Apenas el sueño habia terminado, un par de orbes amarillentos, provenientes de una leopardo de las nieves, ensuciada del pelaje y la vestimenta, se abrieron de par en par… dichos ojos lo primero que hicieron fue intentar despejar la vista borrosa que tenían encima, fue difícil, pero apenas lo logro, se vio rodeada asi misma de varios cuerpos… todos conocidos, pero mas importante aun sus sentidos regresaron rápido, por lo que noto el frio suelo debajo de su cuerpo, haciéndola asi levantarse tan pronto pudo sentir sus extremidades, sentándose en el suelo, sacudiendo un poco de sus brazos, y ropajes, fue que cayo en cuenta de la situación… no tenia la mas minima idea de donde se encontraba, dicha dueña de dichos orbes, miro de un lado a otro, buscando respuestas, en el suelo, a su alrededor, estaba repleto de hembras… pero no cualquier clase de hembras, eran las mismas que habían estado encerradas con ella por aquellos bandidos, tantito peor, estaban en una especie de habitación, que si bien era espaciosa, no tenia nada dentro, su sentido lógico se activo, por lo que volteo hacia donde se suponía era la entrada, encontrándose con la misma "vacia" fue asi que apenas, el sentido de supervivencia suyo reacciono, salio corriendo a la misma salida, pero de nada le sirvió, pues apenas llego, se estampo de lleno con un cristal, que la hizo regresar a donde estaba, aplastando a varias y causando el quejido de otras tantas

De una en una empezaron a despertar, algunas molestas por el como les habían despertado, otras desorientadas, y una que otra se acercaron a la que se habia ido a dar de bruces contra la entrada de aquella especie de… celda… cuando reaccionaron… empezaron lentamente, a sentirse preocupadas… al principio… luego vino el miedo… y al final… el pánico, empezaron casi todas a gritar, y a correr en círculos, buscando una salida del suelo, cabia mencionar que todas, por el deplorable estado en el que antes se encontraban, estaban llenas de suciedad, mugre y otras cuantas manchas de porquería que tenían encima

- Hey…. Hey, tranquilícense… Oigan muchachas quieren por-… ¡ORDEN YA! – Grito la leopardo de las nieves, haciendo que todas se quedaran congeladas en su sitio, y le dirigieran la mirada – ¡Por mas mala que la situación actual sea, de nada sirve que se pongan a gritar y a correr por todos lados como locas deschavetadas!

- Mira si quien lo dice, te recuerdo que tu tambien estas aquí encerrada con nosotras, preciosa ¿¡Y si mejor dejas de gritar y nos ayudas a buscar una salida!? – Comento una leona que estaba haciendo presión contra la entrada de cristal

- ¡Oye, a Zhu no te atrevas a hablarle asi, Mei! – Dijo otra leopardo de las nieves, similar a la primera, solo que esta tenia un ojo amarillo, y el otro azul, esta estaba atentiendo a una leopardo algo mayor, no tanto obviamente, de atributos proporcionalmente generosos, pero que parecia estar en un estado grave

- Shira, Que grites no ayuda tampoco… pero a todo esto… ¿¡Que estamos haciendo aquí… como fue que terminamos en esta celda!? – Dijo una pantera, bastante joven, casi en un estado de adolecencia parecia ser

- El sujeto… el sujeto de anoche… - Dijo una ocelote de ojos verdosos pasto y pelaje dorado que estaba sentada en una esquina, esta parecia estar ideando teorías locas… o tal vez no lo eran tanto – ¿No lo recuerdan?... El sujeto que ayer salio de la nada y destrozo la mitad de la caravana – Se puso de pie, y empezó a caminar alrededor de la habitación, mirando hacia el techo, como si buscase algo - … Ese tipo nos trajo aquí por una razón… la pregunta seria… ¿Por qué?...

- Creo que eso es mas que obvio, Sagira… ¡PARA APROVECHARSE DE NOSOTRAS Y HACERNOS LO QUE ESOS CERDOS NOS HICIERON DURANTE MESES! – A sus espaldas, sin que lo notara la leona fue invadida por una sombra mayor a la suya, esto hizo que las demás empezaran a alarmarse, e incluso se alejaron de la entrada, notando esto, la leona vio hacia sus pies, y se encontró con aquella sombra que no era la suya, tan solo para tragar grueso, y enderezarse en su sitio… - ¿Esta detrás de mi verdad?

