Aclaraciones: Tenten POV

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Disfruten la lectura


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Capítulo 3. Tercera luna

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Se desperezó, conteniendo las ganas de ronronear, admitía que era de las cosas que le gustaba hacer pero que lamentablemente no podía cuando estaba acompañada pues los humanos no hacían tal cosa. El hombre a su lado le hizo el cabello a un lado y le tocó con suavidad la herida que no desaparecía, solo cambiaba de entre su lado izquierdo y derecho para luego deslizar la mano por su espalda, no es que necesitara convencerla de aprovechar la mañana un poco. Tenía el día libre y la noche anterior había sido luna nueva, por lo que lo ocurrido había sido en pleno uso de su consciencia.

Salió de la cama un buen rato después y revisó en su cocina qué había para preparar, optando finalmente, y en contra de lo que hubiese preferido, por hacerla salteada con vegetales, la sobrecocción arruinaba el sabor pero el estómago de los humanos era más delicado y podían enfermarse.

De la última luna llena le contó sobre su encuentro cercano con la pantera y el repentino ataque que descubrió posteriormente era para salvarle la vida, era listo y aunque lo disimulaba, estaba molesto con los otros humanos por estar dispuestos a sacrificarlo de esa forma. Pero seguía sin decirle para qué quería atraparla aunque parecía tener cierta urgencia, lo que había en su voz cuando la describía en su modo felino era una mezcla de temor y admiración. Cuando le hablaba a ella como persona el tono era más de camaradería, de momento solo estaban pasando el tiempo juntos y ya. Aunque disfrutara su compañía no tenía mayor problema con eso, lo único es que mantenían un perfil bajo, para nadie era un secreto que se estaban volviendo cercanos pero no es como si hubieran formalizado algo y por supuesto ella seguía teniendo su trabajo en donde sus patrones todavía lo invitaban a él de tanto en tanto.

A la aldea estaban llegando cada vez más forasteros, cazadores en su gran mayoría. Venían desde todo el continente y el ambiente empezaba a ser un poco hostil. Los aldeanos no eran muy afectos al exceso de foráneos y mucho menos cuando el motivo era el atrapar a la bestia que estaba rondando. Ella se reía cada vez que los oía quejarse de las últimas ovejas, pero había sido una decisión precipitada y tonta. La realidad es que debería empezar a empacar sus cosas y marcharse, sus posibilidades de ser atrapada aumentaban drásticamente con cada nuevo cazador que llegaba. El problema es que no podía irse de la nada, no era tan sencillo como salir de la aldea y correr hasta un nuevo destino, con el fin de garantizar su estilo de vida necesitaba que la recibieran sin problema en una nueva aldea y poder conseguir trabajo fácil sirviendo en alguna otra casa, por lo que era importante avisar que se iba a marchar, que sus patrones le hicieran una carta de recomendación y tener el dinero suficiente para poder instalarse de nuevo, lo último al menos lo tenía. Vivir como humana tenía sus limitaciones pero no le gustaba la idea de permanecer completamente como pantera, además su consciencia se perdía de a pocos cuando no salía de la trasformación al menos de forma esporádica en días adicionales a la luna nueva.

La pequeña Miku pescó un resfriado por salir bajo la lluvia la noche anterior, así que debía estar pendiente de ella, cambiando los paños húmedos de su frente, cuchareándole algo de caldo y leyéndole historias para que no la pasara tan mal, así que se dijo a sí misma que su plan de avisar su retiro tendría que posponerse al menos hasta que la niña se recuperara.

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Faltaban pocos días para la luna llena, Neji se veía molesto por los otros cazadores y los métodos que planeaban usar. Lo único que lograba sacar de sus historias pues no era muy específico es que él necesitaba atrapar a la pantera con vida a como diera lugar, mientras que los demás estaban determinados a asesinarla sin ningún tipo de compasión y para ello habían empezado a ubicar algunas trampas en las inmediaciones. Cosa que comprobó el día de la luna llena, en el momento que salió de la aldea pudo ver varias de estas en su camino, su último pensamiento antes de transformarse es que había sido un error no irse, algo malo iba a pasar esa noche y lo sabía.

Se movía con sigilo, había atrapado una comadreja y un ave que tenía un ala lastimada por lo que no podía volar, no sentía lástima por esta pues si no hubiera sido ella, cualquier otro depredador la habría devorado, era el ciclo de la vida en su más simple expresión. Se subió a un árbol cuando escuchó voces aproximándose y los humanos bajo ella revisaron los alrededores de las plumas en busca de cualquier rastro por seguir, cuando se marcharon se bajó y se dirigió en sentido contrario. No se podía fiar mucho de su olfato pues había mucha carne cruda puesta en el bosque, rodeada de trampas sin duda. Dio varias vueltas más sin saber exactamente qué hacer, lo mejor sería regresar aunque quedaran varias horas para el amanecer todavía. Gruñó frustrada, se acercó al arroyo para beber un poco de agua antes y cuando estaba agachada pudo escuchar los pasos, se giró para bufar descubriendo que era Neji.

