HOLA! Sé que he tardado mucho, pero no han sido tiempos fáciles. Gracias a todos los que se toman el tiempo de leer y a los que también dejan review. Espero les guste!...

No había estado en sus planes volver a incluir en su vida a Jacob. Menos ahora. Por fin, después de dos años podía decir que estaba prácticamente curado del corazón. Ya no sentía hervir la sangre cada que veía a Bella dándole besitos torpes a su novio cuando estaba distraído. Ni cuando éste le sonreía de regreso, dedicándole una mirada cargada de sentimientos que Edward deseaba fueran profesados hacia él. Ya podía callar su mente por largos periodos de tiempo y no dedicarle al moreno ni uno solo de sus pensamientos, hasta que eventualmente lo hacía. Pero ya no era nada cotidiano.

Fue por eso que decidió darse una oportunidad con Mike Newton. Para matar de una buena vez toda esa vorágine de pensamientos y sentimientos atascados en sus adentros dedicados a Jacob y comenzar a crear nuevos y esperaba que mejores, con Mike. El rubio se había esforzado por mucho tiempo en ganarse su afecto y, aunque no lo había logrado del todo. Su compañía y su manera de ser lo reconfortaban de alguna manera y quizá, con el tiempo, sentimientos recíprocos comenzarían a surgir. Mike era un gran chico y merecía una oportunidad.

Oportunidad de la cual Edward estaba dudando en aquel momento gracias a la ira, cuando no conforme con haberlo dejado solo con su ex mejor amigo, Newton se atrevió a reprenderlo cuando le contó que se había negado a ayudarlo, cuando salieron de clases.

-No puedo creer que hayas sido tan cruel – le decía Mike en tono acusador, cuando iban de camino a su casa. Edward lo llevaba en su coche desde hacía unas semanas, cuando ya estuvieron más cerca de iniciar su relación- ¡Necesita tu ayuda Eddie!

-¡No me digas Eddie!- ya se estaba cansando de repetírselo constantemente, pero Mike se empeñaba en hacer de "Eddie" su apodo especial – no fui cruel, sabes que no tengo mucho tiempo libre y el poco que tengo, lo pasamos tú y yo juntos. Además él es perfectamente capaz de pedir que lo ayude alguien más- guardó silencio un momento, tratando de contener la súbita molestia en su interior cuando la siguiente frase salió de sus labios - Bella por ejemplo.

-Cariño, sabes perfectamente que Bella tiene de guapa lo que tiene de bruta- ambos rieron unos segundos. Ya habían llegado a casa de Mike. Edward detuvo el coche frente al porche- Nadie es tan bueno en biología como tú y lo sabes – le dirigió una mirada de advertencia a Edward cuando éste estaba a punto de rechistar- Jacob es un gran chico y me agrada, aunque no sé por qué tengo la leve impresión de que yo no le caigo demasiado bien. En fin, necesita tu ayuda. Y si tuvo las suficientes agallas para buscarte después de lo que sea que pasó entre ustedes... ¡eh! ¿Cuándo me contarás por cierto? Ninguno de los dos ha querido soltar la sopa- con esto, Mike se ganó una mirada casi asesina de su novio- de acuerdo, de acuerdo…tema prohibido, aunque si no estuviera seguro de que Jacob es hetero y medio cavernícola, diría que todo apuntó a pleito de amantes- Edward bufó molesto, aunque tuvo que admitir que Mike tenía razón en lo de "hetero cavernícola" - ya, ¡perdón! El punto es que si te buscó es porque de verdad te necesita. Y si el problema es tu falta de tiempo, puedo sobrevivir dos meses con solo verte en los almuerzos, y en clase y a mensajes de texto por las tardes y una que otra escapada nocturna.- Mike de verdad es un gran chico no pudo evitar pensar Edward sonriendo.

-¿Y qué pasó con "eres mío de las 3 a las 7"?- soltó con sonrisa burlona.

-¡oh! Sigues siendo mío de las 3 a las 7, y a todas horas. Sólo te estoy prestando momentáneamente para ayudar a un necesitado, piénsalo como servicio social- Mike lo miraba levantando una ceja.

-¿Por qué haces esto?- preguntó Edward, volviendo al tono serio de la conversación.