Estas asintieron una a una, pero al mismo tiempo, la aterrada leona de ojos café, se encogio de hombros, y lentamente giro su cabeza para encontrarse con el mismo ser que anteriormente, habían visto, la puerta se abrió de una sola, y fue asi entonces cuando la leona empezó a retroceder, y el Slayer a entrar en la habitación, era curioso ver el como este seguía utilizando su armadura por completo, cada pieza de esta, pero mas aun, parecia ser que no importaba el momento, pues sus ojos escarlata seguían viéndose a través de su visor (Por no decirle cristal) este apenas entro la puerta se cerro detrás suyo parecia traer detrás suya una especie de contenedor, metalico, y cerrado por todos lados, retrocediendo, excepto quien estaba cuidando de la mujer grave, fueron a dar hasta el fondo de la habitación, el Slayer apenas se quedo cerca de aquella mujer en el suelo, termino por girar la cabeza hacia ella… soltando el contenedor que venia arrastrando, para ponerse sobre una de sus rodillas, y buscar en su traje… hasta dar con un medallón de plata que encima tenia la marca que estaba en su casco, por encima del parpado izquierdo, dicho medallón, lo presiono en el pecho de la felina, la muchacha que le estaba por reclamar, vio algo que la habia conmocionado

Fuera de cualquier pensamiento perverso que pudieran esperar, este tan solo dejo reposar el medallón sobre su pecho, dicho pronto se fue desvaneciendo en un humo blanco fosforecente, que fue lentamente inhalado por la leopardo en el suelo, un brillo escarlata le recorrio el cuerpo casi al instante, y por la boca, numerosas ráfagas de "insectos" salieron disparados de dicha, tan solo para que al alejarse estos, se consumieran en fuego, hasta que no quedaba rastro de ellos (Como los milagros en La Milla Verde) tardo lo suyo… pero la leopardo en el suelo empezó a reaccionar lentamente, abriendo sus ojos de a poco, hasta que pudo distinguir claramente su alrededor, aunque de primeras, su vista se fue a fijar sobre la leopardo de distintos ojos, a quien le sonrio un momento - … Mingqué… Mi niña… ¿Estas bien?... ¿Qué fue lo que… paso? – La leopardo no daba mucho crédito a lo que ocurria, incluso fue el Slayer el primero en apartarse

Dandole el espacio suficiente a la leopardo para que con ayuda de su aparente hija, esta se levantara del suelo, pero nuevamente, el temor de esta se vio presente, haciendo retroceder a su madre hacia donde estaban las demás… ante esto… el Slayer volvió a tomar el contenedor que hace algun rato estaba arrastrando, para dejarlo y abrir este mismo, estaba vacio, y sin mas, este fue a pararse delante de quien estaba al frente del grupo de hembras asustadas, que en este caso, fue la ocelote - … Si va a matarnos, hágalo de una vez… maldito cerdo… - A pesar del tono de sus palabras, y del como esta habia empezado a gruñir, el Slayer ni se inmuto, tan solo la señalo, y después señalo el contenedor – ¡No me voy a meter ahí si es lo que estas esperando! – Este repitió la accion, esta vez acercando mas su dedo, pero consiguió el mismo resultado - ¡QUE NO! -

Un gruñido parecio haber salido de la garganta de este, gruñido que hizo asustar a la mayoría, incluso a la ocelote, parecia ser que colmo su paciencia, pues este la sujeto, no del brazo, no del hombro, sino del ridículo intento de top que estaba cubriéndole el pecho, y de un solo tiron, se lo arranco, en reacción a esto, la ocelote se cubrió apenas se dio cuenta el pecho, el Slayer tiro esos arapos dentro del contenedor, y lo mismo, lo repitió con lo que le cubria la cintura y demás a la felina delante suya, pero esto fue mas difícil, pues entre gruñidos y siseos, la felina se alejaba, pero lejos de lastimarla, el Slayer la sujeto, y mantuvo en su sitio, hasta que le arranco el taparrabos, y lo lanzo dentro del contenedor, ahora el mismo Slayer, se aparto unos pasos hacia atrás, y dirigiendo la mirada a cada una, señalo el contenedor… creía que el mensaje habia sido bastante claro… y lo fue

