A la mañana siguiente, las cosas se vieron tornadas en algo un tanto, complicado… no habia el mismo ambiente que se acostumbraba tener desde que cierto panda habia arribado al palacio… ahora todo estaba silencioso, de un modo demasiado incomodo, de un tanto que incluso Shifu se sentía… fuera de sitio, era difícil admitirlo aun, pero extrañaba las ocurrentes conversaciones que el panda solia iniciar por las mañanas a la hora del desayuno, al igual que todos, bromas inocentes, o comentarios tontos, pero al final… todos siempre terminaban con una sonrisa en la cara, mas no era el caso ahora mismo, pues nadie hablaba, nadie sonreía, ni mucho menos se veia, en mas de una ocasión, vieron al panda, como esperando a que este dijera algo, mas no lo hizo, en un intento desesperado por romper el silencio del ambiente, Mono fue el primero en aclararse la garganta, llamando la atención de todos, excepto, del panda

- Maestro ¿Tuvieron mejor suerte que nosotros? Anoche – Esta pregunta llamo la atención, a medias del panda, pero mayormente de Vibora y Mantis, al no haber ellos estado en ese sitio, esto hizo que se subieran un poco los animos, pues tenían el interés de saberlo

- Si… creo que si la tuvimos Mono… - Este dejo su plato a un lado, al igual que los palillos, antes de que este juntara las manos, y las frotase entre si – Lo vimos… pero no era como pensé que seria… -

- ¿Como era maestro? – Pregunto la serpiente, quien pronto termino recibiendo respuesta de parte del panda rojo – Era alto… promedio, pero era mas grande que Tigresa o que Po, de eso estoy seguro, usaba una armadura bastante extraña… pero sea quien sea, sabe muy bien como ocultar su identidad, pues usaba un casco, y no dejaba ver ni un poco de su rostro… excepto tal vez sus ojos… esos… atemorizantes ojos rojos – Un escalofrio recorrio el cuerpo de este apenas termino de mencionar dichos, antes de recobrar la compostura, y aclarar la garganta – No tuvimos mejor suerte que el maestro Oogway… lamentablemente, no pudimos comunicarnos con el… pero lo que es peor, es que nos vio

- ¿Y eso que tiene de malo exactamente? – Pregunto Mantis, quien habia terminado su desayuno, tan solo para quedarse escuchando la conversación

- Si sabe que lo estamos siguiendo… o que lo estamos vigilando, tal vez lo persuada lo suficiente para desaparecer nuevamente – Dijo Tigresa, quien tomaba sorbos pequeños de su te de jazmin

- ¿Ustedes creen eso? ¿Creen que si se siente amenazado decida desaparecer de nuevo? – Pregunto Mono, quien parecia estarse llenando con aires de grandeza, pero no le duraron para siempre – Lo dudo… lo dudo enormemente… - Escucharon una voz ligeramente ronca, proveniente del panda gigante, quien estaba terminando de lavar sus propios trastes, mas este les estaba dando la espalda todavía - …Si lo que el maestro Oogway escribió es cierto… Si este super depredador… si este Slayer… es lo que dice que es… una de dos cosas pasaran, nos considerara, o una amenaza… o un rival… sea cual sea de las dos… no lo van a detener de querer enfrentarse a nosotros… si un grupo de lobos no lo detuvo… ¿Por qué habrían de hacerlo 7 maestros?

Esto ciertamente habia bajado los humos de algunos… pero tambien los habia dejado en un estado shockeado bastante intenso… era la primera vez, en tanto tiempo que escuchaban al panda hablar de una manera tan directa… pero tan seria y firme a la vez, eso hizo aclarar la garganta del maestro Shifu, quien se vio enderezado en su lugar – El guerrero dragon tiene razón… un solo paso en falso, y podríamos hacernos de un enemigo, del cual aun no estamos seguros de que es capaz de hacer… es por eso que aun lo vamos a estudiar … mandare cartas a otros templos, pidiendo ayuda para nuestras tareas aquí… si llega a pasar algo… quiero que tengamos suficiente gente para proteger el valle

- Maestro, de verdad, ¿Ve al Slayer como una amenaza? – Pregunto Tigresa a un lado de este

- No… pero si se vuelve una, es mejor estar preparados…


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Unos Cuantos Kilometros Lejos Del Valle

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Aun con el pasar de los años incluso… habia un pequeño campamento repleto de leopardos de las sombras, mejor conocidas, como las damas de las sombras, quienes dedicaban gran parte de su vida al estilo artístico de la danza y el baile, a dicho campamento la luz del dia estaba llegando, haciendo levantar a unas, y gruñir a otras, pero con una cierta leopardo era totalmente diferente, dicha se encontraba descansando plácidamente sobre la que era su cama, en su rostro una enorme sonrisa se podía divisar, junto a un ronroneo que mantendría despierto a cualquiera, y entre sus brazos, un rollo se encontraba reposando bajo su protección, mas cuando los rayos el sol, golpearon su rostro, le hicieron arrugar su expresión por unos cuantos segundos, y de manera lenta y cansina, termino despertando al igual que las demás, con delicadeza, se enderezo sobre la cama, haciendo que la sabana que la cubria se cayera lentamente, descubriendo asi su semi desnudo torso, y unas vendas desacomodadas que yacían sobre su pecho, pero no tuvo molestia en acomodar, apenas su borrosa vista se aclaro, poso la misma sobre el rollo, haciendo que una suave sonrisa se formara sobre sus labios, era entonces cuando esta tomo dicho rollo, y lo abrió lentamente, tan solo para encontrarse con un bellísimo corazón, el cual estaba atravesado por una especie de cruz, una risa corta, que lentamente se torno triste, salio de su boca, antes de que esta lentamente se levantara de su cama, y a pasos lentos, fuera hasta una de sus ventanas, la cual abria lo suficiente antes de asomar la cabeza afuera