-La educación es cara, Eddie. No todos podemos pagarla sin el apoyo de una beca. Si está en nuestras manos ayudar a que alguien tenga acceso a ella, qué mejor. Además me extraña de ti, todo el rollo de "conciencia para ayudar a los demás" lo aprendí de ti…-Edward no dijo nada, así que Mike continuó- Piénsalo, y decide cuanto antes. Entre más pronto comiencen a estudiar será mejor para Jake- se acercó para darle un beso de despedida, que agarró desprevenido al otro, que seguía pensando todo lo dicho por Newton- te quiero, guapo- y con eso bajó del coche.

Edward sabía que Mike tenía razón, pero lo cierto es que no estaba seguro de qué hacer. Por un lado, lo humanamente correcto era ayudar a Jacob. De hecho, Edward estaba seguro que de tratarse de alguien más, cualquiera, no habría dudado en aceptar. Por el otro lado, Jacob Black no era cualquiera. A pesar del paso del tiempo y de que ahora estaba con Mike, no estaba convencido de que la coraza de indiferencia que había construido hacia el moreno, resistiera a dos largos meses de constante interacción con él. Porque, si bien Jacob por fin ya no era el dueño total de su corazón, Edward sabía que todavía era un "inquilino" que estaba en el punto de mudarse para siempre, o con la presión necesaria, de volver a adueñarse de todo el edificio una vez más. Y ser su tutor por dos meses, sonaba peligrosamente a la presión necesaria.

Todo el viaje de camino a su casa, Edward siguió reflexionando sobre qué diablos iba a hacer. Quería ayudar a Jacob, por supuesto que sí, cuando en el auditorio mencionó que estaba en un problema, tuvo que luchar internamente con la imperiosa necesidad de levantarse y asegurarse que el moreno no tuviera ni un rasguño. Si con solo la palabra "problema" pronunciada por Jacob, le flaqueaba la voluntad. Ya se podía imaginar los demás efectos que surgirían en él, a consecuencia de sus reuniones. Efectos que conocía muy bien, ya que por mucho tiempo los vivió en silencio. Se negaba a pasar por ello una vez más. Todo el dolor y sufrimiento de querer algo que sabes que no puedes tener, menos ahora que Jacob estaba consciente de sus sentimientos, podría querer manipularlo, sacar provecho de ellos. Aunque una vocecita en el fondo de su cabeza le dijo que Jacob sería incapaz de hacer algo así, lo conocía. Sin embargo, no pudo evitar recordar: ¿eres marica?...la pregunta que lo había cambiado todo y que no había visto venir, no así. Recordó el tinte de sorpresa y asco en la voz de Jacob, se obligó a detener los recuerdos. Creía conocerlo, pero había demostrado ser imprevisible y no creía que su corazón pudiera aguantar más desplantes como aquel. No, Jacob era peligroso. Peligroso para él.

Ya estaba cerca de llegar a su casa cuando sonó su móvil, sacándolo de vuelta al mundo real. Leyó el nombre en la pantalla y contestó la llamada sin muchas ganas.

-Hola Alice, que suce…-pero no logró terminar de hablar porque su hermana lo interrumpió.

-¡Tienes que ayudarlo!- soltó exaltada. Si la hubiera tenido en frente, seguramente Edward se habría llevado una buena cachetada.

-¿Qué? No te entie…-pero tal parecía que ella no estaba muy interesada en lo que él tuviera que decir.

-¡Edward Anthony Cullen! Jacob es muy importante para la familia, es como uno más de nosotros y aunque sabes que siempre estaremos de tu lado y que respetamos la decisión de alejarse a pesar de que no quisieron darnos ninguna explicación, dudo mucho que lo que sea que haya pasado entre ustedes sea tan grande como para condenar su futuro de esa manera, asistir a Vulturi ha sido el sueño más claro que Jacob ha tenido en su vida ¡y lo sabes muy bien! Así que no me importa que tengas que dejar tu orgullo a un lado, ¡pero vas a ayudar a Jacob!

-¡¿Cómo te enteraste siquiera?!- no daba crédito a lo que estaba pasando. No podía creer que todo hubiera llegado a oídos de Alice. ¿Cómo había pasado? Cuando de la nada le vino el nombre a la cabeza - Bella…

-Me la encontré en una cafetería hace un rato, Jacob no estaba con ella y cuando le pregunté por él, me contó que estaba encerrado en su habitación tratando de descifrar él SOLO el libro de biología para no reprobar y perder la beca porque ALGUIEN no quiso ayudarlo…- como pudo pasar por alto el pequeño detalle que Alice y Bella eran inseparables.

