El sonido de la porcelana rompiéndose y resonando en cada pared cercana fueron suficiente para que la maestra, del estilo del Tigre, girase la cabeza, impidiendo que hubiese contacto labial… el beso, jamas fue dado, sin embargo, no era tan milagroso como parecia ser, puesto que el panda, habia llegado en un muy mal momento, el peor podria decirse, Yijiro, apenas giro por igual la cabeza, se apresuro a apartarse de la felina… pero nadie decía nada, ni siquiera Po, o ellos, curiosamente, el rostro se vio medianamente cubierto por una sombra, que impedia completamente ver la expresión de este… pero a leguas se podía sentir el calor de su ira… y la tristeza de su corazón… a forma tardia, Tigresa empezó a caminar hacia este
- Po – Llamo esta, pero no recibió respuesta, y apenas esta empezó a caminar, este a retroceder, en un principio, esta se congelo cuando lo vio hacerlo… pero siguió insistiendo, pues tenia que hablarle, llego hasta donde este estaba parado anteriormente, la figurilla de porcelana completamente destrozada en el suelo, eso le habia causado confusión, pero no le tomo demasiada importancia, por ahora, pues de frente tenia, a un dolido y dañado panda – Po… tranquilo, no es lo que crees… no paso nada, te lo juro, te juro, por mi vida – Esta no recibia respuesta, el panda seguía viendo fijamente al suelo… y esto no hacia nada mas que preocuparla todavía peor – Po… por favor, háblame… dime algo – Dijo, casi en un tono muy similar, al de suplica
Esta no hablaba, en lo mas minimo, tan solo se movia para respirar, y eso, incluso pareciera ser que siguiera respirando, esto alertaba todavía mas a la felina, pero apenas, este se movio, la otra se quedo en shock en su sitio, el movimiento que hizo fue… malo, de cierto modo, pues este levanto la mirada, y la sombra en su rostro se desaparecio, dejándole ver… empapado en lagrimas, lagrimas que caian lentamente de sus parpados, atravesando el pelaje de sus mejillas, hasta caer al suelo, directamente al piso… habia rabia en sus orbes de jade… ira… dolor, tristeza, se reflejaba el sentimiento que en el momento estaba experimentando… y era el sentimiento, de la traición… una traición que adopto por un "malentendido"
Pero el siguiente movimiento no fue muy, popular, puesto que este, giro la cabeza hacia las puertas del salón de los héroes, pero en realidad… esta se clavo en el mueble donde estaba posado, el crisol… pero esa parte, Tigresa no la noto, fue asi entonces cuando este empezó a caminar hacia el mismo, a un paso bastante lento, cuidadoso, Tigresa, aun intentando hablarle, fue que lo siguió, a una distancia prudente… al estar de espaldas, esta no pudo notar el escarlata que prontamente se empezó a adueñar de sus orbes, y a cada paso que daba, parecia ser que algo en el mundo, se distorsionaba, se podía explicar de la siguiente manera, los primeros pasos solo eran eco vacio en el salón de los héroes… cuando avanzo un cuarto del trayecto hacia el crisol, el agua en el estanque empezó a temblar, a mitad del trayecto, el suelo empezó a temblar, no al mismo tiempo que sus pasos, pero si un poco de tal forma, una tercera parte del trayecto, a las afueras, la luz de la luna, fue reemplazado por un rojo sangre bastante intenso, a esto, Yijiro habia prestado una especial atención… este se habia quedado en donde antes, por no querer interferir de cierta forma… mas sin embargo… no se habia percatado del como alrededor del palacio de jade, abajo en el valle, numerosos pentagramas envueltos en llamas se habían formado
Po estaba a escasos segundos del crisol, estaba por tomarlo en sus manos, pero justo cuando empezó a elevar su brazo, la puerta se empezó a abrir, vagamente su mirada fue a dar sobre dicha… y ahí se encontró con una sorpresa, una que le hizo desaparecer el escarlata en sus ojos… el cielo volver a su color natural, y el valle… bueno, ese se quedo con los pentagramas, e iban a arder por un buen rato, pero en cuestión de segundos, entro asi tal cual, Song… la leopardo que hasta hace no mucho habia mandado una carta, llego al palacio de jade, pero aparentemente, no venia sola, pues detrás suya venia acompañada, de su mejor amiga, y compañera, y líder provisional… Ming Ling ambas leopardos estaban un tanto pasmadas por lo que habia ocurrido anteriormente… y algo extrañadas, se quedaron viendo hacia Po, quien intentaba ser alcanzado por una mano de parte de Tigresa hacia su hombro
- ¡Hola…Po! – Esta, confusa, noto como una especie de… rojo proveniente de los ojos del panda, se apresuro a desaparecer, fue ahí, cuando terminando de entrar, ambas leopardos se quedaron sin habla… pero peor aun ni siquiera recibieron un saludo de vuelta