Ya gran parte de su campamento se encontraba activo, por lo que decidio regresar al interior y tronando algunas cuantas partes de sus articulaciones, fue hasta su closet, sacando algunas cuantas prendas que le serian de utilidad, vistiéndose prenda a prenda, termino por estar lista, pero una rápida mirada se fue sobre del rollo que aun estaba en la desordenada cama, acercándose al mismo, y tomándolo sobre sus manos, antes de llevarlo debajo de su colchón, ordenar dicha cama, y retirarse lentamente de su tienda, saludando a quien pasara por delante suya, hasta llegar a la zona comedor, que eran mas bien varias mesas largas juntas debajo de una carpa que las protegia de la lluvia, busco por todos lados, hasta encontrar una mano levantada señalándola y saludándola

- Oye, Song, por aca, te guarde sitio – Le grito la dueña de la mano aquella, antes de bajarla, era ni mas ni menos que su mejor amiga en todo el campamento, una leopardo de ojos violeta que apenas esta se acerco, se movio a un lado para darle el sitio – Buenos días por cierto -

- Buenos días para ti tambien Ming Ling – Apenas esta se sento, se le fue acercado un plato repleto de fideos recién hechos, y tomando los palillos en sus manos, empezó a comer, lentamente, y en silencio, de vez en cuando era que se le notaba un poco deprimida, pero si bien todas no se percataban de esto, Ming ling no pudo evitar notarlo, fue asi entonces, cuando esta, dejo de lado sus panes de frijol, para llevar una mano al hombro de Song, agitándola suavemente - ¿Uh? ¿Qué? -

- ¿Ya terminaste de soñar despierta? – Pregunto esta con una ceja arqueada, sonriendo de manera burlona, mas lo hacia para levantarle el animo

- … ¿Tanto se me nota he?... – Pregunto Song, quien lentamente bajo las orejas hasta que estas estaban ligeramente ocultas

- Desde hace ya bastante tiempo… ¿Cuánto tiempo a pasado Song? … ¿Dos… tres… cuatro años? Desde que vienes soñando contigo y con ese panda… - Dijo Ming, esto hizo que se ganara un suspiro deprimido de la líder de las damas, quien pronto se llevo las manos al rostro, y empezó a sacudirse el mismo con fuerza - … Deberias ir con el, si es que tanto lo extrañas

- Ming… no puedo, sabes que no puedo… mi responsabilidad con ustedes es completa, y no puedo ir para ir a buscar a-

- ¿Al amor de tu vida?~ … - Pregunto Ming, mientras que Song bajaba las orejas de inmediato, intentando el resistir las ganas a llorar… pues – Aun te preocupa que… ¿Encontrara a alguien mas?

- Sabes que es verdad… digo… era tan lindo y atento cuando lo conoci… y ahora que paso el tiempo… estoy segura de que sigue siendo igual… y una actitud como la suya, seguro que ha atraído a alguna resbalosa que ni siquiera se lo merece

- Si eso a ocurrido, en todo caso, es culpa tuya –Esta de inmediato se giro a encontrarse con la expresión anonadada de la líder actual de las damas de la sombra, apenas Ming termino su te, esta dejo el vaso en la mesa, se giro, y le tomo de las mejillas haciendo que se quedase quieta en su sitio, evitando que apartara la vista – ¿Quién es la que no ha ido ni una sola vez a verlo? ¿Quién es la que no ha mandado ni una sola carta? Y mas importante… ¿Quién es la que hace gala de llamarlo, su panda, si ni siquiera lo ha hecho su novio? … ¿Quién, he?

- Lo se pero- Intento hablar, mas fue detenida nuevamente

- Entiende, que mucho, no es lo que puedas hacer, si es que no pones cartas en el asunto como es debido… si de verdad quieres que ese panda sea tuyo y solo tuyo, la única que lo puede lograr – Le solto el rostro – Eres TU – Esto ultimo lo dijo picando la nariz de Song, empujando dicha hacia atrás, antes de apartar el dedo, y seguir comiendo, en silencio… mas no le duro la calma demasiado, porque de un momento a otro, Song se levanto y retiro, pero volvió, con tinta, una pluma y un rollo, apartando su plato a un lado para entonces ponerse a escribir en este mismo - ¿Oye, que estas haciendo?

- Necesito que llames a un mensaje, que sea rápido, por favor – Esta seguía escribiendo, mas una de sus orejas se levanto, y giro a la contraria – ¡Ahora Ming, Ahora!

Esto lejos de asustar a la leopardo, le preocupo, mas hizo como su amiga habia solicitado, y tan pronto termino su desayuno, se levanto y retiro, a la cosa de algunos cuantos minutos, esta regreso, acompañada de un halcón, quien estaba reposando sobre uno de sus hombros, y apenas entraron en el campamento, se encontraron de frente con una leopardo de las nieves algo entusiasmada, pues no solo estaba sonriendo, sino tambien serpenteaba la cola con energías de sobra

- Buenas tardes, mi nombre es Lao shang, estoy aquí para recibir, llevar y entregar su mensaje a donde usted lo diga – El ave, estirando el ala derecha, apunto esta hacia su pecho, y se reverencio ante Song, esta correspondio, y se reverencio por igual, para cuando se enderezaron, esta acorto la distancia, y le entrego un rollo

- Este mensaje debe llegar al palacio de Jade tan pronto te sea posible… urgente – Tras haber dado el rollo, esta busco en su pantalón, hasta dar con una bolsa pequeña de monedas, de las cuales saco varias de oro, y se las entrego al Halcon – Y una cosa mas… le suplico se asegure de que este mensaje, llegue a manos únicamente del guerrero dragon, es un panda gigante, asi que no debe ser problema que lo encuentre… pero solo por si acaso, el tiene ojos verdes, iguales al jade

- Entendido Madam, estare entregando su mensaje a mas tardar en dos días, tomando en cuenta la distancia actual – Dijo este