Dejando a una apenada pero molesta ocelote de lado, cada hembra se acerco, y por las buenas, se retiraron las prendas, y las dejaron caer dentro del mismo contenedor, brazos, piernas y cola, lo que pudieran utilizar para cubrir sus partes ya profanadas lo suficiente… dicho Slayer apenas cada una se deshizo de aquellas prendas, se acerco al contenedor, y presiono una especie de mecanismo en el costado de este, haciendo que un poderoso fuego se encendiera en su interior, y quemara asi las prendas de estas… okey, eso no se lo habían visto venir, no esperaban que esa cosa fuera una especie de incinerador, la entrada nuevamente se abrió, y asi, de una patada el Slayer saco el contenedor de la habitación, pero la puerta no se cerro, este hizo el contenedor a un lado, y se quedo en el pasillo, antes de dirigirles una mirada, y con su cabeza señalar hacia el otro lado del pasillo

Casi entendiendo al instante, una a una empezaron a salir de la habitación, siguiendo hacia donde el Slayer parecia haber señalado, aunque el miedo las invadia… la mayoría ya se habia hecho a la idea de morir sin forcejear… apenas salio la ultima, la puerta de aquella habitación cerro, el pasillo era bastante oscuro, pero señalaba el camino con algunas cuantas luces en el suelo, cruzando por esquinas, y por otros tantos pasillos mas, fue que terminaron por llegar a una puerta de tamaño considerable, el Slayer paso de estar detrás al frente del grupo, la puerta señalo a dicho con una luz fosforecente (Escaner) que apenas se desvanecio, termino por abrir las puertas, un resplandor un poco demasiado para los ojos de las contrarias se hizo presente, pero pronto se acostumbraron se acostumbraron al brillo, lograron ver … un manantial, de una agua tan limpia y clara, que incluso el fondo de este podía verse, dicho manantial era rodeado por una muy pequeña cascada, y junto a esta, un estanque muy pequeño que parecia tener aguas termales en su interior, el Slayer fue hasta el final del grupo, y con una sola de sus manos, les empujo para que entrasen, y asi lo hicieron, pasos temerosos dieron al interior, y apenas una toco el agua con sus pies, el Slayer se retiro, haciendo que la entrada se cerrara por completo

Ahora, todo era confuso, fue cuando las hembras, se vieron entre si… y empezaron a compartir teorías

- ¿Sera que solo nos violara si estamos limpias? – Dijo una leona

- O si estamos limpias tenemos mas valor en el mercado de esclavas – Menciono una pantera madura

- ¡Tal vez solo nos quiere mantener tranquilas antes de violarnos por turno a cada una! – Dijo Mei, la leona que hasta hace un rato tuvo de frente al Slayer

- … O simplemente nos trajo aquí para que podamos darnos una ducha – Dijo Sagira, quien apenas se vio libre de la presencia del Slayer, dejo de cubrirse, y camino lentamente hacia el agua del manantial, que si bien, estuvo fría en un inicio, pronto se puso calida y a su gusto, para asi, adentrarse a la parte mas profunda de este, para sentare de rodillas, y empezar a lavarse ella misma, el alivio de por fin poder sentir el agua sobre de su cuerpo, le habia causado un ligero suspiro de traquilidad, suficiente para que las demás… al ver esto, empezasen a acercarse ya ducharse por igual

Era algo increíble el como es que en una "guarida" alguien llegaba a tener su propio manantial, carecia de sentido, pero para como estaban la mayoría de relajadas, poco o nada importaba ahora, la mugre que en sus cuerpos se habia formado pronto se vio diezmada por el agua, el pelaje de cada una, pronto se volvió mas claro en color y tono, algunas incluso habían olvidado el hecho de estar en un sitio desconocido, y habían comenzado a jugar entre ellas… salpicándose agua o persiguiéndose (Mal pensados… Es categoría M pero no va a eso…aun)

- Vaya, las huéspedes al fin han despertado – Resono en la habitación, una voz aparte, la mayoría creyo que el Slayer habia regresado, pero la puerta seguía cerrada, fue asi entonces cuando empezaron a buscar, con la mirada, al dueño de esa nueva voz, se oia masculina, por lo que eso las estaba preocupando, y molestando – Sus niveles de ansiedad están elevándose, no tienen de que preocuparse, yo soy VEGA, dirijo y controlo todos los sistemas pertinentes en la Fortaleza del Destino