Y mucho menos palabras, Po, apenas se dio vuelta, encaro a Tigresa, pero no le dijo nada, tan solo le empujo con el hombro, y se retiro del salón de los héroes, Tigresa, apenas se giro para ver como este, se iba directamente a las barracas… esto le causo un dolor, y una tristeza inmensa a su corazón… no sabia y no entendia que hacer… pero apenas se fijo bien, vio a Yijiro, mirándola desde una de las esquinas del salón… fue cuando el sentimiento, que tuvo hace mucho, mucho tiempo, fuera reemplazado con un desprecio, y un odio, puros en escencia, siendo ahora, que esta imitaba las acciones de Po, y se iba a las barracas… mas precisamente detrás suya
- … ¿Nos perdimos de algo acaso? – Pregunto Ming Ling, quien estaba rascándose con la zurda detrás de la cabeza
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2 DIAS DESPUES
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Hasta ahora los soldados imperiales no habían aparecido, luego de aquella noche, sorprendentemente, la respuesta de parte de Lu kang fue rápida, indicando en una carta de respuesta, que enviaría tropas para ayudar en el conflicto, y si… tambien le pidió a Po un recuerdo de ese tal Slayer, pues a sus palabras, aun a pesar de todo, se escuchaba como alguien increíble… fueron dos días tambien en los que Po… se habia distanciado un poco… otra vez, pero de todo el mundo, a excepción claro de Song…
Era casi mas de medio dia, para ese momento, dicho panda se encontraba caminando por los alrededores en compañía de la leopardo de las nieves, quien no paraba de sonreírle de manera, natural, pero simplonia podria decirse, y si bien, era solo un simple paseo, el cual estaba custodiado por una cierta felina de rayas, que… seguía dolida, por lo que habia ocurrido… en parte habia sido su culpa, y era algo que no dejaba de agobiarle la mente desde que ocurrio… brincando entre los tejados… en las sombras, donde el panda no la viera… o peor aun, su rival amorosa, esa maldita leopardo… pero el odio que le tenia tan solo hacia peor el sentimiento que habia en ella
- … Fui una tonta… - Se dijo asi misma, mientras iba entre los tejados - … Porque, porque rayos hice una estupidez como esa… digo, una mujer fuerte estándar, seguramente le hubiera dado una buena bofetada en toda la cara, una machorra promedio seguramente le hubiera puesto el puño contra su cabeza y lo hubiera enterrado en el suelo… yo soy ambas… casi ¿Y que fue lo que hice?... ¡NADA! – Su ira personal, le hizo golpear con todas sus fuerzas la chimenea de un tejado, dicha se termino por destrozar, y esta empezó a caer lentamente hasta la calle, sorprendida, y algo nerviosa, corrió a esconderse detrás del tejado, pues sintió como si Po hubiese volteado a buscarla, espero unos segundos, y después de poco, encontró a Po, caminando fuera del pueblo en compañía de la leopardo… y ella por igual, continuo con su odisea, siguiendo al panda, y a la leopardo por igual
Estos parecían tan solo estar dando un paseo relajante, tranquilo, conversando del como habia costado trabajo permitir que Song y su compañera habituaran el Palacio de Jade, y si bien, habían problemas con su hospejade, pues debían compartir habitación, Ming con Tigresa, y Song con Vibora, en un principio la idea no fue de agrado de cierta felina rayada, pues comento la situación que se habia vivido, años atrás con las damas de las sombras, y especialmente, con Song, esto si que causo molestia en Shifu, pero Po, delegando por la leopardo, logro hacer que le permitieran el quedarse en el palacio
Hasta el momento era una conversación, amena, tranquila, y si pudiera decirse de esa manera, alegre, poniéndose ambos al dia sobre lo que habia estado ocurriendo… en los últimos años
- Y luego de eso… vino el pavorreal… ese desquiciado… por dios, crei que conocía el significado de miedo, pero el me demostró lo contrario – Comento el panda, quien reia muy apenas ante los recuerdos de esa batalla – Dios… antes de eso… estaba, crei que entendia lo que el kung fu era, y… me di cuenta de que… si no se protege debidamente… podria terminarse…
- Debio ser… un tiempo muy duro para ti Po – Le respondio Song, quien apenas tuvo oportunidad de hablar, llevo su mano libre al hombro del panda, sin detener la caminata, en su otra mano venia cargando su paraguas, dicho estaba abierto, cubriéndola y parte de Po con una comoda sombra
- Lo fue… de veras que lo fue, pero al menos, ese combate, ese viaje, esa misión, como quieras decirle… me ayudo a abrir mis ojos, encontré, mi paz interior… aun después de todo, encontré, la paz que necesitaba en mi ser, y vaya… te lo juro… esa noche, cuando regresábamos al valle, fue la mejor de mis noches
- ¿Tuviste sueños lindos? – Pregunto la leopardo, divertida, y sonriente al haber notado una pequeña sonrisa de parte del panda