- No se preocupe, siempre y cuando el mensaje llegue bien, es lo que me importa – Entrego el rollo, y una vez mas, el ave se reverencio, antes de levantar el vuelo, y retirarse lentamente de la visión del campamento, causando asi una mirada extraña de parte de Ming, quien se cruzo de brazos, y volteo a verle al rostro

- …¿Y bien? Me diras que fue todo eso o lo tengo que averiguar a la fuerza – Pregunto esta, ganándose una corta risa de parte de la leopardo, quien pronto se dio la vuelta y se retiro de ahí, mas le respondio

- Ya lo veremos… en 2 dias


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De regreso, al palacio de jade y al valle

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Los entrenamientos seguían tal cual se debía y suponía en el salón de entrenamientos, pero ahora era un poco diferente a como siempre era, pues si bien todos estaban en sus debidos ejercicios, la atención estaba sentrada sobre Po, quien no parecia tener piedad con los pobres muñecos rotatorios, golpe tras, golpe, bloqueo y bloqueo, hasta que en ocasiones, sus propios golpes eran suficientes para romper dichos muñecos, y a mas de uno, lo llego a sujetar por la cabeza y arranco a este de raíz del suelo, arrojándolo lejos, estaba en un rampage contra los pobres muñecos, y sus compañeros apenas y se atrevían a estar cerca suya, pero llego un momento, en el que por seguridad, se apartaron del circuito, y se quedaron tan solo viendo al panda que parecia estarse, sobre esforzando

- …¿No creen que deberíamos decirle algo? – Pregunto Mantis, quien estaba en el hombro del primate, y el mismo, no tardo en responder

- A menos que quieras quedar como uno de esos muñecos, mejor lo dejamos terminar, posiblemente se detenga cuando se le acaben

- O decida voltearse con alguno de nosotros y llamarnos a un combate amistoso – Dijo Grulla, quien pronto recibió miradas individuales pero con casi la misma expresión cada una "Callate" - ¿Qué?

- Eso no seria un combate amistoso… seria una lucha por ver quien queda de pie sin fin – Apenas se dio cuenta, este y los demás se apartaron del sitio, pues uno de los muñecos salio volando en su dirección, y cuando regresaron la vista al frente, se encontraron con un panda que estaba bastante cansado, jadeante, y de expresión molesta, incluso era que este, tenia los nudillos sangrantes, y el pelaje brilloso debido al sudor

Esto ya era una situación preocupante, y sin embargo ninguno se atrevia a acercarse a Po… excepto Vibora, y Tigresa, quienes entraron al circuito, y teniendo cuidado de pisar los pedazos restantes de aquellos muñecos que habían en el suelo… acabo con todos, no dejo sobrevivientes, y apenas estas se acercaron, el panda se desplomo sobre una de sus rodillas, asi mismo era que rápidamente, Tigresa lo sujeto del brazo, y Vibora del pecho, impidiendo que se cayera al suelo de cara, pero apenas lo sintieron, la preocupación en sus ojos fue mayor, pues el cuerpo del panda, lejos de estar caliente por el ejercicio, fue que estaba helado, bastante, apoyándolo sobre sus hombros, Tigresa intento ayudarlo a salir de ahí, pero este forcejeaba para que lo soltaran

- Estoy bien… estoy bien, tan solo necesito… seguir un poco mas – Dijo este, con un tono bastante cansado

- No no lo necesitas – Llamo el maestro Shifu, desde la entrada al salón - …Ya has entrenado suficiente Po… te ganaste un buen dia de descanso… tomate lo que queda del dia para ti… - Vio como el panda se preparaba para replicar – Es una orden… descansa… relájate un poco…

- … De acuerdo maestro – Apenas respondio, dejo de forcejear, y sin mayor problema, se dejo llevar a su habitación en las barracas, dejando a los maestros restantes totalmente solos, fue asi entonces, cuando un pesado suspiro salio de las fauses del panda rojo, y este se giro a verlos

- Debemos arreglar esto… o nos quedaremos sin nuestro guerrero dragon – Dio la media vuelta, y se retiro del salón

Tras haber llegado a la zona de las barracas, ambas maestras metieron al guerrero dragon a la suya, con sumo cuidado como era debido, pero aun asi, no les tomo demasiado tiempo, el notar como la habitación de este, estaba vacia, ni rollos, ni escudos, ni siquiera recuerdos de peleas pasadas… nada… ni siquiera las figurillas de accion que estaban en su estante estaban donde se suponía que debían, pero ahora, se concentraron un poco mas en la situación actual, fue asi entonces, que Vibora se retiro a su habitación, pero regreso en poco, con un pequeño kit medico del cual hizo uso pronto, tomando un poco de acohol para limpiar los nudillos del panda, pero este no emitio ruido, tampoco se movio, tan solo arrugaba la cara, hasta que para el, el dolor era soportable, y asi fue lentamente, como Vibora le limpiaba, mientras Tigresa por su lado, le daba palmadas suaves sobre la espalda… para relajarlo un poco, pero no era que estuviera logrando, pues el rostro de Po era el mismo que de hace algunos días ya… de verdad… metieron mucho la pata cuando le hablaron de aquella forma ese dia

Cuando Vibora termino de vendarle las manos al panda, fue que levanto estas, y a cada uno de sus nudillos fue a darle un suave beso encima

- Sana sana colita de rana si no sana hoy, sanara mañana – Apenas termino, levanto la mirada, esto, muy muy apenas saco una sonrisa de parte del panda, eso le hacia sentir satisfecha, no mucho pero si lo suficiente

