Finalmente, el prometido día de actualización semanal ha llegado, ¿qué sería apropiado para ambientar la ocasión? ¿Algo de Tiziano Ferro, AVICCI, o quizás Maroon 5? No lo sé, ustedes coloquen su canción favorita y bailen como si nadie los estuviera viendo, y eso incluye a sus familias; total, igual les miran raro cuando los oyen reírse mientras leen.
Y hablando de reír como maniaco sin ninguna razón aparente, no saben cómo adoro ver esos picos de estado de lecturas en los días de actualización hahaha en serio, es como si mi trafico tuviera sus propios Himalaya elevándose hasta en serio. En serio chicos, gracias por brindarme su apoyo leyendo y comentando mi trabajo, son mi combustible (100% ecológico, por supuesto) y me impulsan con todo a seguir escribiendo.
Lo cual me recuerda que ya nos estamos acercando al final de esta historia (buhhh buuuh) Pero no se preocupen, prometo que van a disfrutar cada capítulo restante; lo cual nos lleva al nuevo capítulo de esta semana.
Aquí tendremos un pequeño preámbulo de lo que será el arco clímax. Por ahora las cosas comenzaran a moverse un poco lento, pero no se preocupen, todo comenzara a tomar impulso más rápido de lo que imaginan:
Capítulo 22:
"Sucesos en el Bosque"
La caminata a través del bosque para encontrar a las cazadoras de Artemisa les tomo bastantes horas, tanto así que para cuando llegaron a su campamento base ya comenzaba a amanecer. Aun así, Jason considero que había sido demasiado fácil. Las cazadoras eran expertas moviéndose con velocidad ya fuera a campo traviesa o no, y especialmente en cubrir su rastro. Dejar huellas y ramas rotas a su paso no era algo común en su grupo. Que incluso Percy comento extrañado la ausencia de los lobos que usualmente merodeaban con el grupo de chicas:
-Tengo un mal presentimiento-
-Odio esas cosas, siempre aciertan-Murmuro Percy con pesar. Y Jason no pudo estar más de acuerdo.
Teniendo la razón, la situación en el campamento de las cazadoras era bastante mala.
Si lo comparaba con su experiencia anterior Percy podía ver una significativa diferencia. Esta vez no habían encendido un fuego ni montado carpa alguna para descansar. En lugar de eso había al menos una docena de pequeños colchones alineados en círculo en un radio bastante cerrado, con la distancia apenas suficiente para que una persona pudiera pasar entre ellos, y sobre estos estaban más de la mitad de las cazadoras mientras el resto de sus compañeras montaba guardia alrededor.
-¡Intrusos!-Demás está decir que lucían más alerta que nunca. Ni bien la señal fue anunciada una decena de flechas volaron directo a los mestizos: Jason desvió cuatro con su gladius, Percy bloqueo dos y tuvieron que esquivar las restantes acabando en posturas algo ridículas. Justo estaban preparándose para recibir la siguiente ola de ataques cuando una voz conocida los salvo:
-¡A-alto! ¡Es mi- Agh-… Mi hermano!-La orden provenía de una de las colchonetas, y Jason no dudo en lanzarse a su lado:
-¡Thalía! ¿Qué paso?-Ciertamente sus emociones estaban en conflicto. Por un lado, el hermano quería asegurarse de que su única familia estuviera bien, y por lo que veía eso era apenas un eufemismo. La hija de Zeus y líder de las cazadoras tenia gran parte de su torso y pecho envuelto en vendajes, así como la totalidad del brazo y la pierna izquierdos. Además, tenía un gran parche que cubría su mejilla del mismo lado. Algo vacilante Percy se acercó a ella también, mirando a su alrededor pudo notar que las cazadoras en las otras colchonetas no se encontraban mejor en mejor estado. Algunas aún estaban siendo atendidas por sus hermanas y todo el aire alrededor tenía un fuerte aroma a aloe y savia.
-Supongo que sabes porque estamos aquí-Para sorpresa de los hermanos Grace, en el tono de Percy no había rastro de su usual buen humor. Era serio, y hasta severo; impresión acentuada aún más dada su postura de pie junto a Thalía con las manos en los bolsillos. Puede que intentara parecer relajado, pero el efecto era todo lo contrario. Incluso su mirada hacia dudar sobre si realmente era un aliado.
-Agh…-Un pequeño gemido escapo de la morena al erguirse para quedar sentada, aun con la ayuda de Jason moverse dolía demasiado-¿El campamento está bien?