Y yo soy la emperatriz de china – Respondio Mei, la leona, quien apenas escucho la segunda respuesta, fue a cubrirse y a gruñir en voz alta, mostrando sus afilados colmillos – Fortaleza del Destino, asi que fue ahí a donde nos trajo

- ¿Te suena familiar el sitio? – Pregunto Sagira, quien se habia metido tanto en el agua como habia podido

- No… no en realidad – Respondio esta

- Y no tendría porque, pues la fortaleza del destino, no pertenece a esta dimensión – Respondio VEGA – Veran, la fortaleza del destino fue tomada por parte del Slayer Original, justo el mismo dia, donde se formo la leyenda… del Slayer

- ¿A quien te estas refiriendo? – Dijo la leopardo, madre de Shira, a quien estaba abrazando, sin despegar la mirada de los techos, pues por curioso que sonara, la voz estaba proveniendo de ahí arriba - ¿Quién es ese Slayer?

- El hombre que las salvo – A la entrada del manantial se vio una especie de imagen, dicha imagen era de la noche anterior justamente, donde se mostraba al Slayer, luchando sin piedad contra aquellos bandidos, algunas, se acercaron a ver la imagen, era una tecnología que desconocían, al grado en el que intentaron tocarla pensando que era un mural, pero tan solo lo atravesaron, siendo asi, que se apartaban ahora – El Slayer es un ser de poder… dedicado a pelear contra la maldad… y los demonios, que amenazan con la tierra

- ¿Y ahora de que estas hablando? – Pregunto Mei, con un ligero tono de fastidio en su voz

- El Slayer es un asesino, no rinde cuentas a nadie, sin embargo, se ve el único responsable capaz de acabar con las hordas demoniacas del infierno, y asi a sido, desde hace cientos de miles de años, a lo largo de muchos mundos, y muchas dimensiones… pudiéramos decir, que el, no es parte de sus creencias, o de sus historias y leyendas… pero esta por serlo… - Respondio VEGA

- …Si ese tipo… es el Slayer… ¿Significa que nos matara a nosotras tambien? – Le pregunto Shira, quien seguía detrás de su madre, la imagen del Slayer desaparecio, y quedo nuevamente solo la entrada

- En lo absoluto… aunque no lo he conocido por demasiado tiempo, este Slayer es bastante diferente al ultimo… tiene un corazón… diferente -

La puerta en ese mismo momento se estaba abriendo, y detrás de esta, estaba entrando el Slayer, quien estaba arrastrando consigo un contenedor similar al anterior, al verle, la mayoría se vio cubriéndose el torso de inmediato, algunas incluso le empezaron a gruñir, pero este imperturbable, e inerte en su sitio, decidio ignorarles las agresiones, tomando el contenedor en ambas manos antes de levantarlo del suelo, darle vuelta, y dejar caer de su interior numerosas prendas de ropa, algunas femeninas, otras masculinas, no parecia haberse tomado la molestia de escogerla adecuadamente, apenas la dejo ahí en el suelo, este se retiro nuevamente, aun algunas a mitad de su baño, tan solo se quedaron viendo la ropa en el suelo, las demás que ya habían terminado, salieron de las aguas tan solo para tomar algunas prendas y revisarlas ellas mismas, eran prendas, lindas, simples, incluso humildes… aunque lo mas importante, era que debajo de algunas cuantas prendas, habían toallas, toallas que utilizaron para secarse, asi mismas o una a la otra, de a poco todas abandonaron el agua, se secaron, y vistieron, incluso sandalias comodas les habían traido

- Bueno… no les mentire, esta ropa es bastante comoda… es fabuloso usar algo que no sean esos sucios arapos todos rotos – Dijo Zhu, Junto a sus palabras, modelaba un poco las sandalias para si misma, dando vuelta de un lado al otro, y levantando los pies por detrás de su espalda, antes de regresarlos al suelo, fue ahí entonces cuando la sonrisa de la leopardo – Totalmente, me siento mas rejuvenecida – Respondio una pantera, que apenas se encontraba vestida, se estiro con gran fuerza

