Aclaraciones: Tenten POV
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Disfruten la lectura
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Capítulo 5. Luna perenne
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Neji no sabía lo de la luna nueva porque no era mencionado en ningún libro y nadie se asomaba al establo en la noche así que nunca se había dado cuenta que los cachorros tomaban forma humana en ese momento, era todo un milagro que ningún accidente hubiera ocurrido y siguieran vivos tras tantos meses, su culpabilidad al enterarse de ese hecho solo aumentó. Pasada esa luna llena empezaron la tarea de intentar despertar su consciencia, él alzaba alguno de los pequeños que lloraba y manoteaba con fuerza para que lo soltara, le enseñó a agarrarlos del cuello para que se quedaran inmóviles y seguir intentando hacer el contacto visual, unos orbes aguamarina aparecieron en todas las caras mientras ella en voz tranquila les decía que debían volverse humanos. Él le contó que Hinata tenía su mismo color de ojos, por lo que ese color que veían era el del padre. Por lo general en las mañanas él la acompañaba pero se retiraba a mediodía para atender sus negocios. La mujer encargada del alimento y el aseo había gritado la primera vez que entró al establo y se encontró con ella en forma de pantera, así que solo se quedó quieta en una esquina sin estorbar mientras la comida era servida, el agua cambiada y barría un poco a la vez que los pequeños perseguían la escoba. Era un proceso lento pero tras varios meses ya conseguía al menos mantenerlos en forma de infantes por 5 días, contando que uno de ellos era la luna nueva y para dicha de ambos se notaba que estaban ganando peso rápidamente, pronto se nivelarían al adecuado.
Había un problema en mantener tanto en modo de pantera, y en esos meses estaba manteniendo más tiempo del debido así, ¿cuál era el problema? Su consciencia se estaba entremezclando y otro de sus instintos se estaba despertando. Después de todo ese tiempo en el que estaba dedicada de lleno a educar a la que era ahora su camada y sin poder cazar propiamente dicho, más allá de los conejos o gallinas que correteaban entre todos en luna llena, la bestia empezaba a exigir que por lo menos tenían que saciar el otro instinto, y para tal cosa estaba bastante cerca un hombre que había demostrado muy bien poder cumplir a cabalidad tal solicitud.
Refunfuñó en donde estaba acostada mientras su cola se movía de lado a lado intentando decidirse, hasta que finalmente se levantó cuidando de no despertar a los pequeños y tras estar en dos pies se puso el vestido que siempre tenía a la mano para cuando tenía que ir a la mansión o cualquier otra eventualidad y abrió despacio la chirriante puerta, caminando descalza y aprisa por el enorme pastizal la distancia hasta la vivienda. La entrada principal no estaba cerrada con llave por lo que entró y dejó que su olfato la guiara frente a la habitación que buscaba. Adentro él dormía sin ropa y sin cubrirse con nada, todo por culpa de, o gracias a, el infernal calor que estaba haciendo. Se relamió por la maravillosa visión que era y tras quitarse la prenda que se había puesto poco tiempo atrás se subió a la cama sobre él, lo despertó pasando su lengua por su pecho, ascendiendo hasta sus labios.
Había sorpresa por verla ahí, pero ni una gota de desagrado o rechazo y no hubo necesidad de decirse nada, solo empezaron a besarse y acariciarse de forma urgida, no tenía la certeza, pero al parecer él llevaba la misma cantidad de tiempo que ella sin tal contacto por lo que no tardó mucho en girarla en la cama dejándola boca abajo, y sin que se lo pidiera, teniendo en cuenta que lo habían hecho antes, procedió a morderla en el cuello al tiempo que se introducía en ella y se movía de forma ruda, era lo que requerían en ese momento, saciar esa necesidad casi primaria de sus cuerpos, de pronto después tuvieran una segunda ronda un poco más enfocada a sensaciones que aumentaran paulatinamente, o de pronto no, que más daba. Lo único que importaba en ese momento era dejarse llevar por el calor que los envolvía.