- Vibora… ¿Pudieras dejarnos, a solas un momento por favor? – Apenas Tigresa dijo, la reptil asintió, y con sumo cuidado, empezó a salir del cuarto, el panda seguía con la mirada clavada en el suelo, por lo que no noto la mirada y labios de la reptil diciéndole "Suerte" a la felina, cerro detrás de ella, y lentamente se "retiro" del pasillo de las barracas, fue entonces cuando Tigresa, se levanto de la cama, y con las manos en la espalda, empezó a caminar alrededor de la habitación, prestando atención especial a los cambios que esta tenia encima, de un lado a otro, de arriba hacia abajo, y fue que después de un silencio bastante tenso, decidio aclarar su garganta, recibiendo gran parte de la atención del panda para ella – Veo que… remodelaste un poco… no veo tus… figurillas, ni… tampoco tus rollos de ficción… ni siquiera ese escudo que usabas como tazon para tus dumplings -

- … Un verdadero guerrero de kung fu no usa esas cosas de esa manera… mucho menos tiene su habitación decorada como la de un niño pequeño… - Dijo a medias… con un tono bastante frio y seco a la vez

Tigresa arrugo la nariz un momento, ese comentario… su actitud actual la estaba fastidiando, pero tampoco era que pudiera quejarse demasiado… fue una situación que ella ayudo a generar después de todo, fue entonces cuando esta, se giro lentamente a verlo al rostro, ladeando un tanto la cabeza, para luego cruzarse de brazos frente al pecho, con una ceja arqueada, fingiendo burla – Hagas lo que hagas, siempre seras alguien infantil

- ¿Pues la idea es que deje de serlo, no? Que deje de ser como soy, que sea alguien diferente, que sea el guerrero que todos quieren que sea – Dijo este, levantándose de su cama, para irse a postrar sobre el marco de su ventana, la cual abria y se asomaba lentamente, necesitaba aire fresco

- … Po… respecto a lo que ocurrio… el otro dia – Intento hablar Tigresa, en vista de que su intención no habia sido tal cual lo esperaba, pero fue interrumpida por el panda

- No Tigresa… ya te dije que no quiero escuchar ni una sola disculpa, no tienes porque, y no estoy dispuesto siquiera a escuchar que-

- ¡Pero si tengo que… Po, si tengo porque disculparme! – Dijo esta, ya cansada de su actitud, caminando firmemente hasta este haciéndolo girarse para quedar los dos cara a cara - ¡Tengo que disculparme contigo, porque a pesar de que sea o no sea mi deseo, que seas un mejor guerrero, y que te tomes esto con mas seriedad! ¡Eso no me da derecho alguno a lastimar tus sentimientos! -

- No lastimaste mis sentimientos… Tigresa – Este respondio, aun por la forma en la que este recibia los gritos, no le parecia afectar en realidad – Simplemente me diste la opinión que tienes de mi, y entiendo que me veas como un panda tonto gordo e irresponsable que lo único que aparentemente sabe hacer bien, es meter la pata -

- Pero Po, Yo no te veo asi, al menos, no como tu te lo puedes estar imaginando – Dijo Tigresa, dejando de gritar mas manteniendo aquel tono serio y firme de siempre, pero aun a pesar de empujar al panda con su cuerpo, este se mantenía firme en su sitio

- ¿Entonces como me ves? Me ves de un modo peor acaso… o es que aun hay cosas sobre mi que no dijiste aquel dia… Porque no los sueltas de una vez, tal vez eso te ayude a sentirte mejor contigo misma, decir todo lo que piensas en lugar de guardártelo, tal vez eso aligere tu carga – Volvio a responder el panda, de cierto modo su manera de hablar era hiriente, pero Tigresa no respondia de manera negativa a esto, todo lo contrario, fue que las manos que estaba en un principio, en sus costados, fueron lentamente hasta los hombros del panda… sujetando los mismos un momento… antes de bajar por dichos brazos suyos, hasta llegar a sus manos, las cuales sujetaba firmemente - … ¿Tigresa? … - Esto lo desconcertó… bastante

Si bien la felina aun no se sentía del todo bien, consigo misma por lo que habia ocurrido, no podía dar marcha atrás, era un momento tranquilo, silencioso, y sin nadie que los interrumpiera, fue asi cuando tomo una gran bocanada de air en sus pulmones, y en cosa de poco la solto, antes de subir lentamente la mirada, y encontrarse con los verde jade, del panda delante suya – Te veo como una buena persona… tierno, gentil, preocupado, cauteloso, y en muy pocas ocasiones, algo misterioso… Po, no dudo en que a tu actitud le faltan varios detalles por pulir… pero si te soy sincera, creo que esos mismos defectos te hacen ser quien eres… en realidad, bueno y generoso, y solo ocasionalmente fastidioso… - Esto ultimo lo acompaño con una pequeña risa, causando un poco de desconcierto en el rostro del panda – Pero aun a pesar de todo lo malo… sabes cuando hiciste algo malo… caray, si es que, Vibora te da la mitad del sermón, y con eso ya aprendiste tu lección -

- ¿Y que hay con todo lo que dijiste?... ¿Qué hay con todos los problemas que les he ocasionado? ¿Qué hay con todo eso? – Este dijo, pero inmediatamente recibió respuesta de la felina

- No es nada comparado a todas las veces que has hecho las cosas bien… recuerdas aquella vez que me enferme, y tu y Mono fueron a buscar mi flor medicinal… a pesar de todo contratiempo, trajiste a tiempo la flor, y me sanaste… la vez que nos hablaste de los fantasmas y no te tomamos enserio… tu nos salvaste, o el dia que me fui del palacio de jade por caprichosa… por dios el cuerpo me dolio durante meses y todo porque no supe apreciar… no supe apreciar… a la única persona que se acerco a mi con intenciones puras e inocentes… si es que aun no olvido ese dia… después de Tai lung como intentaste… pedirme un autógrafo – Esto ultimo vino acompañado de una risa corta

El panda hasta el momento, no parecia estar reaccionando, demasiado ante las palabras de la felina, pronto fue incluso que este le solto las manos, y retrocedio nuevamente… pero ahora fue que se acerco hasta su mesita de centro, la cual movio de sitio, para solo para dejar ver asi, una trampilla que habia debajo de dicha, abrió esta, y de su interior, dejo ver entonces como estaban ahí todas sus pertenencias, desde las figuras hasta los rollos, de entre tantos, tomo uno que destacaba, pues tenia un pequeño corazón encima, lo saco, y abrió lentamente, viéndose ahí mismo, la firma de tigresa en letras bastante grandes (Letras chinas) antes de que este se enderezara, y entre ambos, lo ojearan - …Ese dia… después de firmarlo, recuerdo, que me cerraste la puerta en la cara – Respondio el panda