- Si… los tuve~ - Recordo, una parte de esa noche… esa noche en la que… un sueño bastante peculiar, llego a su mente… referente… a una boda
Los pensamientos del panda se vieron vagamente interrumpidos, pues un escalofrio habia llegado a su espalda, esto lo hizo temblar de manera bastante violenta, antes de que lograra relajarse tanto como necesitaba, Song, lo habia notado, pero prefirió no decir nada, y ambos, siguieron con su camino, juntos, la leopardo de manera fugaz desviaba la mirada hacia atrás, para encontrarse con un par de orbes ambar que no paraban de verla fijamente, esto la hacia gruñir bastante bajo, pues no quería que Po le escuchara, aunque… logro lo contrario, notando asi, el como esta volteo, y gruño, intento girarse para ver lo que ella, pero no encontró nada, Tigresa apenas noto que se giraba, se escondio detrás de algunas ramas y hojas en los arboles, pero igual, siguieron su camino
Se tomaron su tiempo, hasta que llegaran asi a un muy familiar claro en el medio del bosque de bambu del norte del valle, a pesar de todo el movimiento que habia estado habiendo en esa zona, al panda y a la leopardo les alegraba, que no habia señales de actividad reciente, en ese claro, sin perder tiempo, ambos empezaron a caminar nuevamente, hasta que se vieron de frente con aquel árbol, y pronto, con aquella roca, en la cual se subieron, y tomaron asiento, uno junto del otro, para continuar asi con sus platicas
- Y asi, fue luego de eso, que nos concentramos por prohibir la entrada a todo lo que fuera un hombre, en el campamento, después de lo que ocurrio en ese tiempo, de celo no… no me parecia una idea muy correcta, ni tampoco aceptable, que chicas de nuestro grupo, llevaran a escondidas a chicos inocentes – Dijo Song, levantando uno de sus dedos hacia el tejado, con una expresión y tonos de absoluta seriedad, que no duraron mucho, pues esta comenzó a reir por lo bajo – Pobres, dudo que en su vida se vuelvan a acercar a una hembra… mas si esta en celo
Ambos estallaron a carcajadas por aquella anécdota, para entrar en contexto, digamos que hubo un cierto tiempo donde, una de las integrantes del grupo metia de contrabando, hombres al campamento durante las épocas de celo, lo cual, fue mala idea con el paso del tiempo, pues dichos sujetos, terminaban saliendo con su habilidad para caminar, exageradamente reducida, algunos incluso, terminaron sangrando sin razón aparente… a no seeeer, las risas estaban pasando de a poco, para continuar, con la conversación, Tigresa, quien seguía entre los arboles, no dejaba de vigilarlos… era curioso, Po jamas hubiese hecho algo como lo que ella estaba haciendo… que era vigilarlo para que no cometiera tonterías… pero apenas eso le cruzo por la mente, volvió a recordar lo que ella habia hecho, y aunque no hubo beso, el simple hecho de no haber apartado a Yijiro, ya significaba… traición… traición al noble y gran corazón del panda
Era incorrecto, lo que estaba haciendo no estaba mal, pero seguía confusa, pues después de lo que habia ocurrido, el panda tomo su distancia, pero no entendia bien, como debía tomar eso… ¿Debia darle su espacio para que pudiera calmarse? ¿Debia buscarlo? ¿Debia intentar hablarle aun si este no quería? …Y si eso lo hacia molestar aun mas… o si tan solo no quería… decirle de frente… que quería terminar con ella… varias de esas incognitas eran abrumadoras, pero ahora, no tenia tiempo para esto, aun tenia que vigilar a esos dos, por lo que de nuevo, se asomo, y puso toda la concentración en sus oídos, pues tenia que escuchar atentamente, cualquier cosa que tuvieran que decir… necesitaba saber… si debía tomar a Song como una amenaza para ella y Po…
- Y después, cuando todo paso, se decidio de manera unánime, que no íbamos a jamas, dejar pasar vendedores ambulantes al campamento, mucho menos cuando ofrecían productos de belleza… pero, bueno creo que de mi ya he hablado bastante, casi no me has hablado mucho de ti Po – Dijo Song, quien lentamente se empezó a girar, hasta que encaro al panda gigante a su lado
- Pues, porque, no tengo demasiado de lo cual pudiéramos hablar… Song, las cosas en el valle están muy mal… el maestro Shifu perdió la razón… pero yo se que esta asustado, aunque lo quiera negar, esta asustado – Dijo Po, quien se puso de pie, y empezó a caminar por el claro, mas no salía de este – Y ahora… todos ven al Slayer como una amenaza… piensan que solo esta aquí para hacer daño… cuando… Grrrr… me frustra… me frustra porque por culpa de su miedo, hara que alguien salga muerto… y hasta ahora ¡El Slayer no ha hecho nada malo! – Grito este, llamando la sorpresa de ambas felinas - ¡Y es tantito peor, que por culpa de un adolecente estúpido, todo esto se hiciera aun mas grave!
