Aclaraciones: Tenten POV

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Disfruten la lectura


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Capítulo 2. Segunda luna

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Pasadas unas noches más los "hábiles cazadores" que decían ser los inútiles hombres desistieron de buscar a la terrible bestia. A pesar que todos habían escuchado a Neji relatarles que era una pantera y no un lobo como muchos creían, todavía estaban escépticos. Claro, porque solo los lobos se alimentaban de ovejas, ridículos. La siguiente vez que él estuvo en el lugar que ella trabajaba aunque la sirvienta designada para tal tarea sí estaba, la hicieron llamar pues el invitado había solicitado su presencia. No levantó la mirada y él no le dirigió la palabra, pero nuevamente estaba a la salida esperándola cuando fue hora de irse.

- Te mueves en silencio

- Sí, se... – cierto, no decirle señor – entre menos sientan mi presencia es mejor

- ¿Me contarás como te atravesaste medio continente para llegar a trabajar a Konoha?

- No lo hice en un solo recorrido, ni Konoha fue mi destino particular – aclaró – tuve que dejar la villa cuando... cuando la situación se complicó, los ataques estaban aumentando y eran cada vez más frecuentes. Era muy peligroso estar en el lugar en ese momento – aunque los ataques estaban dirigidos por ellos, la manada estaba determinada a destruir ese caserío que se había asentado justo en la ribera del río lo que les estaba complicando la obtención de recursos. Varios se infiltraron, haciéndose pasar por exiliados de otras aldeas que buscaban un lugar para echar raíces, una vez entre los humanos empezaron a hacer circular historias supersticiosas sobre ser una locación maldita y que los espíritus estaban molestos por perturbar su paz – cuando mis padres fueron... – por poco decía cazados – asesinados, preferí irme. No era seguro estar allí sola

- ¿Cuántos años tenías?

- 16, por mi edad muchos creían que podían sacar ventaja así que empecé a trabajar de sirvienta al servicio de familias adineradas... tengo facilidad con los... – cachorros, siempre le había gustado juguetear con los cachorros de la manada y ayudarlos en sus primeras cacerías, era hábil y sus ataques siempre eran certeros – niños

- Eso no explica completamente cómo llegaste hasta aquí

- No, pero soy la única que habla – en contra de su voluntad levantó la mirada, concentrada en evitar que sus uñas se afilaran – ¿qué hay de usted? ¿De dónde es?

- De Ishi – la tomó suavemente del mentón y ella sintió una corriente eléctrica recorrerla, no podía perderse en esos ojos – realmente es fascinante la forma en que cambian con la luz – ella asintió y con su mano retiró la de él para que la soltara

- También está usted lejos de casa – retomó la conversación

- No tanto como tú, pero sí. Mi misión me ha traído hasta aquí

- ¿Y cuál es la misión de un cazador?

- Nunca he dicho que soy un cazador

- Lo escuché hablar sobre cacería la anterior vez – evadió ¡torpe!

- ¿Espías las conversaciones de tus patrones?

- Mil disculpas señor, no volverá a ocurrir – su risa sonó

- Eres demasiado sumisa para que tu actitud sea natural – ella solo guardó silencio – estabas en la habitación, es obvio que ibas a escuchar lo que hablábamos. Me muevo por el continente siguiendo... una leyenda

- No tiene porqué contarme

- De hecho quiero hacerlo, ¿has escuchado sobre los teriántropos? – negó prefería fingir ignorancia – vulgarmente conocidos como hombres lobo, en otras zonas dicen que son hombre pantera

- Eso es una leyenda de supersticiosos... además dicen que están extintos

- Tengo mis motivos para creer que no lo es, eres la primera persona que conozco que ha estado en un lugar asediado por estos

- No lo entiendo, eran panteras

- Una manada demasiado coordinada, desde lo ocurrido en ese país han sido pocos los avistamientos. Es vital encontrar uno y me gustaría que pudieras contarme todo lo que recuerdes

- Y seguiré siendo la única que habla

- Intercambiaremos historias, yo te contaré mis aventuras por varias aldeas, tal vez hayamos coincidido en alguna otra – lo dudaba, esos ojos eran inolvidables

- Está bien

- Bueno, entonces ¿en dónde estuviste antes de llegar a Konoha?

Ella sonrió, eso no iba a resultar bien, el tiempo que llevaba en esa aldea era toda una novedad respecto a lo que había durado en los otros lugares. Rara vez podía estar más de 6 meses en algún lugar antes de llamar la atención en la zona por la súbita desaparición de animales si no alcanzaba a retirarse lo suficiente, además que la cercanía entre varias aldeas era un problema, así como Neji, otros cazadores solían alertarse, una pantera era un trofeo invaluable. El país del fuego aún era mayormente rural y eso le había jugado a su favor, pero aun así ya querían atraparla y así como había llegado él, en cualquier momento empezarían a aparecer más perseguidores.