- Pero porque te pusiste a brincar y a gritar como loco… a media noche… a la hora de dormir – Respondio de vuelta Tigresa, haciendo, que una muy corta, pero audible risa, se escuchara saliendo de las fauces del panda – Po… ¿Recuerdas el dia que me salvaste del templo de Granate?... Te dije que si cambiabas, te mataba… y estoy muy tentada a cumplir mi promesa si es que sigues asi como estas ahora -

Apenas la escucho, el panda volteo a verla, tan solo para encontrarse con un entrecejo fruncido, y una sonrisa burlona en la cara, esto lo hizo cruzarse de brazos, respondiendo la sonrisa con una media sonrisa - … No me mataron dos cañonazos antes… ¿Crees que con tus "patitas" puedas hacerme daño? -

- Oooohohohoho… no sabes… de lo que estas "patitas" son capaces panda – Fue todo lo que dijo la felina, antes de lanzarse sobre Po, pero este reacciono de inmediato, arrojando el rollo sobre su cama, antes de atrapar las manos de Tigresa con las suyas, respondiendo la fuerza con una igualada, ni uno ni otro retrocedia, pero ahí se podían ver los dos, empujando sus cuerpos hacia el frente, buscando hacer caer al otro

Inclinandose a la derecha, y a la izquierda, y viceversa, asi siguieron ambos, gruñiendo y pujando a la misma vez, pero de entre los gruñidos, las sonrisas de ambos se vieron en sus rostros en cuestión de segundos, antes de que estos empezasen a reir de forma ligera y leve fue asi que entre tantos forcejeos, Po logro empujar a Tigresa de espaldas al suelo, haciendo que esta cayera, terminando este encima suyo, utilizando las piernas propias para impedir que Tigresa tuviera oportunidades de quitarlo de encima suya, y apenas con la zurda, este llevo las muñecas de la felina muy por encima de su cabeza, Tigresa no pudo evitar el abrir los ojos de par en par debido ala sorpresa que el movimiento le habia generado, y por mas que forcejeaba, la fuerza de Po le superaba, por mucho, esto le hizo rendirse a cosa de nada, y se termino rindiendo, cerrando ambos parpados momentáneamente – Vale vale, ya ganas tu… mas te vale no… mofarte… - Para cuando abrió los ojos, se encontró de frente con el rostro de Po

Si bien en ese momento habia una sonrisa burlona de parte del panda, esta se borro de inmediato apenas noto y sintió el como esta lo estaba viendo… ambos rostros colisionaron de lleno, y pronto las expresiones que pudieran tener, se borraron por completo, a partes iguales, la calida de respiración del panda chocaba contra el rostro y parte del cuello de la felina, mientras que el de esta lo hacia por igual, aunque iba aun mas dirigido hacia el cuello de Po que a su rostro… pero mas curioso era que, esta, levanto muy muy poco el rostro, pegando asi, la nariz a la del panda, esto que casi lo hacia apartar, mas no lo hizo, por no querer verse irrespetuoso, o que Tigresa se generara malas ideas, tal vez quería levantarse, pero no lo tenia claro… pues su mirada y su atención estaban perdidos sobre los ámbares de la felina debajo de su cuerpo, aunque el tiro de gracia aquí, fue cuando la mirada de dicha felina se habia tranquilizado a un extremo que nunca habia visto, calmando sus parpados un poco, mientras a su vez, soltaba suaves pero largos jadeos sobre la quijada de Po, ya ni siquiera su pelaje blanco, podía ocultar el sonrojo masivo que este empezó a tener, mas sin embargo, intentaba mantenerse tranquilo, pero era demasiado difícil, no entendia porque, pero la escencia de Tigresa a su nariz ahora era mayor que en veces anteriores, casi como si tuviera la nariz de un canino,

- … Tu… Apestas a sudor Tigresa… - Dijo este, por no tener algo mejor que decir en realidad, pero la felina en lugar de molestarse, no parecia siquiera estarlo

- Mira quien habla… tu apestas a fideos y panes de frijol desde hace años y nada que te reclamo eso -

Estos pronto conectaron sus miradas nuevamente, y empezaron a reir de manera un tanto peculiar, pareciera ser casi como si Po estuviera volviendo a ser el mismo de siempre… pareciera… pero aun no era algo seguro, mas sin embargo, en medio de tantas risas, no se pudo dar cuenta del como las de Tigresa se detuvieron, y se convirtieron en frotes bastante suaves en su cuello… al darse cuenta de eso, fue que noto el como Tigresa, estaba frotando su hocico contra el cuello propio, esto era algo… nuevo, si lo podía decir asi, e inesperado, y aunque no intentase, no podía apartarla de encima… fuera de que sus manos estuvieran ocupadas, ahora mismo estaba… disfrutando de las ligeras cosquillas que los frotes de esta estaban generándole, mas pronto entro en pánico… cuando pudo sentir algo tibio, y húmedo pararse por la misma zona de manera fugaz… sus sospechas se vieron respondidas cuando noto la boca de Tigresa cerrándose… ¿De verdad lo habia lamido?... Corrección ¿Lo lamio? Intento decir algo respecto a esto, mas algo externo, le hizo responder a la lamida… con una mordida en el cuello ajeno, pero fuera de hacer gruñir o rugir a la maestra del estilo del Tigre… esta solto un muy silencioso jadeo, que solo los dos habían podido escuchar

