Capítulo 1: Zarpando en un infierno
En 1798 empezaba a formularse un proyecto agricultor en el cual, consiste en tomar el control sobre mamíferos con cierta capacidad o por su color del pelaje son tomados prisioneros y enviados a las granjas de los Estados Unidos para que sean sus obreros, sin posibilidad de volver a ver a sus seres queridos.
En un barco que atravesaba el pacifico varios animales realizaban sus labores, pero debajo en la cubierta inferior habían más de treinta lobos de pelaje negro estaban amarrados de las manos colgando de un palo individual sujeto al techo con unas cadenas, los primeros esclavos negros.
Entre toda la hilera de lobos y de panteras, había uno en particular que tenía la cabeza tapada con una bolsa de lana que hacía que el pobre se muriera de calor, alrededor del cuello tenía un pañuelo que la punta llegaba hasta el pecho y usaba un pantalón que le llegaba hasta la rodilla, sujeto con una cuerda alrededor de su cintura.
EY –dijo una pantera junto al que tenía la bolsa –te estoy hablando…oye… -lo intento de nuevo, pero esta vez movió su cabeza a la derecha donde ella se encontraba.
…¿qué?... –dijo respirando agitado por el calor –es lo que quieres
Nada…solo quería conversar de lo que sea –dijo ella.
Los demás lobos se sorprendieron, sin embargo no dijeron nada, ya que les prohibieron a todos que no podían pronunciar ni una sola palabra.
Para empezar…no deberíamos –dijo el lobo.
Yo empiezo entonces, con mi nombre…me llamo kiat –dijo la pantera.
Pero…te dije que no podemos hablar…af…af…además…que te paso…porque estás aquí –dijo el lobo jadeando por el horno en el que estaba, pero no tuvo respuesta y desde la bolsa escucho como que la pantera empezó a sollozar, después escucho unos barrotes siendo golpeados por un objeto metálico.
Arriba un elefante golpeo la reja que dejaba a los mamíferos respirar algo enfadado sorprendiendo a todos.
DEJA DE LLORAR O VOY A VERTER ACERO FUNDIDO EN TUS OJOS Y TETAS –grito muy molesto en lo que Kiat dejo su yanto un poco.
Pero que te paso –dijo él, pero lo que recibió fue un golpe con la cola de Kiat –que hice ahora…te hice algo malo.
No…pero ellos…si –dijo Kiat soltando unas lágrimas –ellos…fueron a Shanghái…donde vivía yo y mi esposo, con mi bebe recién nacido…ellos…sin piedad…arrojaron a mi esposo…a un panal de abejas atados de pies y manos…por…otra…parte…a mi…bebe…lo…arrojaron…a un…caldero…con…acero fundido –dijo Kiat poniéndose a llorar y soltar muchas lágrimas.
Yo en verdad lamento por lo que tuviste que pasar –dijo el lobo tapado –yo…me llamo… -no alcanzo a decir su nombre ya que un jaguar vestido con una camisa blanca y un pantalón con botones de oro se acercó, acompañado de dos rinocerontes, a Kiat y al lobo.
Me dijeron que de nuevo empezaste a mejorar la situación de orden en este barco –dijo el jaguar con sarcasmo, pero en un movimiento rápido sujeto a Kiat de uno de sus pechos, debido a que solo estaba vestida con el mismo pantalón de los otros, pero nada para arriba,
Jaguar sonrió mientras apretaba con fuerza el busto de Kiat mientras esta empezaba a enojarse.
NO vuelvas a faltar el respeto a esta embarcación o…estos hermosos pechos servirán para hacerme una almohada –dijo el jaguar con burla, como ella no podía escaparse de sus amarras le gruño muy enojada –mmj saquen al lobo y llévenlo a la cubierta superior hay que darle una lección por…contestar sin mi permiso.
Se llevaron al lobo a la cubierta superior para atarlo de las manos sobre la reja, por lo que todos los prisioneros estaban mirando cómo le sacaban la máscara y el lobo respiro mucho aire
Bueno como se siente en su estadía en este barco…señor Keit –dijo el jaguar viendo a Keit.