- Estoy seguro de que al Slayer le gustaría escuchar esto… aunque bueno, no demostrare sus emociones – Volvio a hablar VEGA, llamando la atención de cada hembra – La fortaleza del destino será su hogar privisional… hasta que el Slayer les encuentre un hogar mas decente para ustedes

- Oh no, eso no, si de verdad estamos libres, entonces nos vamos a ir… ahora mismo – Dijo Mei, quien no tardo en tomar la toalla que utilizo para secarse, e ir a la entrada

- A menos de que puedan sobrevivir al frio y vacio del espacio exterior… les recomendaría no salir de aquí sin un guía – Respondio VEGA nuevamente, esto hizo detener a la leona, y fue entonces cuando no muy lejos de los manantiales algunas cuantas paredes empezaron a abrirse de par en par, dejando vista a lo que parecían ser ventanas, pero afuera, todo estaba oscuro, y se veian las estrellas… parecia ser noche, pero en un costado de las ventanas, una enorme luz estaba irradiando

Un brillo que llamo la atención de la mayoría de las féminas, y pronto de todas, quienes se acercaron a las ventanas… encontrándose de frente, con el planeta tierra… al menos el hemisferio que aun tenia luz de sol… y de poder alejarse la vista de la fortaleza del destino, se encontraría con una edificación flotante, que se mantenía en la orbita de la tierra… era casi como si el… ojo de dios estuviera cuidando de la tierra desde lo mas alto

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De regreso al valle de la paz

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No se tenia bien entendido que fue lo que habia ocurrido la noche anterior, pero una de las tantas tiendas de ropa en el valle de la paz fue asaltada, mas que asaltada, fue vaciada por completo, los estantes, los zapatos, sandalias, todo lo que era ropa de la tienda, habia sido sacado, en una de las paredes de dicha tienda estaba con un agujero enorme encima como si alguien grande la hubiera atravesado, y si bien varios de los 5 furiosos estaban presentes, los demás estaban recibiendo a los refuerzos en la entrada del palacio de Jade, lobos, leopardos, alguno que otro buey, incluso osos, las cartas del maestro Shifu habían llegado en muy buen tiempo, y los refuerzos no tardaron en llegar, según lo que habían escuchado, eran de los mejores estudiantes de sus respectivos templos, claro que en falta de sitios para dormir, usarían los patios del salón de entrenamiento como campamento provisional

Sin embargo, no parecia tener muy contento al guerrero dragon, pues apenas terminaron de recibirlos, el y los demás se reunieron en la cocina, y con los demás, referencia a los 5 furiosos, y a su maestro Shifu, siendo que este estaba dando detalles

- Lo que últimamente ha estado ocurriendo, confirma mis sospechas… habran sido tan solo dos ocasiones que lo hemos visto, pero eso, sumado al ataque de los lobos, puedo tener por seguro que el Slayer solo hace acto de presencia, en la noche – Extendio aun mas el mapa que estaba teniendo en sus manos en ese momento, dejando ver asi las zonas marcadas en las que se habia visto al Slayer – La primera vez que lo vimos fue aquí… al norte, y la segunda fue al Sur, con los estudiantes que han llegado, tenemos gente suficiente para cubrir cada zona … repito, no vamos a pelear con el… tan solo quiero que tengamos gente suficiente para estudiarlo adecuadamente, y de ser el caso, pelear en igualdad

- ¿Cuantos alumnos nos han mandado? – Pregunto Tigresa, quien estaba revisando el mapa junto a Vibora y Mono

- Son alrededor de 30… y estamos esperando a 10 mas de otras 3 escuelas… seremos casi 60, o mas al final de la semana – Respondio el panda rojo

- …Por dios… esto va a ser una masacre – Dijo Po, quien gano la mirada de cada uno – Maestro… esto es ridículo… perdóneme que se lo diga, pero tan solo esta trayendo a gente inocente a una trampa mortal…

- ¿Estas cuestionando esta decisión guerrero dragon? – Pregunto Shifu, quien pronto tuvo al panda de frente

- Que seamos un numero superior a el, no asegura que nos podamos defender… vio lo que ese sujeto hizo… ¿De verdad cree que esta es una buena contra contingencia? ¿Una buena opción?

