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Esta locura tiene una particularidad, es la continuación de la locura 11 "Telenovela" la cual, después de más de cuatro años, al fin me decidí a terminarla.
Esta era la última locura que tengo escrita y como quiero terminarla de una vez por toda...
¡Volveremos al desafio del lector al autor!
¡En los reviews puedes dejarme una palabra en la cual basaré la siguiente locura!
El primer review será la palabra que usaré!
¡Así que preparense!
¡Los leo!
Sire~
Locura Nº47
Videojuegos
˙·٠•● Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ●•٠·˙
Todo parecía mejorar para el dueño de casa, estaba disfrutando de sus merecidas vacaciones y para sumarle a su alegría, la telenovela que tenía idiotizada a su querida Esposa había al fin culminado y no había señales de una nueva. Al parecer, quedo tan decepcionada del final de la última, que había arrojado el control remoto al sillón y había exclamado:
"Ya no desperdiciaré horas de mi vida con telenovelas estúpidas"
Y no es que se haya puesto feliz, claro que no… aunque cuando ella subió las escaleras con pasos fuertes por la ira contenida, él dio un giro festejando, tal y como lo hacía de niño cuando atrapaba un nuevo pokémon.
Los primeros días de sus vacaciones fueron algo tan maravilloso para él, comidas con dedicación y en el momento en el que tenía que ser y un buen tiempo compartido con su adorable Gyarados, digo con su adorable esposa.
Estaba feliz, hasta que uno de sus amigos llegó con una cara de que algo maravilloso había sucedido.
—¡Lo logré, Ash! ¡Lo logré! —el mencionado observó detenidamente las facciones de su amigo Clemont, el rubio lucía demasiado emocionado y él no tardó en emocionarse también.
—¿Qué? —preguntó impaciente.
El líder de gimnasio de la región Kalos, se quitó la mochila ingresando a la residencia y sacó de ésta, un dispositivo portátil.
—Esto —se lo entregó—, es mi último gran invento, una consola de videojuegos.
—¡Wow! —exclamó sorprendido y sin dudarlo, se sentó en el sofá a probar el reciente invento de su amigo— ¿Y qué quieres que haga con él? —le preguntó, esperando que le dijera que era para él.
—Hay una tienda en Mauville que quiere comercializarlas, pero tengo que probarlas y…
—Pensante en mí —lo interrumpió emocionado.
—Así es, como estás de vacaciones, supongo que sería una buena idea —afirmó el rubio, Ash se levantó y le dio un abrazo a su amigo científico.
—¡Gracias por pensar en mí! —volvió a prestarle atención a la consola— La probaré y si tiene alguna falla, te la notificaré.
—De acuerdo —acomodó sus gafas y se despidió— Estaremos con Serena y Bonnie en ciudad Carmín por si tú y Misty quieren ir a vernos.
—Claro, le diré.
En cuanto su amigo salió de la casa Ash se tiró hacia atrás en el sillón y se puso a jugar, bien, era fácil, diseñar el personaje, colocar el nombre y luego seleccionar el inicial. Con una mueca notó que no estaba Pikachu así que fue por el que había querido tener: Squirtle.
¿En qué momento se había hecho de noche? Ash no lo sabía, no fue hasta que Misty regresó de su jornada en el gimnasio Pokémon, que se dio cuenta que el día se le había ido jugando, pero no era nada malo, había logrado conseguir cuatro medallas, y ya había derrotado por primera vez al equipo enemigo.
—Ash —él observó a Misty, quien lo miraba con esa carita que ella ponía siempre que estaba a punto de explotar. Era una mala señal— ¿Cocinaste? —Ash apretó los labios, tratando de pensar ¿Había comido algo en primer lugar? — ¿Sacaste la basura? El basurero pasaba hoy —Ash volvió a apretar sus labios, aún más. ¿Lo había hecho? — ¿Fuiste por tu traje a la tintorería? —el pobre hombre volvió a mover la cabeza tratando de recordar, ¿Qué demonios hizo en todo el día? — ¡Ash Ketchum!
—¡¿Qué?! —gritó asustado.
—¿Qué rayos hiciste todo el día? —con algo de temblor sacó la consola que Clemont le había pasado, y se la enseñó— ¿Qué es eso?
—Es el nuevo experimento de Clemont —le contó recuperando la confianza—. Es un juego de rol, donde vas atrapando pokémon, ganando medallas y luego vas contra la liga.
—¿Y te va mejor de lo que te fue en tu viaje? —preguntó sarcástica.
—Si —respondió el hombro frunciendo el labio superior con algo de fastidio.
—Clemont me mencionó algo de eso, ya, no tengo problema que te pegues a esa cosa, Ash, pero no descuides las cosas por estar enviciado.
—¿Y tú con tu novela?
—Yo no dejaba de hacer las cosas para la novela, yo me organizaba para poder verla tranquila —le recordó.
—Ok.
Los siguientes días, pasó algo bastante similar, Ash olvidaba totalmente la noción del tiempo y Misty ya estaba aburriéndose.