Pero no se detuvieron ahí, pues apenas el panda se removio luego de su mordida, esta mantuvo el entrecejo fruncido, y casi de manera instantánea, le regreso la mordida en el cuello al panda pero con algo mas de fuerza en esta, haciendo que los nervios le ganaran, y aligerara el agarre que este tenia sobre sus muñecas, liberándola un poco para apoyarse en el cuello, apenas se aparto esta de su cuello… noto como le habia dejado la marca de su dentadura en su cuello… y era bastante notorio, ni siquiera su pelaje oscuro lo estaba ocultando, pero para ella era peor, pues si bien la mordida de Po no habia sido con tanta fuerza, en ella la marca era mucho mas grande, por la diferencia de tamaños y todo eso… casi como rayo cayendo sobre ellos, fue que reaccionaron, y el panda, un poco apresurado intento levantarse de encima suyo, mas no lo pudo hacer, cuando los brazos de Tigresa le rodearon el cuello…

Ahora el panda estaba petrificado en su sitio, con la mirada fija sobre la de Tigresa, mientras que esta, afirmaba el agarre que sus brazos tenían sobre el cuello de este, y su cola, serpenteo hasta aferrarse a una de las piernas de este, intentando reaccionar, pero todo lo que consiguió, fue sentir el como el hocico de la felina estaba frotándose contra el suyo - …¿Tigresa… que es lo que- Fue callado, con uno de los dedos de la mencionada anteriormente sobre sus labios

- No hables… no digas nada… y no hagas nada… solo deja que yo… me… - A cada palabra, un centímetro que se acercaba, su dedo lo habia retirado en cosa de segundos, y esta tan solo, amenazaba con pegar sus labios a los ajenos, y vaya que estaba a nada de conseguirlo, incluso fue, que sus labios, por breves y escasos centímetros, se frotaron contra los del aun petrificado panda, su corazón, estaba latiendo, de una manera que nunca habia hecho antes, pero mas sus orejas se levantaron, cuando escucho un retumbar similar al de un tambor… proveniente del pecho del panda

Era tanta la cercanía… el choque de sus alientos, de sus respiraciones, el como el pecho de cada uno subia y bajaba sin control… lo inevitable paso al final, un contacto corto, pero calido, se dio entre ambas bocas, antes de que la felina se retirara, aun siendo algo demasiado rápido, habia logrado transmitir en ambos guerreros algo bastante fuerte, y aunque Tigresa no pudo notarlo, un brillo rojo carmesí, rodeo los ojos de Po de manera fugaz… antes de que el semblante de este cambiara a uno mas firme y serio… pero este, lejos de haberse apartado por desagrado, llevo una de sus manos a la mejilla de Tigresa, haciendo que esta le volteara a ver, pues se habia volteado apenas el contacto termino, tan solo para darse de lleno con la sorpresa de su vida, pues el panda le habia vuelto a besar, de una forma un poco mas continua y firme, pero tranquila, un contacto labial que duro mas que al anterior, de un modo bastante comodo, un momento que se vio interrumpido, cuando las puertas se abrieron de golpe, y de estas, terminaron cayendo un grupo de mirones, conformado por el resto de los cinco furiosos, esto alarmo a los dos en el suelo, siendo ahora que rápidamente se levantaba, y enderezaban en su sitio, manteniendo la actitud mas molesta y seria que pudieran en el momento

- Au…Au au au… ¡Lo que puede pasar por recargarse demasiado, es esto Mono! – Dijo Grulla, bastante molesto

- ¿Quieres callarte? Ya entendí… y dolio – Tras escuchar a alguien que se aclaraba la garganta, levantaron las miradas, y ahí se encontraron con un molesto panda, y una furiosa felina, a quienes tan solo les sonrieron, y de la nada, se levantaron del piso, tan solo para empezar a reírse y caminar alrededor de estos

- ¿Y se puede saber que estaban haciendo todos ustedes? – Pregunto Tigresa a medias

- ¿En la puerta de mi cuarto? – Termino Po, antes de que en conjunto, recibieran la burla de todos

- Tigresa y Po – Empezo Mantis – Sentados bajo un árbol – Siguio Mono – – Prosiguieron Vibora y Grulla, esto causo que el sonrojo en ambos maestros se intensificara, mientras el resto seguía con el canturreo – ¡Primero el amor, luego la boda, luego los bebes! – Siguieron los 4 al unisono

- Bah… Maduren – Dijo el panda, quien se empezó a retirar de su habitación, aunque este, miro por encima de su hombro a Tigresa, quien no tardo en seguirle, fuera del cuarto, y pronto de las barracas

Y apenas estuvieron lejos del grupo de burlones… se vieron al rostro un momento… tan solo para sonreírse uno al otro, y seguir caminando… mientras la cola de la felina se enroscaba en el brazo del panda


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Llegada la Noche

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Como la noche anterior, los maestros estaban de guardia, solo que esta ocasión, iban todos, excepto cierto panda a quien habían encargado la protección del palacio de jade, ahora, la suerte no les parecia sonreir, pues por mas que caminaban o volaban (En el caso de Grulla) no encontraban rastro ni pistas del Slayer, incluso cierto primate ya estaba por terminarse su jarrón de galletas, debido a lo mucho que habían caminado ya, ni siquiera Vibora encontraba rastros del Slayer, mas que las marcas que estaban ahí desde hace dos noches ya

- Esto es casi ridículo… lo encontraron aquí una vez, pero si sabe que lo vieron ¿No creen que haya cambiado su zona de "guardia"? – Pregunto Vibora, quien estaba regresando a la par del grupo

- No lo creo… Se que lo vimos, y tal vez el lo noto, pero estoy segura de que el sigue frecuentando esta ruta – Respondio Tigresa, con los animos en alto

- ¿Y si es que lo vemos? Cual es el plan he… ¿Acercarnos, saludar y preguntarle como estuvo su dia? – Dijo Mono que si bien parecia estar de sarcástico, estaba hablando bastante enserio