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Los días fueron avanzando, no había novedad en su trabajo. Dos veces a la semana se veía con Neji en la tarde para hablar, una vez él mencionó que sus uñas se veían peligrosas teniendo en cuenta que solía estar con una niña, podría lastimarla. Ella negó, y solo se excusó diciendo que se las cortaría tan pronto llegara a su vivienda, aunque obviamente era una mentira pues en la normalidad no lucían así y así las cortara volverían a afilarse.

- Oye ¡Tus ojos! – de nuevo la había tomado del mentón y parecía estar revisándolos desde varios ángulos

- ¿Qué tienen ahora?

- Es la primera vez que los veo oscuros – claro, era luna nueva, el único día que así quisiera no podía transformarse. Era bueno comprobar que los orbes blancos no surtían efecto ese día tampoco – es un cambio bastante notorio para ser solo la luz

Ella solo se encogió de hombros, apartando la mano y continuando su historia de cuando estuvo en Tani, en esa aldea estuvieron a punto de coincidir pero se había ido una noche antes que él llegara, la había buscado, saliendo en varias de las batidas que habían hecho pero él sospechaba que la pantera solo salía en luna llena lo que reforzaba su teoría que tal bestia era una teriántropa. No había mencionado hasta el momento nada respecto a la razón para estar interesado en estos, pero daba la impresión de no ser algo malo, aunque era un humano y nunca podía fiarse completamente de estos.

Faltaba 1 noche para la luna llena, la bestia en su interior estaba particularmente inquieta y ya había tenido un par de percances, uno fue con un objeto que rodó por el suelo y ella lo persiguió lista para atraparlo antes de caer en cuenta de lo que estaba haciendo y solo levantándolo para dejarlo en su lugar, otro fue con un perro en la aldea, usualmente los caninos le huían o por lo menos no se le acercaban, pero el día anterior a uno le pareció que era un buen día para morir y empezó a ladrarle, amenazando con soltarse del poste al que estaba atado para atacarla, fue inevitable mostrar los dientes y bufarle. Afortunadamente en las dos ocasiones había estado sola, pero fue innecesariamente riesgoso.

- ¿Qué te parece si vamos por unos tragos? – le preguntó él, en todo ese tiempo lo único que hacían era sentarse en uno de los bancos del parque y hablar

- No es buena idea – era una pésima idea, le había faltado agregar el otro percance que amenazaba con ocurrir y que estaba luchando con todas sus fuerzas por reprimir, el hombre le estaba despertando ese segundo instinto que llevaba demasiado sin saciar y entre más cerca estaba el plenilunio más difícil le era contenerse de saltarle encima

- ¿Segura? Porque mañana no trabajas así que no tienes que preocuparte por levantarte temprano y es luna llena así que yo saldré de la aldea antes que el sol se oculte – iba a morderse el labio, pero hasta sus colmillos estaban aflorando

- De acuerdo, pero solo uno – ¿alguna excusa creíble para usar? Él ya había dicho lo de su trabajo así que no podía ser esa. Iban avanzando hacia el antro de mala muerte que se hacía llamar la taberna de la aldea – no me gusta el sabor de la hidromiel

Su oído era afinado, por lo que lo escuchó perfectamente cuando musitó un – entonces no vayamos – y la besó directamente. Estaban más cerca de la residencia de él por lo que sin decir más se fueron allí, al cruzar la puerta fue ella quien se acercó para volver a unir sus bocas, sus colmillos se habían asomado ligeramente y en cuanto él introdujo su lengua uno de estos rozó su delgado labio y un ligero hilo de sangre brotó, fue imposible no lamerlo y que su bestia interna se liberara aunque su aspecto humano se mantuvo.

Despertó en una cama inicialmente desconocida, estaba acostumbrada a la sensación de estar medianamente desubicada por unos minutos después de una transformación. Poco a poco los recuerdos de lo hecho antes de perder la consciencia aparecieron y entonces notó que a su lado Neji dormía, bien, seguía vivo. La manta solo lo cubría de la cintura para abajo y alcanzaba a ver su ancha espalda completamente cubierta de rasguños, algunos de los cuales se veía que debieron doler, la bestia en su interior estaba relamiéndose satisfecha y se sentía calmada teniendo en cuenta que a esas alturas del mes estaba desesperada por ser liberada. Empezó a revisar lo ocurrido en la noche y ahora ella también se estremeció complacida, había sido una buena noche. Despacio se levantó para vestirse, se bañaría en la tranquilidad de su propia vivienda

- Definitivamente tu actitud de sumisa no coincide con la realidad – no parecía ni un poco molesto por todas las marcas – ¿qué ocultas? Además del hecho que eres salvaje en la cama

- Nada, solo valoro no llamar la atención – desenredó su cabello antes de hacer una trenza suelta, contrario a toda la sensación que la embargaba, su cuello estaba tenso y podía imaginar el motivo – es hora de irme

- Te contaré mañana si la cacería de esta noche tiene éxito

- Espero que sea... – ¿qué palabra usar? – una jornada provechosa – para ambos. Él solo asintió antes de levantarse y darle una hermosa visión de su trasero una última vez.