- Asi de mala esta la situación ¿Eh? – Pregunto Song, sujetando en ambas manos su paraguas, pronto se levanto de la roca, y fue tras el panda, a quien le deposito una mano encima del hombro derecho, asi mismo fue entonces cuando esta lo hizo girarse, para que ambos quedaran de frente – Pero hay algo mas que te preocupa no es cierto
- Tengo un mal presentimiento Song… tengo la sensación de que algo muy malo va a pasar… algo… que no comprendo aun – Este se cruzo de brazos, y empezó a gruñor por lo bajo… no fue hasta cuando escucho el sonido de algo cayendo al suelo pero asi mismo, cuando abrió los ojos, se encontró con Song, justo frente a el, sujetándolo de las mejillas, conectando miradas fijamente con los orbes de Po - …¿Song?
- Tranquilo… no te alteres… te ayudare a sentirte relajado, en un segundo~ - Dijo Song, con un tono bastante suave, bajo, seductivo podria decirse mas correctamente
Tigresa apenas termino de escuchar aquello, fue que asomo la cabeza ligeramente, viendo el como Song, estaba haciendo el mismo movimiento que Yijiro habia intentado con ella, esto le hizo abrir los parpados de par en par, y por igual, le hicieron enojar, fue asi entonces, que sus garras de a poco empezaron a salir, sus pupilas se volvieron fieras, y la postura que empezó a tomar, era peligro, pues estaba, a nada de lanzarse a la yugular de la leopardo, quien… fue lentamente sujetaba de los hombros con delicadeza, por parte del panda… y luego, este la aparto, deteniendo el avance que esta tenia hacia su cabeza, esto dejo confusa a la leopardo, a Tigresa, anonadada, pero justo, cuando iba a salir disparada hacia ambos, se quedo congelada en su lugar… pues la expresión del panda, era totalmente serena, seria, firme, y disciplinada… pero tambien, podía notar la tristeza en sus ojos
- Song… No puedo hacer esto… - Respondio este, apartando lentamente a la leopardo de su cuerpo – Yo estoy con Tigresa
- ¿Con…Tigresa? – Esta pregunto, con una notoria sorpresa en sus ojos, fue ahí cuando Tigresa tenso el cuerpo, aun a pesar de todo, el aun se consideraba… aun todavía, el seguía queriendo estar con ella, eso le hizo aclarar las ideas, que hasta hace poco, tenia, pero primero, tenia que seguir escuchando – La Tigresa machorra esa
- Song… Respetala… Mira, ella y yo llevamos casi ya dos semanas saliendo juntos… como pareja me refiero… la noche en la que llegaste al palacio de jade… presencie algo, que me lastimo, lo reconozco… pero incluso con todo eso… aun a pesar del daño y la traición… - Escuchando esto, los parpados de la leopardo se ensancharon todavía mas, a Tigresa se le bajaron las orejas, por recordar esa noche – Yo la amaba… con todo mi ser… y la sigo amando… la amo con locura… y se lo diría directamente… a la cara, ahora mismo… si saliera del escondite en el que esta ahora
Apenas dijo esto, giro la cabeza hacia un costado del claro, encontró a dicha felina rayada, saliendo de manera, nerviosa de entre los arbustos, al verse directamente, Tigresa y Song cruzaron miradas, y comenzaron a gruñirse, una ala otra, mientras esta se acercaba, los gruñidos seguían, y se hacían cada vez mas y mas fuertes, esto ocasiono un poco de incomodidad, pero los gruñidos, al menos de parte de Tigresa pararon apenas esta se encontraba de frente al panda, quien al conectar su mirada con la de esta, se relajo en expresión, y en escencia, hubo un silencio prolongado entre los dos, pero pronto fue que termino por estirar una de sus manos hacia las de Tigresa, y esta, apenas lo noto, estiro la mano contraria a la de Po, y ambos, se sujetaron firmemente, unos segundos, antes de que el panda, hiciera el movimiento, y quedaran sus dedos entrelazados
- … No puedo perdonar… que no lo hayas intentado alejar… y no me interesa saber si hubo, o no hubo un beso… te preguntare esto, una sola vez… ¿El… o Yo? – La determinación, en la mirada y las palabras del panda, causaron un vuelco de emociones en el interior de la felina rayada, pero esta, recobrando la compostura en muy poco rato, sujeto firmemente los dedos del panda, asi como su mano, cerrando los ojos y bajando la mirada levemente, y cerrando sus parpados… no hubo respuesta, al menos, los primeros segundos, pero al final, fue que esta se apego al panda, y le rodeo el cuello con los brazos, haciendo que Song se apartase de manera repentina ante ello