-No es mi culpa que esté a punto de reprobar- quiso sonar indiferente pero un pinchazo de culpa se comenzó a formar en su interior.

-No, pero sí es tu deber ayudarlo…o ¿te tengo que recordar lo que tú y Jacob no se cansaban de repetirse? "Truene, llueva, o relampaguee…- si me necesitas ahí estaré terminó Edward en su mente. Sin evitar sentir la nostalgia que le provocaban esas palabras- pues a él le está lloviendo, tronando y relampagueando, todo al mismo tiempo. ¡Te necesita! Sé el hombre de palabra que nuestros padres te enseñaron a ser y cumple tu promesa- y después de decir eso, Alice cortó la llamada sin darle tiempo a responder.

Alice podía llegar a ser un verdadero dolor en el culo, sobretodo cuando tenía razón. Aparcó en el garaje de su casa y antes de bajar del coche tomó su celular y movido por la culpabilidad, la nostalgia y sobretodo antes de que tuviera tiempo de arrepentirse, buscó entre sus contactos y cuando lo halló, comenzó a escribir un mensaje:

De acuerdo, te ayudaré. Nos vemos en una hora

aquí en mi casa. Esto es más que obvio pero nunca se sabe,

así que trae tu libro de biología y tus apuntes.

Llega un solo minuto tarde y olvídate de mi ayuda.

Presionó enviar y salió del coche al interior de la casa tratando de calmar el ataque de pánico que amenazaba con estallarle dentro. En una hora se enfrentaría a la persona a la cual llevaba dos años poniendo todo su empeño en evitar. Y todo porque tal parecía que todos se habían puesto de acuerdo en que él era el indicado para llevar a cabo la operación "salvemos la educación de Jacob". Entró en la sala y se dio cuenta que estaba solo. Encima de la mesa de centro vio que había una nota.

Cariño, el jefe de tu padre nos invitó a comer a tu padre y a mí, volveremos

no muy tarde (espero, pero ya ves cómo son esas reuniones). Tus hermanas

estarán fuera porque se irán de cita doble a Port Angels. Te dejé

comida preparada en la estufa. Te amo.

-¡Perfecto!-soltó frustrado. Primera vez que volvería a convivir con Jacob y estarían completamente solos. La amenaza de un ataque de pánico subió más de intensidad. No que fuera a pasar nada de…nada. Simplemente que si estuvieran todos en casa, interactuarían con Jacob, dejándolo a él con más tiempo para pensar en cómo actuar frente al moreno. Al estar solos, no existía esa opción. Comenzó a levantar las cosas regadas y a preparar el área donde trabajarían. Pensó en su habitación, pero no. Demasiado íntimo. La sala funcionaría bien. Cuando terminó de recoger y limpiar. Bueno, su madre mantenía siempre limpia la casa, pero los nervios lo obligaban a moverse y limpiar y remover todo de manera compulsiva, se dio cuenta que solo habían transcurrido 15 minutos. Sin mucha hambre, decidió que comer quizá calmaría sus ansias y cuando se hubo servido, recordó llamar a Mike para ponerlo al tanto de su decisión.

Mike contestó al tercer timbrazo.

-¿A dónde me llevará esta tarde ¡oh! príncipe encantador?- Edward rio junto con él.

-Temo decepcionarlo ¡oh! Noble caballero, pero su príncipe encantador estará ocupado por los próximos dos meses tratando de domesticar a un terrible dragón- comenzaba a notarse más relajado.

-¡Eddie! ¡Qué bien! me encanta que seas tan buena persona- si supiera que de no haber sido por Alice habría dicho que no.- ¿entonces se verán hoy?

-Sí, llegará como en media hora. Así que aproveché para comer y platicar contigo mientras tanto. ¿qué harás hoy que ya no nos veremos?