Una vez estuvo en su casa arrojó la blusa a un lado y buscó el espejo para comprobar lo que ya sospechaba sobre su cuello, este se encontraba adornado por una enorme herida que en su momento incluso debió estar a punto de sangrar. Era algo completamente natural en medio de su instinto de aparearse que la sujetaran por el cuello con los dientes, un agradable cosquilleo la recorrió al rememorar el momento exacto en que Neji hizo tal cosa por petición suya. Teniendo en cuenta que esa noche se transformaría y su habilidad curativa, en un par de días habría desaparecido por completo.

Esperó un rato, decidiéndose a comer algo mientras dejaba que un par de horas pasaran antes de salir de la aldea. Él le había comentado que saldrían antes que el sol se ocultara lo que implicaba que iban a ampliar el rango de búsqueda, y de paso ahuyentarían a varios animales, por lo que debía alejarse más que el mes anterior.

En el momento que se transformó empezó a olfatear el bosque, tal y como pronosticó su parte humana, los animales se habían alejado y varios estaban más escondidos de lo usual por los pasos distantes que se escuchaban. Gruñó por lo bajo, aunque también bien recibido un reto de vez en cuando, los torpes humanos debían agradecer que aunque tenía hambre y necesitaba alimentarse, no se encontraba desesperada como solía estarlo e increíblemente era gracias a uno de los mismos humanos que se encontraban tratando de atraparla.

Se comió una comadreja y solo por diversión persiguió un par de sapos, si bien era cierto que en caso de extrema urgencia podía comérselos la verdad es que siempre le habían parecido asquerosos. Dio otro par de vueltas, devoró algunas musarañas pero empezaba a frustrarse, volvió a levantar su hocico, podía percibir a la distancia el perro que le había ladrado con anterioridad y sería una buena oportunidad para ajustar cuentas, pero debía dejarla pasar. Escuchó a lo lejos una rama quebrarse, la cantidad de pasos que le siguieron revelaban que era algo de cuatro patas, podía apostar que era un ciervo de nuevo, empezó a ir hacia el sonido y reajustó su pensamiento, no, era más pequeño, un cachorro, un cervatillo. Estaba en medio de un claro, demasiado fácil para ser real, así que dio media vuelta y vio a Neji observándola ¿cómo es que lograba moverse con tanto sigilo?

- Eres lista – sus manos estaban levantadas hacia ella – no quiero lastimarte – le hablaba en voz queda, dio un paso en su dirección. Tenía parcialmente su consciencia pero no dominaba su cuerpo, era la bestia la que había decidido sentarse en sus patas traseras aunque se mantenía alerta – tus ojos son diferentes a los de los felinos, no eres una pantera corriente – le parecía ilógico, en su forma humana él veía sus ojos gatunos y ahora en su otra forma se encontraba con sus ojos humanos. Dio un par de pasos y su cola empezó a batirse de lado a lado, que no la confundieran con un perro, si alguien cometía el error de creer que ese movimiento significaba que estaba feliz de verlo caería en un error mortal – tranquila – la distancia faltante desapareció y su mano la acarició bajo la papada, desatando su ronroneo – realmente eres una criatura majestuosa

De reojo vio que algunos arbustos se movían, y algunos susurros empezar a aparecer, se dejó llevar y no notó que a la espalda de él se habían agrupado, un arco resaltó por encima del matorral, no tenían un tiro directo y por la forma en que estaban apuntando atravesarían a Neji con tal de darle a ella. Podía irse y ya, era lo suficientemente rápida para dejarlos atrás en un par de zarpazos pero igual lo herirían, así que espero el momento justo y cuando el arco se destensó lo agarró del pantalón, haciéndole perder el equilibrio y que cayera al suelo un segundo antes de darse a la fuga. Solo a modo de venganza por no dejarla alimentarse en paz, esa noche volvió a ir al rebaño y se empachó con unas cuantas ovejas.

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Sus quejas, reclamos, tomatazos y papas bomba contra mi inspiración por ser tan caprichosa y enfocarse en esta historia mientras tiene todo lo demás en hiatus las pueden dejar en un review.

E ir y darse una vuelta por mi twitter (idamariakusajis)

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Att: Sally K