Con la mayor claridad y brevedad Jason explico todo acerca de aquella ola de calor que los golpeo. Afortunadamente dejando solo un número reducido de heridos con quemaduras leves. Todo lo contrario del grupo de Thalía, de quien ahora era el turno de explicar lo que había ocurrido.
Flash Back:
-¡Quieto o la siguiente ira se ira a tu cabeza!-Cenete fue quien hizo el disparo de advertencia ante el repentino invasor. Al mismo tiempo la líder de las cazadoras dio un rápido barrido del área con la mirada atenta a cualquier otro intruso. No pudo percatase de nadie más, pero si noto como su blanco inicial se sujetaba firmemente de los hombros del hijo de Hades:
-Mi señora…-Llamo Thalía en dirección a su diosa. Normalmente, en la privacidad de su mente, ella no era tan estricta con respecto a la regla de los hombres y la cacería; cualquiera con mala suerte podría acabar topándose con su grupo mientras estaba de excursión o de paseo, no hacía falta atravesarlos con una flecha o convertirles en alguna criatura silvestre a la primera. Pero este no era el cazo. Ese sujeto, fuera quien fuera, estaba interviniendo adrede. Solo necesitaba la orden de su diosa para atacar-¿Quién o qué es…?
Pero en lugar de mostrarse tranquila como era usual, la pequeña de aparentes diez años también sujeto su arco y cargo dos flechas entre sus dedos. Esa señal era mucho más directa que cualquier orden emitida en voz alta:
-Un segundo druida-El recelo en su tono era claro. Thalía nunca había visto a la diosa poner aquella expresión de sorpresa. Ante aquello solo había una cosa que hacer:
-¡Formación Pegaso!-Bien la orden fue dada las cazadoras reaccionaron de inmediato al mismo tiempo que Steit emprendía la huida con Nico sobre su espalda. Solo un gesto de la diosa les dio a entender que luego les perseguirían, su prioridad ahora era el intruso.
La formación Pegaso consistía en una serie ataques combinados con tácticas de distracción. Primero seis de las cazadoras formaban un hexágono rodeando al enemigo al mismo tiempo que otro grupo de cuatro se dispersaba por la retaguardia y formaban un cuadro que rodeara al blanco desde terreno más elevado para atacar a distancia con los arcos, en este caso desde la copa de los arboles cosa que además les confería la ventaja de estar ocultas entre el follaje. Las cazadoras restantes aguardarían alertas a la distancia para interceptar al blanco en caso que intentara huir.
-Nico…-El intruso ni siquiera prestaba atención al grupo de chicas armadas que le rodeaban. Sus ojos estaban fijos entre los árboles, en la misma dirección en que Steit y Nico habían desaparecido instantes atrás. Su expresión se tornó bastante fría con un ceño fruncido-Maldito, será ¡MIO!
Bien apenas empezaba a inclinarse hacia adelante para dar un paso cuando las cazadoras comenzaron su ataque: un grupo de flechas llovió del cielo clavándose en descenso desde sus piernas hasta sus pies. Con todas aquellas armas cortando sus cuádriceps y gemelos no podría escapar, y aunque lo intentara tenia al menos tres proyectiles atravesando sus pies clavándolo al suelo. Era la oportunidad perfecta para que las seis que le rodeaban en tierra cargaran contra él. Armadas con la espada corta en su respectiva mano dominante, y con el cuchillo de caza con filo agudo y dentado en la otra como apoyo sus objetivos eran claros. Aunque el oponente fuera humano, atacar a la garganta y a las articulaciones siempre aseguraba acabar con el monstruo en cuestión y en el peor de los casos causaban suficiente daño como para acabarlo con un segundo ataque.
Pero nada ocurrió como debía. Justo cuando los filos de bronce estaban a menos de medio metro de alcanzarle el cuerpo del intruso comenzó a moverse. Aunque sería mucho más preciso decir que comenzó a palpitar. Tres latidos de corazón después toda aquella sección del bosque se vio agitada por una fuerte onda de choque. El origen fue el cuerpo del druida invasor el cual comenzó a brillar con una luz roja tan intensa como el atardecer.
Fin del Flash Back.
-Afff…-Thalía suspiro pesadamente, solo recordarlo parecía hacer que sus heridas escocieran-Luego de eso apenas logramos cubrirnos con los árboles y gracias a Artemisa nuestras capas son a prueba de fuego. Aun así-La morena paseo la mirada por sobre sus compañeras heridas. Era perfectamente consciente que habían evitado a la muerte por apenas un par de centímetros.