- ¿Tenten? – al finalizar ella se había hecho un ovillo dándole la espalda mientras él veía el techo. Ronroneó no solo porque estuviera complacida sino para darle a entender que seguía despierta y lo escuchaba – para mí no era solo pasar el tiempo
- No es necesario que te justifiques por esto, o que ahora intentes hacerme creer que cuando te fueras de la aldea tras la cacería ibas a traerme contigo ni nada por el estilo
- Todavía no sé ni qué pensaba hacer, a pesar de la urgencia de mi situación una parte de mí no quería atrapar la pantera muy rápido para al menos poder quedarme un poco más – se quedó en silencio por un momento – ese día estaba completamente enojado por lo de las trampas, sabía que la criatura estaba herida pero no podía ir por la aldea pidiéndole a todas las mujeres que se subieran la manga izquierda pero estaba intentando fijarme en eso aunque fuera infructuoso, por eso no había ido a verte y luego escuché lo de tu partida sin que siquiera me hubieras avisado. Lo primero que pensé fue que lo habías planeado mucho tiempo atrás y habías jugado conmigo al no decírmelo – respiró pesado – fui a tu vivienda furioso por eso, solo para descubrir que lo que tanto había buscado estuvo frente a mi nariz desde el día que llegué a la aldea, era la torpe chica que me estrelló y que aunque me escuchó contarle todas las historias sobre mi búsqueda y la importancia de esta me ocultó a propósito que era ella, era la burla máxima
- No puedo confiar en los humanos
- Lo sé, es obvio que no lo hagas y lo entiendo ahora... pero en ese momento simplemente fue más de lo que podía soportar
- Mi supervivencia siempre ha sido lo primero, desde que mis padres fueron cazados y despellejados por aquellos que unos meses atrás considerábamos nuestros vecinos supe que estar sola era la única opción viable – era su turno de explicarse – todos los ataques que hicimos a esa villa solo sirvieron para diezmar la manada, algunos querían seguir juntos y hacer nuevos ataques, yo opté por buscar mi camino propio. Todo el tiempo viviendo en la villa me sirvió para saber un poco más sobre sus costumbres y cómo comportarme para pasar desapercibida – sonrió a la nada – por ejemplo lo de siempre agregar el señor al contestar, eso muestra servidumbre y hacía que no se fijaran mucho en mí, además siempre he tenido facilidad con los cachorros por lo que no me fue muy difícil hacerme una especie de carrera cuidando los vástagos humanos
- Te dije que eras demasiado sumisa para ser real
- Pocos detallan eso, lo importante era sobrevivir y garantizarme no terminar como un tapete junto a una chimenea o exhibida en alguna feria itinerante. Es imposible no transformarme en luna llena y cazar es algo como respirar en ese estado, tarde o temprano la gente empezaba a notarme, o bueno, a la pantera que arrasa ovejas y asusta al ganado – malditas ovejas – pocos creen en las historias de criaturas sobrenaturales por lo que nunca sospecharon directamente de mí, pero entre más tiempo paso en un lugar más van cercándome en esas noches hasta que simplemente debo irme a otro lugar... había pensado irme unas semanas antes de lo de la trampa, sabía que mi tiempo en Konoha se había acabado pero lo pospuse... – se mordió el labio – me dije a mí misma que era porque la pequeña Miku estaba enferma y si me iba en ese momento sus padres no me darían la carta para ser recibida en una siguiente aldea, pero la verdad es que... yo también quería quedarme un poco más
- Yo no quería irme y tú tampoco, creo que era algo más que solo pasar el tiempo
- Tal vez...
- Y entonces ¿qué sigue?
- Todavía tengo una camada que criar, eventualmente tendré que salir a cazar, tanto sola como con ellos para enseñarles
- La propiedad es grande y la zona que te señalé está cercada naturalmente por una montaña rocosa, mientras no se salgan de aquí nadie los va a notar – una risa queda sonó – y a mí no me importan las ovejas – ella se empezó a reír también – no puedes irte con los cachorros, tú sola tenías alguna posibilidad de sobrevivir, pero con ellos sería un suicidio. Además siguen siendo mi familia y no dejaré que los alejes de mí
- Tranquilo, no pienso irme y tampoco los dejaré solos para que vuelvan a las condiciones en las que estaban
- Ya me disculpé por eso, realmente no sabía...
- Era una broma – aclaró – muchos otros los hubieran sacrificado nada más nacer, lo que hiciste por ellos fue admirable
- No tanto como lo que has hecho tú, todos estaríamos perdidos si no te hubiera encontrado. Jamás me habría perdonado no poder salvarlos... no sé cómo agradecerte lo que estás haciendo
- No hace falta – se dio la vuelta y quedaron viéndose, él estiró la mano y le quitó el cabello que se había atravesado en su cara para luego acariciarle la mejilla
- Durante todos estos años jamás pude entender que mi prima se fijara en ese sujeto, que siguiera con él incluso después de descubrir lo que era – la caricia cesó – jamás pensé que después de criticarlo tanto compartiría eso con ella
- ¿Qué?