Gruño, pero no le quedo de otra mas que ver, como Tigresa aparto la cabeza del pecho del Panda, mas no rompió el abrazo, tan solo, se le quedo viendo, de frente al rostro… para luego subir su mano libre al rostro de este, y acariciarle el pomulo con el pulgar, para luego responderle – A ti… Po, elijo estar contigo
- …¿Te lastimo… Te engaño con alguien mas? Y aun asi… ¿LA VAS A PERDONAR? – Pregunto a gritos Song, quien parecia estar incrédula ante la situación actual, pronto, el panda, giro con cuidado para verla a ella de frente, ahora, estaba apenado en expresión
- Song… Song mira, yo- …
No pudo seguir, el sonido de algunas cuantas ramas siendo pisadas alrededor del claro le hicieron prestar toda su atención hacia el hemisferio de donde el sonido habia llegado… cerro sus ojos a medias, intentando afinar la visión un poco, ambas felinas, tambien escucharon el ruido, y giraron para ver a donde Po estaba viendo... Pero en esa dirección no habia nada – Agachense – Dijo Po
Esto confundio a ambas por igual, pero fue asi que el panda las sujeto, y las hizo pegar el cuerpo al suelo, pues sobre sus cabezas una especie de hacha doble habia llegado volando, apenas pudieron estas ver la hoja del hacha, Tigresa al menos, noto como esta tenia una enorme similitud con la hoja del crisol, girándose de inmediato a ver si es que sus sospechas eran correctas… pero no lo eran, pues de entre los arboles, emergio un ser, muy diferente al Slayer… pero demasiado, pues este tenia una cornamenta que iba desde su cráneo, por encima de sus parpados, hasta que esta terminaba apuntando detrás suya, parte de su pecho estaba descubierto, y lleno de venas hinchadas, y palpitantes, todas conectando al mismo sitio, que eran su pecho, justo donde se encontraba el corazón, ojala no estuviera expuesto, botas, y hombreras metálicas, era ciertamente, casi igual al Slayer, pero el detalle era que en su cintura, habia un cinturón, y en dicho cinturón, habia un símbolo, una runa, muy diferente a la del Slayer, pero aun asi, en lo que mas se habían fijado, fuera de su complexión musculosa, y su vestimenta… era en sus ojos… esos ojos rojos tan penetrantes… acompañadas por un aura maligna desbordante, este ser estiro su mano al frente, y el hacha, regreso a la misma, donde se sujeto con fuerza, y pronto, termino por empuñarla… era, el Asechador
- Slayer…¡EH VENIDO POR TI! – Grito, su grito era casi como el rugido de una bestia salvaje, pues resonó en todo el valle
Tigresa, ya estaba a nada de levantarse para empezar a luchar, Song igual, pero ambas, fueron sujetadas de la cadera, por parte de Po, quien no apartaba la mirada del asechador, estaban confundidas, mas aun Tigresa quien pensó que iban a entrar en combate juntos, pero aun asi, a espaldas de los tres, un portal azul celeste se abrió, dicho lo cruzaron, y apenas lo hicieron, se cerro, dejando al Asechador en el claro, el portal se abrió de regreso en el palacio de jade, justo en el salón de los héroes, en ese momento, parecia haber una reunión, entre el resto de los 5, Shifu, y los estudiantes, apenas vieron el portal del lado donde el estanque del dragon se encontraba, muchos entraron en una pose de pelea, esperando a que saliera el Slayer, pues se sabia de buena fuente que el siempre salía por uno de esos, pero contrario a eso, vieron como Po, Tigresa y Song salieron por el portal, cayendo al piso, de rodillas antes de que este se cerrara, jadeantes
Los demás se apresuraron a ayudarles a ponerse de pie
- ¿Qué sucede?... ¿¡Qué significa esto!? – Pregunto a gritos Shifu, quien apenas se cerro el portal, se acerco a los maestros y a Song, en el suelo, ayudándoles a ponerse de pie
- El asechador… eso es lo que sucede… - Respondio Po, en voz alta permitiendo que todos escucharan, la calma les duro poco, pues a las puertas del palacio, un segundo portal se habia abierto, este era similar al portal del Slayer, pero en rojo, de su interior, no tardo en emerger el asechador, en su mano derecha estaba cargando su hacha, y en la zurda, traía un arma, muy similar a la del Slayer, justo como la suya, era de doble cañon, mas era mucho mas larga que la de este, dicha no tardo en apuntarla dirección a donde los maestros se encontraban - ¡CUBRANSE!
