Adicción VI

FFVII AU Zack x Cloud

El bar apenas tenía clientela cuando llegaron, Tifa les esperó con Marlene, la hija de Barret, en las escaleras. Barret invitó a todos los clientes 'cordialmente' a que abandonaran el local (a punta de brazo-arma), entre ellos estaba un cliente asiduo. Johnny, un tipo pelirrojo vestido con ropa apretada de cuero negro. Cloud le entregó una flor a Tifa, quería creer que le había gustado su gesto al ver como lo primero que hizo al estar en la barra fue ponerla en agua.

El primer indicio que iba a ser una mierda de noche fue cuando apenas cruzó la mirada con Marlene esta se refugió detrás de la barra, asustada, haciendo que la ira de Barret estallara; aunque hubiera sido más fácil para él saber que era lo que había hecho mal.

—Bueno ¡Misión cumplida, ha llegado el momento de celebrar!— Jessie parecía muy entusiasmada — Tifa, como has cerrado me llevo a los chicos a celebrarlo.

—¡Claro! Pasadlo bien.

—Por supuesto, me llevaré a este de aquí también para que así seamos pares…— Jessie le dió un leve toque en el brazo.

—Oh, había pensado llevar a Cloud a su dormitorio. ¿No estás cansado?— La voz de Tifa parecía no muy convencida.

—Estoy bien— Contestó airado, nada que su cuerpo de SOLDADO no pudiera aguantar.

—Es una buena idea…— le miró Jessie — ¿por qué no dejas eso? —refiriéndose a su espada— y te reunes aquí en la entrada en…¿40 minutos?— calculó mentalmente el tiempo que necesitaría— ¿Te parece bien Tifa?— la voz de Jessie parecía disfrutar, casi parecía estar tarareando una canción.

—Ah, bueno...supongo.

—¿Qué pasa con mi opinión?— No le gustaba que hicieran planes por él, ya tuvo bastante de obedecer órdenes en Shinra y, por hoy, de Avalancha.

—Oh vamos, es tu misión de estreno, ¡queremos conocerte mejor!— insistió la castaña.

—No me interesa. — Dijo todo lo apático que pudo apartando la mirada. — Tifa, vámonos.

—Caminamos hablando de la misión, en como se había transmitido por la televisión, y recuerdo las escaleras — Sintió una leve punzada en la sien — la habitación...Tifa me pagó y ...creo que dijo de ayudarla a hacer algo, pero…— le estaba doliendo recordar.

—Hey con tranquilidad, sigue sólo cuando te sientas cómodo.— Zack puso la mano buena en la unión del cuello y el hombro apretando levemente ayudándole a relajarse.

—No era lo acordado, el dinero. Entonces Tifa se fue, dejé la espada a un lado y…

La cama crujió bajo su peso, no era cómoda, pero era mejor que el suelo. Cerró los ojos sintiéndose incómodo al ser consciente del aroma de Tifa, aún presente en su habitación. Apenas dió un par de vueltas para acabar mirando el techo. La invitación de Jessie pasó de ser nada apetecible a ser muy tentadora.

Se puso las botas de nuevo y dejando la espada atrás decidió acudir a la invitación de Jessie, intuía que con ella le propondría algo más entretenido que lo que fuera que le propuso Tifa, dejándole abandonado en la habitación.

—Sabía que vendrías…— Sonrió la castaña, casi podía ver las chispas que había en su mirada.

—Entonces cuál es el plan — insistió Biggs.

—Sector Seis— dijo con voz triunfal Jessie, no había duda que lo tenía todo planeado.

—Creo que quieres celebrar demasiado a lo grande…— Wedge no parecía convencido.

—Mejor,— fue su respuesta, — quiero hacer algo más que esperar a mañana aburrido en la cama.

—¡Ju! ¡Pues vamos!— Jessie sí que parecía motivada.

—No prometo nada, mañana tengo erm...algunos asuntos pendientes — Biggs suspiró como si ya estuviera cansado.

El Sector Seis era, por lo menos, un lugar de depravación. Había luces por todos lados, puestos de comida, bares de ambiente y gente vomitando en los callejones; no recordaba que fuera tan tarde como para que ya estuviera la gente tan bebida; Biggs pareció notar su mirada interrogante y le comento que Mercado Muro, que era donde estaban en el Sector 6, nunca cerraba, de día era más tranquilo pero antes que se encendieran las luces ya estaban a todo completo y lleno de gente iniciando la vida nocturna. Cloud asintió empezando a encontrarse mareado, no esperaba que los humos de Mako le hubieran afectado tanto; el sitio le parecía degradante, pero nadie parecía interesado en los asuntos de otros y eso era lo único que le gustaba del lugar.