Estaba por iniciar la tercera guerra mundial contra Ash, pero algo hizo que simplemente empezara a llegar más tarde un día, mucho más tarde otro, hasta que un día no llegó a dormir.
Confundido, Ash pensó que seguramente se quedó en el gimnasio pokémon, así que se fue a acostar con la consola en mano, ya faltaba poco para terminar el desafío. Solo un par de evoluciones más y tenía a todos.
Al otro día, un grito retumbo en toda la casa. ¡Lo había terminado! ¡Ya tenía todas las medallas, había ganado la liga y la Pokédex de Kanto estaba completa!
El timbre de la casa, lo hizo dirigirse hacia la entrada, sin poder quitar la emoción de su cara.
—¡Ash! —Clemont lo esperaba con una gran sonrisa tras abrir la puerta— ¡Felicitaciones!
Ash lo miró confundido, pero pensó que era algo en el juego que le avisaba a Clemont, sonrió y exclamó.
—¡Muchas gracias, Clemont! ¡Fue un increíble logro!
—Supongo que debes estar muy contento.
—¡Mucho! —afirmó con una gran sonrisa.
—Ya lo creo —se acercó y le dio una palmeada en la espalda—. ¡Ya lo esperábamos, pero te tardaste mucho!
—¿Tarde mucho? —le mostró la consola—. Pero, me la pasaste recién el lunes. ¿Una semana era mucho para pasar el reto?
Clemont se separó de él, acomodándose las gafas.
—¿Qué? —miró la consola— ¿Ya terminaste de completar el juego? —soltó emocionado.
— ¿No era de eso de lo que hablábamos?
—No —exclamó, tomando la consola para revisarla—, hablaba del embarazo de Misty, Serena y Bonnie están con ella de compras.
—Ah —exclamó Ash y luego, volvió a ver a su amigo— ¿Qué dijiste?
—Misty nos contó hace un par de horas —le indicó—, así que vine a felicitar… —al ver la cara de perdido de su amigo, apretó los labios. Al parecer había cometido un error— Ups… error de cálculos.
Sin que Ash se diera cuenta, Clemont se despidió y cerró la puerta tras salir. El dueño de casa se quedó paralizado en su lugar, ¿por qué iba a ser padre y no lo sabía?
Rápidamente, buscó su celular entre los cojines del sillón y lo encontró sin carga en la batería. Suspiró, y fue a cargarlo.
Tras prenderlo, miles de mensajes empezaron a llegarle al celular, felicitándolo por ser padre. ¡¿Por qué él no lo sabía?!
Entonces lo recordó.
…
—Ash, ¿puedes soltar el juego? Necesito decirte algo importante.
—Sí —le dijo—, déjame terminar de evolucionar a Pidgeotto y ya… ¡Oh, un Nidorino! —exclamó, y solo pudo oír el bufido de su esposa, cuando volvió la mirada hacia ella, ya no estaba, pero no le tomó importancia y siguió con el juego.
…
Lo había arruinado.
Oh sí, había cavado su propia tumba y con retroexcavadora.
Pero también podía arreglarla, ¿no?
Con toda la decisión en su rostro, se dedicó a armar un plan para compensar a su esposa.
…
Era cerca de la siete de la tarde cuando Misty regresó a su hogar, cargada de paquetes. Aunque no quería ver a su marido, sabía que debía hablar con él. Estaba segura que él ya se había enterado de la noticia y no de su propia boca.
Abrió la puerta y se sorprendió de encontrar encendidas varias velas.
—¿Ash? —lo llamó, colgando las llaves en el llavero a un lado de la puerta— ¿Estás aquí? —al no tener respuesta frunció el ceño. ¿Todavía estaría con el estúpido videojuego?
Pero todos sus malos sentimientos se apagaron cuando lo vio. Estaba en la cabecera de la mesa, la cual estaba adornada esperando por ella, y tras él, un letrero que la dejó sin aliento.
«Amo el rol que tendré en esta nueva aventura»
En ese momento, recordó porque lo amaba y porque se había casado con él.
Podía ser el ser más tierno y cursi si se lo proponía.
—¿Qué tal? —preguntó como un niño tras una buena acción.
Misty solo sonrió, dejó las bolsas a un lado y se acercó a su marido.
—¿Lista para el inicio de nuestra aventura más divertida y difícil de nuestra existencia?
—¿Puedo confiar en ti? —le preguntó, cruzada de brazos y mirándolo de reojo. Ash no quitó la sonrisa de sus labios, la conocía tan bien, que sabía que solo estaba actuando.
—Por supuesto —levantó la mano derecha como si hiciera un juramento—. Este será mi juego más importante en la vida y no puedo fallar.
Misty negó con la cabeza y simplemente lo abrazó.
—Felicitaciones, papá —le dijo, al oído. Aquellas palabras dichas por su esposa, lo emocionaron como si recién se estuviera enterado.
—Gracias por ser su madre —le respondió abrazándola con todo el cariño que le tenía.
Ya no tendrían tiempo para distracciones extremas… a partir de ahora.