-¿Están seguras que también era un druida?-La historia de su hermana había revelado demasiados hechos preocupantes. Jason apenas podía comenzar a imaginar las repercusiones que todo aquello provocaría en el futuro. Una rápida mirada hacia Percy confirmo que él también pensaba lo mismo.
-Aunque mi señora no lo hubiera dicho...-Por un instante Thalía tuvo que detenerse a causa del dolor en su pierna. Jason quiso ayudarla, pero lo denegó con un gesto de la mano-Esta bien, significa que esta sanando.
-¿Pero por qué estaban en el bosque? ¡¿Qué estaban haciendo antes que ese sujeto llegara?!-Percy no podía contenerse más. Habían ido allí buscando a las cazadoras, y ahora sabían para su alivio que Steit no era culpable del incidente. Pero rápidamente Percy comprendió que por alguna razón Nico y Steit habían entrado al bosque para encontrarse con las cazadoras, y si el druida había huido llevando a Nico consigo las opciones de las posibles intenciones de las mujeres no eran para nada de su agrado.
-Nuestras ordenes son eliminar al druida que ha estado rondando a Nico Di Angelo-Sin pudor ni vergüenza. Las palabras de Thalía transmitían la fría determinación de quien no cuestiona su deber por la simple lealtad que mueve sus acciones. No tenía nada de que cohibirse. Y aunque Percy comprendía aquello, no podía evitar estar furioso.
-¡¿Por qué?!-Bramo casi al instante. Su rabia no estaba dirigida directamente a Thalía, pero ella estaba más cerca ahora y necesitaba descargarse-¿Quién les dio el derecho de hacer algo así? ¡Es un buen tipo!
-¡No cuestiono las ordenes de mi señora, ni tampoco tengo porque preguntar sus motivos!-Respondió en tono feroz la hija de Zeus. Con ambos taladrándose con la mirada Jason tuvo que interceder rápidamente entre ambos:
-¡Eh! ¡Basta ustedes dos!-Espeto con seriedad, no hizo ningún movimiento especial pero su sola voz y postura lograron que Percy y Thalía desviaran la mirada a otro lado. Ventajas de haber sido pretor. Pasaron un par de minutos en un tenso silencio antes de que Percy volviera a hablar:
-Entonces, ¿a dónde fue Artemisa?-Su tono era controlado, pero aun así podía sentirse la hostilidad en él.
-Ella persiguió al segundo druida luego que escapara persiguiendo a los otros-Respondió Thalía-En este estado…. No, incluso en nuestra mejor forma no podríamos enfrentar a esa cosa-Frustración. Era eso lo único que podía sentirse al escuchar hablar a Thalía Grace. La niña que una vez enfrento una horda de monstruos al pie de la colina mestiza, que había enfrentado a Atlas, que había luchado en la Titanomaquia y echo huir al gigante Orión. Esa misma guerrera estaba admitiendo que no podía hacer nada.
Ese era un duro golpe para la moral, y no solo de sus compañeras.
-Thalía…-Llamo de repente Jason luego de unos minutos-Hace rato, ibas a decir algo sobre si el intruso era un druida o no.
-Ah, si-Antes había sido interrumpida por el dolor en su pierna-Decía que aun sin mi señora no lo hubiera dicho, resultaba obvio que también era un druida.
-¿Por qué?-Inquirió expectante. Si bien era cierto que la presencia de uno era bastante característica, no podría decirse que fuera fácil de identificar. Bien podría confundirse fácilmente con la de algún espíritu de la naturaleza, o incluso con un dios menor si se era testigo de sus habilidades. Así que debía de haber una fuerte razón para que Thalía pudiera estar tan segura.
-Por su aspecto. Aunque el corte era diferente, y uno vestía como un campista mientras que el otro parecía salido de una revista de Men-Mientras hablaba Percy sintió como todo el vello de su nuca se erizaba, tenía un mal presentimiento-Solo les vi una vez, pero estoy segura de que ambos están relacionados.
-Si pertenecen a la misma raza-
-¡No!-Intervino Thalía adivinando las intenciones de Percy. Sabía que era algo duro, pero no podía permitir que su amigo albergara falsas ilusiones. Además, conociéndole, estaba segura de que tarde o temprano terminarían enfrentándose a esa cosa-No era solo que se parecieran por ser el mismo tipo de criatura. Esos dos eran gemelos.