—...ud.— Escuchó una voz lejana, era de …daba igual — ...o...escuch... oud— Se sentía muy solo debajo del agua. Todo era de color verde turbio — ¡Cloud!

Dio un respingo encontrándose sentado en una mesa con algo de comida. Biggs tenía la mano sobre uno de sus hombros, le miró y luego miró la mano.

—Vale, vale— Biggs apartó la mano enseguida — No te enfades, te habías quedado tan quieto sin reaccionar a nada que dabas muy mal fario.

—Estoy bien…— Miró por encima de la mesa buscando cual era su bebida. Al parecer una cerveza, no recordaba haberla pedido, pero le dió un trago para tratar de calmar la sed que le estaba invadiendo ¿desde cuando no bebía? ¿Tres días? No era normal la sed que tenía.

—¡Uh,— escuchó un canturreo al verle apurar hasta el fondo la cerveza,— ese es el espíritu!— Jessie por su parte parecía encantada por la situación, alargando la mano a unos pinchos de tempura, sin apartarle la mirada por un momento— ¿Y dónde vamos luego?. — La castaña pasó a mirar a Wedge.

—Pues...se que por aquí cerca del hostal hay un puesto de cócteles extraños.— contestó no demasiado convencido— Aunque dicen que se suben mucho a la cabeza.

El local olía a carne asada y fritanga con demasiada intensidad, había un pequeño escenario donde alguien parecía cantar pero no le prestó en absoluto atención. La misma atención que prestó a la conversación de quienes le acompañaban.

Se sentía tan raro, que estaba dispuesto a comer cualquiera de las porquerías que había sobre la mesa, como por ejemplo algo de los fritos. Trató de hacer sus suspiro lo más disimulado posible. Se sentía sobre excitado por algo, sus músculos estaban tensos y su mente estaba cada vez más espesa, le costaba mantener la concentración. A medida que perdía concentración su cuerpo se tensaba más.

—¿Te encuentras bien?— se preocupó la castaña al verle llevarse la mano al puente de la nariz.

—Perfectamente— le quitó importancia con un meneo de la mano.

—Vaya, no tenía idea— Jessie parecía divertirse sobre algo que pasaba en su cara. — Así que los ojos de SOLDADO cambian de color.

—Es cierto…— los otros dos también giraron sus cabezas para mirarle.— Los tienes diferentes…— observó Biggs

—Colega ¿dónde tienes la pupila?— Wedge se estaba acercando demasiado y Cloud le puso la mano en la cara para apartarle y dejara de acercarse tanto.

—¡Venga, vale ya!, tenemos el estómago lleno ¡ ha llegado la hora de beber y celebrar!

—Ah no— Biggs apuró su bebida y se levantó poniendo su parte de dinero. — Tengo cosas que hacer, divertidos y brindad por mí ¿vale?

—Oh, vamos Biggs, sólo una copa— insistió Wedge como si fuera un niño desde su asiento. —¿una pequeñita?

—Lo siento, en la próxima misión, ¿vale?— Con dignidad Biggs se levantó y salió por la puerta sin mirar atrás.

Cloud se decidió a hacer lo mismo, empezando por levantarse, cada vez sentía que a aquel lugar se le estrechaban las paredes, los olores y el ruido le estaban poniendo de especial mal humor.

—Oh no...no pensaras irte tú también— el canturreo con picardía de Jessie no le iba hacer cambiar de opinión.

—Venga, colega, no nos dejes tirados…— de nuevo escucho a Wedge quejarse.

—No me llames así— señaló con voz cortante.

—Awww, venga ojitos azules, sólo una copa; esta te la pagamos nosotros dos y si quieres luego te vas. — Jessie sin duda era persistente.

—¿Es un trato?— Los dos se miraron y asintieron a la vez — Acabemos con esto…

Primero una copa de un color purpura electrico, que quemó su garganta como si fuera las llamas de Ifrit. Acabó tomando otra para quitarse esa sensación de quemazón...y la sed, no terminaba.

Empezó a importarle menos que Jessie y Wedge se colgaran de su cuello mientras reían demasiado contentos, riendo por cualquier tontería. Su mente cada vez estaba más enturbiada, alcanzando sólo a empinar el codo para beber lo que le ponían en la mano, pero la sed...la sed no se iba, su cuerpo se sentía tan entumecido como si no formara parte de él.

Por un momento todo se volvió gris, para luego sentirse liberado a la sensación de haber perdido el control de una parte de su ser.