Este disparo su arma, y a diferencia de la del Slayer, esta causo una honda explosiva bastante grande, arrojando el estante y el crisol hacia la parte trasera del salón, por igual los estudiantes, y maestros salieron volando en diferentes direcciones, siendo derribados y cubiertos por varios de los objetos que se guardaban en dicho lugar, pero sin embargo, poco les duro el efecto de aturdimiento, pues sujetando varias armas, se lanzaron al ataque del Asechador, mas sin embargo, ninguno podía acercarse demasiado, sin salir herido… o muerto, pues este, al no usar la escopeta, invocaba un escudo en su antebrazo derecho, con el cual bloqueaba ataques, y empujaba lejos a varios estudiantes… hasta que en escena, entro Yijiro, quien apenas se lanzo con el primer ataque, fue rápidamente esquivado, y pateado contra la pared mas alejada en la habitación, mas cortando su aturdimiento tanto como le fuera posible, fue que se levanto, y lanzo de nuevo al ataque
Detrás de algunos cuantos pilares, se encontraba Po, inconsciente por un golpe que recibió al haber sido empujado contra un mazo, con palmadas fuertes, Tigresa le hizo despertar, aunque con la mirada borrosa y un pitido en el oído, lo ayudo a enderezarse
- ¡PO! ¡PO, REACCIONA, TENEMOS QUE IRNOS DE AQUÍ! – Gritaba Tigresa, esperando a que este lo escuchara, y como podía, entre tirones y jalones fuertes, intentaba ponerlo de pie, no muy lejos de ellos, Song estaba asegurándose de que el asechador no se acercara demasiado, este mas concentrado estaba, en los estudiantes que lo atacaban, junto a Yijiro, pronto, la leopardo regreso la mirada hacia los dos junto a ella, y poniéndose del lado contrario, le intento poner de pie
- Dejame ayudarte – Dijo Song, quien pronto junto a Tigresa, hicieron grandes esfuerzos por levantar a Po, queriéndolo sacar de peligro, pero no les tardo mucho, en que este se levantara por cuenta propia, aun estaba aturdido, lo sabían por como agitaba la cabeza sin parar – Po, escucha, tenemos que salir de aquí, mientras tenemos tiempo
- Odio admitirlo, pero tiene razón, ese tipo, es igual o incluso peor que el Slayer… no podemos hacer nada para detenerlo – Sentencio Tigresa, quien a su vez, empezó a jalar del brazo del panda, mas este no se movia de su sitio, esto, confundiendo a la maestra del tigre, se giro para verlo – Po, tenemos que irnos, ahora
-… - No respondio antes las palabras de Tigresa, tan solo giro a verle, sonrio un instante, y cortando la distancia que habia entre los dos, y le propino un corto, pero calido beso, en los labios, antes de apartarse, haciendo que Tigresa le soltara la mano - …No… debo hacerme cargo de esto – Sentencio
De la nada, asi como asi, Po se solto del agarre de ambas felinas, y camino lentamente hasta el pasillo principal del salón de los héroes, quedando asi justo frente al estanque del dragon, el asechador, quien en sus manos tenia agarrado del cuello a una joven pantera macho, se giro apenas este termino de caminar, viéndose fijamente, ambos, siendo observados a su mismo tiempo por los estudiantes que aun mal heridos, estaban en el suelo, la mirada de Po bajo escasos segundos hacia el suelo, pues junto a su pie derecho, se encontraba el crisol del Slayer, el cual se agacho para recoger… sosteniéndolo firmemente sobre la mano derecha, antes de regresar la mirada hacia el asechador, y caminar hacia este, dicho, se quedo en su sitio, dejando caer al suelo a la pantera en su mano, antes de patearla lejos de si mismo, a su lado contrario, se encontraba Yijiro, atravesado por su propia espada, aun estaba vivo… sangrante… por todos lados, por los ojos, por la boca, hasta que un charco se formo debajo suya, pero aun, seguía vivo… pero no fue por mucho, pues el asechador, apunto su cañon (Escopeta doble) al mismo, y le disparo, destrozando su cabeza por completo, arrebatándole la vida… antes de que este empezara a hablar
- Tu… jamas fuiste… y jamas seras… uno de nosotros… - Sentencio el asechador, quien pronto en su zurda aun cargando, recargo la escopeta, antes de en su mano derecha, sostener su hacha, e invocar la hoja doble de esta – No eres mas que un usurpador… ¡UN FALSO, IDOLO! – El grito que este solto, similar a un gruñido combinado con un rugido, salio directo hacia Po, quien paro su caminar – Mis ojos… finalmente han sido abiertos… Dejame que te ayude a ver a ti tambien… ¡SLAYER!
