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¡Hola!

Este capitulo va especial para Pelacachi que me dio la idea :)

¡Gracias!

¡Solo faltan nueve!


Locura Nº51

Pelirroja

˙·٠•● Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ●•٠·˙

Ash Ketchum llegó a la cafetería donde Misty lo había citado, bastante confundido. Pues, cuando recibió la llamada de la chica, ésta actuaba muy misteriosa. ¿Y ahora en qué problema lo había metido?

La última vez que actuó así, lo había inscripto –sin querer, según ella- en un desafío extremo Pokémon, donde quedó tan agotado mentalmente que no quiso saber nada de batallas por una semana.

Suspiró agotado, y revisó con su mirada marrón por todos los rincones esperando verla. Hasta que la encontró, su cabellera pelirroja era inconfundible. Como le daba la espalda, iba aprovechar para darle un buen susto.

A pasos lentos, muy lentos llegó tras la pelirroja y apoyando rápidamente sus manos en los hombros, gritó «Boom»

La joven de ojos verdes se giró inmediatamente, asustada, dejando al chico paralizado en su lugar.

Esa chica era pelirroja y de ojos verdes, pero sin duda no era su novia.

—Perdón —exclamó, juntando sus manos en señal de plegaria—. Pelirroja equivocada.

La chica lo observó fijamente, pero luego sonrió al fijar la mirada detrás de él, levantando la mano.

—¡Misty! —llamó la chica, haciendo que Ash se tensara aún más. Esa pelirroja conocía a la suya.

—¡Sonia! —Misty se acercó con una sonrisa, sorprendiéndose que Ash estaba ahí también—. Oh, Ash, que bueno que estás aquí, ¿ya se presentaron?

—No —respondió asustado, confundiéndola, pero como no solía prestarles gran atención a aquellos ataques de éste, se dirigió a la chica.

—Bueno, Sonia, él es Ash, mi novio —le dijo con una sonrisa—. Ash, ella es Sonia, una prima que está de visitas.

—Un susto, digo gusto —comentó Sonia— conocerte, Ash, Misty habla mucho de ti.

—Que bien —respondió sintiendo que un escalofrió le recorría toda la espalda.

—Bien, ella está viajando por Kanto para revisar el funcionamiento de los gimnasios en la región, le dije que tú podrías ayudarla mejor que yo, ya que has peleado aquí.

—Oh —exclamó, tomando asiento— ¿Y por qué no tú?

—Estoy con mucha demanda de batallas en el gimnasio, tú no estás haciendo nada útil.

—Gracias —dijo entre dientes.

—De nada, cariño —miró con una sonrisa a su prima—. Aunque no lo parece, sabe mucho de los gimnasios, así que puedes preguntarle lo que quieras —dijo—. Voy a ir a ordenar algo para comer, ahí vengo —y se retiró. Ash miraba a la chica que se fue y luego volvió a la prima que lo observaba divertido.

—¿Qué?

—Pasaremos tiempo juntos —se llevó la mano al mentón—. Espero que no vuelvas a equivocarte de pelirroja, estoy enamorada de otra persona.

Y ante la risa, el chico de cabellos oscuros llevó la mano a su rostro para cubrir su frustración.

Si ante tenía que soportar a una pelirroja que se divertía a sus costillas, parece ser que su mala suerte se había duplicado.