- Si lo encontramos… trataremos de hablar con el… o al menos ver si es que nos puede entender no estoy seguro de muchas cosas, pero estoy seguro de que puede hablar… seguramente – Respondio Shifu, quien iba al frente, como siempre acostumbraba

El camino seguía, asi como la concentración… por parte de casi todo el grupo, Tigresa estaba concentrada, en otros asuntos referentes a lo ocurrido aquella tarde, al grado de haber aminorado un poco su paso, y en vista de esto, Vibora hizo igual, hasta terminar a un lado suyo, y sonreir de manera entre burlona, pero alegre - ¿Soñando despierta con panditas de goma?~

Apenas escucho aquello, y noto la presencia de la reptil, fue que aclaro su garganta, y volvió a su postura firme de siempre – No se de que hablas Vibora – Dijo a secas

- A mi no me engañas… y a nadie tampoco, todos vimos ese… piquito tan bonito que se dieron – Esto fue acompañado de una risa burlona que no paso desapercibida, la felina tan solo giro la cabeza queriendo ignorarla – Como tu amiga… puedo decirte… bienvenida al mundo del amooouuur~-

- Oye ya parale… sabes que no me gustan las cosas… tan empalagosas como lo son tus platicas sobre el amor – Volvio a responder del mismo modo

- Como te lo dije el otro dia, no están cometiendo un crimen, el amor es natural, es propio, y me siento feliz de que por fin, lo puedas experimentar como se supone que es

- Si Vibora, será bonito y todo lo que tu quieras pero… no se… hay algo que no me termina de cuadrar – Respondio esta, ahora en un tono un poco, preocupado

- ¿Estas teniendo dudas sobre esto? – Pregunto la reptil, quien ahora arqueo una ceja un tanto… curiosa si se le podía decir asi

- No no… no, es solo que… cuando lo bese… sentí algo muy similar a lo que sentí cuando vimos al Slayer… como si toda la… felicidad del mundo, se… apagara por un momento… al menos asi fue el primer beso… el segundo fue… como me lo esperaba… tan… especial… y calido – Esto ultimo lo dijo apoyando su mejilla sobre su propia mano

Y hubiese continuado con la platica, pero una explosión a las lejanías hizo que sus pensamientos se vieran interrumpidos, asi como la platica entre ambas hembras – Problemas… vamos, hay que investigar – Dijo Shifu, y asi fue que todos salieron corriendo hacia donde la nube de humo estaba saliendo hacia los cielos

Tardaron lo suyo, pero llegaron al lugar del evento, fue ahí entonces, cuando se mantuvieron detrás de algunos cuantos arbustos, pero apenas se acercaron tanto, los gritos de agonía eran mas fuertes, al asomarse, se encontraron con numerosas carretas, algunas en llamas, otras no, lo curioso en dichas carretas, era el ver en como hembras de diferentes especies parecían estar encerradas, encadenadas, pero en su mayoría eran hembras de raza mamífera grande, leopardos, incluso leonas, alguna que otra pantera, vestidas en arapos que apenas cubrían sus zonas importantes, estas estaban siendo resguardadas por cocodrilos y lobos, que a pesar de eso, parecían tener la mirada fija, pero en que era la verdadera pregunta, los maestros apenas voltearon a ver hacia donde ellos lo hacían, se encontraron con una escena perturbante… era el Slayer, quien habia atravesado el pecho y cuerpo de un Yak bastante grande, con una sola de sus manos, y en su mano, estaba recidiendo el corazón de dicho Yak… lo estrujo, hasta que el corazón de este exploto en su palma, y al retirar el brazo, el yak cayo muerto al piso… su armadura estaba cubierta en sangre, y a espaldas de el, habia varios cadáveres mas, todos entre lobos, cocodrilos y Yaks, pero estos estaban mutilados, con sus piernas en direcciones opuestas, o inclusos con sus miembros arrancados, algunos otros, destripados… los bandidos que restaban, bajaron de las carretas, y se lanzaron al ataque, era desigual la lucha

- Maestro Tenemos… Tenemos que ayudarle – Dijo Tigresa, quien a pesar de ver la escena, parecia estar soportando lo mejor posible las nauseas, en todos sus años de maestra, jamas habia tenido que presenciar algo asi

Pero apenas estuvieron cerca suya, el Slayer no se quedo atrás en cuanto a ataque se referia, pues al primer Cocodrilo que lo alcanzo, lo sujeto del hocico, y lo levanto al aire, antes de que al siguiente, un lobo, lo recibiera con una fuerte patada en el hocico, esto no solo le rompió la nariz, sino la boca, pues su hocico se vio retorcido en una forma espantosa, lo habia desfigurado

- ¿A quien? – Pregunto Mono, incrédulo

El Slayer enterro al cocodrilo en el piso, y sin darle oportunidad a moverse, le puso una bota sobre el cuello, y jalo con todas sus fuerzas de este, logrando arrancarle la cabeza, junto a su espina dorsal, antes de arrojar el cadáver de este a las llamas que se parecían estar expandiendo, pero eso poco le importaba al Slayer, tronándose los nudillos, se arrojo en contra de los restantes, sacando de su espalda su cañon de doble barril (Super escopeta) la cual sin mas disparaba sobre las cabezas, o cuerpo de los adversos, en mas de una ocasión, era que les agarraba con el gancho bajo los mismos cañones, y al lanzarse sobre ellos, y atraerlos hacia el, les hacia explotar la cabeza con uno solo de sus disparos, uno a uno, los lobos fueron cayendo… el ultimo de todos, un Yak, que decidio utilizar sus puños, se llevo la peor parte, pues este parecia ser que se habia quedado sin municion, puesto que guardo el arma, pero nada le costo a este, romperle las piernas al Yak de 2 simples golpes, antes de que este le pusiera una pierna sobre su pecho, evitando que se moviera