(BFG Division – Mick Gordon)
Apenas el Asechador termino de hablar, la hoja del crisol fue invocada, Po estaba inerte en su sitio, sujetando con firmeza la espada, fue asi entonces cuando debajo de sus pies, un pentagrama se formo, envuelto en llamas, dicho empezó a recorrerlo lentamente, y a cubrirlo al mismo tiempo, con una armadura… primero los pies, pasando lentamente por las piernas, la cintura, el torso, los brazos, y al final la cabeza, dicha fue cubierta por un casco… un casco que tenia encima del parpado izquierdo… la marca de la bestia… y tan solo hizo falta, que este empuñara en ambas manos, el crisol, antes de que el rojo escarlata de sus ojos, dominara su rostro por completo… la verdad habia salido… Po, era el Slayer… y ahora Po… se iba a enfrentar a un viejo enemigo… del Slayer
La cadena por debajo de los cañones de la super escopeta fue disparada, junto al gancho, esta tuvo una velocidad la cual el asechador no pudo esquivar, y asi fue cuando apenas se dio cuenta, el Slayer se habia lanzado sobre de el, golpeándolo y arrastrando a ambos, hacia los 1000 escalones, empezando asi una caída dual, en la que se repartían golpes, puñetazos, patadas, y toda clase de ataques que iban mayormente dirigidas hacia el torso, y la cabeza, a cada rebote que daban, grandes grietas y cráteres quedaban sobre las escaleras, llegando asi hasta la arena, donde hace mucho tiempo, el guerrero dragon habia sido elegido, con una patada doble, Po logro alejar al asechador de si mismo, cayendo este de pie, mientras el demonio se arrastro en el suelo unos cuantos centímetros, antes de enderezarse, sujetando en ambas manos su hacha, Po, su crisol, lanzándose estos uno contra el otro, empezando una lucha de filos, en las que el suelo parecia temblar a sus pies, pues incluso el polvo salía desprendido de las edificaciones cercanas a ambos
El escarlata en los ojos del Slayer era mas intenso que nunca, se podía incluso sentir la ira que emanaba de su ser, antes de que este, en una finta terminara por hacer tambalear al Asechador, siendo ahora que le tenia de lado, solto un golpe con su crisol, el cual alcanzo los cuernos de este, arrancándoselos y partiéndolos a la mitad, el mismo solto un grito de agonía apenas se habia quedado sin uno de sus cuernos y la mitad de otro, fue asi entonces, cuando sujeto al Slayer del torso, y los empujo a ambos hacia las puertas que daban al resto de las escaleras, volviendo a caer, uno sobre del otro, hasta llegar al pueblo, la gente que estaba en el sitio, salio corriendo apenas vieron al Slayer, este habia soltado su crisol unos cuantos escalones arriba, mas no los necesitaba, pues a su mano derecha, invoco su super escopeta, el Asechador la suya, y al mismo tiempo, ambas armas fueron disparadas, los perdigones de estas, rebotaron entre si, siendo bloqueadas o desviadas a otros sitios, incluso en cámara lenta se apreciaron varios de los perdigones del Slayer, frotándose y rayando la escopeta del Asechador, terminando por algunas cuantas balas, impactar en su brazo, arrancando y destruyendo su armadura en el mismo, y si bien, el hueso ahora estaba expuesto, esto no le era impedimento al Asechador, para continuar con la pelea
Retirando las armas, ambos se lanzaron a los golpes de nueva cuenta, los del Slayer a la cabeza del Asechador, y del asechador al torso del Slayer, y fue cuando en un choque de puños, el cual creo una gigantesca onda expansiva, dicha destrozo cristales, ventanas, y cualquier cosa que fuera frágil en al menos un radio de 500 metros alrededor de ambos, se apartaron uno del otro, un destello verde, salio de los ojos del Asechador, y nuevamente empuñando su hacha, levanto esta a los cielos
- ¡TRAIGANME, SU ALMA! – Con la base del hacha golpeo el suelo, y rayos disparados desde el cielo, fueron a impactar alrededor del asechador, un destello no dejo ver, el como, perros del infierno, carentes de carne e intestinos, hicieron acto de presencia, apunto la hoja del hacha hacia el Slayer, y entre gruñidos y ladridos, los lobos, que eran 4 salieron disparados hacia este