Lo siguiente que recordaba era la risa de Jessie cuando la empujó contra la pared de un callejón, pero esta se zafó sonriéndole. La persiguió rodeándola con su brazo, sentía que él también ¿sonreía?. Al atrapar a Jessie la llevó más hacia el interior, girando una esquina del callejón y empujó sin importarle a uno de los hombres que ahí estaban, al parecer tenían una revista que cayó al suelo. Él estaba más centrado en volver a inmovilizar a Jessie en la pared de ese callejón, algo más íntimo.

—Cloud, no, hay gente mirando…— se quejó entre pesados jadeos, pero no había nada de recato en su mirada castaña.

—Ya…— Le respondió ocupándose de los pantalones de Jessie. No le importaba. Las manos de Jessie le acariciaron el pecho y se sujetaron a su arnés.

—¿No vas a hacer nada?— cuando la miró ella se mordió el labio inferior.

—Vosotros…largaos— su voz salió ronca cuando pasó a ocuparse de sus propios pantalones, podía sentir la mirada de aquellos dos.

Desvió la mirada de lo que estaba haciendo para enfrentarse a los mirones. Con un simple gesto de la cabeza indicando que se fueran, ellos escaparon. Los dos sabían que no se habían ido y que estarían escuchando a hurtadillas.

—Y entonces pasó lo que tenía que pasar…— La voz de Zack le consoló un poco.

Estaba sentado en el suelo, junto a Zack que estaba en una postura más relajada, pero él estaba con las rodillas flexionadas los codos apoyados en ellas y la cabeza cayendo entre los hombros, sus manos se sujetaban la parte trasera de la cabeza apretando sus dorados mechones.

Se sentía no solo avergonzado, sino arrepentido de todo lo que pasó, le estaba costando más de lo que pensaba contar sobre esa faceta suya...una faceta que no pensaba ni que existía, ¿desde cuando era así?.

— Fue horrible, me acuerdo de cosas, como...como si lo estuvieran viviendo fuera de mi, pero estaba dentro de mi cuerpo, pero me sentía totalmente desvinculado. Deseaba todo lo que estaba haciendo, pero mientras lo hacía sentía que no era yo y...Joder…— Volvió a dejar caer la cabeza entre sus hombros y apretarse el pelo con los dedos.

Quería olvidar todo aquello. Quería borrar eso de su vida, pero no funcionaban así las cosas.

—Vale, esto es una mierda, necesito fuerte.

Sin mediar más palabra Zack se levantó para ir a buscar una botella de alcohol, le quitó el tapón de rosca y lo hizo volar con un impulso del dedo índice. Tras darle un largo trago jadeó quejándose del labio cortado a la vez que se lo extendía a Cloud. Normalmente no lo haría, al contrario de lo que pudiera parecer en su relato no era alguien de beber, pero en ese momento la atrapó gustosamente y bebió directamente de la botella como Zack antes que él.

—Vas a tener que pagarla...

—Lo añadiré a mi lista de cosas pendientes…— Cloud sonrió y rió muy levemente entre dientes ante el comentario de su amigo— Continúa.— Zack reclamó la botella de vuelta.

Cloud suspiró pesadamente, eso sólo era el principio. Aún tenía mucho que contarle a su amigo. Se preguntaba si seguiría siéndolo después de que le contara todo. Sintió un peso que no esperaba en su pecho teniendo la certeza que Zack iba a desaparecer también de su vida. Cerró los ojos con resignación, tomó una bocanada de aire esperando que eso le diera fuerzas para seguir, no lo hizo, pero debía hacerlo.

—No fue suficiente así que...la dejé ahí para seguir buscando, lo que fuera que estaba buscando…— Se humedeció los labios — Mis sentidos se sentían extraños, era como si desviaran la atención a uno concreto, notando el resto atrofiado. Era...era como si buscara algo en concreto, mi cuerpo lo sabía pero no yo.

Deambulo por el Mercado Muro apartando a la gente sintiéndose mareado, la gente pasó a esquivarle al escucharlo gruñir con desagrado, había demasiada gente, demasiado ruido; echó mano a su espalda encontrando el hueco vacío.

—Los SOLDADO siempre son jóvenes, pero ¿tú no lo eres demasiado?

Al girarse a la voz vio a una chica de pelo corto castaño con tatuajes en el brazo y pierna derecha. Iba con una blusa muy holgada que dejaba ver su ropa interior de encaje.

—Se lo que estás buscando…— dijo con una sonrisa sacando de su escote algo luminiscente.

—¿Para qué quiero eso?— trató de parecer indiferente entrecerrando los ojos pero todo su cuerpo se estremeció.