- ¿Por qué… Porque… PORQUE NOS HACES ESTO? – Grito este, mientras veia a esos orbes escarlata tan profundos – NOSOTROS NO TE HEMOS HECHO NADA ¿¡QUIEN TE CREES QUE ERES!? – No obtuvo respuesta alguna… como era de esperarse posiblemente, del hombro izquierdo del Slayer, algo muy similar a un brazo, se vio extendido, y el Yak confuso, vio el artefacto, antes de que este disparara una ráfaga de llamas, que termino por cubrirlo por completo

El Slayer apenas lo prendio en llamas, se aparto lentamente, y tan solo se quedo ahí, viendo como el cuerpo de este era lentamente consumido por las llamas, sus gritos, por dios esos gritos de agonía son de los que te traen pesadillas horribles por la noche… pues el Yak seguía vivo, lo vieran por donde lo vieran, estaba vivo, y sentía como las llamas estaban destrozando su carne lentamente, su propia agonía, termino por matarlo, y las llamas, al consumirlo, lo volvieron cenizas, el Slayer luego de haber presenciado aquello, movio los hombros, y el cuello, tronando algunas de sus articulaciones, antes de ver las carretas con las prisioneras aun adentro… por lo que se aparto del cuerpo calcinado de este, y camino hacia estas

Como se tenia previsto, cada hembra, luego de haber visto eso, se empezó a retirar a un paso bastante acelerado pero estando encerradas no era mucho el sitio al que podían ir, el Slayer noto como estas estaban encadenadas por una cadena común, conectada entre todas, fue asi, que saco su espada de hoja escarlata (Crisol) y de un solo movimiento, destrozo el candado que las mantenía dentro de la jaula de la carreta, tan solo para sujetar ahora, las caderas de una leona que tenia cerca, y a tirones bastante fuertes, las hizo salir de dicha carrera, las jalo, y las fue a dejar a un sitio apartado, los maestros seguían cerca, viendo lo que estaba sucediendo, salir ahora mismo, podria significar problemas, o eso pensaban, una a una, el Slayer vacio las carretas, y las mantuvo a todas en un mismo sitio, el miedo podía sentirse de parte de cada una, habían presenciado una masacre, y ahora un futuro incierto yacia frente a ellas… fue entonces que de entre tantos lloriqueos y tembleques violentos, una leona de entre todas, se puso de rodillas

- ¡Por favor, por favor señor, no nos haga daño! – El caminar del Slayer, paro, apenas escucho la chillona voz de la leona y por encima del hombro, le dirigió la mirada – Se lo suplico… haremos cualquier cosa que usted diga, pero no nos mate, por favor… por favor, se lo suplico no nos -

No pudo terminar, pues fue a ser sujetada de las caderas que tenia en las muñecas, el chillido y grito de todas se hizo presente, varias intentaron retroceder, pero las cadenas se los impedían, la leona, que ahora estaba de frente ante esos espantosos ojos escarlata, habia empezado a llorar del pánico, tanto que incluso parecia haberse orinado por el miedo, era bastante joven, al menos eso demostraba su complexión y su dentadura… estaba mas que lista, para recibir su destino, morir por la mano de quien creyo era su salvador, pero fuera de lo que parecia pensar, fue que tan solo, sintió como era puesta de pie en el cielo, y pronto, el sonido del metal partiéndose, le hicieron abrir de golpe los ojos, tan solo para encontrarse con la sorpresa de que el Slayer, con sus propias manos, le habia retirado de encima sus cadenas, lo mismo hizo este con los grilletes en sus pies, sin decir o emitir ruido alguno, este fue asi, de una en una, hasta que las libero a todos, yendo asi a pararse delante de estas… paseaba la mirada sobre cada una, antes de nuevamente empuñar su espada

Cada una, aun estando libres, no podían moverse, no se atrevían, tenían miedo… vieron como el Slayer apunto con su espada, hacia un costado de estas, y de la nada, un portal azul celeste era abierto, y si bien estaban confusas, y se negaban a atravesarlo, este golpeo el piso con su bota, y sin mas, de una en una, lo empezaron a atravesar, y cuando la ultima lo hizo, el portal se cerro… fue asi entonces, cuando el Slayer, guardo su crisol, y empezó a caminar nuevamente por ahí… mas específicamente, hacia las llamas que estaban por alcanzar los demás arboles del bosque, nuevamente el mecanismo en su hombro, se levanto, y disparo lo que parecia ser una bola de hielo, dicha al impactar en el suelo, exploto, generando la creación de un hielo bastante grueso alrededor de las llamas, las cuales pronto al entrar en contacto con este, se extinguieron, terminando asi con el peligro… apenas el Slayer termino con eso, un segundo portal, se abrió, y sin mas, lo cruzo, cerrándolo detrás suyo

Los maestros salieron de su escondite detrás de los arbustos, y paseándose entre los cadáveres y las ahora vacias carretas revisando incluso las quemadas, con miedo de encontrarse algun cadáver adentro, pero no encontraron nada… estaban vacias tambien, fue asi entonces, cuando al sitio del primer portal, Shifu se acerco, pues del suelo encontró y cargo una especie de medallón hecho enteramente de rubi, el cual examinaba un momento, pero tan solo era la misma marca que habia visto en la entrada del pueblo, y en el rollo aquel

- … ¿Acaso… las libero tan solo para secuestrarlas el mismo? – Pregunto Mono, incrédulo, mientras aguantaba las ganas de vomitar por el olor a muerto

- Tal vez si sea un enemigo… después de lo que le hizo a estos tipos… pero ni siquiera se molesto en noquearlos, mucho menos en dejarlos incapacitados… el tiraba a matar – Dijo Grulla

- Maestro… ¿A dónde cree que se las haya llevado? – Pregunto Vibora, quien se acercaba a su maestro en conjunto de los demás, el medallón en sus manos, lentamente se fue consumiento, hasta terminar hecho cenizas, las cuales viajaron prontamente con el viento, dichas cenizas brillaron de un rojo escarlata, antes de desaparecer por completo

- … No lo se maestra Vibora… No lo se – Respondio…


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CONTINUARA…