Uno recibió un puñetazo en el hocico que lo hizo tumbarse en el suelo, los otros, uno alcanzo a morderle el brazo con el que habia golpeado al lobo de antes, y los otros dos fueron a morderle las piernas, siendo de colmillos tan largos y afilados, no les costo demasiado atravesar la armadura del Slayer, y por ende, su carne por igual, esto no causo un grito de agonía, al contrario, el Slayer se apresuro a sujetar al lobo que le mordia del brazo, levantándolo y haciéndolo caer al piso con un azote inmenso, antes de que le rompiera la cabeza de un pisotón, el lobo aturdido, volvió a levantarse, pero este cuando brinco, fue sujetado de la mandibula, inferior y superior, tiro de estas, y en cuestión de nada, el Slayer, lo partio a la mitad, arrojando sus pedazos al suelo, se encargo de los lobos en sus piernas pateando a uno con el cuerpo del otro para hacerlo que se apartara, y pronto, al restante, tan solo le aplasto la cabeza de un pisotón, al igual que el otro, los colmillos que se habían quedado dentro de su piel, fueron expulsados por la misma, antes de que el Asechador, saliera de la nada, con la intención de apuñalar al Slayer con el hacha, este apenas pudo sujetar la hoja de la misma, y apartarla del camino, fue asi cuando sujeto firmemente, el brazo que tenia el hueso expuesto, y ya que no le iba a costar demasiado, golpeo este con su rodilla, rompiendo el hueso, y arrancándole el brazo al asechador
Curiosamente, era el brazo que poseía el invocador de escudo, con un brazo faltante, el Asechador no habia perdido las ganas de pelear, todo lo contrario a eso, estaba todavía mas molesto que antes, volviendo a empuñar el hacha en su mano, se volvió a lanzar con la intención de atacarlo, pero el Slayer, tomo el dispositivo de invocación en sus manos, y hizo relucir asi pronto, un escudo de la misma naturaleza que la hoja del hacha, y el crisol, empujando asi al Asechador varios metros lejos de el, incluso fue que lo hizo atravesar un par de casas, antes de que este se levantara, y volviera al ataque, el Slayer, corrió en la dirección opuesta hacia las escaleras, y subio un par, antes de encontrar su crisol, el cual nuevamente sujeto, y de un brinco hacia atrás, volvió a donde el asechador, invocando la hoja, la cual no tardo en usar para atravesar el abdomen del contrincante, habia conseguido atravesarlo, y ahora, el Slayer, y el asechador estaban viéndose las caras, uno al otro
-… ¡Tu… No eres… Tu no eres! – Intento hablar el asechador, pero fue pronto que le retiraron la hoja de encima, y pronto, de una patada, le hicieron retroceder, arrastrando las botas contra el suelo, si bien estaba sangrando a montones por la herida en su abdomen, no le parecia importar, se sujetaba, si, pero no duraba mucho, antes de que tomara de nuevo su hacha, invocando su hoja - ¡SEAS, O NO, ACABARE CONTIGO!
El Slayer, guardo su crisol, y el dispositivo, por igual, antes de que de su espalda, empezara a sacar un arma de tamaño, mayor al de cualquier otra… y para un momento asi, tres palabras, era suficientes
"BIG…FUCKING… GUN"
De dicha arma, un resplandor verdoso se hizo presente, pues la carga de dicha arma, empezó a ser notoria, y no fue hasta que estuvo completamente cargada, que una orbe de energía desbordante fue disparada hacia el asechador, quien solo, pudo presenciar sus últimos momentos, antes de ser alcanzado por la dicha esfera, la cual lo hizo explotar junto con ella en millones de pedazos, pedazos de su carne, sus ojos, sus piernas, cada parte restante de este ahora estaba dispersa por toda la plaza del pueblo, junto a un destello verde que impidió ver lo que habia sucedió, pero apenas paso, el Asechador, ya no estaba… de manera completa me refiero, el Slayer dejo caer los hombros un poco, antes de hacer desaparecer el arma que tenia en manos… fue asi entonces, cuando después de segundos, las personas que se habían alejado, pero vieron la pelea, salieron… y se quedaron viendo, de manera fija, al Slayer… este regreso la mirada hacia las escaleras… y ahí estaba Tigresa… los 5…Song, y Shifu… todos estaban viéndolo a el… y ahora sabían, quien era el, en realidad
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CONTINUARA
