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Este capitulo formó parte del "liberando mi mente" de la página Shut Up! I Love Pokeshipping, no sé si comenté que está era una locura, pero lo es xD
y me encanta.
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Capitulo publicado el 20 de enero de 2018
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Locura N°39
~Incertidumbre~
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Aquel día no había podido dormir bien. No era propio de él aquella situación, a menos que algo importante fuera a pasar.
En este caso, había sido algo que se había atrevido a hacer hace unos días, antes de irse de Kanto una vez más. Había sido un movimiento tan arriesgado como saltar a las fauces de un Gyarados en pleno ataque, pero no había salido tan mal herido como esperaba.
No, al contrario, había recibido un desinteresado «Intentémoslo»
Estaba nervioso, miraba su celular sin recibir ni siquiera un mensaje de su "amiga", estaba entrando a desesperarse… ¿Le había dado alas por algo que no iba a pasar? ¿Había sido capaz de decirle eso, solo para que él se fuera y ya no la molestara?
Suspiró y se sentó en la cama, aún con el celular entre ambas manos.
09:46 A.M: Buenos Días, ¿Cómo amaneciste?
Envió.
Observó que su ventana de chat, ni siquiera marcaba la última conexión de la pelirroja.
09:47 A.M: ¿Ocupada?
Eran cerca de las diez y solo podía mirar el techo, no había ninguna respuesta del otro lado. Fastidiado, se levantó de la cama, para ir a desayunar.
Tras comer, fue por su Pokémon que estaba bajo los cuidados de la enfermera del centro Pokémon en donde estaba.
Volvió a mirar su teléfono celular, aún no salía respuesta ni ultima conexión. Resopló fastidiado.
11:30 A.M: ¿Mucho trabajo en el gimnasio? No te esfuerces mucho :)
Envió, esperando que estaba vez le respondiera. Pero, aunque la doble palomita indicaba que su teléfono había recibido los mensajes, no aparecían azules.
Siendo observado por el roedor, tomó su teléfono e hizo mejor una llamada, sino le respondía los mensajes, mínimo la llamada.
Pero el teléfono, marcaba y marcaba, sin respuesta alguna.
Empezó a molestarse, a tal punto que decidió mejor salir a buscar alguien para tener una batalla Pokémon y liberar su mente.
…
Tuvo cerca de diez batallas seguidas, tanto él como Pikachu estaban agotados. Observó su teléfono por undécima vez, y aún no había respuesta. ¿Qué demonios le pasaba a Misty?
«Nuestra feíta está muy solicitada últimamente, ha estado saliendo a varias citas»
¡Maldición!
¿Y si lo que sus hermanas le habían dicho era verdad? ¿Qué pasaría si Misty no lo esperaba realmente? ¿Qué pasaría si al volver, ella estaba con otra persona?
Acaso, ¿su promesa fue solo eso? ¿Una palabra vacía?
¡No! Ella no podía ser así…
01:03 P.M: ¿Almorzando? Hoy tuve diez victorias seguidas ;) Lo estoy haciendo bien, ¿qué tal tú? ¿Muchos retadores?
01:04 P.M: Sorry si molesto, solo quiero saber cómo estás…
Quiso golpearse tras enviar el último mensaje… sonaba tan idiota.
Dejó el celular de lado, y trató de no verlo en el resto del día. Pero las ansias de comunicación fueron más fuertes que él… La llamó a las dos de la tarde, a las tres, así hasta que se hicieron las siete de la tarde y no tuvo respuesta.
¿Tendría el teléfono de Misty mal registrado?
Eso no podía ser así, la imagen de su amiga salía en el icono de su chat…
¿Le pasaría algo?
Podría llamar al gimnasio, pero la sola idea de que le respondieran las hermanas escandalosas de la pelirroja, ya lo hacían retroceder.
Se dio por vencido cerca de las diez de la noche, cuando tras acostarse, la Luz de su celular brilló, indicando un nuevo mensaje. Se sentó de inmediato, para desbloquear la pantalla y ver quien era.
Pero la alegría le duró poco.
«Estimado Cliente, le avisamos que su cuota de internet está por acabarse. ¡No te quedes sin GB para estar conectado…»
Ante aquello, botó el celular a la cama y se cubrió la cabeza con la almohada.
…
En el gimnasio Celeste, la líder del recinto, caía agotada sobre su cama. No había sido un buen día, sobre todo, después de que su hermana querida Lily, había decidido probar si su teléfono era resistente al agua. A veces se preguntaba si realmente fueran hermanas, porque de las tres, con suerte hacia una en contadas ocasiones.
Al ver que el pobre aparato había perecido tras hundirse en la piscina del gimnasio, tuvo que ir al servicio técnico donde escuchó la noticia que le valió varios billetes: Tenía que comprar uno nuevo.
Así que, con el nuevo aparato en sus manos, lo dejó cargando en su habitación -y lejos de su hermana- para poder usarlo en cuanto se desocupara de las labores de líder.
Tomó el celular entre sus manos, e instaló nuevamente el chat para poder comunicarse con sus amigos. En cuanto lo instaló y descargó todas las conversaciones. Todos los mensajes y llamadas que Ash le había enviado en el día, le llegaron de golpe. Sonrió negando con la cabeza.
¿Qué le había pasado por la cabeza al entrenador que envió aquellos mensajes? Miró de reojo a la puerta de su habitación, ¿aquellas tres brujas le habrían dicho algo?
11:00 P.M: Buenas Noches, mis hermanas me echaron a perder el celular y no vi los mensajes hasta ahora T-T ¿Serán mis hermanas realmente? En fin, te felicito por todas las batallas ganadas ;) Espero mañana poder responder a tiempo, ahora tengo un teléfono nuevo *3* …
11:04 P.M: Te quiero.
…
Del otro lado del mapa, el teléfono de Ash, indicaba la luz de un nuevo mensaje recibido… pero él… ya estaba dormido.
