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Capítulo publicado por primera vez el 6 de Septiembre 2016
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Locura Nº27
Tarjetas
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Misty cerró los ojos y contó hasta tres, antes de resoplar con fastidio y cruzarse de brazos. A falta de motivos para enojarse en ese momento donde su nivel de estrés estaba al máximo, a su querido novio, se le había ocurrido tocar un cable de la impresora y ahora la maquina no quería funcionar, y no solo eso, cuando se dignaba a prender, soltaba miles de impresiones de prueba o puras rayas de todos los colores que indicaban claramente que la máquina, más encima tenía los cabezales sucios.
Volvió a resoplar moviendo un poco de su flequillo con el acto. Observaba como Ash trataba por todos los medios arreglar el error que había cometido, pero no había caso. El entrenador y la computación nunca habían funcionado y seguían sin funcionar.
Tenía ganas de llorar.
Solo faltaban un par de días para su fiesta de compromiso, y si bien ya había tenido que invitar a la gente personalmente, ella quería tener las invitaciones que había estado durante un mes diseñando para aquella recepción.
Todos sus esfuerzos estaban a punto de echarse a perder.
—¡Ya está! —el grito de felicidad de Ash, la sacó de sus pensamientos. Se acercó y efectivamente, la copia que tenía Ash en sus manos era una impresión de sus tarjetas en papel carta normal. Suspiró aliviada y se agachó en su escritorio a buscar el papel Opalina crema que había comprado y lo colocó en la máquina para darle al fin imprimir.
Ansiosos ambos observaron la impresora, esperando por las dichosas tarjetas cuando una luz roja los alarmó. En la pantalla del computador un cartel gigante, anunciaba que los cartuchos de tinta habían quedado vacíos.
Cayó arrodillada en el piso sin poder creer su mala suerte.
—Tú ganas Misty —dijo Ash tan abatido como su novia—, lleva las invitaciones a la papelería. Hagámosla como querías en un inicio.
Misty lo miró con un poco de rabia, porque si ella hubiera hecho eso, las invitaciones hubieran estado entregadas hace una semana.
Volvió a suspirar antes de terminar enterrándole la impresora en la cabeza a su novio y quedarse sin pareja para la fiesta de compromiso.