- No quiero lastimarte – estaba fastidiada, no tenía ni siquiera paciencia para él – pero de verdad necesito atraparte – había algo parecido a una disculpa en su voz al tiempo que mostraba una cuerda, lo bufó y en cuanto dio el paso para alejarse pisó una trampa que le apresó su pata delantera izquierda – ¡no te muevas! – su tono ahora era preocupado – solo harás más profunda la herida

El dolor era insoportable, sentía que iba a perder la pata arrancada por el objeto metálico y estaba haciendo todo lo posible por no dejar salir el quejido que alertaría a todos del éxito que habían conseguido. Él dejó a un lado la soga y se acercó presuroso, con su otra pata delantera empezó a manotear, su sufrimiento no era solo físico, le dolía haber llegado a creer sus palabras en contra de las trampas y lo dicho sobre no lastimarla. De un zarpazo le rasgó el chaleco que usaba pero él solo ignoró el hecho y se arrodilló frente a ella, podía morderlo, estaba a su alcance

- Quédate quieta por favor, yo tampoco había visto la trampa – fue entonces que se fijó que en esa posición él estaba concentrado en desarmar el artefacto que la tenía prisionera – odio estas cosas – de uno de los bolsillos sacó un cuchillo y ella volvió a bufar – tranquila, no falta mucho – cortó algo y finalmente su pata fue liberada, la recogió instintivamente, no sentía las garras pero sí toda la sangre que estaba perdiendo, a lo lejos de nuevo oía un grupo de humanos – ¡espera! – llamó él desde donde estaba con lo que parecía una venda en sus manos pero ella ya se estaba yendo, era incómodo correr con solo 3 patas pero era imposible usar la lastimada

- ¡¿Qué hiciste?! – era una voz molesta

- ¡Les dije que la tengo que atrapar ilesa!

- ¡Sigan el rastro de sangre!

¡Mierda! Aceleró sus zancadas e hizo lo posible por crear un rastro falso, pero era complicado pues con la cantidad de sangre que brotaba el sendero real resaltaba. Corrió por las horas que faltaban hasta que los primeros atisbos de luz empezaron a aparecer en el horizonte, entonces se dirigió a su ropa y llegó en el momento justo que su forma humana regresaba. Con celeridad rompió un trozo de tela e hizo un torniquete, teniendo que usar sus dientes para apretar el nudo pues no podía mover sus dedos, al menos el hilo de sangre se detuvo y entonces empezó a correr apresurada a la aldea, tampoco podía ser vista de esa manera por ahí.

En su vivienda sacó un pedazo de carne crudo y se lo comió así, había perdido mucha sangre así que era vital empezar a recuperarse y darse los nutrientes para que su poder curativo hiciera efecto. En el fregadero se quitó el improvisado vendaje para ver la magnitud del daño, las lágrimas se formaron en sus ojos, le dolía aún más estando en esa forma y podía apreciar con claridad que el hueso se alcanzaba a ver y cómo había estado muy cerca de perder su mano, cercenada por la inhumana trampa que solía ser usada para osos pero los malditos cazadores habían decidido emplear para ella. Se iba a vendar de nuevo pero cualquier movimiento hacia que el dolor regresara y las lágrimas aparecieran casi automáticas, por lo que buscó un par de palitos que pudieran servirle para hacer un entablillado. Así al menos le era un poco más soportable, se vistió a prisa y corrió a su trabajo, sin importarle nada ni nadie, para la siguiente luna llena ella iba a estar muy lejos de allí.

Disimuló el dolor lo mejor que pudo mientras realizaba sus labores en la casa, después del almuerzo les dijo a sus patrones sus planes y ellos le pidieron que reconsiderara su decisión, ofreciéndole incluso aumentarle el sueldo, lo máximo que lograron fue que prometiera que estaría al menos una semana más mientras la pequeña terminaba de superar los síntomas del resfriado que se habían extendido. Vio a Neji de lejos un par de días después, claramente los cazadores estaban enojados con él y este por su parte estaba aún más furibundo con ellos y la discusión estaba a punto de irse a los golpes. Se sentía un poco mal por irse sin haberle comentado nada con anterioridad, pero su supervivencia estaba por encima de todo.

Empacó solo su ropa, todavía no estaba segura de a dónde se iba a ir, aunque sus patrones le habían dicho que conocían una importante familia en Yu, podían enviar una carta para que la recibieran. Ella negó, no quería que nadie supiera a donde se dirigía y también estaba pensando en probar suerte en el país del Té, empezaba a quedarse sin opciones. Esa tarde unos minutos después de regresar a su residencia golpearon la puerta, era Neji.