- Que aquí estoy yo en la misma situación – habló entre dientes
Su mente estaba tratando de entender si realmente había escuchado lo que creía, aunque era absurdo, su oído era casi perfecto. Pero por si acaso para solucionar el interrogante Neji la besó, acercándola por la cintura, no, no podía fiarse de los humanos, pero al menos de ese humano específicamente sí, por lo que correspondió el beso.
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Se agazapó tras una roca, llevaba una larga distancia corriendo y podía sentir a sus persecutores cerca, demasiado cerca. Una rama crujió y su oreja se giró en esa dirección, tenía que seguir huyendo. Observó el panorama frente a ella, era un descampado que difícilmente le ofrecía algún tipo de camuflaje pero finalizándolo había una arboleda, tenía que arriesgarse. Contó mentalmente antes de emprender la carrera, estaba a punto de saltar a uno de los árboles para esconderse en la cima de este cuando sintió que la atrapaban y gruñó frustrada, frente a ella aparecieron dos panteras jóvenes que se le abalanzaron. Estaban dando volteretas en el suelo cuando un hombre entró en escena y todos se detuvieron.
- Tienen clase, deberían estar en la casa – en sus manos traía ropa que dejó separada en 3 montones, de mala gana los jóvenes se acercaron y tomaron en el hocico lo que les correspondía antes de ocultarse y luego volver a salir ya en su forma humana y vestidos – no me hagan esa cara, su profesor los está esperando desde hace un rato – empezaron a irse y cuando creyeron que él ya no los escuchaba, Isamu se giró y bufó en su dirección antes de seguir caminando con sus hermanas – cada día es más parecido a su padre hasta en la actitud ¿te vas a quedar así?
A paso lento sin transformarse ella se acercó y empezó a refregarse en sus piernas, consiguiendo que él la acariciara bajo la papada. Se sentó recostado en el árbol y ella de inmediato apoyó la cabeza en su regazo, disfrutando estar así, ronroneando y acompañada de su amado. El tiempo avanzó lentamente hasta que el cielo se oscureció advirtiendo que en cualquier momento empezaría a llover, por lo que debían entrarse.
- ¿No me trajiste ropa a mí? – él negó
- Prefiero que no uses nada – ella sonrió
- ¿Quieres que todos me vean desnuda? – su ceño se frunció y solo entonces sacó un vestido que no había mostrado antes – cada vez son más rápidos – comentó mientras se dirigían de la mano a la vivienda
- Sí, y también cada día encuentran nuevas formas de escaquearse de sus clases. No debiste sacarlos a correr hoy
- Nos hacía falta, llevaban toda la semana sentados frente a esa pizarra
- ¿A ti también te hacía falta la actividad física? – le encantaba esa sonrisa ladeada cuando hacía esos comentarios
- Tal vez...
- Más tarde lo solucionaremos – antes de contestarle el aguacero empezó por lo que tuvieron que correr para resguardarse.
Los cachorros ya no eran tan cachorros, Hanae, Kyomi e Isamu estaban por cumplir 14 años y como cualquier adolescente por momentos mostraban atisbos de rebeldía, especialmente a las actividades humanas aburridas como las clases o usar cubiertos, solían buscarla para quejarse pues encontraban mucho más divertido que salieran todos a corretear. La bestia en ellos no era tan salvaje por su mitad humana, así que en esos años había logrado que controlaran a la bestia bien y Neji inventó una historia creíble que justificaba que los niños fueron adoptados de una villa lejana por lo que legalmente eran reconocidos como sus hijos. El progreso en su forma de pantera también era innegable, no solo lograban atraparla a ella, sino que sabían coordinarse las noches de luna llena y tenían éxito en la cacería. Los tres tenían los ojos aguamarina, pero las niñas tenían el color de cabello oscuro de la madre y solo el niño había heredado el encendido color rojizo del padre.
Por su parte ellos se casaron un año después de esa noche que ella se coló en la habitación de él. Sin la preocupación constante de su supervivencia ni el miedo a ser descubierta había podido por primera vez permitirse abrirse a sus verdaderos sentimientos, y realmente quería estar con él, no solo pasar el tiempo. Además con él estaba a salvo, de eso estaba absolutamente segura, había aceptado casarse con él sin esa certeza y fue un par de años después mientras estaba curioseando en la biblioteca buscando algo para entretenerse que encontró una caja escondida detrás de varios libros, sin pensarlo la abrió y dentro de esta había un intercambio de correspondencia. La primera de las cartas fue enviada desde Ame y la fecha correspondía al viaje en el que ella llegó a la propiedad, y la última era de unos meses después de eso, en ellas quedaba claro que Neji le había pagado a un cazador experimentado para que matara algunos ciervos y ovejas las noches de luna llena en los alrededores de Konoha. Sus ojos se llenaron de lágrimas, en Ame ella todavía no había accedido a ayudarlo y aun así él se había encargado de quitar cualquier posible sospecha acerca de su partida y la ausencia de la pantera. Volvió a dejar todo como lo había encontrado y no le había dicho que sabía esa información, pero desde ese momento cualquier posible rezago de desconfianza o planes de desaparecer en caso que llegara a ser necesario se esfumó.