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Tras reunirse con las cazadoras Jason logro convencer al hijo de Poseidón para regresar al campamento.
Percy estaba muy reacio a ello, pero debió ceder al aceptar que no podrían seguirle la pista a Steit y a Nico, mucho menos alcanzarles. Además, habían logrado confirmar que Steit no era responsable de lo acontecido la noche anterior y eso era lo que habían ido a buscar. Además, habían descubierto demasiadas cosas preocupantes y debían advertir a los demás.
Por su parte, Quirón no estaba muy contento de saber que habían salido sin permiso, pero les permitió salirse solo con una mirada severa luego de escuchar lo que habían descubierto: la versión oficial dada a los líderes de cabaña fue que las cazadoras habían estado persiguiendo a un monstruo hasta muy cerca de allí. Debido a eso Nico y Steit habían ido a investigar y terminaron descubriendo que se trataba también de un druida por lo que ambos ahora estaban persiguiéndole en conjunto con las cazadoras.
Llegados a este punto lo más natural sería decir -¿Qué demonios…?-
Después de todo esa versión distaba mucho de ser veraz, y aunque en general tenia ciertos esbozos de certeza. La poca verdad en ella estaba muy distorsionada. ¿Por qué? Sencillo, durante todo el camino de regreso al campamento Jason tuvo que soportar los quejidos de Percy acerca de que no podían decirle a los demás que las cazadoras tenían órdenes de cazar a Steit. Así que entre berrinches y ojos de foca bebé el rubio termino cediendo acerca de dar aquella historia distorsionada.
-¡Rápido! ¡Tenemos que irnos!-Ya que dos de sus compañeros estaban desaparecidos Quirón accedió a enviar a alguien a buscarlos. Así que en ese momento Percy era quien encontraba de pie en la cima de la colina mestiza junto al viejo árbol de Thalía instándoles a sus compañeros a que se dieran prisa:
Aunque no estaban seguros de querer ir al hijo de Poseidón, no hubo poder humano que lograra convencerle de quedarse; por suerte el sistema de emergencia de la cabaña de Hefesto estaba casi listo, razón por la cual Annabeth decidió quedarse para ayudar. Por lo que el equipo de búsqueda estaría conformado por Percy, Jason y Leo, solo que esta vez no llevarían a Festus consigo. El dragón se quedaría para ayudar a combatir los incendios, después de todo para eso Leo le había instalado varias bombas especiales que parecían un par de extintores gigantes en su espalda.
-Ahh la juventud, como la envidio…-Mientras subían la colina Leo miraba en dirección del ojiverde en aptitud de viejo nostálgico. Jason tuvo un mal presentimiento-Así que, ¿qué es lo que no nos han dicho?-Inquirió con suspicacia él moreno.
-…-Jason intento evadir el tema-No bromees, Leo.
-¡JAh!-Por su parte el hijo de Hefesto solo lo señalo con un dedo y una expresión de victoria en la cara-¡Lo sabía! ¡Siempre pones esa cara de aneurisma cuando mientes! Y eres malísimo para guardar secretos, ¿Por qué crees que siempre te gano jugando al póker?
-Porque haces trampa.
-No, con los Stoll hago trampa-Objeto el moreno en tono sabiondo-Contigo solo tengo que verte la carota de "¡OH TENGO UN AS! ¡TENGO UN AS!"-El hijo de Júpiter soltó un pequeño suspiro; a veces incluso él olvidaba que Leo era más suspicaz de lo que parecía.
-Entonces, sobre su pequeño secretito…
-Te explicare en el camino-Accedió el rubio. Finalmente habían descendido y llegado a la carretera de Long Island. A un lado se encontraba Percy, sujetando las correas de su mochila y golpeando repetidamente el asfalto con la punta del pie. Su atención estaba clavada en una sola dirección:
-Se fueron por ahí-Lucia demasiado seguro.
-Como lo sabes.
-Steit lo menciono una vez…-Comento el ojiverde mientras comenzaban a caminar-Que por alguna razón siempre le era más fácil correr al sur. Dice que se siente como ir colina abajo.
-Se llevan muy bien ¿no?-Comento Leo con algo de puya en la voz. Pero toda su intención de molestarlo se esfumo cuando su respuesta fue solo un escueto "Andando" por parte del ojiverde mientras comenzaba a caminar.
¿Qué estaría pasando por la mente de Percy Jackson?
¿Y más importante aún, que había sido de Nico y Steit luego de aquella noche?
Continuara…