—Si lo quieres, sigueme…—

No hizo más y Cloud quiso alejarse pero su cuerpo se quedó clavado mirando en dirección a la que se había ido la mujer. La siguió guiandole hasta un antro de mala muerte con luces de neón en la entrada y en las barandillas de las escaleras en su interior.

—Te diría de tomar algo, pero, creo que ya has bebido demasiado…Estás buscando un estímulo, pero todo lo que necesitas es esto...—

—Dame eso…— inquirió con el ceño fruncido, notando un ardor en el dentro de su cráneo. Extendió la mano.

—Arriba, te lo daré, no puedo hacerlo en público…— la chica se mostró cautelosa al mirarle a los ojos, aunque luego pasó a morderse el labio inferior subiendo por las escaleras, como relamiéndose sabiendo lo que iba a pasar.

La siguió a las escaleras donde había gente perdiendo ropa por los pasillos, las luces parpadeaban de una forma tan frenética que algo dentro de su cuerpo pareció mostrarse más hostil. Ella abrió una puerta que no resultó no ser más que un almacén. La chica sacó el vial.

—5000 gil

—2000…

—5000, pero por esta vez te lo daré…

Cuando Cloud extendió la mano, ella retiró el vial, y Cloud fue lo suficientemente rápido para sujetarle la muñeca haciendo que gimiera de dolor, sin embargo, luego sonrió.

—...Sólo tienes que hacer una cosa por mi…— Cloud la miró a los ojos sin ganas de juegos. — Los hombres son cada vez más débiles, aquí la mayoría unos borrachos...pero un SOLDADO…— ronroneó a escasos centímetros de sus labios. — Dame lo que busco y te enseñare como disfrutar de verdad de esto...

Cloud soltó la muñeca de la chica y ella masajeó su muñeca para pasar a quitarse la blusa metiendo de nuevo el vial entre sus senos bien apretados por la lencería. Cloud pasó a desabrocharse los pantalones y mirando el vial fijamente sin entender porque no podía apartar la mirada. Iba a darle la vuelta como hizo con Jessie pero se negó.

—No, quiero mirarte a los ojos cuando sea el mejor momento para usar esto...Mirame SOLDADO— el vial pasó de estar entre sus senos a elevarlo por encima de su cabeza.

—Cuando me inyecto eso en el cuello fue como si mi mente estallara, todo se volvió blanco, había muchas sensaciones, tantas que no las podía contener en mi cabeza…— Suspiró entre sus rodillas extendiendo los brazos hacia delante aun apoyados los codos las rodillas— Pero a pesar que duele como beberse el caldero de Hades...se sentía bien...y lo mejor de todo era como pude sentir que mi cuerpo y mente conectaban de nuevo con el mundo real…y la sed desapareció.

—En el cuello ¿eh?— Zack le miró al fin, no lo había hecho en todo el relato. Cloud pasó a estirar el cuello alzado de su uniforme dejando que Zack viera las marcas. El moreno apartó la mirada con un gruñido y expresión de disgusto.

Aquello le llegó a doler más de lo que esperaba, odiaba ese vacío en su pecho, era como la sensación de caída.

—Joder,— musitó con rabia contenida el moreno.— Y lo peor es que no hemos terminado, ¿verdad?

Cloud negó con la cabeza sin mirarle, pero pudo sentir el movimiento del moreno levantando la botella para darle otro trago.

—Sé que es duro pero debes continuar— Pidió su amigo con voz seria, demasiado grave para su gusto.

Cloud se tomó unos segundos para frotar las manos entre ellas y mirarlas como si hubiera algo fascinante en ellas. Alzó la cabeza haciendo que casi chocara contra la pared de la barra, quería que todo aquello acabara, se sentía cansado, cansado de recordar cada fracaso.

"Pensaba que al hacerme SOLDADO ya nada podría superarme, sería fuerte física y mentalmente."

Por un momento tuvo el destello de un recuerdo, de Zack sonriéndole, era un recuerdo que se sentía tan lejano, aquel que cruzó su mente era de cuando tenía 16 años.

—Hey, ¿estas bien?— el toque de Zack en su brazo le hizo girarse y a pesar de mirarle y ver algo borroso pudo ver que había preocupación en sus ojos.

—Sí…— asintió con la cabeza — estoy bien…—

Zack apartó su mano y aunque no fue mucho para Cloud fue suficiente para seguir.

— Jessie al parecer me encontró y se enteró de todo — Suspiró dejando caer los hombros — Y se lo dijo a Barret y a Tifa…