- Tal vez no lo sea Po, pero solo el tiempo mismo, dira si estoy bien o mal… pueden retirarse, ire a instalar a los huéspedes – Este se despidió, los demás, se reverenciaron, tomo el mapa, y se retiro, dejando en la cocina, a todos, quien aun estaban concentrados en la reacción del panda

-… Po, di lo que piensas – Dijo Tigresa, quien pronto le puso una mano sobre el hombro

- Esto será una masacre… Tigresa… mira todo esto, dudo que siquiera la mitad de esto sea necesario… si seguimos, esto posiblemente solo haga molestar al Slayer – Este se giro, y se encontró de frente a la maestra del estilo del tigre, antes de voltear a ver a los demás – Muchachos, esto esta mal… es un problema muy serio en el que si nos metemos, todos podríamos salir heridos…

- ¿Maestro Po? – Llamaron a la entrada, ahí se encontraba Zeng, acompañado de un halcón, el cual tenia un mensaje entre sus alas, sellado con una especie de figura especial, una leopardo sobre un… ¿Panda? – Tiene un mensaje para usted, viene desde la ciudad de Gongmen

Un destello rojo, bastante fugaz paso por encima de los ojos del panda, brillo que no habían notado, por lo que este, termino por ir donde Zeng, tomando el mensaje de entre sus alas, y empezar a revisarlo, en el mayor silencio posible, ni siquiera se molesto en dejar que otros lo leyeran, parecia ser de verdad, importante, fue asi entonces, cuando este busco en toda la cocina, hasta dar con una pluma y tintas, dichas las uso para escribir en la parte vacia del mismo mensaje, con su propia letra, antes de secarlo con su respiración, cerrarlo, y entregárselo al halcón

- ¿Señor? – Confuso, pregunto el halcón

- Entregue este mensaje a su remitente pasado, por favor – Apenas dijo, este le asintió con el debido respeto, antes de ser acompañado hacia el exterior de la cocina y el edificio, junto a Zeng

- ¿Algo serio amigo? – Pregunto Mono, quien solo recibió una mirada por encima de su hombro al primate

- No, no, todo esta bien… por ahora… creo que tenemos trabajo por hacer… empezare a preparar la cena para todos, ustedes deberían ir a descansar… o si es que aun hay conmoción en la tienda de ropa – Dijo el panda, quien pronto empezó a sacar tantas ollas como pudo, y los vegetales, la mayoría se retiro… excepto Tigresa, quien espero a que los demás se alejaran, y esta cerrara la puerta a sus espaldas

- … ¿Seguro de que estas bien Po? – Pregunto la felina, alejándose de la entrada, para ir junto al panda, y ponerle de nuevo una mano en el hombro, esto causo que el panda soltara un pesado suspiro, para que terminase, por girarse, y encarar a la felina - …¿Y bien?

- …Puedes acusarme con Shifu si quieres… pero no hablo a la ligera cuando digo que esta siendo demasiado imprudente con las decisiones que esta tomando… carecen de sentido… ¿Si algo nos parece peligroso nos armamos y esperamos a que ataque?

- Entiendo que esto no esta bien, igual que tu, pero vimos de lo que ese Slayer es capaz… una pequeña prevención, no esta de mas … pero se que eso no te preocupa – Esta acorto la distancia, sus orejas estaban asegurándose de que nadie estuviera cerca, y asi fue entonces cuando esta llevo sus manos al hocico de Po, y le sujeto suavemente, empezando a acariciar sus pomulos suavemente – Dime la verdadera razón

- … Si sales herida… con todo esto… jamas lo voy a perdonar – Apenas le tuvo cerca, este le dio un muy pequeño beso en los labios, corto, y rápido, pero calido, fue asi entonces, cuando le tomo una de sus manos, y la estrujo suavemente – No permitiré que te hagan daño…

- Lo se… Po… Lo se – Se le pego nuevamente, en un calido abrazo, donde su cabeza empezó a frotarse sobre su pecho, acompañado a sus frotes, un ronroneo bastante fuerte se hizo presente de parte suya, eso hizo sonreir a medias al panda, antes de que este terminase por acariciar su espalda… encima del chaleco

Era curioso como las cosas parecían estarse mas grandes de lo que realmente eran… y si lo era asi… sino ya se respondería, porque habia un camaron, entrando lentamente… al valle de la paz

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CONTINUARA

(Datos extra: 8 Hembras, 3 leopardos de las nieves, dos leonas, dos panteras, y una leona blanca)