Antes de casarse habían hablado de hijos, ella tenía suficiente trabajo con los cachorros que todavía estaban pequeños y él dijo que lo hablarían después con calma, en ese entonces ella todavía estaba segura de no querer tener ninguno propio, pero a medida que los años fueron avanzando, y entre más independientes se volvían los pequeños con las actividades humanas que Neji se estaba encargando que les enseñaran para que supieran pasar desapercibidos en la alta sociedad sin tener que recurrir a ser sumisos, más empezaba a sentir que le gustaría tener una camada con él, y eso desató una discusión. La vehemencia con la que él la rechazó cuando le propuso que tuvieran un hijo la hirió ¿no la consideraba digna de cargar su prole? ¿Por qué se había casado con ella entonces? ¿Acaso creía que si no se casaba con ella lo iba a dejar con el cuidado de los cachorros? Estuvo a punto de bufarlo, pero al final solo optó por irse a cazar para calmarse, pasados unos días regresó y pudo ver su desesperación por el corto tiempo que estuvo ausente, había sobrereaccionado a su rechazo pero no pasaba nada, seguía amándolo y eso tendría que ser suficiente.
- No puedo perderte – le susurró en el oído mientras la abrazaba en la cama – prefiero no tener hijos que arriesgarme a perderte – y entonces tuvo sentido, él tenía miedo por el dificultoso embarazo de su prima y el catastrófico desenlace, pero la situación era diferente. Le explicó que no le ocurriría a ella pues su cuerpo sí estaba diseñado para albergar dichas criaturas. Neji titubeó e incluso después de finalmente decirle que sí, podía ver la duda y el temor en sus ojos a medida que su panza crecía, y a pesar que no tuvo ninguna complicación ni siquiera en las noches de luna llena siempre hubo un médico humano que la revisaba constantemente y ella empezando el séptimo mes empezó a formar el que sería su nido.
La servidumbre varias veces le comentó a ella o a Neji que algunas mantas y cojines habían desaparecido, así como algunos alimentos de la cocina, ellos solo asentían y los escuchaban decir que no se estaban robando nada, no, no era la servidumbre quien hacía tal cosa, era la pantera la que había aprovechado una de las tantas habitaciones vacías y estaba acomodando todo para el día de dar a luz que se aproximaba de a pocos. Le costó varios gruñidos que su esposo entendiera que era algo que tenía que hacer sola y transformada por lo que el galeno era innecesario ese día, pero él no desistió de estar presente, así que el acuerdo fue que se estaría en la misma habitación pero desde un lugar en el que no pudiera verla directamente. El parto fue sencillo, solo tuvo un cachorro y con su lengua se encargó de limpiar perfectamente al diminuto ser que era fruto de los dos, luego de dejar que se alimentara por primera vez, lo tomó en su boca y a pasos lentos se acercó para presentárselo, él lo recibió y lo sostuvo con una mano mientras con la otra la acariciaba intentando cerciorarse que estaba bien.
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Esa noche mientras del cielo caía agua sin parar todos estaban alrededor de la chimenea, ellos dos abrazados en un lado, sus hijos estaban transformados pues les gustaba más descansar de esa forma, Yori de apenas 4 años estaba acurrucado en las piernas de su padre ronroneando suavemente y los tres mayores se encontraban acostados uno junto al otro disfrutando el calor del fuego. Neji acarició ligeramente su espalda y ella también empezó a ronronear, le gustaba poder ser ella misma junto a él. Su pequeña manada estaba completa y a salvo, hacía mucho tiempo había considerado que no era alguien de vivir en grupo, y entonces apareció ese hombre junto a ella que cambió por completo su estilo de vida y su forma de pensar.
Y ahora no los cambiaría por nada del mundo.
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Final de esta historia exprés ¿les gustó?
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Les recuerdo que sus comentarios, quejas, reclamos y demás son bien recibidos en un review y que pueden ir y darse una vuelta por mi twitter (idamariakusajis)
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Att: Sally K