Jacob POV

Era la tercera vez que releía el mensaje. No podía creer que de verdad hubiera aceptado. La esperanza de aprobar volvía poco a poco a su sistema. Una vez salió del shock inicial, se apresuró en guardar sus cosas y después corrió a darse una ducha. No podía llegar tarde y tenía menos de una hora para prepararse. No sabía porqué pero súbitamente estaba nervioso. Al momento de vestirse no podía decidir qué ponerse. Idiota, elige cualquier cosa. No es como que en verdad importe. Vas a casa de Edward a estudiar. Pensar en eso último le resultaba tan extraño, pero a la vez tan familiar. Parecían siglos los que habían pasado desde la última vez que se reunieron a estudiar. Jacob sabía que no era la gran cosa, pero de verdad quería causarle una buena impresión a Edward. Quizá, con un poco de suerte y con el paso del tiempo volverían a ser los de antes. Aunque sabía que eso era poco probable, antes no sabía que Edward estaba enamorado de él. Y eso había sido un parteaguas para Edward, pretender que eso no había pasado y que todo quedara olvidado no era opción para él. Aunque ahora ya tenía a Mike. Recordó la escena en el auditorio. A Edward llamando "amor" a Newton. A Newton besando a Edward, y de pronto se sentía con dolor de estómago. De verdad que no era homofóbico, ver a dos chicos besándose le daba igual, pero verlos a ellos dos en específico le incomodaba mucho. Quizá porque visualizarlos era muy bizarro todavía. Llevaban un día de novios, al menos públicamente y le tranquilizaba el hecho de que muchos en la escuela estaban tan "shockeados" como él. Solo faltaba acostumbrase a verlos juntos, pero en su interior dudaba que algún día lo logrará.

Decidió vestirse con una polo negra y unos pantalones de mezclilla del mismo color. Trató de peinarse lo más decente que pudo. A fin de cuentas estarían Esme y Carlisle y no quería verse tan mal. Ellos habían sido como unos segundos padres para él, sobretodo Esme. Carlisle también pero se la vivía trabajando en el hospital y no lo veía tan seguido. Al alejarse de Edward no le había quedado de otra que alejarse de ellos también, y los extrañaba. Mucho.

Salió de su casa faltando 15 minutos para cumplirse la hora. Estaba bien, en moto llegaría en 10 minutos a casa de Edward. Y así lo hizo. Aparcó en frente de la entrada, iba a esperar los minutos restantes ahí fuera, pero su ansiedad pudo más y tocó el timbre tres minutos antes. Pocos segundos después la puerta se abrió, mostrando a un Edward de expresión seria y fría. Y de pronto se sintió mal vestido cuando sintió su mirada recorrer su atuendo, juzgándolo. Se permitió echarle un vistazo al atuendo del otro, pantalón de mezclilla normal y camiseta blanca. No sabía cómo pero Edward siempre lograba que un atuendo totalmente corriente y simple, que se vería de igual forma en cualquier persona, luciera como de modelo de revista en él. Era algo que Jacob siempre había notado y secretamente envidiado de él. Su pelo delataba que estaba recién bañado, entonces ya no se sintió tan estúpido. Al menos le importó lo suficiente para bañarse se dijo.

-Llegaste antes- dijo Edward a modo de saludo. Jacob notó el tono de sorpresa sarcástica, burlona y sobretodo fría. Como si Jacob llegara tarde a todos lados y el hecho de que justo ese día llegara a tiempo fuera una sorpresa, que lejos de ser agradable, fuera una completa molestia.

-Bueno, tenía un ultimátum- sonrió, tratando de ser lo más agradable posible. Aunque por las actitudes del otro, dudaba que sirviera de algo. Edward no sonrió, solo lo miró duramente.

-Entra- fue lo único que dijo antes de abrir un poco más la puerta y haciéndose a un lado para que pudiera pasar.

-Escucha Ed, quería…-comenzó Jacob, quería empezar de la mejor manera posible para demostrarle que las cosas entre ellos podían cambiar. Y la mejor manera que se le ocurrió fue agradecer el apoyo que le estaba dando. Pero Edward lo interrumpió y no lo dejó continuar.

-Ya te dije que no me llames así.

-Bueno...es que siempre te he llamado así y…- pero lo volvió a interrumpir.

-Pues ya no me llamarás así, mi nombre es Edward y punto. Y antes de lo que sea que quieras decir, necesito que escuches muy bien lo que yo tengo para decir porque quiero que todo te quede bien claro ¿estamos?

Jacob solo atinó a asentir.

-Bien, esto no significa ni que quiero ser tu amigo, ni que tengo el más mínimo interés en forjar ningún vínculo de cualquier tipo contigo. Si acepté ayudarte es única y exclusivamente porque tal parece que hay personas a las cuales les importas lo suficiente como para insistir arduamente en que si no acepto, el peso de tu fracaso caerá sobre mis hombros. Y es un peso el cual no estoy dispuesto a cargar.

-De…de ac…de acuerdo- logró decir. Definitivamente no era el inicio que había esperado. Aunque no sabía quién había intercedido por él…Bella, seguramente.

-Muy bien, comencemos….

Nos vemos en el siguiente cap!…