- Escuché que te vas – le reclamó molesto, ella bajó disimuladamente la manga para cubrir su antebrazo

- Así es, partiré en 2 días

- ¿Y no pensabas decírmelo? – se encogió de hombros intentando restarle importancia al asunto

- Sí, pero no te había visto

- En tus historias siempre me ha parecido raro el motivo por el que duras tan poco en las aldeas – sus ojos la veían con intensidad mientras avanzaba hasta acorralarla contra una pared – ¿por qué te vas?

- Es hora de seguir mi camino – no la dejó decir nada más pues la había besado, empezando a deslizar después sus labios mientras con las manos buscaba el broche del vestido que estaba usando. Él necesitaba desahogar todo el enojo con los otros cazadores y ella tenía que aprovechar pues difícilmente volvería a saciar ese instinto prontamente. La parte superior de su atuendo cayó hacia el frente y él lo jaló para que dejara al descubierto sus senos, tirando de las mangas para que liberara sus brazos y fue entonces que un quejido se le escapó. Le había tocado con brusquedad la muñeca izquierda, Neji no perdió el tiempo, y con más fuerza de la anterior le liberó el brazo para observar la venda que la cubría – me caí en el trabajo hace unos días – podía jurar que él estaba a punto de hiperventilar mientras ella intentaba buscar una vía de escape, pero no se lo permitió. En un movimiento rápido arrancó la tela y al suelo cayó su entablillado temporal, la herida había cerrado y ya no parecía que se le iba a desprender la mano, pero era difícil de explicar

- ¡Esto es lo que has ocultado todo este tiempo! – le sacudió el brazo y ella volvió a quejarse – ¡Siempre has sido tú!

- Neji, me lastimas – le soltó la muñeca pero la mantenía aprisionada, tratar de apelar a su piedad mientras hallaba la forma de huir era la única opción que se le ocurría

- Te he dicho que necesito encontrar a la criatura y ¡no se te ocurrió decirme que eres tú!

- No confío en los humanos

- Por eso te vas de las aldeas, cada vez que te sientes acorralada solo te largas a la siguiente y ya

- Debo sobrevivir, evitar que los monstruos como los de tu clase me aniquilen como hicieron con casi toda mi familia

- Eres una teriántropa ¿Y el monstruo soy yo? – un ramalazo de ira la recorrió completa ¿qué acababa de insinuar?

- Eres un condenado cazador, todos ustedes son poco menos que escoria – él estaba rojo

- No soy como ellos

- Como sea – si iba a morir al menos haría lo posible por amargarle la vida hasta el final –felicitaciones – escupió con ironía – me atrapaste ¿Qué sigue?

- Tus maletas ya están hechas, partiremos esta misma noche

- No pienso ir a ningún lugar contigo, puedes matarme aquí mismo pero te lo advierto – sus colmillos se habían asomado – no te daré el gusto de transformarme así que despídete de tu abrigo de piel

- No voy a asesinarte, te necesito con vida. Vístete, me acompañaras a empacar mis cosas

- Púdrete

- Escúchame bien, por las buenas o las malas estarás subida en el carruaje que nos llevará a Ishi esta misma noche. Escoge – ella cruzó los brazos ignorando el dolor

- Ninguna, mi partida de la aldea está programada para dentro de 2 días, no pienso moverme antes... y tampoco pienso irme contigo – afiló un poco más sus garras, algo lograría hacer con una sola mano

- No le tengo miedo a tus garras – era rápido y ella todavía estaba un poco débil por la sangre perdida, así que no le tomó mucho inmovilizarla – te daré esos 2 días, pero te irás conmigo

- ¿O?

- Te amarraré y te meteré en el baúl como si fueras una maleta más, puedo decir que me robaste o algo así y que quiero hacer justicia por mi cuenta

- Eres un maldito

- Te dije que tengo una misión que por fin cumplí, no creas que lograrás escaparte de mí

Resignadamente asintió, aunque no lo quisiera admitir estaba en manos de él. Si seguía presentando pelea Neji podía decirles a todos en la aldea lo que ella era y la lapidarían en la mitad de la plaza principal. Su actitud contradecía la impresión que le había dado antes sobre no querer lastimarla y le corroboraba lo que siempre había sabido de no poder fiarse de los humanos.

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Otra de mis historias "cortas" que se extendió un poco más de lo planeado, se supone iba a ser algo de 2, o 3 capítulos y finalmente tendrá 5 (en serio).

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Sin más por este fin de semana les recuerdo que sus comentarios, quejas, reclamos y demás son bien recibidos en un review y que pueden ir y darse una vuelta por mi twitter (idamariakusajis)

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Att: Sally K