse que él lo había bañado desde bebé lo apenaba demasiado.

-Es que te ves tan lindo de ese color-Fue la respuesta de Steit nadando hacia él-¿Como están tus golpes?-Pregunto estando muy cerca y mirándole preocupado.

-N-nada que no se pase con una noche de sueño-Nico odiaba la cercanía que había entre ellos. Lo abochornaba demasiado, especialmente porque ese estúpido perro tenía muy buena figura. Tal vez fue eso por lo que no considero lo que diría a continuación-¿Por que llevas siempre esa piel?

Casi al instante de terminar de pronunciarlas sintió un escalofrió. No solo por su enorme impertinencia. Sino por aquel destello que brillo en los ojos de Steit. No podría definir qué fue lo que sintió, ni lo que vio. Pero fue la primera vez que sintió miedo de él.

-Perdona, no quise asustarte-Y como siempre, el druida tenía una facilidad innata para adivinar lo que sentía. Por eso extendió su mano, tibia por el agua caliente y acuno la mejilla lastimada del azabache-Solo, lo preguntaste de repente. Eso me trae recuerdos muy dolorosos-Agrego con una tenue sonrisa que inspiraba un profundo sentimiento de lastima en él.

-No tienes que responder-Intento redimirse-Lo ciento...

-Nico...-Esta vez, Steit cerró aun más el espacio entre ellos aferrándolo con un fuerte abrazo que termino de volar las luces del pobre hijo de Hades. Estaba tan mareado que no podría decidir si era por el calor del agua o por la vergüenza-¿Cuando lo vas a entender?-Y sentir el aliento del otro en su oreja no ayudaba en absoluto-Tú eres el ser más importante de mi mundo. No me importa lo que hagas...-Dijo separándose, por fin, pero manteniendo las manos en sus hombros-Eso no cambiara. No tienes que decir que lo sientes por mí.

-Y-ya, e-está bien...-Aun estaba intentando recuperarse del shock y el bochorno.

-Bueno, supongo que es buen momento para decirte todo-Expreso el druida nadando de espaldas hacia el otro extremo del pozo-Esa es la piel de mi madre, yo-

De repente una oscura sombra se extendió por todo el bosque, la nieve se tiño de gris y el agua se enfrió de golpe. Nico podía sentirlo. De alguna forma, el inframundo se habría ante él:

-¡Valla valla!-Dijo una conocida y despreciable vos para Nico-¡El inframundo es un caos, y mientras tanto nuestro hermanito se relaja tomando un baño caliente!

Continuara...

Siii, ya se, ya lo se

Odian que los deje en suspenso pero es que es tan… ¡Bonito!

No hay nada más satisfactorio que dejarlos a todos al filo del asiento y con un enorme "Y QUE PASO?" pintado en la cara heheheh

Bueno, poco a poco nos vamos acercando a conocer el pasado de Steit. ¿Por qué carga con la piel de su madre a cuestas? ¿Qué busca Hades al enviar a sus hijas tras el druida? ¿Qué descubrirá Nico sobre su perro guardián? ¿Qué fantasmas del pasado se arrastran bajo la piel del cambiante? ¿Cuál será el tabu al cual temen Annabeth y Piper? ¿Qué ocurrirá realmente al quebrantarlo? ¿Acaso Nico conoce ya la respuesta? ¿O Steit aun se guarda algunos secretos?

Háganme saber todas sus dudas, teorías y comentarios en sus reviews. Si tienen alguna sugerencia o petición con gusto las tendre en cuenta. Recuerden que los reviews son importantes (nuevamente, esto no debe ser interpretado como un chantaje XD)